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Arco de Flaskma
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Número de capítulos 25
Anterior Arco del Naufragio
Posterior Desconocido
Creador El Principe
El Arco de Flaskma (フラスコマ編, Furasukoma Hen ?) es el tercer arco de la Saga del Primer Viaje y el tercero en la historia de los Piratas Alquimia.

Antecedentes

Los Piratas Alquimia habían naufragado por accidente en unas rocas misteriosas que tenían un ambiente como de mar oscuro o maldito, allí fueron atacados por dos personas, Mina y Angelo quienes estaban tras sus habilidades. Aunque, gracias a la combinación entre Albertzinni y Valentina pudieron salir victoriosos de la situación y rescatar al poseído Dante quien estaba bajo el influjo de Mina.

A la mañana siguiente Dante divisó una ciudad conocida como Flaskma, "La Ciudad Transparente".


Capítulo 19: La Ciudad Transparente

La ciudad de Flaskma, conocida como "La Ciudad Transparente" por sus grandes edificios de vidrio. Una preciosa ciudad donde viven muchos artesanos del vidrio, se dice que sus habitantes también son transparentes, que son las personas más sinceras del mundo.

Desembarcamos al oeste de la ciudad, en una cala donde el Sulphur Lion no se viese y nos fuimos a la ciudad. Los edificios eran sorprendentes, tenían forma cilíndrica y parecían arañar el cielo.

—¡Esto es impresionante! —Exclamé.

—En esta ciudad... no, no puede ser... —comenzó a decir Dante.

—¿Qué pasa Dante? —interrogué.

—Nada, creo que me he equivocado...

Seguimos por una gran calle muy brillante debido a los edificios cuando, de pronto, la pared de uno de los edificios se vino abajo por un estruendo del que salió un hombre corriendo. Esa persona se dirigió hacia nosotros y casi tira al suelo a Valentina. Ella se levantó del suelo y empezó a espetarle que tuviese cuidado con lo que hacía.

A continuación, un hombre con dos especies de espadas de cristal también salía del mismo sitio corriendo hacia nosotros gritando:

—¡¡Eh, tú espera!!

—¿Qué pasa, por qué corréis tanto?

—Ese hombre... es un ladrón... tengo que detenerlo —decía el hombre casi sin aliento—. Maldita sea, ¿qué dirá Crystal si se entera de este estropicio?

El hombre se fue corriendo tras el primero y nos quedamos algo confusos hasta que Dante empezó a recordar algo.

—¿Crystal? me suena de algo ese nombre...

Capítulo 20: Espadas de Cristal

—¿Qué quieres decir Dante? —interrogué.

—No sé de qué, pero me suena mucho el nombre de "Crystal"...

—Yo creo recordar que es el nombre de una persona que trabaja en los Bajos Fondos, está buscada por el Gobierno Mundial pero nadie sabe de quién se trata, puede que "Crystal" sea sólo un personaje "de paja" —añadió Valentina.

—¿Entonces ese tipo de las dos espadas era subordinado de esa tal "Crystal"? —pregunté confuso— Vamos a preguntarle —decidí—, me gustaría conocer a "Crystal", además dijo que perseguía a un "ladrón", podría ser buena persona —Sonreí y me dispuse a correr en la dirección que lo hizo el de las dos espadas de cristal—. Creo que le pediré que se una a los Piratas Alquimia.

Valentina y Dante corrieron detrás de mí advirtiendo de que no era de fiar esa tal "Crystal". Después de correr unos minutos por la ciudad, nos dimos cuenta de que este lugar era peor que un laberinto ya que, aunque sea todo de vidrio, era aún más difícil orientarse porque lo que pensaba que era un camino abierto, era una calle sin salida y viceversa. Finalmente nos encontramos con el de las espadas muy cansado y derrotado en medio de la calle, una calle donde no pasaba nadie.

—Oye, ¿qué te ha pasado? —se preocupó Valentina.

—Ese... ese tío... me ha derrotado...

—¿Cómo te llamas?

—Mi nombre... mi nombre es... Mayers... Erlen Mayers...

—¿Por qué le perseguías de esa forma, Mayers? —indagó Dante.

—Lo siento, no puedo decirlo.

—¡Ey! ¿Por qué usas dos espadas de cristal? ¿no sería más fácil usar espadas de acero? —curioseaba yo.

Mayers intentó levantarse apoyádose en Valentina, y ésta propuso llevarle a un hospital al herido individuo. Los tres le llevamos a un hospital, pero por el camino nos presentamos formalmente y él contestó a mis preguntas.

—Sus nombres son... Kimax y Duran, ambas son Meito, y son de vidrio porque yo uso el Garasuryu. Me llaman por eso "El de las Espadas de Cristal".

—Esperad chicos, se me ha ocurrido algo mejor, podemos llevarle en mi Pentagrama.

—Vale, capitán, pero la próxima vez... ¡dígalo un poco antes que estamos a dos metros del hospital! —me gritó Valentina, porque habíamos llevado a Mayers durante dos kilómetros.

Las puertas del hospital se abrieron y entregamos a Mayers a un médico y sus enfermeras para que le tratasen. Pero, pronto le pregunté la pregunta que nos estábamos haciendo desde que le vimos...

—¡Eh, Mayers! una cosa más —Me acerqué a él, que estaba subido en una camilla, y le pregunté— ¿Qué o quién es... "Crystal"?

Capítulo 21: Crystal

—"Crystal"... es la persona que controla la ciudad de Flaskma desde la oscuridad —respondió Mayers mientras las enfermeras le alejaban hacia el interior del hospital.

Seguidamente los tres miramos hacia el sentido contrario al hospital y de pronto se nos chocó una chica.

—¡Ouch! Perdón —se disculpó.

—¿Perdón? me has dejado sin nariz, ¡ah! —me quejé.

—¿Sin nariz? pero si la sigues teniendo en medio de la cara, miahahahaha. ¡Ah! pero estás sangrando.

—¡No me digas!

Dante y Valentina se quedaron como pensando lo idiota que parecíamos la chica y yo, hasta que Valentina le preguntó quién era.

—Mi nombre es Mia, y tú eres...

—Yo soy Valentina y este tío tan serio del pelo naranja es Dante.

Dante miró a Valentina con cara muy seria y con los ojos entrecerrados. Mientras, yo me presenté a la chica como el capitán de los Piratas Alquimia.

—Oye, una cosa... Mia, ¿quién es "Crystal"? —Mia se puso pálida al oír ese nombre y cambió de tema.

—Pues... parece que va a llover, ¿verdad?

—¡Eh! responde.

—Está bien... "Crystal" es quien controla la ciudad desde las sombras, todo lo que se compra y se vende es controlado por esa persona, lo más misterioso es que nadie sabe quién es, tiene una recompensa por su cabeza de Berrysymbol35.000.000.

—¿Y su cartel? —interrogó extrañado Dante.

—Está sin imagen... "Crystal" intermedia la economía de la ciudad, se dice que incluso trafica con Frutas del Diablo, ya sabéis, esas frutas que otorgan poderes extraños.

—Sabemos qué son —comencé—, de hecho los tres tenemos un poder cada uno. Por cierto, eres un poquito bocazas, ¿no? —indagué.

—¿Yo? un poco, pero al menos tengo nariz.

—¡¿Serás?! —me enfadé, pero Dante pronto me agarró y me calmé.

En un momento, alguien salió gritando desde una esquina en aquella plaza frente al hospital diciendo que habían identificado a "Crystal".

Capítulo 22: La identidad

Los tres fuimos para ver de quién se trataba, Dante iba primero, por alguna razón sabía de aquella misteriosa persona.

—Dejadme paso, quiero saber qué cara tiene esa sucia "rata" —Al acabar la frase su cara cambió de determinación a sorpresa en un instante.

—¿Qué pasa, Dante? —pregunté preocupado.

—¡Eh! ¿Y la chica esa? Mia se llamaba, ¿no? —se desconcertó Valentina.

—No sé, estaba aquí hace un momento —contesté mirando por todas partes al igual que ella.

—Iré a buscarla, esperadme aquí, capitán.

—Está bien. —Me despedí de Valentina y me volví a girar hacia Dante— Dante, ¿qué es lo que ocurre?

El chico me miró con cara de ira e impotencia y lágrimas en los ojos respondiéndome un duro: "Nada".

—Vamos, es obvio que te ocurre algo...

—¿Dónde está Valentina?

—Ha ido a buscar a la chica esa, Mia.

—Bien, te lo contaré... —Entonces ambos nos sentamos en los escalones del hospital donde estábamos antes— En cierta isla hubo un incidente hace un año, llegó a la isla una extraña organización y comenzaron a destruirlo todo, no eran piratas, tampoco revolucionarios, ni siquiera una Buster Call. Yo vi cómo mi casa era extrañamente inflada y cambiada de forma, otros edificios fueron destruidos a cañonazos e incluso gente a la que amaba eran empalados en finas lanzas azules que parecían cristal. Finalmente ese grupo sometió a la población y establecieron allí una de sus bases de operaciones. Desde aquel día no dejaba de oír ese extraño nombre: "Crystal". Juré vengarme de esa persona hasta que llegué aquí... mira este cartel de recompensa, dicen que han identificado a Crystal.

—¡¿Cómo?!

—"Crystal" es... ¡Nuestra navegante, Valentina Argiria!

Capítulo 23: La noticia

Me quedé patidifuso ante tal información, no podía creer que Valentina fuese la líder de tal organización y la autora de lo que afirmaba Dante.

Al mismo tiempo, en el Cuartel General de la Marine, un soldado abría rápidamente la puerta de la oficina de cierto oficial.

— ¡Mi señor, mi señor!

— ¡¿Cómo se atreve a despertarme, soldado?! —le espetó el oficial.

— Lo siento señor —se disculpaba casi sin aliento tras haber llegado corriendo— pero es algo muy importante.

— ¿De qué se trata para que sea tan importante?

— Es... es... ¡"Crystal"!

— ¡¿Cómo?!

— Esa persona tan misteriosa y que tantos problemas nos ha causado en el West Blue, ha sido indentificada al fin —reveló y le enseñó el cartel de su recompensa al oficial.

— ¡No me digas que es... ! ¡Manden dos acorazados, hay que pillar de una vez a "esa"!

En el puerto de la ciudad de Flaskma, una chica cuya hermosura encantaba a los chicos que por allí andaban, desembarcaba:

— Vaya... sí que ha cambiado la ciudad —decía mientras caminaba y sonreía.

Volviendo a mi posición, le dije a Dante que teníamos que buscar a Valentina antes de que la encontrasen los marines o alguien peor, pero éste se negó a venir conmigo y sus razones eran las expuestas con anterioridad.

— Vamos, Dante, es nuestra compañera, tenemos que ir.

— No, no iré a por esa estúpida.

— Pero Dante, ¿cómo sabes que fue ella y no otra persona quien atacó tu ciudad?

— Mira el cartel, ¡es ella!

— Puede que le hayan tendido una trampa para poder capturarla.

— ¿Quién haría algo así? no es ninguna figura de renombre como para que así sea.

— No sé, pero debe haber una explicación lógica para esto.

— ¡Está bien —se convenció de mala gana Dante— "capitán cabezota"!

En algún lugar de la ciudad de Flaskma, alguien hablaba con una perdida Valentina Argiria:

— Gracias por todo... aquí está tu pago... —agradecía una misteriosa voz.

— ¡Mi señora! —gritaba un hombre que entraba en aquel lugar rápidamente— acaba de llegar... "esa mujer".

— Hazla pasar —ordenó Valentina.

Capítulo 24: Shion Higurashi

La mujer misteriosa pasó a la oscura sala con la cara muy seria y lentamente hasta llegar casi al centro de aquella habitación.

— ¿Y bien? —preguntó Valentina con impaciencia.

— Ahora mismo se dirigen a Loguetown, si montan una buena allí la Marine y el Gobierno Mundial estarán algo ocupados en el East Blue, eso nos debería dar un poco de tiempo "hacerlo".

— Está bien, entonces, ahora que ya he llamado la atención aquí, podré huir a otra parte de la isla y así se separarán y sus fuerzas quedarán mermadas —respondió Valentina y continuó—. Gracias por todo, Shion Higurashi...

Por otro lado, Dante y yo seguimos buscando a Valentina por todas partes de la ciudad, pero la gente, al ver el cartel de recompensa cerraba sus puertas o salía corriendo.

— Vaya... así nunca la encontraremos —dije aburrido.

— ¡Espera! —saltó Dante y se transformó en su forma animal— intentaré seguir su rastro.

— ¡Buena idea!

Tras dos horas caminando por toda la ciudad y sin éxito en la búsqueda de nuestra compañera, volvió a aparecer Erlen Mayers delante de nosotros.

— ¿Mayers? —pregunté.

— ¿Eh? ¡Oh, eres tú!

— ¿Pero tú no estabas en el hospital?

— ¡Oh, si, pero ya estoy bien!

— Bueno, si tú lo dices... —le respondí sin fiarme— Por favor, ayúdanos a encontrar a nuestra compañera.

— ¿La chica que iba contigo? ¿la del cartel?

— Esa misma —le respondió Dante.

— ¡¿Un león que habla?! —se sorprendió Mayers.

— No soy un león, —revelaba Dante mientras se transformaba de nuevo en humano— soy un hombre-león porque comí la Fruta Neko Neko: Modelo León.

— Ya me había asustado —dijo entre risas—. Bueno, os voy a ayudar, pero sólo os aconsejo una cosa: "no os fiéis de esa chica".

Ambos nos quedamos un poco extrañado por las palabras de Mayers.

— ¿Por qué? —indagué.

— ¿No es evidente? Ella ha aparecido en el cartel de "Crystal", y como ella, muchas otras chicas lo hicieron antes. Esto es un asunto muy peliagudo chicos, no os fiéis de ella, pero si la queréis de vuelta habréis de hacerlo con sigilo y alejándose de esta ciudad lo antes posible antes de que os persigan y ya no digo la Marine y el Gobierno Mundial, que también, sino sicarios de los Bajos Fondos —Ambos nos estábamos quedando muy sorprendidos con las declaraciones de Mayers—. "Crystal" es una entidad de líder desconocido que trabaja en los Bajos Fondos y domina la mayor parte del West Blue en las sombras, su sombra es tan alargada que ha debido atrapar a vuestra amiga.

Capítulo 25: Soplado

Mientras tanto, en el Cuartel General de la Marine, un Vicealmirante, enfadado porque le habían despertado de su siesta, ordenaba mandar dos acorazados al West Blue.

— P-p-p-pero señor... ¿no será eso demasiado? —dudaba un infante de la Marine asustado ante el oficial.

— ¡¿Está dudando de mí, soldado?!

— No señor, pero...

— ¡Pero nada, soldado, he dicho dos acorazados! —interrumpió el oficial— ¡Yo lideraré la misión! —declaraba mientras crecía misteriosamente en una gigantesca criatura de unos seis metros de altura— ¡Preparad el "Megatherium"!

— ¡Si, mi señor! —acató el soldado y marchó de la oficina.

En algún lugar escondido de la ciudad de Flaskma, entre las sombras de una sala donde poca luz entraba, llegaba un chico corriendo y disculpándose por fallar en su misión.

— ¡Lo siento mucho, mi señora, pero los marines nos pisaban los talones y no pudimos cumplir con la misión, si no llega a ser porque el comandante Lupine llegó a la Isla Coral, habríamos podido cumplir con nuestro cometido!

— "¿Lupine?" —pensaba Valentina que se hallaba allí presente.

— Al final tuvimos que interceptar a esos enanos en el mar, ya no me servís para nada, ni tú, ni tu grupo de idiotas —la chica que hablaba puso la boca en el suelo y comenzó a soplar, seguidamente el suelo comenzó a ondularse y justo donde estaban los pies del chico salieron dos cepos que los atraparon. A continuación, esa chica comenzó a soplar la pared y salieron dos cepos de forma similar a los anteriores que le atraparon las manos y todo entre gritos del chico desesperado— ¡Shion!

— Si, mi señora... —acató Shion— ¡Crystamorphosis: Lanza de Cristal! —pronunció y rápidamente comenzaron a formarse cristales de hielo a temperatura ambiente por todo el antebrazo de Shion, éstos tomaron la forma de una jabalina de un metro de longitud y, seguidamente, Shion atravesó al chico atrapado con ella asesinándolo en el acto. Acto seguido, la jabalina comenzó a licuarse y evaporarse.

— Esto es lo que pasa cuando alguien no cumple mis misiones... no importa cuáles sean los motivos... ¡Yo siempre gano!

Dicho esta última frase, Valentina se quedó atónita a la vez que asustada por la situación.

— ¡Valentina! quiero que te deshagas del grupo de idiotas que era de este incompetente —le ordenó la chica.

— Si, mi señora.

Por otra parte, Mayers, Dante y yo seguíamos con la búsqueda de Valentina sin éxito alguno dando vueltas por toda la ciudad. Dante continuaba transformado en león para intentar seguir el rastro de la chica sin éxito también.

— "¿Dónde estás, Valentina?" —pensó Albertzinni mientras corría.

Capítulo 26: Talco

Después de unas horas buscando a la navegante de los Piratas Alquimia, los tres pararon un poco en la plaza donde estaba el hospital. Desde allí observaron a un grupo de gente que iban como perdidos entre la muchedumbre de la ciudad, entonces fui a ver qué les pasaba.

— Tíos, ¿qué os pasa?

— Nada, tenemos que huir de esta ciudad cuanto antes —dijo algo asustado uno de ellos.

— Idiota, ¿y si es él? —calló otro del grupo al primero tapándole la boca.

— ¿Y si soy yo? —me extrañé— ¿quién se supone que debo ser?

— Nadie... adiós —le espetó el que tapó la boca a su compañero—. Vamos chicos tenemos que huir de Flaskma cuanto antes.

En la posición donde estaba yo antes junto a Dante, Mayers se fijó en el grupo y me llamó.

— ¿Qué ocurre, Mayers?

— Esos... aléjate de ellos, esa gente ya están perdidos, estoy seguro.

— Pues claro que están perdidos, si ni siquiera sabían a dónde iban —le contesté entre risas.

— ¡No, idiota! —me espetó— yo conozco a esas personas, ellos son los Piratas de Talco, son una banda de piratas cuyo capitán, Talco, tiene un precio por su cabeza de Berrysymbol5.500.000. Trabajan para "Crystal" pero no está su capitán, por tanto deben haberlos despedido.

— Oye, Mayers y ¿cómo es que sabes tú todo eso? —interrogó Dante amenazante en su forma de león.

— Porque yo también hago trabajos para "Crystal", como te digo, esa persona usa una máscara, se escuda tras una persona, una "Crystal" de paja, es por eso que nadie ha visto su rostro —Dante se estaba enfadando cada vez más al oír la afirmación de Mayers—.

— Capitán, este tipo nos va a traicionar tarde o temprano, vámonos —acabó Dante y se dio la vuelta para hacer el amago de irse mientras yo miraba muy serio a Mayers.

— ¡No, esperad! —dijo preocupado Mayers— os dije que os ayudaría y eso será lo que haré. Por como iban de cabizbajos supongo que "Crystal" habrá asesinado a su capitán, no era un tipo muy fuerte pero usaba un estilo de lucha muy peculiar, con papel.

— ¿Y no podríamos convencerlos para que se nos unan en la búsqueda? —pregunté.

— No, esos ya están muertos, supongo que "Crystal" habrá enviado a alguien a matarles. Esa persona no soporta los fallos y asesina a cualquiera que falle en lo más mínimo, es por eso que todos le temen en todo el West Blue.

Unos instantes después de que se fuesen los Piratas de Talco de la plaza, algo sorprendente ocurrió, apareció por allí nuestra navegante, Valentina Argiria. El hecho me alegró bastante y a Dante también, aunque no lo quisiese reconocer.

— Es Valentina, ¡Valentina! —la llamé.

Capítulo 27: Oscuridad

Valentina me oyó llamarla y me miró con cara de preocupación, como si algo le rondase la cabeza.

— ¿Capitán?

— ¡Valentina! —gritaba mientras corría hacia ella.

— Capitán, aléjate de mí, por favor.

Entonces me paré en seco y mi alegría se convirtió en seriedad.

— ¿Qué es lo que pasa?

— Por favor, iros los dos de esta isla, dejadme aquí.

— Pero... ¿por qué?

— ¡¿No lo estás viendo, capitán? Es una traidora! —acusaba Dante mientras se acercaba junto a Mayers.

— ¡No es eso, león! —le espetó a Dante la chica — Es... es...

— "Crystal"... —acabé.

Valentina puso cara de sorprendida mientras miraba hacia el suelo por lo que había dicho, levantó de nuevo la mirada y me preguntó que cómo sabía yo eso.

— Se lo he contado yo —reveló Mayers—. Yo he trabajado para "Crystal" y es una persona despiadada con quien falla en sus misiones... antes de que vayas a asesinar, porque supongo que vas a asesinar al resto de los Piratas de Talco por orden directa suya, abandona esta ciudad y esta isla junto a tu capitán y el león.

— ¡No puedo hacerlo, "Crystal" me matará si lo hago, me perseguirá hasta los confines del mundo!

— Si el problema es ese tal "Crystal", habrá que hacerle salir de su escondrijo para dejarle claro que te quieres ir de su lado y que ahora eres una más de los Piratas Alquimia —le dije con una sonrisa en la cara y dándole la mano.

La chica se quedó aún más patidifusa al oír mi declaración, estaba completamente decidido a declararle la guerra a "Crystal" para que dejase libre a Valentina y poder seguir con mi viaje por el West Blue hacia Grand Line.

— Ya decía yo que era muy extraña tu actitud... Valentina Argiria... —dijo una chica en lo alto de un edificio cuya cara no se veía muy bien a causa del sol.

— ¿Eh? —Valentina entonces miró hacia arriba y la vio— ¿Qué haces tú aquí?

— Después de que dejaras nuestra base, te seguí, no me fiaba de ti, te estoy siguiendo por órdenes de la propia "Crystal", al parecer... ella tampoco se fiaba de ti... —le reveló riendo maliciosamente.— Y tú, Mayers, así que traicionando a "Crystal", ¿no? me va a encantar acabar con la vida de ambos...

— ¿Quién es esa, Mayers? —pregunté por curiosidad.

— Ella es una de las asesinas de "Crystal", actualmente se encuentra infiltrada en una banda de piratas del East Blue... su nombre es Shion Higurashi "La Mujer Cristalina".

— Pues es muy guapa... —opiné y de pronto Valentina me dio un puñetazo.

— No te confíes Albertzinni, ella es... una buena luchadora...

— Está bien... si derrotándola conseguimos que "Crystal" salga de su escondrijo, entonces vamos a tener que derrotarla —dije con una sonrisa desafiante en la cara.

Capítulo 28: Viento del Oeste

De pronto comenzó a aparecer poco a poco una escalera de cristal desde la posición donde estaba Shion hasta donde estábamos nosotros. Mientras bajaba la chica, Valentina me dijo algo al oído con lo que estuve de acuerdo. Al acabar de bajar las escaleras, ésta desaparecía poco a poco como si se evaporara y Shion comenzó a hablar.

— Así qué... ¿queréis derrotarme...?

— Si, aunque es una pena no tener ese gusto... "Mujer Cristalina"... —le contesté.

Entonces una brisa comenzó a agitarse débilmente y, de pronto, Dante, en su forma animal nos montó encima de él a Mayers y a mí dejando a Valentina sola.

— ¡Te lo dejamos todo a ti, tía pesada! —le gritó Dante a Valentina mientras corría.

— ¡Vete por ahí, gato! —le contestó la chica a Dante.

— Vaya... parece que al final mi rival serás tú... Valentina Argiria...

— ¿Estás segura de poder enfrentarte a mí, Shion?

— Y ¿Por qué no?

Mientras corríamos me preocupaba lo que pudiera pasarle a Valentina contra esa "Mujer Cristalina" y recordé lo que le dije:

— "Valentina, nosotros iremos a por el resto de los Piratas de Talco para que nos indiquen el camino hacia Crystal, encárgate tú de esa mujer".

— "Está bien, capitán".

El viento comenzó a agitarse de forma extraña y una voz, que parecía ser producida por el choque de la brisa con los edificios de Flaskma comenzó a hablar:

— ¿Acaso pensáis que podéis escapar de Crystal tan fácilmente?

— ¿Quién ha dicho eso? —pregunté.

— ¡No me digas que...! —comenzó a decir sorprendido Mayers.

— ¿Qué pasa Mayers? —me preocupé.

— ¡León, rápido, huyamos de aquí cuanto antes! —ordenó Mayers asustado.

— ¡No vais a escapar de mí! —gritó el misterioso viento de nuevo.

Para nuestra sorpresa un hombre comenzó a aparecer de la nada ante nosotros como por arte de magia.

— ¿Cómo es eso posible? —preguntó Dante anonadado.

— ¿Quién es esta vez, Mayers? —indagué.

— Él es... uno de los asesinos de confianza de Crystal... pensé que aún andaba de misión en una banda de piratas de Grand Line...

— ¿Igual que Valentina y Shion? —pregunté de nuevo.

— Si, su nombre es Zéphyros, mejor conocido como "La Brisa del Oeste"...

Capítulo 29: Asesinos

Zéphyros les miraba con una sonrisa desafiante en su cara mientras Mayers continuaba revelando información sobre él. De pronto, Dante nos expulsó de su lomo e interrumpió:

— Yo me ocupo de este tipo...

— Pero Dante, ¿y ese cambio? —le pregunté.

— Nada... cosas mías...

— Está bien, ¡vamos Mayers!

Aunque Zéphyros intentó detenernos cuando comenzamos a correr, Dante le detuvo con su Rugido Atronador. Al avanzar unos metros por aquella calle donde nos metimos tras dejar a Valentina con Shion en la plaza, me dispuse a usar mi poder para buscar a los Piratas de Talco:

— Mayers, espera, vamos a ir más deprisa... —Coloqué mi mano derecha abierta señalando al frente con la punta de los dedos— ¡Pentagrama: Music Road! —El pentagrama que salía de mi mano derecha se curvó y su punta acababa tras nosotros pasando por debajo de nuestros pies— ¡Vamos! —Mayers se agarró a mi cintura y fuimos levitando a ras del suelo a una velocidad cercana a la del sonido.

— ¡Esto es sorprendente!

— Es el poder de la Fruta Onga Onga —le revelé con una sonrisa en la cara.

— En cuanto a Zéphyros... habría que tener cuidado, es uno de los cuatro mejores asesinos de Crystal.

— ¿Cómo?

— Verás, Crystal tiene a sus órdenes a cuatro asesinos de confianza que están infiltrados en bandas de piratas más o menos poderosas de Grand Line, le sirven como espías, son como los parásitos, roban los tesoros e información valiosa de una banda y se lo llevan a Crystal, es por eso que sabe en todo momento qué es lo que hacen. Además, tiene a otro tipo de personas de menos confianza, éstos a veces son mercenarios, Valentina Argiria y Shion Higurashi son dos de ellas, infiltradas cada una en una banda, Valentina con vosotros y Shion en una banda del East Blue conocida como los Piratas del Zorro Rojo. Algunas bandas de piratas trabajan directamente para Crystal como eran los Piratas de Talco. Cuando una banda ha dejado de tener utilidad para ella, su asesino y espía acabará con esa banda en un instante, son asesinos comparados a veces con los agentes de los Cipher Pol.

— ¡¿Entonces Valentina iba a destruirnos cuando ya no le hiciéramos falta?!

— Así es, pero a ella le ha pasado algo extraño, parece ser que ha forjado un vínculo muy especial contigo y con el león, así que merece la pena llevarla con vosotros y alejarla de Crystal.

— Oye, si has trabajado con Crystal... debes saber seguro su identidad, ¿no?

— Si... —contestó Mayers cabizbajo— Su nombre real es... Crystamia, más conocida como Mia.

Capítulo 30: Recuerdos

En la plaza Valentina y Shion se enfrentaban en una dura batalla para temor de los allí presentes. Shion tenía ambos brazos en forma de lanzas de cristal, mientras que Valentina se había licuado de cintura para abajo gracias al poder de la Fruta Azo Azo.

— Maldita seas... tu habilidad es del tipo Logia, ¿verdad? —adivinó Shion frustrada.

— Así es, jamás podrás derrotarme, Shion Higurashi.

— ¡Crystamorphosis! —Las lanzas de cristal de los brazos de Shion se evaporaron, y puso la palma de la mano señalando a Valentina— ¡Carámbano! —Entonces comenzó a lanzar carámbanos sobre su rival.

A Valentina el ataque no le afectaba debido a su poder del tipo Logia, pero al chocar algunos carámbanos con el suelo se empezó formar una especie de neblina debido a la evaporación de éstos al chocar. Cosa que aprovechó Shion para acercarse a Valentina y tocar su mercurio.

— Ya te tengo, Valentina Argiria...

— ¿A si? ¿Y cómo se supone que me tienes?

— Así... ¿recuerdas qué era capaz de hacer mi habilidad?

— ¡¿Cómo?!

— Exactamente... es eso que estás pensando... —acabó con una sonrisa maliciosa en la cara.

Por otra parte, en una de las salidas de la plaza, Dante estaba en medio de un enfrentamiento contra Zéphyros. Dante no estaba obteniendo muy buenos resultados atacando al hombre con el poder de diluirse en las brisas.

— Parece que tu habilidad de la Fruta Soyo Soyo es bastante molesta, ¿no te parece, Hombre-Brisa?

— Más bien, adecuada para luchar contra ti, león. La Fruta Soyo Soyo es una Fruta del Diablo de tipo Paramecia que me ha otorgado la habilidad de levantar brisas cálidas gracias a la transformación de mis manos en abanicos —reveló mientras agitaba sus "abanicos" para producir más brisa y diluirse en ella de nuevo.

— Maldito sea... ¿Cómo se puede derrotar a una brisa?

Entonces poco a poco comenzó a materializarse tras Dante sacando una katana de empuñadura oscura que desenvainó y con la que atacó al león.

— ¡Favonio! —Zéphyros le hizo un corte transversal desde la izquierda a Dante en su lomo, corte por el que el león rugió de dolor.

— ¡¿Una espada?! ¡Ahora lo recuerdo todo! —decía Dante soportando el inmenso dolor del tajo— El tipo que asesinó a muchos en mi isla natal hace años... una figura con una katana que se diluía en el aire... ¡Eras tú, Zéphyros! —El asesino le miraba con cara de extrañado—. Hace años Crystal invadió mi isla natal, recuerdo que mi casa se infló y cambió de forma como si fuese un globo y que una figura misteriosa con una katana se dedicó a asesinar gente al azar, todo en una sola noche, esa figura se decía que era un demonio venido con la brisa.

— Vaya... así que esa es la razón también por la que te has quedado a luchar conmigo... querías estar seguro de que era yo la persona que asesinó a muchas de las gentes de tu pueblo... —le dijo burlonamente— Estás en lo cierto, fui yo...

— ¡Maldito seas, escoria! ¡Rugido Atronador! —Por alguna extraña razón Zéphyros no se diluyó en su brisa esta vez y prefirió alejarse de Dante.

Por último, en la costa, dos acorazados de la Marine habían atracado, uno de ellos era el Megatherium. El barco del Vicealmirante Slothy "El Monstruo Perezoso".

— No me hace ninguna gracia personarme en esta ciudad... —dijo mientras bostezaba— pero bueno... tengo que cumplir mi deber para con la Justicia y detener a esa tal Crystal... espero que no me haga correr mucho... no tengo muchas ganas de hacer nada...

Capítulo 31: Slothy "el Monstruo Perezoso"

Slothy, mejor conocido como "el Monstruo Perezoso" es un Vicealmirante del Cuartel General de la Marine que había sido reclutado en el Reclutamiento Mundial que aún se estaba llevando a cabo en el mundo.

— ¡Vicealmirante! ¡Se han localizado unos disturbios en la ciudad, necesitamos órdenes! —avisó un marine.

— ¿Disturbios? Qué pereza... Ve a ver qué ocurre con tu unidad, Capitán Bradypus, yo iré a investigar alguna pista que nos lleve hasta Crystal.

— ¡Sí, Vicealmirante!

Bradypus es un capitán de la 56ta División de la Marine y quien comanda la Unidad 02 de dicha división.

— ¡Vicealmirante! hemos localizado a una banda en las afueras de la ciudad —informó otro marine.

— ¿Quiénes son?

— Creo que son los Piratas de Talco, son famosos en el West Blue por el curioso estilo de lucha de su capitán.

— Bien, pues vamos a interrogarles, puede que sepan algo sobre Crystal.

Por las calles de la ciudad, yo seguía corriendo junto a Mayers intentando localizar a los Piratas de Talco. Gracias a mis habilidades pude saber que se encontraban a las afueras de la ciudad.

Por otra parte, en la posición de Valentina y Shion, seguía la ardiente batalla entre ambas chicas. El cuerpo de mercurio de Valentina se estaba cristalizando poco a poco gracias a los poderes de Shion.

— ¡Maldita sea! ¡No puedo moverme! —se quejaba Valentina ante una sonriente Shion.

— Este es el terror de la Fruta Sho Sho, la Fruta del Diablo que me permite cristalizar cualquier cosa, incluso tu mercurio, Valentina Argiria. ¡No tienes nada que hacer contra mi poder!

— "Vaya, la habilidad de la Fruta Sho Sho limita mucho mis poderes" —pensaba Valentina mientras su cuerpo se cristalizaba.

— ¿Sabes qué haré después de cristalizarte? Voy a romperte, pero tranquila, no te dolerá...

— ¡Maldita sea! —Gritó Valentina y se terminó de cristalizar ante una sonrisa de victoria de Shion.

— Vaya... me temo que has perdido Valentina Argiria. Esto es por tu traición... ¡Crystamorphosis: Espada de Cristal! —Pronunció y golpeó a una Valentina cristalizada que acabó por romperse en pedazos. Hecho esto, Shion comenzó a dejarla atrás con cara de satisfacción y una sensación de altivez.

Mayers y yo llegamos al fin hasta la posición de los Piratas de Talco, pero, al mismo tiempo, apareció por allí un Vicealmirante del Cuartel General de la Marine, Slothy, quien era un hombre de gran tamaño con cara de adormilado y barba y pelo frondoso. Llevaba una capa de la Marine y un traje color marrón oscuro acompañado de una corbata del mismo color y una camisa amarilla.

— ¡No me digas que... es... "el Monstruo Perezoso"! —exclamó asustado y patidifuso Mayers.

Capítulo 32: Slothy VS Albertzinni

En una calle cercana a la posición de Valentina y Shion, Dante y Zéphyros continúan intercambiando golpes en medio de una ardiente batalla.

— ¡Garra del Rey! —Pronunció Dante mientras intentaba dar un zarpazo a un esquivo Zéphyros mientras éste se diluía en poco tiempo en la brisa producida por sus abanicos.

— Eso no funcionará contra mí, león... —advertía un sonriente y malicioso Zéphyros.

— Ese poder Soyo Soyo es muy molesto...

— Mientras el aire se siga moviendo cual céfiro, soy capaz de diluirme en ella —decía Zéphyros mientras continuaba oculto en la brisa, desde la que tenía intención de volver a desenvainar su espada al colocarse en el punto ciego de Dante—. ¡Favonio!

El corte vertical hizo mucho daño a Dante y la sangre brotaba desde su lomo. Dante se aguantó el grito de dolor para no dar esa satisfacción al asesino, aún así se enfureció aún más.

En las afueras de la ciudad, me quedé paralizado ante la presencia del Vicealmirante Slothy al igual que Mayers.

— ¡Es Erlen Mayers! —gritaron algunos de los Piratas de Talco.

— ¡Oh, no! ¡Ha venido a rematar el trabajo que comenzó Shion! —Supuso otro asustado pirata.

— ¡No, no vengo a eso, os equivocáis! —Respondió Mayers.

De pronto, el Vicealmirante se dispuso a atacar a Mayers por sorpresa con un puñetazo.

— ¡¡Cuidado Mayers!! ¡¡Escudo Pentagrama!! —De mis dedos salió un pentagrama verde que nos rodeó por completo a Mayers y a mí protegiéndonos del ataque del Vicealmirante.

Durante el ataque, Slothy me miró con desafío y enojo al mismo tiempo, como si quisiera enfrentarse a mí. Los Piratas de Talco se asustaron por la situación y huyeron del lugar rápidamente.

— ¡Maldición...! Voy a tener que perseguirles... qué pereza... —dijo Slothy al relajarse y ver la situación— No te metas en mis asuntos, mocoso... —terminó mirándome desafiante a los ojos y partió de allí junto con su unidad.

Le dije a Mayers que teníamos que seguir persiguiendo a los Piratas de Talco para que nos dijeran la posición de Crystal, pero éste me interrumpió mencionando un detalle:

— No, espera, ¿no te has dado cuenta de lo que han dicho?

— ¿A qué te refieres?

— Pensaban que yo venía a rematar el "trabajo que comenzó Shion"... me temo lo peor, creo que Talco ha sido asesinado por Shion.

— Esa Mujer Cristalina, ¿verdad?

— Si, la misma... creo que deberíamos volver atrás, ayudar a Valentina e interrogarla, sonsacarle la localización de Cyrstal, al menos, antes de que los marines lo hagan.

— No hará falta tal cosa... Mayers... —comenzó una voz misteriosa a nuestras espaldas.

Al darnos la vuelta pudimos ver a la chica que nos encontramos en la plaza principal de Flaskma, esa chica que se hacía llamar Mia.

— Crystal... no, Crystamia —decía asustado Mayers mientras se giraba temeroso.

En la posición de Dante, mi primer oficial se hallaba en el suelo malherido, aún en su forma animal, ante un sonriente y malicioso Zéphyros que le miraba con altivez.

— ¿Ves? Te dije que no eras rival para mí...

Capítulo 33: Puño Superpesado

Mientras estaba en el suelo tirado, Dante se preguntaba cómo le había derribado Zéphyros con tanta rapidez. Unos momentos antes, después de que Zéphyros ejecutara su técnica Favonio, Dante se enfadó e intentó atestarle un golpe pero fue inútil ya que el viento comenzó a girar alrededor del primer oficial y Zéphyros volvió a diluirse en él, entonces, de pronto, Dante comenzó a recibir multitud de cortes sin poder hacer nada contra su rival debido a que aparecía y desaparecía en el viento hasta derribarle.

— Maldito Kamaitachi... —maldecía Dante impotente ante la situación.

Zéphyros estaba ante Dante medio diluido en el aire mirándole con un sádico gesto en la cara y una sensación de arrogancia. De pronto se levantó algo de viento y el asesino terminó de materializarse.

— Ya, te tengo... Zéphyros "la Brisa del Oeste"... —decía Dante con una sonrisa desafiante.

En la posición de Valentina, Shion se comenzó a alejar lentamente con una sensación de satisfacción y altivez al haber acabado ya con su rival provocando que su cuerpo de mercurio se cristalizase para posteriormente romperla como si fuese una estatua, pero, inesperadamente, comenzó a hablar de nuevo:

— ¿Crees que me has derrotado? —Shion se detuvo en seco con miedo a la vez que desconcertada y enfadada. El cuerpo roto de Valentina comenzó a recomponerse con los cristales de mercurio.— Has pasado algo por alto Shion Higurashi, tu puedes cristalizar cualquier sustancia, pero lo único que haces es cambiar su estado, no puedes cambiar la sustancia, por tanto yo sigo pudiendo controlar el mercurio a voluntad, aunque sea en estado sólido —Al mismo tiempo, Shion se daba la vuelta y la miraba desafiante mientras comenzaba a formar una figura en su brazo derecho lentamente—, así que ¡prepárate!

Valentina levantó su puño y se lanzó a por Shion, rápidamente ésta sacó su brazo derecho en el que había formado una gruesa capa de cristales de hielo aprovechando la humedad:

— ¡Puño Superpesado! —Valentina atestó un poderoso golpe contra Shion.

— ¡Escudo de Cristal! —Terminó diciendo Shion intentando protegerse del Puño Superpesado de Valentina.

Al chocar ambas, debido al peso del puño de Valentina, el Escudo de Cristal comenzó a resquebrajarse poco a poco hasta que éste lo atravesó atestándole un poderoso golpe a la chica y dejándola en el suelo desmayada. Seguidamente, el cuerpo de Valentina volvió a la normalidad y el escudo de Shion se evaporó.

— Nunca pensé que podría derrotar a alguien como ella... —afirmaba la chica cansada— Ahora, iré a ver a Albertzinni y los demás —terminó y se fue corriendo del lugar ante la atenta mirada de los habitantes de la ciudad.

En las afueras de la ciudad, Mayers y yo estábamos frente a la propia Crystamia, la líder de Crystal, quien, inexplicablemente tenía un gran arpón en sus manos.

— ¡Corre, Albertzinni! —gritaba un asustado Mayers— ¡Esa tía es peligrosa!

— ¡¿Cómo es posible que haya hecho eso con un pequeño bloque de acero?! —preguntaba yo sorprendido y asustado al mismo tiempo.

Capítulo 34: La brisa y el león

En la posición de Dante, Zéphyros estaba preocupado por la afirmación de su rival. Dante siguió describiéndole la razón de su afirmación:

— Vaya, parece que te es imposible diluirte en la brisa si el viento sopla demasiado fuerte o si se para —continuaba con el mismo semblante desafiante.

Zéphyros se quedó anonadado y preocupado ya que había descubierto uno de los puntos débiles de sus poderes, sin embargo, todo se tornó en furia, y, al amainar un poco el viento, volvió a diluirse con su katana desenvainada.

— ¡Deja de huir, cobarde!

— ¿Te atreves a llamarme "cobarde" cuando lo único que hago es usar mi poder al igual que lo haces tú? —Decía Zéphyros mientras estaba oculto en la brisa.

— Dime una cosa, ¿conoces el cuento de "Los tres cerditos"? —preguntó Dante a su rival.

— ¿Qué me estás hablando? Si quieres hablar de cuentos, de acuerdo, habla, pero voy a asesinarte igual...

Dante se volvió a transformar, esta vez en su forma híbrida. En esta forma la mitad de la cara de Dante tenía forma animal y la boca en forma humana, su torso tenía forma humana por delante y forma animal por la espalda. Por último, las piernas conservaban la forma animal y sus brazos se tornaron humanos y con garras como manos. El primer oficial se colocó rápidamente en un extremo de la calle.

— ¡"Soplaré y soplaré y tu escondite... ¡Derribaré!"! —pronunció con una sonrisa desafiante en la cara— ¡Aliento de León! —Dante tomó aire a más no poder y sopló con todas sus fuerzas provocando un poderoso viento que hizo que Zéphyros se materializase de nuevo sin dar crédito a lo que estaba pasando y envainando de nuevo su katana.

— ¡Maldito seas león humanoide! —gritaba enfadado— ¡No necesito ocultarme para darte mi golpe de gracia, Dante! —Zéphyros comenzó a agitar sus manos, transformadas en abanicos, una frente a otra provocando un pequeño remolino que mantuvo en su mano derecha, seguidamente se movió hacia Dante con la velocidad de una brisa y le atestó un golpe en la cara con el remolino que había formado— ¡Golpe de Céfiro! —El golpe tumbó a Dante al suelo, ya que no se lo esperaba.

— ¡Esto quema! ¿Qué me has hecho? —Se quejaba Dante mientras se tapaba la mejilla con la que había recibido el golpe con su mano.

— El Céfiro es una brisa cálida, sólo he tenido que reunir lo suficiente como para que sea calurosa y darte con ella en la cara, además, la Fruta Soyo Soyo también me da la habilidad de moverme con la velocidad de una brisa, no sólo el poder de ocultarme en ellas —explicó Zéphyros con su confianza renovada.

Entonces, comenzó a hacer el mismo proceso que antes pero esta vez, manteniéndose lejos de Dante y comenzando a lanzar los pequeños remolinos de aire hacia su rival gritando: "¡Disparo de Céfiro!". Dante esquivaba como podía las pequeñas oleadas de brisa cálida hasta que repitió su Aliento de León y las despejó todas. Seguidamente, de un salto, se acercó a Zéphyros sin que éste lo esperase y preparó sus garras para lo que parecía un ataque final:

— ¿Crees que tus pequeñas brisas cálidas han sido suficientemente cálidas para mí? —preguntó a Zéphyros mientras éste se esperaba lo peor— El azufre es un mineral cálido también y si no puedes superar su temperatura entonces no estarás a su altura... ¡Garras de Azufre! —Sus largas uñas de león se tornaron en rojo y, con ambas manos, atestó un golpe final a Zéphyros dándole en el pecho.

Zéphyros cayó al suelo desmayado, sus manos volvieron a la normalidad casi al mismo tiempo que Dante volvía a su forma humana. Y, mirándolo con desprecio, le dedicó unas últimas palabras:

— Esto es por lo hecho aquel día... sólo eras una brisa... intentando combatir a un huracán...

Dicho ésto, Dante dejó despacio el lugar de su combate y fue a intentar reunirse conmigo y Mayers.

Capítulo 35: Mujer-Soplado

Mayers y yo nos habíamos encontrado con Crystamia, la cabecilla de Crystal, quien gracias a una misteriosa habilidad consiguió cambiar la forma de un bloque de acero convirtiéndolo en una especie de martillo. La chica se lanzó al ataque contra mí, pero, rápidamente, di un golpe para despejar el martillo, justo cuando toqué la figura usé mi técnica Resonancia con la que fui capaz de romper el bloque para sorpresa de Mayers y Crystamia.

— Mayers... así que me has traicionado... —comenzó Crystamia con una maliciosa expresión.

— Y no sé cómo no lo hice antes, quizás porque te quise demasiado... Crystamia... —Mientras conversaba, Mayers comenzó a desenvainar a Kimax y a Duran—. Es hora de cortar con este maldito sentimiento contigo. ¡Garasuryu... —Mayers cruzó sus dos espadas de vidrio— Bureta de 500 mL! —Mayers corrió hacia Crystamia a toda velocidad mientras las espadas se alargaban y se afilaban por el camino hasta incrementar su longitud hasta la altura de una bureta de 500 mL.

Al querer atestar el golpe, Crystamia lo evitó fácilmente, puso la boca en la hoja de Kimax, comenzó a soplar e hizo que la katana de vidrio rodease a Mayers por el cuello para mi sorpresa.

— ¡Lo ha vuelto a hacer! ¡¿Qué clase de habilidad posee?! —me preguntaba muy sorprendido por la situación.

— ¡Albertzinni, huye, por favor! ¡Te dije que es muy peligrosa! —me volvió a advertir Mayers— ¡Posee los poderes de la Fruta Fuki Fuki, es una Mujer-Soplado!

— Efectivamente, soy capaz de soplar cualquier material como si fuese vidrio caliente y cambiarlo de forma a voluntad, como en esto —Crystamia se agachó, puso sus labios en el suelo y comenzó a soplar, el suelo comenzó a moverse en forma de olas hasta que una creció bastante como para cambiar de forma hasta formar una réplica suya el doble de grande que ella y con una espada que se abalanzó contra mí para atacarme.

Yo retrocedí rápidamente, usando mi Pentagrama: Music Road tomé a Mayers y le alejé del lugar. Desde el cielo pude ver dónde estaban los Piratas de Talco y el Vicealmirante Slothy, entonces le pedí a Mayers que ayudase a huir a los Piratas de Talco de Flaskma. Cuando le solté, aprovechó la caída para devolver a Kimax y Duran a la normalidad gracias a su Garasuryu. Seguidamente, volví a donde estaba Crystamia.

Mayers llegó donde estaban los Piratas de Talco diciéndoles que les ayudaría a escapar, aunque ellos no se fiaban.

— Tú eras quien estaba con ese tipo del sombrero blanco, aparta, voy a detener a esos piratas —avisó Slothy a un desafiante y confiado Mayers.

— No te dejaré, han pasado mucho bajo el yugo de Crystal.

— Al final me vas a obligar a ir a por ti y, la verdad, no tengo ganas de luchar... —Slothy comenzó a crecer repentinamente, por todo su cuerpo le empezó a crecer pelo, sus manos se comenzaron a convertir en garras largas y afiladas, al igual que sus pies. Su cara se empezó a alargar hacia delante y su nariz se transformó en un hocico negro.

— ¡Oh, no, el Vicealmirante está usando su habilidad! —decía asustado un marine.

— Pero... pero... ese animal... está extinto... —afirmó un asustado Mayers al ver la transformación de Slothy— ¡¿Por esto le llaman el "Monstruo Perezoso"?! ¡Es un... ¡Eremotherium!!

— ¡El Vicealmirante está usando el poder de la Fruta Nama Nama! ¡Cuando se transforma en un Eremotherium su fuerza se vuelve sobrenatural! —Confirmó otro marine que no estaba tan asustado como el primero ya que le había visto en otra ocasión usar su poder.

— Preparaos... os voy a llevar a un lugar... muy acogedor... —amenazó Slothy al acabar su transformación mirando a los piratas y a Mayers con cara de pocos amigos.

Capítulo 36: Vidrio de Reloj

En el lugar de la batalla entre Shion y Valentina, el capitán Bradypus llegó junto a la Unidad 02 apartando a todos los ciudadanos que allí se arremolinaban.

— Apártense, apártense —ordenaba suavemente el capitán. Al ver a una Shion desmayada en el suelo, añadió— Al fin te hemos capturado, escurridiza Mujer Cristalina. ¡Esposadla con las esposas de Kairoseki, la trasladaremos a la base!

— ¡Mi capitán, hemos encontrado también restos de otra batalla cerca de aquí! —avisó un marine.

— ¿De quién se trata?

— Parece ser... no sé qué puede estar haciendo este tipo aquí y por qué ha sido derrotado, pero... creo que se trata de Zéphyros la Brisa del Oeste, un miembro de los Piratas de las Hermanas Cherry...

— ¿Habéis encontrado a quienes les han derrotado? —preguntó el capitán.

— ¡No, señor, estamos en ello!

En las afueras de Flaskma, Mayers estaba teniendo una dura batalla contra Slothy en la que la suerte no estaba de su lado.

— ¡Garasuryu... Vidrio de Reloj! —Con el brazo derecho señaló a Slothy con Kimax y la hoja de ésta se transformó en una especie de plato gigante de vidrio para protegerse del golpe que atestaría Slothy.

— ¡Cuchillada Gigante! —Dijo Slothy atestándole un golpe con sus largas y duras uñas a la Kimax de Mayers—. Tu hoja de vidrio es más dura de lo que pensaba.

— Las hojas de Kimax y Duran están hechas de un vidrio especial que contiene acero, por tanto son mucho más resistentes que el vidrio normal —explicó Mayers a su rival.

— ¡Cola Pesada! —Pronunció Slothy girándose rápidamente intentando dar un coletazo a Mayers.

Mayers paró el ataque de Slothy cambiando de nuevo la forma de Kimax a su forma original y cruzando ambas katanas, cosa que no surtió efecto en el vicealmirante. De pronto, Valentina llegó al lugar y se sorprendió al ver a Slothy transformado y a Mayers luchando contra él.

— ¡Valentina Argiria! —Exclamó Mayers al verla de reojo.

— ¡Deja que te ayude, Mayers! —Valentina se abalanzó corriendo hacia Slothy preparando su puño— ¡Puño Superpesado! —Le dio un puñetazo a Slothy en el hocico, pero éste lo resistió y se deshizo de ella con una de sus garras fácilmente haciéndola sangrar.

— ¿Sangre? ¿cómo es eso posible? —se preguntaba la chica extrañada.

Mientras tanto, Dante me buscaba con ahínco por las calles de Flaskma al mismo tiempo que intentaba lidiar con Crystamia sin éxito alguno por el momento.

Capítulo 37: Destino

Dante recorrió varias calles en su forma de león intentando buscarme por todas partes, hasta que al final dio conmigo, que estaba enfrentándome a Crystamia. La chica volvió a "inflar" y dar forma a un muro para atacarme con él pero pude destruirlo fácilmente usando mi Resonancia.

— Esto no se acaba nunca —dije ya cansado— voy a tener que derrotarte ya... Es una suerte que los edificios de esta ciudad sean de cristal —mencioné con una sonrisa desafiante.

— ¿Ah, si? inténtalo...

— ¡Notas de Cristal! —las paredes de cristal de los edificios colindantes comenzaron a vibrar hasta que se rompieron en mil pedazos. Gracias a mi poder pude enviar los trozos rotos de vidrio hacia Crystamia, que se hallaba quieta frente a mí.

— ¿Cómo? —Muchos de los trozos dieron en su cuerpo y los que caían al suelo levantaron una nube de polvo.

— ¡Lo hice! así que... tía... chúp... ¿eh? —me corté al ver su sombra en medio de la nube de polvo de pie frente a mí.

— Qué ingenuo... —comenzó a decir ella mientras poco a poco se disipaba la nube de polvo— ¿de verdad pensabas que ibas a hacerme algo con esa estupidez? patético.

Crystamia estaba de pie frente a mí con un gigantesco escudo de vidrio grueso y una espada de vidrio también, cosa que me dejó sin palabra alguna.

— ¿Te has quedado mudo? —preguntaba riéndose maliciosamente.

— ¿Cómo es eso posible?

— Es muy sencillo, sólo tenía que esquivar y tomar algunos de los trozos de vidrio al vuelo y soplarlos para darles esta forma, te presento a mi Armamento Soplado.

— No te preocupes, destrozaré ese armamento fácilmente —amenacé y me acerqué usando la velocidad del sonido para tocar la espada y el escudo y usar mi Resonancia en ellos para convertirlos en arena—. Y ahora, a ver si puedes librarte de esta, ¡Caricia Musical! —pronuncié y bajé mi brazo como si fuese a dar un arañazo para sorpresa de Crystamia que no se esperaba tanto en tan poco tiempo. Con esta última técnica pude arañarla profundamente, pero, cuando vi que no era capaz de sangrar me quedé sorprendido de nuevo, girando la cabeza porque no daba crédito de lo que estaba ocurriendo.

— ¿Te pensabas que esa era la verdadera? —preguntó Crystamia mientras estaba apoyada sobre una pared.

— ¿Cómo que la verdadera? ¿otro truco? —me preguntaba anonadado— La verdad es que tu habilidad Fuki Fuki es muy molesta... —afirmé.

— Cuando me has lanzado los cristales de varios edificios, he aprovechado el polvo que han levantado para soplar una copia mía en el suelo —tras revelar esta información, Crystamia, desde su posición lanzó su puño hacia mí, su brazo, increíblemente se estiró.

Esquivé el golpe de la chica sin esperarlo, y, cuando me fijé, el puño se había roto como un cristal. Por tanto, deduje que era otra copia de ella soplada sobre una pared. Entonces grité: "¡¿Dónde estás, Crystamia? deja de ocultarte!". Entonces, ella apareció andando tranquilamente tras una esquina.

— Me parece que debería acabar contigo ya, ya me he divertido bastante —afirmó con una sonrisa maliciosa la chica. Seguidamente puso su boca sobre una pared y comenzó a soplar para darle la forma de martillo y aplastarme cuando, de pronto, Dante apareció y la vio.

— ¡¡Dante!!

— No me puedo creer lo que ven mis ojos... así que... tú... ¡¡Tú destrozaste mi casa y mi pueblo!! —gritó Dante con lágrimas en los ojos.

— ¿Eh? —se extrañó la chica— ¿Qué dices, león?

— ¡¡Maldita seas!! ¡Te he estado buscando durante años para vengarme de lo de aquella vez! ¡Al fin el destino me brinda esta oportunidad! ¡¡Garras de Azufre!! —Dante, se transformó en su forma híbrida y rápidamente se dispuso a atacar a Crystamia, pero ésta volvió a soplar y el martillo de vidrio que iba a usar para aplastarme, lo usó como escudo para protegerse del ataque de Dante.

— ¿Crees que vas a derrotarme sólo porque estás furioso? —preguntó la chica después de que Dante se diera un golpe con el escudo de vidrio que formó.

— ¡¡Dante!! ¡Ve a ayudar a Mayers, está en las afueras de la ciudad con los Piratas de Talco! —le ordené— ¡No te preocupes, yo me ocupo de esta tía! No durará mucho... —terminé con una sonrisa maliciosa mirándola a ella a los ojos.

— Está bien, capitán, tenga cuidado con ella.

Dante, tras su encuentro con el destino fue hacia las afueras con Mayers volviéndose a transformar en león. Cuando Crystamia fue a atacar por la espalda a Dante, la logré detener con mi Escudo Pentagrama.

— ¡Eh! tú te quedas conmigo... —le dije mientras ella me sonreía.

Capítulo 38: Libres

Habiendo retrocedido, Valentina aún se preguntaba por qué estaba sangrando si poseía una habilidad del tipo logia como era la de la fruta Azo Azo. Mayers, por otro lado, se enfrentaba a Slothy.

— Maldita sea... es muy poderoso... no sé si mis espadas podrán aguantar un poco más —pensaba y se lanzó al ataque de nuevo contra el vicealmirante— ¡Garasuryu... Bureta de 500 mL! —ambas espadas doblaron el tamaño de su hoja y atacó con ellas a Slothy, el marine resistió el corte que casi no le hizo un rasguño.

— ¡¿Cómo es posible que no le arañe siquiera?! —se sorprendió Valentina al verlo.

— No lo sé, pero... es muy raro todo esto...

— Tal vez podrá tocarme, pero no creo que pueda evitar los olores —dedujo Valentina— ¡Azomosphere! —el cuerpo de Valentina comenzó a producir un gas que fue a parar al hocico de Slothy casi sin darse cuenta él mientras Mayers le detenía con sus espadas.

Al los pocos minutos, Slothy comenzó a marearse para preocupación de sus subordinados, pero en seguida se recompuso aparentemente y fue a atacar ferozmente a un cansado Mayers. Sin embargo, apareció Dante en su forma híbrida y le detuvo.

— ¿Quién eres tú ahora? —preguntaba Slothy.

— ¡Tu peor pesadilla! —le contestó agarrándole las garras como podía, seguidamente, soltando una de las garras del vicelamirante, la evitó y se lanzó a atestarle un buen golpe— ¡Garras de Azufre! —éste dio en el hocico del vicealmirante que le aturdió junto a los mareos del gas de Valentina.

Dante se consiguió librar de la monstruosa criatura saltando desde la otra garra que tenía agarrada hacia atrás y haciendo que Slothy perdiera el equilibrio y cayese al suelo. Finalmente perdió el conocimiento por culpa del Azomosphere de Valentina para sorpresa de su escuadrón. Dante, mirando de reojo, volvió a su forma humana y se dirigió hacia Valentina que dejó de emanar gases, y Mayers.

— ¿Estáis bien, chicos? —preguntó el primer oficial.

— Si, gracias Dante —contestó Mayers.

— Gracias, «león sulfurado» —agradeció Valentina con una sonrisa en la cara.

— Me agotas, Valentina, me agotas...

Los piratas alardeaban la acción de Dante agradeciéndoles que les había librado de la persecución de Slothy, pero Mayers les dijo que aún no serían libres del todo mientras Crystamia pudiera seguir luchando, sólo quedaba esperar a que Albertzinni Magnus acabara con ella para ser libres de su influencia de verdad.

En mi posición, la calle en la que estábamos luchando Crystamia y yo estaba toda deformada y destrozada. Ella seguía soplando las paredes y el suelo en pos de hacerme algún daño, y yo seguía empeñado en defenderme usando mi poder hasta que opté finalmente por una solución: «Espera un segundo, tío, lo que hace es imitar el cristal cuando se funde, puede que la temperatura pueda ayudarme a anular a esta mujer», pensé y se me dibujó una sonrisa desafiante en la cara mientras miraba fijamente a Crystamia.

Capítulo 39: Human Molding

Crystamia, confusa, se preguntaba a qué se debía mi expresión mientras inflaba paredes y suelo de los edificios colindantes y la calle. Formó varias copias suyas y se lanzaron todas a por mí.

— ¿No crees que eres un poco cobarde, Crystamia? —le pregunté— ¡Palpador! —acabé y me lancé a atestarles a cada un golpe con una onda sónica que salía de la palma de mi mano mientras me movía a la velocidad del sonido. Todas las copias fueron destruidas y Crystamia se resintió del ataque.

— Te mostraré algo interesante... —comenzó Crystamia— ¡Fuki Fuki Human Molding! —La chica se metió su dedo pulgar derecho en la boca y comenzó a soplar. Para mi sorpresa, sus brazos se alargaron y sus manos se hicieron más pequeñas, parecían dos látigos—. ¡Brazos Látigo! —Crystamia se abalanzó contra mí y empezó a agitar sus brazos como si de látigos se tratasen muy rápidamente. Cuando tuve la oportunidad conseguí que ambos brazos quedaran en mi brazo derecho para inmovilizarla pero antes de que pudiera darme cuenta, Crystamia empezó a inflar su hombro y su cabeza tomó la forma de un martillo— ¡Fuki Fuki Human Molding... Cabeza Martillo! —Aún con sus brazos enganchados en mi brazo corrió a darme un cabezazo que recibí ya que todo pasó demasiado rápido.

El cabezazo de Crystamia casi me dejó inconsciente ya que fue muy potente. Me quedé sorprendido por lo que la chica estaba haciendo con su cuerpo, mientras ella se soltaba de mi brazo.

— ¡Eh, eso no vale! —me quejé.

— La fruta Fuki Fuki también me permite cambiar de forma mi cuerpo como si fuera cristal, al igual que puedo hacer con el resto de objetos. Aunque con mi cuerpo es algo más especial, porque puedo otorgarle la propiedad del material del que se hace un objeto concreto al cambiarlo. Es una de las propiedades más interesantes que tiene este poder.

— Maldita tipeja... ¡Orfeo! —Mi cuerpo comenzó a vibrar de una forma extraña.

Fuki Fuki Human Molding... ¡Giant Handmer! —Crystamia comenzó a soplar su brazo y, mientras el izquierdo volvió a la normalidad, su brazo derecho también lo hizo pero su mano se empezó a agrandar.

Flamenco —dije y comenzó a sonar una melodía con guitarra acústica. Por alguna razón, la mano de Crystamia no conseguía mantener su nueva forma, lo que confirmó la teoría que había pensado—. Lo sabía... —afirmé con un desafiante semblante.

— ¿Eh? ¿Por qué no puedo mantener la forma? ¿Qué está pasando? ¿Por qué tengo este calor? —se preguntaba Crystamia confundida. Al mismo tiempo, todos los objetos que había cambiado, poco a poco, no podían mantener su forma y volvieron a su forma original—. ¡¿Qué has hecho?! —me preguntó ya desesperada.

— Todo lo que cambie tiene en parte las propiedades del vidrio, al menos para formarse, por tanto son sensibles a la temperatura. Puedes cambiar de forma las cosas y a ti misma mientras la temperatura del ambiente sea poca, pero, ¿qué pasa si aumento la temperatura de tus objetos y tu cuerpo? Que, como imitan al vidrio, no podrán solidificarse del todo volviendo a su forma original poco a poco.

— ¿Cómo lo has conseguido? —Era la primera vez que veía una expresión de miedo en Crystamia desde que comenzamos a luchar.

— La música no sólo corta, eleva o golpea, usándola de la manera adecuada también es capaz de subir la temperatura. Eso lo consigo con mi técnica Orfeo cuando suena algo de Flamenco, una música llena de pasión que sube la temperatura de todo aquello que la oiga.

Capítulo 40: Orfeo

Con la cara de Crystamia expresando sorpresa y miedo al mismo tiempo, y con el flamenco sonando, me dispuse a atacar otra vez.

— ¡Palpador! —pronuncié y, a la velocidad del sonido, me desplacé hacia la chica con la palma de mi mano en el centro de su pecho y le lancé una poderosa onda que la tiró de espaldas.

— ¡Maldito bastardo! —me insultó y empezó a soplar el suelo, éste comenzó a tomar forma de tentáculos y los lanzó hacia mí— El que no se pueda mantener cualquier cambio que haga, no significa que no pueda modificar la materia que me rodea, simplemente, como el cristal cuando se moldea, estará caliente, ¿podrás soportar tu propia temperatura? —acabó con una maliciosa sonrisa y la cara magullada.

Me preocupé por la afirmación que había hecho la chica y me dispuse a esquivar esos tentáculos de tierra caliente. En poco tiempo se las había ingeniado para volver contra mí el efecto de mi propia habilidad, por lo que tuve que pensar deprisa.

— ¡Escudo Pentagrama! —me protegí para evitar el contraataque de Crystamia y pensé en algo que podría funcionar.

— ¡De nada te valdrá protegerte, porque no podrás hacerlo siempre, tampoco mantener tu Flamenco!

La chica tenía razón, cuando uso la técnica Orfeo uso mucha energía y casi no puedo mantener el resto de técnicas. Entonces, me puse en pie y me corrí hacia ella, que estaba intentando darme con sus tentáculos de tierra caliente, pero les rocé con la palma de mis manos y usé mi Resonancia y éstos se convirtieron en polvo para sorpresa de la chica. Al llegar frente a ella, le atesté un Impacto Musical que la estrelló contra una pared.

— Aunque no puedo mantener mis técnicas mientras uso Orfeo, sí que puedo usar técnicas rápidas como la Resonancia, además, mientras estés soplando, el material que se vea modificado mantiene las propiedades del vidrio, esa es la razón por la que he podido convertir esos tentáculos calientes en polvo, al igual que puedo hacer con el propio vidrio —expliqué mientras el flamenco dejaba de sonar, y me acerqué a la chica que me miraba con odio y muy magullada—. Así que... has perdido, Crystamia... ¡Palpador! —Acabé y la chica acabó desmayada en el suelo.

Mientras me alejaba de una desmayada Crystamia, y respirando como podía por el combate y el cansancio, fui a encontrarme con Valentina y con Dante para darle la noticia a mi navegante y seguir con nuestro viaje. Por otro lado, tanto los Piratas de Talco como Valentina, junto a Mayers, suspiraron como si un peso se les hubiera quitado de encima.

Capítulo 41: Retribución

En la posición del vicealmirante Slothy y su escuadrón, éste hablaba con Bradypus a través del den den mushi.

— Así que... la famosa «Crystal» ha sido derrotada... —hablaba Slothy pensativo.

— Sí, mi señor, toda la organización, los principales miembros han sido derrotados, así que procederemos a su detención y a sonsacarles dónde están el resto de miembros de la organización. Hemos sabido que hay son unos veinte miembros contando los derrotados a excepción de Crystal —comunicaba Bradypus al vicealmirante a través del den den mushi.

— Si aquí han sido derrotados dos y uno de ellos es esa chica de mercurio, deben quedar unos diecisiete repartidos por los cuatro mares y Grand Line en diecisiete diferentes organizaciones —dedujo el vicealmirante.

— Sí, mi señor, estamos ahora intentando localizar las organizaciones afectadas por esta organización. Parece ser que esta mujer lo tenía todo muy bien atado, las organizaciones trabajaban para ella sin saber que estaban siendo manipuladas desde las sombras, era una verdadera maestra del engaño y la manipulación.

— Perfecto, quiero que toda la división se rompa en cuatro escuadrones, vamos a proceder a detener a Crystal, los otros miembros de alto rango, y a esos Piratas de Talco junto con los Piratas Alquimia —ordenó Slothy y colgó el den den mushi.

Por otro lado, yo llegué junto al resto tras la derrota de Crystamia un poco magullado debido al combate tan duro que había tenido. Todos se alegraron de verme e incluso Valentina se abalanzó contra mí abrazándome pero me tiró debido a su gran peso.

— ¡Valentina! —Grité y me clavó en la tierra.

— ¡Lo siento, capitán! —Se disculpó preocupada la chica.

— Bien hecho, capitán, es un honor luchar contigo —felicitó Dante tan formal como siempre.

— Gracias a todos, ahora vamos a recoger provisiones para partir hacia Grand Line, creo que hemos perdido mucho tiempo en esta isla. Además, la Marine está aquí y no me gustaría tener que enfrentarme a ellos ahora mismo.

— ¿Queréis provisiones? —preguntó uno de los miembros de los Piratas de Talco— Nosotros tenemos de sobra, antes de venir aquí con el capitán robamos un pueblo cercano, tenemos provisiones como para un año, así que, en agradecimiento por salvarnos de Crystamia, por favor, quedaos con la mitad.

— ¡¿De verdad?! —Dije sin creerme lo que oía— ¡¡Muchísimas gracias!!

Los marines capturaron a Zéphyros, Shion y Crystamia, pero uno de los escuadrones vino a perseguirnos para capturar a Valentina. Mientras tanto, nosotros íbamos llevando las provisiones regaladas por los Piratas de Talco al barco poco a poco. Cuando casi acabamos de subirlas, Mayers vino corriendo avisando sobre lo que ocurría.

— ¡Chicos! ¡Tenéis que escapar ya!

— ¡¿Qué pasa, Mayers?! —preguntó Valentina preocupada.

— Es... es... ¡es el vicealmirante Slothy! ¡Viene a por vosotros!

— ¡¡¿Cómo...?!! —exclamamos los tres al unísono.

— ¡¡Tenéis que zarpar ya!!

— ¡¡No tendréis escapatoria, piratas!! —gritó Slothy en su gigantesca forma animal.

Por el mar, hacia donde el Sulphur Lion estaba anclado, llegaba el Megatherium dirigido por el capitán de la Marine Bradypus.

— ¡¡Mirad, Dante, Albertzinni!! —exclamaba aterrada Valentina— ¡Ese acorazado es el Megatherium, el barco del vicealmirante Slothy!

— ¿Estaremos perdidos? —me pregunté desesperado.

Capítulo 42: Hendrik

De pronto, explotaron lo que parecían minas cuando Slothy y su escuadrón se acercaron varios pasos hacia nosotros, sorprendiéndonos tanto a nosotros como a los marines. Seguidamente un conejo de peluche de aspecto siniestro apareció frente a los marines. Slothy lo ignoró completamente, pero al intentar dar un paso, el peluche abrió la boca y comenzó a lanzar fuego con gran potencia, que era tal que Slothy retrocedió.

— ¡¿Qué es esto?! ¿De dónde ha aparecido este muñeco?

— ¡Mi señor, mire! —gritaban desesperados algunos marines al ver que en sus piernas tenían gatos de peluche agarrados con un aspecto parecido al conejo.

— ¿Qué diablos pasa aquí? —se preguntaba desconcertado el vicealmirante.

Mi tripulación, Mayers y yo también nos preguntábamos qué estaba pasando ya que esos peluches habían aparecido como de la nada. Entonces se oía el sonido de unas aspas en el cielo. Yo giré la cabeza en dirección al sonido y pude ver una especie de globo aerostático que se movía gracias a unas hélices, pero no era un globo exactamente, no tenía cesta, sólo una especie de cuerda y una persona en ella.

— Así que ahí estáis... —dijo la persona para sí misma.

Lentamente se iba acercando hacia nuestro barco y comenzó a advertir a los marines que si se movían, los gatos explotarían. Seguidamente bajó de su globo que no era más que un pingüino de peluche con una gorra redonda que se deshinchó nada más bajar el sujeto, la cuerda donde estaba agarrado era una serpiente de peluche que estaba mordiendo una de las patas del pingüino. Ambos muñecos presentaban un aspecto también algo siniestro.

— Siento haber aparecido así pero me gustaría darte las gracias por librarnos de Francis Prince, Albertzinni Magnus.

— Perdona pero, ¿te conozco de algo? —pregunté extrañado.

— No me conoces, mi nombre es Hendrik y estuve en busca y captura por Francis Prince desde que llegó a ser el gobernador de la isla Coral por oponerme a sus leyes, leyes que no me parecían muy justas ni a mí ni a la población entera. Era un explotador. Es por eso que me gustaría unirme a tu banda.

— ¡Vaya, pues no sé qué decir!

— No digas nada aún, sólo déjame librarte de estos marines que ni fueron capaces de hacer frente a Prince cuando llegó hace un año.

— ¡Capitán, el Megatherium se acerca! —Advirtió Valentina.

— ¡No os preocupéis, el Megatherium no podrá llegar hasta aquí! —tranquilizó Hendrik— Y ese vicealmirante tampoco podrá moverse si no quiere que su escuadrón quede tullido o muera.

Todos nos sorprendimos ante la gran seguridad que presentaba Hendrik, él era un chico más o menos de mi estatura de pelo negro medio largo que le tapaba un ojo, tenía en su cuello un pañuelo y vestía una camisa y un chaleco oscuro junto con una chaqueta de pirata. Llevaba puesto un pantalón claro sujeto con un cinturón y unas botas de marinero.

Por alguna razón, el Megatherium de Slothy comenzó a subir, como si algo le empujara desde la quilla, al poco rato se pudo ver que, efectivamente, estaba atrapado en un peluche gigante en forma de ballena, lo que hacía imposible que el barco se moviese. Yo aproveché para volver a ver a Mayers y hablar con él.

— ¡Mayers! ¡Tranquilo, ni el vicealmirante ni su división pueden moverse! ¡Tengo una proposición para ti!

— ¿Cómo?

— ¡¡¿Quieres unirte a mi tripulación?!!

Mayers se quedó con una cara de sorpresa increíble y, aunque se le saltó alguna pequeña lagrimilla, me respondió:

— ¡Lo siento, Albertzinni Magnus! ¡Después de enterarme cómo Crystamia asesinó a Talco decidí unirme a ellos y llevarles a un lugar mejor como su capitán! —Se despidió y comenzó a avanzar hacia Flaskma junto con su nueva tripulación.

— ¡Está bien, Mayers, ojalá nos volvamos a ver en Grand Line! —le contesté y, aprovechando el momento, di una respuesta a Hendrik—. Antes me pediste unirte a mi banda, ¿verdad?

— Pero capitán, no le conocemos de nada —se preocupó Valentina.

— Déjale Valentina.

— Pero Dante... —Dante le asintió con la cabeza seriamente y la chica se quedó callada.

— Si, te lo he mencionado —respondió Hendrik—, creo que necesitaréis a alguien que sepa nadar, todos tenéis poderes de la fruta del diablo, además soy cocinero y artillero.

— Está bien... ¡estás dentro! —le contesté—. ¡Ya somos uno más en la tripulación!

Tanto Dante como Valentina se alegraron con el nuevo compañero y entonces grité un fuerte: «¡Levad el ancla y zarpemos!». Dante subió el ancla, izamos las velas y zarpamos rumbo a la entrada de Grand Line dejando atrás a unos inmóviles y desconcertados marines.

Capítulo 43: Entrada

Cuando el Sulphur Lion se alejó a una distancia suficiente, los gatos de peluche agarrados en las piernas de los marines abrieron sus bocas y lanzaron bengalas para el desconcierto del vicealmirante Slothy.

— ¡¿Bengalas?! ¡¡Maldito seas...!! —Tomó su den den mushi y llamó a Bradypus—. ¡Bradypus, quiero que ésos tengan un cartel de recompensa ahora mismo! ¡Si es cierto que ese tipo, el alquimista pirata ese, ha derrotado a Francis Prince, como ha confirmado el de los muñecos y, además sabemos que ha derrotado y desmantelado junto a su banda a Crystal, podría convertirse en un gran peligro en un futuro cercano!

— ¿Cuál es su nombre, mi señor?

— Albertzinni Magnus, «el Príncipe Alquimista» —confirmó Slothy y colgó.

Seguidamente, solicitó llamar al acorazado anclado en el puerto de Flaskma, pero los marines que estaban allí custodiándolo le confirmaron que había sido tomado por los antiguos Piratas de Talco, liderados, esta vez, por Mayers. Después de que el vicealmirante calificara a sus hombres de «inútiles», el Megatherium se acercó a la costa para recogerles.

En dicho acorazado, se encontraban Zéphyros, Shion y Crystamia en una celda con esposas de piedra marina.

— Maldita Valentina ¿cómo se atreve a traicionarme? —se quejaba Crystamia frustrada por lo ocurrido.

— Con esto supongo que Crystal queda disuelto, ¿no? —se preguntaba Shion.

— Por el momento si —contestó Crystamia—, pero sólo de momento, si consigo tener contacto suficiente en prisión, puede que incluso podamos ser salvados por alguna de las organizaciones donde tenemos topos.

— De momento nos encerrarán en la base de la 56ta División de la Marine, que se encuentra en el East Blue, así que ese sería el mejor momento para que nos rescatasen —informó Zéphyros.

Por otro lado, en el Sulphur Lion estábamos de fiesta debido a la unión de Hendrik a la banda, nos estuvo enseñando sus armas, y todas estaban ocultas en muñecos de peluche. Nos estuvo enseñando un osito por cuyas orejas lanzaba ondas de sonido tan potentes que podían llegar a dominar a cualquier persona, su pingüino globo, un ratón espada, cuya hoja se retraía al interior de la boca del ratón, su conejo lanzallamas y sus gatos explosivos, que podían agarrarse a cualquier superficie con sus afiladas uñas, además tenían una llave para darles cuerda. De pronto las nubes empezaron a juntarse y se produjo una tormenta que embraveció el mar, todos nos pusimos a cubierto después de recoger las velas entre Dante y yo, mientras Valentina nos daba indicaciones para no volcar. Hendrik, por su parte, fue al timón para conducir la nave, por alguna razón la corriente nos arrastraba y fue entonces cuando lo vi. Vi la luz de un faro entre la repentina oscuridad de la tormenta, y señalando hacia el faro exclamé:

— Eso... ¡Eso es, ahí está! ¡¡Chicos, esa es la entrada!! ¡¡La entrada al mar donde todo es posible, donde podremos hacer nuestros sueños realidad!! ¡¡La entrada hacia la gran ruta marina!! ¡¡Grand Line!!

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