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Islas en guerra

Arco del Archipiélago Sengoku
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Información
Anterior Arco del Duelo de Serpientes
Creador Kizalong77

El Arco del Archipiélago Sengoku (センゴク諸島の円弧, Sengoku Shotō no Enko ?) es el tercer arco argumental de la Saga del Mar del Este, así como el sexto en total de la historia Two Piece, precedido por el Arco del Duelo de Serpientes.

Historia

Estados en guerra

  • Crónica himonoka Volumen XIII: Piedad, cualidad desconocida
    • A sabiendas de que los himonoka, después del incidente con los cazarrecompensas, estarían mucho más alerta y estarían preparados para hacerles frente, el capitán de la Marine ordenó a sus hombres no tener ningún reparo en hacer lo necesario para coger la planta mientras desembarcaban, agarrando las dos espadas que colgaban de su cinto.

Unos densos nubarrones impedían que la la luz de las estrellas se reflejase esa noche sobre la superficie del mar, cuyas aguas parecían empezar a estar intranquilas por la brisa que se estaba levantando. Marín observaba el panorama por la puerta abierta mientras cenaba junto a sus compañeros unas sardinas que para el gusto de Jaike estaban sosas, pero ya había diez raspas en su plato y otras tres dentro de su boca. El primero oficial miró al nuevo navegante de los Piratas Relámpago Blanco intuyendo lo que pasaba por su mente, que se levantó con un plato lleno de sardinas y salió de la cocina para dirigirse al timón y entregarle la comida a un concentrado Canonbolt a cargo del timón.

—Oggggg... muchas gracias Nakes, los rugidos de mi estómago empezaban a recordarme al Shir Khan, kukukuku...

—No hay de que...

—¿Te preocupa la tormenta?

—Jaike-san me eligió como navegante por mi instinto, pero no se si voy a poder dar las directrices para que el barco navegue a través de una tormenta en alta mar...

—Kukukuku, no te preocupes por eso. Tú solo avísame de los cambios en el clima, y yo me ocupare de hacer que el Shir Khan vuele sobre las olas— dijo Canonbolt golpeándose el pecho, dando un poco de confianza al navegante novato.

—¡¡OOOIII!!— El chillido de Rata desde la cofa del mástil delantero sobresaltó a los dos piratas, que miraron hacia arriba mientras el joven caía del mástil agitando los brazos, a lo que ambos piratas de la cubierta se echaron cada uno al lado, haciendo que el ladrón se desanimara y agarrara la cuerda que tenía atada al pie parando así su caída —...si no os asustáis no tiene gracia...

—Si no lo hubiera echo ya catorce veces en lo que va de día...— evidenció Nakes en voz baja.

—Bueno, da igual, el caso es que he visto algo que parece una isla, pero no estoy seguro porque no se ve absolutamente nada por la noche...—

Los dos miraron al ladrón dando a entender que su labor como vigía les estaba resultando inútil.

—Oye Canonbolt...— Marín subía las escaleras al nivel de la quilla donde se situaba el timón —Dijisteis que nuestro destino era el Archipiélago Sengoku ¿no? ¿Por qué me suena tanto ese nombre...?

—Si has leído las noticias de las News Coo últimamente conocerás algo de esas islas— respondió Nakes a la pregunta del primer oficial, que se paró al lado del timón para ver el horizonte —, según lo que he leído pocos barcos se atreven a acercarse allí porque muy pocos salen de sus puertos. Al parecer las islas del archipiélago están en guerra civil unas contra otras.

—¿¡Así que vamos a tener movida otra vez!?— se quejó el joven ladrón

—Pero judgué conveniente que Jaike-san no se enterase de esto y así tener alguna oportunidad de esquivar los problemas.

—Lo dudo— sentenció Marín

—Bueno, tampoco tenemos nada que hacer en este archipiélago, así que podemos largarnos si las cosas se tuercen demasiado... y si Jaike no se pone terco, kukuku... Hablando del Rey de los Piratas... ¿donde está el capitán?

—Se ha quedado dormido comiendo...

—¡¡FIESTAA!!..zzz zzz...— gritó el capitán en sueños, alarmando a los demás tripulantes, que después se tranquilizaron al ver que el "Relámpago Blanco" no se había enterado de su conversación.

Altercado

  • Crónica himonoka Volumen XIV: Inminente
    • Dado que los vigías himonoka ya habían detectado a los asaltantes, los guerreros de la tribu se preparaban cogiendo las armas y artilugios necesarios de sus cabañas y Unka corre con Cora en brazos hacia un lugar seguro, mientras que el capitán Marine era el primero en poner el pie en la isla, dejando claro que el tesoro himonoka sería reclamado por él.

—Sí, eso es una isla— confirmó Marín.

Una isla se extendía en el horizonte a unas decenas de metros del barco, pero a los piratas les era imposible determinar su tamaño dado a la oscuridad en la que se movían. Esta parecía tener alguna cordillera pequeña y solo algunas partes bajas de la isla iluminadas alternativamente y muy separadas unas de otras, por lo que Canonbolt supuso que ese lugar se trataba de alguna ciudad portuaria.

Los cuatro piratas miraban a la isla con aire desconfiado, dándole vueltas al la guerra interna entre ellas antes de avanzarse hacia el territorio del archipiélago cuando un gran golpe sonó en la cocina alarmando a todos menos al primer oficial, que se lo veía venir.

—¡¡VAYA GOLPE MAS TONTO!! Yoshishishishi...— gritó el capitán desde la cocina, tranquilizando a los cuatro piratas.

—Si no se durmiese apoyado sobre dos patas en la silla no se caería— dijo tranquilamente en voz baja el primer oficial mientras el "Relámpago Blanco" salía por la puerta y él se giraba para dirigirse a él directamente—... Jaike, ahí delante está la primera isla del archipiélago, del que dice que desaparecen... los... ¿barcos?

El pirata paró de hablar cuando vió destellos en los ojos del capitán y su gran sonrisa, para la preocupación de Nakes, Rata y Canonbolt. Lejos de negarse a atracar en la isla, Jaike señaló a la gran masa de tierra delante de sus ojos

—¡Timonel, a toda máquina hacia adelante! ¡Sin miedo! Yoshishishi...

Dicho esto Marín sonrió dando a entender que le gustaba la determinación de su capitán, mientras que Canonbolt asentía seguro y agarraba fuertemente el timón. Las reacciones de Nakes y Rata a esto fueron algo distintas, pues el primero rió llevándose la mano a la frente, reafirmando el carácter de su capitán; mientras que el segundo se quejaba del coraje de Jaike.

De repente un extraño silbido rompió el momento alertando a los cinco piratas, que por la oscuridad no podían conocer la fuente del ruido hasta que algo impacto en una baranda del barco haciéndola añicos, atravesando toda la cubierta y destrozando también la otra baranda, cayendo finalmente al mar.

—¡AQUÍ ACABA VUESTRO VIAJE, PERROS DE MAR!

De repente una hilera de llamas se encendieron revelando formar parte de unas antorchas que iluminaban un barco al estilo oriental muy similar de tamaño al Shir Khan, con todos los cañones preparados para llenar de acero el barco de los Relámpago Blanco, dejando ver también al hombre que gritaba, de pelo moreno y vestido con una túnica de color naranja y algunas prendas de cuero, levantando ambas manos en señal a sus artilleros.

  • [ Hemond "El Monje Militar", Chief y sacerdote supremo del ejército de Isla Furam]

—Por orden del Chief del ejército de Furam... llevadlos al inframundo...— dijo a un tipo lleno de vendas el monje, retirándose hacia el edificio del barco —, no quiero que nadie ayude al País de Kupa mientras mis barcos estén por aquí...

—Dicho y hecho jefe... Muchachoooos...— Se dirigio el tipo de las vendas a toda la compañía de artilleros mientras el monje desaparecía en la oscuridad...

  • ["El incendio de Furam" Anguss, comandante en jefe del pelotón de artillería de Isla Furam y mano derecha del Chief de dicha isla]

—¡No hay piedad a para los invasores! ¡¡HACED TRIZAS ESA FEA BARCAAA!!

Los Relámpago Blanco se vieron sometidos a un intenso bombardeo por parte del barco enemigo mientras que "el incendio de Furam" reía sádica y salvajemente al ver la andanada de disparos que se aproximaba al Shir Khan, pero esa alegría desapareció cuando el "Relámpago Blanco" desvió a la velocidad del rayo tres proyectiles, dando así lugar a que los demás tripulantes despertaran del trance al que parecían sometidos y protegieran el barco con uñas y dientes, para furia de Anguss.

Las siguientes balas de cañón fueron a parar directas a las manos de Canonbolt, que las frenó y las devolvió a su origen con la misma fuerza con la que venían.

—¡Creo que esto es vuestro!

Room... ¡Shambles!

La cortina de aire que creo Marín desde la palma de su mano envolvió toda la cubierta del Shir Khan, y con esto el primer oficial hizo desaparecer la siguiente docena de balas y materializarlas en el otro lado del barco, donde siguieron su curso hasta hundirse en el mar. De pronto Rata pareció recordar algo.

—El Ausleguer...— se dijo, mientras miraba al mascarón del barco —¡Jaike, el cañón de proa!

El capitán, todavía en el aire desviando más proyectiles, asintió y sonrió al joven ladrón, que inmediatamente salió corriendo hacia la trampilla sin darse cuenta de que una de las balas de cañón iba a impactar contra él, incidente que justo en el instante antes de suceder fue impedido por un destello blanco que después tomó forma corpórea.

—Deja el cañón de proa y dispara los de estribor...— dijo el capitán sin mirarle

El ladrón salió corriendo hacia la galería de los cañones mientras Jaike sacaba su espada y caminaba de nuevo hacia el borde del barco, para seguir repeliendo balas junto a sus compañeros hasta que la ráfaga de disparos procedentes del Shir Khan consiguió impactar en algunos de los cañones del barco, cosa que causó estragos en el poder ofensivo enemigo.

—¡¡BINGO!!— gritó Rata desde la galería.

Ittoryu Ogi:... ¡Ryuu Gari!

El gran tajo horizontal del capitán pirata impactó en la quilla del barco, acercándose peligrosamente a la superficie del mar, lo que hizo que el comandante de la artillería evaluase su situación actual sin saber muy bien como acatarla, hasta que el monje salió por la puerta del edificio.

—¡Tocad la retirada! Si no llegamos a puerto antes de que empeore la grieta seremos comida de Rey Marino... ¡¡DEPRISA!!

Al ver que el barco había desplegado velas y orientado el timón hacia la isla que se veía en el horizonte, Jaike sonrió y se dirigió lentamente a sus compañeros.

—Señores, hemos...

Pero antes de acabar la frase el capitán calló redondo a la cubierta, dejando ver una gran herida en el pecho que cubría de sangre todo el torso del "Relámpago Blanco", que había quedado inconsciente, causando un estado de shock en todos los tripulantes, que empezaron a movilizarse rápido para intentar estabilizar a su capitán.

Algo más lejos de allí, una pequeña embarcación se acercaba sospechosamente al Shir Khan refugiada por la oscuridad de la noche.

En son de...

  • Crónica himonoka Volumen XV: Segundo asalto
    • Viendo ya llegar al grupo de marines a través de la selva, el grupo de guerreros himonoka se planta delante de ellos encabezados por Tager. Las únicas palabras de esta fueron dirigidas a su compañera, mascullando entre dientes un: "Si me voy cuida bien a los chiquillos, Natti"

El tripulante que tardó menos en reaccionar a la situación fue el "Meteoro", que se dirigió corriendo hacia la rueda del timón, poniendo rumbo a Furam sin perder más tiempo.

—¡Rata, botiquín y vendas! ¡Nakes, la carta náutica!— ordenó Marín, que en aquel momento asumió a la perfección su posición de segundo al mando, impidiéndose quedar bloqueado por la presión —¡Canonbolt, cambia el rumbo hacia hasta que sepamos cuál es la isla más próxima!

Nakes y Rata corrieron hacia el interior del edificio del barco, mientras que Canonbolt se resistió a girar el timón creyendo que lo mejor sería ir a la isla a la vista para que tratasen al capitán, pero posteriormente razonó que la embarcación enemiga de antes se dirigía hacia esa misma isla, llegando a la conclusión de que lo único que encontrarían allí serían problemas.

—¡Rápido, no podemos arriesgarnos a que otro barco se nos ponga en el camino!— le ordenó el primer oficial mientras cargaba a Jaike hacia la parte central de la quilla donde se cruzó con Rata, para rápidamente sacar un paño de la cajita de botiquín y ponerla encima de la herida del capitán con intención de cortar la hemorragia —Esto es inútil, ninguno de nosotros tiene conocimientos médicos...

La puerta del salón al que daba el balcón del edificio se abrió de repente y una gran serpiente salió de ella como una bala, transformándose de nuevo en humano cuando llegó a la altura del timón, desplegando la carta náutica y orientándose rápidamente.

—Gira 55 grados a babor para dirigirnos hacia la isla más próxima, Canonbolt-san— comandó el navegante. El timonel ahora convencido siguió la orden de su compañero.

Mientras, Marín y Rata trataban de coger a Jaike para entrarlo en el edificio sin moverlo demasiado, pues las venda que le habían puesto entre ambos no iban a durar mucho dado que no estaban bien colocadas, pero justo cuando el ladrón intentaba abrir la puerta con el codo una cegadora luz deslumbró a los dos tripulantes que se encontraban maniobrando el timón, haciendo que estos tuvieran que tapar la luz con las manos para poder vislumbrar algo. El primer oficial miró a Rata, quien entendió lo que intentaba decirle, y ambos soltaron a Jaike suavemente donde estaba para dirigirse a la proa del Shir Khan.

Cuando ambos llegaron arriba el foco del haz se desplazó hacia abajo, dejando de molestar a la vista de los cuatro piratas y permitiéndoles ver una pequeña embarcación en la que podrían caber una decena de personas únicamente, con una persona seria totalmente ataviada con una armadura de samurái de color amarillo pálido manejando el foco del que provenía la luz.

Ante esta situación Marín echó mano a su nodachi, desenvainádola rápidamente, seguido por Canonbolt y Nakes, que echaron mano a su mochila y vara de bambú respectivamente.

—¿Solo vamos a encontrar pelea en este archipiélago?— se preguntó el timonel —Maldita sea...

Al ver la actitud de los piratas, algunos soldados armados como samurais pero con armaduras muy rudimentarias salieron del refugio del pequeño barco armados con arcos y flechas, pero pararon en seco cuando el hombre que manejaba el foco abrió la boca.

—¡¡DEEEEEEEEEEEESU!! ¡Perdón por nuestra actitud forasteros-desu!

  • [Cliff "Espada Herrumbrosa", Sub-Chief del ejército del País de Kupa]

—Si estáis interesados en entrar a este archipiélago, nosotros os escoltaremos hasta el País de Kupa— gritó mientras salia del barco también un señor mayor con una densa barba y ataviado con kimono y se ponía a su altura —, una isla donde no tendréis que formar parte de nuestro conflicto...

—¿¡TENÉIS UN MÉDICO EN EL BARCO!?— gritó Rata sin descaro, recordando la situación de su capitán para sorpresa de sus tres compañeros, que bajaron las armas poco a poco.

Los dos hombres que lideraban al pelotón se miraron el uno al otro, y posteriormente la persona mayor habló con una voz ronca y grave.

—Yo mismo soy médico, pero no se si puedo fiarme de vosotros, piratas, y si volveré sano y salvo después de pisar vuestro barco...

  • [Gege, doctor personal del Chief del País de Kupa]

—Si hubiésemos querido abordaros... ¿no creéis que lo hubiésemos hecho ya?— dijo Marín, sorprendiendo a compañeros y extraños por igual por la claridad de sus palabras —Tenemos a bordo a un hombre que necesita ayuda.

—Está bien, pero aquí solo podré atenderle parcialmente, así que debéis prometer que no atacaréis a nuestros barcos y que vendréis con nosotros a Kupa para poder seguir tratando a vuestro compañero.

—Entendido. Mi honor será la prueba de mi palabra.

—Por cierto— dijo Cliff, empezando a agachar el torso —debemos daros las gracias-desu, si no os hubieseis librado de ese barco artillero de antes nosotros no hubiésemos llegado con vida a nuestra isla mañana-desu...— y terminando haciendo un agradecimiento japonés hasta casi tocar la quilla del barco con la punta de su casco.

Después de esto, los piratas lanzaron una escalerilla al barco para que el doctor pudiese subir, yendo este acompañado por el jefe del pelotón, y conduciéndolo después hacia Jaike, que seguía tumbado en la quilla aun sin conocimiento, causando la sorpresa del médico.

—Vaya, una fea herida... Hay que llevarlo a reposo cuanto antes, pero debo estabilizarlo aquí primero...

Mientras Gege trataba la herida de Jaike, Cliff se dirigió a Marín.

—Habéis tenido suerte de llegar aquí encubiertos por la noche-desu, estas aguas son un verdadero infierno durante el día-desu... No se si lo sabríais o no, pero en el archipiélago ha estallado una cruda guerra que no hace más que escalar en violencia-desu...

—Ahora que Jaike está en buenas manos, me ha entrado la curiosidad... ¿Por qué exactamente ha estallado esta guerra?

—Por volver a unir un territorio dividido que antes era solo una nación, por eso estamos en son de guerra-desu.

Otra víctima de la guerra

  • Patrulla marina Volumen I: Operación Aguilucho
    • En Isla Lignito, ha comenzado una operación para desmantelar la banda de criminales que hace poco tiempo asaltaron a una patrulla liderada por el máximo exponente de Marine en la isla, el alférez Shinoi, y por eso todas las unidades de marines de la isla se encuentran haciendo maniobras por las calles.

Una gran ráfaga de luz dio de repente en su rostro, haciendo que se despertase de repente e intentase abrir los ojos poco a poco, pero tuvo que poner la mano delante de su rostro para poder vislumbrar algo debido a la intensidad del resplandor, lo que hizo que un dolor intenso se despertara en su torso, y llevo la mano que le quedaba libre a esa zona para intentar aliviar la quemazón, encontrándose con que tenía una venda alrededor de todo el torso. El "Relámpago Blanco" intentó incorporarse a pesar del dolor, pero una mano se lo impidió.

—¡Eh eh! Relájate marmota...— lo frenó Gege, a quien Jaike no conocía aún —vaya manera de dormir a pierna suelta con esa brutal herida en el pecho...— dijo sorprendiéndose de que el pirata no se hubiese despertado hasta que él hubiese tirado de la cortina para dejar pasar la luz —¿Te duele mucho?

—Oye anciano... ¿Dónde estoy?— dijo Jaike, mientras se daba cuenta de que no había nadie más con ellos en la que parecía ser una enfermería amueblada y decorada al estilo japonés, incorporándose de repente olvidándose del dolor, proeza que dejó atónito al médico —y más importante... ¿Dónde están mis compañeros?

El pirata había empezado a zarandear por los hombros al doctor cuando de repente la puerta principal se abre dejando pasar a Rata, que corría llorando y moqueando a vivo pulmón de alegría hacia Jaike, dejando atrás a Marín, quien lucía una pequeña sonrisa orgullosa apoyado en el marco de la puerta, a Canonbolt, que llevaba una bandeja con algunos manjares, y a Nakes, caminando también hacia él. Pero cuando el ladrón se acercaba al capitán, Gege, lo frenó con la mano, haciendo que estampase su cara contra esta y cayendo al suelo.

—Desacelera... este hombre no está recuperado aún, debido a que no pude cerrar la herida en el barco por la falta de útiles y a la gravedad de las quemaduras de alrededor, supongo que no podrá moverse en dos o tres días, y le quedará una gran cicatriz en el... ¿¡PERO DÓNDE VAS!?

Jaike, cansado de escuchar, se había levantado y puesto la camisa de nuevo, sin preocuparse por su venda, y se disponía a ir a saludar y tranquilizar a sus compañeros, para la sorpresa del doctor, que comprobaba entusiasmado que el cuerpo del "Relámpago Blanco" no estaba hecho de metal ni nada parecido. Después de unos minutos dialogando sobre la batalla de aquella noche, y cómo llegaron al País de Kupa, Cliff apareció en la puerta, pareciendo estar interesado en los piratas.

—¡¡DEEEEEEEESU!!— saludó el Sub-chief —Perdonen, extranjeros, pero debo interrumpir su diálogo-desu. Mi señor el Chief del ejército del país quisiera verles-desu, pero me temo que en este castillo no nos quedan habitaciones libres para todos ustedes-desu...— se disculpó con su voz severa —, así que para la espera hemos dispuesto una zona donde podrán descansar hasta que mi señor esté listo para recibirlos-desu. Siganme por aquí-desu.

Los cinco piratas se miraron entre sí, extrañados de que los trataran así sabiendo a qué se dedicaban, pero a pesar de ello siguieron al samurai por los pasillos del castillo, todo con decoración japonesa y más o menos protegido por soldados ataviados con armaduras similares a la de Cliff, que se inclinaban ante este cuando pasaba en señal de respeto. El Sub-chief los condujo por unas escaleras hacia abajo hasta un sótano iluminado por antorchas que daba a una sala con celdas, que estaban todas vacías a excepción de una.

—Lo siento por el lugar, pero no tenemos otro sitio donde acogerles-desu, y su barco está en los muelles a unos kilómetros de aquí, así que me temo que solo pueden alojarse aquí-desu— señaló a una celda muy amplia en la que cabían desahogadamente los cinco, a la que habían cubierto el suelo con paneles de bambú y los barrotes con cortinas rojas, aunque seguía viéndose muy cutre —Espero que se les haga amena la espera-desu.

El samurai se puso en marcha hacia arriba de nuevo mientras los Relámpago Blanco se acomodaban, tomando cada uno asiento donde quería para esperar, cuando de repente una voz salió.

—¿Qué divertido, no?

Trevor encarcelado

El encarcelado.

Esta pregunta desorientó a los piratas, en especial a Canonbolt y Marín, que se habían fijado en el hombre que descansaba en la única celda ocupada, ataviado con un gi blanco, pantalones negros y un kasa que le cubría el rostro y los largos cabellos negros, de debajo del cual salía una nube de humo.

—Que bien que ahora tengo compañía... Aunque os hayan dado algunos privilegios de más, ¿no os parece?

Jaike se levantó y se dirigió hacia la celda, sintiendo curiosidad por aquel hombre, seguido de sus cuatro compañeros.

—¡Oi!— lo llamó algo molesto porque no se había dignado a levantar la cabeza —¿Quien eres tú y que haces aquí?

—¿Yo? Psché... Solían llamarme Trevor... y solo soy otra víctima más de esta maldita guerra que nunca debería haber empezado...

  • ["Alto Calibre" Trevor, antiguo alto mando del ejército del País de Kupa, actualmente condenado por crímenes de guerra]

Jaike se sentó con las piernas cruzadas tocándose la frente, en señal de estar maquinando algo.

—¿Sabes? Llevamos aquí solo una noche y hemos llegado al archipiélago por una urgencia, así que no sabemos muy bien por qué se originó la guerra— comenzó a entablar conversación Nakes, buscando algo de información.

—Esta guerra empezó por dos causas... La primera fue la negativa de la anexión a la Noble Unión de Naciones— narró el prisionero, llevándose la mano al puro que fumaba, tomando aire y cogiéndolo de nuevo con la boca —, y la segunda es la debilidad política de esta región...

—¿Qué es esa Unión de Países... o como se llame?— preguntó de repente el capitán, sorprendiendo a Marín, Canonbolt y Nakes, así como al propio Trevor.

—La...la Noble Unión de Naciones es una organización que busca ocupar el espacio vacante de dejó el Gobierno Mundial al derrumbarse todo el sistema político mediante el que se regían la mayoría de los países, después de "Los Acontecimientos que Sacudieron al Mundo". En la teoría busca ser una asociación de países, reinos y demás que haga crecer la economía mundial y que erradique de una vez por todas la piratería y la Marine la apoya por eso mismo, y porque se quedó sin cabeza después de esto... pero hay algo que en la sombra corrompe todo ese ideal...

Habiendo resuelto la duda del capitán pirata, Trevor se dispone a continuar narrando los orígenes de la guerra, ganándose ahora la atención de Jaike también.

—La guerra estalló cuando, después de la negativa a la Noble Unión de Naciones, los Chiefs de algunas isla proclamaron su territorio como independiente, creando así un precedente que agrietó todo el país. Cuando este se separó por completo dando lugar a seis regiones independientes, estos mismos señores de la tierra se dieron cuenta de que los recursos de las islas por separado no eran suficientes como para dar abasto a la población y al comercio, estalló una guerra por el control de toda la comarca, dado que ningún Chief quería renunciar a la tierra que creía suya, pero que en realidad era de todos...

Esta última afirmación dejó pensativos a los Relámpago Blanco, que volvieron todos a su "habitación" recapacitando sobre la nueva información. Todos excepto Jaike, que se quedó sentado delante de la celda ideando algo, hasta que de pronto se levantó sacudiéndose las piernas y sonriendo confiado.

—¡Oi! Si todos los Chiefs caen derrotados... Nadie estará interesado en que la guerra siga, ¿verdad?— dijo crujiéndose los nudillos, lo que provocó algo de gracia al prisionero.

En otro lugar distinto, muy alejado de allí, en un barco de pesca que deambulaba cerca de las costa de una de las isla del archipiélago, un hombre cubierto con un kasa y una larga capa polvorienta de cuello alto se sentaba en uno de los asientos para el descanso de los tripulantes, hablando en voz muy baja hacia adentro de su capa.

—El barco se dirige ya hacia el puerto, en quince minutos estoy dentro del conflicto...

[Got'cha!]

Lo que significa ser Chief

  • Patrulla marina Volumen II: Entrando en el nido
    • Como si lo hubiesen ensayado miles de veces, los efectivos de la marine empezaron a rodear el enorme drago donde antes estaba la guarida de Rata, asegurando la puerta y tirándola abajo para que Shinoi pudiese pasar hacia adentro libremente.

Después de un largo rato esperando e intentando averiguar el mensaje que el Chief de Kupa tenía que darles, los piratas recibieron de nuevo la visita de Cliff, que saludó con su habitual "¡DEEEEESU!" y pidió cortésmente a sus invitados que lo siguieran de nuevo hasta la parte superior del edificio, donde el Chief los estaba esperando. Los Piratas Relámpago Blanco, se dieron prisa en levantarse con una mezcla de curiosidad y prisa, dejando sus aposentos y siguiendo a Cliff a lo largo de la mazmorra, dejando atrás también la celda de Trevor, quien en esta ocasión no pronunció palabra. Respecto a esto, Marín se fijó en la leve mueca que se reflejó en la cara de "Espada Herrumbrosa" al pasar por delante del encarcelado, a pesar de que ni siquiera lo miró.

Al contrario que en la travesía anterior, esta vez tocaba subir las largas escaleras que antes habían bajado, lo que provocó un aluvión de quejas por parte de Rata que bombardeaba los oídos de Nakes y Canonbolt, quienes se miraban entre sí comprendiendo lo que el otro sentía, mientras que los tres hombres restantes hacía caso omiso al ladrón. Jaike se había sumido en un profundo aura de depresión al ver en todas las ventanas las gotas de la intensa tormenta que caía fuera, mientras subía escalones como un zombie sin darse ni siquiera cuenta. El primer oficial sin embargo se fijaba en la decoración tradicional oriental que aquel castillo presentaba a la par que contaba las plantas que subían, que parecían interminables... siete, ocho, nueve... y en la décima y última se presentaba un ancho pasillo con adornos dorados por todas partes, con una amplia puerta corredera al final de este. Los cinco piratas se sorprendieron al ver tanto lujo de repente en un castillo que no destacaba por esto precisamente, sino más bien lo contrario.

—Esta es la sala de audiencias de mi señor-desu— les indicó el sub-chief, dejándoles pasar primero en señal de cortesía —, por favor, sed bienvenidos-desu...

El samurái abrió la puerta corredera, detrás de la cual se encontraba una sala grande con el suelo cubierto de tatami y paredes de papel tradicionales con diseños de dragones recorriendo toda la sala, vigilada fuertemente por dos samurai en cada pared. Al lado izquierdo había otra puerta corredera que daba a un inmenso balcón de madera. En un cubículo elevado se podía ver un enorme cojín acolchado, y al lado de este otro más pequeño. Cuando Cliff cerró la puerta, se dirigió hacia el cubículo, poniéndose enfrente de los piratas y cogiendo aire.

—¡¡ANTE VOSOTROS, EL GRAN CHIEF DE LA FACCIÓN DEL PAÍS DE KUPA Y LÍDER SUPREMO DE SU EJÉRCITO, NUESTRO SEÑOR, LA "MUERTE INVISIBLE" ITORU!!

Ante esta presentación, los piratas sintieron una gran presión al ver abrir la puerta situada detrás de Cliff, esperando ver a gran guerrero de proporciones gigantescas... pero en cambio una pequeña figura con la cabeza gacha atravesó la puerta, cerrándola con el pié como si estuviera de mal humor, para luego lanzarles una mirada fulminante a los cinco piratas que lo miraban con cara de sorpresa.

  • [Chief del ejército del País de Kupa, "Muerte Invisible" Itoru]
Itoru

El "gran" Chief de Kupa.

—¿¡Tengo monos en la cara!?— dijo de forma maleducada el chaval, que se sentó con un humor de perros en el gran cojín, ante las reverencias de todos los soldados.

—¡¡Itoru-saaaaaan-desu!!— le gritó Cliff, regañándole por su actitud —¿¡Qué habíamos hablado sobre tus deberes como Chief-desu!?

—No me importan estos papanatas, Cliff— dijo el chico, mostrando desaprobación a su subordinado —¡Voy a acabar la guerra yo solito!

—Esa era la intención de tu padre también, Itoru-san...

Parecía que iba a haber un silencio incómodo debido a las palabras del sub-chief, pero de repente Jaike irrumpió la conversación entre ambos, aburrido ya de la situación.

—¡¡OOI!! Me gusta tu actitud niño, pero si no tienes nada que decirnos no tenemos nada que hacer aquí... Así que si no hay nada que hablar nos vamos en cuento se acabe la tormenta... Que os vaya bien con la guerra...

Los cinco piratas se levantaron y se dirigieron al portón, siguiendo el movimiento empezado por su capitán, que fue quien les abrió la puerta. Fueron saliendo poco a poco en silencio y tranquilamente ante la mirada atónita de Itoru, que no podía creerse lo que estaba sucediendo.

—¡¡ESPERA!!

Los cinco miembros de la banda se pararon en seco, y Jaike mostró una sonrisa entre dientes, como si hubiese planteado sus palabras para llegar a esa situación.

—No puede ser-desu... ¿Se va a tragar su orgullo por el bien del país-desu?— se dijo a sí mismo Cliff, mostrando una mueca de asombro en su rostro.

—¡¡QUIERO QUE TE ALÍES CON NUESTRO EJÉRCITO!!— dijo el Chief con todas sus fuerzas

—Yoshishishishi... si insistes, acepto.

—¡¡Eso es lo que significa ser chief-desu!!—siguió pensando Cliff, orgulloso de la actitud razonable de Itoru.

—Solo tengo una pregunta... Si quieres acabar con la guerra... ¿Por qué no le pides ayuda al hombre encarcelado allí abajo?

Al momento de preguntar esto, un enorme rayo iluminó el cielo, así como toda la estancia en la que se encontraban. La cuestión hizo que las caras de Itoru y Cliff cambiaran por completo, tornándose en una mueca de dolor por parte del niño y de resentimiento en la del samurai.

—Fue un día lluvioso como este...— dijo serio Cliff.

Pena y condena

  • Patrulla marina Volumen III: Cacería fallida
    • Al ver la elaborada guarida completamente vacía, llena de polvo y algún que otro roedor, la ira se apoderó del alférez, que sacó su maza y empezó a golpear todas las paredes del árbol, haciendo que la estructura interna del edificio de tambalease.

La densa niebla que se había levantado a causa de una tormenta no dejaba ver a más de dos metros a un hombre que se alzaba en la proa de un pequeño barco de estilo oriental cargado con una docena de samurais, que parecía otear el horizonte mientras miraba un desgastado mapa. En este barco se encontraba sentado un magullado Cliff, a la espera de una resolución por parte del líder del barco.

A algunos metros de esta embarcación otra idéntica luchaba por no ceder a las embestidas del oleaje levantado por el mal tiempo. Este parecía estar al mando de otro hombre corpulento ataviado con un kasa que le servía para tapar la lluvia, que no era otro que Trevor.

—Si crees en serio que vayamos a encontrar un alijo de madera del ejército de Bira en ese islote solo por que te lo haya dicho una carta anónima no deberías ostentar el puesto de Chief, viejo...— dijo "Alto Calibre" en voz lo suficientemente alta para que se oyese en el otro barco, pues la niebla empezada a impedirle la visión.

—No deberías hablarle así a tu máximo superior, pero te lo perdonaré porque llevas muchos años siendo de máxima confianza...— mencionó el hombre con una voz profunda que salía de debajo de su espesa barba.

  • [Chief del País de Kupa, "Muerte Silenciosa" Yosahimo]

—Además...— continuó el Chief — no podemos perder una oportunidad de frustrar la construcción de barcos de una isla tan hostil como es Bira. Cliff, mantén a tus hombres preparados para cualquier ataque sorpresa. No quiero que nadie salga herido en esta....

De repente sonó un crujido al otro lado de la niebla, y Yosahimo se dio cuenta de que ya no veía la embarcación capitaneada por Trevor. El Chief se acercó a la cubierta y se apoyó en el pasamanos, gritando al vacío— ¿Os encontrais bi....

¡¡BANG!!

El cuerpo de Yosahimo calló a plomo a la cubierta del barco de espaldas, con un solo agujero en el kabuto de su armadura, atravesando su frente. Al asimilar este hecho, Cliff tomó la iniciativa y dio una única orden a sus hombres.

—¡EL CHIEF HA CAÍDO-DESU!¡¡FUEGO A DISCRECIÓN A BABOR-DESUU!!

Después de avasallar con plomo hacia la dirección hacia donde había venido la bala, que era la misma hacia donde se encontraba el otro barco, la "Espada Herrumbrosa" dirigió él mismo el barco hacia allí, hasta que pudieron ver a la mayoría de los samurais que iban en esta embarcación muertos o heridos de mucha gravedad, y a "Alto Calibre" aturdido y herido en el hombro izquierdo, pero sujetando una especie de escopeta modificada con la derecha. Cuando cuando el alto mando se quiso dar cuenta ya estaba sujetado por los brazos entre tres samurais y tendido en el suelo boca abajo, por lo que intentó levantar la cabeza para ver lo que estaba pasando, pero Cliff rápidamente le pisó la cabeza contra la cubierta, dejándolo inconsciente.

—¡¡"ALTO CALIBRE" TREVOR, ANTIGUO MERCENARIO Y COMANDANTE DE ARTILLERÍA, QUEDAS RELEGADO DE TUS PRIVILEGIOS POR TRAICIÓN-DESU, Y A MUERTE EN EL CAMPO DE BATALLA POR ASESINATO DE YOSAHIMO-SAMA-DESU!!

Varios días después el cadáver del antiguo Chief de Kupa se enterraba en la colina más alta de la isla, junto a otros montículos, donde se colocaba la armadura entera en un porta-armaduras clavado en el montículo donde había muerto el guerrero. Esto se realizó con mucho pesar ante la mirada de un dolorido Cliff y de un Itoru que no podía contener sus lágrimas y gritaba de dolor mientras lloraba a moco tendido. "Espada Herrumbrosa" se arrodillo para coger al chico por los hombros, lo zarandeó un poco para que le prestase atención, y le tendió un pequeño abanico de guerra.

—Tu padre quería que algún día nos comandaras a todos, Itoru-san... Tú... eres el nuevo Chief del País de Kupa...


La tensión se palpaba en el ambiente después de que Cliff diese a entender que "Alto Calibre" fue quien acabó con la vida del anterior Chief del país y además el padre de Itoru, pero solo Jaike encontró algo que no le encajaba, y partió dicha tensión en pedazos.

—¿En qué consiste esa "muerte en el campo de batalla"?— preguntó el Relámpago Blanco.

—Los asesinos de este país son condenados a morir en la guerra, defendiendo nuestra patria. De esta forma conseguimos activos y evitamos tener que mantener a criminales en la cárcel durante mucho tiempo.

—Entonces ese "Alto Calibre" podrá ayudar en la guerra, ¿no?— comprendió Marín.

—No deberíais entablar amistad con este tipo de criminales...— protestó Cliff.

—... pero os olvidáis de que nosotros también somos criminales...— contestó Nakes.

—Mientras más ayuda tengamos, mejor para vuestro país... y así podremos ver cómo se las gasta ese tal "Alto Calibre", yoshishishi...

Al este de allí, en la isla llamada Bira, el barco pesquero mencionado anteriormente atraca en puerto, y el misterioso hombre ataviado con una larga capa se desliza entre la gente por todo el puerto hasta llegar al centro de la ciudad, donde se metió en un callejón y se quitó la larga capa y el kasa que llevaba, dejando ver un rostro regio con un parche en el ojo. El hombre se colocó un pequeño sombrerito militar a juego con una chaqueta que llevaba en los hombros, y se llevó la mano al cuello, activando una especie de micrófono.

  • [Capitán de la Marine y experto en misiones especiales, "Paso Mudo" Kotei]

—Aquí el capitán Kotei... Estoy dentro.— mencionó con una voz muy rasgada —Iniciando protocolo "unificación"...

[Got'cha!]

Aliados

  • Patrulla marina Volumen IV: Poniendo fin a la búsqueda
    • Después de quedar destrozada la estructura de la guarida, Shinoi salió del edificio y se alejó con sus hombres del lugar. Cuando ya estaban a una distancia prudencial, el árbol empezó a desmoronarse al fondo, quedando al oficial con cara de satisfacción.

—¡¡Sí que te queda genial-deesu!!

—Digna de un samurai de categoría, sí señor...

—Aunque parece más chula que la mía, pero te permito llevarla porque nos ayudarás a ganar la guerra...

Ante la estupefacción de los otros cuatro piratas, e trío formado por Cliff, Gege y el propio chief Itoru intentaban convencer a Jaike de que se vistiera con una ostentosa y extra-ornamentada armadura samurai, pero el Relámpago Blanco no parecía estar por la labor, y miraba con cara de cansado a los tres.

—No me voy a poner esta cosa tan rara...— dijo mientras se quitaba la pechera y el casco —pero lo de los brazos me gusta, yoshishishi...

Dándose por satisfechos con esto, los tres samurai se giraron a los piratas restantes con sonrisa siniestra y los ojos brillantes.

—Vosotros no querréis alguna pieza, ¿verdad-desu?— preguntó Cliff, mientras los cuatro negaban rápidamente con la cabeza.

Aún así, los Relámpago Blanco se vieron obligados a aceptar algunas prendas de armadura para que sobre todo Cliff e Itoru dejasen de insistirles. Cuando los cinco piratas estaban listos para salir a los campos de batalla, un grupo de al menos una decena de samurais llegaron a la sala donde estaban subiendo las escaleras ruidosamente. El grupo se abrió dejando paso a un encadenado Trevor, que miraba al grupo con cara de indifrencia sin saber muy bien por qué lo habían sacado del calabozo, pero haciéndose una idea.

—¿Me habéis traído aquí para usarme de arma humana por fin? Heh... Haced algo de provecho y traedme algo que se fume...

—Yo no hablaría así a alguien que tiene la llave de tus grilletes...— le soltó a bocajarro Marín, tan serio como de costumbre, desafiando a Trevor con la mirada.

—Tsk...

Consciente de la tensión que acababa de provocar la presencia de "Alto Calibre", Rata intentó desviar la atención de todos hacia otro tema.

—Entonces... ¿estamos solos en esta guerra?¿No hay ni siquiera un aliado en quien nos podamos apoyar?

—En realidad...— respondió Itoru, casi incapaz de hablar por la ira que sentía hacia Trevor — el País de Kupa está aliado actualmente con el Chief de Laori...

—Sí, el Chief Speck "Cabeza-cañón"-desu, un gran admirador del... anterior Chief Yosahimo-desu— continuó Cliff, ... pero su isla está pasando un estrecho entre las islas Furam y Gu, y el ejército de este territorio es ahora más fiero que nunca, no sabemos a ciencia cierta por qué.

—Se rumoreaba que el cargo de Chief de Gu lo usurpó un pirata... y no me extraña, si todos los Chiefs dais plena confianza a busca-tesoros como estos...

—Vete acostumbrando "Alto Calibre", vas a tener que defender a esta gente codo con codo con nosotros, yoshishishi...— contestó Jaike, acordándose en esos momentos de otra materia importante —Por cierto Chief, ya sabes que somos piratas y que no peleamos por amor a la guerra, sabes a lo que me refiero, ¿no?

—Hemos notado— reaccionó rápidamente "Espada Herrumbrosa", al ver que Itoru no sabía como responder a la petición del pirata —que vuestro barco está un poco tocado por la batalla naval contra el barco de Furam... Nos comprometemos a tenerlo arreglado para cuando nuestro acuerdo cese... Este es un reino de trabajadores y no podemos ofrecerte dinero...

Ante esta oferta del sub-chief, Rata se acercó al "Relámpago Blanco" con cara de no estar muy contento, cn idea de hacer una propuesta a su capitán.

—Capi... y que tal si le pides un poco de...

—Acepto— concluyó Jaike rápidamente y sin dejar hablar al ladrón, haciendo que este se calles de rodillas desilusionado.

—Necesitaremos un mapa del archipiélago para saber qué estrategias trazar, Chief— dijo Canonbolt, quien hasta ahora se había mantenido ajeno a la conversación.

Los tres samurais y los cinco piratas se reunieron en torno a un mapa que trajo Gege, además de un distante y visiblemente molesto Trevor.

Archipiélago Sengoku

Mapa de Sengoku

Totalmente ajenos a estos, los distintos chiefs de todo el archipiélago preparaban también sus propios movimientos y estrategias próximos. Al sur de allí, en la isla Gu, tres samurais caminaban temerosos por una profunda cueva iluminada con antorchas hasta llegar a una sala excavada en la roca iluminada de igual forma que toda la caverna, donde descansaba un hombre más grande de lo normal, sentado en un gran sillón de piel y con un mazo en su mano izquierda.

  • [Pirata con una recompensa de Berrysymbol20.000.000 y actual Chief del ejército de Gu, Scotland "el Montañoso"]

—Se... señor... nu-nuestro ejército no sabe qué hacer, te-temen ser atacados por sorpresa... ¿Cu-cuál es nuestra estrategia, se-señor?— preguntó el primero de los samurais, tapándose la cabeza rápidamente por miedo a la reacción de su superior.

—Os he dicho ya que no me deis la brasa, nos quedaremos aquí hasta que no queden moros en la costa, y si alguien viene...— sonrió maliciosamente dejando entrever unos separados dientes cuadrados —Dejaré sus cuerpos irreconocibles, JAJAJAJA...

Muy lejos de allí, en el País de Veninu...

—Y con esto— dijo una mujer de pelo carmesí con media cara tapada y vistiendo una armadura cubierta de pelaje de tono rojizo mientras firmaba un pergamino —el País de Veninu y el País de Bira quedan aliados por un acuerdo entre sus dos chiefs... ¿no es así?— preguntó maliciosa.

  • [Chief del ejército del País de Bira, "Danzarina" Farisse]

En frente de ella, un hombre recubierto de pieles de caza afirmó sin decir ni una sola palabra, levantándose dispuesto para acompañar a la mujer a la salida.

  • [Chief del ejército del País de Veninu, Irvin "el Cazaguerreros" ]

—Tú, tan hablador como siempre, hermanito...

En la isla restante, formada únicamente por una cordillera inhabitable, y pequeño grupo de samurais acampaban en basta llanura.

—¿Cuál es nuestro plan ahora?¿Seguir esperando?Estoy harto de estas montañas...— se quejaba un hombre corpulento con un yelmo que le cubría toda la cara.

—Tranquilízate Gitras... estábamos esperando a los movimientos de los chiefs... y ahora se que lo que más nos conviene... es una alianza...— decía un hombre con los ojos vendados y una gran cicatriz en la cara, con la cabeza cubierta del frío por un kasa.

  • [Nuevo consejero de Gitras, Cudd]

—No se como obtienes la información, Cudd...— le decía el jefe de los samurai —, pero lo poco que llevo siguiendo tus consejos me ha ido mejor que nunca... Búscame un aliado sin remordimientos.

Algo que dispare

  • Patrulla marina Volumen V: Afortunado
    • Al llegar de nuevo a la base de la Marine, el alférez se dispuso a redactar el informe de la operación, definiéndola como un fracaso pues "el Afortunado" ladrón Rata no estaba en su guarida cunado esta se llevó a cabo.

Una vez que pasó la tormenta ala mañana siguiente, cinco barcos similares al que transportaba a Cliff y Gege salieron al mar desde el embarcadero de Kupa con una formación en "X". En el barco del medio viajaban el Chief "Muerte Silenciosa", los cinco piratas y Trevor, que parecía aún un poco molesto oteando el horizonte.

—Entonces, si lo he entendido bien... Vamos a ir a esa isla, encontrar al Chief pirata y... ¿patearle el trasero?— preguntaba incrédulo Itoru —¿Dónde está la estrategia? ¿Sigilo?— el chico parecía cada vez más inseguro.

—No te preocupes chavalín, si el capi dice que lo derrotaremos a ese general le va a doler la cabeza algunos días chuuchuchuchu...— lo intentaba tranquilizar Rata revolviéndole el pelo, lo que causaba que el samurai se alterara más aún.

—No me toques el pelo... ¡Y no me digas chavalín! ¡He visto más cruentas batallas que tu en toda tu miserable vida!

—Que chulo...— contestaba Rata sin siquiera hacer caso ya al crío, enfadándolo aún más. En cambio el ladrón se dirigió hacia Canonbolt, quien se estaba preparando para la batalla —Oi, Canonbolt... ¿crees que el capi se está dejando llevar por la emoción y no tiene prisa por irse de este archipiélago?

—No. Es más, el plan de Jaike es ir a por todos los Chiefs cuanto antes para quitarse de encima el problema y que nos reparen el barco sin tener que pagar nada. En realidad hemos tenido suerte de ir a parar a una isla con gran actividad carpintera...

—Canonbolt, Rata... atentos, esto nos interesa— llegaba Marín, con un caracolófono pequeño en la mano, que estaba imitando la expresión de Cliff —Según Cliff, esa isla montañosa de ahí— señaló a la figura que se veía en el horizonte —tiene puestos de vigilancia excavados en la roca con cañones que dispara a los barcos que se acerquen.

—¡¡SERÍA CONVENIENTE QUE DESTRUYESEMOS ESOS CAÑONES-DESU!!— gritaba al otro lado del caracolófono, en uno de los barcos más adelantados.

—Cliff, el caracolófono te escucha perfectamente, no hace falta que le grites...— le explicaba Gege sin mucho éxito.

—Por si acaso...desu.

En el otro barco el grupo de tres piratas escuchaba atentamente al animal cuando Trevor interrumpió la conversación.

—Eso no es todo. La isla tiene una gran travesía de túneles donde se esconde su ejército. Se dice que en esa encrucijada de túneles los guerreros de la isla emboscan a cualquiera que llegue a entrar en ellos... esa isla es casi impenetrable.

—Lo era antes de que llegásemos nosotros, yoshishishi— respondió Jaike, que se incorporaba ahora al grupo junto a Nakes.

—Pareces muy confiado, Relámpago Blanco... Ni siquiera eres un guerrero de élite como todos los demás y el Chief te ha dejado con toda libertad al mando del ejército... Puede que hayas derrotado a algunos piratas, pero esto es una guerra.

—Y te demostraré que podemos derrotar a todos esos Chiefs de ahí fuera— sonrió confiado el pirata.

—¡¡ESTAMOS YA EN LAS PROXIMIDADES DE GU-DESU!! ¡PREPARAOS PARA UNA LLUVIA DE ACERO-DESU!

Como si de una profecía de tratase, unos silbidos comenzaron a resonar, y las balas de cañón provenientes de la montaña que se alzaba delante de ellos impactaban contra el agua muy cerca del convoy.

—¡Chicos, cada uno a un barco, hay que repeler esas balas para acercarnos lo máximo posible a la isla!— ordenó Jaike.

—¡¡Sí!!— respondieron todos a una los cuatro piratas.

Mientras que Marín invocaba al Room para teletransportarse a uno de los barcos adelantados y Nakes usaba su cola en forma híbrida de resorte para llegar al otro, Rata y Canonbolt se desplazaron a los dos barcos posteriores utilizando su Rope Action y Geppo respectivamente, dejando al "Relámpago Blanco" con "Alto Calibre" en el barco central. Este último, al ver que se aproximaba algo movidito, se dirigió a uno de los samurais con la mirada.

—Tráeme algo que dispare— le dijo en un tono muy serio, planteando dudas al guerrero de si hacerla caso o no —YA...

Esta orden estremeció al samurai, que fue corriendo a por un arcabuz y se lo tendió al mercenario.

—No es Colt Chester ... pero servirá.

Cuando los barcos se acercaron más a la isla y los cañonazos empezaron a ser mas constantes, los cinco Relámpago Blanco y Trevor empezaron a rechazar los proyectiles que iban dirigidos a los barcos de Kupa. A medida que los samurai veían a los piratas en acción su ánimo y autoestima crecían, tanto que incluso Itoru dio la orden de imitarlos y rechazar todos los proyectiles que pudiesen.

—¡Muchachos, ya casi hemos llegado a la isla, preparaos para desembarcar!— gritó el Chief a pocos metros de Gu

—¡¡OI!!

—¡No tengas tanta prisa! Si desembarcamos con esta lluvia de cañonazos destruirán los barcos... — contestó Jaike a la orden, mientras desviaba a espadazos las balas que veía.

—Eso se arregla fácil— respondió Trevor, cargando el arcabuz —Tú ocupate de quitarme esas balas de en medio.

—... Dispara cuando lo veas claro. Ittoryu... ¡Tora Gari!— pronunció el capitán pirata lanzándose a por una andanada de balas de cañón que se les venía encima.

—No lo digas dos veces... ¡Magnum Quatre: Knuckles!

Después del corte circular del "Relámpago Blanco" despejando el cielo de todas las balas recientes, "Alto Calibre" disparó cuatro veces de forma muy seguida y rapidísima, impactando en los soldados que manejaban los cañones situados en los huecos de la montaña enfrente de los barcos, acabando así con la ráfaga de cañonazos.

—Empezamos con buen pie, "Relámpago Blanco"...— dijo el mercenario, dejando caer el arcabuz y dando una calada a su puro —puede que me sirvas de ayuda.

Movimiento de pinza

  • Patrulla marina Volumen VI: Derrotas residuales
    • En un navío de la Marine en alta mal, la teniente Steamie revisa algunos carteles de recompensa, como el de Largy, Ringo y sus hombres o los Piratas Ragnar, pensando en que sus capturas fueron gracias a sus derrotas.

—¡¡VAMOS MUCHACHOS!! ¡DESEMBARCAMOS!— gritaba Itoru mientras en cada barco unos samurais colocaban un punte de madera desde el barco a la superficie de Gu.

De cada barco bajaron alrededor de una quincena de soldados armados con sables que se abalanzaron hacia la gran entrada a la montaña de la isla, y entre ellos Itoru y Cliff a la cabeza; mientras que los piratas y el mercenario iban en el medio del pelotón. En cambio Gege se había quedado en una de las embarcaciones, en gran medida para garantizar su seguridad, pero también para liderar a los samurais que se quedaban a proteger estos.

A los pocos metros de la entrada el pasillo se ensanchaba y se cruzaba con otro del mismo tamaño, dando lugar a una pequeña sala. Cuando los samurai pasaron por el cruce, dos grandes grupos de soldados del ejército de Gu emboscándolos tal como había dicho antes Trevor, formando una escaramuza en el cruce.

—Tsk... ¡Esta situación se puede volver en nuestra contra, Itoru-san-desu!— decía "Espada Herrumbrosa", desenvainando una espada color café y acabando con uno de los samurais que venían a por él y parando la envestida de otro.

—Ni hablar— dijo el niño, vistiendo ya con un casco samurai y una máscara que le tapaba la cara —Ahora que tenemos ayuda hay que ganar esta batalla...

"Muerte Silenciosa", haciendo honor a su epíteto, hizo un rapidísimo zig-zag entre todo el pelotón, acabando con muchos samurais enemigos, acabando fuera de la escaramuza envainando su media katana.

Shig-Zag... Cliff, quédate organizando al escuadrón y acabando con los restantes.... ¡¡PIRATAS!! ¡CONMIGO!— dijo el Chief, corriendo hacia adelante.

Los Relámpago Blanco se deshicieron de los soldados de su alrededor y siguieron a Itoru a lo largo del pasillo, subiendo unas escaleras de madera agarradas a la roca. Al darse cuenta del avance de estos cinco, Trevor comenzó a correr hacia ellos dejando al pelotón rematando a los enemigos.

Después de subir las escaleras, los piratas y el Chief se toparon de cara con un grupo de tiradores, quedándose en shock.

—¡FUEGO!

Canonbolt y Rata, este último cogiendo a Itoru, se lanzaron al suelo esquivando la ráfaga de balas, mientras que Marín, Jaike y desviaron las balas dirigidas a ellos con sus respectivas armas. Seguidamente estos tres se lanzaron contra los arcabuceros, impidiendo que dispararan otra vez.

—¡Rata! ¡Canonbolt! ¡Seguid adelante! Marín, Nakes y yo impediremos que os ataquen por la espalda.

—Ok capi.

El ladrón cogió al niño por la cintura y saltó al grupo por encima, comenzando a correr hacia adelante por el ancho pasillo, seguido por Canonbolt. Viendo esto, los samurai se dieron la vuelta para tratar de detenerlos, pero los tres piratas se les interpusieron impidiendo que dispararan a sus compañeros.

—¿Qué parte de "impediremos que os ataquen" no habéis entendido? Yoshishishi...

—¡¡SUELTAME YA!! ¡SE CORRER SOLO!— gritaba Itoru al joven ladrón, quien lo dejó en el suelo mientras seguía corriendo hacia una intensa luz que había en el fondo del pasillo.

—Canonbolt... ¿Qué es esa luz?

—¿¡Cómo voy a saberlo!?

A medida que se acercaban, los dos piratas y el niño iban vislumbrando una amplia sala muy adornada, iluminada con multitud de antorchas. Itoru empezó a sentirse amedrentado por la imponente figura que se empezaba a ver sentada en un gran sillón, con el torso desnudo y un gran bate claveteado con un diseño de fuego, que se levantó impresionando a los piratas cuando entraron en la sala.

—Habéis tenido la mala fortuna de llegar hasta mi. No puedo dejar que nadie sepa que estoy aquí escondido, y por eso no saldréis de aquí vivos...JA JA...— vociferó Scotland, preparando su arma.

El Chief quedó paralizado ante el aspecto del "Montañoso", mientras que Canonbolt llevaba la mano rápidamente a su mochila. Sin embargo, Rata lo paró con la mano sonriendo mirando al Chief de Gu, y dando dos pasos hacia adelante.

—Déjame a mi Canonbolt. Creo que el karma está de mi lado hoy... y tengo algo que probar de mi poder, chuchuchu.

—Así que tu serás el primero en morir...— mencionó Scotland, echando a correr hacia el ladrón —Pues que tus compañeros vayan cavando tu tumba... y las suyas.

—Poneos a cubierto Canonbolt, la cosa va a estar movidita— mascuyó el ladrón, sonriendo confiado.

Whac-A-Mole

  • Patrulla marina Volumen VIII: Camaradería
    • Cuando la teniente se quiso dar cuenta, el barco se estaba llegando ya a Bigreen Yard. En este momento fue cuando Steamie se acordó de su cometido aquí: sacar de la isla al teniente Kushi, al teniente menor Monking y al científico Squirt, que habían fallado en la misión de conseguir un trébol himonoka.

Epic theme 2

—¡BASTION VERODEN!

La sala entera retumbó debido al potente mazazo de Scotland, que impactó en el suelo dada la agilidad de su objetivo, haciendo que el Chief se molestara ya que pensaba acabar con el combate rápido.

—¿Que tal si te quedas quietecito y acabamos con esto para la hora de comer?— mencionó "el Montañoso", asestando otro fuerte golpe en el suelo donde antes se encontraba Rata, desprendiendo varios torcitos de roca del techo— ¡Bastion Veroden!

El Chief seguía con su acometida de golpes dirigidos al ladrón ante la atenta mirada de Canonbolt e Itoru, que habían quedado como meros espectadores. El timonel, sin embargo, había tomado en cuenta la fragilidad de la sala y el peligro que esto añadía al combate.

—Si ese bruto sigue golpeando así las paredes de este sitio puede derrumbar el techo sobre nuestras cabezas— se dijo a sí mismo el "Meteoro", dispuesto a avisar a su compañero —¡¡Rata!! ¡Cuidado con dónde golpea o puede destrozar la infraestructura de la galería de túneles!

—Prefiero preocuparme por que no me golpee a mi, gracias... tsk— se quejaba el ladrón, concentrado en esquivar los golpes de Scotland, que seguían impactando en paredes y suelo, haciendo tambalearse la sala con cada uno de estos —O paso a la acción o no seré capaz de acabar con él... Rope Action... tsk... ¡Musubime!

Las sogas del ladrón se estiraron hacia el Chief por el impulso de Rata, intentando enrollarse en su torso y brazos para dejarlo inmovilizado, pero dada la complexión del "Montañoso" estas no pudieron enrollarse completamente dejándo así libre a Scotland y muy indefenso a Rata, que consiguió esquivar el garrotazo de l primero por los pelos.

—¡Mierda!

—Vaya inútil... JA JA JA JA... Estoy empezando a aburrirme de perseguirte, así que acabaré con esto rápido. ¡Bastion Dreh!

Scotland comenzó a dar vueltas a su bate primero, dejándose llevar por la inercia después y comenzando a girar sobre su eje con el bate horizontal, convirtiéndose así en una peonza muy peligrosa tanto para su oponente como tara todos los que estaban en la galería de túneles. Pero esta situación facilitó que Rata se diese cuenta de que tenía delante el punto débil de su rival.

—Mientras más grandes son... — se dijo mirando las piernas de Scotland —¡bingo! Rope Action...— exhaló mientras se agachaba para esquivar el bate claveteado, que pasó rozando su cabeza —¡Musubime!

Esta vez las dos sogas sí que se enrollaron en las pequeñas extremidades del Chief, uniéndoselas haciendo que perdiera el equilibrio y cayese al suelo, causando un gran estruendo. Dado a que su estrategia había tenido éxito, el alegre Rata se acercó a su oponente sonriendo con la mano en el pañuelo del cuello.

—Esto se acaba aquí grandullón...

—Pero si casi ni hemos empezado... JA JA JA— para sorpresa del ladrón, Scotland extendió la mano y alcanzó a Rata por el cuello, causando conmoción tanto en el ladrón como en Canonbolt y el Chief de Kupa, que estaba ya cantando victoria —¡Bastion Griff!

El gran hombre estampó con todas sus fuerzas al pirata contra el rocoso suelo, haciéndole sangrar por la nariz y que de paso soltase las sogas que mantenían a Scotland casi deshabilitado, quien se levantó de nuevo alzando su bate claveteado y bajándolo rápidamente hacia el ladrón, quedando los compañeros de este en shock por el repentino giro de acontecimientos.

—¡BASTION VERODEN!

—¡GAHG!

El potentísimo mazazo acertó en el vientre de Rata, haciendo que casi quedase inconsciente y tosiera gran cantidad de sangre. El timonel de los Relámpago Blanco hizo el amago de ir a vengar a su compañero, pero este lo paró haciéndole una señal con la mano, intentando levantarse a duras penas y respirando forzado.

—S-solo estaba impidiendo... que golpease la sala de nuevo... tsk... Pero ya es hora de acabar con esto...

Sorprendido de que el pirata aún pudiese moverse, Scotland alzó nuevo su bate con intención de repetir el daño causado con su movimiento anterior, sonriendo sádicamente, pero Rata consiguió enroscar una de sus sogas en su muñeca, tirando para impulsarse hacia el Chief mientras al mismo tiempo soltaba esa mano del arma. Con el impulso brindado, el ladró pateó la otra muñeca de Scotland, desarmándolo completamente. Aún en el aire, el pirata echó mano a su pañuelo, desatándolo y poniendoselo en la cabeza al mismo tiempo que llegó al suelo.

—¡Fake Thunder Captain!— gritó mientras el trapo se amoldaba a su cabeza.

Después de esto el silencio reinó en la sala la verdadera apariencia de Rata en aquel momento era la del ladrón con una bandana y antifaz sobre su cabeza imitando la cabeza y gafas de sol de Jaike, pero las otras tres personas percibían al pirata con la apariencia del verdadero "Relámpago Blanco" Jaike K. Zander, causando una gran conmoción en los tres, en especial del Chief, quedando completamente atónito.

—E-eso es... una...

—¡Rope Action: Musubime! Ahora te voy a servir el "primer plato" de la fruta Isho Isho.

El ladrón ató la soga el brazo de un paralizado Scotland, totalmente confundido porque en toda su travesía por el East Blue nunca había visto nada parecido. Mientras se acercaba a su objetivo Rata iba armando el puño en el aire, que poco a poco se iba iluminando por obra de una chispa blanco-azulada que se repartía por toda su mano como si del poder de la fruta Goro Goro se tratase.

—U-una fruta del diablo...— masculló por ultimo el Chief de Gu, antes de encajar el fuerte golpe.

—¡¡FAKE GORO BULLET!!

El potente puñetazo eléctrico de Rata quedó con la boca abierta a Itoru y Canonbolt, y chamuscó toda la cara de Scotland. Debido al golpe el "Montañoso" quedó sangrando por la nariz y con un diente menos, inmóvil mientras sus ojos se iban tornando poco a poco en blanco, cayendo de espaldas a plomo haciendo retumbar por última vez la habitación. Cuando el ladrón posó sus pies en el suelo se arrodilló seguidamente al volver a sentir el dolor en su abdomen, anteriormente anestesiado por la adrenalina de vencer a un contrincante.

—Uff...— se quejó el pirata, aunque alegre —Un poco más y ese bruto hubiese destrozado la sala.... y mi cráneo, chuuchuchuchu...

Lágrimas en los túneles

  • Patrulla marina Volumen IX: Rescate con éxito
    • Al llegar a Bigreen Yard los marines ya estaba esperando a sus refuerzos en la playa. Tanto el teniente Kushi como el científico y líder de la misión fallida Squirt eran cargado por Monking, quien fue alagado por Steamie por su resistencia contra las fuerzas enemigas, por lo que el teniente menor se enrojeció.

En un húmedo túnel sin apenas iluminación avanzaba Trevor guiándose por la poca luz que le proporcionaba una de sus cerillas para encender cigarros, dejando atrás varias celdas vacías hasta llegar a una donde se encontraba un anciano gravemente herido portando un casco samurai, pero cubierto de vendas y con la cara tapada por una poblada barba y cejas.

—Bingo...— mencionó el mercenario, sacando un pequeño revolver de su cinturón.

A la lejanía pudo escucharse un sonido de disparo impactando en algo metálico, mientras que Rata, Canonbolt e Itoru bajaban las escaleras rápidamente para terminar con la batalla que se estaba dando entre los dos ejércitos en el primer túnel, recogiendo a Jaike, Nakes y Marín de camino dejando confusos a los tres.

—Entonces... ¿Rata-san ha destrozado al Chief el solo?— preguntó incrédulo el navegante mientras seguían bajando rápidamente las segundas escaleras, después de que Canonbolt hubiese explicado la batalla.

—¡POR SUPUESTO NENE! Auch...— respondió dolorido el ladrón, haciendo alarde de sus habilidades.

—Deberías habérmelo dejado a mi— le reprochó el Chief de Kupa, a pesar de que aún seguía temblando por la apariencia de Scotland —, lo habría podido vencer de un solo golpe, hum.

Mientras más abajo llegaban, más se escuchaban los gritos de la batalla entre los dos ejércitos en ese cruce de túneles. Cuando los seis llegaron al lugar, se encontraron una una batalla mucho más grande de la que dejaron al principio.

—¡¡CLIIIIFF!! ¿¡No te dije que acabaras rápido con esto!?— le reprochó el niño, desenvainando de nuevo su espada rota.

—¡Lo intentamos señor-desu!— se escusó Cliff mientras paraba las estocadas de sus enemigos —¡Pero al poco tiempo de iros otra oleada de soldados vinieron como refuerzos!

Esto impactó a los piratas también, que se apresuraron a lanzarse al combate, pero de pronto una voz rota resonó por todas las galerías de túneles, causando una gran impresión en todos los guerreros.

—¡DETENEOS POR FAVOR!

En la penumbra se podía vislumbrar a un hombre bastante alto, de edad avanzada, que caminaba dificultosamente apoyado en una figura algo más baja que el.

—Ya se ha causado suficiente daño... declaro la tregua incondicional de isla Gu en esta guerra...

Cuando la figura quedó expuesta a la luz, apoyada en el "Alto Calibre", y los samurai de Gu vieron de quién se trataba a todos se les escaparon las lágrimas y soltaron sus armas de inmediato.

  • [Chief legítimo del ejército de isla Gu, Fusasimi ]

—¡¡El Chief está vivo!!— gritó uno de ellos, causando una cadena de gritos de júbilo entre todos sus compañeros —¡¡Ahora que lo sabemos podremos desafiar a ese bruto de Scotland!!— este comentario puso un objetivo en la mente de todos los guerreros de Gu —¡¡Sí, acabemos con ese monstruo!!

—No os va a hacer falta, lo he dejado K.O. hace diez minutos— alardeó Rata levantando la mano entre toda la multitud.

Esto causó un tremendo furor entre las filas de isla Gu, que fueron rápidamente a ayudar a su líder, mientras que Trevor se apartaba y se encendía de nuevo un cigarro, pasando por al lado de los cinco piratas y los altos mandos de Kupa confiado.

—De nada.— dijo cortantemente, causando la rabia de Itoru.

Después de aplicar os primeros auxilios a Fusasimi y trasladar el enorme cuerpo inconsciente de Scotland hasta los túneles, el Chief de Gu llamó a su presencia a los lideres del ejército de Kupa, dejando a los piratas y el mercenario fuera de la habitación donde antes se encontraba "el Montañoso".

—Así que buscáis acabar con la guerra...— entendió el anciano, después de que Cliff le explicara la situación —Y según he entendido buscáis reunificar el territorio... hummm... en ese caso, si accedéis a solamente una petición estaría dispuesto a apoyar vuestra empresa... únicamente a modo de defensa propia.

—Es decir— tradujo "Espada Herrumbrosa" —Que no nos apoyarás en una guerra propia, sino que solamente defenderás tu territorios de otros y nos darás cobijo.

—Así es... no puedo permitir que los privilegios de Gu se vean afectados.

—¡¡ESTÁ BIEN!!— le gritó Itoru, quien se iba alterando por momentos dejando ver que la diplomacia no era su punto fuerte —¿Cual es esa petición?

—Que en caso de que logremos acabar con esta situación... que en el gobierno haya un ministro de isla Gu que se encargue de velar por los intereses de este terreno... y que ese ministro sea elegido por mi... hummm...

Esto sorprendió a Cliff, pero el Chief lo tenía ya más que claro.

—Vale, muy bien, prometido... — el muchacho le tendió la mano al anciano, que la estrechó con escasas fuerzas dado su estado —Entonces, nos volveremos a ver. Cliff, di a los hombres que se preparen para partir, nos vamos a ver a Speck...

—¡Oi!

—Parece que la cosa ha acabado bien con ese anciano...— informó el ladrón de los Relámpago Blanco, que estaba escuchando la conversación, haciendo que el capitán de la banda se alegrase y desentusiasmase un poco a la vez.

—Al final no ha estado tan movidito este viaje— mencionó Jaike —, pero así he podido dejar que se me cerrase un poco la herida... ¡así que en la próxima ocasión podré dar un poco más de guerra, yoshishishi! ¡Rata!— se dirigió al joven —Felicidades por esa victoria... ya me contarás cómo lo has hecho...— finalizó poniéndose en camino hacia las embarcaciones. Esto último causó la curiosidad de Canonbolt, que acababa de recordar la victoria del ladrón sobre Scotland.

Una vez que ya estuvo todo preparado para zarpar, el convoy de cinco barcos puso rumbo al sureste para llegar a isla Laori, agrupándose igual que en su primera expedición.

—Tengo curiosidad por conocer a ese "Cabeza-cañón", yoshishishishi— reía Jaike avistando ya isla Laori debido a su tamaño y proximidad con Gu.

Paso adelante

  • Patrulla marina Volumen X: Reclamo
    • Mientras iban en el buque de Steamie, el caracolófono de Kushi comenzó a sonar, haciendo que todos en el barco se fijasen en Monking, que era quien cargaba con el cuerpo del oficial.

Después de menos de medio día de viaje el convoy de barcos de Kupa arribó a un gran puerto, parte de una ciudad costera cuyas construcciones tenían un estilo oriental muy característico. Parecía ser una ciudad con mucho movimiento ya que miles de personas recorrían sus calles con prisa.

Cuando los soldados de Kupa se dispusieron a atracar en aquel puerto, un gran estruendo proveniente de las afueras de la ciudad rompió la sosegada actitud de los habitantes de esta, y causó la curiosidad de los cinco Relámpago Blanco. Sin embargo, Itoru bajó del barco rápidamente con una gran emoción y alegría, de la cual Cliff parecía conocer el motivo.

Después de tener todo listo para partir de nuevo, los cinco piratas bajaron del barco acompañados por el séquito de Itoru y por Trevor, que permanecía en silencio fumando uno de sus puros. Poco a poco el ruido podía distinguirse como los cascos de un gran grupo de caballos, que cuando entró en la ciudad causó un gran júbilo entre los ciudadanos. El grupo de caballeros recorrió la ciudad a toda velocidad levantando una gran polvareda, frenando al estar próximos al puerto hasta`pararse totalmente delante de los barcos de Kupa.

Cuando la polvareda se disipó se pudo ver al líder de estos samurai a caballo bajarse del suyo, un hombre con una armadura un tanto diferente y un pelo en forma de arma de color azulado, sonriente.

—Pero si tenemos aquí al pequeño "Muerte Silenciosa" y su séquito...— dijo el hombre acercándose al grupo sonriendo, y mirando después al grupo de piratas —y vosotros debéis de ser los corsarios en los que Itoru y el país de Kupa han depositado su confianza.

—Y tu debes de ser el Chief de esta isla, Speck ¿no?— preguntó Nakes, aunque dando ya por correcta su hipótesis.

—Vaya modales...— se dijo a sí mismo golpeando a sí mismo la frente —Correcto, soy el Chief de Laori, Speck para los amigos...— prosiguió apuntándose con el pulgar y sonriendo —y "Cabeza-cañón" para el resto de Sengoku.

  • [Chief del ejército de isla Laori, “Cabeza-cañón” Speck]

—Mi nombre es Jaike— se adelantó el "Relámpago Blanco" en nombre de su banda, tendiendo la mano a Speck y estrechádosela firmemente —, Jaike K. Zander, capitán de los Piratas Relámpago Blanco, y Marín, Rata, Canonbolt y Nakes son los demás componentes.

—Hechas ya las presentaciones-desu...— interrumpió Cliff —Supongo que te habrás imaginado que no hemos venido aquí solo para saludar-desu...

—Ya lo suponía... Pero antes dejadme mostraros un poco de hospitalidad— Speck se giró hacia la ciudad y la gran masa de gente que se había concentrado en la entrada del puerto— ¿Algún voluntario para ofrecernos su casa y algo para picar?

Algunos minutos más tarde los samurais y los cinco piratas se encontraban sentado en el tatami de una casa cercana al puerto, acabándose una taza de té que parecía no agradar mucho a Jaike mientras ponían al día al Chief de Laori, quien también tenía nueva información para el grupo.

—Ya veo... así que Gu se ha puesto de vuestro lado... Eso os pone en una posición avanzada pero... según ha llegado a mis oídos los países de Veninu y Bira han establecido una férrea alianza y podrían unirse a ellos también los renegados...

—No pinta nada bien esta nueva información, señor-desu...— matizaba Cliff a Itoru, dándose cuenta de que las tornas no estaban de su favor, como al principio pensaba.

—Entonces hay que adelantarse a esta alianza.— señaló Marín, entrando en la conversación —No le podemos dar la ventaja de fortalecerse, Jaike.

—Estoy de acuerdo— sentenció el capitán.

—Creo recordar que esa isla que has mencionado no está muy lejos de aquí— dijo Nakes, recordando el mapa de Sengoku —, no tardaríamos más de un día en llegar hasta allí según mis cálculos, Jaike-san.

—Entonces estamos tardando en irnos, ¿no creéis?— se levantó Jaike súbitamente, a lo que el Chief de Kupa asintió enérgicamente y confiado. Después de esto el "Relámpago Blanco" salió a la calle seguido por los cuatro piratas, y por Itoru también de no ser porque Cliff lo agarró y obligó a sentarse de nuevo.

—No hemos venido aquí en busca de ánimos, señor-desu— dijo serio el sub-Chief, haciendo que el niño recordase algo.

—Sí...— dijo serio el niño, mirando hacia el tatami —Speck, hemos venido aquí porque el país de Kupa ha visto un hueco para abrirse paso hacia la unificación del archipiélago tal y como mi padre deseaba... gracias a esos piratas. Pero sabemos que nuestro territorio no es un territorio guerrero, y por eso hemos venido a pedirte ayuda... como aliados o como amigos, pero... ¡Tenemos que ayudarnos a ganar esta guerra!

—......— la determinación del Chief de Kupa había quedado mudo a Speck, que no se esperaba tal espíritu de combate encerrado en un cuerpo tan pequeño —... Como aliados debemos apoyarnos en las buenas y en las malas... pero... no puedo dejar la isla desprotegida si hay una alianza tan poderosa como la de nuestros rivales en el camino a la victoria... Espero que podáis comprender que no puedo sumar mis tropas a las vuestras, ya que dejaría indefensa Laori...— estas palabras fueron una piedra en el corazón tanto para Itoru como para Cliff —pero... Sumaré mis propias habilidades con las vuestras, y la suma de nuestras voluntades nos llevará a la victoria, ¡dadlo por seguro!— sonrió el Chief, concluyendo y llenando a los dos samurais de alegría.

En el nevado castillo principal de Veninu, mientras tanto, la líder del ejército de Bira Farisse leía y releía para sí un pergamino que sostenía en sus manos, mientras que miraba desde el balcón hacia una isla próxima, ante la mirada despreocupada de Irvin.

—Si esto resulta ser una trampa... borraré a los renegados hasta de la propia historia de Sengoku... Nadie juega ni con Bira ni con la "Danzarina"— articuló con aire sádico.

Al este de este lugar se encontraba la isla de Furam, territorio gobernado por el "Monje Militar" Hemond... O al menos antes del incidente que marcaría un antes y un después en este territorio.

—Los estorbos tan estúpidos como tú se eliminan del camino sin dificultad ninguna...

En la planta más alta del un ostentoso castillo oriental, en la sala donde solía descansar el Chief de Furam, este mismo yacía inconsciente bajo un pie del capitán Kotei, que fumaba un puro mirando con desprecio al alto mandatario, para luego golpearlo con el pie y apartarlo rodando de su vista. En el mismo habitáculo, asustado en una esquina se encontraba Anguss, incrédulo por la facilidad, rapidez e invulnerabilidad con la que el marine había vencido a la máxima figura de la isla.

—Deja de estar ahí agazapado como una triste rata y dile a tus hombres que preparen un barco, nos vamos de aquí— le ordenó el "Paso Mudo" mientras salía de la habitación tranquilamente.

El "Incendio de Furam" optó por llevar a cabo su orden, por miedo a que Kotei hiciese con él lo mismo que le había visto hacerle a su Chief, y corrió hacia los embarcaderos de la isla.

—Cinco restantes. El plan sigue por buen camino— le decía el capitán a su collarín —Habéis elegido al mejor para esta misión, ¿tan importante era esto para vosotros?...

[Got'cha!]

Blanco destino

  • Patrulla marina Volumen XI: Sereno
    • La voz que salió del animal era la del Comandante Konor, que serena y tranquilamente, ordenó a los miembros de la Marine presentes en la embarcación que le dijesen sus coordenadas y concluyó, conociendo estas, citándose con ellos en la base de una isla cercana.

Después de un tiempo de preparativos y viaje que tanto para Itoru como para Jaike se hizo eterno, los primeros "tierra" empezaron a escucharse, y piratas y samurais pudieron vislumbrar en el horizonte una isla de elevada altitud, cubierta por un manto de nieve que hacía parecer que la isla tenía un clima totalmente distinto al del resto del archipiélago. Habían llegado al país del hielo y las pieles, el País de Veninu.

Su desembarco en la isla fue mucho más pacífico de lo que esperaban siendo este un país enemigo, pero no se lo pensaron mucho y comenzaron a caminar hacia la ciudad más poblada de la isla cubiertos con sombreros kasa y pieles para pasar desapercibidos. Caminaron en grupos separados para no levantar sospechas de que eran un grupo de samurais, liderados por Cliff, en cuyo grupo iban Itoru, Jaike y Canonbolt; Speck con Marín, Rata y Nakes y un último en el que se encontraba Trevor, a pesar de las quejas de este por querer investigar el lugar él solo. El paso de los grupos era lento y pesado debido a que los caminos eran siempre una subida y a la cantidad de nieve que estaba acumulada en el suelo.

El grupo de Jaike y Canonbolt, que había dejado atrás a los demás, alguna que otra vez pasaba por pequeños campamentos con tiendas de campaña y fogatas, algo que dio curiosidad al capitán pirata.

—No hemos pasado por ningún pueblo, pero sí que hay muchos campamentos. ¿No vive mucha gente aquí? Aunque no me extrañaría, porque con el frío que hace... aah... aaaah... ATCHIS!

—Salud...— respondió el "Meteoro", ya cansado también de tanta nieve.

—Este es un país de cazadores-desu— respondió Cliff —, la mayoría de su población son expertos en rastrear y encontrar venados o jabalíes para poder alimentarse-desu, ya que su clima no es adecuado para el cultivo, y por eso se están continuamente moviendo, se podría decir que es una población nómada-desu— concluyó el sub-chief —Por esto se le conoce como el país del hielo y las pieles... o el país de las emboscadas.

Esta declaración hizo que ambos piratas subieran la guardia y estuvieran muy atentos de su alrededor. Mientras tanto...

—¿¡CÓMO PUEDES ESTAR DICIENDO QUE TE GUSTA EL FRÍO!?— se quejaba Rata a Marín chillándole en el oído mientras Speck se reía de la desmesurada reacción del ladrón.

—No se, no me molesta...— respondía el primer oficial, aguantando estoicamente los rayos de odio que le lanzaban los ojos tanto de Rata como del hombre-serpiente, que llevaba encima tres abrigos de pieles y otros tantos sombreros kasa.

Mientras duraba la discusión, el grupo llegó al poblado que deba la entrada al castillo del Chief del país, en el cual solo encontraron ancianos y niños pequeños en las chabolas de madera que conformaba ese lugar. Nada más entra el ruido de otro grupo de gente proveniente de fuera del poblado los alertó, volteándose las cuatro personas más poderosas del grupo para hacerles frente, solo para darse cuenta relajados de que era el grupo de Cliff.

—¿Falta un grupo no?— dijo Canonbolt, dándose cuenta de que el grupo de Trevor no había llegado aún.

—...— Cliff agachó la cabeza, temiéndose lo peor.

—Aquí hay algo que está mal...— dedujo Nakes, mirando a la población actual del lugar —, no puede ser que este sea el lugar más poblado habiendo solo ancianos y niños...

—El Chief ha abandonado la isla con su ejercito, pero aquí tengo a dos a la vez. Creo que hoy estoy de suerte.— se dijo una figura agazapada detrás de una de las chavolas, observando al gran grupo de samurais —Además tenemos aquí a quien parece ser el "Relámpago Blanco"... Creo que podré acabar con los tres antes de que mis otros dos objetivos lleguen a su destino.

De repente, un gran golpe electrificado le cayó desde el cielo, despejando algo de la nieve del suelo, la figura fue capaz de esquivar el golpe. Sorprendido, miró a quien le había descubierto, que no resultó ser otro que Jaike. Ante esto, el hombre se puso de pié ante su oponente, revelando ser el capitán Kotei.

—Hmpf... no se como me has descubierto, pero no puedo perder mucho tiempo contigo, terminaré esto rápido.

—A ver de qué eres capaz, yoshishishi— respondió el pirata, desafiante— Algo me dice que sabes dónde está el Chief de este sitio... y nosotros tenemos que derrotarlo— dijo abalanzándose sobre el marine.

—Buena suerte si queréis encontrarlo en la isla.

Mientras tanto, Trevor llegó al lugar corriendo, sin su grupo de samurais detrás.

—El Chief no está en la isla...— dijo al grupo, haciendo que todos pusieran sus miradas en él —Ha zarpado para reunirse con los renegados.

Esto desbarató todos los planes de Speck y Cliff, causando angustia en este último y provocando que diese la orden a sus soldados de que volvieran a los barcos, apremiando a Itoru para que no se quedara atrás. Ante esto, el capitán marine reaccionó de una forma totalmente inesperada para el pirata, corriendo contra él.

—No puedo dejar que se me escapen, lo siento mucho...

Y en un abrir y cerrar de ojos el marine había atravesado a Jaike como si fuera un fantasma, haciendo lo mismo con todos los samurai hasta llegar a Itoru, inmovilizándolo en el suelo con un cuchillo en la garganta mientras apuntaba a Speck con una pistola de chispa, paralizando a todos los presentes por lo que acababa de suceder; y con una mirada fría hacia Cliff y sin dudar lo más mínimo se dirigió a este:

—Todo el mundo quieto, de aquí no se va nadie...

Paso Mudo

  • Patrulla marina Volumen XII: Recuperación gustosa
    • Debido a que el barco de Steamie, Monking y compañía arribó a la isla de quedada mucho antes que su superior, los marines se dieron el lujo de recuperarse de sus heridas hartándose de comer en un gran banquete.

One Piece The Very Very Strongest

—¡¡Goro Goro no Lance!!

Sin que el capitán de la Marine pudiese si quiera reaccionar, el "Relámpago Blanco" se abalanzó contra él haciendo uso del poder de su fruta del diablo y se lo quitó de encima al pequeño Chief, que se incorporó y desenvainó su despuntada katana con la intención de entrar él también en la reyerta, cosa que Cliff impidió anteponiéndose entre él y los combatientes.

—Ni se te ocurra-desu. Tenemos asuntos más importantes de los que ocuparnos-desu...—dijo mirando desafiante a Trevor.

Mientras tanto, Jaike y Kotei habían dejado de rodar por el suelo, solo para dejar al marine con una posición de ventaja sobre el pirata, estando encima de su pecho sujetando sus brazos. Al observar detenidamente al joven capitán, Kotei se dio cuenta de los vendajes que recorrían su pecho, y asestó un fortísimo puñetazo a sangre fría en esta zona, provocando un agudísimo dolor en el pirata.

—Tu punto débil sobreexpuesto, novato...— dijo mientras golpeaba de nuevo con la misma dureza, haciendo que Jaike se viese forzado a soltar un grito de dolor.

Ante esto los cuatro piratas restantes se apresuraron contra el Marine, pero su capitán les negó la ayuda después de soltarse de un rodillazo en la espalda de Kotei, con mucho esfuerzo.

—Dejádmelo a mí— exhaló, llevándose la mano al ensangrentado pecho, intentando quizá sofocar el dolor —, acompañad a los demás, ahora os alcanzo... tsk.

—Hay personas que creyéndose valientes son estúpidas... No te creía una de ellas muchacho.— sentenció el "Paso Mudo".

Siguiendo la orden de Jaike, los piratas encabezados por fueron tras de los samurai. Este grupo se había adelantado debido a la información de Trevor, de la cual "Espada Herrumbrosa" desconfiaba.

—¿Dónde están los demás soldados que iban contigo-desu?— le recriminó el sub-Chief mientras apresuraba al grupo para llegar cuanto antes al barco

—Muertos— sentenció el mercenario, sin ningún atisbo de compasión por ellos.

—¿Y cómo has sobrevivido únicamente tú-desu? Hay algo turbio en todo esto-desu...

—No me creas si no quieres, yo no tengo la culpa de que sea el único que puede cuidar bien de su pellejo.

—¡¡¡Goro Goro no Bullet!!!

Por fin un dolorido Jaike consiguió acertarle un puñetazo electrificado al escurridizo capitán, del cual lo mandó volando contra una de las cabañas y consiguiéndose unos segundos de descanso. Pero para sorpresa del pirata, la construcción parecía no haber sufrido ningún daño a pesar de que el marine la había atravesado. Ante la atónita mirada del "Relámpago Blanco", Kotei pasó a través de la casa de nuevo tranquilamente, acariciándose la cara por el golpe.

Pass... Al final resulta que eres más duro de lo que creía, pero no tengo mucho más tiempo que perder.—masculló mientras ponía en marcha el caracolófono de su cinturón —Empezad con los preparativos, vamos a Sekihara inmediatamente.

[Got'cha!]

—¿Crees que te será tan fácil librarte de mí, marine fantasma? ¡Goro Goro no Ram!— se lanzó contra él el capitán pirata con una patada electrificada, haciéndose a la idea de que se encontraba ante un usuario de fruta del diablo.

—Demasiado predecible...

Después de esquivar sin mucha dificultad la patada voladora del "Relámpago Blanco", Kotei apuntó sus manos hacia Jaike nada mas caer delante de él, abriéndolas poco a poco. Para sorpresa del pirata, un agujero cilíndrico empezó a abrirse en su torso al ritmo de las manos del Marine, sin causarle dolor ninguno pero sí paralizándolo al momento (Snake Pass).

—No puedo dejar que me robas más tiempo, tengo una tarea que cumplir. Y no podrás interponerte, nada puede. No con el poder que me otorga la fruta Pasu Pasu. Gracias a mi habilidad me he infiltrado en millones de lugares, completado cientos de misiones especiales, y acabado decenas de conflictos como este desde dentro... Y ahora lo voy a hacer una vez más.

—No sabes muy bien con quien estas hablando... ¡Soy Jaike K. Zander, el próximo Rey de los Piratas!

—Qué curioso, tu nombre me es familiar... Pero aquí se acaba este encuentro.— sentenció el marine, agrandando el hueco hasta que él mismo cupiera a través del pirata, manteniendo abierto el hueco para que éste no pudiese seguir enfrentándose a él.

—Yo shi shi... ni hablar. Goro Goro no... ¡Charge!

Jaike comenzó a generar electricidad de su cuerpo aún sin poder moverse, hasta lograr una esfera eléctrica recubriendo todo su cuerpo que creció rápidamente hasta engullir también a Kotei, explotando dicha esfera en una violenta descarga que se tragó a ambos capitanes, despejando el lugar de nieve.

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