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Arco de la Isla Aquanna
Aquanna
Información
Número de capítulos 14
Fecha de creación 1 de julio de 2015
Fecha de finalización 21 de agosto de 2015
Anterior Arco de la Isla Típie
Posterior Arco del Happy Shokuji
Creador Deidara1197

El Arco de la Isla Aquanna es el quinto arco oficial de la historia de los Piratas Free Soul, y el segundo arco argumental de la Saga de la Sociedad M.D. Es posterior al Arco de la Isla Típie y anterior al Arco del Happy Shokuji.

Personajes

Principales

Secundarios

Cameos

Antagonistas

Apariciones especiales

Menciones

Historia

Donde alcanzan las plegarias

El día había amanecido fresco y despejado. La tenue brisa matutina hacía ondear las blancas velas del barco mientras un sinfín de gaviotas desubicadas se posaban con distinguida elegancia en los alrededores de la cofa, fijando su mirada en el sur. Los viejos marineros suelen advertir a menudo que las gaviotas posan su mirada en los albores de las tormentas, allá donde alcanzan las plegarias.

Dos días habían pasado desde la marcha de los Piratas Free Soul de la Isla Típie. La detonación de la misma a manos de la Sociedad M.D había reducido los ánimos y creado discusiones entre los cinco. Algunos eran partidarios de volver a la isla para comprobar el número de heridos y atender a los supervivientes, aunque el no tener un médico en la tripulación descartaba ocasionalmente esa idea. El principal argumento para no reiniciar la marcha vino por parte de la navegante; Kimiko, pues las ondas magnéticas del Log Pose ya habían sido reiniciadas, y volver ocasionaría un pequeño desequilibrio en su recorrido.

Ray había aprovechado estos dos días para relatarles a los demás su conversación con Questi Asleep, lo que provocó que todos se sintieran coartífices de la matanza de Típie, pues si no hubieran animado a la rebelión, nada de aquello hubiese ocurrido.

Así pues, con los ánimos truncados, y el viento a favor, se dirigían con calma a su siguiente destino: la isla sin sonido; Aquanna. Según la información de Manzana: se trata de un páramo vacío de vida, donde no habita nadie, o al menos es lo que dicen los rumores...

—¡¡Tierra a estribor!! —Exclamó Hanbai observando desde la cofa con un telescopio.

—Al fin... —comentó abrumado Taiki—, empezaba a sentirme como una sardina enlatada aquí dentro.

—Las sardinas no están en latas, las sardinas están en el mar —apuntó Hanbai bajando por el mástil.

—No te alegres tanto —le aconsejó Kimiko a Taiki mientras transportaba una caja con las provisiones alimenticias que los habitantes de Típie les facilitaron—, ¿lo recuerdas? Nos dirigimos a una isla deshabitada, lo único que haremos será descansar.

—Sí, pero al menos será al aire libre.

—Ya estamos al aire libre —evidenció Hanbai señalando el cielo.

—Tú cállate —le dijo Kimiko de malas maneras sacando un puerro de la caja de provisiones y disparándoselo a la cara—, ¡¡Leek Shot!! (Disparo de puerro).

—Delicioso... —comentó Hanbai saboreando el puerro tumbado en la cubierta—, ¿tienes kétchup?

—¡¡¡BUENOS DÍAS!!! —Gritó Ima desperezándose abriendo agresivamente la puerta de su camarote.

Inmediatamente, un puerro lanzado por Kimiko desembocó en su boca.

—Afufubafubafu... —intentó articular palabras con el puerro en la boca.

—No grites, anda —le pidió lanzando otro de sus puerros a Taiki, que lo cogió al vuelo.

—¡¿A mí por qué!? —Se extrañó.

—Eres el único que queda sin puerro —argumentó Kimiko.

—Afubufu, fufufub fubuf Buf —bufó Ima con el puerro metido en la boca.

—"Mentira, también queda Ray" —tradujo Hanbai.

—¿Por qué le entiendes? —Le preguntó Kimiko.

—Porque somos hermanos. Nuestra madre era costurera y nuestro padre murió cuando le cortaron los test

—Ya, cállate —le instó Kimiko.

—¡¿Tú también eres un Doru!? —Se sorprendió Ima bajando las escaleras y lanzándose hacia Hanbai, que se preparó para recibir el abrazo de Ima esbozando una sonrisa cálida.

Antes de que Ima alcanzase a Hanbai, este último lo pateó en la cara, saliendo despedido ligeramente hacia atrás.

—Eh, ¿qué haces? —Preguntó Kimiko algo enfadada mientras se acercaba a Hanbai para darle una colleja—, no hacía falta golpearlo.

—Atrás, mujer pepino —dijo pateando a Kimiko también mientras Taiki observaba la escena expectante.

—Pero... ¿a qué viene todo esto? —Le preguntó Kimiko retrocediendo.

—¡¡Atrás!! —Volvió a repetir Hanbai adoptando una conocida postura de kung-fu—, estudié kung-fu en el Monte Soseji (lit. "Monte Salchicha") con el maestro Atichoku (lit. "Alcachofa").

—...

—Aunque hace tiempo que murió.

—....

—Mi maestro, digo.

—...

—Fue una calmada mañana de primavera —comenzó a relatar—, estaba el hombre meditando tranquilamente encima de una tortuga después de hacer de vientre, y de repente le dio así un aire en la cara y se quedó tieso como un espeto quemao.

—Suficiente —lo interrumpió Kimiko intentando ocultar la risa.

—Resumiendo: ¿quieres pelea? —Preguntó Ima haciendo un amago de remangarse la camiseta.

—¿Qué te remangas? —Preguntó estupefacta Kimiko—, si no llevas nada puesto.

—Hombre.... nada, nada... —dijo Hanbai mirando los pantalones de Ima.

—Ah, eso tiene fácil solución —afirmó con seguridad Ima bajándose los pantalones.

—No por dios... —comentó saturado Hanbai tapándose los ojos.

Antes de que Ima realizase tan desvergonzada acción, Taiki se colocó frente a él y le atizó un golpe en la cara con sus guantes endurecidos.

—Ey, ¿qué haces? —Preguntó Ima intentando detener la emorragia nasal.

—Estás delante de una dama —señaló a Kimiko—, no deberías hacer tales acciones.

—Vaya un caballero de Villa Moñas que estás tú hecho.

—Cabrero tu padre —contestó arisco Taiki.

—¡¡Caballero, dije caballero!! —Exclamó Ima—, y yo no tengo padre, a mí me crió la naturaleza...

—Y a mí un ventilador —contestó Hanbai.

—Por cierto... —interrumpió Kimiko la absurda situación—, deberíamos ir a ver cómo está Ray...

—Vivo —aclaró Ima.

—O no —dijo Hanbai.

—Apenas salió de su camarote estos dos días de navegación... tampoco prueba bocado —explicó Kimiko.

—Quedó demasiado tocado con lo de Típie —dijo Taiki—, vayamos a verlo.

—Yo me quedo —contesto Hanbai tumbándose en la cubierta—, no me va consolar a la gente.

Aceptando la decisión de Hanbai: Ima, Kimiko y Taiki subieron hasta el camarote de Ray. Una vez allí, los tres discutieron sobre quién debería entrar primero y preguntarle. Tras decidirlo con piedra, papel o tijera, Taiki fue el encargado, abriendo lentamente la puerta mientras el rechine de la misma resonaba incómodamente para todos.

—... ¿Ray? —Preguntó tímidamente Taiki.

—...

—¿Hola...? —Volvió a preguntar como si hablase con un trozo de madera.

Taiki abrió cada vez más la puerta mientras Ima y Kimiko observaban desde una prudente distancia la situación. A medida que la luz fue iluminando el cuarto, el estado de Ray era revelado. Se encontraba sentado en su silla balancín haciendo calceta, con marcadas ojeras y síntomas de cansancio.

—Hola —contestó Ray con una ridícula voz aguda que provocó la inevitable risa de Kimiko—, uy, perdón —volvió a hablar con voz aguda. Acto seguido, carraspeó y bebió un poco de agua—, Hola —dijo esta vez con voz anormalmente grave.

—Decídete con la voz porque así no vamos a ningún lado —le instó Ima riéndose.

—Ray, ¿te pasa algo? —Preguntó Kimiko volviendo a la seriedad anterior.

—¿A mí...? —Dijo con voz temblorosa y ojos ansiosos.

—Sí, a ti... —contestó Kimiko ligeramente asustada.

De repente, Ray se levantó de la silla, se acercó a Kimiko colocando los dedos gordos de las manos en los orificios nasales y poniendo los ojos en blanco.

—NaaaAaAaada —contestó con aquella desagradable expresión ante la estupefacción de sus compañeros.

—...

—...

—...

—¿Igual dejo de hacer el tonto, no? 

—Con lo guapo que estabas —dijo Hanbai, que apareció en el lugar de repente.

—En realidad no me ocurre nada, no os preocupéis —les calmó Ray—, la cara de antes solo era una broma —insistió sonriente.

—Perfecto entonces —se alegró Taiki.

Momentos después, cambiaron el rumbo del barco hacia el este y llegaron a la Isla Aquanna....

Isla Aquanna

Deseosos de pisar tierra firme, Ima, Kimiko, Taiki, Hanbai y Ray, anclaron el barco en la costa sur de la isla y tras coger varias mochilas con lo estrictamente necesario, desembarcaron rápidamente.

—Rosa... —comentó por lo bajo Taiki observando la ropa de Kimiko.

—¿Te pasa algo...? —Le preguntó ella.

—Rosa... —volvió a repetir mientras avanzaba junto a sus compañeros.

—Creo que se refiere a tu ropa, Kimiko —le aclaró Ray.

—¿Ocurre algo por llevar una camiseta rosa? —Preguntó extrañada Kimiko—, no deja de mirarme con cara de rechazo.

—En realidad te mira los pechos —matizó Hanbai.

—No tengo.

—Ya —confirmó sin tapujos—, escuchadme todos —dijo cambiando de tema, sentándose en la hierba y sacando un arrugado papel—, este es el mapa de la isla que nos facilitó Manzana —siguió explicando mientras gesticulaba con las manos para que sus compañeros se sentaran a su alrededor.

—Que dibujo tan horrible y esquemático —comentó Ray revisando el mapa.

Mapa Isla Aquanna

Mapa de la Isla Aquanna.

—Lo hizo el propio Manzana —informó Kimiko—... y sí, dibujaba horrible... —confirmó sutilmente—, pero es lo único que tenemos, así que habrá que apañarse —dijo mientras carraspeaba—, veamos: como podéis ver en el dibujo, la isla tiene dos partes claramente diferenciadas, ahora mismo nos encontramos aquí, en el prado verde—informó dibujando una cruz roja en una zona del sureste de la isla—, toda la parte sur de Aquanna es un enorme e interminable prado verde sin apenas árboles ni estructuras. Manzana me comentó que hay varias casetas que utilizaban antaño los habitantes de esta isla... y un faro en el extremo suroeste.

—¿Alguna idea de por qué aquí no vive nadie? —Preguntó Ima con curiosidad.

—Nadie sabe lo que ocurrió con los lugareños de Aquanna... pero lo que sí se conoce con certeza es que no hace muchos años este sitio estaba habitado. De hecho, la Isla Típie comerciaba con los lugareños de Aquanna... aunque todo eso pasó hace unos cinco años... ¿no os dice nada eso?

—Sociedad M.D —contestó Ray.

—Exacto —confirmó Kimiko—, hace cinco años Magno Daradei se convirtió en Shichibukai y su organización comenzó a apropiarse de distintas islas del Grand Line, aunque hay algo que no cuadra...

—Si realmente la Sociedad M.D hubiese puesto su mirada en esta isla, los lugareños estarían esclavizados y controlados —dedujo Taiki—, pero aquí no queda nadie... es como si hubiese ocurrido un exterminio de toda la población.

—Quizás se rebelaron y decidieron acabar con ellos —apuntó Ima—, ya vimos que son capaces de bombardear una isla sin siquiera pensárselo dos veces, además eso explicaría la razón de que haya tantas estructuras destruidas y tan pocas casas queden aún en pie.

—No hace falta ponerse en lo peor... —suspiró Ray—, puede que simplemente decidieran huír.

—¿Huír...? —Preguntó Hanbai entre risas—, eres demasiado optimista.

—Haya ocurrido lo que haya ocurrido, a estas alturas ya no nos interesa —zanjó el tema Kimiko—, solo estaremos aquí dos o tres días, en cuanto el log pose bloquée las ondas magnéticas y nos muestre el camino hacia la siguiente isla, nos iremos. Tenemos los recursos necesarios para sobrevivir, así que no hay ningún problema.

—Hmmm... Si ahora mismo nos encontramos en la zona sur, que consiste en un enorme prado verde con escasa vegetación... —concluyó retomando el anterior tema Ray—, ¿sabrías decirnos qué hay más allá del sur?

—Por supuesto —afirmó Kimiko sonriente—, Manzana me lo explicó todo, o al menos todo lo que él recordaba de cuando visitó este sitio. En la parte central y el norte de la isla hay bastante más vegetación, especialmente grandes árboles de copa frondosa. También algunos estanques y lagos —dijo señalando los puntos azules del mapa—, y también un par de zonas montañosas —explicó señalando los extremos pintados de marrón en el mapa—. Probablemente allí encontraremos algo de alimento, principalmente fruta.

—¿Que son los puntos negros en el mapa? —Preguntó Hanbai.

—Ah, casi se me olvida —contestó Kimiko aporreándose la cabeza—, curiosamente, se han formado varios hoyos o agujeros profundos por algunas zonas del centro y norte.

—¿Hoyos? —Se extrañó Hanbai.

—Supongo que se deberán a la propia estructura de la isla —contestó—, habrá que ir con cuidado para no caer en uno de ellos.

—¡¿A qué esperamos!? —Preguntó Ima impaciente—, vayamos a investigar.

—Quizás sea peligroso aventurarnos en una isla deshabitada... —comentó Ray con actitud prudente—, aún no sabemos el motivo de que no viva nadie aquí.

—¡¡No te preocupes!! —Intentó consolarlo Ima.

—Hmmm... —Carraspeó Ray frunciendo el ceño— voto por buscar una de esas casetas deshabitadas de los alrededores y no aventurarnos al norte aún... al menos hasta mañana. Me gustaría darme un baño —apuntó.

—Me gusta la idea —afirmó Kimiko apoyando la sugerencia de Ray.

—Y a mí —dijo Hanbai.

—Y a mí —dijo Taiki.

—A mí no —dijo Ima renegando.

—La decisión está clara —confirmó Kimiko—, buscaremos un lugar para acomodarnos y mañana investigaremos más allá de la zona sur.

—Aburridos... —refunfuñó Ima.

—Quejica ( ͡° ͜ʖ ͡°)  —le dijo Taiki colocándose detrás de él y haciéndole cosquillas en los costados.

—¡¡PARA!! —Exclamó Ima entre risas pateando a Taiki.

—Serás... —dijo por lo bajo y visiblemente molesto Taiki mientras se colocaba su guante derecho.

De repente, un pequeño dardo tranquilizante lanzado por Hanbai desembocó en el cuello de Ima, que cayó desplomado y dormido al suelo.

—...

—¿Qué? —Se extrañó Hanbai ante la abrupta mirada de sus compañeros.

—...

—Se estaba poniendo violento.

—No sé yo quién es más violento —contestó Taiki—, ahora te toca cargarlo.

—¿A mí? —Se señaló a sí mismo—, no puedo con él, tiene el culo muy gordo.

—Ya —respondió Kimiko imitándole.

—Bruja —la insultó mientras cargaba renegado a Ima en su espalda.

Después de veinte minutos caminando hacia el norte por el interminable prado sur de la isla, lograron visualizar una de las casetas deshabitadas de la que Kimiko les había hablado minutos antes.

El dragón y la hiena

Mientras tanto, en el Cuartel General del Gobierno Mundial situado en la Sagrada Tierra de Mariejois, a diez mil metros del nivel del mar y en la cúspide de una solitaria y nublada montaña, cinco hombres de avanzada edad, reconocidos como los máximos mandatarios de la organización de los ciento setenta estados miembros, se encontraban discutiendo en un gran salón sobre un tema de especial relevancia para el equilibrio de los Tres Grandes Poderes.

—... ¡¡Si partimos de esa premisa, incluso él se me antoja desconfiable!! —Exclamó el anciano con una gran mancha en la cabeza y rostro malhumorado— ¡¡ellos también forman parte de la balanza de poderes, debemos contar con ellos para este tipo de situaciones!!

—¡¡Es el equilibrio de poderes el que está en juego de nuevo!! —Exclamó otro de los ancianos sujetando las dos manos sobre un gran bastón.

—Aunque estén bajo nuestro mando directo, no podemos disponer del CSG con total libertinaje —prosiguió el más joven de los cinco hombres con las manos metidas en los bolsillos de su esmoquin—, ellos cinco se encuentran ahora en aquella importante encomienda.

—¿Nebbia también? —Preguntó el más alto y delgado de los ancianos.

—Los cinco —confirmó el más joven.

—No puedo evitar perturbarme ante las últimas actuaciones de Nebbia —volvió a hablar el anciano con la mancha en la cabeza—, ¿quién se ha creído ese estúpido crío para desafiarnos?

—El CSG no se encuentra disponible por ahora, hicimos bien en encargar esta tarea a esos dos —comentó el último anciano mientras afilaba su espada cuidadosamente— no podemos permitir que otro de los Shichibukai ponga en peligro la balanza de poderes, ¡¡no ahora que acabamos de reponer uno de los puestos!! ¡¡Sería un escándalo sin precedentes!!

—Existe un riesgo en confiar en esos dos —contestó el anciano más alto.

—No nos queda otra alternativa —dijo tajantemente el anciano que sujetaba un bastón—. Solo por esta vez... ¡¡debemos apostar por el dragón y la hiena!!

Al mismo tiempo, en otra lujosa habitación del magnificente palacio de Mariejois, dos hombres sentados en dos confortables sillones se encontraban charlando y comiendo de un enorme cuenco repleto de frutas mientras el intenso perfume  de las blancas gardenias del jardín penetraba por las enormes cristaleras de oro.

—Nifufufufu... —rió uno de los hombres mientras se balanceaba en su sillón—, ¿qué opinas de ella?

—Si no te importa, prefiero no opinar —contestó tajante su interlocutor mordiendo una enorme manzana amarilla con salsa picante.

—¡¡Vamos, vamos, Tora-kun!! —Exclamó riéndose tras su tétrica máscara—, no todos los días se renueva un puesto de los Shichibukai. ¡¡Ahora ella es nuestra nueva compañera, debes de tener una opinión!!

—Lo siento, pero no estableceré juicios infundados sobre alguien cuya identidad desconozco —respondió Ryotora mordiendo de nuevo la manzana.

—¡¡Nifufufufu!! —Rió mientras se daba la vuelta para quitarse la máscara y comer una uva negra ante la pretenciosamente sigilosa curiosidad de Ryutora—, igualmente, no puede ser peor que Oka-kun —comentó volviéndose a colocar la máscara y girando su cabeza de nuevo hacia su acompañante—, ese idiota de Magno, ¿cómo se le ocurrió recomendar a Oka-kun para ser uno de los Shichibukai? Fue enchufismo en toda regla, ¡¡Oka-kun ejercía como alto mandatario de la Sociedad M.D, la organización de Magno!! ¡¡Nifufufu!! ¡¡En cuestión de dos años fue expulsado!! ¡¡Nifufufu!! ¿Cómo se debe sentir ahora que su puesto vacante ya fue rellenado?

—Debemos partir ya, Nisroch-dono —comentó estoico y respetuoso Ryutora mientras se levantaba bruscamente de su sillón y dejaba en un plato el rabillo de la manzana.

—¿Tan pronto? —Preguntó Nisroch perturbado—. No hay prisa por cumplir las órdenes de esos detestables y arcaicos viejos.

—Fueron órdenes directas de las Cinco Estrellas Ancianas —le explicó Ryutora adoptando una actitud responsable—, debemos cumplirlas con la mayor brevedad posible y acabar con este asunto cuanto antes.

—Está bien, ¡¡¡está bien!!! —Aceptó Nisroch levantándose de su asiento.

—Si permitimos que Magno Daradei cumpla su objetivo, el equilibrio de poderes se verá afectado. No podemos permitir otro puesto vacante en los Shichibukai cuando acabamos de rellenar uno.

—Nifú... ya hablas como esos apestosos viejos... —se lamentó Nisroch— Magno-kun abandonó Mariejois hace varios días, justo cuando finalizó la Conferencia Ersetzen... nos lleva algo de ventaja si queremos dar con él.

—Sabemos su localización exacta —confirmó Ryutora caminando junto a Nisroch por uno de los pasillos del palacio mientras sacaba del bolsillo de su pantalón una caja con galletas de chocolate y queso fundido encima que los cocineros de Mariejois habían preparado exclusivamente para él—, no será difícil encontrarlo —comentó mientras se comía una de las galletas con queso.

—Nifufufu... me preocupa tu manía de juntar alimentos totalmente opuestos —le dijo Nisroch riéndose elegantemente.

—¿Quieres una? 

—No —contestó sin pensárselo—, ¿tenemos licencia para utilizar la fuerza en caso de que Magno-kun no atienda nuestras peticiones? —Preguntó.

—Solo en caso extremo —contestó Ryutora comiéndose otra galleta.

—Solo en caso extremo... —repitió con cierto atisbo de maldad—. Las estacas que sobresalen pueden ser amartilladas... ¡¡¡¡nifufufufu!!!! (Famoso proverbio japonés: "出る杭は打たれる")

Ojos que acechan

  • El dragón y la hiena. Volumen I: "Antes de partir, una última cosa...".
    • Ryutora habla a escondidas con el encargado principal de la cocina en Mariejois, —un señor muy bajito de avanzada edad—, mientras Nisroch espía la conversación...

La presencia del sol había expirado hace unas horas. Un oscuro manto había envuelto toda la bóveda celeste bajo mandato directo de una de las seis lunas que giran alrededor del planeta, posicionándose en lo alto del cielo nocturno en su máximo esplendor.

Ante la feroz lluvia, los Piratas Free Soul habían acampado en una de las casetas abandonadas de la Isla Aquanna. Para su desgracia, se trataba de una caseta muy pequeña, simple y deteriorada, cuya estructura estaba constituida únicamente de piedras colocadas una encima de otra sin más complicidad ni delicadeza. Los cinco piratas se encontraban todos juntos en la única estancia de la cabaña, apretujados y durmiendo descolocados y pegados unos con otros.

—ROMROMROMRRRR ROOOOOORRRRR zzzzz ROOOOOOORRRR zzzzz...

—Se está movimiento la caseta —bromeó Hanbai ante los fuertes ronquidos de Ray.

—Que alguien lo calle, por favor —pidió Kimiko tapándose los oidos desesperada.

—ROMROMROMRRRR ROOOOOORRRRR zzzzz ROOOOOOORRRR zzzzz...

—Claclaclaclaclaclaclacla...

—... ¿Qué haces, Ima? —Preguntó Taiki adormilado apartando el pie de Kimiko de su cara.

—Intentar que deje de roncar —dijo acercándose a la oreja de Ray—. Claclaclaclaclaclacla... —continuó.

—ROMROMROMRRRR ROOOOOORRRRR zzzzz ROOOOOOORRRR zzzzz...

—Claclaclaclaclaclaclacla...

—ROMROMROMRRRR ROOOOOORRRRR zzzzz ROOOOOOORRRR zzzzz...

—Claclaclaclaclaclaclacla...

—ROMROMROMRRRR ROOOOOORRRRR zzzzz ROOOOOOORRRR zzzzz...

—Claclaclaclaclaclaclacla...

—¡¡¡CÁLLATE!!! —Gritó Ray sonámbulo. Acto seguido, golpeó con su puño en la cara de Ima, que salió disparado llevándose a Taiki por delante y chocándose ambos con una de las paredes de la cabaña.

—¡¡¿...E-es sonámbulo!!? —Se preocupó Kimiko.

—Pláaaaatanos —balbuceó Ray con los ojos cerrados y cara de satisfacción.

—Se le está cayendo la baba... —comentó Kimiko horrorizada.

—¿... Plátanos? —Repitió Hanbai optando por una pose reflexiva.

—¡¡¡Quita del medio, imbécil!!! —Gritó Taiki visiblemente molesto. A continuación, pateó a Ima y este salió disparado aplastando a Kimiko sin querer—. ¡¡Mierda, no quería darle a ella!!

—Aquí van a rodar plátanos —comentó Hanbai—, digo, cabezas.

  • [Veinte minutos después]

—Maldita sea... —maldijo Taiki tumbado en las afueras de la cabaña y con varios chichones en la cabeza—, Kimiko se lo toma todo demasiado en serio —dijo mientras se arropaba con una vieja manta corroída—, al menos paró la lluvia, pero sigue haciendo demasiado f-frio aquí —comentó mientras un siniestro escalofrío recorría todo su cuerpo—, pese a estar fuera de la cabaña, aún escucho los malditos ronquidos de Ray... —dijo tapándose las orejas con las dos manos—, ¡¡ASÍ NO SE PUEDE DORMIR!! —Gritó.

De repente, una afilada pluma atravesó la cabaña desde dentro y pasó por encima del cuerpo de Taiki, que la observó sintiéndose amenazado.

—Vale, vale, me callo —dijo asustado.

  • [Una hora más tarde]

—Uhmm....... —bostezó Taiki abriendo los ojos lentamente y limpiándose la baba que colgaba de su boca—, ¿qué suena? —Preguntó a la nada mientras el grillar de los grillos proseguía con constancia en la intemperie—, supongo que no era nada —dijo volviéndose a recostar.

  • [Media hora más tarde]

—Uhm....... —bostezó Taiki abriendo los ojos lentamente y limpiándose la baba que colgaba de su boca—, ¿qué suena? —Preguntó a la nada mientras el grillar de los grillos proseguía con constancia en la intemperie—, definitivamente aquí pasa algo raro —comentó desperezándose y quitándose las lagañas de los ojos. De repente, se escucharon unos silenciosos pasos en la oscuridad, y Taiki se sobresaltó—, ¡¿quién anda ahí!? —Preguntó levantándose—, ¿Hola? —Preguntó—, ¿Hola? —Volvió a preguntar—, pues adiós —dijo tirándose de nuevo al suelo, colocándose la corroída manta y durmiéndose.

  • [Media hora más tarde]

—Uhm...... —bostezó lentamente Taiki sin abrir los ojos—, ¿a qué huele...? —Preguntó mientras un desconocido aroma rondaba sobre su cabeza—, esto es... —intentó adivinar sin abrir los ojos— ¡¡SANG...!! —Antes de que pudiera articular la palabra completa, una gélida mano le tapó la boca.

—Una palabra más y te arranco tu preciada manzana de Adán.

Ante la violenta amenaza, Taiki abrió los ojos sobresaltado y observó a un siniestro personaje enmascarado y encapuchado encima suya, con un cuchillo cerca de su cuello y con la mano izquierda tapándole la boca.

—No soy nadie —contestó el enmascarando adivinando la pregunta que rondaba por la cabeza de Taiki—, ¿serás capaz de mantenerte calladito mientras actuamos? —Le preguntó señalando con la cabeza al enorme grupo de personas enmascaradas que rodeaban la cabaña donde se encontraban Ima, Kimiko, Hanbai y Ray—, no deberíais haber venido a esta isla —comentó aquel extraño enmascarado—, ¡ahora! —Exclamó dando la orden de ataque a sus compañeros para que asaltasen la cabaña.

Aprovechando el descuido, Taiki mordió la mano del misterioso asaltante y utilizando su posición tumbada, realizó una voltereta hacia atrás, golpeando con las dos plantas de los pies la máscara del susodicho, dejándola hecha pedazos.

—Lástima que esté descalzo —se lamentó Taiki irguiéndose mientras su asaltante retrocedía tapándose la cara con las dos manos y tirando su cuchillo al suelo.

—¡¡ZETH!! —Exclamó uno de sus compañeros preocupado por el golpe recibido.

—¡¡ATACAD LA CABAÑA, RÁPIDO!! —Exclamó con tono autoritario quitándose las manos de la cara y revelando el rostro de un chico excesivamente pálido y ojeroso con oscuros ojos grandes y penetrantes—, yo me encargaré de este —anunció señalando a Taiki con la mirada—, vosotros del resto.

Rápidamente, lanzó la pesada capa de camuflaje que llevaba al suelo, revelando su auténtico aspecto: un chico rubio, con aspecto enfermizo y ropa pobre y desgastada. Antes de tirar su capa, sacó de ella una yari (lanza recta japonesa) de gran altura.

Sin intercambiar palabras, se lanzó hacia Taiki, al que apenas le dio tiempo a colocarse sus guantes. Zeth agarró su yari por el extremo inferior y lanzó un corte circular de gran alcance mientras pronunciaba "Spinning Snake" (Serpiente giratoria), cortando superficial y horizontalmente la zona pectoral de Taiki, que retrocedió varios metros. Acto seguido, Zeth volvió a acercarse, clavando el filo de su arma en el suelo hasta adoptar una posición vertical mientras se aferraba a ella con las dos manos. Haciendo gala de gran flexibilidad, Zeth dio media vuelta en el aire utilizando su yari como eje de giro y pateó con los dos pies descalzos el cuerpo de Taiki (Python Flag, "Bandera de pitón"), que aún se encontraba algo adormilado y fue incapaz de responder los ataques de su agresor.

Taiki cayó al suelo posando su mano derecha en su pecho.

Sojutsu, ¿cierto?

Inesperadamente, un dardo tranquilizante procedente de uno de los acompañantes de Zeth desembocó en el cuello de Taiki, quedando fuera de combate irremediablemente.

  • Los problemas comienzan a surgir...

Collective thoughts

  • El dragón y la hiena. Volumen II: "Equipamiento completado".
    • Ryutora y Nisroch se marchan de Mariejois ante la nostálgica mirada de los cocineros del palacio, que comienzan a llorar observando la marcha de Ryutora —que lleva en su espalda un enorme saco repleto de arañas gratinadas con queso de oveja y miel—.

El olor a tierra húmeda e insectos rondaba intensamente por la zona. La oscuridad era notable incluso con los ojos cerrados, y los sentidos se encontraban apilados bajo una nube de pensamientos colectivos.

—¡¡Tú, despierta!! —Gritó una femenina voz—, ¡¡despierta, despierta, despierta, despierta!! ¡¡Odio tus ronquidos, despierta!!

Debido a los gritos, Ray abrió los ojos precipitadamente, encontrando a una chica desconocida pinchándolo con un palo sin afilar.

—Para ya —le ordenó un chico pelirrojo sentado en una silla en pésimo estado.

—Está bien —asintió la chica tirando el palo al suelo.

Sin entender lo que ocurría ni dónde estaba, Ray giró su cabeza por los alrededores para intentar comprender un poco mejor su situación. Se encontraba atado de pies y manos y sentado en una pared de tierra de un pequeño cuarto cuadrado; a su lado se encontraba Taiki, Kimiko y Hanbai, los tres inconscientes, malheridos y atados igual que él. Frente a ellos se encontraban unas diez personas desconocidas, una de ellas se acercó a él.

—Parece que uno de ellos ya se ha despertado —dijo Zeth sacudiéndose la ropa—, pronto capturaremos al último.

—¿Al último...? —Preguntó Ray—, ¿capturarnos? ¡¿Por qué!?

Mientras tanto, en otra zona de la Isla Aquanna, Ima se encontraba corriendo malherido y desesperado por un espeso bosque.

—Ajf, ajf, ajf —jadeó—, ¿... dónde se los habrán llevado? —Preguntó mirando al cielo tapado por las inmensas copas de los árboles—, que espesa es esta zona, ajf, ajf —dijo parándose—, esto debe de ser la parte central de la isla, ajf, ajf... Kimiko dijo que estaba lleno de vegetación... ni siquiera se puede ver el sol con claridad debido al espesor de las hojas —comentó retomando el ritmo— maldita sea, no puedo ni respirar con tantos árboles, me arrebatan el oxígeno... afj, afj... ¿y quién demonios eran esos que nos atacaron esta noche? ¿Esta isla no estaba vacía...? ¡¡¡AH!!! —Exclamó de repente cayéndose por un camuflado agujero en el suelo—, ¡¿QUÉ NARICES!? ¡¿QUÉ HACE UN MALDITO AGUJERO PLANTADO AQUÍ!? —Preguntó observando el pequeño habitáculo con paredes de tierra en el que acababa de entrar.

—...

—...

—¿...Quiénes sois vosotras dos?

—...

—...

—¿...Qué?

—V-vivimos aquí —dijo una de las dos chicas abrazando a su compañera.

—Ah.

—...

—...

—... Pues... adiós y tal —dijo Ima avergonzado y subiendo por la rampa que lleva al exterior—... ¡¿PERO QUÉ PINTA AQUÍ UN AGUJERO CAMUFLADO QUE LLEVA A UNA HABITACIÓN DONDE VIVE GENTE!? —Gritó mientras un loro lo imitaba— ¡¡Oh, un lorito, qué mono!! —Exclamó acercándose a él—, ¿Qué paaaasa boniiito? —Le dijo mientras le acariciaba.

—¿Qué paaaaasa boniiito? —Repitió el loro.

—¿Yo bonito? —Preguntó Ima confundido.

—¿Yo bonito? —Repitió el loro.

—No, yo bonito —aclaró.

—No, yo bonito —repitió el loro.

—No, tú no, o sea, sí, pero que digo...

—No, tú no, o sea, sí, pero...

—¡¡CÁLLATE!! —Lo interrumpió—, vamos a ver, lo que te estoy preguntando es que si yo soy bonito, ¿me entiendes?

—¡¡CÁLLATE!! —Repitió el loro.

—...Vale, vale... —asintió deprimido—, un momento, ¿yo no buscaba a mis compañeros...?

  • [Veinte minutos después, en el escondite (agujero) de Zeth]

—¡¡Zeth-san!! —Exclamó una chica que cayó del techo del habitáculo al entrar por la rampa del agujero—, ¡¡hemos encontrado al que falta!!

—¿Dónde? —Preguntó ansioso Zeth.

—Parece que es un poco idiota —comento la chica que informaba—, cae todo el rato por los agujeros y han terminado reconociéndolo.

—Uhm... es difícil para alguien escapar sin saber la estructura de Aquanna —comentó Zeth.

—No quiere escapar, Zeth-san —corrigió la chica—, los soldados que intentan capturarle dijeron que está buscando a sus compañeros —dijo mientras miraba a Ray, Taiki, Kimiko y Hanbai.

—Definitivamente nos encontrará —comentó Ray alzando la cabeza— y cuando lo haga... —prosiguió mirando con tono amenazante a Zeth—, os daremos una paliza —continuó esbozando una sonrisa confiable.

—Tienes demasiado confianza en ese idiota —contestó Zeth mirando a Ray penetrantemente—, al anochecer, cuando os atacamos, intentó por todos los medios escapar. Dejó atrás a sus compañeros, no parece un sujeto muy confiable... además, aunque viniese, no cambiaría mucho las cosas, solo nos lo pondría más fác...

—¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡IMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!! —Gritó Ray dejándose la garganta en el proceso— ¡¡¡¡¡¡¡¡IMAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!

—¡¡Silencio, orangután!! —Exclamó un chico del bando de Zeth con el pelo azul.

—Está bien —asintió Ray—, no creo que haga falta gritar más.

De repente, Ima descendió del techo del agujero donde se encontraban y con euforia, golpeó brutalmente la cara de Zeth con la parte inferior de la palma de la mano mientras gritaba "¡¡PONGO BLOW!!" [Golpe de pongo (orangután)].

Zeth salió disparado hacia una de las paredes del estrecho habitáculo subterráneo, mientras su decena de acompañantes se colocaban en posición de batalla para enfrentar a Ima.

—Bueeeno, supongo que se acabó la hora de la siesta —suspiró Kimiko, que había fingido estar inconsciente y atada. Acto seguido, desató a Taiki, que también había fingido inconsciencia y a Ray—, Hanbai, ¿tú puedes hacerlo solito, cierto?

—Me hacía ilusión ser rescatado —comentó desatándose fácilmente.

Los cinco piratas se colocaron frente a frente con Zeth y sus acompañantes mientras Hanbai intentaba cortar con un cuchillo el ambiente de tensión creado.

Flower on the precipice

  • El dragón y la hiena. Volumen III: "Partamos ya".

Somos peces nadando en una cascada descendente. Somos pájaros volando con viento opuesto. Somos el animal frente al humano, la nada frente al depredador, el niño que llora, los huesos de un cadáver, el cuervo que picotea su propio cuerpo en una noche de tormenta. Solo somos la flor en el precipicio.

—Ajf, ajf... parecéis más hábiles que el resto de vuestros compañeros —comentó Zeth recomponiéndose del golpe recibido por Ima—, ya deberíais haber intuido lo que les ocurre a aquellos que intentan conquistarnos.

—¿Conquistaros?—Preguntó Kimiko rotando las muñecas asimétricamente—, ¿de qué hablas?

—No es necesario que finjáis —dijo con una curiosa sonrisa un chico pelirrojo del bando de Zeth—, sabemos quiénes sois y a qué habéis venido —comentó afilando su cuchillo.

—Ya estamos acostumbrados a este tipo de ataques, acabemos cuanto antes —instó un chico con el pelo azul adelantándose.

—¿Habláis suajili? —Preguntó Hanbai.

—¿Ataques? —Se extrañó Taiki—, fuisteis vosotros los que sin motivo alguno nos asaltasteis en la noche.

De repente, el chico con el pelo azul disparó a Taiki un pequeño dardo con veneno somnoliento en la punta. Taiki dio un ligero brinco y logró patearlo antes de que le alcanzase.

—¡¡Dejad de fingir!! —Exclamó aquel chico—, ¡¡sabemos que sois agentes de la Sociedad M.D!! ¡¡Habéis venido a conquistar esta isla como lleváis intentando hacer desde hace cinco años!!

—¿Sociedad...M.D? —Preguntó Kimiko perpleja—, ¿...nosotros?

—Somos piratas… —comentó Ima asombrado por la estúpida confusión—, del West Blue. Free Soul nos hacemos llamar...

—Free...? —Repitió el chico pelirrojo.

—...Soul? —Completó el chico con el pelo azul.

—Incluso nos enfrentamos a la Sociedad M.D en Típie... somos enemigos potenciales de esa repugnante organización —prosiguió Ima.

—Fox... —dijo Zeth refiriéndose al chico del pelo azul—, ¿puedes comprobarlo?

—Sí, claro... —contestó Fox tragando saliva y sacando de sus andrajosas ropas una colección de carteles de recompensa— "Billy", "Wallman", "Paper", "Roche", "Thomsom", "Hanbai"... "Hanbai"... —repitió alzando su mirada y manteniéndola sobre Hanbai— "El mutilador de la justicia", "Hanbai", con una recompensa de Berrysymbol36.000.000.

—Hola —dijo Hanbai.

—…

—Hola —repitió Hanbai.

—Definitivamente es él. Está en un cartel de recompensa reciente.

—"Free Soul"... —repitió el chico pelirrojo—, me suena haber leído ese nombre en el periódico recientemente... —comentó dejando de afilar su cuchillo.

—Jyntha, ¿estás seguro? —Le preguntó Zeth.

—Sí... —asintió él—, también me suena el nombre de "Hanbai". Su alta recompensa actual le fue concedida por mutilar a unos cincuenta marines en una ciudad cuyo nombre no recuerdo.

—Baovín —contestó él—, y yo de eso no me acuerdo.

—¿Entonces no sois... agentes de la Sociedad M.D? —Preguntó Zeth confundido—, ¿ni matones del Happy Shokuji?

—Solo vinimos a esta isla porque es la siguiente en la ruta de nuestro Log Pose. Pretendíamos estar un par de días aquí, hasta que se bloqueasen las ondas magnéticas —les explicó Kimiko—. Desconocíamos que este sitio estaba habitado. Manzana, un habitante de la Isla Típie nos aseguró que desde hace cinco años esta isla estaba completamente deshabitada. ¿Quiénes sois y por qué vivís escondidos en agujeros?

Finalmente, Zeth y sus acompañantes —todos jóvenes o niños— cambiaron sus expresiones y posturas y adoptaron una actitud más receptiva hacia los piratas.

—Nuestra isla, la Isla Aquanna —comenzó a relatar el chico pelirrojo— era una isla conocida por sus grandes recursos, su gran cantidad de lagos, ríos y pantanos y por la belleza de sus habitantes. Nuestras casas eran bajas, de tejados verdes y pocas ventanas. La abundante vegetación de la isla resultaba agradable e interesante para los turistas, todos vivíamos una vida tranquila y apacible...

—"Pero" —dijo Hanbai intentando adivinar la siguiente palabra de Jyntha.

—Pero hace cinco años... —prosiguió Jyntha al mismo tiempo que varios de sus compañeros más jóvenes adoptaban un comportamiento asustadizo— Magno Daradei fue nombrado Shichibukai y junto a su organización, la Sociedad M.D, decidió conquistar todas las islas del principio del Paraíso. Supongo que esto ya lo sabréis si estuvisteis en la Isla Típie.

—Ajá —asintió Kimiko para que continuase.

—Lo que quizá no sabéis —continuó el chico pelirrojo—, es que la Sociedad M.D posee un poderoso e influyente aliado; la mayor planta procesadora de comida del Grand Line, el Happy Shokuji (lit. "Comidas Felices").

—¡La conozco! —Exclamó Hanbai—, ¡sus patatas bravas envasadas son deliciosas!

—Dicha organización está protegida y amparada por el Gobierno Mundial, que pasan por alto sus métodos ilegales para obtener grandes beneficios... extinguen especies de animales, esclavizan y explotan a sus trabajadores, los torturan e incluso asesinan.

—Bueno, son cosillas normales que ocurren en las grandes empresas —comentó Hanbai—, accidentes de lo más casuales.

—¿Qué tiene que ver esa organización de comida con la historia de esta isla, exactamente? —Preguntó interesada Kimiko.

—La Sociedad M.D decidió dejar la conquista de Aquanna a cargo del Happy Shokuji —informó Jyntha—, como dije antes, nuestra isla era famosa por la belleza de sus habitantes. Como gran organización, al Happy Shokuji les interesaba contratar a mujeres hermosas para atraer a los clientes, así que un día como hoy hace cinco años, invadieron nuestra isla, asesinaron a todos los hombres y raptaron a todas las mujeres, forzándolas a trabajar como camareras en los puestos y restaurantes o de propagandistas. También secuestraron a todas las niñas —prosiguió mientras Zeth se acongojaba recordando lo sucedido—. A los únicos que dejaron con vida era a los hijos varones; el motivo de esto era para utilizarnos como rehenes o para chantajear a las madres que se negasen a trabajar. Básicamente, "si no trabajáis, volveremos a la isla y asesinaremos a vuestros hijos también".

—Un momento... —dijo Taiki mientras observaba—, todos vosotros sois chicos jóvenes...

—En efecto. Nosotros somos los hijos de aquellas mujeres secuestradas y de aquellos hombres asesinados. Muchas de nuestras hermanas fueron secuestradas también... desde hace cinco años desconocemos el paradero de nuestros seres queridos.

—...

—Fox, Jyntha. Salgamos fuera un rato —comentó Zeth— me está empezando a angustiar estar en este agujero.

Una vez salieron del agujero subterráneo, Fox, el chico con el pelo azul, siguió relatando la historia de la isla.

Isla Aquanna

Vista general de la Isla Aquanna.

—Hace muchos años, nuestros ancestros decidieron construir en la isla un sistema secreto de refugios subterráneos —explicó Fox tomando el relevo del relato—, una vez que el Happy Shokuji cesó su ataque contra la isla, destapamos dichos refugios y nos escondimos allí. Durante los últimos cinco años, hemos sido objeto de ataque por parte de la Sociedad M.D y del Happy Shokuji, quienes pretenden conquistar esta isla también. Sin embargo, hemos asesinado a todos los estúpidos soldados de ambas organizaciones que intentaron conquistarnos. Luego nos escondíamos y hacíamos ver que las muertes eran debidas a una maldición de la isla.

—Ya veo, por eso nos confundisteis con agentes de la Sociedad M.D y nos capturasteis —comentó Ima respirando profundamente el aire del espeso bosque en el que se encontraban—, ahora todo tiene sentido...

—Hace ya un año que no somos atacados. La idea de que se hayan atemorizado por la "maldición" es demasiado inocente e ingenua.

De repente, un numeroso grupo de niños y adolescentes masculinos vestidos con andrajosas ropas y armados de objetos punzantes comenzaron a rodear a los cinco piratas, a Zeth, a Jyntha y a Fox.

—¿Q-Qué significa esto? —Preguntó Ima asombrado—, son mínimo cincuenta, ¿QUIÉNES SOIS, QUÉ HACÉIS AQUÍ? —Dijo mientras se escondía en las piernas de Kimiko.

—Son más supervivientes —apuntó Ray.

—Son casi un ejército —comentó Kimiko apartando a Ima de sus piernas.

—Todos nosotros... —dijo Zeth—, queremos vengarnos de lo que la Sociedad M.D y el Happy Shokuji hicieron. Nuestro objetivo es recuperar a nuestros familiares raptados y acabar con la tiranía de Magno Daradei en las islas del principio del Paraíso. Nuestra isla es en realidad... la base central de OLP, la Organización para la Liberación del Paraíso; la organización de resistencia contra la Sociedad M.D. Tenemos adeptos en secreto en otras islas conquistadas.

—Creo que aún no nos hemos presentado oficialmente —dijo Jyntha—, yo soy Jyntha, comandante de legión de la OLP, él —dijo señalando a Fox—, es Fox, el otro comandante de legión de la OLP. Y él —dijo señalando a Zeth—, es Zeth, máximo mandatario de la OLP, nuestro líder. Los tres lideramos la resistencia.

—Uhm... ya veo —dijo Taiki.

—Pues... —tartamudeó Ima.

—¿Hola? —Preguntó Hanbai.

—¡Hola, eso!... ¿Qué tal todo? —Preguntó Ray sin saber qué decir.

—Lo que aún no comprendo es por qué no habéis escapado de esta isla ya —comentó Kimiko—, sois atacados anualmente por varias organizaciones criminales y vivís escondidos de ellos. Cuando atacan, los asesináis silenciosamente y os escodéis de nuevo en los agujeros, fingiendo que los asesinatos son debido a la "maldición" de la isla. Comprendo vuestro espíritu de batalla, comprendo que queráis liberar las islas conquistadas por la Sociedad M.D, pero... seguro que hay un lugar más pacífico donde instalaros.

—¿Pacífico? —Preguntó Zeth ansioso—, mira a tu alrededor... todas las islas de nuestro entorno están controladas por la Sociedad M.D... y allí —dijo señalando el norte—, si alzas un poco la vista, podrás ver la fábrica principal del Happy Shokuji... solo observa el cielo de más allá, totalmente negro por la contaminación que desprenden sus tuberías.

—...

—Estamos rodeados. No podemos ir a ninguna parte, pues ninguna parte es segura.

De repente, una gaviota con boina comenzó a sobrevolar el cielo con un montón de periódicos apilados y doblados en su ala izquierda. Rápidamente, tiró un único periódico, que cayó lentamente sobre el suelo.

—¡Las noticias! —Exclamó uno de los cincuenta miembros de la OLP que rodeaban a los piratas.

—¡¡Dejadme leerlas!! —Exclamó otro mientras todos comenzaban a darse empujones en busca del periódico.

—¡¡¡PARAD!!! —Gritó Zeth deteniendo a todos en seco con su voz—, yo lo leeré —dijo con mirada intimidante.

—Por supuesto, Zeth-san...

—Faltaría más, Zeth-san...

—Veamos... —dijo Zeth leyendo las noticias principales—... ¡¿¡¿QUÉ!?!?

—¡¿QUÉ!? —Exclamó Jyntha.

—¿Ah? —Se extrañó Fox.

—"Recientemente, la Isla Típie, isla próspera bajo la protección del Shichibukai Magno Daradei, recibió un terrible ataque por parte de los Piratas Free Soul, una tripulación principiante proveniente del (...)" bla, bla, bla, "toda la isla fue reducida a cenizas por un brutal ataque con cargas explosivas de estos piratas (...) Se desconoce aún si hubo supervivientes tras el ataque, aunque destacados miembros de la Marine han informado que es poco probable que alguien haya logrado sobrevivir".

—...

—...

—... ¿Qué nosotros hemos hecho qué? —Preguntó Kimiko totalmente pálida.

—... ¿Nos culparon de un crimen que no realizamos?

—Así que... os enfrentásteis a la Sociedad M.D en Típie... ¿eh? —Preguntó Zeth desenfundando una de las lanzas atadas a su espalda.

Al mismo tiempo que Zeth desenfundaba su arma, Fox, Jyntha y los cincuenta miembros de la OLP realizaron el mismo movimiento, apuntando a los cinco piratas con sus respectivas armas blancas.

—Parece que otra vez tendremos que darles una explicación sobre lo que realmente ocurrió en Típie... —se lamentó Hanbai alzando sus manos en señal de rendición—, qué pereza...

Acto seguido, Zeth lanzó el periódico al suelo y cinco carteles de recompensa adjuntos a él se desprendieron por el suelo ante la atenta mirada de todos.

  • Mientras tanto, un gran barco de la Sociedad M.D se acercaba por el norte...

Wanted

  • El dragón y la hiena. Volumen IV: "Una postura comprometida".
    • Nisroch acepta comer una de las arañas gratinadas con queso de oveja y miel de Ryutora.  Para ello, gira su cabeza y se retira la máscara para que nadie le vea la cara. Acto seguido, se come la araña de un bocado y vuelve a colocarse la máscara, pero inmediatamente  comienza a atragantarse. Ryutora le agarra por detrás y comienza a presionar la zona abdominal para que Nisroch logre expulsar la araña. Varios agentes del CP8 observan la escena malpensando...

—¡¡Un momento!! —Exclamó Jyntha—, ¿¿Qué es eso que acaba de caer del periódico??

—Parecen... carteles de recompensa —contestó Fox dándoles la vuelta.

  • [Mientras tanto, en un barco de la Marine...]

—Uhm... —suspiró un hombre mordisqueando una pluma de pájaro y sosteniendo cinco carteles de recompensa—, ¿qué opinas de esto, Niche? —Le preguntó al pequeño pájaro marrón posado en su hombro derecho—, parece que el Cuartel General al fin decidió adjudicarles recompensas por sus cabezas.

—¿Qué murmullas, Buratori? —Preguntó una mujer de pelo castaño saliendo de su camarote.

—Ah, Kya-san ¿dormiste bien?

—No has contestado —respondió Kya con severidad.

—Vamos, vamos, Nico-san, no seas tan duro con él —dijo un elegante joven con el pelo rosa—, no todos los días nace alguien tan apuesto como Bura-san.

—¡¡POR RATTVISA!!, ¡¡¿QUÉ OCURRE?!! —Exclamó otro joven saliendo de la cocina del barco con un delantal puesto.

—Usasasasasa —rió Akasagi—, ¡¡Fuku-san!! ¿Tienes preparado ya el desayuno?

—S-sí, un momento, ahora lo saco —contestó volviéndose a meter en la cocina.

—Voy a ayudarte~~ —dijo Akasagi con una sonrisa pervertida en el rostro mientras se acercaba a la cocina.

—Contéstame o incurrirás en una gravísima falta de respeto —le dijo Kya a Buratori—, ¿qué murmurabas antes viendo esos carteles de recompensa?

—En realidad no es nada importante —contestó Buratori enseñándole los carteles de recompensa—, son una banda de piratas que conocí cuando estuve en Trezna.

—¿Los confundiste con civiles y les dejaste escapar como de costumbre? —Le preguntó Kya sin cambiar la expresión.

—Burarara... supongo que algo así ocurrió...

De repente, Akasagi, quien había entrado en la cocina a ayudar a Fukushiro a trasladar el desayuno, salió volando chocándose con un extremo de la cubierta del navío.

—Eso fue muy duro, Fuku-san... —se lamentó Akasagi recomponiéndose.

—¡¡HICISTE QUE TROPEZARA Y DERRAMASE TODO EL DESAYUNO!! —Le gritó Fukushiro con una gran cantidad de leche impregnada en su ropa.

—Pero... Fuku-san... bañado en leche estás mucho más apetecible...

—¡¿QUÉ!?

—¡Tranquilizaros ambos! —Les ordenó Kya—, ¡¡Recordad que los cuatro tenemos una misión que cumplir!!

  • [En un barco del Gobierno Mundial...]

—Así que al fin son criminales buscados... —comentó un misterioso personaje rodeado de una espesa niebla—, uhm... interesante.

—Cough, cough —tosió un agente del Gobierno Mundial que tenía al lado—, Nebbia-sama... cough, cough...

  • [Miembro del CSG, "Brazo Ejecutor", Nebbia].

—¿Uhm?

—Su niebla... cough, cough....

—Oh, ¡¡perdón!! ¡¡Ahora reduzco la cantidad!!

  • [En el puerto de una ciudad desconocida...]

—Lo lograron... ¡¡abuela, lo lograron!! —Exclamó un niño magullado mirando al cielo con cinco carteles de recompensa en las manos.

  • [En una prisión provisional de la Marine...]

—¡¡Vosotros dos!! —Exclamó el carcelero a dos individuos encerrados en una celda—, ¡¡echad un vistazo a esto, estúpidos criminales!! JOAJAOJOAJAO —rió mientras les lanzaba los cinco carteles de recompensa—, ¿no son estos los piratas que os derrotaron?

—Ray... así que acabaste uniéndote a ellos —exclamó un recluso con el pelo asemejado al fuego—... ¡¡MACMACMACMACMAC!! ¡¡¡MENUDO IDIOTA!!! ¡¡¡MACMACMACMAC!!! ¡¿TÚ QUÉ OPINAS, HEIL HABBELS!?

  • [Antiguo criminal del Reino de Trezna, Mac Fast].

—Ufufufufu... cada día mi corazón se estremece más y más... ahora sí que tengo ganas de salir de aquí... ufufufufu...

—¡¡DEJADME VERLOS!! —Exclamó un tozudo hombre en otra celda.

—¿Quién es ese? —Preguntó Heil—, qué tipo tan vulgar y descarado, ¿acaso no sabes quién soy yo?

—¡¡No me interesa!! ¡¡Me basta con saber quién soy yo mismo!! ¡¡La identidad de los demás me es totalmente indiferente!! —Gritó aquel hombre mientras escupía.

—Eres más ordinario que este traje a rayas... —comentó Heil mirando su vestimenta de recluso.

—¿Vas a decirnos tu nombre ya o esperamos hasta el próximo eclipse lunar? —Preguntó Mac con cara de asco.

—¡¡YO SOY... GENZAK!!

  • [En una colina de un lugar desconocido...]

—¡¡Al fin, Knip!! —Exclamó un joven encapuchado sosteniendo una vieja marioneta—, llegó la hora de entrar en acción... mupapapapapa.

  • [De vuelta a la Isla Aquanna...]

—¡¡¡NO PUEDE SER POSIBLE!!! —Exclamó Kimiko echándose las manos a la cabeza—, ¡¡¡DEBE SER UN ERROR!!!

—Interesante... —comentó Fox—, supongo que los motivos de las cifras vendrán en el periódico... veamos —dijo cogiendo el periódico del suelo.

  • ["Arufuredo, inserta apodo aquí", Ima. Se le adjudica la recompensa de Berrysymbol21.000.000 por participar activamente en la masacre de la Isla Típie y ser uno de los principales artífices del asesinato de su bondadoso gobernador, Witzer Mond. También por enemistarse con frecuencia con soldados marines. Su capacidad de combate es tan alta que fue capaz de derrotar a Lien, un peligroso criminal de la Confederación de Criminales].
  • ["Pluma Carmesí", Kimiko. Se le adjudica la recompensa de Berrysymbol27.000.000 por participar activamente en la masacre de la Isla Típie y derrotar a uno de los bondadosos gobernadores. También por enemistarse con frecuencia con soldados marines. Su capacidad de combate es tan alta que fue capaz de derrotar a Kobura, un peligroso criminal de la Conferedación de Criminales].
  • ["Guante Albino", Taiki. Se le adjudica la recompensa de Berrysymbol24.000.000 por participar activamente en la masacre de la Isla Típie y derrotar a uno de los bondadosos gobernadores. También por enemistarse con frecuencia con soldados marines. Su capacidad de combate es tan alta que fue capaz de derrotar al terrible capitán de los Piratas Meat, Genzak. Numerosos soldados marines confirman haberlo visto golpeando al ahora detenido Heil Habbels].
  • ["Puño de Viento", Ray Hogan. Se le adjudica la recompensa de Berrysymbol39.000.000 por participar activamente en la masacre de la Isla Típie y ser uno de los principales artífices del asesinato de su bondadoso gobernador, Witzer Mond. También por enemistarse frecuentemente con la Marine y ser un reconocido "justiciero solitario", tomándose la justicia por su mano de forma cruel e injusta, realizando numerosos crímenes a espaldas de la justicia. Su capacidad de combate es tan alta que fue capaz de derrotar a Mac Fast, un peligroso criminal aliado de la Confederación de Criminales.
  • ["El Mutilador de la Justicia", Hanbai. Se le adjudica la recompensa de Berrysymbol119.000.000 por ser el principal artífice de la explosión que mutiló a todos los habitantes de la Isla Típie, así como participar activamente en el asesinato de su bondadoso gobernador, Witzer Mond. También por el asesinato de numerosos marines, entre los que destaca un reconocido capitán marine en la Isla Mask. La "Gran Masacre en Ciudad Baovín", incidente donde fueron asesinados con cargas explosivas cincuenta valerosos soldados también se le achaca a este peligroso criminal, que se ha pasado gran parte de su vida vendiendo productos defectuosos o engañando y timando a sus vendedores entre otros crímenes menores. Su capacidad de combate es tan alta que fue capaz de derrotar a Melt y Sen Yaku, dos peligrosos criminales de la CDC, así como lograr herir de gravedad a Heil Habbels].

—Hola —dijo Hanbai alegremente.

—¡¡TOMA, SOY EL QUE MENOS TIENE!! —Exclamó Ima.

—Dios mío... salgo demasiado sexy en el cartel... ahora todos los pedepiratófilos me perseguirán... —comentó Kimiko aterrada.

—¿Sexy? —Preguntó Hanbai—, si no te depilaste.

—¡¡SOY DEMASIADO PEQUEÑA, IDIOTA!!

—Pues tienes ahí un pelillo —dijo Taiki señalando el cartel—, mira, ahí.

—¿... Dicen que yo realicé crueles crímenes? —Se extrañó Ray—, pues no me acuerdo ( ͡° ͜ʖ ͡°)

—Ray, por favor...  —dijo Hanbai riéndose.

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