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Historia

Arco de Bigreen Yard
Arco de Bigreen Yard
Información
Número de capítulos 15
Anterior Arco de Isla Numa
Posterior Arco del Duelo de Serpientes
Creador Kizalong77

El Arco de Bigreen Yard (ビーグリーン ヤード の 円弧, Bīgurīn Yādo no Enko ?) es el primer arco argumental de la Saga del Mar del Este, así como el cuarto de la historia Two Piece, precedido por el Arco de Isla Numa y sucedido por el Arco del Duelo de Serpientes.

Historia

Reconocidos

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen V: Hartos.
    • Mientras Largy se hinchaba a varillas de takoyaki sin pagar, lo que hizo que el dueño empezara a impacientarse, una niña cogida de la mano de su padre lo señaló llamando la atención de su padre, recordando su peluche roto. Muchos de los habitantes de la ciudad empezaron a rodear a los dos piratas. Jeoof empezaba a cansarse de levar a su capitán a hombros.

Con la calma de las olas cristalinas y la brisa suave del mar más suave de todos, el menos bravo y también el menos peligroso según dicen, un par de gaviotas surcan el cielo. Buscando algo de refugio, se paran sobre una de las perchas de un gran barco de tres mástiles de los cuales ondeaban unas banderas blancas. Allí se acurrucaron acariciadas por el viento, con total calma. De pronto, un sonido repetitivo y molesto rompió el equilibrio natural de aquella escena.

[Purupurupurupurupurupuru purupurupuru...¡Got'cha!]

Una mujer de edad joven alta y delgada con pelo negro que llevaba unas gafas con una especie de engranajes y vestía de un estilo muy similar descolgó inmediatamente el auricular del caracolófono que sonaba, situado en el mástil del barco. La expresión de la mujer era seria y firme.

—Aquí la Teniente Steamie, número de Marine 08943, en el barco...

—No me hace falta toda la documentación Steamie-chan, aquí el Comandante Konor— el caracolófono hablaba con mucha tranquilidad y serenidad —Atiende con atención...

  • [Comandante de la Marine encargado de patrullar las aguas del East Blue, Konor]

—¡SÍ, SEÑOR!— se irguió la teniente llevándose la mano a la frente, como si tuviese a un superior delante.

—Steamie-chan, acabo de comprobar para qué era esa llamada desde la isla Numa... Cuando llegué a la isla tenían al "Fusilero Loco" Hiko, de Berrysymbol12.000.000 de recompensa, a "Sable Militar" Button, de Berrysymbol9.000, ambos miembros de alto rango de los Piratas Ragnar, y a un tal Bakuchi acusado de ser un corrupto, además de los piratas sin notoriedad de la banda...

—Ahá...

—Pero ni el "Noble del Mar" Ragnarok, con una recompensa de Berrysymbol76.000.000, ni "Cinturón Negro" Buro, de Berrysymbol58.000.000, ni "Meteoro" Canonbolt con Berrysymbol56.000.000 han aparecido... Según los lugareños, todos los piratas fueron vencidos por los Piratas Relámpago Blanco, una banda nueva...

—Sí, ¿qué quiere que haga, señor?

—Quiero que informes al Cuartel General de la desaparición de estos dos piratas importantes, además de la existencia de estos nuevos piratas... Sus acciones todavía no son demasiado graves, pero creo que esto no se quedará aquí... Deberían ser identificados y poner una recompensa por su cabeza si siguen dándose a conocer...

—¡A la orden!— concluyó la mujer.

[¡Got'cha!]

—¡Atchís!— estornudó Canonbolt, mientras estaba sentado en el suelo de la cubierta, con sus tres compañeros.

—Yo creo que debería ser así...— argumentaba Jaike, apuntando a algo que había en el suelo.

—¡Que va capi! Ahí no se distingue nada... Ninguno de nosotros sabe hacer uno, admitamoslo— dijo Rata decaído.

—Deberíamos dejarlo para otro momento— argumentó Marín, admirando con ojo crítico la obra de su capitán.

—Yo opino lo mismo— añadió Canonbolt, mirando hacia el mascarón de proa—, estamos llegando a una isla, kukukukuku...

Jaike se levantó inmediatamente oteando el horizonte, cuando se vio deslumbrado por el verdor que emanaba la isla a la que estaban a punto de llegar. Esta teñía una magnífica selva antecedida por una playa virgen. Lo poco que podían ver los piratas les parecía un auténtico paraíso. Esto aumentó las ganas de Jaike y Rata de bajar del barco inmediatamente, y empezaron a correr hacia la barandilla. Antes de que pudiesen llegar muy lejos, el "Meteoro" los agarró por los hombros, reteniéndolos.

—¡Esperad a que atraquemos, merluzos!¡No ibais a poder llegar muy lejos si ninguno de los dos podéis nadar!

—Es una isla muy bella...— matizó Marín

—¡Y espero que llena de aventuras, gente, comida y tesoros!— le replicó el joven capitán.

Bigreen Yard, el paraíso vírgen

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen VI: De perdidos al mar
    • Aquella enorme multitud llevó a la fuera a los dos piratas hasta el muelle, donde los echaron a una barca y la desamarraron del puerto. Así, la nueva aventura marítima de los Piratas de Largy acababa de empezar, y el capitán se levanto con aire heroico y apuntó al horizonte con el dedo índice, alegando que seguía teniendo hambre.

Después de preparar algunas provisiones y meterlas en la mochila de Canonbolt, los Relámpago Blanco se dispusieron a desembarcar para explorar aquel hermoso lugar que tenían enfrente. Después de atravesar la playa, de arena finísima, se adentraron en un espeso a la par que hermoso bosque. Las hojas de los árboles refulgían verdor y las gotas de rocío de las plantas provocaban que todo el lugar pareciera hecho de cristal. Los piratas estaban como en un sueño, admirando la belleza de aquel lugar.

—Casi no hay diferencia con Numa...— mencionó Rata con ironía, sin dejar de admirar las plantas —, dan ganas de llevarse el bosque entero... o incluso toda la isla...

—Sí que es hermosa...— asintió el primer oficial, que por primera vez en todo el viaje parecía estar entusiasmado, peo no lo demostraba tampoco mucho.

—Tal vez alguna de estas plantas tengan propiedades medicinales... o incluso sean comestibles...— dijo Canonbolt.

—Para comer ya traigo estas bolas de arroz que están delicioooooosas— gritó Jaike con la boca a rebosar, que se había adelantado cinco metros buscando algún ser vivo. En la mano derecha llevaba un trapo con varias bolas de arroz dentro, de las que iba comiendo por el camino —No hay ni un alma en este siti...

De repente, el pirata se encontró cara a cara con dos niños, un chico y una chica de unos diez años muy parecidos con un peinado hacia arriba ambos, pero a ella el cabello seguía recogiéndose en una larga trenza. Los tres se miraron entre sí, y los niños parecían muy extrañados. el chico iba con el torso descubierto y con varias pinturas tribales por el brazo, torso, y rostro; mientra que la chica vestía un top y unos pantalones cortos y solo tenía una pintura de este tipo en el hombro izquierdo.

—¿Este hombre también es de la tribu Himonoka, Unka?— preguntó la chica —No me suena, pero deberíamos saludarle, hola se...

Unka y Cora
  • [Miembro de la tribu Himonoka y hermana menor de Unka, Cora Ohebi]

—Espera Cora— dijo el chico, parando a la muchacha con el brazo —, no lleva ninguna pintada, no se si deberíamos fiarnos de él...

  • [Miembro de la tribu Himonoka y hermano mayor de Cora, Unka Ohebi]

—¿¿Eh??¿Tribu-cuál?¿Pintadas?No se ni dónde estamos, voy a saber de lo que estáis hablando, yoshishishishi...

—Creo que no es de aquí , deberíamos ayudarle... además— la chica se rió un poco —parece buena persona...

—... ... ...Está bien... vamos a llevarle al poblado... Síguenos.

—Esperad un poco— Jaike se sentó en la hierba con las piernas cruzadas—, tengo que esperar a mis amigos... acabamos de desembarcar y ya nos hemos separado. No pueden aguantar mi ritmo de exploración, yoshishishishi... ¡Por cierto! Todavía no se el nombre de esta isla...

Bigreen Yard, el paraíso virgen...— respondió el chico, pero con una mirada triste hacia el suelo— aunque dentro de poco de vergel quedará muy poco...

La antigua Gran Tribu de los Himonokas

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen VII: Vientos de cambio.
    • Después de pasar varias horas en alta mar sin saber dónde estaban ni cómo llegar de nuevo a tierra firme, los dos piratas permanecían tumbados en la barca mirando al infinito. Largy alguna vez volvió la cabeza para vomitar, porque según él, estar durante tanto tiempo sin hacer ninguna maldad le producía nauseas. Ambos notaron algunas corrientes de aire caliente y húmedo de vez en cuando.

Después de hablarles a los chicos sobre qué era un pirata y su sueño de convertirse en el mejor y más libre de todos ellos, Canonbolt, Marín y Rata aparecieron de entre la maleza exhaustos...

—Está aquí de cháchara el muy...— se contuvo el ladrón, mordiéndose el puño.

—¡¿Dónde os habíais metido?!— vociferó el joven capitán, haciendo aspavientos con los brazos, y después se relajó, atusándose los pelos de la barbilla y adoptando una posición de pensador —¿No sabéis que no nos podemos separar explorando un territorio desconocido? Os podría haber pasado algo...

[¡Dong!¡Dong!]

Rata, junto con Canonbolt, soplaban un hilo de humo que salía de sus sendos puños, alejándose de un Jaike tirado en el suelo con dos chichones en la cabeza y aturdido. Sin embargo, el primer oficial se percató de la presencia de los dos niños.

—Eh, Jaike... ¿quienes son?

—¡Somos himonokas!— respondió Unka, ofendido —La Gran Tribu de los Himonokas ha vivido en esta isla durante milenios, protegiéndola de todo aquel que quería dañar su naturaleza, y nuestro padre es el jefe de la tribu... pero ahora que no puede combatir toda la tribu está desanimada...

—Vamos al claro Unka, tenemos que llevar deprisa esto— dijo alzando la cesta —para papá...

—Nosotros vamos también— dijo Jaike, caminando hacia los muchachos —, tengo ganas de ver a esos guerreros llamados himonokas, y de conocer a vuestro padre, su jefe... Debió ser muy buen guerrero cuando podía pelear...

—Pues vamos, no hay tiempo que perder... o empeorará aún más...— empezó a correr el chico en dirección a lo más profundo del bosque.

Después de una carrera de unos quince minutos, el grupo llegó a un enorme claro que se formaba en la mitad del bosque. Este estaba ocupado por una gran cantidad de cabañas cilíndricas con el tejado en forma de cono, con una gran cantidad de gente entrando y saliendo, transportando productos, dialogando, etc., pero todas con ambos lados de la cabeza rapados y el pelo de la parte superior peinado de formas muy diversas y con pinturas y tatuajes tribales. En en medio de este gran poblado había un mercado abarrotado de gente, y en la parte más hacia el sur había una cabaña tres veces mayor que las demás. Los piratas se quedaron boquiabiertos ante la actividad del gran poblado.

—Bienvenidos a Mohi, el gran poblado de los himonokas— anunció Cora, sonriendo.

El crepúsculo de un gran guerrero

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen VIII: Cuatro gotas de nada.
    • Ninguno de los dos piratas supo prever la gran tormenta que se les vino encima en cuestión de minutos. El fortísimo viento y el fiero oleaje parecían querer arrancar cada tablón de la frágil barca, y los truenos resonaban furiosos por todo aquel cielo lleno de nubes azabaches. Largy se encontraba en posición fetal con los ojos cerrados y temblando; mientras que Jeoof intentaba eauilibrar la minúscula embarcación para que no volcase, tarea que parecía del todo imposible.

—¡¡Wooaaah!! Quién iba a pensar que habría tal ciudad dentro de este espeso bosque y... ¿¡Eso que llevan son tatuajes!?— Jaike y Rata e emocionaron tanto que sus ojos emitían un deslumbrante brillo. Canonbolt los miraba con desaprobación, como si le diesen vergüenza ajena.

—Los himonokas somos una tribu de guerreros, como ya os he dicho antes...— repitió Unka, que parecía un poco molesto— Y todos se hacen tatuajes tribales al cumplir los dieciséis años, después de cumplir la prueba ancestral de iniciación.

—Tú aún no tienes esa edad— observó Marín, perspicaz —y llevas algunas de esas pinturas, ¿me equivoco?

—Mi hermano pasó la prueba al cumplir los siete años— reveló Cora, sonriendo—porque quería tener las pinturas como... nuestro padre— al acordarse de esta persona su rostro cambió radicalmente, mirando hacia el centro del poblado—Unka...

El muchacho asintió, y los dos se giraron y se dirigieron hacia dentro del poblado. Jaike se percató y le gritó.

—¡¡EEH!! ¡Esperad un segundo!—el "Relámpago Blanco" corrió hacia ellos hasta alcanzar su posición, y girándose se dirigió a sus compañeros —¡Explorad y pasadlo bien! ¡Yo voy a ver al jefe de la tribu!

—Vale capiiiii— gritó Rata de vuelta, que ya había empezado a dar brincos de un lado a otro.

Canonbolt conversaba entretenidamente con algunos de los himonokas que se encontraban paseando por las calles de Mohi, mientras que Marín se había esfumado. Jaike continuó su paseo por el poblado acompañando a los dos niños. Este se percató de que todos en el poblado los tenían en muy alta estima, los saludaban y bromeaban con ellos. A medida que iba avanzando, notaba como la hierba del suelo era un poco más seca conforme se acercaban a una gran cabaña que había en el centro del poblado.

—Esa es la cabaña del jefe de la tribu, que ahora mismo es mi padre, y no se puede entrar sin permiso— dijo Unka al pirata, sin ni siquiera girarse— así que no entres, quédate en la puerta.

Este solo sonrió.

Al llegar a la entrada de la gran cabaña, ambos himonokas entraron sin reparo, mientras que Jaike se quedó en la puerta, observando que la hierba en aquella zona parecía muy seca, casi quemada.

Dentro del edificio había varios habitáculos, cada uno de ellos llenos de materias primas, objetos y diferentes bienes, como si aquello fuese un almacén. En el medio de ellos ellos había un pasillo que llevaba a un salón iluminado por grandes ventanales en los laterales y una superficie elevada donde había un trono de madera en la penumbra. Ambos niños miraron al trono.

—Estoy aquí niños, mohihihihi... si pudieseis ayudarme os lo agradecería...

En el lateral de la cabaña, debajo de uno de los ventanales, había un hombre sentado en el suelo apoyando su espalda en la pared, que parecía exhausto. Este era de complexión fuerte, con el pelo al estilo himonoka, pero le faltaba el brazo derecho y la pierna izquierda. En el brazo y parte del pecho llevaba esas particulares pintadas comunes en la tribu.

—¡Papá! Te hemos dicho que no te movieses... tus heridas aún son recientes...— gritó Cora, sorprendiéndose al ver a su padre allí

—Solo quería ver cómo emigraban las golondrinas de la isla, mohihihihi... es algo muy bonito, ¿sabéis? Cuando era pequeño yo...

—No puedes levantarte aún, si tus heridas se vuelve a abrir...

Tager Ohebi

Tager Ohebi, el líder de los himonokas.

—¡¡OOOOOOOIIIIII!! ¿¡Es aquí donde vive el jefe guerrero himonoka!?¡Quiero ver si es verdad lo que dicen de su fuerza!

El capitán de los Relámpago Blanco, que acababa de entrar en la cabaña como si nada, corría y vociferaba por todos los habitáculos de esta buscando al jefe himonoka para conocerlo en persona. Cuando por fin entró en el gran salón, justo después de pararse unos instantes a admirar el trono, se fijó en las tres personas que se habían quedado mirándolo. El pirata se dirigió hacia el jefe himonoka, sonriéndole y tendiéndole la mano izquierda.

—¿Qué hay? Soy Jaike K. Zander, capitán pirata.

El hombre, todavía impactado por la entrada estelar del "Relámpago Blanco", chocó su mano con fuerza y le sonrió. El pirata lo alzó sin mucho esfuerzo y su hijo le alzó la muleta de madera, la cual cogió agradecido al soltar la mano del pirata.

  • [Jefe de la Gran Tribu de los Himonokas, Tager Ohebi]

—Mi nombre es Tager— se presentó sin dejar de sonreír— y muchas gracias por la ayuda.

Bandada de gaviotas

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen IX: La Ciudad del Inicio y el Fin.
    • Después de la fiera tormenta, los dos piratas despertaron tendidos en la barca al asomar de nuevo la luz del sol, empapados. De que se dieron cuenta de que el bote no se movía con el usual vaivén de las olas, se asomaron por la borda de esta, dándose cuenta de que lo que había bajo él era pavimento. De que salieron de la barca pudieron admirar una entrada a una gran ciudad con un simple cartel de madera: Loguetown.

—Muchas gracias por la ayuda, Jaike. Es extraño que alguien que venga a esta isla no traiga consigo malas intenciones. Aquí se han sufrido muchas batallas por preservar la isla... piratas, cazarrecompensas... muchas personas han intentado arrasar este paraíso en busca de un bien muy preciado, pero nosotros siempre hemos conseguido repeler a esas personas... a veces a un precio bastante alto...— Tager miró hacia el cielo —, algunos de nosotros han perdido mucho más que un brazo o una pierna, y por eso me considero afortunado... Por eso cada vez que vienen personas amistosas recupero la confianza en que algún día esta isla podrá dejarse totalmente virgen, y nosotros podremos marcharnos y dejar de luchar. Por eso, Jaike, quiero que me acompañes a un lugar especial.

Jaike, que se había sentado a escuchar lo que Tager tenía que decirle, se levantó decidido y sonriendo, y haciéndole una seña a Unka y Cora de que viniesen con ellos. El chico se quedó receloso, pero Cora siguió al "Relámpago Blanco" y a su padre sin dudar. A Jaike le hacía mucha ilusión un tour guiado por una isla de fuertes guerreros y, quizá, un duelo con alguno; pero no fue eso lo que obtuvo. Los cuatro se adentraron en el bosque. Tager avanzaba con paso lento, debido a su estado, pero parecía seguro de hacia donde iba. Unka, perspicaz, se dio cuenta de la idea que había tenido su padre y avanzó corriendo hasta su posición hablando en voz baja.

—Seguro que... quiero decir... ¿lo vas a llevar allí?

—Sin ninguna duda— respondió el jefe, sonriendole al muchacho.

Este último se quedó pensativo mirando a su padre, y un momento después asintió convencido y se dispuso a caminar al lado del jefe himonoka. Detrás de ellos iban Jaike, comiéndose una bola de arroz, y Cora, mirando con curiosidad al pirata. Algunos minutos después los cuatro llegaron a otro pequeño claro, en el cual no había nada excepto una especie de roca de color plateado y con formas redondas, como si fuera un metal, pero con una serie de abolladuras. Tager se acercó a ellas, y pasandoles la mano por encima, se detuvo en una de las abolladuras más grandes.

—Esta es la mía... qué recuerdos...

—¿La... tuya?— Jaike estaba confuso, ya que no sabía qué habían ido a hacer allí —¿Que pasa con todas esas abolladuras?

—¡Jaike K. Zander! Da inicio tu prueba para convertirte en un guerrero himonoka... Lo único que tienes que hacer es abollar esta roca...metal, mohihihihi, buena suerte, "Relámpago Blanco".

El capitán pirata, cuando comprendió el reto, sonrió y electrificó su puño, lanzándose contra el metal (Goro Goro no Bullet) sin pensarlo dos veces.

A varios metros de allí, Marín caminaba por los senderos que trazaba el bosque, observando a los pájaros, plantas y todo lo que la naturaleza producía en aquel hermoso lugar. Cuando llegó al final del camino, se encontró otra enorme playa, con un oleaje más fiero que en la otra parte de la isla. El primer oficial desenvainó su nodachi, mirando fijamente al mar.

—Al menos hay un sitio donde podré...

Antes de terminar la frase, avistó a lo lejos un barco bastante grande, con velas blancas y un símbolo de gaviota pintado en ellas: era un buque de la Marine. Dando por concluido su entrenamiento antes de empezarlo, se dirigió lo más rápido que pudo hacia el poblado Mohi, temiendo no llegar a tiempo.

Negación

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen X: El rugido feroz del monstruo sin fondo.
    • Al bajar de la barca, Largy y Jeoof se dieron cuenta de que su barca no era lo único que la tormenta había arrastrado. A su alrededor podían ver bolsas, objetos varios, y también algunos cofres con monedas desparramadas por ahí. Ambos empezaron a rebuscar algo de valor, pero un ruido aterrador retumbó por todo el lugar... Largy se alzó de entre la basura, frotándose el estomago. Le había rugido la tripa.

—Así que lleváis tanto tiempo protegiendo este lugar... solo por amor a la naturaleza...— Canonbolt parecía muy sorprendido después de su conversación con algunos himonokas, a causa de la explicación de su estancia en aquella isla —, pues no debéis preocuparos por nosotros, nos iremos pronto... además Jaike no es alguien que valla destrozando islas por...

[KABOOM!!]

—¿¡PERO QUÉ!?

Canonbolt se quedó patidifuso al escuchar ese estruendoso golpe que acababa de salir de algún rincón del bosque. Igual que él, Rata acababa de caerse de uno de los tejados donde se estaba echando una siesta, asustado por el ruido y se estaba acariciando el chichón que le había salido en la frente. Cuando se espabiló comenzó a andar hacia el bosque, pero por el camino se encontró con el "Meteoro". Los dos se miraron y se dijeron al unísono:

—¿Qué habrá hecho esta vez...?

En el bosque, Unka y Cora miraban sorprendidos como el "Relámpago Blanco" se sacudía las manos y se alejaba de la roca, sonriendo. Tager parecía aún más sorprendido que sus dos hijos, mirando fijamente la marco que Jaike había dejado en la roca.

—Este chico tiene algo especial...— pensó —, con esa fuerza de voluntad...

—¿Y bien?— interrumpió Jaike, al pasar a su lado.

—¿Eh?

—¿He aprobado?

Tager se volvió a mirar la marca que el joven capitán había dejado en la piedra. Entre todas las abolladuras, resaltaba la marca del puño de Jaike, mucho más honda que las demás, y además la única que había conseguido agrietar el material.

—De...

—Sé que se me ha resistido un poco al principio, pero no se que pasa que los rayos no funcionaban así que...

—De sobra.

—¿Ein?

—¡Que has superado la prueba de sobra! Eres oficialmente, si quieres claro, un guerrero himonoka. Tienes el afecto de nuestra tribu y toda nuestra ayuda. Tú y tu tripulación seréis siempre bienvenidos aquí y...

—No puedo aceptarlo.

—...

—No quiero ataros a mí, ni hacer parecer que este es mi refugio... Cuando sea el Rey de los Piratas, toda la Marine estará tras mi cabeza, y no puedo arrastrar a nadie a eso... excepto a los que acepten venir en mi barco— el "Relámpago Blanco" tendió su mano al jefe de la tribu— ¿quieres subirte y unirte a los Piratas Relámpago Blanco?

—... Yo también tengo que rechazar tu oferta... No puedo dejar a esta isla ni a los demás himonokas, mi deber es permanecer aquí cuidando la isla y de los míos— miró a Unka y a Cora —, este lugar, a pesar de su belleza, no es muy seguro...

De repente, de entre la maleza, salió rápidamente un individuo armado con una gran espada en dirección hacia el pirata y los himonokas. A pesar de las apariencias, el hombre no tenía intención violenta y lo único que provocó fue un gran susto, además de una colisión frontal con el "Relámpago Blanco".

—Ah... que daño...— dijo el hombre, tocándose la frente del dolor.

—¡¡PERO SI HAS SIDO TÚ EL QUE...!! Ma... ¿Marín?

La revelación del tesoro, el trébol Bigreen

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen XI: Eg'to efta muuh ghi'co.
    • Dispuesto a zamparse todo lo comestible que encontrase, Largy empezó a rebuscar entre toda aquella basura, y por fin encontró una bolsa con una gran cantidad de frutas y hortalizas. Ante la mirada de Jeoof, el "Viajero" comenzó a engullir todo lo que había en aquella bolsa.

—¿A qué viene tanta prisa?¿No...?

—No hay tiempo, Jaike— interrumpió Marín a su capitán, levantándose del suelo y sacudiéndose el polvo —Un buque de la Marine viene hacia aquí. Quizá nos reconozcan aunque no tengamos recompensa, y eso podría ser un problema.

Al escuchar el nombre de la organización, Tager alzó la cabeza hacia el horizonte, con un gesto de preocupación en su mirada. Ambos piratas intuyeron el gesto del jefe de la tribu, y los dos niños sabían también que algo malo estaba ocurriendo.

—No os preocupéis por nosotros, sabemos defendernos. No voy a dejar que unos marines me corten el camino hacia el Grand Line, yoshishishishi...

—No es eso lo que me preocupa... Esos marines no traen buenas intenciones. Antes te dije que muchas personas buscaban un tesoro muy preciado en esta isla, pues bien, la Marine también lo ha estado intentando desde hace mucho tiempo...

—¿Cuál es ese tesoro?—preguntó el primer oficial, apoyado en un árbol, mirando al himonoka de reojo—¿Y por qué es tan valioso para que la mismísima Marine intente conseguirlo?

—Ese tesoro es... ¡el trébol Bigreen! Una variedad de planta que solo crece en Bigreen Yard debido a su clima idóneo... La razón por la que los marines quieren conseguirlo es porque se dice que este trébol es capaz de sanar y cerrar hasta la más grave de las heridas.

—¿¡Y eso es verdad!?— saltó sorprendido el capitán pirata.

—En gran medida sí, es cierto que las hojas de estos tréboles tienen una capacidad curativa muy superior a cualquier otro fármaco que los humanos podamos fabricar, pero... el efecto de esta planta no es tan bueno como dicen, además de que sus costes son enormes. Cuando se arranca o se corta una planta del trébol Bigreen, una gran área de las plantas de alrededor se marchitan y mueren... además de que el contacto del trébol con la herida produce un dolor muy agudo e incluso peor que la propia herida. Los himonokas solo lo hemos utilizado una vez...— Tager se miró al hombro derecho —, y esa planta no se volverá a utilizar...

—Entonces por eso estaban secas las plantas de alrededor de tu cabaña...— dijo Jaike

El jefe himonoka solo asintió, y empezó a desplazarse en la dirección en la que había venido Marín. Jaike hizo una seña a su primer oficial para que acompañara a Tager, mientras él se dirigía de nuevo hacia Mohi. Los dos niños, confundidos, no sabían qué hacer.

—Marchaos con Jaike al poblado— les dijo su padre, si voltearse— no quiero que corráis peligro...

Cora decidió hacer le caso y seguir al "Relámpago Blanco", pero Unka apretó el puño y los dientes, y colapsó volviéndose hacia su padre.

—¡Yo también voy a luchar!

—Unka...— intentó razonar con él Tager, pero fue interrumpido.

—¡Ya soy un guerrero himonoka! ¡Puedo luchar! Se que no puedo detenerte... ¡pero puedo acompañarte!

Tager suspiró, y sin hacer ningún gesto de aprobación o desacuerdo, prosiguió su camino.

En la playa, tres hombres acababan de bajar de una barca de madera que procedía de un barco marine anclado a varios metros de la costa. Uno de ellos, el más alto y robusto, que vestía una máscara y una capa fue el primero en pisar tierra.

—Ya hemos llegado-supi, deberíais darme las gracias por traeros hasta aquí-supi...

  • [Teniente Menor de la Marine, "Peso Ballena" Monking]

—Si has remado tú es por que eres de menor rango que nosotros...— le dijo el segundo en bajar, un hombre alto, repeinado que lucía una chaqueta de smoking azul, pero que no llevaba pantalones —, además.... si hubiese remado yo me hubiese despeinado...imbécil...— sacó un peine y se lo pasó por su claro cabello.

  • [Teniente de la Marine, "Doble Disparo" Kushi]

—¡Callaos ya! ¡Los dos! ME arruináis el flow, y ME pongo de mal humor, yieh... y no queréis que eso pase ¿verdad? Yieh...— les ordenó un hombre pintoresco, con unas gafas de pasta y una barba sin afeitar, que vestía solo un calzón ajustado, y una bata de doctor en los hombros —Después de todo, YO estoy al mando de esta misión... ¡WOW!

  • [Científico Marine y líder de la misión, "Baño de Champán" Squirt ]

El doctor Squirt sacó de su espalda un caracolófono personalizado con sus gafas y lo activó.

—HE iniciado la misión, yieh. Acabamos de llegar a Bigreen Yard, yieh. Vamos en busca del trébol, y a conseguirlo de una vez por todas... ¡WOW!

Avance por el bosque

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen XII: Florecimiento.
    • Al engullir todo los que cogía de aquella bolsa, algunos alimentos le sabían mejor y otros peor, pero hubo uno tan amargo que hizo que Largy arrojase lo que quedaba al suelo. Cuando ambos se fijaron en el aspecto de la fruta, esta era de un color verde con espirales. Ambos se miraron, intuyendo lo que acababa de pasar. Al cabo de unos segundos, al "Viajero" le creció una flor en la cabeza.

Ambos grupos avanzaban por el bosque, cada uno en dirección hacia el otro, haciendo que el encuentro entre ambos fuese casi inevitable. Los dos himonokas, acompañados por Marín, seguían el camino al ritmo de Tager, quien seguía caminando firme y serio. Unka miró a su padre y, decidido a evitar que este entrase en batalla, empezó a correr hacia adelante. El jefe himonoka, al verlo, intentó decirle algo, pero apretó la mandíbula con fuerza y se tragó las palabras. Jaike seguía sin aparecer.

—Esperemos que no sean muy poderosos...—dijo Tager, preocupado por su hijo.

—No importa lo fuerte que sean, Jaike podrá con cualquiera... por eso es nuestro capitán, y por eso lo ayudaremos a convertirse en el Rey de los Piratas— le respondió el primer oficial, poniéndose a su lado.

—Sin duda, "Relámpago Blanco" es muy fuerte, pero no creo que me haga falta ayuda esta vez.

Al otro lado del bosque los tres marines caminan siguiendo siempre el rumbo de Squirt, quien de vez en cuando se chupaba el dedo y lo levantaba, haciendo como si comprobase la dirección del viento, aunque siempre seguía la misma dirección. Los dos oficiales marines, sin hacer mucho caso al científico, charlaban entre sí.

—Pues yo no veo tan "lustroso" ese matojo de pelos-supi. Casi que es mejor que te pusieses una máscara como la mía-supi. ¡Así podríamos hacer un super-lucha tandem-supi!

—¿¡QUÉ QUIERES DECIR CON "MATOJO DE PELOS", ANIMAL!?— gritó Kushi, apuntando a Monking con uno de sus trabucos —Esto es una "fina cabellera"...— dijo acariciándose el pelo finamente —¡Y COMO VUELVAS A INSINUAR ALGO DE ESO HAGO QUE TE DEGRADEN A LIMPIAR LETRINAS!¿¡ESTÁ CLARO, MOSTRENCO ENMASCARADO!?

—Tampoco tienes un rango tan alto como para eso-supi... Además, seré ascendido cuando finalice esta misión por el Comandante Konor-san-supi... Él sí que tiene nivel y poder-supi— se giró hacia sus compañeros, con cara de desprecio —, no como vosotros-supi...

—Callaos un rato, pesados yieh... ME pierdo entre los árboles si tengo vuestras vocecitas de oficialuchos en los oídos yieh. DejadME orientarME en paz y no perturbéis el flow...

El científico se tiró al suelo de cabeza, asustando y asombrando a los dos marines que iban con él. Squirt se quedó un rato en el suelo hasta que Monking lo levantó. Este tenía los ojos en blanco y un gran golpe en la frente.

—Creí haber visto... uno de esos malditos tréboles... wow...

En Mohi, Cora acababa de entrar en su tienda, y se puso a buscar algo como loca. Re repente y con cara de sorpresa, encontró lo que buscaba. Sacó una tela negra y cogió algunos pinceles, a los cuales mordía el final pensativa, como acto reflejo. Jaike continuó su camino hasta encontrarse con el resto de su tripulación.

—¡Rata! ¡Canonbolt! Quiero que hagáis algo por mí...

—Dinos capi— respondió servicial el joven, mientras que el "Meteoro" asintió y se cruzó de brazos, dispuesto a acatar las órdenes de su capitán.

—Quiero de le digáis a todo el mundo que se entre en sus casas... o tiendas... o lo que sean... y que se queden ahí hasta que el jefe diga lo contrario— ambos piratas asintieron, y el "Relámpago Blanco" les sonrió.

—¿Y algo movidito?—intuyó Rata

—Impedid el paso a cualquier Marine... y haced lo que sea necesario... ¿Entendido?

—Con mucho gusto— respondió Canonbolt

Jaike empezó a correr a toda prisa de nuevo hacia el bosque mientras que ambos piratas se dirigían a cumplir las órdenes del "Relámpago Blanco".

—Cuando lleguemos al poblado ese chungo impondremos la autoridad de la Marine y todo el peso de la Justicia caerá sobre aquellos que no quieran colaborar con los avances médicos yieh... —iba narrando Squirt, con grandes aires de grandeza, mientras se frotaba la frente aún con dolor del golpe anterior —Y tendrán que darnos los tréboles Bigreen si no quieren que la ira de todo el mar se les venga encima yieh...

De repente un chaval peinado hacia arriba y a un lado, con el torso desnudo y algunas pinturas tribales chocó contra el científico, interrumpiendo su discurso. Unka no se había dado cuenta de que se acababa de topar con los intrusos de Bigreen Yard.

—Mirad a quien tenemos aquí, un pequeño regalo del destino... ¡WOW!

Himonoka Weak Wooden Punch

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen XIII: ¿Esto cómo funciona? 
    • Después de saltar de alegría por haber comido un Fruta del Diablo y poder por fin entrar en el Grand Line, Largy se dio cuenta de que todavía no sabía qué poder le había otorgado. Intentando lanzar rayos de energía por sus manos o escupir fuego, el "Viajero" estuvo todo el día haciendo posturas de lo más extrañas, rodeado de basura.

— Parece que hemos encontrado a uno de esos himonokas... Él puede guiarnos hasta el poblado—observó Kushi, atusándose la perilla.

—Y podremos conseguir el trébol Bigreen por fin... yieh...

—Y seré ascendido por Konor-sama...¡Supii!— dijó en voz alta, entusiasmado por la idea de que su héroe lo condecorara con alguna medalla.

—¿Vosotros sois los que quieren conseguir el trébol?—dijo el niño, mirando al científico con el ceño fruncido.

—Obviamente, chaval... yieh. Y por fin lo consegui...

—¡Himonoka Little Punch!

Unka salto y asestó tal puñetazo directo al rostro de Squirt que mandó al científico a volar y lo estrelló contra un tronco, rompiéndole algún que otro diente. Los dos oficiales, al ver la fuerzo del chico, se pusieron en posición defensiva.

—Vaya con el niño... Es más fuerte que tú Monking...

—Eso ya lo veremos-supi... Voy partirle el cráneo de un solo golpe-supi. ¡Whale Lariat!

"Peso Ballena" se lanzo contra el muchacho con el brazo extendido, procurando asestarle un fortísimo lazo al cuello, pero cuando estaba a ponto de impactar contra el niño, sintió un fortísimo golpe en el vientre que le hizo escupir algo de sangre, y retrocedió varios pasos

—¿No te da vergüenza llevar ese tatuaje ahí, gorila? Yoshishishishi...

La presencia del "Relámpago Blanco" electrificó a todos los presentes, sobre todo al himonoka, que parecía molesto por su aparición, aunque sin duda se alegraba de verlo. Jaike sonría y se crujía los nudillos mientras el Teniente Menor se recuperaba. El científico de la Marine también se estaba recuperando ya del golpe, y se intentaba incorporar.

—Unka, ¿estás bien?— dijo el pirata, sin perder de vista a sus adversarios.

—¡Dual Shot: Plumb Storm!

Una lluvia de proyectiles cayó sobre Jaike y Unka, la cual ambos esquivaron subiéndose a las ramas de un árbol. El autor de los disparos era el Teniente Kushi, el cual ya estaba recargando sus trabucos para otro tiroteo, y a la vez saltó hacia la posición

—¡Flashing Star!

Con una velocidad supersónica, el teniente se movió hasta ponerse en la retaguardia del niño, cogiéndolo por el cuello y poniéndole uno de los trabucos en la sien. Al ver esto, el "Relámpago Blanco" interrumpió en seco el ataque que estaba preparando contra "Doble Disparo".

—Furarararararas... Tú debes de ser ese sonado "Relámpago Blanco" Jaike... Has montado un revuelo enorme en el East Blue al vencer al "Noble del Mar" Ragnarok. Ya están tramitando tu recompensa...

—Pues que esperen, todavía no tienen motivos suficientes... Goro Goro no Charge...

Un aura eléctrica empezó a cargarse alrededor de Jaike, otorgándole un refulgor blanco azulado.

—¿De verdad que vas a intentar una ataque contra mí ahora? Eso sería muy arriesgado...

Goro Goro no...

—¡Himonoka Weak Wooden Punch!

—¡Arrow!
Squirt afro

Squirt al recibir el ataque eléctrico de Jaike

Al mismo tiempo que el final de la muleta de Tager impactó contra la cara de Kushi, liberando así a su hijo, Jaike se giró condensando el aura eléctrica en una flecha que atravesó a Squirt, quien los apuntaba con un revolver de chista, haciendo que cayera al suelo con el pelo a lo afro. El teniente también cayó de la rama, quedando arriba solamente el pirata y los dos himonokas.

—Buen golpe, jefe... Hacemos un buen tandem, yoshishishi...

—Lo mismo digo, Jaike. ¿Estás bien Unka?

El muchacho se sacudió el polvo del pantalón y se puso bien su collar, y miró a los marines.

—Listo para seguir.

El Silbido del Bosque

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen XIV: They see me rolling
    • Sabiéndose consumidor de una Fruta del Diablo, Largy caminaba por la calle principal de Loguetown dándose aires de grandeza, mirando a la gente por encima del hombro, aunque ni siquiera supiese qué poder tenía. Con esa misma actitud pasó por delante de un capitán marine, que puso sus ojos en el "Viajero".

Después de la pequeña guerrilla que se había formado en el bosque que mostró a los marines las habilidades de sus adversarios, estos se dispusieron a contraatacar. El primero en levantarse fue Squirt, aún con el pelo afro por la descarga de Jaike, y sacó de su espalda dos botellas de champán, agitándolas. Al ver que su compañero estaba a punto de atacar, el teniente Kushi lo detuvo, mirando al jefe himonoka.

—¿No sabes quién es él? Es el famoso jefe de los aborígenes de esta isla, ese que repelió a tres capitanes marines y que se suponía que había muerto en esa batalla, "El Silbido del Bosque"...

—... Y no puedo dejar que os llevéis ninguno de esos tréboles...— interrumpió Tager, serio por primera vez, a la vez que bajó de la rama del árbol cayendo con su única pierna y equilibrándose con la muleta —, igual que tampoco puedo dejar que hagáis daño a este bosque... ¡Hurricane Crutch!

Una gran ráfaga de viento fortísima empujó a los tres marines hacia la cercana playa, dejándolos aturdidos. Después de esto Tager se dirigió hacia la playa. Unka pareció inclinarse hacia su padre, o bien para detenerlo o bien para ir a apoyarle.

—Unka...— lo detuvo Jaike, caminado también hacia la playa.

El muchacho lo miró. El "Relámpago Blanco" empezó a negar con la cabeza.

—Vete al poblado con tu hermana... Yo me encargo de ellos con tu padre.

—Pero...

—Confía en mí...— dijo sonriendo, intentando convencer al muchacho—, voy a patearles el trasero, yoshishishishi...

El niño asintió y empezó a correr hacia el poblado. Jaike alcanzó a Tager, el cual le agradeció que convenciese a Unka de que no fuese a pelear, a lo que Jaike negó con la cabeza de nuevo.

En la playa, Monking fue el primero en levantarse de la arena, y levantar a sus compañeros. Squirt parecía muy cabreado, y volvió a sacar de su espalda esta vez cuatro botellas de champán, sujetándolas dos en cada mano, entre sus dedos.

—¡Esta vez ME los cargo! ¡Lo juro!

—Relájate Squirt...— lo intentó tranquilizar Kushi, intentando quitarse la arena del pelo con su peine —ahora tenemos el factor sorpresa... Tenderemos una emboscada al cojo... y en cuanto al pirata... su barco debería estar por aquí...— en ese momento sacó un caracolófono —Teniente Kushi a buque E-5067, debería de haber un barco pirata por los alrededores de la isla... encontradlo y...

—¡Goro Goro no Lance!

El "Relámpago Blanco" interrumpió la orden lanzándose cubierto de electricidad gracias a su habilidad contra el marine, dejándolo aturdido en el suelo. Inmediatamente Monking y Squirt se dirigieron hacia él, pero la muleta del jefe himonoka los detuvo.

—Yo soy vuestro rival ahora...

El teniente se incorporó y terminó de dar la orden.

—¡DESTRUIDLO!

Solitario

  • Poder especial...¡Allá voy! Volumen XV: Directo al patíbulo
    • Después de llegar a la plaza y admirar el patíbulo donde el famoso pirata Gol D. Roger fue ejecutado, Largy se dispuso a salir de la plaza para intentar conseguir una embarcación decente, pero una grupo de Marines les obstruyó el paso. El líder de este grupo se presentó como el Capitán Midpath, y que lo detendría en nombre de la Justicia.

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Justo después de que el teniente diese la orden, el buque anclado a varios metros de la costa arrió sus velas y empezó a moverse. Jaike, que había escuchado a Kushi, no sabía si seguir con la pelea o ir a avisar a sus camaradas para que protegiesen el barco. La respuesta se le presentó muy pronto cuando Squirt se lanzó hacia él con las cuatro botellas apuntándole.

—¡Kuroku Kashi Shidan!

Los cuatro corchos de las botellas salieron disparados hacia el "Relámpago Blanco", el cual desenvainó su katana y los desvió. El científico Marine no cejó en su empeño de dañar al capitán pirata, y cuanto estuvo muy próximo a él dio un salto mortal cayendo a su espalda, a la vez que agitaba las botellas. Cuando Jaike se dio la vuelta, Squirt le apuntó de nuevo con las botellas, pero esta vez el efecto fue diferente.

Bakkasu... ¡Gaizā!

Cuatro potentísimos chorros de champán golpearon al pirata y lo obligaron a retroceder varios pasos, hasta que deshizo los chorros desplegando las manos, las cuales cargó inmediatamente de electricidad. A su vez, Squirt tiró las cuatro botellas y sacó de su espalda otras dos.

—Vas a lamentar haberme tocado un solo pelo de la cabeza "Relámpago Blanco", yieh...

—Aquí te espero, afro-man— dijo Jaike estirando el hombro con los puños ya electrificados —, no me vas a durar ni un asalto, yoshishishishi...

Squirt se lanzó sobre el capitán pirata de nuevo, cogiendo las dos botellas como si fuesen mazas. Jaike se preparó para repeler al científico abriendo las piernas y armando el brazo para golpearle.

—¡Māsagarasu!

Goro Goro no Bullet

De un puñetazo impidió el ataque del científico al romper la botella con la que iba a golpearle, pero lejos de dejarle tiempo de reacción, el "Relámpago Blanco" enlazó otro golpe con en otro brazo (Goro Goro no Nunchaku) que mando a Squirt directamente al suelo, completamente KO.

Después de noquear al científico, Jaike giró la cabeza hacia Tager, el cual estaba solo combatiendo contra los dos oficiales de la Marine. Aún con su inferioridad a causa de su estado y el número de sus enemigos, el "Silbido del Bosque" se defendía de los ataque de ambos marines.

Dual Shot: ¡Elite Snipes!

Dos balas dirigidas a la cabeza del himonoka pasaron rozando su mejilla debido a que se apartó en el último momento. La herida empezó a sangrar, pero Tager no tuvo tiempo de limpiarse ya que Monking se lanzó contra él saltando en plancha.

—¡Whale Crossbody!

Este movimiento también fue esquivado con un reverso, pero antes de caer el teniente menor recibió un fortísimo golpe en el vientre con la muleta de madera, lo que lo hizo caer de rodillas a la arena. El jefe himonoka saltó sobre su cabeza, estampándolo contra el suelo (Ground Taste), y se dirigió haciendo un tirabuzón contra Kushi, el cual recibió una tremenda patada en el pecho (Himonoka Fierce Kick) que le hizo retroceder algunos pasos y toser varias veces. Entonces Tager se limpió la herida producida anteriormente por el teniente. Jaike se dirigió hacia él para ayudarlo en el combate, pero el himonoka se volvió y le apuntó con el dedo, apoyándose la muleta en la axila.

—¡Ni se te ocurra! Este es mi combate, y yo voy a solucionarlo... solo. Ha sido un placer conocerte "Relámpago Blanco", pero es hora de que te vayas de la isla, Jaike. La vida de un pirata es en el mar, de isla en isla, y te deseo mucha suerte. Vete y defiende tu barco y a los tuyos— se volvió contra los marines —, que yo me ocupo de echar a estos de las isla.

Jaike iba a protestar, pero se lo pensó mejor y se dio media vuelta, comenzando a correr hacia Mohi. A causa de esto pasó por encima de Squirt, despertándolo de su profundo sueño. Al ver que su enemigo escapaba, se levantó rápidamente e intentó perseguirlo, pero recibió un muletazo de Tager que lo tiró de nuevo al suelo. El científico lo miró lleno de ira.

—Ahora tu combate es contra mí— fue lo único que le dijo el himonoka.

Así, Tager se quedó solo en aquella playa rodeado de tres oficiales de la Marine, mientras Jaike se dirigía al poblado para avisar a sus compañeros y evitar que su barco sufriera ningún daño.

La bandera que hará historia

  • Odisea de un arcabuz. Volumen I: Qué salado
    • Al advertir de que ya no había nadie extraño a su alrededor, Barkie trasformada en su forma animal se levanto del suelo y se meneó para secarse el pelo. Parecía un animal salvaje debido a la humedad y a los rayos de sol que incidían en su manchado pelaje. Después de esto, debido a la sed que tenía, probó a beber del agua del Bahara, en Numa, pero no le fue muy agradable debido a la salazón de esta.

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En Mohi todo estaba tranquilo debido a la ignorancia dela situación en la playa del otro lado de la isla. Claro que se preguntaban dónde estaba el líder de su tribu y qué había ido a hacer con aquel extraño aunque simpático pirata, pero era habitual que su jefe desapareciera en el bosque sin dejar rastro, así que no se extrañaron. Los dos miembros de los Piratas Relámpago Blanco que seguían en la ciudad continuaban sin tener nada que hacer debido a que, aunque en la playa más alejada del poblado se estaba desarrollando una fiera batalla, la paz en Mohi no había sido alterada aún.

Ambos piratas, sin embargo y aunque estaban ocupando ese tiempo libre como podían para matar el aburrimiento, continuaban alerta. Sin que ninguno de los dos se diese cuenta, una figura alta salió del bosque lentamente, empuñando una gran nodachi. Canonbolt, quien se entretenía comiendo una rodaja de melón mientras hacía un solitario con unos naipes, cuando sin mirar siquiera comenzó a hablar con el individuo que se había puesto a su lado.

—Ya no puedo seguir... se me ha bloqueado el juego... ¿tú que opinas?

—Deberías empezar de nuevo. Te deseo más suerte la próxima vez— respondió el recién llegado

—¡¡Eh!! ¡Marín!— gritó Rata, dirigiéndose hacia él cabreado— ¿¡Por qué a nosotros el capi nos ha dado este aburrimiento de tarea y tú estabas por ahí de parranda!?

—Creo que Jaike no tardará mucho en venir Rata...

—¡¡ATCHÍSS!!— estornudó fuertemente el "Relámpago Blanco", que venía corriendo de camino al poblado a toda prisa, reflexionando sobre las palabras de Tager.

En la cabaña principal del poblado, Unka y Cora admiraban una tela negra con gran satisfacción, ambos sonriendo y cubiertos de pintura blanca, gris y celeste. Ambos se miraron y sonrieron, él dobló la tela y se la tendió a su hermana. Ambos se dirigieron a la puerta, la cual abrieron y dejaron a los rayos de sol libres de entrar en toda la gran cabaña. Al salir la cerraron bien y se dirigieron hacia la plaza principal, caminando tranquilamente.

En la playa, los tres marines observan jadeantes al jefe de los himonokas, quien se ha sentado en la arena a meditar con los ojos cerrados dando a entender que sus rivales no son suficiente para que se ponga en serio. Esta confianza enfada cada vez más a "Baño de Champán", que hace una seña a Monking para ir a atacarle ambos a la vez. Tager únicamente abre el ojo izquierdo y espera a que ambos lleguen a su posición, para realizar un movimiento que enlaza la muleta con las piernas de ambos, lo que hace que los dos marines caigan al suelo. El "Silbido del Bosque" se giró hacia Kushi, solo para esquivar en el último momento dos disparos a traición. El himonoka se dirigió hacia él lentamente y saltó al está muy próximo al teniente, revelando a Monking intentando atacar por la retaguardia causando un choque frontal entre los dos oficiales.

—Deberíais dejar de hacer el ridículo y largaros de la isla— le dijo a Squirt, que le levantaba del suelo sacudiéndose la arena de su actual afro —, o si no me obligareis a echaros yo mismo por la fuerza. Nunca aprenderéis que el tesoro se quedará aquí, y nadie volverá a utilizarlo.

—Quieres quedarte esa medicina para tí ¿eh? yieh... No sabía que los indios erais tan avariciosos. Esos tréboles aumentarían mucho el poder militar de la Marine y así...

—El precio a pagar es demasiado alto— le rebatió, quedando al científico con la palabra en la boca —, y no daré mi brazo a torcer... Al fin y al cabo ni los piratas son tan malos, ni la Marine es tan buena...

—¡No me iré de aquí sin ese hierbajo, yieh! La Marine me ha dado autoridad para hacer lo que sea necesario... ¡WOW!

El capitán pirata se aproximaba cada vez más a Mohi. Tanto que ya podía ver los rayos de sol que traspasaban del claro donde se situaba este al bosque. Cuando salió por fin de entre los árboles, lo primero que vio fueron sus camaradas, guardando aún la entrada del bosque siguiendo fielmente sus ordenes. Ver a sus compañeros de nuevo le ocasionó una breve sonrisa, hasta que recordó la pésima situación en la que se encontraban.

—¡No hay tiempo que perder! ¡Un buque marine se dirige hacia el Shir Khan con intención de destruirlo!— se apresuró a decir —¡Hay que darse prisa y defender el barco! Me sabe mal, pero... ¡tenemos que irnos ya de esta isla, la vida de un pirata está en el mar!

—...

—De acuerdo,— reaccionó el timonel de la banda —movámonos entonces, ese barco es lo más preciado que tenemos... ¡Lo defenderemos con nuestra vida!

—¡Oooooooi!—gritó el joven ladrón.

Los cuatro piratas se disponían a desplazarse hacia la embarcación cunado una voz infantil los detuvo. Jaike avistó a lo lejos a dos niños himonokas, y dedujo al segundo que se trataban de Unka y Cora. El capitán miró a sus compañeros y les hizo una seña con la cabeza, dando a entender que siguieran hacia adelante. Ambos venían corriendo hacia el pirata, alzando un tela negra en la mano. El "Relámpago Blanco" intentó deducir de qué se trataba, pero no lo adivinó hasta que los dos niños estuvieron muy cerca de él. Ambos se pararon, le dijeron algo y le dieron la misteriosa tela. Jaike solo sonrió, se inclinó un poco ante ellos y comenzó a correr en direción a la costa. Con la velocidad, la tela sujeta en su puño pudo verse al completo.

RBJolly

Batalla a contrarreloj

  • Odisea de un arcabuz. Volumen II: ¡A formar!"
    • Después de olfatear a sus compañeros, la hiena llegó hasta una desmejorada Ciudad Panteón, la cual estaba llena de marines que rebuscaban por todos lados. Un hombre alto con una capa acababa de entrar por el portón, y todos los marines se pusieron firmes.

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Tager sabía que no iba a poder mantener este ritmo de combate mucho tiempo, pero tenía que aguantar hasta que los Piratas Relámpago Blanco abandonaran la isla. Solo entonces los guerreros himonokas podrían... Los guerreros himonokas... recordar a toda su "familia" lo llenó de nuevo de energía, pero no era su animo lo que le preocupaba. Mientras Tager se había distraído pensando en la tribu y en la forma de prolongar el combate, el teniente menor Monking se abalanzó contra él propinándole un fortísimo placaje que le hizo revolcarse por el suelo y perder su muleta, sin la cual le era completamente imposible levantarse. Además, el costado derecho comenzó a sangrarle y a teñir su venda de rojo. Los dos oficiales de la Marine se acercaron a él, y el teniente se agachó para mirarlo de cerca.

—Contigo fuera de combate los demás himonokas estarán más que perdidos en el combate, pronto el barco de esos piratas será destruído y ellos quedarán en esta isla estancados y posteriormente detenidos, Nosotros nos llevaremos unas pruebas de trébol Bigreen y toda tu tribu será encarcelada por oposición a la justicia... Y todo eso por tu derrota... ¿Cómo sienta eso de...

—¡Quita del medio! yieh...

Un magullado Squirt apartó a Kushi y acercó la cara a la del jefe himonoka, y antes de poder decir nada el "Silbido del Bosque" asestó un potente cabezazo al científico que lo mandó a varios metros.

—Todavía no estoy acabado...— dijo el himonoka levantándose con el brazo—, queda mucho para que podáis presumir de que me habéis vencido— Tager continuó alzándose con un solo brazo, irguiendo las piernas hacia arriba, haciendo el pino a una sola mano —... y no permitiré que le ocurra nada ni a la isla ni a la tribu... ¡Moriyari!

Dejándose caer un poco se impulsó con el brazo lanzándose a sí mismo a una velocidad de vértigo contra Monking, a quien asestó una gran patada haciendo que este escupiese sangre. Pero esto no fue todo. Ante la atónita mirada de Kushi y Squirt, Tager consiguió desplazar al "Peso Ballena" varios metros hacia atrás arrastrando los pies, que ya estaba a punto de caer inconsciente por el golpe. Debido a este desplazamiento el himonoka pudo alcanzar de nuevo su muleta y, proyectando un tirabuzón en el aire, golpeó con ella al teniente menor en el cuello, haciendo que este cayese redondo al suelo, completamente K.O. El himonoka dirigió una mirada tranquila a los dos marines que quedaban.

—Ahora quedáis vosotros dos.

A ambos marines les recorrió un escalofrío por la espalda, y una gota de sudor calló por el rostro del teniente.

Corriendo por el bosque del otro lado de la isla iban los cuatro piratas de camino a la playa donde quedaron anclado a Shir Khan al llegar, perseguidos por un buque de la marine que avanzaba por la costa. Al cuello de Jaike hondeaba su bandera pirata. Al ver que el buque les estaba tomando la delantera, a Jaike se le ocurrió una forma de llegar antes al barco.

—¡Rata!

El joven solo miró hacia atrás sin dejar de correr.

—¡Necesito que vueles hasta el barco y despliegues las velas!

—Co... ¿¡Cómo!?

—Confía en mí, lánzame el extremo de una de tus cuerdas... ¡y prepárate para volar!

El joven hizo lo que le dijo el capitán, y se aferró fuertemente su extremo. El "Relámpago Blanco" comenzó a correr hacia adelante y en unos segundos se transformó en rayo completamente. Tanto Marín como Canonbolt comprendieron enseguida qué quería hacer su capitán. Jaike tomó de nuevo forma humana y tiró de la cuerda con toda la fuerza que pudo. Esto, junto al impulso que ya tenía, hizo que la cuerda hiciese un movimiento látigo que lanzó al joven ladrón a volar por los aires en dirección a la playa.

—¡Goro Impulse: Karma Whip!

—Jaike... tenemos problemas...—dijo Marín justo después de que Rata hubiese desaparecido en el cielo, y sin dejar de correr se llevó las manos a la nodachi.

El "Relámpago Blanco miró hacia el lado, y se dio cuenta de que los cañones principales del buque marine estaban apuntándoles a través de los árboles.

—Han visto a Rata salir despedido desde aquí y han localizado nuestra posición— razonó Canonbolt —, preparaos, esto va a ser movidito...

Una lluvia de proyectiles comenzó a caerles desde el cielo. Viendo que estos impactarían sobre la isla, Jaike saltó y desvió los tres primeros proyectiles de nuevo hacia el mar a puñetazos. Marín y Canonbolt se miraron y asintieron, recordando la tarea de los himonokas en Bigreen Yard.

Room...

Kuroame Ni...

—¡Tact!

—¡Asteroid Belt!

Tanto Marín como el "Meteoro" repelieron otras dos balas de cañón cada uno, pero seguía habiendo una lluvia de estas. Jaike, al ver que no iban a poder repelerlas una a una, decidió una solución mucho más radical.

—¡Marín, Canonbolt, preparaos para repelerlas todas a la vez!

—¿?

—Pero...

—¡Zander Boxing Third: Air Wall-ing Pair!

Con todas las balas de cañón inmóviles en el aire por el impacto de ambos puños del capitán pirata, los dos miembros de los Relámpago Blanco tuvieron vía libre para mandar todos aquellos proyectiles fuera de la isla. Canonbolt agarró el último y lo lanzó hacia los cañones del buque, con el cual tapó uno de ellos. Esto obligó a dar el alto el fuego hasta que no desbloquearan el cañón.

—Eso les mantendrá un rato ocupados, kukukuku...

—Y que lo digas— contestó Marín, replegando el "room" en su mano derecha —, pero nosotros no tenemos tiempo que perder

Mientras, en el Shir Khan, Rata sonreía al ver la actuación de sus tres compañeros y cómo habían inutilizado los cañones mientras desplegaba la primera vela del barco. Mientras hacía la tarea que su capitán le había encomendado, se sobresaltó por el sonido de dos truenos que sonaron muy seguidos. Estoy hizo que el ladrón, preocupado, mirase hacia arriba y descubriese que la gran tormenta que había rugido segundos antes estaba ya sobre sus cabezas.

Caza en alta mar

  • Odisea de un arcabuz. Volumen III: Búsqueda de fugitivos
    • Ese hombre alto y corpulento parecía enfadado por algo y vociferaba señalando en todas direcciones. De repente se acercaron dos figuras conocidas para Barkie hasta el hombre, que se paró a hablar con ellos. Estos dos eran Sei y el Dr. Chirio, que narraban su versión de los hechos al señor enfadado.

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—Ay madre... ¡Ay madre! Hay que salir de aquí cuanto antes si no queremos que nos pille la tormenta en medio de una batalla naval...— se apresuró a desatar las cuerdas de las velas Rata.

Sabiendo que no les convenía nada una guerra de cañonazos debido a su inexperiencia, Canonbolt apresuró a sus compañeros a llegar al barco cuanto antes. Pasados unos minutos, los piratas ya podían ver la playa y al Shir Khan, con las velas arriadas y Rata saludándolos desde el nido de cuervo, apresuránlodos a que se diesen toda la prisa que pudiesen. En cuanto llegaron a la playa Jaike fue el primero en saltar al barco, seguido por sus dos tripulantes inmediatamente. Rata bajó también del mástil mayor para reunirse con sus compañeros. Cuando estuvieron tos juntos, el "Relámpago Blanco" los miró a todos.

—Señores, vamos a ganar esta batalla.— dijo muy convencido y confiado.

—Pero Jaike, lo más conveniente sería huir de ese buque. No tenemos ninguna experiencia en batallas navales y...

—¿Crees que Roger huyó alguna vez?— dijo el capitán, mirando hacia abajo y alzando la cabeza hacia sus compañeros —¿¡Creeis que "Barbablanca" huyó alguna vez!?¿¡CREEIS QUE "SOMBRERO DE PAJA" HUYÓ ALGUNA VEZ!? Somos piratas, nos vamos a convertir en la mejor tripulación de los mares, voy a ser el Rey de los Piratas... no huiremos y ¡VAMOS A GANAR ESTA BATALLA!— gritó confiado, haciendo que sus compañeros levantasen el animo y gritaran con el.

—Rata, ven conmigo a buscar los cañones— dijo Marín —, tu y yo nos encargaremos de disparar a ese buque hasta hundirlo si es necesario.

—¡Oooi!

Ambos bajaron por la trampilla que poseía el barco en cubierta, descubriendo que había una escalerilla que conducía hasta unos pasillos debajo de la cubierta. Allí, en esos pasillos, había unos habitáculos donde se encontraban los cañones. Ambos piratas se miraron, y se pusieron en dos cañones contiguos. Mientras Jaike subía el ancla, Canonbolt fue directo al timón, torciendo y dirigiendo la proa del barco hacia el buque de la marine. Cuando el capitán terminó, se subió encima del mascarón, se agachó y le dió unas palmadas.

—Enséñanos de qué madera estás hecho, y luce tus colmillos... ¡Nos vamos de caza!— e irguiéndose de nuevo volvió la cabeza hacia el "Meteoro", frotándose la nariz —No te preocupes por las balas de cañón, yo me encargo de ellas, yoshishishi... Marín, Rata, ¡hacedlo lo mejor que podais!— y miró de nuevo al buque de la marine —No me voy a quedar en este mar, el Two Piece me está esperando.

En el barco enemigo, el marine al mando se sorprendió de que aquellos piratas quisiesen entrar en una batalla contra ellos, cosa que lo quedó en shock por unos momentos. Por esto mismo llamó al caracolófono del teniente Kushi, pero este no respondió. El "Doble Disparo" tenía bastante con esquivar las arremetidas del jefe himonoka, que parecía más fiero ahora, y comprendió por qué las misiones anteriores de conseguir un trébol Bigreen no habían tenido éxito. Debido a que su oficial directo no recibía la llamada, el marine optó por llamar a la persona al mando de la misión, el "Baño de Champán". Squirt, magullado y medio inconsciente tumbado en la arena, fue capaz de coger el caracolófoco y contestar.

—Señor Squirt, los piratas nos han plantado cara y se disponen a comenzar una batalla naval ¿qué hacemos?

—Des... truídlos... yieh...— y cayó de nuevo a la arena, colgando la llamada.

El marine, sabiendo ya qué hacer, se dispuso a dar ordenes a sus subordinados.

—¡Arriad velas y fuego a discreción, tenemos que hundir ese barco por ordenes directas de Squirt!

Una primera oleada de disparos se dirige hacia el Shir Khan, pero Jaike, haciendo uso de su velocidad del rayo, repelió fácilmente las balas, cayendo suavemente de nuevo al mascarón del barco. Pero, por sorpresa, un potentísimo disparo salió de la boca del mascarón, haciendo que Jaike casi perdiese el equilibrio y cayese al agua. Pero ese cañonazo también impactó contra uno de los tres cañones, doblándolo hacia atrás e inutilizándolo. Bajo la cubierta del Shir Khan, Rata se sorprendía del hallazgo de ese cañón en la proa que estaba oculto en el mascarón.

—¡Chuuchuchuchu! ¡Tomaa! ¡Wild Tiger: Ausleger!

Otro cañonazo salió de la boca del tigre, que esta vez impactó en una de las barandillas de estribor del buque marine. Este intentó contraatacar pero las dos balas de cañón disparadas se pararon en el aire al entrar dentro de una cortinilla azulada que cubría toda la proa del Shir Khan. Así, dentro del "room" Marín devolvió los disparos impactando en la misma barandilla y el otro se fue directo al agua.

—Jaike, ¿vamos a hundir el buque?— preguntó el primer oficial, aguantando la sala de operaciones aún activa.

El "Relámpago Blanco" negó con la cabeza, aún pendiente del los dos cañones principales restantes del navío enemigo. Rata, escuchándolo todo debido a la proximidad de los piratas, dejó de disparar un tiempo hasta que de nuevo escuchó que los marines atacaban. En ese momento lanzó otro "Wild Tiger: Ausleger" que fue a parar al primero de los mástiles del barco, haciendo mucho daño a la embarcación marine. Esto obligó al jefe del barco a llamar de nuevo a su superior.

[Purupurupurupuru...¡Got'cha!]

—¡NO ES EL MOMENTO, IMBÉCIL!

El teniente disparaba con la mano libre a Tager, quien no tenía problema en esquivar el plomo del trabuco de Kushi, y cada vez se acercaba más a él.

—¡Mirad, no tengo tiempo para vuestras tonterías! ¿¡Que ha ocurrido con el barco!?

—¡Nos han plantado cara, señor! ¡Han inutilizado uno de nuestros cañones y han acertado en nuestro mástil principal! ¿¡Qué hacemos, señor!?

Kushi apretó los dientes quedándose en shock por la inesperada información, y una gota de sudor le recorrió la cara. Cuando se quiso dar cuenta, el final de la muleta del "Silbido del Bosque" impactó en su cara, noqueándolo completamente al instante, haciendo que perdiese varios dientes y algo de sangre por la boca y nariz, cayendo al suelo de espaldas con los ojos completamente en blanco. Los tres marines al mando de la misión habían caído y el capitán del navío no sabía qué hacer. Antes de poder colgar, escuchó una voz al otro lado de la línea.

—Ya podéis venir a por estos tres e iros de la isla... si no queréis que toda la fuerza himonoka os caiga encima.

[¡Got'cha!]

Tempestad y paz

  • Odisea de un arcabuz. Volumen IV: Encounter
    • Aquel hombre mandó a sus soldados dispersarse y caminó hacia el gran Bahara, pero en su camino pisó un antiguo arcabuz que había en el suelo. Este emitió un leve chillido que alarmó al señor y miró al arma con actitud crítica, pareciendo recordar algo.

El rugido de la tormenta resonó por encima de las cabezas de piratas y marines, y un gran rayo calló justo entre los dos barcos. El mar empezó a embravecerse y de despertaban algunas fuertes ráfagas de viento. Algunos marines se apresuraron a amarrar cabos y a intentar solucionar el problema del mástil. El encargado del buque, aún con el caracolófono en la mano miró hacia las oscuras nubes sin saber aún que hacer. Sus hombres se esforzaban en preparar el dañado navío para soportar la tormenta, pero el barco contrario no había sufrido ningún daño y tenía una potencia de fuego abrumadora. Jaike aún lo observaba de brazos cruzados en el mascarón del Shir Khan, esperando. Arrepintiéndose por la decisión que iba a tomar, se dispuso a llama la atención de los marines

—¡¡Muchachos!! ¡Retirada! ¡Nos vamos de aquí, rumbo a isla Zakasi! ¡Allí repararán nuestro buque en la 151ª División! ¡¡Rápido!!

Al escuchar esto, Jaike se dio la vuelta sonriendo mirando a Canonbolt, quien le asintió con la cabeza sin soltar el timón. El buque empezó a girar lentamente, ignorando ya al barco de los Relámpago Blanco.

—Señores...— dijo el capitán, viendo subir a Rata por la trampilla y a Marín acercarse al grupo —¡Hemos ganado esta batalla!

—¡¡Oooooooi!!— gritó Rata

—Y ahora... ¿hacia donde vamos?—preguntó el "Relámpago Blanco"

—Deberíamos conseguir algo de provisiones, no nos queda casi comida y...— dijo Marín.

—¡¡JAAAAAAAAIKE!!

Los cuatro piratas se giraron y vieron en la costa a Unka y Cora saludando. Los piratas hicieron lo mismo, y poco después llegó Tager, saludando con la mano y sonriendo

—Hasta otra "Relámpago Blanco".— pensó el jefe himonoka —La próxima vez que nos veamos seguro que serás alguien muy importante, mohihihihi...

Mientras los tres himonokas se despedían de los piratas, la tormenta rompió y empezó a llover.

—Entonces... ¿Hacia dónde vamos?—preguntó Rata, confuso.

—Creo recordar que hay una isla rica en recursos cerca de aquí...—dijo el timonel sacando de su gran mochila una carta náutica. La desplegó con una mano mientras mantenía el timón firme con la otra —Exactamente, estamos solo a dos días de Isla Soseiji, una isla paradisíaca. ¿Pongo rumbo hacia allá?

—Ya estás tardando, yoshishishi...— rió Jaike frotándose la nariz, mientras una fuerte lluvia les caía encima— Piratas Relámpago Blanco, cada vez estamos más cerca del Grand Line... ¡Rumbo a la isla Soseiji!

—¡Ooooooi!— gritaron los cuatro al unísono.

Dejando Bigreen Yard y a todos sus habitantes en calma, los piratas pusieron rumbo a una nueva isla, y con ello a una nueva aventura...

TO BE CONTINUED
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