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Historia

Arco de la Isla Típie
Isla Típie
Información
Número de capítulos 11
Fecha de creación 15 de mayo de 2015
Fecha de finalización 1 de julio de 2015
Anterior Arco del Paraíso
Posterior Arco de la Isla Aquanna
Creador Deidara1197

El Arco de la Isla Típie es el cuarto arco oficial de la historia de los Piratas Free Soul y el primer arco argumental de la Saga de la Sociedad M.D. Es posterior al Arco del Paraíso y anterior al Arco de la Isla Aquanna.

Personajes

Principales

Secundarios

Antagonistas

Menciones

Colaboraciones especiales

Historia

Buena voluntad

Cabos Gemelos

Los Cabos Gemelos.

Mientras la conferencia se celebraba en el ilustre palacio de Mariejois, los piratas Free Soul se encontraban en los Cabos Gemelos, una zona localizada en el límite del Red Line y el comienzo del Grand Line. Los cuatro piratas estaban subidos en uno de los cabos, al lado de un gran faro blanco, observando patidifusos el problema que les había surgido en el viaje por la Reverse Mountain.

—No puede ser... —Dijo Kimiko inclinando la cabeza con resignación.

—¡Qué bien comenzamos nuestra travesía! —Exclamó Taiki irónico.

—El barco de mi abuelo... —se desanimó Ima mirando el Winter Soul, que había quedado visiblemente destrozado por las fuertes olas que lo golpearon en el trayecto por la montaña.

—Mi mercancía está en mejor estado que eso —comparó Hanbai.

—Ray, tú tienes conocimientos de carpintería, ¿cierto? —Le preguntó Kimiko.

—La cantidad de madera que tenéis en el barco no es suficiente para arreglarlo —observó Ray—. Es un gran destrozo... —comunicó mientras lo observaba más detenidamente—, y si contásemos con la madera suficiente... tardaría varios días en arreglarlo, me temo.

—¿¡Qué hacemos entonces!? —Preguntó Ima con cara de desilusión—. No podemos navegar con el barco en ese estado, o lo arreglamos o...

—Propongo empezar a comernos entre nosotros para sobrevivir —propuso Hanbai con actitud estoica—. Al hombre-orangután se le ve con chicha —señaló a Ray.

—¡Me gusta la idea! —Exclamó Ima dándole varias palmaditas en la espalda a Hanbai mientras ambos esbozaban una sonrisa macabra.

—Siempre podemos esperar a que alguien de buena voluntad pase por aquí y nos ayude —animó Taiki.

—Estamos en el Grand Line —le informó Kimiko resaltando lo obvio—, nadie vendrá a ayudarnos.

Las palabras de Kimiko quedaron suspendidas en el aire por unos instantes, acto seguido, ella suspiró y se sentó en el suelo a idear un plan. Las horas pasaban, y a cada momento, los piratas se hundían cada vez más en el desaliento y la desesperación. A la mañana siguiente, el crepúsculo matutino los despertó con pesadez. Mientras se desperezaban, eran observados por un hombre de mediana edad, aspecto pobre, barba sin cuidar, poco agraciado y con una gran tripa subido en un velero.

—Ima... —le susurró Kimiko mientras le tiraba de la camiseta.

—¿Ah? —Murmuró adormilado mientras se limpiaba la baba de la boca.

—Mira, mira —le dijo mientras señalaba al hombre.

—¿Ah?

Ima se quedó mirando fijamente al desaliñado hombre durante un buen rato.

—¿Hamburguesa?

—¡ES UNA PERSONA, NO UNA HAMBURGUESA! —exclamó arreándole una colleja.

—Se le ve delicioso... —comentó Hanbai hambriento.

—¿Lo conocéis de algo? —Preguntó Ray.

—Yo no —negó Taiki—. ¿Vosotros?

—No, ¿no? —Preguntó Ima.

—No —confirmó Kimiko.

—Sí —afirmó Hanbai.

—¿De qué? —Le preguntó Taiki.

Sin contestar a la pregunta de Taiki, Hanbai se tumbó repentinamente en el suelo del cabo y se quedó dormido.

—Pero... ¿qué? —Se preguntó Taiki esperando una explicación.

—Si no lo conocemos ninguno, es un desconocido; volvamos a dormir —sugirió Ima realizando la misma acción que Hanbai.

El hombre se quedó sorprendido y asustado por la actitud de los piratas, y decidió desplegar la vela para irse del lugar sin mediar palabra.

—¡¡¡ESPERA!!! —Le gritó Kimiko antes de que se fuera—. ¿Quién eres?

—Y-yo...so-y... eh... —tartamudeó.

—Tú eres...? —Comenzó Kimiko.

—Ehh...

—¡¿QUIÉN, QUIÉN ERES!? —Le gritó Taiki desesperado.

—¡¡Le vas a asustar, idiota!! —Le reprochó Kimiko—. ¿Sabes hablar? —Le preguntó al hombre.

—SOY UN LUGAREÑO DE TÍPIE, UNA PEQUEÑA ISLA QUE ESTÁ A POCA DISTANCIA DE LOS CABOS GEMELOS, DONDE ESTAMOS AHORA —dijo de carrerilla—. HE VISTO QUE VUESTRO BARCO QUEDÓ DESTROZADO EN EL VIAJE, ASÍ QUE PENSÉ QUE UNA AYUDITA NO OS VENDRÍA MAL —prosiguió visiblemente nervioso.

—Oh, claro que nos vendría bien —contestó optimista Taiki.

—¿Por qué querrías ayudar a unos piratas como nosotros? —Preguntó perspicaz Kimiko.

—PARECÉIS PIRATAS DE BUENA VOLUNTAD —contestó el hombre.

—En la isla que mencionas, Típie, ¿hay madera? —Le preguntó Ray.

—SÍ, Y BUENOS CARPINTEROS QUE PUEDEN ARREGLAR VUESTRO BARCO.

—¿Saldrá muy caro? —Le preguntó Hanbai en su condición de tesorero de la tripulación.

—NO, NO QUEREMOS DINERO, SOLO TENEMOS BUENA VOLUNTAD, CON VUESTRO AGRADECIMIENTO NOS BASTA.

—¿Buena voluntad? —Se extrañó Kimiko—. No cuela.

—¿Cómo te llamas? —Le preguntó Ima, que se despertó de repente.

—MA... ¡¡¡¡ACHÚS!!!! —Estornudó.

—¿Ma? —Comenzó Kimiko.

—Macedonio —dijo Hanbai.

—Marciano —siguió Taiki.

—Dijo Machús —aclaró Ima.

—Estaba estornudando —le indicó Ray—... ¿O no?

—Manzana —contestó el hombre.

—Sí, a mí también me gustan las manzanas —contestó Ima amablemente.

—A mí no —reveló Hanbai.

—Normal —le respondió Taiki—, si las que te comes son las pochas que vendes, es normal que no te gusten.

Sin mediar palabra, Hanbai volvió a tumbarse en el suelo y se quedó dormido.

—Otra vez...

—¿Qué tienen que ver las manzanas en esto? —Le preguntó al hombre Kimiko—. ¿Eres tonto?

—Que me llamo...

—¡¿CÓMO!? —Se alteró Taiki.

—¡¡MANZANA!! —Contestó sudando.

—... ¿En serio? —Se extrañó Ray—. ¿Lol?

—¿Cómo te vas a llamar "Manzana"? —Le preguntó Taiki.

Manzana, avergonzado, volvió a desplegar la vela con intención de irse.

—¡MANZANA, NO TE ENFADES! —Le pidió Kimiko para que no se fuera.

—¿"Manzana no te enfades"? —Repitió Hanbai tumbado—, ¿tienes idea de lo ridícula que suenas? Ujujujuju.

—... Tu risa si que es ridícula —le reprochó Kimiko.

—¿Hanbai tiene risa? —Preguntó extrañado Ima.

—A veces —contestó él.

—Está bien —decidió Ima cambiando de tema—. Iremos contigo, Machús.

—Es manzana —le arreó otra colleja Kimiko.

Finalmente, los cinco piratas se subieron en el velero de Manzana, que se dirigía a la isla Típie con el objetivo de encontrar madera y carpinteros que ayuden a Ray a arreglar el Winter Soul, que se quedó en la orilla de los Cabos Gemelos.

—¿Está muy lejos Típie? —Le preguntó Kimiko—. No podemos dejar el Winter Soul mucho tiempo aquí solo.

—Está a pocos kilómetros —contestó Manzana—, no os preocupéis, llegaremos en seguida.

—Cuánta amabilidad... —sospechó Kimiko—, ¿estás seguro que solo lo haces por "buena voluntad"?

—¿T-tenéis... un... lo-lo-lo-LOPOS? —Cambió de tema nervioso ante la pregunta de Kimiko.

—¿Un qué? —Preguntó Ima.

Log Pose

Log Pose.

—Se refiere a un log pose, supongo —contestó Taiki.

—¿Un qué? —Volvió a preguntar?

—Una brújula de registro —le informó Taiki.

—Es el dispositivo indispensable para viajar en Grand Line —explicó Kimiko—. Aquí, las brújulas normales no funcionan; cada isla del Grand Line está compuesta por minerales que forman su propio campo magnético —siguió explicando mientras sacaba una brújula corriente, que comenzaba a dar vueltas sin decidir un rumbo—, ¿ves? Las brújulas no funcionan.

—El log pose graba las ondas electromagnéticas de una isla y da al usuario un camino para viajar a la siguiente isla —prosiguió con la explicación Taiki.

Paraíso

Rutas del Grand Line.

—Tras entrar en el Grand Line, se pueden seguir siete rutas distintas —aclaró Kimiko—, todas ellas acaban llevando al Archipiélago Sabaody, y de ahí, se va a la segunda parte del Grand Line, el Nuevo Mundo. Los log pose fijan una de esas rutas, solo tenemos que seguir lo que nos marque para llegar a Sabaody.

—¿Marca islas solo? —Preguntó curioso Ray.

—¡Exacto! —Confirmó Kimiko.

—¿Y tenemos uno de esos? —Volvió a preguntar.

—Sí, Taiki tiene uno —respondió Kimiko señalando a Taiki.

—Seguro que lo robó —interrumpió Hanbai.

Por mucho que lo buscaba, Taiki no lograba encontrar el log pose, lo que desesperó a Kimiko.

—¡¿Y ahora qué hacemos!? ¡¡No podemos viajar por el Grand Line sin un log pose!!

—Se me debió caer con los tumbos del viaje por la Reverse Mountain... —Se lamentó Taiki.

—Yo... —murmuró Manzana.

—¡¿QUÉ, TÚ QUÉ!? —Le preguntó Kimiko alterada.

—Os puedo dar uno —contestó enseñando un log pose.

—¿Otra vez la "buena voluntad"? —Sospechó aún más Kimiko.

—Sssshh —chistó Taiki a Kimiko—. ¿Qué más da sus motivos? Un log pose es un log pose, es una verdadera suerte que nos entregue uno.

—Hmmm... —refunfuñó Kimiko.

Después de diez minutos, llegaron a la isla Típie, una recóndita isla con forma triangular repleta de árboles y de tipis (tiendas con forma de cono utilizadas por los pueblos indígenas).

Isla Típie

Sin más dilación, Manzana amarró el velero en la costa oeste de la isla Típie, y junto con los cinco piratas, se dispusieron a entrar en el interior del lugar. La isla constaba de dos partes claramente diferenciadas; una zona costera, que rodeaba con fina arena blanquecina el límite terrestre de la isla, y el interior, repleto de altos árboles frondosos y tipis.

Cuando se disponían a entrar en el frondoso bosque (núcleo de la isla), dos guardias vestidos de samuráis les impidieron el paso.

—¿Dónde te crees que vas con estos cinco piratas? —Preguntó uno de los guardias a Manzana.

—Eh...yo... —tartamudeó.

El guardia sonrió maliciosamente.

—Ya sabes las reglas, para salir y entrar de la isla hay que pagar un impuesto —comentó el guardia con voz firme—. Son Berrysymbol5.000 por persona. Tú ya lo pagaste cuando saliste hace unos minutos, ¿tan pronto quieres volver a entrar? Qué pérdida de dinero tan estúpida, joajajaoja.

Ambos guardias comenzaron a reírse en la cara de Manzana, que no sabía dónde meterse.

—¡¿Berrysymbol5.000!? —Preguntó exaltada Kimiko—. ¡¿Solo por entrar en una isla!?

—¡¡Menudo robo!! —Exclamó Taiki.

—¿Quién os creéis para cobrar esa cantidad? —Preguntó Ray enfadado.

—Los cupos están establecidos directamente por Broker, no hay discusión, o pagáis u os marcháis —dijo rotundamente.

—Si no queda otra opción... —suspiró Ima sacando uñas de felino con la intención de atacar a los guardias.

—De acuerdo, yo lo pagaré —indicó Hanbai para la sorpresa de todos—. En total son... Berrysymbol25.000, ¿cierto?

Berrysymbol30.000 si el gordito va con vosotros —corrigió el guardia señalando a Manzana.

—Yo... no os preocupéis por mí —dijo cabizbajo Manzana.

—¿No tienes dinero para pagar? —Le preguntó Kimiko—, ¿para qué saliste de la isla si sabías que no ibas a poder entrar después?

—Está bien, pagaré lo del chico también —notificó Hanbai a los guardias.

—Jajoajoaja —se rió uno de ellos—, entonces son Berrysymbol30.000, ¿seguro que tienes tanto dinero?

Hanbai le entregó el dinero amablemente al guardia, y junto con Ima, Kimiko, Taiki, Ray y Manzana, se adentraron en el frondoso bosque de la isla.

—¿Por qué no me dejasteis derrotarlos? —Preguntó Ima—, no parecían muy fuertes.

—Si lo llegas a hacer, habrían venido más guardias, y causaríamos un alboroto innecesario —le explicó Hanbai—, por cierto, cada uno de vosotros me debe Berrysymbol10.000.

—¡¿QUÉ!? —Exclamaron todos.

—¿Qué?

—¡¿POR QUÉ!? —Volvieron a exclamar al mismo tiempo.

—Os he pagado la entrada —explicó—, ¿no pensaríais que sería gratis, no? Ujujujuju.

—¡¡HAS DUPLICADO LA CANTIDAD!! —Le reprochó Kimiko.

—Una cosa es que sea el tesorero de la tripulación, y otra que sea imbécil —contestó Hanbai con rostro estoico.

—Maldito hombre-rata... —le maldijo Taiki.

—¿Y bien? —Cambió de tema Kimiko—, ¿nos vas a contar ya por qué hemos tenido que pagar esa cantidad para entrar? —Preguntó a Manzana—, estaba claro desde un primer momento que querías algo más de nosotros, pero tampoco pareces una mala persona.

—Gracias —dijo sinceramente Manzana.

—¿Gracias? —Le preguntó Kimiko.

—Al ver el precio de entrada, cualquier otra persona se habría ido, pero vosotros habéis pagado, ¿por qué?

—Porque necesitamos madera... ¿no? —dijo Ima.

—No merece la pena pagar tanto dinero por eso —contestó sonriendo Manzana—. Vayamos al tipi 12; allí os lo explicaré todo.

Así pues, los piratas y su nuevo acompañante, Manzana, avanzaron por el frondoso bosque de la isla, repleto de tiendas cónicas (tipis) por todos lados. Finalmente, llegaron al hogar de Manzana, la doceava tienda, el tipi 12. Manzana fue el primero en penetrar en él, y después lo siguieron los cinco piratas.

Sociedad M.D

Una vez dentro de la tienda, conocieron a Mawdow, un hombre de avanzada edad, de pelo canoso y barba cuidada, con un parche en su ojo izquierdo, y vestido con ropa de camuflaje, armadura verde y un pañuelo rojo en su cuello. El hombre se encontraba muy magullado.

—¡¡ENEMIGOS!! —Gritó el viejo—. ¡¡ENEMIGOS EN MI MORADA!! —Prosiguió gritando.

—Mawdow, cálmate, no son enemigos —intentó convencerlo Manzana.

—¡¡APARTAD MANZANA, ECHAROS A UN LADO SI MALPARADO NO QUERÉIS SALIR!! —Exclamó agarrando su enorme katana.

—¡¡CUIDADO!! —Les advirtió Manzana a los piratas.

Repentinamente, Mawdow se abalanzó sobre ellos sosteniendo con sus manos temblorosas su gigantesca katana. Ray se puso rápidamente en medio, y logró detener la katana de Mawdow con sus enormes guantes de acero.

—¡¿Qué significa esto!? —Preguntó Ray forcejeando con el viejo hombre.

—¡¡MAWDOW, YA BASTA!! —Le instó Manzana—, ¡¡SON GENTE DE CONFIANZA, NO ENEMIGOS!!

—¿Gente de confianza? —Contestó bajando la katana—, joven muchacho, lección número 785, no hay gente de confianza, sino gente en la que se deposita confianza, nada más —se sentó.

—¿Quién es este señor? —Le susurró al oído Kimiko a Manzana.

—Jovencita, te he oído —dijo Mawdow—, joven muchacho —se dirigió a Manzana—, he combatido contra gigantes con dos anos, lechugas escupefuego de cincuenta metros e infinidad de hombres poderosos que no llevaban ropa interior —tomó un respiro—, pero sin duda ninguna y ninguna es ninguna, es que el peor enemigo que he enfrentado en mis largos años de vida es, sin duda... —se durmió.

—...

—Por fin se quedó dormido —se alivió Manzana mientras arropaba a Mawdow con una manta—, ignoradlo, está ya muy senil, y acaba de venir de enfrentarse a los guardias, como hace todas las mañanas... Me lleva cuidando desde que era un crío... es como un padre para mí —dijo en tono emotivo.

—¿Qué diablos pasa en esta isla? —Preguntó Taiki—, ¿por qué hay que pagar esa desorbitada cantidad de dinero por entrar y salir? ¡¡Incluso los habitantes de este lugar tienen que pagar entrada!!

—Estamos en esta situación desde hace cinco años... —explicó el joven—, desde que Magno Daradei fue nombrado miembro del Ouka Shichibukai.

—¡¿Magno Daradei!? —Se exaltó Kimiko—, ¿está metido él en esto?

—Desde que obtuvo la protección del Gobierno Mundial, él y su organización, la Sociedad M.D, se dedicaron a tomar islas y ciudades por la fuerza, manteniendo un férreo control sobre ellas —explicaba Manzana mientras tomaba un vaso de agua—. Magno es un gran accionista de los Bajos Fondos, hace contrabando de todo tipo de mercancías... incluso humanos. Él ama el dinero más que a nada en este mundo.

—Ya veo... —entendió Kimiko—, se aprovecha de su estatus para establecer dictaduras en las islas que conquista... ¿el gobierno no hace nada el respecto?

—El gobierno hace la vista gorda —aclaró Manzana—. Desde que vino a Típie hace cinco años, estableció un sistema de cupos, por el cual todas las personas tienen que pagar Berrysymbol5.000 para entrar y salir de la isla, una buena manera de conseguir dinero fácilmente, ¿cierto? También nos obligan a hacer trabajos forzosos, por lo que nos pagan un mínimo sueldo que apenas nos da para poder vivir —prosiguió—, pero lo realmente aterrador es que no lo hizo solo con esta isla, sino con muchas otras. En estos años ha logrado hacerse con el control de la mayoría de islas iniciales del Grand Line, es decir, las más cercanas al Red Line, como esta.

—Muy perspicaz —dijo Kimiko—, este tipo de islas son muy visitadas; todos los piratas que quieren cruzar el Grand Line tienen que pasar por ellas, no hay otra manera de avanzar en este mar. Al establecer aduanas para entrar y salir de las islas, se aseguran un montón de dinero, aunque... hay algo que no comprendo; si estáis tan reprimidos, ¿por qué no os vais de la isla y buscáis un lugar más apto para vivir?

—No podemos huir —contestó cabizbajo Manzana—, no nos dejan estar más de tres días fuera de la isla; si una sola persona pasa el límite de tiempo, matarán a todos los habitantes de la isla... Escuché que ya lo hicieron en otra isla, oh, y no penséis en avisar a los marines con un den den mushi; están prohibidos aquí, no quieren que establezcamos comunicaciones con nadie, incluso si alguien logrará adquirir uno fuera y avisase a los marines, ellos no nos harían caso y mandarían una pequeña tropa insuficiente que sería asesinada sin dificultad por los soldados de la Sociedad M.D.

—Aunque obligasen a pagar a todos los piratas que quieren atravesar las islas, esos guardias que cobran los cupos no parecen tan fuertes —interrumpió Ima—, cualquier pirata de nivel medio podría deshacerse de ellos y entrar en la isla sin pagar.

—Los guardias que cobran los impuestos son solo soldados rasos de la Sociedad M.D —aclaró Manzana—, en cada una de las islas controladas está designado al menos un alto cargo de la organización.

—¿Alto cargo? —Preguntó Ray.

—La Sociedad M.D cuenta con una jerarquía numérica y muy organizada —aclaró Manzana—. Cuentan con 3.000 soldados rasos, que son conocidos como "Humanos Eclipse" (ニソクニンゲン, Nissoku Ningen ?), y con 99 altos cargos.

—¡¿99 altos cargos!? —Se sorprendió Kimiko.

—¡¿Y 3.000 soldados rasos!? —Añadió Taiki.

—Esos 99 altos cargos se hacen llamar "Lunas", y están ordenados en cuestión de poder, de manera que, técnicamente, la Primera Luna es el alto cargo con más liderazgo y más capacidad de combate, y la Nonagésima Novena Luna (99) sería el alto cargo más débil y con menos liderazgo —explicó Manzana, que misteriosamente, conocía la organización muy de cerca—, a su vez, esos 99 altos cargos están divididos en cuatro secciones o divisiones, las 25 primeras lunas son los llamados "Shingetsu" (新月, Shigetsu ?, lit. "Luna Nueva"), siendo los más poderosos de la organización; después están los "Mikatsuki" (三日月, Mikadzuki ?, lit. "Cuarto Creciente") (26-50 lunas); les seguirían los "Imachizuki" (居待ち月, Imachizuki ?, lit. "Cuarto Menguante") (51-75 lunas), y finalmente, "Mangetsu" (満月, Mangetsu ?, lit. "Luna Llena") (76-99 lunas).

—¿Magno Daradei ocupa el puesto de "Primera Luna"? —Le preguntó Kimiko.

—No —contestó—, Magno, como líder de la organización, se autodenomina "Centésima Luna".

—Por la estructura de la organización, cualquiera diría que él es el más débil —observó Taiki.

—Ojalá fuera así... —contestó Manzana.

—Aún no nos explicó para que nos necesita —comentó Hanbai tumbado en una hamaca del tipi.

—Eso está claro —respondió Ima chocando los puños.

De repente los ojos de Manzana brillaron de una forma especial.

—Decidí salir esta mañana a los Cabos Gemelos con el objetivo de encontrar piratas poderosos recién llegados de alguno de los cuatro blues para que libraran esta isla de la férrea opresión —explicó con rostro esperanzado—, cuando vi que entre vosotros se encontraba Hanbai, el Mutilador de la Justicia, con una recompensa de Berrysymbol36.000.000, pensé que podríais ser aptos.

—¿Y qué te hace pensar que cualquier otros piratas te ayudarían? —Preguntó Kimiko llevándose la mano derecha a la cara.

—Vaya, hasta en el Grand Line me conocen —comentó Hanbai—, soy taaaan famoso —colocó una expresión victoriosa.

—¡No te preocupes! —Exclamó Taiki decidido—, Nosotros venceremos a los miembros que están apostados en esta isla para liberarla del yugo de la Sociedad M.D.

—Un momento... —comentó Kimiko—, antes has dicho que siempre hay un alto cargo encargado de la administración de las islas conquistadas. En el caso de esta isla, ¿qué "luna" se encuentra aquí?

—La Sexta Luna... Witzer Mond.

—¡¿El sexto miembro más poderoso de la organización sin contar a Magno!?

—Exacto —confirmó Manzana.

—¡¡Entonces es fácil!! —Exclamó optimista Ima.

—ES LA BANDA DE UN SHICHIBUKAI, NO-ES-FÁCIL —le aclaró Kimiko.

—Bien, pongámonos en marcha entonces —afirmó Ray.

—¿Pero sabéis dónde es? —Preguntó Hanbai con cara de obviedad.

—Al ser el "líder" de la isla, Witzer Mond vive en el gran tipi —informó Manzana—, la tienda más grande de todo Típie. La encontraréis al norte de aquí.

—¡¡¡UAUAAUAUAUAUAUA!!! —Exclamó Mawdow, que se acaba de despertar—, ¡¡IRÉ CON VOSOTROS, JÓVENES PIRATAS!!

—¿Cómo se ha enterado este viejo? —Se preguntó a sí misma Kimiko.

—¡¡¡YO, EL GRAN MAWDOW EL ARCANO, OS AYUDARÉ EN VUESTRA MAGNÁNIMA Y ABNEGADA MISIÓN!!!

—Mawdow-san... —suspiró Manzana—, aún estás herido de la trifulca que tuviste esta mañana con los guardias.

—Jovencito, lección 786 —puso cara de sabiduría—, cuando un hombre es herido, sangra, procura no sangrar o estarás herido.

—No pienso ir a combatir con este señor —lo señaló Taiki.

—Vayámonos antes de que se de cuenta... —suspiró Ray

Sexta Luna

Ima, Kimiko, Taiki, Hanbai y Ray, salieron con prontitud del tipi 12 con dirección al gran tipi al norte de la isla, donde se encontraba el responsable de la férrea represión del lugar, la Sexta Luna de la Sociedad M.D, Witzer Mond.

Mientras tanto, dentro del tipi 12...

—¡¡POR LOS DIOSES ANTIGUOS Y LOS NUEVOS!! —Maldijo el viejo Mawdow—, ¡¿Por qué no me habéis dejado acompañarlos!? —Preguntó a Manzana—, ¿acaso dudáis de mi capacidad de combate, chiquillo?

—No es eso, Mawdow-san...

—¡¡YO SOY MAWDOW, MAWDOW EL ARCANO, MAWDOW EL FÉRREO, MAWDOW EL CORTA TEMPESTADES!! —Adoptó una expresión de enfado—. ¡¿Os mofáis de mi reputación acaso!?

—¡¡No, para nada!! —Exclamó Manzana—, sé que en el pasado fuisteis un gran pirata.

—¡¿EN EL PASADO DECÍS!? ¡¡YO SIGO SIENDO UN GRAN GUERRERO, CHICO!! No respetáis nada. Si fuera tu padre te daría un par de espadazos en las manos, y así las tendrías tan curtidas como un bardo, o quizás como un buey de montaña que cabalga sobre un dragón, o qué sé yo, algún otro animal del que hablan las leyendas, pues yo, el gran Mawdow, conozco todas las leyendas, la mitad de las cuales he vivido y protagonizado (...)

Mientras seguía difamando y gritando despropósitos, un fuerte viento penetró por la entrada del tipi, provocando que un arrugado papel cayera al suelo desde una de las estructuras altas de la tienda cónica. Se trataba de un cartel de recompensa con el retrato de Mawdow: "SE BUSCA. Capitán de los Piratas Medievales: Mawdow el Arcano. Berrysymbol440.000.000".

Tras una larga caminata, los piratas Free Soul llegaron al gran tipi, una enorme tienda de campaña cónica en cuyo extremo superior ondeaba una bandera con el dibujo de una luna morada y grisácea con las iniciales "M.D" escritas sobre ella. La tienda estaba completamente rodeada por unos cincuenta activos de la Sociedad M.D.

—¿Cómo hemos llegado a esta situación? —Preguntó Hanbai a sus compañeros mientras observaba agazapado los cincuenta soldados que protegían la tienda—. Vinimos aquí con el objetivo de comprar madera y nos acabamos metiendo en un conflicto con un Shichibukai —sonrió.

—Sshhhh —le silenció Kimiko—, nos acabarán escuchando si sigues hablando con esa voz de pito.

—¿No es a eso a lo que hemos venido? —Dijo Ima—, a derrotar a los malos que reprimen a los aldeanos, ¿no? —Preguntó señalando a los soldados de la Sociedad M.D.

—Será más fácil derrotarlos si contamos con el factor sorpresa —explicó Kimiko mientras Taiki salía del matorral del que estaban escondidos y se colocaba delante de los cincuenta activos que protegían la tienda—. ¡¿PERO QUÉ HACE!? —Exclamó Kimiko llevándose las manos a la cara debido a la estupidez de Taiki.

—Yo y mis compañeros que están ahí atrás escondidos queremos patearle el culo al tío que se hace llamar Witzer Mond que oprime esta isla —informó Taiki a los cincuenta soldados, que en ningún momento alzaron sus armas.

—Y encima descubre nuestra ubicación —se quejó Ray.

—Creo que ya no merece la pena esconderse más —comentó Hanbai mientras salía junto con el resto y se colocaban cerca de Taiki.

De repente, dos extravagantes hombres salieron de la tienda cónica, y los cincuenta soldados formaron un pasillo con sus cuerpos para que aquellos dos aparentes mandatarios pudieran pasar, ignorando de manera categórica las amenazas directas de los piratas, que se quedaron pasmados ante la actitud pasiva de sus contrincantes.

Los dos hombres se acercaron poco a poco y con elegancia a la posición de Ima, Kimiko, Taiki, Hanbai y Ray, quienes tragaban saliva y se preparaban para pelear.

  • [17ª Luna de la Sociedad M.D: Kumei Daiza]. Se trata de un hombre de gran altura, muy musculoso, rostro cuadrado, ciego y con los ojos vendados, vestido con una larga túnica verde y un elegante sombrero del mismo color. Es muy serio y no suele hablar.
  • [61ª Luna de la Sociedad M.D: Nezuchi]. Al contrario que Kumei, es un hombre de apariencia frágil y delicada. Su pelo es verde, lleva un bigote discreto y un monóculo en su ojo derecho. Viste con un esmoquin marrón, y se caracteriza por ser muy hablador e impertinente. Suele añadir la muletilla "digo" a sus frases.

—Jo-jo-jo-jo-jo —se rió Nezuchi—. Buenos días, digo, digo, el jefe ha accedido a tener una reunión con vosotros, andrajosos y harapientos piratas, digo. Podéis entrad en el gran tipi cuando queráis —les informó mientras daba pequeños saltitos y giraba su cabeza de un lado a otro de manera extravagante.

—¿...Quién es este tipo? —Preguntó Kimiko mirándole con desprecio.

—Oooh, je suis désolé! —Exclamó—, se me olvidó comentaros que solo tres de vosotros podrán entrar en la tienda a negociar con el jefe, digo.

—¿Negociar? —Se extrañó Taiki—, no queremos "negociar", queremos expulsar a ese maldito de esta isla.

—Jo-jo-jo-jo, qué chico tan enérgico, ¿verdad, Kumei?

—Hmmm... —suspiró Kumei sin intención de contestar.

—Dime, chico, ¿acaso conoces la identidad de aquel al que queréis "expulsar"? —Preguntó riéndose—, jo-jo-jo, se trata de la Sexta Luna de la organización presidida por el Shichibukai Magno Daradei, ¡¡¡la Sociedad M.D!!! ¿Creéis que podéis vencer a un subordinado de tan alto calibre? —Preguntó colocándose el monóculo—, estáis perdidos, ¡¡¡¡PERDIDOS!!!! —Gritó—, jo-jo-jo —tosió.

—Como tú digas... —suspiró Taiki.

—¿Seguro que esos cincuenta soldados apostados en la tienda no nos atacarán cuando pasemos? —Preguntó Ima.

—¡¡¡Pues claro que no!!! —Exclamó—, tenemos órdenes directas de Witzer para dejaros pasar.

—¿Cómo sabéis de nuestra existencia? —Preguntó Ray—, que yo sepa, aún no nos hemos presentado.

—Jo-jo-jo-jo —rió—, un gran líder siempre tiene pajaritos que le susurran cosas al oído, digo —sonrió maliciosamente—, estos son nuestros dominios, y como tal, nos aseguramos de investigar a los extraños que entran en ellos. Sabemos vuestros objetivos de derrocarnos para que no gobernemos esta isla —cogió aire—, ¿acaso creéis que la protección de un Shichibukai no es una bendición? —Les preguntó alzando las manos—, que Magno Daradei y la Sociedad M.D hayamos decidido posar nuestra vista en esta abandonada isla es lo mejor que le podía pasar a los aldeanos de aquí, digo, digo.

—¿Lo mejor? —Se enfadó Ray—, les hacéis pagar altas cuotas para salir y entrar de su propia isla, no les permitís siquiera salir por más de tres días, y también les obligáis a realizar trabajos forzados para conseguir un mínimo para vivir —prosiguió aún más molesto—, Ni siquiera les dejáis comunicarse con el exterior...

—No voy a entrar en polémicas absurdas ni a debatir mentiras como las que describes —contestó Nezuchi—, ahora, decidid qué tres de vosotros entrarán a negociar con Witzer, no es bueno hacerle esperar, digo.

—Yo paso de ir —informó Taiki.

—Creo que yo tampoco —dijo Kimiko.

—Bien, digo, ¡¡¡entonces está decidido!!! —Anunció Nezuchi frotándose las manos—, entraréis tú —señaló a Ima—, tú —señaló a Hanbai—, y tú —señaló a Ray.

—¿Yo? —Se señaló a sí mismo Hanbai—, qué pereza, mejor me quedo.

—Tú vienes con nosotros —dijo Ray mientras la agarraba de la oreja derecha y le arrastraba por el suelo.

Una vez tomada la decisión, Ima, Ray y Hanbai, arrastrado por Ray, caminaron por el pasillo formado por los cincuenta soldados rasos de la Sociedad M.D, hasta que llegaron a la gran tienda cónica (gran tipi), adentrándose en ella y encontrando a un hombre sentado en el suelo con las piernas cruzadas, con una calabaza llena de alcohol y visiblemente ebrio.

  • [6ª Luna de la Sociedad M.D: Witzer Mond]. Se trata de un hombre alto, musculoso, de pelo largo y negro recogido con un moño, vestido con una armadura azul que le tapa los brazos, dejando su torso al descubierto. Es de personalidad risueña y temperamento algo violento, siendo muy aficionado a las bebidas alcohólicas.

—¡¡BIENVENIDOS!! —Dijo con tono de borracho—. ¡¡Bienvenidos, piratas!! —Exclamó sonriendo maliciosamente mientras bebía de su calabaza—. Sentaros, sentaros —les invitó

—No tenemos nada que hablar o negociar contigo —dijo Ray manteniendo una expresión implacable.

—¿A qué habéis venido si no? —Preguntó con ojos amenazantes.

—Tienes dos opciones —le explicó Ray—, o marcharte de aquí junto con tus subordinados...

—¿O qué? —Interrumpió Witzer.

De repente, Hanbai sacó uno de sus cuchillos y se puso a intentar cortar el aire.

—¿Qué haces, Hanbai? —Le preguntó Ima.

—Cortar la tensión del ambiente —contestó concentrado mientras apuñalaba el aire.

—Si no accedes a irte pacíficamente, te sacaremos por la fuerza —le amenazó aún más directamente Ray.

—Jejejeje —se burló mientras se levantaba—, bien —asintió cerrando los ojos por unos instantes—, pensaba ofreceros un buen cargo en la Sociedad M.D para zanjar este asunto —suspiró—, pero no sois esa clase de piratas. No me dejáis otra opción.

Con elegantes movimientos, Witzer derramó el alcohol que se encontraba en su calabaza y acto seguido, la tiró al suelo de la tienda. A continuación, sacó de la parte trasera de su pantalón otra calabaza con un líquido distinto en su interior.

—¿Qué hace? —Preguntó Ima adoptando una posición de batalla.

Witzer dio un gran trago a la calabaza que acaba de mostrar.

—¿Piensas luchar ebrio contra nosotros? —Le preguntó Ray—, creo que nos subestimas.

—Jejejeje... —se burló Witzer—, esto no es alcohol, idiota; es líquido inflamable.

—!!?

—¡¡¡Shoo Kenpo!!! (Estilo espectáculo) —gritó mientras sus pulmones se inflaban.

—Cuidado —advirtió Hanbai retrocediendo—, esto puede ser peligroso.

—¡¡¡Kaen Hiryu!!! (Incendio del dragón de fuego).

Imprevisiblemente, de la boca de Witzer salió una grandísima llamarada de fuego que redujo la gran tienda cónica donde se encontraban a pura ceniza. Muchos de los cincuenta soldados apostados en la tienda sufrieron graves heridas debido al ataque de su superior, y la gran luminosidad que desprendió el fuego llamó la atención de todos los habitantes de la Isla Típie, incluidos Manzana y Mawdow, que se temían la peor situación posible.

Kimiko y Taiki quedaron angustiados ante el gran fogonazo producido, preocupados por la supervivencia de sus compañeros. Inmediatamente, se dirigieron a la tienda, pero Kumei y Nezuchi se interpusieron en su camino.

—Jo-jo-jo —rió maliciosamente Nezuchi—, el jefe ya ha comenzado su función, jo-jo-jo, sentaros y disfrutad del espectáculo u...

—Os aniquilaremos —completó Kumei con una voz desgarradora.

  • Se avecina una batalla explosiva...

El despertar del caballero

La gran explosión acaecida en el gran tipi hizo que los habitantes de la isla se sumieran en el más absoluto desconcierto. En el tipi 12, Manzana y Mawdow discutían sobre la situación.

—¡¡Caballero de la Manzana!! —Dijo Mawdow refiriéndose a Manzana—, os lo repetiré por última vez, pues parece ser que el sentido común no tiene cabida en vuestra mollera. ¡¡Debemos marchar al gran tipi y ayudar a esos altruistas piratas en su objetivo para liberar esta isla!! ¡¡Por todos los dioses, qué menos que eso!!

—¡¡Si vamos solo les estorbaríamos!! —Rebatió Manzana—, no tenemos la suficiente capacidad de combate como para enfrentarnos a Witzer.

—¡¡Ese cretino no es nada comparado con mi grandeza!! —Exclamó orgulloso Mawdow.

—¡¡Estás viejo y senil!! —Le gritó Manzana—, ¡¡no sabes librar batallas, ya no eres ese gran pirata poderoso que eras en tu juventud!!

Mawdow se quedó cabizbajo por unos instantes ante las duras palabras de Manzana.

—Mawdow... —se arrepintió Manzana—, yo...

De repente, dos soldados rasos de la Sociedad M.D interrumpieron la discusión entre Manzana y Mawdow, colocándose frente a ellos con una pequeña bolsa vacía.

—¡Bueeeenas, gordito y viejo! —Exclamó con falsa alegría uno de los dos soldados sonriendo con malicia y desvelando sus malas intenciones—, ¿os habéis olvidado ya? —Les preguntó—, hoy es el último día del mes y aún no habéis pagado el impuesto de estadía.

—Maldita sea... —maldijo Manzana por lo bajo—, no nos queda dinero para pagar...

—¿Os debo de recordar que estáis obligados a pagar un impuesto por permanecer en la isla? —Preguntó el otro soldado con la misma vileza que su compañero—, este territorio pertenece a la Sociedad M.D, y como tal...

—Os dejamos permanecer aquí a cambio de que paguéis un impuesto de estadía —completó Manzana interrumpiéndolo—, ¿has acabado ya? —Preguntó demostrando una valentía impropia.

—¡¿Te atreves a desafiarnos, chico!? ¡¡Aquí somos la autoridad!!

—Demuéstralo entonces —le provocó Manzana.

Uno de los dos soldados desenfundó su espada y se lanzó precipitadamente hacia Manzana, quien cerró su puño derecho y colocó su dedo pulgar entre los dos dedos medios de la mano, imitando con ello el rabo de una manzana. Acto seguido, dio un paso hacia delante y golpeó con su puño en la cara del soldado mientras gritaba el nombre de su técnica; "Apple Punch" (Puñetazo manzana); el impacto del golpe hizo que el soldado saliese disparado hacia su compañero, derribándolo con él y quedando ambos inconscientes.

—Supongo que tengo capacidad suficiente para derrotar a dos soldados rasos —admitió Manzana orgulloso de sí mismo.

—Bobobobobobo —resonó una burda risa por los alrededores—, ¡¡¡bobobobobo!!

—¿Qué suena? —Preguntó Manzana a Mawdow.

—Aguardad detrás de mí —le aconsejó Mawdow—, esto podría ser peligroso.

—¿Por qué lo dices? —Le preguntó Manzana.

—Reconocería esa risa aunque una babosa absorbiese mis tímpanos —aseguró.

—Me alegra que me reconozcas, ¡¡bobobobobo!! —Exclamó un horrible y enorme hombre que aparecía tras unos matorrales.

  • [39ª Luna de la Sociedad M.D: Tumbles], apodado "Romperrocas"; Se trata de un enorme hombre de 291cm, muy musculoso, pelo largo y blanco recogido con una coleta, torso al descubierto y rostro de animal. Es soberbio, antipático y cruel, así como el principal encargado de las torturas en la Isla Típie.

—¡¡Atrás, Manzana!! —Le instó—, él es el que se encarga de torturar a los rebeldes o a los que no pagan los impuestos, ¡¡es un hombre muy fuerte, atrás!!

—Me sé de dos pequeñas personitas que no han pagado lo que debían de pagar —dijo Tumbles jugando con ellos—, y también sé lo que le pasa a aquellos que no pagan —prosiguió—, decidme, ¿alguna vez os han cortado una extremidad? ¡¡OH, NO!! —Rió—, por lo que veo no.

—...

—¡¡Dejad que tenga el honor de hacerlo!! —Gritó mientras alzaba sus puños con intención de pelear.

—¡¡No os dejaré tocar a Manzana!! —Exclamó Mawdow.

—¡¡Viejo loco, apartad!! —Contestó dándole un fuerte manotazo a Mawdow.

—¡¡¡MAWDOW!!! —Exclamó preocupado Manzana al ver cómo Mawdow salía disparado por el golpe —, ¡¡aguanta!! —Exclamó acercándose a su posición.

—Chico gorditoooo —le llamó con voz desagradable Tumbles—, tú eres el siguiente, ¿recuerdas? ¡¡Ven y golpéame!! —Le instó—, ¡¡adelante!! ¡¡Intenta moverme si te atreves!! ¡¡¡Bobobobo!!!

Manzana, furioso por lo que le había hecho a Mawdow, se acercó a Tumbles, y realizó de nuevo su técnica "Apple Punch" (Puñetazo manzana), golpeando con rabia en la tripa a Tumbles, que, para su sorpresa, salió despedido varios metros hacia atrás mientras escupía algo de sangre. Manzana intentó aprovechar la situación, volviéndose a acercar a la 39ª Luna para golpearlo de nuevo. Tumbles reaccionó rápidamente, alzando sus dos brazos y uniendo sus dos manos para formar un gran puño que descendió rápidamente mientras Tumbles gritaba "Rock Wrecker" (Romperrocas), golpeando brutalmente en la cabeza a Manzana, que cayó casi inconsciente al suelo.

—Gordito de mierda —jadeó Tumbles—, no imaginaba que poseyese tanta fuerza—reconoció—, tengo que matarlo rápido —dijo mientras alzaba y juntaba sus puños de nuevo para golpear a Manzana.

Inesperadamente, Mawdow reaccionó y desenfundó su gran espada, agarrándola con las dos manos y lanzándose sobre Tumbles para evitar el ataque a Manzana.

¡¡¡¡ROCK...!!!! —Gritó Tumbles descendiendo sus brazos.

¡¡¡¡SHISHISHIN'O!!!! (Rey del Corazon de León) —Exclamó al mismo tiempo Mawdow embistiendo a Tumbles y colocándose detrás de él mientras una profunda marca de garra de león comenzó a formarse en su pectoral izquierdo, alcanzando su corazón y asesinándolo.

La sangre comenzó a brotar del cuerpo de Tumbles, manchando ligeramente con ella a Manzana, quien observó el "despertar" de Mawdow esbozando una gran sonrisa.

—Decidme caballero de la Manzana —dijo Mawdow muy serio guardando su espada en la funda—, ¿aún mantenéis que no debemos ayudar a esos jóvenes piratas?

  • ¡¡¡La leyenda de Mawdow el Arcano, despierta!!

Rasgos de ambición

Tras obtener la victoria contra Tumbles, Mawdow y Manzana se montaron en su caballo y en su burro respectivamente, y cabalgaron con rumbo al gran tipi, donde les esperaba una terrible batalla.

En los alrededores del gran tipi se encontraban Taiki y Kimiko, quienes intentaban ayudar a Ima, Ray y Hanbai en su batalla contra la Sexta Luna; Witzer Mond, quien había realizado un devastador ataque ígneo contra los primeros. Sin embargo, dos excéntricos personajes les impedían el paso; la Decimoséptima Luna; Kumei Daiza, y la Sexagésima Primera Luna; Nezuchi.

—Jo-jo-jo —rió Nezuchi—, no pasaréis de aquí, jo-jo-jo —les advirtió.

Taiki y Kimiko seguían mirando impotentes el gran fogonazo producido por el ataque de Witzer, ignorando por completo a los dos enemigos que tenían en frente.

—Oh là là! Nos están ignorando —le dijo Nezuchi a su compañero, que seguía sin articular palabra—. ¡Supongo que es lo mejor! Mientras más tiempo estén empanados más tiempo ganaremos para que no pasen, jo-jo-jo —rió mientras giraba el cuello de una manera cuanto menos extraña.

—Acabemos con esto rápido, Kimiko —dijo Taiki mientras se colocaba sus guantes y se lanzaba hacia los dos enemigos que le impedían el paso.

—¡¡Espera Taiki!! —Exclamó Kimiko—, ¡¡no seas tan imprudente!!

Con visible rabia, Taiki endureció sus guantes utilizando las habilidades de su fruta del diablo mientras gritaba "Kodo Number 3" (Dureza número 3).

(Taiki consumió la Kodo Kodo no Mi; una fruta del diablo del tipo Paramecia que le permite modificar la dureza o endurecer los objetos que toque con sus manos o sus pies. Taiki suele utilizar esta habilidad colocándose unos guantes en sus manos y endureciéndolos para golpear con más potencia bruta a sus adversarios).

Mientras Taiki trotaba hacia Nezuchi y Kumei, este último se colocó frente a él con el objetivo de interponerse en su ataque. Kumei flexionó sus piernas y abrió las palmas de sus manos adoptando una conocida postura de sumo. Taiki dio un gran salto con los guantes endurecidos e intentó golpear a Kumei con su puño derecho, pero este, demostrando más velocidad que Taiki, empujó su brazo derecho con la mano extendida hacia él y lo golpeó en el pecho con la palma de su mano mientras pronunciaba "Yashin Hou" (Cañón de ambición), emitiendo una visible corriente de aire que mandó por los aires a Taiki.

—¿...Qué ha sido eso? —Preguntó Kimiko.

—Yo también lo he notado... —contestó Taiki limpiándose la sangre de los labios.

—Es como si hubiese predicho tu movimiento —dijo Kimiko—, no reaccionó hasta el último momento, y acertó de lleno su ataque a pesar de que sus ojos están cubiertos por una venda.

—Parece que la nula visibilidad no supone un problema para él —jadeó Taiki—, lo intentaré de nuevo.

Taiki se volvió a lanzar sobre Kumei endureciendo sus guantes, pero la respuesta fue la misma; Kumei adoptó la postura de sumo y lo golpeó con la palma de su mano derecha emitiendo una corriente de aire que mandó por los aires a Taiki.

—¡Arg! —Exclamó Taiki escupiendo sangre—, ¿qué se supone que es esa onda que sale de la palma de su mano? —Preguntó.

—Jo-jo-jo —rió Nezuchi desde la distancia—, ¿no sabéis de la existencia del haki?

—¿Haki? —Se extrañó Taiki—, creo haber leído algo sobre esa habilidad.

—¿Habilidad? Jo-jo-jo. ¡¡El haki es una fuerza misteriosa que poseen todas las criaturas de este mundo!! ¡¡Es la propia ambición!! —Informó—, aunque la mayoría de personas no lo notan o fallan en despertarlo. No me extraña que unos novatos como vosotros no sepan de su existencia. El haki se origina en el espíritu del individuo, y no en su cuerpo; despertarlo suele tener implícito un duro e intenso entrenamiento, aunque también puede despertar cuando al individuo le ocurre un suceso traumático. Incluso se dice que hay algunos que nacen con este poder ya despertado.

—Una fuerza misteriosa... —repitió Kimiko.

—¡¡Existen tres tipos de haki!! —Exclamó—, ¡¡y solo uno de ellos es inalcanzable para los no elegidos!!

—¿Eh? —Se extrañó Kimiko.

Aprovechando la distracción de sus enemigos, Kumei se colocó rápidamente frente a Taiki y lo golpeó de nuevo con la palma de su mano en la cabeza mientras pronunciaba con voz muy grave "Seishin Hou" (Cañón de espíritu). Taiki salió disparado una vez más debido a la corriente de aire despedida de la palma de Kumei, recibiendo un fuerte dolor de cabeza debido al golpe.

—¡¡Ese es el Busoshoku Haki!! —Exclamó Nezuchi—. ¡¡La ambición con rasgos de armamento!! El usuario de este haki crea una fuerza similar a una armadura invisible a su alrededor. Naturalmente, esta armadura invisible puede utilizarse como un arma ofensiva, mejorando la potencia de los golpes, jo-jo-jo.

Kimiko finalmente se unió a Taiki y decidió atacar a Kumei para valorar personalmente su curiosa habilidad. Kimiko se colocó frente a él y dio un pequeño salto mientras se daba la vuelta en el aire para patearlo en la cara, pero mediante rápidos y ágiles movimientos, Kumei logró agacharse justo en el último momento y evitó la patada de Kimiko, golpeándola en el pecho con su "Yashin Hou" (Cañón de ambición) y mandándola por los aires debido al impulso del golpe.

—¡¡Ese es otro de los tipos de haki!! ¡¡La ambición con rasgos de observación, el Kenbunshoku Haki!! —Siguió informando Nezuchi—, ¡¡es la habilidad de sentir la presencia de tu oponente!! Con el dominio de esta habilidad se puede predecir los movimientos de los contrincantes y anticiparse a ellos, ¡¡se trata de "escuchar" las "voces" de los demás!!

—Por eso puede contrarrestar nuestros ataques a pesar de ser ciego —comprendió Kimiko—, ¡Taiki! —Le llamó en voz baja.

—¿Qué? —Contestó él acercándose a ella.

—Hay algo sospechoso en todo esto —le comentó levantándose.

—¡¡Dejad de cuchichear!! —Les aconsejó Nezuchi—, ¡¡no hay nada que podáis hacer contra un usuario que domina el Busoshoku Haki y el Kenbunshoku Haki!! ¡¡Es un luchador perfecto!! Predice vuestros movimientos y os ataca con potentes golpes, ¡¡¡jo-jo-jo!!!

—Escúchame Taiki, antes cuando lo ataqué, escuché...

De repente, una veintena de soldados aparecieron detrás de Taiki y Kimiko interrumpiendo su conversación.

—¡¡¡Jo-jo-jo!!! ¡¡Refuerzos!! —Exclamó de alegría Nezuchi—, la verdad es que no los necesitamos, pero así acabaremos más rápido con ellos.

—Maldita sea... —maldijo Kimiko—. Está bien, yo me encargaré de estos que acaban de llegar; Taiki, tú encárgate de esos dos, pero antes, deja que te diga el truco de...

Sin escuchar a Kimiko, Taiki se lanzó precipitadamente y una vez más hacia Kumei y Nezuchi.

—Pedazo de idiota... —se lamentó Kimiko expresando vergüenza ajena en su rostro.

—Hola chiquilla —dijo uno de los veinte soldados de la Sociedad M.D que acababan de aparecer sacando la lengua lascivamente.

—Qué asco das joder —le dijo sin tapujos al soldado, que se quedó asombrado por la mala educación de Kimiko.

—Tampoco es para que digas eso... —se arrepintió.

—Me acabas de sacar la lengua mientras ponías cara de pervertido —aclaró Kimiko—, ¡¡que tengo trece años!!

—Perdona... —volvió a decir arrepentido.

—En fin —suspiró Kimiko—. ¡¡¡Storm no Hane!!! —Gritó mientras cientos de plumas comenzaron a desprenderse de su cuerpo y fueron lanzadas hacia los veinte soldados, atravesando y cortando sus cuerpos.

(Kimiko consumió la Hane Hane no Mi, una fruta del diablo del tipo Paramecia que le permite emitir y controlar plumas afiladas que se desprenden de su cuerpo. También es capaz de adaptar las propiedades de las plumas a su propio cuerpo, volviéndolo más ligero).

—¿Los soldados rasos cada vez son más débiles o me lo parece a mí? —Se preguntó a sí misma.

Mientras Kimiko se deshacía de los soldados de la Sociedad M.D, Taiki había logrado alcanzar una rama de un árbol cercano con la que intentaba golpear a Kumei, pero todos sus intentos resultaron inútiles, pues Kumei siempre acababa esquivando sus ataques con Kenbunshoku Haki y golpeándolo con Busoshoku Haki.

—Este tío es imposible —suspiró mientras se limpiaba el sudor de la frente.

—Si me hubieras escuchado antes hubieses tenido más éxito —le recriminó Kimiko golpeándolo en la cabeza con su puño.

—¡¿TÚ TAMBIÉN ME GOLPEAS!?

—Si es que eres tonto —confesó.

—¡¿Y cuál es tu maravilloso plan si se puede saber!? —Le preguntó Taiki.

—No, no se puede saber —respondió ella tajante—, necesito que lo ataques de nuevo para asegurarme de que mi teoría es cierta.

—¡¿QUÉ!? ¡¿Cuánta resistencia crees que tengo!? ¡¡Deja de utilizarme maldita sea!!

—¡¡Venga, hombre, si es un momento!! —Le animó Kimiko empujándolo hacia Kumei.

¡¡Kodo, Number...!!

Antes de que pudiera siquiera terminar el ataque, Kumei adivinó su movimiento y lo golpeó en el pecho con su "Yashin Hou".

—Jo-jo-jo —rió Nezuchi guardando las distancias.

—Ajá, te pillé —dijo Kimiko maliciosamente.

Repentinamente, Kimiko comenzó a correr hacia la posición de Nezuchi.

—¡¿¡¿Q-Qué!?!? —Se asustó Nezuchi—, ¡¿piensas atacarme a mí!? ¡¡no sé luchar, detente!!

Kumei intentó impedir que Kimiko se acercase más a Nezuchi, pero Taiki lo detuvo golpeándolo en la cara con los dos puños mientras pronunciaba "Kodo, Number 3: Double Hit" (Dureza número 3: Doble golpe).

—¡¡Le di!! —Se alegró Taiki—, ¡¡por fin!!

Finalmente, Kimiko se colocó al lado de Nezuchi, quien adoptó un asustadizo comportamiento. Sin más dilación, Kimiko dio un ligero salto y golpeó a Nezuchi en el cuello con el tobillo de su pierna derecha, dejándolo inconsciente en el acto debido a la brutal patada en la nuez utilizando su técnica "Coup de Cou" (Golpe en el cuello en francés).

En el momento en que Nezuchi quedó fuera de combate, Kumei comenzó a adoptar un comportamiento extraño e impropio de él. Su actitud nerviosa y enajenada provocó que golpeara al aire constantemente sin saber siquiera dónde se encontraba.

—¡¡Teoría comprobada!! —Exclamó Kimiko alzando sus brazos con expresión victoriosa.

—No entiendo nada —se rascó la cabeza Taiki.

—Te lo explicaré —le dijo Kimiko—, cuando ataqué a Kumei antes, me di cuenta que Nezuchi estaba susurrando algo en voz muy bajita que no pude alcanzar a escuchar. Justo cuando acabó de susurrar, Kumei "adivinó" mi movimiento y logró evitarlo.

—Eso significa... —intentó adivinar Taiki.

—Que Kumei solo domina el Busoshoku Haki, y Nezuchi es el que domina el Kenbunshoku —desveló—. Durante todo el combate, Nezuchi se mantuvo apartado, sin participar aparentemente, pero en realidad era una pieza clave —dijo mientras le arrancaba un pequeño micrófono que tenía en la boca—, y aquí la prueba —enseñó el micrófono a Taiki mientras señalaba la oreja de Kumei y desvelaba un pequeño aparato electrónico—. No hay más pruebas señoría —bromeó—, Nezuchi adivinaba nuestros movimientos y susurraba por este micrófono en voz bajita para que solo Kumei, mediante el aparato instalado en su oreja lo escuchase, haciéndonos creer que era él el usuario de ambos hakis, tapando su punto débil —miró a Nezuchi—. La reacción de Kumei es una prueba más. Está ciego, así que sin Nezuchi dándole coordenadas, está perdido y desesperado.

—Por eso le golpeé hace unos instantes, Nezuchi estaba demasiado asustado para darle coordenadas —entendió Taiki.

—No alarguemos más esto, Ima y los demás están en peligro —le instó Kimiko.

—¡¡Bien!! —Asintió Taiki endureciendo sus dos guantes.

Rápidamente, se lanzó sobre el desubicado Kumei y comenzó a golpearle violenta y frenéticamente con sus dos puños mientras pronunciaba "Kodo, Number 2", "Kodo, Number 3", "Kodo, Number 4", ascendiendo en la escala de dureza al ritmo que golpeaba a Kumei, utilizando su técnica "Blows Like Sands" (Golpes como arenas).

A pesar de los potentes puñetazos, Kumei no cayó al suelo, demostrando una grandísima resistencia.

—¿Aún te mantienes en pie? —Le preguntó Taiki—. Si sigues así terminarás tirándote a la boca del tiburón.

—Su gran resistencia se debe a la armadura invisible que le proporciona el Busoshoku Haki —informó Kimiko—, necesitamos un golpe más crítico para tumbarlo.

Kimiko empezó a reunir plumas en sus dos manos formando una enorme espada (Lyttonken) que lanzó a Taiki, quien la agarró con las dos manos.

Taiki sonrió comprendiendo el plan de Kimiko, y acto seguido, endureció la espada de plumas proporcionada por Kimiko con "Kodo, Number 4", y saltó hacia Kumei, tajando brutalmente su torso con la enorme espada mientras pronunciaba el nuevo ataque combinado de ambos; "Kodoken" (Espada dura).

—Por fin —suspiró Taiki.

—¡¡No tenemos tiempo, vamos!! ¡Tenemos que ver qué ha pasado con Ima, Ray y Hanbai y qué ha sido o quién provocó ese gran fuego de antes!

—Vosotros no iréis a ninguna parte —dijo un soldado de la Sociedad M.D, que rodeó junto con un centenar de activos más a Taiki y Kimiko para impedir su interferencia en el combate de su líder, la Sexta Luna.

—Lo que nos faltaba... —se quejo Kimiko—, vaya aburrimiento...

El final de todos los caminos

Tras la contundente derrota de Kumei y Nezuchi por parte de Taiki y Kimiko, y la de Tumbles de la mano de Mawdow y Manzana, las fuerzas de la Sociedad M.D apostadas en la Isla Típie perdieron gran parte de su liderazgo y poder. Solo un gran líder permanecía aún en pie enfrentando con diligencia y una gran sonrisa la pequeña rebelión acaecida en la isla liderada por los piratas Free Soul. Se trataba de Witzer Mond, la Sexta Luna de la organización y el máximo dirigente de las tropas de dicha organización en la isla.

Dos horas antes del momento actual, Witzer se encontraba, como de costumbre, emborrachándose solo en el gran tipi; una gran tienda cónica que servía como residencia oficial a los altos mandatarios de la Isla Típie. Allí, recibió una llamada en su Den Den Mushi por parte de uno de los guardias que custodiaban la entrada a la isla. El guardia le avisó de que unos piratas que se hacían llamar "Free Soul" habían accedido a la isla acompañados de Manzana. Witzer se alegró al oír la noticia, e inmediatamente urdió la idea de contratarlos como activos en la Sociedad M.D como ya hizo con otras bandas piratas que se unieron a la organización tras sus irresistibles propuestas.

Para asegurarse de las intenciones de los piratas, mandó a un par de soldados rasos al tipi 12, la residencia de Manzana y Mawdow con el objetivo de espiarlos. Tras conocer sus intenciones de rebelarse contra la hegemonía de la Sociedad M.D en la isla, Witzer ordenó que los llevaran ante él de manera pacífica, pues quería negociar con ellos para reclutarlos como miembros de la organización y quitarles la estúpida idea de rebelarse contra él.

La situación se puso más fácil para Witzer, pues Ima, Kimiko, Taiki, Hanbai y Ray Hogan aparecieron repentinamente en el gran tipi con el único fin de derrotarlo y expulsarlo de la isla. En ese momento, Witzer ordenó a Nezuchi y a Kumei que salieran a darles la bienvenida y que solamente dejaran entrar en la tienda donde él se ubicaba a tres de los cinco piratas. También ordenó a Tumbles eliminar a Manzana y a Mawdow por conspirar contra su regencia. Si algo salía mal en las negociaciones, la idea era que Nezuchi y Kumei se encargaran de eliminar a los dos piratas restantes y él a los tres con los que intentó negociar.

Sin embargo, todos los estructurados y maquiavélicos planes de Witzer acabaron fracasando. Tumbles fue derrotado por Mawdow; Kumei y Nezuchi por Kimiko y Taiki, y sus negociaciones con Ima, Hanbai y Ray habían fracasado, pues ninguno de los tres piratas estaba dispuesto siquiera a entablar una conversación con él...

—Jejejeje —se burló Witzer mientras se levantaba—, bien —asintió cerrando los ojos por unos instantes—, pensaba ofreceros un buen cargo en la Sociedad M.D para zanjar este asunto —suspiró—, pero no sois esa clase de piratas. No me dejáis otra opción.

Con elegantes movimientos, Witzer derramó el alcohol que se encontraba en su calabaza y acto seguido, la tiró al suelo de la tienda. A continuación, sacó de la parte trasera de su pantalón otra calabaza con un líquido distinto en su interior.

—¿Qué hace? —Preguntó Ima adoptando una posición de batalla.

Witzer dio un gran trago a la calabaza que acaba de mostrar.

—¿Piensas luchar ebrio contra nosotros? —Le preguntó Ray—, creo que nos subestimas.

—Jejejeje... —se burló Witzer—, esto no es alcohol, idiota; es líquido inflamable.

—!!?

—¡¡¡Shoo Kenpo!!! (Estilo espectáculo) —gritó mientras sus pulmones se inflaban.

—Cuidado —advirtió Hanbai retrocediendo—, esto puede ser peligroso.

—¡¡¡Kaen Hiryu!!! (Incendio del dragón de fuego).

Imprevisiblemente, de la boca de Witzer salió una grandísima llamarada de fuego que redujo la gran tienda cónica donde se encontraban a pura ceniza

  • Fin del fragmento).

La exorbitante llamadara quemó por completo el gran tipi y a los soldados que lo protegían desde el exterior. Varios árboles de los alrededores también fueron abrasados por las llamas, produciendo un humo masivo que había servido como chivo expiatorio para que los piratas, levemente quemados, escapasen a hurtadillas del infernal campo de batalla, alejándose considerablemente de Witzer.

—Perdonadme... —se lamentó Ray.

—¿"Perdonadme"? —Se extrañó Ima—, ¡¡no has salvado la vida!! —Exclamó.

(Cuando Witzer utilizó "Kaen Hiryu" para atacar con una gran llamarada a Ima, Hanbai y Ray, este último, en un alarde de desesperación, utilizó los poderes de la Kyofu Kyofu no Mi para crear una enorme ráfaga de viento que impactó contra las llamas que Witzer expulsaba por su boca. El viento de Ray proporcionó más oxígeno al fuego, avivando su combustión y aumentando considerablemente su tamaño. La explosión y el impacto provocado por la colisión de estos dos elementos hizo que los tres piratas saliesen volando y lograran esquivar el directo ataque de la Sexta Luna).

—¡¡Mi viento avivó el fuego!! —Se culpó Ray—, el incendio no habría sido tan grande si no llega a ser por eso.

—¡¡Pero su ataque nos habría incinerado vivos!! —Intentó animarlo Ima—, estábamos a muy poca distancia, no podíamos haberlo esquivado.

—Sshhh —chistó Hanbai—, Witzer podría estar cerca, no alcéis la voz, idiotas.

—Uuuuh, ¿tienes miedo del tío lanzallamas? —Se burló Ima.

—Mira a tu alrededor —le pidió Hanbai—, ¿qué ves?

—Árboles —aseguró Ima.

—Exacto, esta isla es un enorme bosque en su totalidad —le informó Hanbai—, si Witzer nos encuentra y vuelve a realizar su ataque lanzallamas no escaparíamos con vida del incendio que provocaría.

—¡¿No podemos hacer nada entonces!? —Se agobió Ima.

—Deja de hacerte el tonto por un momento, ¿quieres? —Se enfadó Hanbai—, debemos ir a la costa arenosa de la isla, allí no hay árboles, solo arena. Podremos enfrentarnos a él sin miedo a que nos incinere vivos.

—¡¡No es un mal plan!! —Admitió Witzer.

—No, no lo es —confirmó Ray.

—Para nada —asintió Ima.

—...

—...

—Hoooooola —saludó Witzer con expresión cordial.

—¡¡¿¡¿QQQQQQQQUÉ HACES TÚ AQUÍ!!?!! —Gritaron Ray e Ima al mismo tiempo.

—¿No estábamos jugando al escondite? —Les preguntó Witzer—, es un juego muy divertido —comentó mientras bebía de su calabaza.

—¡¡QUIERE LANZAR LLAMAS OTRA VEZ!! —Exclamó Ima.

—¡¡CORRED, RÁPIDO!! —Exclamó Ray.

—¿Lol? —se extrañó Witzer—, es solo alcohol —confirmó mientras Ima y Ray suspiraban de alivio—, a ver, a ver... ¡¡lo encontré!! —Exclamó Witzer cogiendo otra calabaza—, ¡¡este es el líquido inflamable!!

—¡¡¿¡¿QUÉ!??!? —Gritaron los dos a la vez.

—¡¡Pero no os quedéis ahí parados, corred!! —Les instó Hanbai, que ya estaba a varios metros de distancia.

—¡¿¡¿EH!?!? ¿Nos ibas a abandonar con el tío lanzallamas? —Le preguntó Ima mientras echaba a correr junto con Ray.

—Tenemos que perderle de vista y llegar a la costa arenosa de la isla —planificó Hanbai—, ¡¡como sigamos entre vegetación estamos perdidos!! —Exclamó—, ¡¡seguid corriendo!!

—Hmmm... —Suspiró Witzer desde la distancia—, se me han vuelto a escapar... —se lamentó—, oh, espera, si no pueden escapar —sonrió tétricamente mientras agarraba una espada del suelo procedente de uno de los soldados rasos de la Sociedad M.D derrotados y achicharrados por su anterior ataque.

—¿Qué pretende hacer con esa espada? —Preguntó Ima girando su cabeza hacia atrás mientras corría.

—No mires atrás —le aconsejó Ray—, céntrate en correr.

Acto seguido, Ima utilizó su "Speed no Hyo" (Velocidad de leopardo) para aumentar su velocidad y escapar más rápido; Hanbai su "Kaze no Ugoki" con el mismo objetivo que Ima, y Ray utilizó las ráfagas de aire que salían de sus manos a modo de propulsor; aumentando los tres su velocidad para alejarse aún más de Witzer y llegar con mayor rapidez a la costa arenosa de la isla.

Inexplicablemente, Witzer comenzó a tragarse la espada que acababa de agarrar, introduciendo en su boca primero la empuñadura del arma. En cuestión de segundos, logró tragársela entera, y acto seguido, giró su torso hacia delante formando un ángulo recto, abrió la boca y apuntó con ella a los tres piratas que escapaban en la distancia. Sin más dilación, escupió la espada de su boca en dirección a Ima, Hanbai y Ray a una velocidad inconcebible utilizando su técnica "Shoo Kenpo: Kido Ken" (Estilo espectáculo: Espada "puesta en marcha" o lanzamiento de espada).

La velocidad de lanzamiento de la espada era tan potente que cortó limpiamente, con facilidad, y sin perder velocidad, varios árboles del bosque; hasta que alcanzó su objetivo, tajando brutal y profundamente la rodilla derecha de Hanbai, que cayó al suelo de bruces mientras Ima y Ray observaban la escena con rostro de desesperación.

—¡¡¡HANBAI!!! —Gritó Ima preocupado.

—¡¿Qué demonios ha sido eso!? —Se preguntó Ray.

—La espada... —señaló Hanbai retorciéndose de dolor.

—¿Cómo la lanzó tan lejos?

—¡¡No importa!! —Exclamó Hanbai—, vosotros dos seguid corriendo, la costa arenosa no debe estar muy lejos.

—Pero, tú... —se lamentó Ima—, ¡ya sé! Súbete a mi espalda, yo te llevo.

—¡NO! —Se negó rotundamente—, debéis seguir corriendo —dijo tragando saliva—; yo me encargaré de él.

Mientras discutían, Witzer se acercaba más y más a su posición.

—La fortuna juega a favor de las mentes preparadas ¿eh? —Se preguntó Witzer mirando al cielo mientras caminaba hacia Ima, Hanbai y Ray—, ¿Cuál será el papel que desempeñaré en esta batalla? ¿Seré el tiburón que arrase con todo o la taimada langosta que acabará devorada? Hm... Solo los dioses saben el final de todos los caminos.

  • !!??

Cuida tus pasos

Al mismo tiempo que se desarrollaba la batalla entre Ima, Hanbai y Ray contra Witzer, movimientos de sublevación estaban surgiendo de forma masiva en toda la isla gracias a Mawdow y Manzana, que habían convencido a los demás habitantes para alzarse contra la opresión llevada a cabo por la Sociedad M.D. Numerosos lugareños se habían armado con palas y rastrillos para asesinar a todos los soldados rasos de la organización que aún quedaban en la isla, iniciándose una gran rebelión con objeto de expulsarlos del lugar para siempre.

Mientras tanto, en los alrededores del gran tipi; Ima, Hanbai y Ray intentaban salir a toda costa del área boscosa de la isla para llegar a la costa arenosa, donde Witzer no podría causar incendios con sus llamaradas. Desafortunadamente, Hanbai había sido gravemente herido en la rodilla derecha, siendo incapaz de correr; resultando un lastre para alcanzar la costa arenosa junto con Ray e Ima. Este último había propuesto llevar a Hanbai en su espalda, pero él se había negado a ello, pretendiendo quedarse ahí para enfrentar a Witzer y servir a distracción a pesar de su malestar y herida. Mientras discutían sobre lo que hacer, Witzer se acercaba cada vez más a su posición.

—Jejejeje —rió Witzer observando desde una prudente distancia la herida de Hanbai—, mi puntería sigue siendo tan admirable como de costumbre —se alabó a sí mismo—, ¿qué vais a hacer ahora, piratas? —Preguntó con un tono burlesco mientras bebía de nuevo de su líquido inflamable para lanzar una enorme llamarada que quemó gran parte del bosque (Kaen Hiryu).

—Todo acabará ardiendo como siga así... —Se lamentó Ray visiblemente molesto.

El fuego cada vez se extendía más y más alrededor de Witzer, pero este siguió avanzando hacia Ima, Hanbai y Ray caminando por el fuego mientras pronunciaba "Shoo Kenpo: Fire Walk" (Estilo espectáculo: Paseo ígneo).

—¡¿Camina por el fuego!? —Se sorprendió Ima.

—Según parece, sus habilidades están basadas en actividades realizadas comúnmente en espectáculos —informó Hanbai—; caminar por las llamas es un espectáculo con fuego practicado en muchos lugares a modo de exhibición; así como tragar fuego o sables.

En vez de continuar con la explicación, Hanbai, sentado en el suelo debido a la profunda herida en su rodilla derecha, tiró de un imperceptible e invisible hilo que guardaba en una de sus mangas, y una veintena de cuchillas comenzaron a salir disparadas hacia Witzer con el objetivo de atravesarlo (Bloody Cactus). Antes de que las afiladas cuchillas lo alcanzaran, Witzer sacó de su pantalón una enorme tela negra y rápidamente cubrió todo su cuerpo con ella pronunciando "Shoo Kenpo: Nuno Houdini" (Estilo espectáculo: Tela de Houdini). Los cuchillos se clavaron en la tela, que resultó estar misteriosamente vacía.

Escapismo, lo que faltaba... —dijo Hanbai afligido.

—¡¡Buenas!! —Exclamó Witzer, que se colocó de cuclillas detrás de Ima, Hanbai y Ray para la sorpresa de estos.

—¡¿Cómo logra moverse tan rápido!? —Preguntó Ray impresionado.

—Jejejeje, es solo un pequeño truco de magia —contestó Witzer enderezándose—, ¿pensáis seguir atacándome u os habéis cansado ya?

Las palabras de Witzer alentaron a Ima, que se lanzó hacia él mientras sus uñas crecían y se afilaban ligeramente. Seguidamente, Ima intentó alcanzar con sus uñas de felino la cara de Witzer utilizando su "Koto Neko" (Corte felino). Sin embargo, Witzer, demostrando una enorme flexibilidad, estiró su cabeza hacia atrás, hasta colocar su nuca en la espalda, esquivando el ataque de Ima con su "Shoo Kenpo: Yugami Neck" (Estilo espectáculo: Contorsión de cuello).

—¡¡Le ha dado!! —Exclamó Ray visualizando erróneamente.

—Fíjate bien —le aconsejó Hanbai—, Ima no logró alcanzarlo; antes de que lo hiciera, Witzer estiró su cabeza hacia atrás para evitarlo.

Contorsionismo, ¿eh? —Entendió Ray—, ¿qué clase de huesos tiene? Menuda flexibilidad.

Tras evadir su ataque, Witzer pateó fuertemente a Ima colocando su pierna derecha a la altura de su cabeza, formando un ángulo de 180 grados con su otra extremidad al mismo tiempo que pronunciaba "Shoo Kenpo: Yugami Ashi" (Estilo espectáculo: Contorsión de pierna). La potencia de la patada ascendió al cielo a Ima, que intentaba mantener con dificultad el equilibrio en el aire.

Aprovechando la posición de Ima en el aire, Witzer flexionó sus piernas y extendió su brazo derecho, apuntando con él a Ima. Acto seguido, extendió sus piernas dando un enorme salto y saliendo disparado hacia Ima con el puño en alto. Ima imitó con sus manos las garras de un halcón mientras observaba a Witzer acercarse hacia él como si fuera una bala.

¡¡¡TSUME NO FALCON!!! (Garras de halcón) —gritó Ima precipitándose hacia Witzer con sus garras.

¡¡¡SHOO KENPO: BULLET BLOW!!! (Estilo espectáculo: Golpe de bala) —exclamó Witzer, que logró ser más rápido que Ima y lo golpeó en el pecho con su puño derecho aprovechando la potencia del salto y rompiendo varias costillas al pirata.

Ima cayó violentamente al suelo escupiendo sangre por la boca y preocupando a Hanbai y Ray. Witzer, al contrario que Ima, descendió en perfecto equilibrio del aire, colocándose de nuevo al lado de Ima, tumbado y herido, Hanbai, sentado y herido, y Ray. Este último, molesto por el estado de sus compañeros, se impulsó gracias a su viento, y golpeó con uno de sus enormes guantes de acero a Witzer en el rostro, alejándolo varios metros.

—Jejeje —rió Witzer limpiándose la sangre de la boca—, eso no me lo esperaba —admitió sin quitar la sonrisa—. Posees una fruta del diablo que te permite crear ráfagas de viento, ¿cierto? Hmmm, una útil habilidad, aunque inútil contra mí —comentó—, si me atacas con tu viento, yo lanzaré llamas que quemarán por completo este bosque. Dime, ¿estás dispuesto a que toda la isla arda en el fuego?

—...

—¡No! —Exclamó Witzer—, tengo una idea mejor —comentó mientras sacaba de su pantalón seis pequeñas pelotas y comenzaba a practicar malabarismo con ellas—, ¿qué te parece? ¡¡Es divertido!!

—No es momento de jugar —contestó Ray con seriedad y colocándose en posición de batalla.

—¿Te parece que estoy jugando? —Le preguntó.

Acto seguido, Witzer lanzó las seis pequeñas pelotas muy alto mientras sonreía. Ray, confuso por la actitud de Witzer, se limitó a observar cómo las pelotas descendían a la posición de Witzer, quien, para la sorpesa de Ray, comenzó a empujar las pelotas hacia él al mismo ritmo que caían del cielo. Lamentablemente era muy tarde para reaccionar, y las pelotas comenzaron a explotar en el cuerpo de Ray como si fueran bombas.

Juggling Bakudan (Bombas malabar) —pronunció Witzer observando cómo Ray se desplomaba contra el suelo expulsando humo negro de su boca.

Los resquicios de la explosión provocaron pequeños incendios en el bosque, haciendo del campo de batalla un verdadero infierno ardiente. Witzer se acercó poco a poco al único enemigo aún consciente; Hanbai, que estaba impedido por el ataque recibido de él con anterioridad.

—Según parece los dioses decidieron convertirme en el tiburón que devora langostas, jejeje —se rió—, solo quedas tú, hurón siniestro —señaló a Hanbai—, ¿últimas palabras?

—Cuida tus pasos —contestó Hanbai.

—Hm... —Sonrió—, buen consejo —admitió acercándose cada vez más a Hanbai.

—¿Qué tal si te lo aplicas? —Le preguntó.

De repente, Witzer notó que había pisado algo extraño. Inmediatamente miró hacia abajo para comprobar lo que era, pero ya era demasiado tarde. Hanbai tiró de uno de sus invisibles hilos y accionó el Flame Dial. Witzer contempló sorprendido cómo la pequeña concha que acababa de pisar comenzaba a expulsar llamas que lo abrasaron por completo mientras daba un grito infernal.

Aprovechando el efecto provocado por su propio ataque, Hanbai volvió a tirar de uno de sus invisibles hilos y accionó otra de sus trampas.

¡¡¡BlOODY CACTUS!!! —Gritó Hanbai

De nuevo, una veintena de cuchillos colocados con anterioridad en las copas de los árboles comenzaron a salir disparados hacia Witzer, que logró percibir el ataque, agachándose y cubriéndose la cabeza con los brazos, Gracias a la pequeña armadura que tenía en los brazos, los cuchillos solo lo atravesaron en partes como las piernas o la espalda.

A pesar de sus ataques, Witzer se recompuso jadeando, y Hanbai, sin intención de detenerse e ignorando sus heridas; logró ponerse también en pie y se acercó velozmente a Witzer, quien no vio venir el siguiente ataque de Hanbai, que agarró uno de sus Thunder Dial y lo impactó contra el pecho de Witzer, provocando un gran choque eléctrico en su organismo. Sin embargo, Witzer se negaba a caer, así que Hanbai le dio un potente cabezazo y mediante una compleja acrobacia en el aire, le asestó una fuerte patada en la boca.

Hanbai cayó al suelo y la herida de su rodilla derecha comenzó a empeorar por el esfuerzo realizado. Witzer, perplejo por el contraataque de Hanbai, aún seguía en pie, así que Ray, quien no estaba aún inconsciente, se levantó y comenzó a golpearlo frenéticamente con sus dos guantes de acero gritando "Steel Boxing" (Boxeo de acero).

Witzer hizo un ademán de caer al suelo, pero logró mantenerse. Para su desgracia, Ima tampoco estaba inconsciente por el anterior ataque recibido, y se acercó con una notable velocidad mientras imitaba la boca de un tiburón con su mano derecha, cortando con ella el costado izquierdo de Witzer mientras pronunciaba "Niburu no Same" (Mordisco de tiburón).

Los ojos en blanco y los jadeos de Witzer hicieron creer a Ima, Hanbai y Ray que caería inconsciente, pero no fue así. Witzer se mantuvo de pie, mareado, jadeando, con fuertes convulsiones y con la mirada perdida observando el cielo. De repente, el relincho de un caballo resonó por los alrededores; Ima, Hanbai y Ray giraron su cabeza y visualizaron al viejo Mawdow subido en un deteriorado caballo blanco.

—¡¡¡¡NO TE DEJARÉ MATAR A MIS AMIGOS!!!! —Le gritó a Witzer, que estaba casi inconsciente—. ¡¡¡NO TEMÁIS HUMILDES PIRATAS, YO ACABARÉ CON ESE MALNACIDO!!!

—No te molestes, si ya está casi derrotado... —señaló Ima a Witzer.

—¡¿QUÉ ESTÁIS SIENDO DERROTADOS DECÍS!? —Preguntó entendiendo mal las palabras de Ima—, ¡¡¡NO OS PREOCUPÉIS, YA ESTOY AQUÍ!!! ¡¡¡ROSIMINGO!!! —Se dirigió a su caballo—, ¡¡PARA, ME BAJO AQUÍ!!

El caballo se paró en seco siguiendo las órdenes de Mawdow, y este, agarrando su enorme katana con las dos manos embistió a Witzer gritando el nombre de su técnica.

¡¡¡SHISHISHIN'O!!! (Rey del Corazón de León).

El ataque iba directo al corazón de Witzer, y este, demostrando una increíble resistencia y reflejos, logró moverse ligeramente antes de que el corte alcanzase su corazón, desembocando el impacto en su brazo derecho, que fue arrancado de cuajo por la espada de Mawdow.

A Witzer apenas le quedaban fuerzas para gritar de dolor, pero se mantuvo de pie una última vez.

Festín de cuervos

—Todos vosotros... —jadeó Witzer—, todos vosotros... —repitió escupiendo sangre—, ¡¿QUÉ PRETENDÉIS MIRÁNDOME CON ESA EXPRESIÓN DE LÁSTIMA!? —Gritó mientras Ima, Hanbai, Ray y el recién llegado Mawdow observaban sorprendidos su resistencia a las embestidas anteriores.

—La batalla ya ha acabado —le dijo Ima.

—¿Acabado? —Jadeó mientras sonreía—, vosotros, humanos inferiores... —dijo—, nunca podréis estar a la altura de alguien como yo. Habéis cometido el enorme crimen de atacarme... ¡¡a mí!! ¡¡La Sexta Luna de la Sociedad M.D!! —Exclamó sin fuerzas—, todos os sumiréis en la desesperación... jeje —rió—. Sois débiles, muy débiles, jeje. Hay cinco miembros mucho más poderosos que yo dentro de la organización —siguió jadeando—, existe una gran diferencia de poder entre las cinco primeras lunas y las cinco siguientes. Las cinco primeras lunas son conocidas como los "Cinco Dioses de Quisín", no tenéis oportunidad, ¡¡habéis iniciado una guerra que no podéis ganar contra la mayor organización criminal del mundo!! Las cosas no quedarán así —les advirtió mientras observaba su brazo arrancado por Mawdow.

—¿Has terminado ya? —Le preguntó Hanbai sacándose cera de la oreja derecha—, aburres.

—¿Qué hacemos con él, lo entregamos a la Marine? —Preguntó Ray.

—¿A la Marine? Jeje —rió—, soy un subordinado directo de un Shichibukai, la Marine no puede detenerme, estoy bajo su protección.

—¡¡¡QUEMÉMOSLO!!! —Gritó Mawdow—, ¡¡¡ENCENDAMOS UNA HOGUERA!!!

—No seas burro —lo golpeó en la cabeza Ima.

—¡¡Me agredió!! —Exclamó Mawdow perplejo.

—Jeje... ¿de verdad pensáis que estoy derrotado? —Preguntó Witzer sacando un largo látigo de su pantalón.

—YEAHJAJAJA —resonó una aguda y desagradable risa en los alrededores— ¡¡YEAHJAJAJAJA!!

—...¿Qué suena? —Preguntó Ima.

—¡¡Es el sonido de la muerte, agarraos al suelo!! —Exclamó Mawdow girando su tronco hacia delante, manteniendo las piernas rectas, y colocando sus manos en el suelo.

—¿Zumba? —Preguntó Hanbai mirando a Mawdow.

—¿Qué? —Se extrañó Ray.

—Que zumba —aclaró Hanbai—, la risa esa que suena.

—Ah.

—¡¡¡YEAHJAJAJAJAJA!!! —Volvió a sonar con más fuerza.

De repente, una extraña persona con un rostro pálido y fantasmal, pelo largo y negro, vestido con escasas partes de armadura repletas de pinchos y con dos enormes alas de cuervo, apareció volando mientras reía como un psicópata.

—...¿Qué es? —Preguntó Ima.

—Un pájaro —contestó Ray.

—¿Un avión? —Respondió Hanbai.

—No... —contestó Kimiko, que apareció de repente en el lugar junto a Taiki y Manzana.

—Es Stradivarius Unraven —aclaró Manzana mirando al cielo.

—ola bale oc —dijo Zaram.

—¡¡Kimiko, Taiki!! —Exclamó Ray—, ¿qué hacéis aquí? Parecéis cansados.

—Yo también vine... —suspiró cabizbajo Manzana sintiéndose ignorado.

—Estuvimos ayudando a los aldeanos a derrotar a todos los activos de la Sociedad M.D en la isla —informó Kimiko.

—Una rebelión... —se molestó Witzer.

—La isla Típie ya es un lugar libre —afirmó Taiki limpiándose el sudor de la frente.

—¡¡¡¡YEAHJAJAJAJAJAJAJAJA!!!! —Volvió a reír el extraño hombre con alas de cuervo que sobrevolaba el cielo.

—Manzana, ¿quién has dicho que es? —Preguntó Ima señalando a Stradivarius.

—Es uno de los Cuervos de la Sociedad M.D... —Contestó.

—¿Cuervos? —Preguntó Ray.

—los Cuervos son una división especial de la Sociedad M.D, son solo tres y se encargan del espionaje, la recopilación de información, la mensajería y de asegurar el "silencio" de los miembros derrotados o los traidores.

—¿A qué te refieres con "el silencio"? —Preguntó Taiki.

—La Sociedad M.D considera a los altos mandos derrotados en batalla como una deshonra para la organización —explicó Manzana—, los Cuervos existen para prevenir que las lunas, o altos cargos caídos en batalla sean interrogados o capturados, pues podrían revelar secretos u información delicada de la organización —cogió aire—, la forma de "silenciar" a estos miembros es...

—Comiéndoselos —contestó Hanbai sentado en el suelo debido a sus heridas.

—¡¡DEJA DE SER TAN DRAMÁTICO!! —Exclamó Kimiko.

—En realidad... —suspiró Manzana—, en realidad...

—¡¿Qué!? —Preguntó Ima.

—Es cierto que devoran sus cuerpos... —admitió Manzana.

—¡¡TOMA!! —Exclamó Hanbai.

—¡¿Y TÚ POR QUÉ TE ALEGRAS!? —Le gritaron todos.

—Un momento, fijaros en su boca... —dijo Ray haciendo que todos mirasen a Stradivarius.

—Tiene... —dijo Taiki— ¡¡sangre!!

—Ugh, qué desagradable —comentó Kimiko.

—¿Los humanos estarán ricos? —Preguntó Hanbai mordiendo la pierna derecha de Ima con expresión macabra.

—A mí no me muerdas, yo soy un doru —contestó Ima tomándose con tranquililidad que su compañero lo mordiese.

—Entonces... —dejó de morderlo y miró a Kimiko.

—Ni se te ocurra.

—Jo.

De repente, Stradivarius se acercó volando hacia la posición de Witzer.

—¡¡NO!! —Gritó Witzer temiéndose lo peor—, ¡¡AÚN NO ESTOY DERROTADO!! ¡¡ATRÁS!!

—¡¡¡¡¡YEAHJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!

—!!?

Para sorpresa de todos, Stradivarius convirtió sus manos en garras de cuervo y agarró con ellas el cuerpo de Witzer.

—¿Qué está... —Se extrañó Manzana.

—¡¡Está huyendo!! —Exclamó Taiki mientras todos miraban a Stradivarius y a Witzer alejarse volando.

—¿No decías que devoraba a los altos cargos? —Preguntó Kimiko decepcionada—, más bien parece que lo salvó.

—No sé qué ha podido pasar... —suspiró Manzana.

—Jo... era mi única oportunidad para ver un festín de cuervos... —se lamentó Hanbai.

—¡¡DEGENERADO!! —Exclamaron todos al mismo tiempo.

Pizza y piñata

Con la súbita retirada de Witzer Mond, tirano que gobernaba la isla, y de Stradivarius Unraven, quien devoró los cuerpos de Kumei Daiza, Nezuchi y Tumbles; los pocos soldados de la Sociedad M.D que sobrevivieron a la gran revuelta abandonaron la isla en uno de los barcos de la organización. A partir de ahora, ya no habría que pagar más cuotas por la estancia en la Isla Típie, ni la comida estaría racionada, ni limitado el tiempo permitido para estar fuera.

Después de varios días de recuperación y de tratados médicos, los piratas Free Soul se encontraban casi recuperados de las heridas recibidas en la batalla contra Witzer, y los aldeanos pensaron en una forma de recompensarlos por librarles de la opresión; así que montaron un gran banquete en una de las tiendas cónicas más grandes de la isla. A pesar de esto, los piratas aún tenían algo importante que hacer y no todos pudieron asistir al banquete. El motivo principal de que hubieran accedido a acompañar a Manzana a Típie, fue porque este prometió que en la isla había un gran número de cualificados carpinteros que arreglarían en poco tiempo el Winter Soul, que había quedado destrozado al atravesar la Reverse Mountain. Ima y Ray decidieron no asistir al banquete para acompañar a Manzana en busca de carpinteros y de madera.

Mientras tanto, Hanbai, Kimiko y Taiki fueron guiados por el senil Mawdow a la tienda donde se celebraba el banquete. Al llegar, los tres piratas quedaron sorprendidos al ver que cientos de personas estaban jugando a tirarse comida entre ellos mientras gritaban y festejaban de un modo demasiado escandaloso y vulgar.

—Eh... —dijo Kimiko sin saber qué decir—, esto...

—Vaya, tengo que ir al baño —intentó escaquearse Hanbai.

—Tú no te vas a ningún lado —le replicó Kimiko agarrándolo fuertemente de la ropa.

—DAJAJAJAJA —se rió Mawdow— ¡¡ESTO ES UNA FIESTA AL ESTILO TÍPIEEEEEEEEEEEEEEEEEE!! —Exclamó mientras aparentaba tocar la guitarra con su espada.

—Con el hambre que yo tenía... —se lamentó Kimiko al ver toda la comida pisoteada y tirada por el suelo.

De repente, un trozo de pizza aterrizó en la cara de Kimiko.

—Tienes algo en la cara —apuntó Hanbai.

—Esto pinta mal... —dijo Taiki temiéndose la reacción de Kimiko.

Kimiko se quedó inmóvil mientras el trozo de pizza descendía lenta y suavemente por su rostro, revelando una furiosa cara homicida que buscaba al culpable de dejar su cara con sucios restos de comida basura.

—Uyyy, qué mala cara tienes —dijo Hanbai—. Mejor taparla —comentó mientras le lanzaba otro trozo de pizza que recogió del suelo.

—¡¿QUÉ HACES!? —Le preguntó Taiki estupefacto.

—Tapar su cara de os-voy-a-emplumar-a-todos-como-no-encuentre-al-culpable.

—Oh, muy inteligente —ironizó Taiki mientras se largaba de la tienda para evitar la violenta reacción de Kimiko—, Mawdow, acompáñame un momento afuera.

—Que te acompañe tu madre.

—Tú eres mi madre —contestó Taiki con tono convincente.

—Ah, es cierto. DAJAJAJAJA.

—¡¡Escuchadme todos!! —Exclamó Hanbai reclamando la atención de todos en la tienda subiéndose a una de las mesas—, ¿veis a esta joven de aquí? —Les preguntó señalando a Kimiko.

—¡¡¡SÍ!!! —Contestaron todos gritando.

—¡¡Es una de las heroínas que salvaron la isla, un miembro de los piratas Free Soul!!

—¡¡¡GUAPA!!! —Exclamó uno.

—¡¡¡HAZME UNA HIJA!!! —Exclamó una.

—Su nombre es Kimiko, y... —siguió presentándola— ¡¡es amante de las pizzas!! ¡¡No!! —Rectificó—, ¡¡es amante de que le tiren trozos de pizza!! Su sueño es ser una gran piñata, o algo así —continuó—, ¡¡ella os salvó de la opresión!! ¡¡Recompensarla haciendo que cumpla su sueño!!

Entre gritos, y sin reflexionar en las palabras de Hanbai, todos los aldeanos que se encontraban festejando en la tienda comenzaron a lanzar a Kimiko una infinidad de trozos de pizza que se pegaron en todo su cuerpo mientras ella permanecía inmóvil y expectante.

Al mismo tiempo, Ima, Ray y Manzana llegaron a las cercanías de la tienda acompañados de diez musculosos carpinteros cargados de madera para arreglar el Winter Soul. Allí, se encontraron a Taiki hablando preocupado con Mawdow.

—¿Entonces no te suena su cara...? —Le preguntó Taiki a Mawdow enseñándole una vieja foto.

—Me temo que no, jovencito —respondió negando con la cabeza Mawdow.

—Haz un esfuerzo por recordar, por favor... es seguro que ella está en el Grand Line.

—Lo siento... pero no la conozco —contestó Mawdow.

—¡¡Eh, Taiki!! —Le llamó Ima desde la distancia.

—Hm... —sonrió tímidamente Taiki—, supongo que me toca seguir buscando.

—No pierdas la esperanza, chico, estoy seguro que encontrarás a tu hermana uno de estos días —lo intentó consolar Mawdow.

—¿De qué habláis? —Preguntó Ima, que se acercó rápidamente a Taiki y a Mawdow.

—De lo sabrosos que son los excrementos de ardilla —contestó Mawdow.

—Hmmm, ya te digo —contestó Ima babeando.

—Gracias a Manzana encontramos a carpinteros dispuestos a arreglar el barco —informó Ray acercándose y señalando a los diez fornidos carpinteros que lo acompañaban.

—Genial —se alegró Taiki.

—¿Dónde están Kimiko y Hanbai? —Preguntó Ima buscándolos con la mirada.

—Están dentro de la tienda, pero mejor que no vayas... —le aconsejó Taiki.

—Aaaaah, así que festejando sin nosotros —se quejó Ima.

—Podéis usar uno de los barcos de la Sociedad M.D para desplazaros a los Cabos Gemelos —interrumpió Manzana—, tardaréis un par de días en arreglar vuestro barco y podréis seguir navegando.

—¡¡PERFECTO!! —Exclamó Kimiko saliendo de la tienda totalmente impoluta—, un par de días es el tiempo que tardará el Log Pose en cargarse

—K-Kimiko... —se sorprendió Taiki.

—¿Cuál es nuestro siguiente destino? —Le preguntó Ima.

—La Isla Aquanna —contestó Manzana—, también conocida como la isla sin sonido.

—¿Isla sin sonido? —Preguntó Kimiko extrañada.

—Se llama así porque nadie vive allí; es solo un páramo vacío de vida —explicó Manzana—. Hmmm... no es un agradable destino, pero afortunadamente el log pose tarda poco en grabar las ondas magnéticas, así que no tendréis que estar mucho tiempo.

—Qué aburrido... —se lamentó Ima.

—¡¡Bueno!! —Exclamó Ray enérgico—, si no me necesitáis para nada más, me iré yendo a los Cabos Gemelos con los carpinteros para arreglar el barco. Manzana —le llamó—, ¿sabes dónde está anclado el navío de la Sociedad M.D?

—Sí, claro, seguidme, os llevaré hasta él.

—Oye —dijo Ima mientras Ray, Manzana y los carpinteros se alejaban del lugar—, ¿alguien sabe dónde está Hanbai?

—Murió —contestó implacable Kimiko.

—¿Murió? —Preguntó Ima extrañado.

—Murió —repitió Kimiko.

—¡¡QUE SE JODA!! —Exclamó Mawdow medio dormido.

—¿Te habías quedado dormido de pie? —Le preguntó Taiki.

—¡¡UN CALAMAR GIGANTE, AL SUELO!!

—... ¿Qué dice este?

Mientras tanto, Manzana, Ray y los carpinteros llegaron a la zona marítima donde el navío de la Sociedad M.D se encontraba.

—Wow, es un gran barco de guerra —reconoció Ray.

—Magno es millonario, puede permitirse este tipo de gastos —informó Manzana mientras Ray y los carpinteros subían al barco.

—¡Buen viaje! —Dijo Manzana.

—Estaremos aquí en un par de días —contestó Ray mientras los carpinteros levaban las anclas.

Sin más dilación, Ray y sus acompañantes zarparon a los Cabos Gemelos para arreglar el Winter Soul, y al cabo de unos minutos, el sonido de una llamada entrante de un Den Den Mushi desconocido resonó en todo el barco...

Epílogo: Declaración de guerra

La ligera brisa marina de aquella apacible mañana caracoleaba entre las velas del navío de la Sociedad M.D, inundándolo con un denso y fuerte aroma a lila y flores rosadas. Ray Hogan se encontraba de pie en la cubierta del navío, navegando junto a diez capacitados carpinteros a los Cabos Gemelos, lugar en el que se encontraba el destrozado barco de los Piratas Free Soul. En medio del trayecto, el sonido de una llamada entrante de un Den Den Mushi desconocido resonó desde uno de los compartimentos del mástil. Al tratarse de uno de los barcos de la organización criminal de Magno Daradei; Ray entró en un dilema de si contestar o no. Finalmente, Ray decidió agarrar el dispositivo electrónico de comunicación instalado en la concha del Den Den Mushi y contestar la llamada.

—¿Con quién tengo el placer de hablar? —Preguntó educadamente el emisor de la llamada con una dulce, femenina y relajada voz.

—Es de suponer que sea el receptor de la llamada quien efectúe esa pregunta —contestó Ray adoptando un comportamiento arisco y desconfiado.

—Sí, sí, lo que sea —respondió inapetente el emisor—, menuda pérdida de tiempo. ¿Eres un miembro de los piratas Free Soul? —Preguntó sin tapujos.

Ray se quedó totalmente desconcertado ante la pregunta de aquel desconocido.

—¿A qué esperas para contestar? —Insistió un segundo después de hacer la pregunta—, no me hagas perder el tiempo, ¿de acuerdo? Estoy malgastando unos segundos muy valiosos en esta absurda llamada —afirmó—, en estos momentos podría estar a punto de morir, ¿no querrás que esperar tu respuesta sea lo último que haga en esta vida, cierto?

—No revelaré mi identidad si antes no revelas la tuya —contestó Ray flagrante mientras se sentaba en la cubierta y desplazaba el Den Den Mushi hacia su nueva posición.

—Mi identidad no importa —afirmó tajantemente—, no creo que esta conversación tan inverosímil y obvia nos lleve a ningún lado —suspiró—, ¡¡y el tiempo corre!! ¡¡Ruit hora!!

—¿Eres un alto cargo de la Sociedad M.D? —Interrumpió Ray.

—Yo no soy nadie —contestó—, quizás soy... —hizo una pausa—, un mensajero de la muerte —afirmó con una risa discreta—, y como tal, he venido a darte un mensaje. Hace dos días, tres horas, cincuenta y cuatro minutos y quince segundos, llegó a mis oídos que una banda de piratas principiantes derrotó a los principales mandatarios de la Isla Típie, haciéndose con el control de la isla.

—Nosotros no nos hicimos con el control de nada —interrumpió Ray ante la mirada estupefacta de los diez carpinteros que lo acompañaban—, solo acabamos con la opresión que varios de tus amigos...

—¿Amigos? —Interrumpió extrañado—, qué palabra tan curiosa —comentó—, no hay un término más equívoco que "amistad" para definir la relación entre los miembros de nuestra organización. ¡Ray Hogan! —Exclamó de repente ante la sorpresa de Ray al ver que conocía su nombre—, tú y todos tus compañeros que jugáis a la piratería, quedáis acusados de crímenes contra las altas esferas de la Organización de Magno Daradei, así como de desestabilizar el liderazgo de nuestra organización en la Isla Típie; y como tal, declaramos también a todos los aldeanos de dicha isla como opositores y enemigos directos, siendo los causantes de una gran rebelión contra nuestra autoridad legisladora y liderazgo regional.

—¿Para eso has llamado, para declararnos una guerra?

—¿Guerra? —Preguntó extrañado mientras reía—, yo lo llamaría más un holocausto —corrigió ante la molestia de Ray—. Recuerda; no habrá paz para los opresores.

—Ya veremos —contestó Ray con tono amenazante mientras apretaba con fuerza el Den Den Mushi hasta causar varias grietas en el dispositivo de llamada.

—Cuando el mar se alce y las nubes se dividan, comenzará el día de la ascensión —recitó—. Dale recuerdos a Taiki —cambió de tema con cierta maldad—, avísale que el día de su muerte está ya muy próximo —dijo cortando la transmisión acto seguido.

—Cuando el mar se alce... y las nubes se dividan... —repitió Ray perplejo— el día de la ascensión... —dijo alzando su mirada al cielo—. Taiki, ¿cuál es tu relación con ellos...?

Mientras tanto, en una lúgubre y sombría isla del Grand Line conocida como "Isla Tenhaiya", un joven y atractivo hombre de tez pálida, cabello lila y ojos rojos, se encontraba en un cerrado cuarto de paredes pintadas de verde. En el cuarto, un hombre sin luz interior permanecía encadenado y desnudo sobre un rojizo charco bajo la atenta supervisión del joven de tez pálida. El silencio y la tensión hondeaban en aquel siniestro cuarto, pero en cuestión de segundos, desapareció debido a los escandalosos gritos de un excéntrico personaje que abrió la puerta provocando la entrada de luz exterior.

—¡¡QUESTI, QUESTII!! YEAHJAJAJAJA —Gritó Stradivarius dirigiéndose al joven de tez pálida.

—¿Hm? —Suspiró Questi apartando la mirada del hombre encadenado para fijarla en el cuervo.

—¿YA LLAMASTE A ESOS APESTOSOS PIRATAS? —Preguntó de forma escandalosa.

—Eso no es asunto tuyo —contestó Questi soltando un Den Den Mushi que se estampó contra el suelo—. No perdamos el tiempo, ¿ya es la hora?

—Sí, yeahjajajaja —confirmó—, los demás te esperan en aquel lugar —informó—, el barco está listo para zarpar.

—Perfecto... —contestó maliciosamente

Al mismo tiempo que Questi y Stradivarius abandonaban el cuarto, la luz exterior proveniente de la puerta reveló al hombre encadenado, que se trataba de Witzer Mond, aunque cualquiera que lo viera en ese estado no sería capaz de reconocerlo sin fijarse detalladamente. Se encontraba totalmente desnudo y brutalmente magullado; con cientos de marcas de latigazos, con las uñas arrancadas de cuajo de todos sus dedos, con la carne levantada de brazos y piernas, y con una pegajosa sustancia carmesí rodeando todo su cuerpo. Su vista, borrosa, observaba cómo la puerta del cuarto se cerraba y la oscuridad total volvía a cernirse sobre él. Intentó gritar desgañitadamente para que no cerrasen la puerta, pero no tenía fuerzas suficientes para hacerlo, quedando abandonado y en soledad en aquel siniestro cuarto, donde las voces de los prisioneros muertos aún resuenan para perturbar las mentes de todos aquellos que permanezcan en aquella lúgubre habitación.

Dos días pasaron desde la llamada de Questi Asleep a Ray. Todos los piratas Free Soul estaban recuperados y listos para partir de la Isla Típie en el reparado Winter Soul a su próximo destino: la Isla Aquanna, o la "isla sin sonido". Tras despedirse de Manzana, Mawdow y los demás habitantes, levaron el ancla y zarparon de la isla observando a gran parte de los tipieños alzando su mano en señal de despedida.

El viento fresco de aquella mañana hacía danzar la ropa y el pelo de los piratas con cierta elegancia. La alegría y la sensación del deber cumplido brillaban en sus corazones, aunque como todo, la felicidad es solo un estado momentáneo.

De repente, se desataron varias, continuadas y caóticas explosiones en distintos lugares de la Isla Típie. En cuestión de segundos, el fuego y la desolación se adueñaron de gran parte de la isla, y los piratas quedaron expectantes, observando desde la distancia los cadáveres y cuerpos inertes de los habitantes que hace unos segundos estaban despidiéndose de ellos. Kimiko e Ima gritaron con todas sus fuerzas debido a la terrorífica situación, Taiki y Hanbai se aseguraron de extender las velas del barco al máximo y de activar todos los pequeños motores para no ser tragados por la explosión. Mientras tanto, Ray recordaba unas palabras de Questi mientras una infinidad de lágrimas descendían de sus ojos; "no habrá paz para los opresores".

Al mismo tiempo que detonaban las explosiones; Questi y Stradivarius se encontraban en uno de los barcos de la Sociedad M.D con rumbo y objetivos desconocidos.

—En este momento, las bombas que coloqué en la Isla Típie deben de estar estallando... ¡¡¡¡YEAH YEAH YEAH YEHAJAJAJAJA!!!!

—Supongo que hay que darle las gracias al idiota de los explosivos por prestarnos su munición.


TO BE CONTINUED

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