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Los Hombres Lobo de Barconegro
Los hombres lobo de Barconegro 2.0
Información
Número de capítulos En proceso...
Creador Megatroy
Muy buenas noches, queridos compañeros, mi nombre es Megatroy, poneos cómodos en vuestro sillón y escuchad con atención, pues os voy a contar una historia, una historia sobre una pacífica y preciosa aldea donde sus habitantes llevaban una vida tranquila y llena de felicidad y jovialidad...
Evil Laugh Sound Effect

Felicidad...

Capítulo 1: Primera noche

Había una vez, en una pequeña isla situada a principios del enorme mar conocido como Grand Line, una aldea de tamaño no muy grande, una aldea que no pertenecía a ningún país ni siquiera al Gobierno Mundial, apenas contaba con 28 habitantes, los cuales se pasaban el día felizmente con sus quehaceres... sin embargo... por la noche no todo era luz y color...

Unos malvados y feroces hombres lobo que se hacían pasar por simples aldeanos durante el día, se manifestaban en su auténtica forma en cuanto caía la noche...

Siete figuras de color negro se vislumbraban en la oscuridad, en cuanto la luna se alzó lo suficiente, se pudieron observar sus aspectos, los hombres lobo habían aparecido, siendo cuatro de ellos con pelajes marrones y tres con diseños diferentes...

Ed: Bueno...  ¿por fin os habéis decidido sobre la víctima de esta noche?

Meredy: Últimamente la cosa está difícil... ya han caído bastantes, tanto por su parte como por la nuestra, por lo que las opciones y posibilidades se reducen considerablemente.

Xiro: Pfff... qué más da, tengo hambre, así que vamos a buscar a alguien que se me ha antojado una pierna.

Enzo: Qué pesado, tienes hambre a toda hora, así que tu opinión no cuenta, tenemos que ir con cuidado, no vaya a ser que la caguemos y ataquemos a quién no debe.

Meredy: Aún así, ya llevamos dos días sin comernos a nadie, y quieras que no, nos debilitamos.

Ed: La niña esa.

Meredy: ¿La niña?

Xiro: Tiene poca carne, y está flacucha, no tiene grasa, que es lo que está rico.

Ed: Pero me da mal rollo, no me gusta, hay que matarla.

Xiro: A mí me gusta el tío grande y gordo que vive al lado del otro tío flaco... ¿cómo se llamaba?

Enzo: El gordo, Jeoffrey, el delgado, Kevin.

Meredy: Igual es mejor matar al flaco.

Xiro: Pero...

Enzo: Tiene razón, no somos demasiados, y el gordo nos podría llevar más trabajo, lo dejaremos para otro día.

Xiro: (Joder...) Vale, pues al flaco.

Hombres lobo

Los hombres lobo partieron a la caza de Kevin, quién dormía plácidamente sin esperar lo que se le venía encima... pero estos seres habían ignorado lo que les estaba observando detrás de una casa...

Un extraño ser con apariencia de perro, pero vistiendo unas gafas de sol y sombrero de copa gastado miraba hacia los hombres lobo, rápidamente, volvió a ocultarse detrás del muro mientras miraba su cuerpo, como una maldición le consumía, y este comenzaba a dudar sobre si debería seguir luchando consigo mismo...

Maxwell: Mierda., mierda, mierda...

La maldición del hombre lobo continuaba devorando a este ser, cubriendo de pelaje gran parte de su cuerpo, y su mente, comenzaba a estar tan trastocada como el resto suyo.

Maxwell Perro lobo

Maxwell: Llevo años con esto, llevo años luchando contra esta mierda y no he conseguido que desaparezca, he probado todo tipo de métodos para volver a ser como antes, pero conforme van pasando los días, comienzo a pensar que igual debería irme con ellos...

Capítulo 2: Primer día

El pobre perro lobo pasó toda la noche sentado en una esquina mientras luchaba contra su propio destino, en un atisbo de gloria,  la maldición que le corrompía frenó su avance, este curioso ser acabó andando toda la noche mientras recapacitaba sobre su vida, mas, por su parte, los hombres lobo salían de la casa del joven Kevin mientras estos se relamían la sangre de entre los dientes...

A la mañana siguiente, el gran grito de Jeoffrey, quién era el compañero de casa de Kevin, despertó a todo el pueblo, haciendo que la noticia se expandiese como un reguero de pólvora; a mediodía, el alcalde del pueblo convocó una asamblea, reuniendo a todos los habitantes para debatir sobre lo que había pasado esa noche...

Jolwuf: Muy bien, queridos camaradas... seguramente todos seáis conscientes de porqué estamos aquí.

Todos los asistentes contestaron con la cabeza, dando una afirmación al alcalde de la aldea.

Jolwuf: Por desgracia... nuestro querido compañero Kevin ha fallecido esta noche en extrañas circunstancias... su cuerpo estaba totalmente destrozado, apenas quedaban algunos órganos por el medio y todo estaba bañado en un enorme charco de sangre... y lo peor... es que no tenemos ni idea de qué ha ocurrido...

???: Señor alcalde.

Jolwuf: ¿Eh?, oh, Maxwell.

Mexwell: Sí... tengo una teoría...

Jolwuf: Pues no esperes, dínosla rápido.

Maxwell: Anoche estuve... dando un paseo para airear la cabeza, pero vi unas siluetas de color negro en la noche que me perturbaron bastante...

Jeoffrey: ¿T... tienen alguna relación con que Kevin...?

Maxwell: Estoy muy seguro, pude escuchar como hablaban sobre el asesinato de Kevin y sobre como se lo iban a... bueno...

Jeoffrey: ¿A...?

Maxwell: ... Comer...

La aldea entera se sorprendió ante las palabras del joven, mostraron una muesca de asombro, incluyendo los siete hombres lobo que pasaban el día como aldeanos comunes y corrientes...

Maxwell: Estoy seguro de que se trataba de una especie sobre natural... no estoy seguro del todo, pero lo más probable sería que se tratase de...

???: Hombres lobo...

La aldea giró la cabeza para contemplar a un joven con una diadema en la cabeza, una toga de mano y un tercer ojo en la frente, a pesar de su aspecto estrafalario, este parecía conocer bien la situación.

Shenler: Estoy completamente seguro de que se trata de ellos, he leído en varios libros maldiciones sobre esta tierra, además de haber podido percibir algo esta noche a través de mi bola de cristal...

???: ¡No le hagáis caso, solo es un alborotador!

Shenler: ¿Disculpa?

La gente volvió a girar la cabeza para descubrir a otra persona, pero este tenía un aspecto aún más extraños, vestía una larga toga con un símbolo de una calavera y llevaba un sombrero picudo...

Crodo: ¡He escuchado rumores sobre ti, antes de llegar a esta aldea no fuiste más que un infame capitán pirata, y no eres el único, estamos rodeados de criminales!

  • El Abominable Sectario, Crodo ]

Crodo: Sabéis de sobre quienes son los piratas malvados aquí... y solamente librándonos de ellos podremos llegar a sobrevivir, si lo que dice es verdad, los hombres lobo no son el peor de nuestros problemas.

Shenler: Crodo, llevas desde que llegaste a esta isla así, todos conocen tu fama, no haces más que reclutar soldados para que se unan contigo y crear un ejército... los manipulas.

Jolwuf: Por favor, dejaos de peleas, ahora necesitamos saber qué hacemos con los hombres lobo.

Capítulo 3: Las reglas del juego

Maxwell: Pues es eso, básicamente, no tengo mucho más que decir...

Jolwuf: ¿Ni siquiera sabes cuántos eran?

Maxwell: ¡Eso sí, me acuerdo de que eran un total de siete lobos!

Jolwuf: Hmmm...

Shenler: Pero según vi yo... no todos eran iguales.

Maxwell: C-cierto, habían tres de ellos que tenían un aspecto diferente al de los demás.

???: Disculpad...

La gente de la aldea se volvió para escuchar de dónde venía esa voz, que era una mujer joven que parecía bastante preocupada por la situación.

Madre genérica: Si han despertado una vez... eso quiere decir que seguramente vuelvan a atacar, habría que tomar medidas.

Jolwuf: Cierto, y creo que he llegado a una conclusión...

Todo el mundo comenzó a escuchar al alcalde con los oídos bien abiertos y los ojos como platos, aunque el hombre sabía de sobra que era una medida que no le gustaría a todo el mundo, pero como se dice... a situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

Jolwuf: Vamos a hacer ejecuciones.

Aldeanos: ¡¿Cómo?!

Jolwuf: Cada día, por la mañana, haya muerto alguien o no, se hará una votación, después de un debate entre todos nosotros, se decidirá a un culpable, y, por consiguiente...

Maxdre genérica: Es una medida un poco fuerte...

Jolwuf: Pero habrá que hacerla, es una situación muy comprometida y desesperada, no podemos arriesgarnos a que más personas inocentes sean asesinadas.

Jeoffrey: Tiene razón, no se me ocurre a mí otra cosa...

???: ¡Pe-pe-pe-pe-perdónenme!

La gente volvió su cabeza hacia un hombre con pelo corto y una larga toga, parecida a la que llevan los jueces.

Aristanis: La-la-la idea está bien, pero creo que sería mejor añadir una última me-me-me-medida.

Jolwuf: ¡Su señoría!, desde luego, todos nosotros sabemos de su experiencia en este tipo de situaciones, ¿qué sugiere?

Aristanis: De-de-de-desde luego, aunque a la gente le parezca una medida desesperada lo suyo, será necesario para parar esta ola de crímenes cuanto antes, pero este pueblo necesita de algo más...

Jolwuf: ¿Cómo?

Aristanis: U-u-u-u-un alguacil.

Jolwuf: ¡Esa es una idea magnífica, su señoría, de hecho, podríamos votarlo ahora mismo!, ¿algún voluntario?

Sin embargo, la gente estaba aterrada, sabían de sobra que si eran elegidos alguaciles, ellos iban a ser los próximos en ser asesinados, sin embargo, varias voces comenzaron a sonar de fondo...

Cecilie Kochizaki: ¡Yo me presento!

Venjen Aldric: Yo voy.

Second Shenler: Podría ser bastante útil...

Crodo: ¡No podéis olvidaros del gran Crodo!

Jolwuf: Muy bien... hoy dejaremos pasar lo de las ejecuciones, pero vamos a hacer una votación, y de aquí, uno de vosotros saldrá elegido domo alcaide.

Capítulo 4: Segunda noche

Jolwuf: Estupendo, pues decidido queda, a partir del día de hoy, el nuevo alcaide de la aldea será... ¡Venjen Aldric!

Crodo: Maldito pirata... seguro que les ha amenazado a todos.

Second: Hm, ya lo sabía.

Cecilie: *Esconde una flauta* Ya serás mío... alcaide.

Venjen: De puta madre... ¿y qué tengo que hacer?

Jolwuf: Venjen, a partir de ahora tú tomarás la iniciativa sobre la captura de los hombres lobo, tendrás la primera palabra durante los debates, tus votos contarán el doble y deberás hacer guardia por las noches, no vaya a ser que mañana amenezca con un nuevo cadáver...

Venjen: Hm, me parece justo.

Jolwuf: Más te vale, no puedes rechazar el cargo, en fin, disuelvo esta reunión, que cada uno vaya a hacer sus cosas y mañana ya veremos si hemos evolucionado.

Todos: ¡Sí!

Después de estas palabras, los aldeanos regresaron a sus quehaceres, mas no tardó en caer la noche, y , una vez más, los hombres lobo comenzaron a reunierse, para trazar el objetivo de esta noche.

Xiro: Bueno... ¿ahora qué?

Enzo: Lo mejor sería ir a por el jodido sectario, todos los presentes hemos sido capitanes, así que es cuestión de tiempo que venga a por nosotros.

Meredy: Pero si vamos a por él directamente, se darían cuenta en seguida de que los que lo asesinaron serían los hombres lobo, por consiguiente, sabrían que todos nosotros fuimos capitanes, eso cerraría mucho el círculo y nos descubrirían.

Ed: ¿Y si vamos a por el gordo?

Xiro: Eso, eso.

Enzo: Es una posibilidad, no creo que levantásemos muchas sospechas sobre nuestras identidades, además eliminaríamos al que más datos puede aportar.

Los lobos se dirigieron hacia su objetivo, pero lo que ignoraban, es que una pequeña niña que se había escapado de su casa, se ocultaba detrás de un muro para observar sin ser descubierta...

Litia: Madre... mía...

  • La niña pequeña, Litia ]

Xiro: ¡!

Litia : (susurrando) ¡Ah!

Meredy: ¿Pasa algo?

Xiro: Me había parecido oír una voz...

Meredy: Meh, será un sonido de una rata o algo.

Xiro: Seguramente, bueno, vamos yendo.

Finalmente, los monstruos fueron hacia su actual presa, y después de haber observado un rato, la niña volvió corriendo hacia su casa para no ser una nueva víctima de esta noche...

Mas, después de que los hombres lobo terminasen con su matanza de esta noche, una nueva figura con forma canina se alzó, tenía el pelaje de color negro y ojos inyectados en sangre, al igual que sus colmillos y su sed...

Venjen: Uno solo no es suficiente...

Venjen lobo feroz

Venjen: UNO SOLO NUNCA ES SUFICIENTE.

Capítulo 5: Tres casas

El feroz lobo acabó entrando en una de las casas, tras un rato de silencio, el ser acabó abandonando la estancia mientras chorreaba sangre por los dientes y las garras, finalmente, Venjen regresó a su hogar, no sin antes dejar un reguero por el camino...

Pero, para la fortuna de los aldeanos, su asesinato no quedó impune, pues un pequeño zorro apareció detrás de un muro, llegando a ver el reguero de sangre...

Hic: Sabía de sobra que no podíamos estar tranquilos...

Hic zorro

El animalillo comenzó a seguir el rastro, sin embargo, este se cortaba a la mitad, el zorro, gracias a su astucia, pudo suponer hasta donde debía llegar, arribó a un pequeño lugar recóndito del pueblo, en este rincón habían tres casas, este comenzó a entrar en las casas para ver quién vivía dentro.

La primera casa era muy rara, tenía un enorme caldero que echaba humo y estanterías con botellas llenas de líquidos de colores.

Hic: Hmmm, debe de ser la casa de Kodona, siempre ha sido un chaval bastante extraño...

La segunda era una casa bastante normal, el único detalle era una escopeta apoyada en la pared y varios cartuchos desperdigados por la escena.

Hic: Jean... hmmm, es buena gente, pero nunca viene mal desconfiar de gente con acceso a armas de fuego...

La tercera no tenía nada de especial, solo a un hombre de escasa altura y con el pelo largo durmiendo sobre un montón de paja.

Hic: Venjen, es el alcaide, sería extraño que nos atacase ahora que tiene un cargo tan importante, pero siempre podría habernos engañado.

Venjen: *Despertándose* ¿Hm?

Rápidamente, Hic salió a toda prisa de la casa y se ocultó tras un muro pensando en lo que acababa de observar, poco después, el zorro regresó a su hogar para continuar con su sueño...

Pero, aún acabando la noche, una última figura se levantó en el horizonte, una esbelta mujer con el pelo lila claro portaba una flauta.

Cecilie: Bueno chicos... id viniendo que vuestra ama os reclama.

La mujer comenzó a hacer sonar su flauta creando una música hipnótica que ocasionó que varias personas acudiesen a su llamada.

Cecilie: Muy bien... vamos a pasar lista y asegurarnos de que estamos todos.

Las personas estaban en un estado de sonambulismo, no eran conscientes de lo que estaba pasando ni de cómo esta mujer estaba manipulando sus mentes...

Capítulo 6: Primer juicio

De entre todas las personas que habían bajo el embrujo de la flautista, hubo una que le llamó extrañamente la atención, un hombre grande y con ojos inyectados en sangre.

Cecilie: Oh... tú eres nuevo, diría yo...

Ed: *Balbuceo*

Cecilie: En fin, al final cuantos más mejor, estad atentos y escuch...

Pero, para la desgracia de la hechicera, el sol comenzaba a salir en el horizonte, ocasionando que sus esclavos comenzasen a despertar, rápidamente, esta huyó de la escena, tras un rato, todos estos despertaron sintiéndose confusos por el lugar en el que estaban, pero todo se cortó cuando se oyó un grito en el horizonte, rápidamente, el alcalde decidió convocar la asamblea, todos los vecinos se presentaron a la reunión.

Jolwuf: Muy bien, queridos compañeros, ¿estamos todos?

Maxwell: No, todavía quedan el viejo W...

Venjen: No creo que venga.

Maxwell: ¿Eh, qué le ha pasado?

Venjen: Ayer le noté bastante raro y débil, no me extrañaría que esta tarde le hubiese dado un infarto y...

???: Voy, voy.

Para la sorpresa del lobo feroz, el hombre al que había intentado asesinar la noche anterior, se presentó a la reunión con un gran arañazo en el pecho y varias mordeduras  lo largo del brazo derecho.

Maxwell: ¡Uza!

Uza: ¿Qué pasa?, ni que hubieséis visto un muerto.

Venjen: Mira, pues al final no.

Meredy: Uza, ¿qué te ha pasado?

Uza: ¿Hm?, ah, ni idea, estoy mayor ya, supongo que me habré dado contra algún mueble sin querer.

Venjen: (Está vivo el desgraciado...)

El anciano se adentró entre la multitud para pillar sitio para votar durante en linchamiento.

Venjen: (Al menos no parece que sospeche nada...)

???: *Gruñido* Grrrr...

Jaike: Estate quieto, zagal.

El oso del domador no dejaba de gruñir a Ed, quién estaba al lado de este, el animal parecía sospechar sobre este ser.

Ed: Hm, quita, bicho.

Jaike: Eh, tampoco insultarle, que con una orden mía te arranca la cabeza.

Ed: ¿Tú y cuan...?

Jolwuf: ¡¡¡Silencio!!!

Jaike y Ed: ...

Jolwuf: Muy bien conciudadanos, tengo una mala noticia que daros...

Todo el pueblo se preparó para escuchar fuerte las palabras del alcalde, quién estaba bastante afectado por la situación en la aldea.

Jolwuf: Jeoffrey ha sido asesinado...

La gente se quedó de piedra al escuchar la noticia, otro de los habitantes había caído y ahora no contaban con la aportación de nadie que lo hubiese visto... a no ser...

Litia: ¡Yo!

Jolwuf: ¿Tú?

Litia: Yo... salí de casa por la noche para dar un paseo... pero pude ver cómo los lobos hablaban sobre asesinar a Jeoffrey...

Venjen: No deberías decir chorradas tan pronto, niña...

Litia: ¡Que no,  de verdad, no pude verles del todo, pero recuerdo la silueta de uno de ellos!

Maxwell: ¿Y cómo era?

Litia: Era un hombre... alto... y con el pelo largo.

Capítulo 7: Segundo día

Después de un rato seleccionando, el círculo se cerró a unos cuantos, obviamente, hombres altos con una frondosa cabellera.

Crodo: Os arrepentiréis de esto, malvados piratas.

Uza: Sigo sin estar demasiado seguro de lo que pasa...

Jean: Esto es irrespetuoso.

Ed: ...

Kodona: Como se os ocurra algo raro... os mato a todos.

Hollow: Hmm...

Shinko: No entiendo cómo la opinión de una niña importe tanto...

Rata: Je, esto pinta hasta divertido.

Vie: *Ruidos y sonidos ilegibles*

Jolwuf: Bueno, son los más altos del pueblo que, además, tengan el pelo largo.

Litia: ¿Y ese?

Venjen: ¿Eh, te parezco alto?

Jaike: Puede que a ojos de una niña sí.

Venjen: Anda, vamos a llevarnos bien.

Jolwuf: ¿Alguien más tiene algo que aportar?

La gente, sin embargo, se mantenía en silencio, la mayoría tenía demasiado miedo como para salir por la noche, por lo que nadie pudo ver nada a excepción de la niña, Litia.

Litia: Me acuerdo un poco de los ojos, estaban abiertos como platos, debía sentir un gran afán por el asesinato, pocas personas en esta aldea tienen una actitud tan violenta, y unos cuantos ya han sido descartados...

Hic: Igual yo podría decir algo...

Jolwuf: Hmm, supongo.

Hic: Ayer estuve siguiendo un rastro de sangre que me llevó hasta tres casas.

Jolwuf: ¿en serio?

Hic: Y, concrétamente, dos de los habitantes de esas casas estánn ahora catalogados como sospechosos, concretamente... Jean y Kodona.

Kodona: Desgraciado... como salga de esta te vas a enterar.

Jean: No digas eso, solo consigues poner a más gente en tu contra.

Kodona: Grrrr...

Litia: Sí Hic, pero... conseguí luego coger un trozo de la ropa que llevaban los lobos.

Hic: ¿Solo un trozo?

Litia: Suelen desgarrar su ropa antes de entrar en acción, así que, en un despiste suyo, pude agarrar un trozo.

Litia se metió la mano en el bolsillo y agarró una tela de color amarillo claro con un botón negro y trozo de red.

Hic: ¡Eso es de...!

Shenler: Ed...

Ed: ¡!

Jolwuf: Painer D. Ed...

Ed: S... sí.

Jolwuf: ¿Eres un hombre lobo?

Capítulo 8: Tercera noche

Finalmente se dictó la sentencia y Painer D. Ed, al ser descubierto como hombre lobo, fue finalmente sentenciado a la horca, después, todos los aldeanos regresaron a sus tareas habituales hasta que llegó la hora de irse a dormir, este día, los hombres lobo que quedaban todavía en pie salieron una vez más, pare discutir sobre lo acontecido el día anterior.

Meredy: Mierda...

Enzo: Fue culpa suya, se dejó el trozo es de tela, mira que era fácil cogerlo y no dejar pistas...

Xiro: Tengo hambre.

Venjen: Qué pesado eres, habrá que hablar de esto, eras el más cercano a él de todos nosotros, ¿no te molesta que lo hayan ejecutado?

Xiro: Que fuese cercano a él no indica que nos llevásemos bien.

Por su parte, al igual que la noche anterior, Litia se escapó de su casa para poder observar a los hombres lobo mientras se escondía detrás de un muro, pero esta vez no tuvo el suficiente cuidado, pues al acercarse ligeramente, pisó una rama de árbol, alertando a los monstruos.

Meredy: ¿Y eso?

Venjen: Se ha oído algo.

Xiro: ¡Esa!

Al mirar al muro, estos pudieron contemplar a la niña con los ojos casi en blanco por lo que estaba observando, rápidamente,  los monstruos comenzaron a perseguir a Litia por toda la aldea mientras esta corría desesperada por su vida.

Litia: ¡¡¡Ayudaaaaaaa!!!

Enzo: Qué más da, si vas a morir igualmente.

Xiro: Es culpa tuya por espiarnos, niñata.

Después de estas palabras,Litia tuvo la desgracia de tropezar con una piedra cayendo así al suelo, la loba  Meredy dio un poderoso salto y se abalanzó sobre la niña.

Meredy: ¡Ahora muere!

Litia: *Llorando* ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaah!!!

Pero algo sucedió, Meredy no alcanzó a su objetivo al chocar contra algo en el trayecto y ser lanzada hacia atrás, al levantar la vista, se observó un enorme escudo que parecía más una puerta colosal debido a su tamaño.

???: Mientras yo, siga en pie...

Los hombres lobo, amenazados por estas palabras, rápidamente dieron la vuelta para salir corriendo, después, el hombre apartó el escudo para mostrar así su apariencia cubierta por una reluciente armadura de plata.

Leas: ... aquí no se muere nadie.

El protector se acercó a la niña y le dio la mano para ayudarle a alzarse.

Leas: ¿Estás bien?

Litia: S... sí, gracias por su ayuda, señor.

Leas: No es necesario ni mencionarlo, deberías volver a casa, no es seguro estar por aquí a estas horas...

Litia: Sí, muchas gracias otra vez.

Leas: *Suspiro* No es nada.

Los dos aldeanos acabaron regresando a sus hogares para continuar durmiendo, sin embargo, no todos estaban yaciendo en su lecho, pues un hombre estaba en lo más alto de uno de los tejados observando la ciudad como si de un cuervo posado en una rama se tratase.

Rata: Bueno... digo yo que tendré que ir haciendo algo.

  • El ladrón, Rata ]

Capítulo 9: Robo

El ratero saltaba de casa en casa como un animal buscando su próxima presa, finalmente, gracias a una ventana terminó entrando a una casa, rápidamente se acercó a una estantería y comenzó a revuscar.

Rata: Venga, venga... algo que brille...

???: Hmmm...

Rata: (Maldita sea... ¿qué clase de ladrón se pone a hablar en medio de un crimen?)

???: ¿Eh?

Rata: (Mierda.)

Rápidamente, el ladrón terminó agarrando una botella con un extraño líquido negro dentro, para posteriormente salir por la ventana cual alma que lleva el diablo.

Kodona: ¡Eh tú, vuelve, escoria!

El brujo se puso rápidamente a revisar las estanterías para descubrir que, una de sus pociones que le costó un año elaborar, había desaparecido, sin embargo, aún conservaba una de color blanco con un corazón anotado en su etiqueta.

Kodona: Hmmm... bueno, aún queda una, y no me voy a poner a perseguirle ahora, me voy a seguir sobando.

El ladrón, por su parte, se paró a inspeccionar su botín en un callejón, una botella con un líquido negro en su interior y una etiqueta con el dibujo de una calavera.

Rata: Hmmm... ¿y esto para qué...?

Cuando por accidente se le cayó una gota en una planta y vio como esta se marchitó, Rata pudo asumir que tenía en su poder una poción con el poder de arrebatar la vida a los seres...

Poco tiempo después, el ratero terminó abandonando la escena, sin embargo, en la otra punta de la aldea, un hombre se acercaba a un callejón, iba tapado con una túnica marrón oscuro, tratando de ocultarse de los peligros de la noche.

Bane: Eh, soy yo... ¿estás ahí?

Koa: Estoy, estoy...

Detrás de Bane, comenzó a acercarse una persona ligeramente más baja, pero este tapado con una túnica gris.

Koa: Bueno... ¿has encontrado algo?

  •  [ El hermano mayor, Koa ]

Bane: Nada... he estado todo el día pensando en la ejecución de Ed...

  •  [ El hermano menor, Bane ]

Koa: Ya... yo también... es increíble, y lo peor es que se supone que eran más de uno...

Bane: Yo sigo pensando en lo del oso..

Koa: ¿Oso?

Bane: El oso de Jaike, parece ser que estaba enfadado con ciertas personas, hace tiempo leí que los osos y los lobos suelen pelearse por las presas, así que eso me hace sospechar de algunos...

Koa: ¿Pudiste ver a quienes gruñía?

Bane: No, solo pude ver al oso, pero no a las personas...

Koa: Una pena...

???: *Aullido*

Bane: ¡¡¡!!!, ¿Qué...?

Koa: Mierda, pensaba que estaríamos solos.

Bane: Rápido, ve a casa, que ahora te sigo.

Capítulo 10: Tercer día

Mientras tanto, una figura humanoide con rasgos caninos se movía con gran velocidad de tejado en tejado, después de un rato buscando, acabó deteniéndose delante de una casa, para posteriormente entrar, sin embargo el estruendo hizo que el dueño se despertase.

Enzo: ¿Eh, quién anda ahí?

Pero para el infortunio del hombre lobo, rápidamente fue atacado por esta criatura, terminando totalmente destrozado con sangre, cortes y varias mutilaciones, finalmente, el ser abandonó la escena, tras unas horas, un atronador grito proveniente de la casa de Enzo alarmó a todo el mundo; coincidiendo con el amanecer, el alcalde rápidamente convocó la reunión.

Jolwuf: ¡Silencio, por favor!

Jaike: ¿Se puede saber a qué viene una reunión tan pronto?

Kodona: Cállate, que hay que arreglar el tema del robo.

Jean: ¿Robo?

Kodona: Un tío entró ayer en mi casa y me robó una poción, el muy desgraciado consiguió salir a tiempo, pero vamos, en cuanto le pille, le voy a matar...

Jolwuf: Bueno, callaos que vamos a ir hablando de... *suspira* la víctima de hoy. 

Ciudadanos: ¡!

Jolwuf: Hoy, ha sido descubierto el cuerpo inerte y sin vida de nuestro querido Enzo Palermu...

Hombres lobo: ¡!

Aristanis: Va-va-va-vaya...

Wurm: ¿Hay pistas o algo parecido?

Jolwuf: Parece ser que no... el asesino fue bastante meticuloso a diferencia de la anterior vez... Litia.

Litia: ¿S... sí, señor alcalde?

Jolwuf: ¿Pudiste ver algo esa noche?

Litia: N... no, de lo que me acuerdo con claridad es de cómo los hombres lobo me descubrieron...

Jean: ¡¿Te descubrieron?!

Litia: ¡Sí, pero no pasó nada, el señor Leas se puso delante de mí para interceptar el golpe!

Jean: Hm, buen trabajo, Leas.

Leas: Ni lo menciones.

Litia: Después de eso, se fueron y no les volví a ver a pesar de que me desperté un par de veces más.

Jolwuf: Entonces... no tenemos nada...

Shenler: No exactamente.

Jolwuf: ¿Cómo?

Shenler: Si los hombres lobo se fueron dela escena y no volvieron a salir en toda la noche, eso quiere decir...

Jean: A Enzo no lo mató un hombre lobo.

Shenler: Exacto... alguien debía tener una razón de peso para acabar con nuestro conciudadano...

Capítulo 11: Disparo

Todo el mundo quedó estupefacto en la aldea, no creyeron que alguien pudiese llegar a asesinar a sus compañeros sin tener la certeza de, siquiera, tenía alguna relación con los lobos.

Hic: Aunque... también hay otra posibilidad...

Maxwell: ¿Cuál?

Hic: Puede que, alguien estuviese haciendo investigaciones por su cuenta y encontrase que era culpable.

Jolwuf: Eso no está bien...

Wurm: Tomarse la justicia por tu mano...

Uza: Puede ser peligroso, sobretodo si no tienes la certeza de que a quien vas a atacar es culpable, podrías hacer daño a gente inocente.

Jean: No opino igual.

Uza: ¿Eh?

Jean: Estamos en una situación de emergencia, lo siento si a alguien no le gusta, pero estas situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.

Hollow: Estoy bastante de acuerdo, a veces es necesario verlo así.

Kodona: ¡Eso eso, muerte!

El alcalde decidió cortar la conversación para retomar el tema inicial, que ya era lo suficientemente urgente e importante.

Jolwuf: A ver, nos estamos dispersando, Enzo.

Crodo: Pero... ¿qué más os da?

Meredy: ¿Disculpa?

Crodo: Pfff... a ti te afecta porque eres parte de esa escoria pirata.

Meredy: Será desgraciado...

Crodo: Si Enzo ha muerto es porque se lo merecía, alguien por fin habrá despertado y abierto los ojos, acabando con su vida, espero que, poco a poco, vayan cayendo todos...

Maxwell: ¿Y por qué no podrías haber sido tú?

Crodo: ¿Eh?

Maxwell: Por Dios... es obvio, su manera de comportarse, hablar, y creo que es la única persona con fijación por Enzo, Meredy, Venjen, yo y demás.

Crodo: ¡Maldita sea pirata, esto solo es una prueba más de vuestro odio y sed de sangre, desgraciados, creedme que yo no maté a nadie... pero en el momento en el que esta gente levante la...!

-BUM-

Crodo cayó al suelo con una enorme mancha de sangre en la espalda, detrás de él, Jean estaba sujetando una enorme escopeta con una mano mientras el cañón de esta soltaba humo.

Jean: Cállate.

Jolwuf: ¡Jean!

Jean: Era más que obvio que era el culpable de la muerte de Enzo, solo lo disimulaba.

Wurm: Pero...

Jean: Sois totalmente conscientes de que, a la larga, se habría vuelto un problema mucho más grave que los lobos, y a veces hay que cortar las malas hierbas antes de que salgan más de la cuenta.

Jolwuf: ... De acuerdo... algunos me llamaréis extremista... pero te lo voy a dejar pasar pues no teníamos otra opción, pero que no se repita.

Jean: Hm.

Capítulo 12: Cuarta noche

La noche se comenzó a cerner una vez más sobre la aldea, los aldeanos se acostaron para esperar al día de mañana, sin embargo, hubo uno de ellos que aún estaba despierto, se acerco al cadáver de Enzo sujetando una poción con un líquido blanco.

Kodona: Por mucho que odie al tonto de Crodo, sigo sin creer que él matase a este...

El brujo abrió la botella y vertió su sontenido sobre la frente de Enzo, y como si no hubiese pasado nada, su corazón volvió a palpitar, haciendo que se levantase del suelo.

Enzo: ¿Qué cojon...?

Kodona: Hey.

Enzo: ¿Kodona, qué cojones ha pasado?

Kodona: Se supone que estás muerto, solo te he resucitado para ver qué recordabas...

Enzo: Hmmm...

Kodona: Aunque... por cómo estabas supongo que no te acuerdas de nada, ¿verdad?

Enzo: Verdad.

Sin decir ni una sola palabra más, Kodona dio media vuelta con el ceño fruncido para volver a su casa, el hombre lobo, que aún no se había transformado, decidió hacer lo mismo, se alejó de la escena para más tarde, reencontrarse con sus compañeros licántropos.

Pero otra situación se podía observar en la plaza ahora desierta del pueblo. un niño con el pelo muy largo, desordenado y apenas cubierto su cuerpo con un taparrabos se acercó andando como un gorila hacia el cuerpo de Crodo.

Vie: ¿Se... seor Codo?

El niño parecía tener una seria relación como paterno-filial con el abominable sectario, al ver el cuerpo de este sin vida, algo comenzó a despertar en su interior.

Vie: *Llorando* Ah... ah...

Los ojos de Vie se tornaron de color blanco y sus pelos corporales comenzaron a crecer, al igual que sus dientes, los que comenzaron a aumentar de tamaño hasta una punta, como si lo único que tuviese fueran colmillos.

Vie: ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRGH!!!

Los gritos de Vie despertaron a casi todas las casas colindantes a la plaza, el niño acabó huyendo del lugar para no ser descubierto.

Tras un tiempo, el resto de hombres lobo se reunieron como todas las noches en una esquina apartada del poblado para hablar de lo sucedido.

Xiro: Esto es un problema bastante gordo...

Meredy: Aún así... ¿vosotros creéis de verdad que Crodo matase a Enzo?

Venjen: No... ese tirillas no podría haberlo atacado siquiera, tendría que haber sido alguien con una fuerza similar a la nuestra...

???: Y razón no te falta.

Hombres lobo: ¡!

Enzo: Hey.

Capítulo 13:

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