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Capítulo 27: Un nuevo orden

Después de caer tanto el cuartel general de la Marine como Mary Geoise, Impel Down y Enies Lobby no tardaron mucho más en seguirles. De esta forma, las principales localizaciones del Gobierno Mundial cayeron en manos de los Piratas del Rey del Ape's Concert, quienes procedieron a expandir su conquista desde allí.

El Pretty Face, pilotado por el Maxwell Morado, viajó después a lugares clave del mundo para unir a sus habitantes a la causa por medio de su gas de frenesí, mientras el Rompeguerras procedió a dar caza a las unidades de la Marine que estaban fuera de New Marineford en el momento de su ataque. El Maxwell de Jade colabora con él en la búsqueda, dirigiendo a las demás fuerzas militares bajo el control de Bifröst.

Aquellos enemigos de Bifröst que no eran capturados por Maxwell Morado y se negaron a servirle fueron encarcelados en la gran prisión de Impel Down, custodiada ahora por el Maldito y su ejército de Si Junfá. No obstante, aquellos que aceptaron someterse a él fueron obsequiados a cambio una vida de ocio de parte de la Baronesa y el Cataclismo.

Las fuerzas enemigas de Bifröst se reducen cada día, con las restantes obligadas a esconderse en los lugares más recónditos del mundo, esperando a una oportunidad para devolverle al lugar del que han salido.
Pero entre tanta espera, ya han pasado dos meses.


???: ¡Buenos días, Venjen~!

Venjen: ¡Agh!

Venjen se despierta sobresaltado en una cama, en medio de una habitación blanca que se va iluminando a medida que su visitante abre las cortinas.

???: ¿Cómo estamos hoy?

Venjen: Paralítico.

???: Bah, hoy será la última vez. ¡Hoy es el día!

Venjen: Ya era puta hora...

Después de abrir las cortinas, el visitante toma a Venjen en brazos para sacarlo de la cama y sentarlo en una silla de ruedas, para luego llevarle fuera de la habitación. Cuando salen al pasillo, Venjen se ve rodeado de personas con ventas por sus cuerpos, usando bastón e incluso muletas para caminar, mientras otras personas vestidas de personal de enfermería les atienden: Don Barbacoa está en un hospital.

Venjen: Llevo aquí muerto de asco mes y medio ¿por qué ha tardado tanto?

Cuidador: La lista de espera es larga, solo disponemos de un especialista para tu tipo de problema y hay muchos más como tú, desgraciadamente... Pero ya has visto que al final el turno llega, tu cita es a las doce ¿qué quieres desayunar antes?

Venjen: Hmmmm, bocata...

Cuidador: ¿De jamón serrano?

Venjen: Seh...


¿Ha tenido un mal día?

Y con "mal día" me refiero a ¿se ha partido la crisma huyendo de la guerra o haciéndose el chulito ante los Rompeguerras y ahora tiene rotos todos los huesos del cuerpo?

¡Pues no espere más y acuda a la Residencia de Fisioterapia de Happy Granny!

Big Show theme

¡Residencia de Fisioterapia de Happy Granny! ¡Aceptamos cualquier criatura inteligente y la dejamos como nueva! ¿Brazo roto? ¡Chupado! ¿Columna partida? ¡Hemos visto chapuzas peores realizadas por gente más experta que nosotros!

Happy Granny: Mis cabras marinas recorren todo el océano en busca de gente necesitada y la traen aquí, donde podrán gozar de una relajante estancia hasta que yo les arregle su cuerpo.

¡Pues Happy Granny es capaz de curar cualquier rotura del cuerpo, por complicada que sea, empleando un método de terapia ancestral!

Ex-Paciente: ¡Un Rompeguerras me partió el cuello por tratar de huir, y ahora estoy como una rosa!

¡Ya lo ve, pida cita en la Residencia de Fisioterapia de Happy Granny!

Happy Granny: Porque si hay gente en forma a los 140 años, tú tienes derecho a formar parte de ellos.

LaResidenciadeFisioterapiadeHappyGrannynosehaceresponsabledenuevaslesionessufridastrasacabareltratamientoyvolveráacobrarlamismatarifapararepararlas.


Venjen y su cuidador ven el anuncio en el comedor de la residencia mientras comen sus bocadillos.

Cuidador: ¿Y qué vas a hacer cuando termines tu tratamiento?

Venjen: Reunirme con mi tripulación y partirle la cara al cabrón que me dejó en coma y tullido.

Cuidador: Suena bien. ¿Has podido hablar con ellos por den den mushi?

Venjen: No, he probado muchas veces pero no me cogen la llamada, mentiría si dijera que no estoy un poco preocupado.

Cuidador: Ya veo...

Venjen: ¿Y tú qué? Por fin te librarás de mí y podrás tomarte un respiro ¿Cómo te sientes?

Cuidador: Ah, yo vivo para mis pacientes.

Venjen: Es verdad, tú no tienes a nadie ¿no?

Cuidador: No que yo sepa, Happy Granny me acogió hará casi dos meses.

Venjen: Y ni idea de quién eras antes de eso ¿no?

Cuidador: Me temo que no.

Venjen: El caso es que con esa barba me suenas, te lo diré todas las veces que haga falta.

Cuidador: ¡Jajajaja, pues espero recordar pronto para confirmar tus sospechas!

El cuidador de Venjen es un hombre joven, de más o menos su misma edad. Tiene el pelo negro y una larga perilla en el mentón. En ese mismo instante, en el exterior, hay una vivre card apuntando hacia él mientras alguien la sostiene en una mano.

Laura Moovi: Maxwell...

La Cineasta está con medio cuerpo fuera del Smiley Gunner, viendo como el papel de su mano se mueve hacia delante.

Laura: Me diste un buen susto hace dos meses... Pero no te preocupes, te sacaré de ahí.

Y dicho esto, Laura vuelve a meterse en el interior del submarino con el resto de los Piratas Freak antes de ser detectados por los focos procedentes de la isla hacia la que apuntaba la vivre card, una isla rodeada por altísimos muros con torres de vigilancia y guardias armados.

Capítulo 28: Misión de rescate

Wess Leas: Han pasado dos meses desde que Jack y la mayoría de nuestros compañeros fueron capturados por el enemigo. Desde entonces, el mundo se ha vuelto un lugar incluso peor de lo que era antes. Es por eso que, tras meditarlo detenidamente, creo que lo mejor que podemos hacer es rescatar a Jack cuanto antes y reunirnos con nuestros aliados del Ejército Revolucionario, actualmente en paradero desconocido...

Leas está reunido con los otros aokages del Seigisen en una cabina de madera y metal, con un subordinado manejando un timón.

Leas: En cualquier otra circunstancia no propondría esto, y creedme que lo he meditado estos últimos dos meses. Hemos reunido tropas y recursos de todo el mundo, y aunque sigue sin ser un buen momento, debemos actuar cuanto antes. ¿A qué altitud estamos?

Timonel: 9.500 metros, señor.

Leas: Ya casi estamos.

El Seigisen se encuentra a bordo de un dirigible, elevándose junto a nada menos que el Red Line. Alzándose entre las nubes, el dirigible supera los 10.000 metros de altura y pasa a sobrevolar la cima del continente, viendo un extenso bosque cubrir de verde la roca roja que lo forma.

Jirachi Hanzo: ¿Un bosque?

Xernea Elzo: Recuerda que el Red Line es en realidad un montón de islas pegadas, cada una con su clima.

Zorua Basto: Primaveral, veraniego, otoñal e invernal. Ese bosque parece primaveral.

Chimeko Shiro: Y más adelante se encuentra Mary Geoise.

Leas: Mary Geoise se encuentra en esa dirección, pero ir por aire es demasiado arriesgado. Aterrizaremos en el bosque y seguiremos a pie hasta la ciudad.

Timonel: ¡Tormenta a proa, señor!

Leas: ¿Eh?

Hasta hace un momento, el cielo sobre el Red Line se encontraba totalmente despejado, pero ahora han empezado a formarse grandes nubes negras más adelante, lo que alerta al Demonio del Espejo.

Leas: ¡Nos han encontrado! ¡Descendamos, rápido!

Las nubes negras se van formando en dirección al dirigible, cada vez más rápido. Los soldados del Seigisen que hay en la nave se sienten desconcertados por la velocidad que ha tomado el vehículo.

Soldado: ¿Qué pasa, por qué hemos acelerado así de repente?

Leas: ¡Nos han descubierto!

Soldado: ¿Quién?

Finalmente, una enorme garra de cuatro dedos asoma por la nube.

???: Worororororo...

Y esa garra da paso a una enorme criatura alargada y con cuernos, con un larguísimo bigote negro y barba. A su alrededor hay una especie de humo negro y sus ojos son rojos como la sangre.

Leas: ¡Kaido!

El capitán de los Piratas de las Bestias ha sido infectado por los diales de frenesí y puesto bajo el control de los Piratas del Rey del Ape's Concert. Habiendo identificado al Seigisen como intrusos, el dragón azul toma una bocanada de aire...

Kaido: ¡Bolo breath!

Y lo expulsa en forma de ráfaga de fuego que hace estallar el globo del dirigible, provocando que la nave caiga en el bosque más abajo.

Kaido: Hic.

Habiendo derribado la nave con éxito, el dragón se dispone a acercarse a los restos cuando oye una voz.

???: Suficiente, señor Kaido.

La voz procede de un den den mushi incorporado en su oreja, el cual tiene una expresión seria en la cara.

Kaido: Tenían un dirigible. Quiero ver si -hic- se unen a mi tripulación y me dan más de esos.

???: Gracias, pero a partir de aquí me ocuparé yo. Usted puede volver y terminarse su bebida, lamento haberle molestado.

Kaido: Ugghhh... Seh, será mejor que vuelva antes de quedar sobrio de nuevo.

A lo que su interlocutor asiente desde un despacho en el castillo de Pangea, en una Mary Geoise cubierta de nubes negras mientras otra nube más pequeña y una bola de fuego orbitan alrededor de la torre más alta del castillo.

???: Feliz regreso.

Gacha

El interlocutor cuelga la llamada. Se trata de un hombre rubio y musculoso, rodeado por el mismo humo que Kaido y con los mismos ojos rojos.

???: Al final hice bien colocando cámaras a tanta distancia. Esta vez he podido anticiparme a tus planes, Leas.

Jack: Si habéis sobrevivido, que creo que sí, os queda un buen camino por delante y yo me aseguraré de que no llegáis a vuestro destino.

Justo en ese momento, las puertas de la ciudad se están abriendo para dejar paso a un conjunto de vehículos-tortuga, cada uno operado por un escuadrón de tortugas suertodas.

Tortugas: ¡Tortugatortugatortugatortugatortuga!

Al volante hay varios hombres, todos infectados con diales de frenesí, impacientes por irse de cacería. Una de las furgonetas es conducida con especial alegría.

Gang: ¡¡Carne fresca, chicos!!

Gang Hunters: ¡RAAAAAAAAAAH!

Y tan pronto como el convoy sale de la ciudad, sus puertas vuelven a cerrarse a cal y canto.

Jack: No permitiré que os acerquéis lo más mínimo al señor Bifröst.

Capítulo 29: Tormento y entretenimiento

Gran prisión de Impel Down; Calm Belt.

Meredy Aoyama: ¡Uaaaaaaaaaaaaaaaah!

Meredy corre por el bosque de espinas del nivel 1 de la prisión, vestida con un traje de presidiario, mientras el Maldito la persigue con otro rodillo de púas recubierto con haki.

Meredy: ¡Au! ¡Au! ¡Au! ¡Au!

Maldito: ¡Jajajajaja!

Luego, la Peliazul es llevada al nivel 2, donde le es echado encima un cubo de salsa barbacoa, logrando así que todas las bestias del lugar la persigan, incluidas las cinco Bestias Carceleras por orden del Maldito quien va a lomos de la esfinge.

Meredy: ¡Aaaaaaaaaaaaah!

Mantícora: ¡Bragas!

Meredy: ¡¿Eh?!

Maldito: ¡Jajajajajaja!

Tras otro rato, Meredy es detenida, limpiada y llevado al nivel 3, donde el Maldito deja caer sobre ella una montaña de ropa de invierno.

Meredy: ¡...!

Maldito: ¡¡Jajajajajajaja!!

Finalmente, Meredy es llevada al abrasador nivel 4, donde es metida en una celda lejos de los trabajadores Wallace y Elliott, encadenada a una tonelada de sábanas y obligada a ver un documental de pingüinos del ártico en pantalla. Con cada pingüino que ve, la Peliazul desea estar con ellos y con el fresquito.

Meredy: Jo...

Maldito: ¡¡¡MUAJAJAJAJAJAJAJA!!!

Su deseo es concedido tras unas horas, cuando por fin es devuelta al nivel 5, donde fue oficialmente encarcelada cuando llegó. La Peliazul es empujada a su celda por el Maldito y un escuadrón de soldados de piedra.

Maldito: Bueno, hasta mañana a la misma hora.

Meredy: Hasta mañana.

Una vez sola, Meredy se pone de rodillas en el suelo, cierra los ojos y empieza a meditar, tratando así de olvidarse del frío extremo en el que se encuentra. Sin embargo, su concentración es interrumpida por un olor a carne, pues el Maldito ha dejado un gran plato de carne asada en la entrada de la celda, la cual carece de puerta. A los 2 segundos, el lugar ya ha sido rodeado por los lobos sanguinarios que moran el infierno congelante.

Lobos: Grrrrrr...

Meredy: ............. ¿Es que nunca os cansáis?

Lobos: ¡¡WOOF WOOF WOOF!!

Mientras los lobos se abalanzan sobre Meredy, las cosas están generalmente tranquilas en el nivel 6, donde el antiguo personal de Impel Down se encuentra encerrado junto a otros prisioneros que los Piratas del Ape's Concert toman alrededor del mundo. Los antiguos alcaide y vicealcaide Hannyabal y Magellan están encadenados en la misma celda.

Hannyabal: ... ... ... ¡Aaaaaaaagh ESTOY HARTO! ¡SOY EL ALCAIDE DE ESTA PRISIÓN, EXIJO QUE ME LIBEREN, SOY UN HOMBRE INOCENTE, NO MEREZCO ESTAR AQUÍ!

Magellan: ¡No malgastes voz, Hannyabal!

Maldito (por altavoz): ¡Hágale caso, ex-alcaide, como siga berreando abriré la pajarera!

Hannyabal: ¡Agh!

Colgando en el techo del nivel hay una enorme pajarera, donde un ser parecido a un pájaro gigante descansa con una capucha cubriendo sus ojos. Solo con mencionar la pajarera, tanto los presos antiguos como los carceleros presos se estremecen.

Maldito: Ya hace tiempo que la Erinia no estira sus alas...

Gacha

El Maldito cuelga el auricular en el despacho del alcaide, sentado en el sillón que antes perteneció a Hannyabal, y a Magellan antes que a él. Sobre su mesa tiene un sobre amarillo con un sello en con las letras "GT" marcadas. Con una expresión desinteresada, el esqueleto abre el sobre y saca de él una carta y un pequeño trozo de papel.

Maldito: "Querido Maldito, estás cordialmente invitado al gran acontecimiento bláblá, fuegos artificiales bláblá, ejecución bláblá..." ¡Ya tengo todas las ejecuciones que quiero aquí, y de todas ellas solo hay una que me interese!

Mientras tanto, en el nivel 5, Meredy está intentando comerse la carne ya congelada, rodeada de lobos noqueados con chichones en la cabeza.

Maldito: ¡Algún día romperé su espíritu!

Y dicho esto, el esqueleto tira la carta a la papelera, sin darse cuenta de que Chiyome le está observando desde su camuflaje en la pared.

Chiyome: ¿?

Mientras tanto, en el Nuevo Mundo...

Unos focos de colores iluminan un gran escenario con gradas doradas que iluminan un área llena de agua. En el centro de ese área se encuentra una plataforma con forma de estrella, sobre la cual alguien saluda al público.

Mujer: ¡¡Damas y caballeros!! ¡Bienvenidos a la mayor ciudad de entretenimiento del mundo!

Cuando los focos iluminan mejor a la anunciante, todos los presentes obtienen una visión perfecta de la Baronesa.

Baronesa: ¡Gran Tesoro!

En efecto, el escenario en el que se encuentran forma parte de las instalaciones conocidas como Gran Tesoro, cerradas recientemente para luego ser reabiertas por la Baronesa, tras realizar varios cambios, entre ellos la bandera del establecimiento:

Baronesa bandera portrait

Además, gran parte del público ha sido infectado con diales de frenesí, ovacionando mientras miran a su anfitriona con sus ojos rojos.

Baronesa: ¡En el número de esta noche nos acompañan dos estrellas invitadas, la anteriormente dueña de este barco Carina, y un enviado especial de la tierra de los samurais, alguien que extiende el ritmo como una plaga!

Baronesa: ¡¡¡QUEEEEEEEEEEEEN!!!

Queen: ¡¡QUÉ PASA, CACHO ESCORIAAAA!!

Público: ¡¡¡WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH!!!

Queen: ¡Si adelgazara, sería muy popular~! ¡Así que me mantengo fofo, ese es mi~!

BaronesaQueen&Carina

Todos: ¡¡¡FUNK!!!

Mientras todos cantan y bailan, uno de los espectadores se levanta un momento para irse a un lugar con menos ruido, sacando un pequeño den den mushi para contactar con alguien.

Mia: Veo a la Baronesa pero ni rastro de Angélique ni de Isabel.

A su vez, otros miembros de los Piratas del Ave Azul dan su informe, cada uno desde una zona distinta de la ciudad.

Katrina: Yo tampoco...

Bert Buster: Ni yo.

James y Jane: Ni nosotros.

Evangeline: Tampoco.

Taylor y Samir: Nada por aquí tampoco.

A lo que Jean responde desde un callejón junto a Big Bird.

Jean: Angélique e Isabel fueron vistas por última vez participando en el espectáculo de la Baronesa. Si ya no están aquí, debe haber algún sitio que diga adónde fueron.

Pluma Azul-Dorada se oculta tras una esquina al ver pasar uno de los gigantes ancestrales de la Baronesa de patrulla.

Jean: Las encontraremos como sea.

Cuando el gigante se aleja, Jean y Big Bird salen de su escondite hacia la avenida principal cuando ven algo que les sorprende: Fleur, Devon e Ink en coche-tortuga dirigiéndose al barrio VIP de la ciudad.

Jean y Big Bird: ¡...!

Capítulo 30: Un gran dolor

Venjen: Bueno, Welly, este será el último paseo que me des en esta puta silla.

Welly (Maxwell): ¡Ese es el espíritu!

Venjen y "Welly" van ya de camino a la sala de operaciones donde Venjen tiene cita. Al entrar en el pasillo correspondiente ven salir a otro individuo de la sala, caminando como si nada.

Paciente: ¡Eeeeh, Venjen!

Venjen: ¡Marvin, qué pasa, colega! ¡Te veo bien!

Marvin: ¡Ya ves, todas estas semanas con muletas, ahora podría correr una maratón! ¡Las manos de esa anciana son mágicas!

Venjen: ¿Y qué harás ahora?

Marvin: Pues seguramente vuelva con mi tripulación, tengo pensado marcharme esta noche.

Venjen: Se te echará de menos.

Marvin: ¡Bueno, voy a echar unas carreras en el jardín ahora que puedo!

Venjen: Buena suerte, tío.

Y dicho esto, Marvin se marcha, con Venjen borrando su sonrisa de la cara nada más perderle de vista.

Venjen: Por fin se larga el caramierda ese, todo el día quejándose por ir en putas muletas mientras yo estoy sin poder moverme por mi cuenta...

Welly: Comprendo que ha debido ser frustrante para ti, pero hoy se acaba.

Venjen: Prácticamente tú eres el único que comprende mi miseria en este antro de mier- ¡EEEEEEEEY, LA MUJER MILAGROSA, BUENOS DÍAS!

El dúo ya ha entrado en la sala de operaciones donde la fisioterapeuta les espera. Desesperado por que la operación vaya a la perfección, Venjen ha acabado recurriendo a hacerle la pelota a la anciana.

Happy Granny: Hmpf... Túmbelo en la camilla, señor Welly.

  • [Happy Granny. Ex-farera, fisioterapeuta, directora de la Residencia de Fisioterapia de Happy Granny.]

Welly: Sí, señora.

Welly toma en brazos a Venjen y lo tumba boca abajo en la camilla mientras la diminuta anciana se prepara para atenderle.

Happy Granny: Te sorprendería la cantidad de piratas que destrozan sus cuerpos en deportes extremos...

Venjen: ¿?

Mientras la anciana habla, Venjen oye varios ruidos metálicos, pero al estar boca abajo es incapaz de ver de qué se trata.

Happy Granny: Don Barbacoa. Tu caso es más afortunado de lo que parece. La paliza que te dio el Cataclismo solo te desencajó 10 vértebras torácicas. Si te las hubiese hecho pedazos no podría hacer nada ahora mismo.

Venjen: Yo el tema de anatomía se lo suelo dejar a Fersa, señora...

Welly: Madre mía cómo va a doler eso...

Venjen: ¡Welly! ¿Qué está pasando ahí?

El enfermero ha decidido apartar la mirada ante la visión de Happy Granny subida a un altísimo trampolín, preparándose para saltar mientras lleva unas botas de suela ancha en las piernas.

Happy Granny: Sí, puede que duela un poco.

Venjen: Venga, va... he soportado cosas peores.

Happy Granny: ¡Alehop!

Y cayendo como un yunque, la anciana clava sus pies sobre la espalda de Venjen, aplastándole a él y a la camilla. Entre el sonido de la camilla rompiéndose puede oírse un potente CRACK, seguido por:

Venjen: ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!!!

Todos los habitantes de la isla en la que se encuentran se sobresaltan por ese grito, mientras que las gaviotas huyen despavoridas hacia el mar.

Marvin: Jooooeeer...

Xiro y Niper: ¡¡...!!

Xiro y Niper se quedan rígidos de repente, llamando la atención de sus compañeros.

Saibansho: ¿Qué pasa?

Xiro: Acabo de percibir un gran dolor cerca...

Niper: Al otro lado...

Los Orokamono se encuentran a bordo de un barco abandonado en medio del Ape's Concert. Xiro, Saibansho y Niper están en la cubierta vigilando el exterior repleto de Rompeguerras voladores mientras el resto de la tripulación está oculta en el interior del navío. Nechima ha conseguido unos brazos nuevos fabricados por Cunius a partir de diversos trastos encontrados por el cementerio de barcos, y aunque no son tan potentes como los que le rompió el Rompeguerras, siguen siéndole útiles para interactuar con el entorno con normalidad. Suípu está en la cocina del barco cortando un pescado pescado recientemente por los piratas cuando pregunta:

Suípu: ¿Cuánto tiempo llevamos aquí desde que Denis nos llevó a través de la niebla extraña esa?

Cunius: Pues... a ver, empecé a construir los brazos nuevos de Nechima en la primera semana... luego empecé a añadirles cosas... Unos dos meses.

Donny: ¡Dos meses atrapados en este sitio tan deprimente! ¡Donny no puede más!

Cunius: Ya, yo también me sentí super frustrada cuando vimos que es aparentemente imposible volver a casa. ¡Pero si alguien sabe cómo volver son esas máquinas de ahí fuera y el hombre que las controla! ¡Hemos pasado todo este tiempo estudiando su fortaleza, pronto conseguiremos infiltrarnos en ella, rescatar a Buke D. Rixo, dar una paliza al jefazo y obligarle a que nos devuelva a casa!

Nechima: ¡Amén!

Mientras tanto, de vuelta a la cubierta, Xiro, Saibansho y Niper se han ocultado tras el mástil a la espera de que pase uno de los destructores del Rompeguerras, idénticos a los de la Marine salvo por la bandera que ondean.

Xiro: Quieto... Quieeeeto...

Hasta que finalmente, el barco enemigo pasa de largo.

Xiro: ¡Ahora!

Saibansho corre hacia el timón del barco y lo redirige hacia el centro del cementerio de barcos.

Xiro: Hemos pasado semanas tratando de entrar ahí por la fuerza...


Hace varias semanas...

Xiro: ¡¡Adelante, Orokamono!!

Pero nada más poner un pie en la base enemiga, un montón de mirillas laser cubrieron sus cuerpos al completo.

Rompeguerras: Estoyaquíparaayudarestoyaquíparaayudarestoyaquíparaayudarestoyaquíparaayudar!

Xiro: ¡¡ABORTAR MISIÓN!!


Xiro: Ahora sí que entraremos... por la vía del ninja...

Y así, lentamente, el barco de los Orokamono avanza lenta y disimuladamente hacia lo que parece ser la isla de Marineford, salvo que esta tiene el jolly roger de Bifröst pintado en la fachada de la fortaleza, además de una gran torre alzándose sobre el nivel superior de la fortaleza. Desde esa torre cuelgan varias cadenas que se introducen en varios puntos de la niebla arco iris, conectando el Ape's Concert con el mar azul.

De vuelta a la residencia...

Welly: Venjen... ¿Cómo te sientes?

Happy Granny: ...

Venjen: ¿Que cómo estoy?

El capitán de los Piratas de las Aguas Estancadas se encuentra frente al enfermero... de pie.

Venjen: ¡Estoy de re putísima madre!

Welly: ¡Yeeeeeei!

Capítulo 31: Tándem

Venjen: ¡¡PUEDO ANDAAAAAAR!!

Habiendo recuperado sus piernas, Venjen ha pasado toda la tarde correteando por los jardines de la residencia mientras Welly le observa sentado en un banco, supervisando su mejoría hasta que Don Barbacoa va hacia él y le zarandea mientras sonríe de oreja a oreja.

Venjen: ¡¡WELLY, BRO, PUEDO ANDAR!! ¡¡DESPUÉS DE DOS PUTOS MESES!!

Welly: ¡Sí, puedes andar, es fantástico!

Happy Granny también está observando a Venjen desde el ventanal de su despacho, acompañada por otros dos enfermeros de aspecto más amenazador que Welly.

Enfermero 1: El barco llegará esta noche.

Enfermero 2: Marvin ya está preparado para ser recogido.

Happy Granny: Bien.

Enfermero 1: ¿Qué hacemos con Don Barbacoa?

Happy Granny: Dejad que se divierta, lleva dos meses si poner los pies en el suelo, sus músculos necesitan recuperar el tiempo perdido.

Venjen: ¡¡WOOOOOOOOOOOO!!

Welly y Venjen han acabado montándose en una bicicleta tándem y han empezado a dar vueltas alrededor de la residencia, acelerando cada vez más y más.

Venjen: ¡¡Jajajajajajajaja!!

Welly: ¡¡CUIDAO!!

Al final, la velocidad a la que van es demasiado alta como para poder frenar antes de llevarse por delante a una anciana con andador que está saliendo por la puerta en ese instante, así que Welly acaba girando su manillar para cambiar de rumbo, aunque eso les lleva a estrellarse contra una pared del edificio. Venjen sale volando con el impacto, cayendo en la copa de un árbol partiéndose de risa.

Venjen: ¡¡JAJAJAJAJAJAJA!! ¡¡¡OTRA VEZ!!! ¡Vamos, Welly, cojamos otra bici tándem de esas y...!

Pero la sonrisa de Venjen se desvanece al ver al enfermero K.O en el suelo.

Venjen: Mierda... ¡Eh, Welly!

El pirata baja del árbol y corre hacia Welly, poniéndolo boca arriba y empezando a darle pequeñas palmadas en la cara para despertarle.

Venjen: No te me habrás muerto ahora ¿no?

Welly: Ugh...

Venjen: Ah, pues no, menos mal... ¿Estás bien, Welly?

Welly: ¿Huh...?

El enfermero sigue estando muy aturdido por el impacto, vislumbrando a Venjen y luego a otros enfermeros cuando cierra de nuevo los ojos.


*Voz femenina*: ¡Por la banda!

*Voz masculina*: ¡Eso, eso!


*Voz profunda*: Dime, Garabateador. ¿Qué es la muerte?


¿Welly?: ¡Mi tripulación y yo hemos pasado por casi todo! ¡¡¿¿QUÉ HABÉIS HECHO VOSOTROS, SAQUEAR PUEBLOS??!!


Gigante: Porque yo os he dejado.


¿Welly?: ¡¡FRITAN-!!

Cara voladora sonriente: ¡¡¡FUEGO!!!


Welly: ¡¡AAAAH!!

Welly se despierta en la cama de su habitación de la residencia. Al llevarse las manos a la cabeza se da cuenta de que la tiene vendada, aunque no le da muchas vueltas al asunto, levantándose de la cama, sacando una página del periódico y doblándola hasta hacer un sombrero de papel. Luego se coloca frente al espejo de su cuarto de baño y empieza a acercarlo a su cráneo lentamente.

Welly: ¡...!

Pero justo cuando va a acabar de ponérselo, unos golpes a la puerta le sobresaltan.

Welly: ¡A-adelante!

Happy Granny es quien entra por la puerta, seguida de Venjen.

Happy Granny: Veo que ya has recuperado la consciencia, Welly.

Welly: Hola, señora Granny... ¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?

Happy Granny: Son las seis de la tarde, te has dado un buen golpe en la cabeza. Don Barbacoa aquí presente quería decirte algo.

Venjen: Lo siento, bro.

Welly: Tranqui, bro, ha sido divertido.

Happy Granny: Bueno... Don Barbacoa ¿qué te parece si dejamos a Welly descansar? Al fin y al cabo, ya no necesitas a alguien que esté cuidándote constantemente.

Venjen: Bueno, vale.

Venjen sale de la habitación. Happy Granny va a hacer lo mismo pero antes de eso vuelve a girarse hacia Welly.

Happy Granny: ¿Te sientes... bien?

Welly: ¿Yo? Sí.

Happy Granny: ¿Nada raro?

Welly: Me duele un poco la cabeza.

Happy Granny: Bueno, eso es comprensible. Descansa.

Y así, Welly queda solo en la habitación.

Welly: (Qué sueño tan raro he tenido, lo más real que he soñado desde que recuerdo...)

Pensativo, Welly mira hacia su cuarto de baño donde ha dejado el gorro de papel.

Welly: Hmmm... Nah.

Pero al final, el enfermero decide considerar esa experiencia un sueño, tumbándose en su cama con la intención de aprovechar su tarde libre para relajarse un poco.

Capítulo 32: La última noche

Esa noche, los residentes fueron a la cafetería a que les sirvieran la cena. Allí, Welly y Venjen se reencontraron y decidieron cenar juntos por última vez antes de que Venjen se vaya, charlando mientras hacen cola para que les sirvan la cena en bandeja.

Welly: ¿Y al final cuándo te vas?

Venjen: Mañana por la mañana, tengo que reunirme con los míos y vengarme del cabrón que me dejó en silla de ruedas.

Welly: Ya veo.

Al poco rato, cuidador y paciente llegan hasta el cocinero, quien les sirve un plato con trozos de carne, patatas y salsa.

Cocinero: ¡He oído que mañana nos dejas, Barbacoa!

Venjen: ¡Sep, ya me ves, estoy curado!

Cocinero: ¡Pues para celebrarlo, tienes mi mejor fritanga de cerdo para que te pongas las botas!

Welly: ¿Eh?

Cocinero: Fritanga. Tiene carne y patatas, puede que algún otro día la haga con judías.

Welly: ...

Por algún motivo, la palabra "fritanga" penetra en la mente de Welly como un taladro, aunque intenta no mostrarlo demasiado y simplemente tomar su comida y sentarse en la mesa con Venjen.

Venjen: Oye, Welly, lo he pensado y quiero que te unas a mi banda.

Welly: ¡¡...!!

Venjen: Me has cuidado y has sido mi único amigo en estos dos meses. Sin ti probablemente me hubiese vuelto loco, ido a clases de control de la ira o algo por el estilo.

Welly: Yo... N-no sé... ¿hacerme pirata en los tiempos que corren? ¡Si no es para unirnos a Bifröst es un suicidio!

Venjen: Me encargaré personalmente de partirle la cara a ese Bifröst y quedarme con todo lo que es suyo, ya verás, será divertido. Pero primero tendremos que encontrar a mis compañeros, te caerán bien.

Welly: Sigo sin tenerlo claro...

Venjen: ¡Te ayudaremos a recuperar la memoria, viajaremos por un montón de sitios, alguno de ellos te ayudará a recordar quién eres!

Welly: B-bueno, de acuerdo... Creo que te echaría de menos cuando te fueras.

Venjen: ¡Perfecto pues, esta noche haz las maletas, mañana nos largamos de aquí!

Lo que no sabían era que bajo cada mesa de la cafetería hay un diminuto den den mushi escuchando cada conversación.

Más tarde, los residentes han vuelto a sus habitaciones para dormir salvo Venjen, quien aún no se ha hartado de moverse tras recuperar sus piernas. Don Barbacoa ha decidido dar un paseo por los jardines antes de irse a la cama.

Venjen: ...


Cataclismo: ¡Ante este tipo de casos solo queda una cosa que se pueda romper! ¡EL CUERPO!


Venjen: ¡Agh!

Molesto todavía por las palabras del Cataclismo, Don Barbacoa aplasta un guijarro del suelo haciéndolo pedazos cuando oye unas voces.

Marvin: ¡Nueva vida, allá voy!

Venjen: ¿?

Curioso, el pirata sigue la voz hasta llegar a la entrada de las instalaciones, una puerta en medio del muro que separa la residencia del mundo exterior. Allí está Marvin con sus maletas, despidiéndose de los enfermeros que le han acompañado. Don Barbacoa les ve desde detrás de un árbol.

Marvin: ¡De verdad, muchas gracias por esto! ¡Invitarme a Gran Tesoro, me lo voy a pasar en grande!

Enfermero: Sep, pero antes de que se vaya hay algo que queremos darle.

El enfermero le entrega un maletín negro a Marvin, quien comprueba por su peso que tiene algo dentro.

Marvin: Wo ¿qué es?

Enfermero: Ábralo y lo verá.

Marvin: ¡Vale!

Pero cuando lo abre, el pirata comprueba horrorizado que se trata de un dial de frenesí.

Marvin: ¡Yo... yo sé qué es esto!

Pero antes de poder hacer nada al respecto, el dial se activa y le dispara una nube de gas negro. Marvin intenta contener la respiración y atacar a los enfermeros, quienes ya se han puesto mascarillas anti-gas. Sin embargo, éstos le retienen.

Enfermero 1: No se resista, no vale la pena.

Enfermero 2: La Baronesa nunca anda corta de personal para su resort.

Venjen: ¡JODER!

Perturbado por lo que acaba de ver, Venjen sale corriendo de vuelta a la residencia, yendo hacia la habitación de Welly para llamar aporreando su puerta.

Venjen: ¡WELLYWELLYWELLYWELLY!

Welly: ¡¿Qué quieres?! ¡Se supone que nos íbamos mañana!

Venjen: ¡Cambio de planes! ¡Estaba paseando, vi a Marvin con unos tíos, le dieron un maletín, de allí salió un gas raro!

Welly: ¿Marvin?

Venjen: ¡Tú no sabrás nada de esto ¿no?!

Welly: ¡N-no, claro que no! ¿Pero de qué clase de gas estamos hablando, le han envenenado?

Venjen: ¡Era un gas de color negro, Marvin se cagó en todo cuando lo vio!

Welly: ¡Tenemos que avisar a Happy Granny!

Venjen: ¡No, tío! ¡¿No lo entiendes?! ¡Le han hecho esto justo cuando se iba, así que el riesgo de que me lo hagan a mí también mañana existe, YO SERÉ EL SIGUIENTE! ¡TENEMOS QUE IRNOS YA DE ESTRANGIS!

Venjen agarra a Welly de la muñeca y lo arrastra fuera de la habitación, pero cuando se disponen a correr por el pasillo se encuentran cara a cara con Happy Granny y sus dos enfermeros-guardaespaldas.

Happy Granny: ¿Ya te vas, Don Barbacoa? Creía que nos dejabas por la mañana.

Welly: ¡Señora!

Happy Granny: Robarme a uno de mis empleados sí que es deleznable, mocoso desagradecido.

Venjen: ¡No dejaré que hagáis conmigo lo que hicisteis con Marvin! ¡Homo Magma: Krakato-!

Pero justo cuando Venjen iba a transformarse, los dos enfermeros le disparan con grandes y coloridas pistolas de agua, empujando tanto a Venjen como a Welly contra el fondo del pasillo.

Venjen: ¡Ugh!

Welly: ¡Venjen... no puedo moverme!

Happy Granny: Inofensivas pistolas de agua, pero no veas lo útiles que resultan contra usuarios de poderes de frutas del diablo si las cargas con agua de mar.

Welly: ¿Frutas del diablo...? ¿Yo?

Happy Granny: Petri, Pietro, apresad a Don Barbacoa.

Pietro: ¿Y qué hacemos con Welly?

Happy Granny: Desgraciadamente sabe demasiado, encerradlo en cualquier sitio, nos encargaremos de él después de Don Barbacoa.

De esta forma, Welly es lanzado de mala manera al interior de la oficina de objetos perdidos, chocando contra un armario lleno de prendas mientras los enfermeros cierran la puerta con llave.

Welly: ¡Ugh!

Del golpe, Welly hace que un perchero que había al lado caiga sobre él también, el cual está lleno de abrigos y sombreros.

Welly: ¡Aghh!

El enfermero sale de entre las prendas para ir hacia la puerta y golpearla mientras pide ayuda.

Welly: ¡¡Socorro, me han encerrado, alguien!!

Pero es inútil, nadie responde a su llamada y el enfermero puede ver a través del cristal de la puerta que no hay absolutamente nadie en el pasillo.

Welly: Mierda... ¿Huh?

Algo que también ve es su reflejo en el cristal, viendo que uno de los sombreros de copa del perchero se le ha quedado en la cabeza. Su reflejo llevando esa clase de sombrero hace que le venga una idea a la cabeza, sacando de debajo del mostrador una caja llena de gafas perdidas, poniéndose una de las múltiples gafas de sol que había entre ellas y mirándose de nuevo en el cristal.

Welly: Hmmm...

Sintiendo que aún le falta algo al conjunto, Welly prueba a ver como queda uno de los abrigos sobre sus hombros.

Welly: ¡Hmmmmmmm...! ... Naaaa- ¡¡¡...!!!

Semblance of Dualism 1

Eso es lo que faltaba, verse a sí mismo en ese conjunto de mago de espectáculo, junto a la mención de la fritanga y el golpe en la cabeza de aquel mediodía hacen que las piezas en la mente rota de Welly empiecen a juntarse.

Welly: ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA...!!


Laura Moovi: ¡Por la banda!

Cosmo: ¡Eso, eso!


Cara de Jade: Dime, Garabateador. ¿Qué es la muerte?


Maxwell Scribble: ¡Mi tripulación y yo hemos pasado por casi todo! ¡¡¿¿QUÉ HABÉIS HECHO VOSOTROS, SAQUEAR PUEBLOS??!!


Bifröst: Porque yo os he dejado.


Maxwell Scribble: ¡¡FRITAN-!!

Maxwell Morado: ¡¡¡FUEGO!!!


Welly: ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!

Mientras tanto, Venjen ha sido llevado a la misma sala donde Happy Granny le atendió, habiendo sido encadenado a la camilla por manos y piernas con piedra marina.

Venjen: ¡Sabía que tenías algo siniestro, vieja zorra!

Happy Granny: Cuando acabe contigo dejarás de ser tan insolente, so mierdoso.

Venjen: ¡¿Qué le has hecho a Marvin?! ¡¿Has hecho eso también con los otros pacientes a los que dabas el alta?!

Happy Granny: Vivimos en una nueva era y es mi misión sobrevivir a ella. La Marine, los Cuatro Emperadores, todos son historia, ahora los que mandan son Bifröst y sus heraldos y yo he conseguido ganarme el agrado de la Baronesa a cambio de suministrarle empleados a partir de los que se opusieron al régimen en primer lugar. Y mañana recibirá un nuevo guardaespaldas.

Dicho esto, Petri acerca un dial de frenesí a la nariz de Venjen, quien se retuerce todo lo que puede para alejarse.

Venjen: ¡NO! ¡CABRONES! ¡¡OS MATARÉ A TODOS!!

Pero antes de que el enfermero pueda gasear a Don Barbacoa, una explosión echa abajo la puerta de la sala, además de activar la alarma anti-incendios.

Happy Granny: ¿Huh?

Petri: ¡¿Qué demonios...?!

???: ¡Hat Rocket!

Un cohete es disparado al enfermero, mandándolo a volar por la ventana llevándose el dial de frenesí consigo.

???: ¡Venjen! ¡Lo siento, bro, pero no puedo unirme a tu banda!

Venjen: ¿Welly?

Pero no es Welly quien entra por la puerta, no exactamente:

Semblance of Dualism 2

Maxwell: ¡Welly no va a volver! ¡¡Mi nombre es Maxwell Scribble, el Almirante Garabateador!!

Venjen: ¡¿...?!

Happy Granny: Hmpf...

Capítulo 33: Garabateador y Barbacoa

Pietro: ¡Hijo de...!

Pietro se dispone a golpear a Maxwell pero éste le agarra el puño con su mano imbuida en busoshoku haki, rodea al enfermero y empieza a retorcerle el brazo.

Pietro: ¡AUAUAUAUAUAUUU!

Maxwell: ¡Confiesa, Pietro! ¡¿Dónde están las llaves?!

Pietro: ¡En mi bolsillo, en mi bolsillo!

Con esa información, el Almirante Garabateador noquea al enfermero y saca del bolsillo de sus pantalones un manojo de llaves, procediendo a liberar a Venjen.

Venjen: ¡Gracias, bro! ¿Pero qué te ha pasado?

Maxwell: ¡Resumiendo, soy el capitán de los Piratas Freak, Bifröst y sus secuaces nos atacaron, hice de cebo para que mis hombres pudieran escapar y el encontronazo me dejó amnésico!

Happy Granny: Tuviste suerte de que mis cabras marinas pasasen por ahí.

Maxwell y Venjen dirigen sus miradas a Happy Granny, quien se ha alejado un poco de ellos.

Happy Granny: De no ser por mí te hubieses ahogado en el mar.

A lo que Maxwell usa un cuaderno sacado del cuarto de objetos perdidos para crear un Inkuhato y apuntarla con él.

Maxwell: Te aprovechaste de mi falta de memoria para hacerme tu sirviente.

Happy Granny: Eras mi as en la manga en caso de que la Baronesa rompiese nuestro acuerdo. Aun amnésico, sigues siendo un pirata de Berrysymbol1.000.000.000 de recompensa por su cabeza con un poder igual al suyo.

Maxwell: ¿Igual? ¿Es la Baronesa otro de mis yos alternativos?

Happy Granny: ¿Yos alternativos? Sí, ahora tiene sentido... ¡Una realidad alternativa!

Venjen: ¡No me estoy enterando de nada! ¡YO SOLO QUIERO IRME A BUSCAR A MI TRIPULACIÓN!

Maxwell: ¡¿Dónde están mis compañeros y los...?!

Venjen: ¡Piratas de las Aguas Estancadas!

Maxwell: ¡Eso!

Happy Granny: No sé nada de ninguna de esas tripulaciones, pero todos aquellos piratas atrapados por las fuerzas de Bifröst son llevados a Gran Tesoro con la Baronesa y el Cataclismo.

Venjen: ¡¿Cataclismo?! ¡Welly!

Maxwell: Me llamo Maxwell.

Venjen: ¡Pues Maxwell, vamos a Gran Tesoro, si el Cataclismo está allí, ahí será donde le parta la cara!

Maxwell: ¡Yo tengo aliados que no se salvaron del gas de frenesí, si están todos allí reunidos será mejor que vaya!

Venjen: Pero antes...

Don Barbacoa aparta a Maxwell mientras calienta uno de sus puños, disponiéndose a golpear a Happy Granny.

Venjen: ¡¡Esto por intentar gasearme, bruja!! ¡¡Pugnus Imbuti!!

Pero la anciana simplemente salta sobre la cabeza de Don Barbacoa mientras éste reduce la pared a escombros.

Happy Granny: ¿De verdad pensáis que os dejaré marchar? Solo tengo que dar la alarma y toda la isla irá a por vosotros. ¡Jio-Ken: Tsue no Kamae!

Una vez en el suelo, la anciana dobla las rodillas, se inclina hacia delante y levanta el puño hacia los dos piratas.

Happy Granny: ¡Isoide Yotsu!

Venjen: ¡Erupción!

Maxwell: ¡Terror Gumaken!

Antes de poder atacar, la anciana es golpeada tanto por Venjen como por Maxwell al mismo tiempo, saliendo disparada del edificio para acabar chocando con la muralla que separa el recinto del exterior. Luego, Maxwell y Venjen salen corriendo del edificio en dirección a la salida, con el Almirante Garabateador poniendo al día a Venjen de la situación.

Venjen: ¡¿Entonces el Cataclismo y todos los demás heraldos son clones malvados tuyos?!

Maxwell: ¡Más o menos, y quiero deshacerme de ellos!

Venjen: ¡Pues bro, tienes suerte de que se la tenga jurada a uno de ellos!

Al llegar a la salida, el dúo quita del medio a los guardias y llega al puerto, pero no ve ningún barco.

Venjen: ¡No hay barcos!

Maxwell: ¡Tranqui, puedo apañar algo!

Venjen: ¡No, espera! ¡Podemos usar eso!

Maxwell: ¿Eh? ¡Woooooh...!


Un par de horas más tarde...

Un grupo de navíos se acerca a la residencia, destruyendo las torres de control que hay sobre la muralla para luego invadir las instalaciones.

Happy Granny: Ughhh...

???: ¿Eres la dueña de este antro?

Happy Granny: ¿Qué...?

La anciana recupera poco a poco la consciencia, encontrándose a alguien frente a ella apuntándola con una clase de arma, aunque no logra verla del todo bien a través de sus gafas rotas.

Happy Granny: ¿Quién lo pregunta...?

A lo que la intrusa, una mujer, le enseña un cartel de recompensa.

???: Buscamos a este hombre.

Happy Granny: Vas a tener que decirme un nombre, querida, sin gafas veo menos que tres en un burro.

Laura: Maxwell Scribble.

Laura Moovi, Cosmo, Willy, Dan, Amar, Rick, Skorup y Paul rodean a la anciana mientras sus aliados de los Piratas del Gigante Bicéfalo sacan a los otros pacientes del edificio.

Happy Granny: Ooh, lo siento, llegáis tarde, no sé cuanto rato hace ya que se fugó con un amigo.

Dan: ¿Hacia dónde fueron?

Happy Granny: Les dije -cof- que su objetivo estaba en Gran Tesoro.

Rick: ¡¿Gran Tesoro...?!

Paul: Allí es donde...

Laura: ¡Dinos qué barco han usado para ir allí!

Happy Granny: No han podido usar ningún barco.

En efecto, Maxwell y Venjen están recorriendo las aguas a bordo de una lancha deportiva con un motor activado por su propio escuadrón de tortugas suertudas, lo que les hace ir a gran velocidad.

Tortugas: ¡Tugatugatugatugatugatuga!

Venjen: ¡¡VIVA LA VELOCIDAAAAAAAD!!

Venjen es el que conduce la lancha, mientras que Maxwell comprueba la vivre card que había en la guantera, la cual tiene las palabras "Gran Tesoro" escritas en ella.

Maxwell: ¡¡Todo recto, bro!!

Venjen: ¡¡VALE!!

Maxwell: ¡Por cierto, sé que te dije que no iba a unirme a tu banda, pero una alianza no nos la quita nadie, bro!

Venjen: ¡¡POR MÍ PERFECTO, BRO!!

Y así fue como surgió la alianza entre los Piratas Freak y los Piratas de las Aguas Estancadas, aunque solo sus respectivos capitanes fueran conscientes de ella, navegando hacia el horizonte en busca de la mayor ciudad de entretenimiento del mundo.

Capítulo 34: Aventura en Gran Tesoro

Mientras los sucesos de la residencia tenían lugar, los Piratas del Ave Azul se han metido en el casino de Gran Tesoro tras ser alertados por Jean, quien afirma haber visto a varios de sus amigos de Todos somos Esclavos dirigiéndose allí. Para poder entrar sin ser detectados por las cámaras ni llevando sus sospechosas capas, los miembros masculinos de la tripulación se han puesto gafas, nariz y bigotes falsos, mientras que las chicas se han puesto enormes sombreros para cubrirse la cabeza.

Bert: ¡Menudo sitio, es enorme!

El lugar está lleno de máquinas tragaperras, ruletas y mesas de blackjack, algunas adaptadas a tamaño gigante. También hay arenas de lucha libre, decoradas con estatuas del Cataclismo hechas de oro. En cuanto a los clientes, son tanto personas infectadas por los diales de frenesí como gente corriente, al servicio de la Baronesa por voluntad propia.

Jean: Replegaos, buscad a nuestros amigos y procurad que no os descubran.

Siguiendo la orden del capitán, la tripulación se divide en grupos para ir a ver varias de las instalaciones del casino: Samir y Taylor se van a la zona de las ruletas, Bert, James y Jane van a la arena de lucha y Mia se escabuye al bar. Mientras tanto, Katrina y Evangeline se acercan a un ascensor con otro grupo amplio de visitantes, el cual sube a la zona VIP.

Katrina: ¿Tanta gente va a la zona VIP?

Visitante: ¡Oh, ya no es la zona VIP, la Baronesa lo remodeló y ahora las partidas de dados se hacen en el casino!

Katrina: Ooh...

Cuando Katrina mira a quien le ha hablado no puede evitar sorprenderse por el inmenso afro negro que tiene en la cabeza, aunque teniendo en cuenta su condición de infectado trata de que no le vea mucho la cara a ella. Cuando el ascensor se detiene, las puertas se abren dejando entrar luces de todos los colores junto a música tecno a todo volumen.

Dance Mon: ¡Bienvenidas a la discoteca de Gran Tesoro!

Eisai Haramasukoi

Katrina y Evangeline: ¡¿?!

La pista de baile está llena de gente bailando alrededor de una columna llena de altavoces, dejándose llevar al ritmo de la música mientras la DJ de ojos rojos sube el volumen.

Ana: ¡¡ONE MORE TIME!!

Mientras tanto, encima del pilar con los altavoces hay una enana bailando, también bajo el influjo del gas de frenesí.

Katrina: ¡Eh, yo conozco a esas dos!

Evangeline: ¿Eh?

Mika: ¡Eisai~ Haramasukoi~ Eisai~ Haramasukoi~ E-e-e-e-e-e-e-e~!

Ana: ¡C'MON! ¡EISAI... HARAMASUKOI!


Unagi: ¿Gran Tesoro?

Laura: ¡Allí es donde se dirige el capi, cree que puede rescatar a los aliados que están allí encerrados!

Kabo Chang: ¡Pero vosotros ya lo intentasteis en su día y no os salió bien! ¡¿Qué espera hacer el almirante contra todo el séquito de la Baronesa?!

Laura: ¡No lo sé pero debemos ir tras él, ya perdimos a Ana, Mika y...!


En la sala de control de seguridad de Gran Tesoro, un hombre da su informe a la Baronesa.

???: El barco con los nuevos invitados ya ha atracado en el puerto, mañana por la mañana debería llegar el siguiente. Aparte de eso, nada nuevo.

Baronesa: ¡Como debe ser, sabía que con tu seriedad eras el más indicado para encargarte de la seguridad de Gran Tesoro! ¡Y ahora si me disculpas, tengo que irme, sigue haciendo tu trabajo, Tepes!

Tepes: Sí, señora.

Dummy: ¡Jefe!

Tepes: ¿?

Dummy: Hay un tipo en el casino deambulando sin hacer nada.

En la pantalla puede verse a Jean con Big Bird paseándose por las mesas de blackjack mirando a los jugadores pero sin unirse a ninguna partida, lo que causa una mueca de repulsión en Tepes.

Tepes: Tsk.

Dummy: Llamaré a seguridad, pues.

Jean ha recorrido cada mesa de blackjack con Big Bird en su hombro pero no ha visto a ninguno de sus aliados jugando allí.

Jean: En el blackjack no están ¿vamos a las mesas de poker, Big Bird?

Big Bird: ¡Allí!

Jean: ¿Qué pasa?

Big Bird: ¡¡Hollow!!

La cacatúa señala con su ala a quien resulta ser Hollow, entrando en otro recinto con su tripulación.

Jean: ¡Qué buena vista!

Pero cuando Pluma Azul-Dorada se dispone a seguirle, un gigante ancestral vestido con traje y corbata se interpone en su camino, abrumando al pirata y a su mascota con su tamaño.

Vigilante: ¿No se decide en qué apostar su dinero, caballero?

Jean: Eeeemmm... Sí, justo iba hacia allí...

A lo que el gigante se gira siguiendo su dedo. Cuando vuelve a mirarle, su rostro estoico cambia a una sonrisa.

Vigilante: ¡Aaah, le gusta lo extremo! ¡Que se divierta, pues!

Jean: ¡Gracias, buen hombre!

Y dicho esto, el vigilante les deja marchar, contactando después con la sala de control.

Vigilante: Solo estaban indecisos, acaban de irse a las carreras.


De repente, Jean y Big Bird se encuentran en el interior de un automóvil azul celeste, con un escuadrón de tortugas sosteniendo cada una un pistón en el capó.

Jean: ¿Qué acaba de pasar...?

Mr. Mega: ¡Y ahora comenzamos la HOT SHELL, la carrera de coches-tortuga de esta noche!

Público: ¡¡Woooooooooh!!

Mr. Mega: ¡Tenemos seis participantes! ¡Se permite la personalización de vehículo! ¡El primero que llegue a la meta gana! ¡El ganador recibirá diez veces la cantidad apostada en la carrera!

Algo nervioso, Jean mira a los demás contrincantes mientras agarra con fuerza el volante de su coche. A ambos lados tiene adversarios bajo el influjo del gas de frenesí, quienes se apresuran a lanzarle miradas fulminantes al sentirse observados.

Gear: ¡¿Y tú qué miras?!

Nacho Arcade: Prepárate para perder.

Jean: ¡!

Sin embargo, al lado de Arcade se encuentra el coche de Hollow, todo pintado de negro con el número 3.

Jean: ¡Ahí está!

Mr. Mega: ¡¡GO!!

Capítulo 35: Hot Shell

En la arena, Bert, James y Jane ven desde las gradas como un corrompido Aaron acaba con tres oponentes de golpe con sus garras para luego lanzarse contra el cuatro:

Aaron: ¡¡Rraaargh!!

Sus garras parten por la mitad el escudo dorado de su adversario, cortando después la armadura que cubría todo su torso. Malherido, el pirata cae al suelo.

Mr. Giga: ¡Y el capitán Krieg se une al montón de los perdedores! ¡Aaron se lleva otra presa!

Jane: Oof...

En eso que James recibe una llamada en su den den mushi.

Samir: ¡A que no adivináis a quién estamos viendo Taylor y yo por pantalla desde las ruletas!

James: ¿Eh?

Los tres piratas se giran hacia la pantalla más cercana de las que hay en la pared, viendo la carrera de coches comenzar.

Tortugas: ¡Tugatugatugatugatugatuga!

Mr. Mega: ¡La carrera comienza y el número dos toma la ventaja! ¡Es el capitán de los Piratas Arcade, el de los Mil Juegos, Nacho Arcade, con su kart-tortuga ultra-ligero!

Arcade: Y más que va a ensancharse dicha ventaja.

Como dice Mr. Mega, el de los Mil Juegos va conduciendo un kart verde y morado con seis tortugas tras el asiento manejando el motor. Usando sus poderes de fruta del diablo, Arcade hace aparecer cuatro cubos flotantes más adelante puestos en fila horizontal, embistiendo uno de ellos con su kart para recibir una mejora aleatoria, resultando ser un aumento de velocidad con el que el pequeño vehículo sale disparado hacia delante dejando un rastro de asfalto quemado detrás. Los coches número 1, 3 y 4 se llevan las mejoras restantes.

Jean: ¡Venga ya, dejadme alguna!

Arcade: ¡Jajajaja!

A punto de dejar atrás el primer tramo de la carrera, Arcade mira hacia atrás para comprobar su distancia con el resto de competidores, pero al hacerlo su cara se pone pálida.

Arcade: Ay...

BOOM

El kart de Arcade sale volando tras recibir el impacto de un misil, cayendo fuera del circuito.

Arcade: ¡Uaaaahh!

Mr. Mega: ¡Uuuuy, parece que la habilidad de Arcade ha jugado en su contra, pues ha equipado con un poderoso lanzamisiles el vehículo del capitán del Genio Autodidacta Gear! ¡Con un coche fuera del circuito, pasamos a la zona de piscinas!

Gear: ¡GRACIAS POR LOS COHETES, PARDILLO, JAJAJAJAJAJA!

Sin embargo, a pesar de haber quitado del medio al que iba en cabeza, Gear aún tiene que quitarse del medio a los coches 1 y 3, siendo el 3 el de Hollow.

Jean: ¡Hollow!

Gear: ¡Anda, que aún me queda otro tiro! ¡Pues al pozo que vas tú!

Al estar el coche de Hollow más cerca, Gear le dispara con la certeza de que no podrá esquivarlo a tiempo, cubriendo al vehículo negro en una gran explosión. Sin embargo, resulta que la mejora aleatoria que consiguió fue una barrera alrededor del vehículo.

Gear: ¡¿Cómo?!

Acto seguido, Gear ve a dos niños asomarse del asiento trasero del coche, sacando dos ametralladoras consigo.

Gear: ¡¡!!

Y mientras esbozan una sonrisa macabra, los gemelos abren fuego contra Gear, obligándole a maniobrar bruscamente para esquivar todas las balas, hasta que finalmente pierde el control y cae del circuito hacia una piscina.

Gear: ¡QUÉ HACEN UNOS NIÑOS CON ESAS ARMAAAAAAS!

Mr. Mega: ¡Y ahí va nuestra segunda baja!

Habiéndose quitado del medio a Gear, los gemelos pasan a apuntar al coche que había detrás, el de Jean.

Jean: ¡¡...!!

Sin embargo, en ese momento los coches se meten en la etapa de la espiral, girando constantemente e impidiendo a los niños apuntar bien, aunque tanto Jean como Big Bird agachan sus cabezas para protegerse.

Mr. Mega: ¡Parece que la espiral está salvándole la vida al coche número 6, pero mientras tanto el número 5 le recorta distancias!

El coche número 5, actualmente a la cola, lo conduce el mekiliano Kitanai, quien está cada vez más pegado al coche de Jean.

Kitanai: Jijijijiji...

Junto a su asiento lleva varias bombas de mano, teniendo la intención de lanzar una dentro del coche de Jean cuando esté lo bastante cerca. Pasada la espiral y el tirabuzón, los coches llegan a la montaña que separa la zona de piscinas con el campo de golf, al fondo de la ciudad. Para entonces, los gemelos parecen haberse cansado de Jean y han pasado a disparar al coche número 1, con la intención de hacerse con la cabeza de la carrera.

Jean: ¡Todos los coches tienen armas! ¡¿Qué tenemos nosotros, Big Bird?!

Pero cuando Big Bird pulsa el primer botón que ve, simplemente aparecen posavasos con dos grandes vasos de café.

Jean: ¡¡Esto no nos sirve de nada!!

Estresado, Jean coge el café y lo tira del coche. Sin embargo, inesperadamente hace que el café choque contra el parabrisas de Kitanai.

Kitanai: ¡¿Pero qué...?!

De forma que cuando llegan a la siguiente curva, él se despeña por la montaña para estrellarse en el campo de golf, quedando cerca de aplastar a Deimos y Albrecht, quienes estaban jugando con G Force y Vicky como sus respectivos cadis.

Mr. Mega: ¡Nos acercamos al último tramo de la carrera con solo la mitad de corredores restantes!

Rodeando la montaña y volviendo al casino están el coche número 1 en cabeza, el cual tiene forma de cohete con ruedas manejado por diez tortugas, con la capota puesta y los cristales tintados, con un alerón encima. Pisándole los talones está el número 3 de Hollow, seguido por el 6 de Jean que va recortando distancias.

Hollow: Kamesha Heart.

En ese momento, el cuerpo de Poltergeist se relaja, con su mente tomando el control de los movimientos del propio coche, lo que le permite controlarlo mejor.

Mientras tanto, en el casilo, Samir, Taylor, Bert, James y Jane animan a su capitán.

Bert: ¡Vamos, capitán!

Jane: ¡Les estás pisando los talones!

Finalmente, Jean alcanza al coche de Hollow, empezando a llamar a su cuerpo.

Jean: ¡Hollow!

Hollow: ¿?

Pero justo en ese momento, los gemelos vuelven a sacar las ametralladoras, con Ghoul apuntando al nº1 y Ghost apuntando a Jean.

Jean: ¡¡...!!

???: ¡Ahora!

Pulsando un botón, el piloto del coche 1 activa el turbo que llevaba toda la carrera guardándose, dando un acelerón que le permite cruzar la meta con ventaja. Por otro lado, los disparos al coche de Jean acaban haciendo que vuelque, con Pluma Azul-Dorada envolviendo a Big Bird en sus alas imbuidas en haki y rodando por el asfalto, mientras Hollow cruza la meta en segundo lugar.

Piratas del Ave Azul: ¡JEAN!

Mr. Mega: ¡¡El coche número 1 gana!!

La puerta del coche 1 se abre dejando salir una pierna de mujer.

Mr. Mega: ¡¡O mejor dicho...!!

Baronesa: ¡¡LA BANCA VUELVE A GANAR!!

Público: ¡¡¡WOOOOOOOOOOOOOOOOOHH!!!

Terminada la carrera, Hollow vuelve a su propio cuerpo y sale del coche mirando a Jean, quien se ha quedado en el suelo envuelto en sus alas, algo de lo que se acaba percatando también la Baronesa.

Baronesa: ¿Huh?

Habiendo sufrido solo un par de rasguños gracias a su haki, Jean y Big Bird empiezan a levantarse. Sin embargo, la caída ha hecho que el joven pirata pierda su bigote y nariz falsos, dejando su cara al descubierto para que todas las cámaras le vea.

Piratas del Ave Azul: ...

Hollow: ¡...!

Baronesa: Hooooo... ¡Mira quién está aquí!

Jean: ¡¡...!!

Capítulo 36: Mañana por la noche

La imagen de Jean ha llegado obviamente a la sala de control, donde Tepes simplemente chasquea los dedos como señal de que uno de los dummies de la alarma, procediendo después a abandonar la sala.

La alarma suena por toda la ciudad, con pantallas con la cara de Jean apareciendo en cada calle, llamando la atención de todo el mundo mientras un mensaje pre-grabado de la Baronesa acompaña las imágenes.

Baronesa: ¡Si se ha activado esta alarma es que uno de los miembros de los Piratas del Ave Azul ha sido localizado en la ciudad! ¡Concrétamente se trata de -*voz artificial* Jean Black *voz artificial*-! ¡Los Piratas del Ave Azul fueron los únicos de Todos somos Esclavos en escabullirse de nuestra invitación especial, aquel que nos traiga al individuo en cuestión será recompensado!

Evangeline y Katrina lo ven desde la barra del bar de la discoteca, preocupándose por su capitán.

Katrina: ¿Qué hacemos...?

Evangeline: De momento solo le han descubierto a él, será mejor que nos marchemos discrétamente de aquí y vayamos a salvarle.

Baronesa: ¡Para más información, estos son los integrantes de los Piratas del Ave Azul! ¡Si hay uno aquí, seguramente el resto no ande muy lejos!

En ese momento, la pantalla pasa a mostrar imágenes de todos los carteles de recompensa de la tripulación.

Elvis: ¿Eh, ese de ahí no lleva...?

Aunque están pegadas a la esquina de la fotografía, Elvis logra señalar las alas de Evangeline.

Dance Mon: Alas, así es...

En eso que toda la discoteca se gira al bar donde se encontraba la única bilkan del establecimiento, pero tanto su asiento como el de al lado se han vaciado de repente dejándolos girando sobre sí mismos.

Todos: ...

DING~

Todos: ¿?

Ese es el sonido del ascensor, en el que acaban de meterse Evangeline y Katrina para pulsar desesperadamente el botón de la planta baja, tratando de sonreir con disimulo.

Ana: ¡Allí!

Warhorse: ¡¡A por ellas!!

Pero cuando toda la discoteca trata de capturarlas, las puertas del ascensor se cierran y éste comienza a moverse, con sus dos ocupantes sumamente aliviadas.

Evangeline: ¡¡Ufff...!!

Katrina: Je... jejejeje...

Calmada, la Llorona comprueba el destino del ascensor hacia la planta baja, pero luego ve que hay otro botón iluminado en el terminal, indicando que el ascensor hará otra parada antes de llegar al casino.

Katrina: Oh...

Evangeline: ¿Qué pasa?

DING~

Tepes: ¿?

Evangeline y Katrina: ¡...!

Mientras tanto, en el casino, Jean y Big Bird están de pie frente a la Baronesa con las alas extendidas, listos para alzar el vuelo si es necesario.

Jean: ¡¿Dónde están Angélique e Isabel Anfitrite?! ¡Sabemos que las tienes tú!

Baronesa: ¡Oh, llegas tarde por un pelín! ¡Ambas han sido trasladadas a Mary Geoise!

Jean: ¡¿Mary Geoise?!

Baronesa: ¡Pero valió la pena sacarlas al escenario!

En ese momento, el kenbunshoku haki de Jean le avisa para que se eleve, esquivando una red disparada por uno de los dummies de la Baronesa.

Jean: ¡...!

Baronesa: ¡¡Gracias a ellas he atraído al resto!!

Jean: ¡¡Big Bird!!

Big Bird: ¡Sí!

La cacatúa cerúlea también levanta el vuelo para huir con Jean cuando de repente es envuelta en el cable del Inkuhato de la Baronesa.

Big Bird: ¡Aaahh!

Acto seguido, la heraldo tira de él hasta meterlo en una jaula creada con su poder, la cual es rápidamente rodeada de hombres armados.

Jean: ¡¡¡Big Bird!!!

Pero cuando el joven pirata va a rescatar a su mascota, una masa de nubes pantano es lanzada sobre él, cayendo al suelo sin poder moverse.

Jean: ¡Agh!

Baronesa: Llevo dos meses esperando esto, la última vez que me vengué de ti no me quedé del todo satisfecha.

Jean: ¡¿De qué estás hablando?!

Pero la Baronesa ya no le presta atención, hablando en su lugar con Ana, quien ha bajado volando al circuito.

Ana: Hemos descubierto a la Llorona y el Querubín en la discoteca. Tepes ya las ha arrestado.

En el ascensor, Evangeline y Katrina están siendo aplastadas contra el suelo por un objeto invisible creado por el jefe de seguridad, haciendo todo lo posible por levantarlo.

Tepes: No intentéis nada raro o añado otro más al montón.

Baronesa: Bien. ¿Alguno más?

Ana: Solo estaban esas dos en la discoteca.

Baronesa: ¡Entonces, añadiendo los cuatro que hemos capturado ahora a Angélique e Isabel, tenemos a la mitad de la banda! ¡Encontrad al resto!

Dummies y gigantes: ¡Sí, señora!

Dada esa orden, la Baronesa vuelve con Jean, quien se ha movido tanto en su nube pantano que su cabeza es lo único que no se ha hundido ya.

Baronesa: Porque hay más de vosotros aquí ¿verdad?

Jean: ... No.

Baronesa: Lo volveré a preguntar por si acaso.

Los dummies que vigilan a Big Bird le acercan sus rifles cargados mientras su ama apunta a la cabeza de Jean con un bazooka.

Baronesa: Tenéis 10 segundos para decirme, cualquiera de los dos, de forma sincera, que los Piratas del Ave Azul al completo han venido a Gran Tesoro. ¡Nueve!

Jean: ¡...!

Baronesa: ¡Ocho!

Big Bird: Err...

Baronesa: ¡Siete!

Jean mira a Hollow y los gemelos pero éstos están impasibles.

Baronesa: ¡Seis!

Big Bird: ...

Baronesa: ¡¡Cincuatrotresdosuno!!

Jean: ¡VALE, VALE, ESTAMOS TODOS!

Baronesa: ¿Concreta?

Jean: *suspiro* Big Bird, Katrina, Mia, Bert Buster, James, Taylor, Evangeline, Samir y Jane Aprilia...

Baronesa: ¡Ya habéis oído, a buscarlos a todos! ¡Tenéis hasta mañana por la noche! ¡Si para entonces no están todos reunidos me enfadaré mucho... y mataré a los que tengamos! ¡Y ahora encerrad a estos con las otras dos!

Jean: ¡HOLLOW!

Hollow: ¿?

Jean: ¡¡Todos somos esclavos!!

Baronesa: ¡Ya lo sabe!

Y así, Jean y Big Bird son llevados al interior del edificio.

Mientras tanto, las vigilancia en las calles ha aumentado, con las paredes llenas de los carteles de recompensa de Mia, Bert, James, Taylor, Samir y Jane, con cada zona de la ciudad llena de gigantes ancestrales de patrulla. En el casino, los dummies llevan un registro de quién entra y sale por la puerta principal del casino, para que así no se les escape nadie. En el ascensor se han colocado dos gigantes también, dejando pasar solo al personal de mantenimiento. Una sirvienta entra cabizbaja en el ascensor empujando un gran carrito con sábanas, subiendo hasta el hotel. Al abrirse la puerta, la criada procede a entrar en el hotel cuando sin querer choca con alguien.

???: ¡Au!

Criada: Perdón, mea culpa.

A lo que la otra mujer responde enfadada.

Marie Antoinette DeBeli: ¡Ya lo creo!

Sin embargo, la Princesa Tormenta decide no perder más tiempo con la sirvienta y tomar el ascensor para ir al casino, dejándola sola en el pasillo. Revisando habitación por habitación, la criada finalmente encuentra una aparentemente desocupada, entrando con el carrito y colocando fuera el cartel de "no molestar".

Mia: Ya podéis salir.

De entre las sábanas que hay en el carrito salen el resto de los Piratas del Ave Azul, todos con cara de preocupación.

James: ¡Hemos perdido a cuatro!

Taylor: ¡Entre ellos Jean!

Bert: ¡Tenemos que hacer algo!

Mia: ¡Bueno, por lo menos aquí no nos buscará nadie!

Samir: Cierto.

Jane: ¿Cómo les salvamos?

James: Sea como sea, tenemos hasta mañana para pensarlo...

Capítulo 37: Plantar cara

Maldito: ...

El Maldito se encuentra de pie frente a la celda de Meredy en el nivel 5 de Impel Down, acompañado por dos de sus soldados de piedra y el Minocebra. La celda de la Peliazul está vacía y no hay rastro de ella por ninguna parte, solo sus grilletes en el suelo.

Maldito: ¿Cuánto hace que ha desaparecido?

A lo que el Minocebra se encoge tímidamente de hombros.

Maldito: ¡Doblad la seguridad en las salidas, tanto la que conecta con el nivel 4 como la que lo hace con el nivel 6! ¡¿Quieres jugar al escondite, Peliazul?! ¡Pues lista o no allá voy, y voy con todo lo que tengo!

De esta forma, escuadrones completos de soldados de piedra cubren todas las salidas del nivel, permaneciendo impasibles al frío mientras permanecen alerta a cualquier señal que indique la presencia de la Peliazul.

Mientras tanto, a varios metros bajo tierra...

Dicen que, este es un, mundo de chicos, y chicas~
Pero aquí, todos somos, lo mejor, de ambos~
¡Por eso! ¡Somos lo más! (¡Lo máaaas!)~
¡Somos lo más! (¡Lo máaaas!)~
¡La okama way! ¡es! ¡sin duda lo más! (¡Lo máaaas!)~
¡Okama waaay!~
¡Okama waaaaay!~
¡Okama waaaaaaaaaaaay!~


El público aclama ante un escenario sobre el cual hay un hombre, alto, delgado y maquillado, vestido con un abrigo rosa con cisnes en la espalda y haciendo piruetas como si fuese una bailarina de ballet.

Bon: ¡Gracias, mis amores de Newkama Land!

  • [Reinona del nivel 5,5 de Impel Down, Newkama Land Bon Kurei.]

El lugar en el que se encuentran tiene el aspecto de una gran habitación subterránea equipada con un bar, mesas, bolas de discoteca y un escenario. En primera fila frente al escenario, y sentada en una mesa, se encuentra Meredy, cubierta con mantas y con un plato de sopa caliente delante. Aunque está algo confusa por la situación, aplaude igualmente al okama, pues su baile le ha gustado.

Meredy: ¿Newkama Land?

Bon: ¡Así es, un lugar secreto dentro de la prisión donde los presos son libres de hacer lo que quieran! ¡Desde que el nuevo alcaide tomó la prisión decidimos mantenernos aquí escondidos y no asomar la cabeza fuera bajo ningún concepto, pero después de verte sufrir todos esos tormentos de golpe no pude soportarlo!

Meredy: ¿Me viste?

Bon: ¡Sí, lo vemos todo desde aquí!

Meredy: ¿Pero cómo?

Bon: ¡Esta prisión está llena de pasadizos secretos que conectan este lugar con todos los niveles superiores, están en lugares insospechados para los guardias! ¡Gracias a esos túneles conseguimos ropa, comida, periódicos para mantenernos al día e incluso den den mushis de proyección para pinchar las cámaras! ¡Fue ahí que te vimos y decidimos rescatarte, que estuvieras en el nivel 5 nos facilitó mucho las cosas, solo tuvimos que robar unas llaves para tus grilletes!

Meredy: ¡Ooooh!

Bon: ¡Y ahí entraron ellos!

Meredy: ¿Quién?

Cuando Meredy se gira siguiendo el dedo de Bon Kurei, sus ojos empiezan a derramar lágrimas mientras esboza una enorme sonrisa, viendo por primera vez en semanas a Cecilie, Ben, Chiyome y Talp.

Meredy: ¡¡CHICOOOOOS!!

Chiyome: ¡¡...!!

Talp: ¡Eeeeeeeey!

En en el intervalo de un segundo, Meredy se ha levantado de la mesa y ha dado un fuerte abrazo a sus cuatro amigos, quienes llegan a hacer muecas de dolor por la fuerza con la que están siendo abrazados.

Meredy: ¡¡Nunca pensé que me alegraría tantísimo de veros!!

Bon: Primero llegó aquí la kunoichi, quien nos puso al tanto del plan para rescatarte. Un mes después llegaron los otros tres.

Cecilie: ¡Tuvimos que hacer milagros para cruzar el Red Line y entrar en la cárcel!

Ben: Al final nos colamos en un barco de prisioneros.

Talp: ¡Una vez dentro hice mi magia y de tanto cavar encontramos estos túneles antiguos que nos llevaron hasta aquí!

Ben: Pasamos mucho tiempo estudiando la rutina de los guardias para hacernos con unas llaves sin que se notara...

Meredy: ¿Y los demás?

Cecilie: Wallace y Elliot están en el nivel 4. Están constantemente rodeados de otros presos, por lo que no hemos podido liberarles sin armar jaleo. Tú has sido la primera.

Meredy: ¡Bueno, ahora podemos ir a buscarles usando los túneles! ¡Bon ¿esos túneles conectan con la salida?!

Bon: Sí, uno de ellos queda muy cerca, sí.

Meredy: Pero... ¡¿Entonces por qué no habéis escapado vosotros?!

A lo que todos los okamas que la oyen empiezan a reír.

Bon: No es tan sencillo, querida. Primero de todo, no basta solo con salir de la fortaleza, habría que robar un barco y rezar para que no nos hundieran antes de salir de su rango de alcance. Segundo, preferimos quedarnos aquí a salir ahí fuera con la que se ha armado.

Meredy: ¿Qué ha pasado?

Cecilie: Deja que te ponga al día.

En los minutos siguientes, Meredy es puesta al corriente de lo ocurrido en el mundo, la llegada de Bifröst y sus heraldos, el Maldito siendo uno de ellos, y la caída del Gobierno Mundial y el resto de poderes que antes dominaban el mundo.

Meredy: ... Vaya.

Cecilie: Sep.

Talp: Por si acaso el esqueleto ese no nos parecía suficiente, hay cinco tipos más como él sueltos por ahí.

Cecilie: Pero en mi opinión el peor es el que trajo todos esos diales morados consigo en primer lugar, el Maxwell Morado.

Ben: ¡Bueno, los problemas de uno en uno! ¡Ahora tenemos que escapar del esqueleto y su báculo mágico!

Bon: Tiene a todo el antiguo personal de la prisión encerrado en el nivel 6.

Cecilie: Creía que solo habían cinco niveles.

Bon: Sí, y yo, pero hay un sexto. Allí es donde la seguridad es más fuerte.

Talp: Eso no nos afecta, no tenemos intención de bajar más, queremos ir ARRIBA.

Bon: Ya, pero el problema será si usan lo que tienen allí abajo vigilando a los presos para perseguiros.

Meredy: ¿Qué hay allí?

Bon: Ya has conocido a las cinco bestias carceleras ¿verdad?

Meredy: Oh, sí, muy monas todas, sobretodo el perrete, hasta que te golpean con sus mazos.

Bon: Pues el alcaide trajo consigo a una sexta y la ha colocado en algún lugar del nivel 6. Fue a partir de entonces que descubrimos que los gritos del infierno eterno pueden oírse desde aquí.

Okama: La Erinia...

Varios okamas se estremecen ante la mera mención de ese nombre.

Cecilie: Vaaale, pues añadamos esto al plan de fuga: "NO LLAMAR LA ATENCIÓN DE LA ERINIA".

Bon: ¿Pero seguro que queréis fugaros aun sabiendo la que se está armando ahí fuera? ¡Aquí tenéis comida, juegos y libertad! ¡Podéis traeros a vuestros dos amigos del nivel 4 si queréis!

Ante esa proposición, la Peliazul mira a sus compañeros y luego sonríe.

Meredy: Lo siento, Bon, pero tenemos que continuar nuestro viaje. Y si aparece un esqueleto de la nada con la intención de impedírnoslo, no nos escondemos, le plantamos cara.

Bon: ¡Ah...!

La determinación de Meredy es suficiente para conmover al okama, llegando a derramar una lágrima de la emoción que pasa rápidamente a disimular con sus giros de ballet.

Bon: ¡Gaaaahahahahahahaha! ¡Entonces os ayudaré en vuestro plan!

Dicho esto, Meredy y Bon se dan un apretón de manos.

Cecilie: ¡Con la capitana de vuelta y las llaves robadas por Chiyome, MAÑANA nos fugaremos de Impel Down!

Mientras tanto...

Nivel 6, el infierno eterno.

Maldito: Por primera vez desde que tomé el cargo siento que algo ha escapado a mi control. He perdido a una presa y quiero encontrarla para duplicar su régimen de torturas, pero desgraciadamente aún hace muy poco que tomé el control de esta cárcel, así que no me vendría mal un poco de ayuda de gente más veterana. He llegado a usar los diales del Maxwell Morado, cosa que no pensé que fuera a necesitar tan pronto, espero que sea útil.

El Maldito dice esto mientras el gas de frenesí se disipa en el interior de una de las celdas, usando después su dial de control para calmar a los presos infectados, a quienes los soldados de piedra les abren la puerta.

Maldito: ¿Cuento con vuestra ayuda?

A lo que el grupo de carceleros de Impel Down, todos con los ojos rojos y encabezado por Magellan y Hannyabal le responde haciendo un saludo militar.

Maldito: Bien.

Capítulo 38: Ape's Marineford

En el Ape's Concert, los Orokamono han logrado alcanzar la fortaleza donde Rixo está cautivo. Volando a lomos de Denis, el grupo la conseguido entrar en el edificio superior por una ventana, entrando en el interior del bastión para empezar a buscar a Rixo. Sin embargo, llevan ya varias horas alternando entre deambular por los pasillos y esconderse de los Rompeguerras a medida que suben a los pisos superiores. Ahora, los ocho piratas están escondidos en una enfermería abandonada, con Xiro usando su kenbunshoku haki para ver cuando no hay moros en la costa.

Xiro: Je, su supiérais la cantidad de Rompeguerras que estoy detectando por debajo de nosotros...

Saibansho: Aquí prácticamente no hay, y creo que no tenemos ninguno encima.

Saibansho: Están todos reunidos en la parte de abajo, protegiendo esa máquina que tienen.


Hace unas horas...

Tras alcanzar la costa de la isla, los Orokamono abandonaron el barco y volaron agarrados a Denis hacia los astilleros de la base con cuidado de no ser vistos. Una vez allí, los piratas se encuentran con un gran pilar ocupando gran parte de las instalaciones y fuertemente vigilado por una legión de Rompeguerras.

Donny: ¿Qué es eso?

Cunius: Creo que es la base de la antena que hay sobre este lugar.

Pero lo que llama más la atención de Xiro son los gigantescos cables que bajan desde el techo hasta conectarse con el pilar.

Xiro: Está enchufado a algo más arriba...

De repente, una voz sonó por los altavoces de la fortaleza.

Bifröst: Residentes de Ape's Marineford, al habla Bifröst, me complace informar que el Maxwell Morado ha regresado al Nuevo Mundo y añadido al Reino de Prodence a nuestra asociación.

Rompeguerras (al unísino): Yeeeei.

Bifröst: Por otro lado, ya casi hemos alcanzado la cantidad de energía necesaria para lograr el alcance de onda deseado, y con solo unas pocas fuerzas residuales para hacernos frente, la hora del mayor triumfo en toda la multirrealidad se acerca.

Rompeguerras (al unísino): Yeeeeeei.

Bifröst: Es todo.

Gacha

Denis: ¿Prodence?

Suípu: Ese era...

Xiro: El mandamás, está aquí, y definitivamente está usando esa torre-antena para algo.


Una vez que los Rompeguerras se han ido, los piratas salen de su escondite y siguen subiendo por las escaleras, siguiendo los cables conectados a la antena, desperdigados por toda la base pero siempre yendo hacia arriba, hasta que al final llegan a un enorme portón donde todos los cables parecen entrar.

Xiro: ¡Allí!

Nechima: ¡Espera, Xiro, no armes ningún...!

Pero el Collar Eléctrico ya ha abierto del todo el portón de una patada, provocando un fuerte estruendo.

Nechima: Escándalo...

Xiro: ¡¡Rixo!!

La sala es grande, larga y con un desnivel con otro portón en el que entran todos los cables, con dos escaleras al lado. Sentado en el suelo del nivel superior está Bifröst con un den den mushi que parece minúsculo en su mano.

Bifröst: Te llamo luego.

El gigante guarda el den den mushi para poder centrarse en los intrusos.

Bifröst: ¿Buscáis a Buke D. Rixo? Él no está aquí, pero puedo dejar un mensaje. ¿De parte de quién sería?

Xiro: ¡¿Dónde está mi hermano?!

Bifröst: ¿Su hermano? ¿Cómo has entrado aquí?

Xiro: ¡Sé que eres el jefe de los cyborgs que se lo llevaron, he pasado semanas para llegar hasta aquí, he venido a buscarle!

Bifröst: Voltio Cruel trabaja ahora para mí, su poder es crucial para alcanzar mi objetivo, cuando cumpla su cometido es todo tuyo.

Pero Xiro ya está desviando su atención a la puerta por la que pasan los cables, la cual tiene una acumulación de niebla arco iris dentro.

Xiro: ¡No me vale! ¡Voltage One!

Usando su poder para fortalecer sus piernas, Xiro se impulsa hacia la salida a gran velocidad.

Bifröst: ...

Pero justo antes de llegar, Bifröst le manda hacia una pared de un puntapié.

Niper: ¡Xiro!

Saibansho: ¡A por él!

Por orden del primer oficial, los Orokamono cargan contra el gigante sentado, con Denis agarrando a Saibansho para lanzarlo con fuerza hacia él mientras prepara su Ameoto.

Saibansho: ¡Ittoryu Iai: Ni Hanbun!

¡CLANK!

Sin embargo, antes de poder ejecutar el ataque, la katana del Corte Azul choca con la gigantesca nodachi de Bifröst, sostenida con su mano derecha sin demasiado esfuerzo.

Saibansho: ¡¿Huh?!

Bifröst: Moyahaha, todos reaccionan igual cuando ven pro primera vez la Nageki no Taki.

Acto seguido, el gigante empuja a Saibansho contra la pared al otro lado de la sala, al mismo tiempo que corta la pared a su lado. Luego, el gigante nota como su torso de niebla arco iris es atravesado por las balas de Niper, para luego su cabeza desvanecerse por el ataque combinado de Denis y Nechima.

Donny: ¡Es un logia!

Cunius: ¡Los ataques normales le atraviesan como si nada!

Bifröst: ¡Moyahahahaha! ¿Esto es todo? Por favor, podría aniquilaros a todos sin moverme de este sitio...

En ese momento, varios Rompeguerras entran en la sala tras tras haber detectado una pelea, bloqueando la salida.

Bifröst: No podéis vencerme.

Xiro: ¡Bien, porque ese no es nuestro objetivo principal!

Bifröst: ¿?

Xiro se ha recuperado del golpe sufrido a manos del Rey del Ape's Concert, pasando a su Voltage Three. A su vez, Saibansho vuelve a saltar hacia él desde la pared a la que fue lanzado, esta vez sosteniendo tanto la Ameoto como la Denkensetsu, una en cada mano.

Xiro: ¡¡Es una misión de rescate!!

Saibansho: ¡¡Mazoku Niji!!

Bifröst coloca su katana en posición para bloquear el ataque de Saibansho. Sin embargo, esta vez sí que tiene que hacer fuerza para ello, llegando a sostenerla con ambas manos.

Bifröst: ¿?

Saibansho: ¡Todos reaccionan igual cuando ven pro primera vez la Denkensetsu!

Bifröst: Je...

Xiro: ¡Kosaku Loira!

Bifröst: ¡¿?!

La fuerza del puñetazo, junto con el busoshoku haki que lo refuerza, acaba siendo suficiente para empujar a Bifröst hacia atrás una vez golpeado en la cara, despejando el paso hacia el otro portón. Sin embargo, el golpe pone también en alerta a los Rompeguerras, quienes se disponen a atacar a los Orokamono.

Xiro: ¡¡Ahora, todos adentro!!

Orokamono: ¡Sí!

Xiro es el primero en pasar a través de la niebla arco iris del portón, con Saibansho y los demás detrás.

Xiro: ¡¡Rixooo!!

Sin embargo, el kenbunshoku haki de Collar Eléctrico le avisa de que su hermano no está ahí tampoco, sino alguien mucho más peligroso.

Maxwell de Jade: ¡¡Kaishin!!

La onda de choque creada por el Maxwell de Jade es tan fuerte que pasa a través de la niebla arco iris, alcanzando a Saibansho y el resto de los Orokamono antes de que pudieran cruzar, mandándolos de nuevo al centro de la sala, donde son finalmente rodeados por los Rompeguerras.

Saibansho: ¡No!

Cunius: ¡Xiro!

Por otro lado, Bifröst, tendido en el suelo, se ha convertido en niebla para luego reformarse de pie entre los Orokamono y el portón, reflexionando sobre lo que acaba de pasar.

Bifröst: Vaya, pues al final sí que me habéis hecho moverme de mi sitio. ¿Quienes sois, banda del hermano de Buke D. Rixo?

Saibansho: ¡No pensamos decirte nada!

Bifröst: Estoy seguro de que acabaréis cambiando de idea.

Purupurupurupuru- Gacha

Bifröst: Bifröst.

Maxwell de Jade: Señor Bifröst, lamento informarle de que el intruso ha desaparecido. No ha vuelto con usted ¿verdad?

Bifröst: No. Pero tenía un cuerpo casi de contorsionista, tal vez se haya escabullido arrastrándose por tu puesto, encuéntralo.

Maxwell de Jade: Sí, señor.

Gacha

Maxwell de Jade: ¡Ya habéis oído, encontrad a ese crío, no puede andar lejos!

Usando su delgado y flexible cuerpo, Xiro logró esquivar el ataque del heraldo en el último segundo, estando ahora escondido tras una esquina en un pasillo bastante elegante, con paredes blancas y lleno de ventanales que dan al exterior.

Xiro: (¡¿Me he quedado solo?! ¡Tengo que salir de aquí! ¿Dónde se supone que estoy ahora?)

Para comprobarlo, Xiro asoma la cabeza por la ventana y lo que ve le deja estupefacto: una ciudad formada por edificios blancos, sobresaliendo entre el gas de frenesí. Por las calles pueden verse dragones celestiales tirando de carromatos a modo de palanquines mientras otras personas vestidas con harapos de esclavo e infectados por el gas les azotan con látigos para que corran.

Esclavo: ¡Arre!

Capella: ¡Ouchee ouch!

Aunque la situación es distinta a la que él conocía, Xiro se encuentra dentro del palacio de Pangea, en Mary Geoise.

Xiro: (¡¿EEEEEEEEEEEEEEH?!)

Capítulo 39: Nueva Mary Geoise

Goldensun Jack (por megafonía): ¡Hay un intruso en el castillo de Pangea, quiero al Cipher Pol cubriendo todas las salidas!

Xiro: ¡Kosaku Storm!

Corriendo por los pasillos del palacio, Xiro elimina a todos los agentes Cipher Pol que intentan detenerle.

Xiro: ¡¡Dónde narices estoy!!

???: ¡Elephant Chop!

Xiro esquiva a tiempo la embestida de algo parecido a la cabeza de un elefante, cuya trompa es sustituida por una enorme espada.

Xiro: ¡¿Un elefante?!

???: ¡Tobu Shigan "Hibachi"!

Lo siguiente que se ve obligado a esquivar es una bola de fuego procedente de otro pasillo, retrocediendo hacia una puerta cerrada. Sin embargo, ésta se abre de repente, con un proyectil chocando contra su espalda.

???: ¡Bigan!

Xiro: ¡Agh!

Collar eléctrico cae de cara al suelo empujado por ese ataque, levantándose mientras tres individuos caminan hacia él. Uno de ellos sostiene la cabeza del elefante que le atacó conectada al mango de una espada, el que le empujó sale por pa puerta revelando tener cuello y cabeza de jirafa, con un hocico como un ladrillo. El tercero, el más corpulento, es peludo y tiene la piel anaranjada con manchas negras, así como un hocico felino. Es cuando ve a éste que Xiro se desconcierta.

Xiro: ¡¿Sekend?!

Lucci: ¿?

Kaku: ¿De quién habla?

Spandam: ¡Wahahahaha, estás bajo arresto, escoria!

  • [Kaku, miembro del CP-0.]

Lucci: No te resistas, vas a venir con nosotros.

Lucci prepara su dedo para atacar al pirata con un shigan, viendo que Xiro no parece que vaya a obedecer.

Xiro: ¡Voltage One! ¡Ohm Discharge!

Con sus piernas reforzadas, Xiro detruye el suelo bajo suyo y los agentes, haciendo que caigan al piso de abajo. Durante la confusión, el pirata salta por la ventana para caer en la plaza de socialización del castillo, encontrándose con varios guardias celestiales.

Guardia: ¡El intruso!

Guardia: ¡Está aquí!

Pero Xiro derrota a los guardias rápidamente y echa abajo la puerta que da con el exterior a base de lanzarlos contra ella, sobresaltando a los centinelas que hay fuera.

Centinelas: ¡¿Huh?!

Nada más salir del palacio, Xiro corre como alma que lleva el diablo hacia delante, directo a la ciudad.

Xiro: (¡Me están obligando a alejarme, mis compañeros y Rixo están ahí dentro!)

El capitán de los Orokamono corre por la calle principal sin fijarse en los habitantes que le miran confusos, hasta que finalmente llega a una plaza donde ve venir una onda cortante hacia él.

Xiro: ¡!

El pirata logra esquivarla a tiempo, viendo venir después a una mujer gladiadora de ojos rojos y con gafas, bloqueando el paso mientras sostiene una gran espada con un diseño como el que nunca había visto.

Xiro: ¡Quita del medio!

Mujer: En la plaza.

???: ¡Asault Heel!

Sobresaltado, Xiro se da la vuelta para detener con la pierna un puntapié de parte de otra mujer pelirroja, vestida de negro y también con los ojos rojos.

???: ¡Dahlia Trust!

Ya estresado, Xiro da dos pasos hacia atrás para evitar la estocada de una tercera mujer con el pelo morado y vestida de amarillo, también con los ojos rojos.

Xiro: ¡Vale, esto ya da miedo!

Pero cuando el pirata se dispone a huir de las tres guerreras se da de narices con un torso amplio y corpulento, esta vez de hombre.

Xiro: ¿Huh?

El cual procede a tumbarle de un puñetazo potenciado con haki, cayendo en medio de la plaza. En el suelo, Xiro puede ver perfectamente a Kaido volando por encima de él seguido por una pequeña nube negra y un sol, los cuales cargan a una mujer gigantesca que cae en la plaza tras saltar de la nube.

Mujer enorme: ¿Un intruso?

Mujer guerrera: Del otro lado.

  • [Miembro de los guardianes de Nueva Mary Geoise Redsu Venmit.]

Linlin: ¡Mamamama!

Brazos largos: ¡Eso significa que ha dado esquinazo al jefe Bifröst, y luego al CP-0, tipo escurridizo!

  • [Miembro de los guardianes de Nueva Mary Geoise Roco Crash.]

Pelirroja: ¡Pues este tanto nos lo apuntamos nosotros!

  • [Miembro de los guardianes de Nueva Mary Geoise Angélique.]

Espadachina: Ya estás yendo de vuelta al palacio.

Kaido: ¡Me has obligado a interrumpir mi descanso -hic- pero te perdonaré si te unes al grupo!

  • [Miembro de los guardianes de Nueva Mary Geoise Kaido.]

Xiro: ¡Tsk... no sé qué grupo tenéis aquí montado exactamente pero yo paso!

Xiro empieza a levantarse del suelo cuando...

???: ¡Kurouzu!

... algo tira de su cuerpo hacia atrás hasta llegar a una mano que le agarra.

???: ¡Venga hombre...!

Xiro: ¡¿...?!

???: ¡¡Aquí todos somos amigos!!

Rápidamente, Xiro es estampado con fuerza contra el suelo, quedando my malherido.

???: ¡¡Zehahahaha!!

Xiro está magullado en el suelo sin energías para moverse, rodeado de enemigos a los cuales se acaba uniendo el Maxwell de Jade, caminando casualmente entre ellos para luego agacharse junto a él.

Maxwell de Jade: Tendrías que haberles hecho caso desde el principio, chaval.

Xiro: Mi... hermano...

Maxwell de Jade: Te llevaré con él, te lo prometo, pero antes debes someterte a una cosilla de nada.

El Maxwell de Jade saca un dial de frenesí de su bolsillo y lo acerca a la nariz de Xiro, pero antes de poder encenderlo, una voz misteriosa grita de repente:

???: ¡¡POUR LA LIBERTÉEEEEEEEE!!

Y acto seguido, toda la plaza queda presa de un fuerte destello que obliga a todos a cubrirse los ojos.

Teach: ¡¡Aaaah, mis ojos!!

Roco: ¡Estoy ciego!

Maxwell de Jade: ¡Ñgh!

Linlin: ¡Zeus, Prometheus, dónde estáis!

Zeus y Prometheus: ¡Aquí, mama!

Fersa: ¡¿Quién ha sido el gracioso?!

Poco a poco, las víctimas de la bomba de luz recuperan la visión, dándose cuenta de que Xiro ya no está, se ha esfumado sin dejar rastro.

Isabel: ¿Qué demonios...?

Roco: Eh, capi ¿estás bien?

El brazos largos ha preguntado esto al Maxwell de Jade tras ver una vena hinchada en el lado descubierto de su cara.

Maxwell de Jade: Tsk... ¡¡ENCONTRADLE!!

Capítulo 40: El viajero en el tiempo

Xiro: Ugh...

???: ¡Eh, jefa, que se despierta!

Xiro está tumbado boca arriba en un lugar cubierto y oscuro, con algunas fuentes de luz proporcionando algo de iluminación. Abriendo poco a poco los ojos, Collar Eléctrico ve una figura al principio borrosa, mejorando su visión poco a poco hasta verla bien. Se trata de un gyojin viejo, con la piel azul con manchas oscuras, con una larga y delgada barba.

Gyojin: ¿Cómo estás, joven?

Xiro: Pues...

Pero de repente, un guardia celestial entra en la habitación.

Xiro: ¡AH!

Como acto reflejo, el pirata golpea al guardia y lo manda de vuelta a la otra sala por la que vino.

Xiro: ¡No me atrapareis con vida!

Pero cuando Xiro se dispone a rematarlo, un hombre joven con perilla, mohicano y gafas de sol se interpone.

Hombre: ¡Eh, eh, eh, tranquilo, no es un guardia celestial de verdad, está disfrazada!

Xiro: ¿Huh?

El guardia celestial se levanta del suelo tambaleándose para luego quitarse el casco, revelando ser una mujer de pelo castaño y aros en las orejas. Una vez quitado el casco, y luego el resto de la armadura, la mujer se pone un gorro con aspecto de gato negro.

Mujer: ¡Siento haberte asustado, chaval, no te preocupes, estamos de tu parte! ¡Me presentaré, mi nombre es Lucky D. Cat!

Cat: ¡Adivina lo que significa la "D"!

Xiro: Ni idea, pero yo tengo también una D en mi nombre.

Cat: ¡Pues significa "Edgar!

Xiro: Wo...

Cat: ¡Somos del Ejército Revolucionario, en misión de espionaje! ¡Este es mi equipo!

Además del gyojin y el muchacho del mohicano hay también en la sala un joven de pelo gris y otro rubio con una capucha roja.

  • [Ares, miembro del Ejército Revolucionario y mano derecha de Cat.]
  • [Norbert, gyojin pez piloto, ex-esclavo y actual miembro del Ejército Revolucionario.]
  • [Crodo, miembro del Ejército Revolucionario.]
  • [Varzo, miembro del Ejército Revolucionario.]

Cat: ¡Y esta es nuestra guarida secreta, bajo las calles de Mary Geoise!

Mirando a su alrededor, Xiro ve que está en el interior de una bóveda de piedra, aparentemente subterránea, dividida en al menos tres habitaciones.

Cat: ¡Y ahora que nos conocemos, tenemos preguntas que hacerte!

Xiro: ¡Un momento, un momento, yo soy quien tiene preguntas aquí! ¡¿Qué es este sitio?! ¡¿Por qué hay gente con poderes que ya pertenecen a otros?! ¡¿Por qué Mary Geoise está conectada con Marineford por una puerta?! ¡¿Y quienes eran esos de antes?! ¡¿Qué ocurre?!

Abrumados por las preguntas, los cinco revolucionarios se quedan callados.

Prisoner Blues

???: Lo que ocurre... es el fin del mundo.

Xiro: ¿Eh?

En la entrada de la sala se encuentra un hombre bajito con el pelo verde y un 7 rojo tatuado en la mejilla.

???: Hace dos meses, el gigante conocido como Bifröst llegó a este mundo a través de la niebla arco iris... y con él trajo a un ejército de aberraciones.

Xiro: ¿Y este quién es?

???: Me conocen como Raise Max, el jugador que nunca pierde una apuesta.

  • [Raise Max, el Jugador Legendario, miembro del Ejército Revolucionario.]

Raise Max: Aunque me he divorciado varias veces.

Xiro: ...

Raise Max se acerca al grupo moviendo sus piernas a gran velocidad, aunque avanzando lentamente debido a lo cortas que son.

Bifröst: Primero, Bifröst se hizo con el control de la Marine, luego del Gobierno Mundial y finalmente del mundo de la piratería, aquellos que se negaron a servirle sufrieron un lavado de cerebro de parte de su mano derecha, conocido como Maxwell Morado.

Xiro: ¿Lavado de cerebro?

Cat: Con los diales de frenesí, diales que liberan un gas que vuelve violento y malvado a todo todo aquel que lo inhala.

Varzo: Y luego Bifröst y sus heraldos usan otro tipo de dial, llamado dial de control, para controlar sus acciones.

Cat: Uno de nuestros aliados ha sido víctima de esos diales de frenesí y ahora trabaja para Bifröst, llevamos semanas aquí, infiltrados entre la guardia celestial, tratando de liberarle. Está en el palacio de Pangea, pero no hemos conseguido llegar hasta él todavía.

Crodo: Está protegido por los guardianes de Nueva Mary Geoise, los emperadores del mar, controlados también por Bifröst. Kaido, Big Mom...

Xiro: ¿Eh? ¡Esos dejaron de ser emperadores del mar hace años!

Crodo: ¿Huh?

Norbert: ¿Años?

Xiro: Claro ¿no?

Ares: ¿Pero tú en qué tiempo vives?

A lo que Collar Eléctrico procede a responder, dejando a los revolucionarios sorprendidos.

Cat: Emmmm... no, estamos en 1524.

Xiro: ......... ¿Huh? P-pero eso significaría que...

Cat: ¡Un viajero en el tiempo venido del futuro!

Norbert: ¿Entonces la niebla arco iris es un portal en el tiempo?

Cat: ¡Cuéntanos tu viaje, quiero saber qué has visto exactamente al otro lado de la niebla!

Xiro: Yo... Estaba con mi hermano y mi tripulación... cuando un hombre apareció de la niebla de repente y lo secuestró.

En los siguientes minutos, Xiro relata a los revolucionarios el secuestro de Rixo, sus experiencias en el Ape's Concert con su tripulación y su infiltración en Ape's Marineford seguida por su encontronazo con Bifröst.

Cat: Te enfrentaste a Bifröst y el Rompeguerras y lograste huir...

Ares: Menudo chad.

Xiro: ¡Pero mi tripulación sigue ahí!

Crodo: En ese caso probablemente hayan sido zombificados en el mejor de los casos, dependiendo de cuánto hayáis impresionado a Bifröst en vuestra pelea.

Cat: Lo de la antena puede sernos útil, nunca hemos tenido una pista sobre el objetivo secreto de Bifröst.

Ares: Ni siquiera sabíamos que tuviese uno.

Xiro: ¡¿Y cómo salvo a mis compañeros si han sido zombificados?!

Cat: Dándoles una buena tunda.

Xiro: ¿Eh?

Norbert: Si les noqueas, es posible que vuelvan en sí, aunque lo más fiable es destruir los diales que les infectaron en primer lugar.

Xiro: ¡Entonces volveré allí y lo haré!

Cat: ¡Alto ahí, chaval, estás hablando de infiltrarte en el castillo del que acabas de huir, el Cipher Pol y los guardianes se te echarán encima!

Ares: ¡Además, nuestro aliado cautivo es un hombre muy peligroso, ya tenía mal genio antes de ser infectado!

Varzo: Por no hablar del Maxwell de Jade y el Rompeguerras, ambos protegiendo a Bifröst.

Xiro: La fortaleza de Bifröst está plagada de esos malditos Rompeguerras...

Cat: ¿Ves? ¡Y dijiste que solo uno o dos ya os dieron una buena tunda a ti y a tu tripulación! ¡Mira, tú quieres rescatar a tus amigos, nosotros queremos liberar a nuestro aliado, los dos están en Pangea, creo que deberíamos hacer equipo!

Xiro: ¿Eh?

Cat: ¡Llevamos tiempo pensando en formas de quitar del medio a los guardianes, pero nos faltaba algo y creo que tú puedes ayudarnos! ¿Qué me dices?

La revolucionaria extiende la mano a Xiro, quien por un momento duda.

Xiro: Mmmm... Bueno, vale.

Encogiéndose de hombros, Collar Eléctrico se da un apretón de manos con Cat, formalizando su asociación. Mientras tanto, varios metros sobre ellos, la guardia celestial sigue recorriendo las calles en busca de Xiro.

Capítulo 41: Rocket Version

En otra red de túneles del Nuevo Mundo, las alarmas tienen alerta a todos los marines de su interior, quienes corren a sus puestos listos para el combate.

Dilys: ¡Es el Rompeguerras, nos ha encontrado!

Heavyhebi: ¡¿Y nos ataca ahora en plena madrugada?! ¡Se suponía que la niebla de esta isla anula los poderes de fruta del diablo!

Maverick: ¡Y lo hace, pero eso solo afecta al original y ya hace tiempo que renunciamos a distinguirlo entre tantos clones!

Los tres oficiales corren por un pasadizo hacia uno de los puestos de vigilancia desde el cual defender la base, todos con signos de agotamiento por sobreesfuerzo.

Heavyhebi: (¡Después de semanas vagando por el Nuevo Mundo buscando un lugar seguro en el que reagruparnos, esta era nuestra mejor baza y para colmo los refuerzos no llegaban hasta mañana!)

Los marines se encuentran en Nebulandia, la isla de la niebla, en el Nuevo Mundo. Esta isla es conocida por el géiser gigante que tiene en el centro. Cada noche, el agua de mar expulsada por el géiser se convierte en una neblina que nulifica los poderes de frutas del diablo e incapacita a sus usuarios, lo que convierte la isla en un bastón muy valioso para protegerse de Bifröst y sus heraldos, todos con poderes.

En la sala de mando, Murdock y otros oficiales de alto mando se reúnen para organizar a sus hombres, dispersándolos por los distintos puestos que hay en el interior de las protuberancias de roca que hay por toda la isla.

Al encenderse los focos, los marines pueden ver un ejército de docenas de Rompeguerras volando hacia ellos.

Murdock: ¡Ahí están!

Desde los puestos de vigilancia, los centinelas pueden oír la voz de los cyborgs decir al unísono:

Rompeguerras: Marines rebeldes, en nombre de la Justicia, ríndanse y entréguense por voluntad propia. Estoy aquí para ayudar.

Murdock: Ayudar... ¡Y un cuerno! ¡Fuego!

Los cañones de la base abren fuego contra el enjambre de Rompeguerras, y aunque la mayoría de proyectiles son esquivados, algunos hacen impacto o empujan algunos Rompeguerras con la onda expansiva de su explosión, haciéndoles caer al agua o en la superficie de la isla, donde les espera el comité de bienvenida dirigido por Mixcoatl.

Mixcoatl: ¡¡Que ninguna de estas aberraciones dure más de dos minutos sobre esta isla!!

Soldados: ¡¡RAAAAAAAAAAAH!!

Impasibles, los Rompeguerras que aterrizan en la isla se levantan y empiezan a atacar a los marines, comenzando así la batalla.

Mixcoatl: ¡HAAAH!

El hombre cornudo corre con su lanza imbuida en haki contra un Rompeguerras que estaba abriendo su boca para dispararle un láser, clavándosela en la garganta y estampándolo luego contra el suelo, retorciéndola hasta que el cyborg se convierte de nuevo en un papel.

Rompeguerras: Estoy aquí para ayudar.

Rompeguerras: Estoy aquí para ayudar.

Pero apenas tiene tiempo para celebrar su victoria, pues otros dos Rompeguerras se lanzan juntos a por él. Mientras tanto, las torres de asalto apoyan a la infantería con sus cañones, llegando a llamar la atención del enemigo. Un Rompeguerras da un salto hacia una de esas torres, pero es rápidamente rechazado por Heavyhebi y su bola de pinchos, cayendo de nuevo al suelo. El Machacador de Jolly Roger baja también de la torre para aplastarle la cabeza con su arma, asegurándose de destruirlo.

Heavyhebi: ¡Uno menos, solo quedan tropecientos más!

Dilys y Maverick también se las apañan para destruir otros Rompeguerras de uno en uno, pero ven perfectamente como la mayoría sigue en el aire sobrevolando la isla.

Dilys: ¡Se mantienen en el aire!

Murdock, en la sala de mando, se fija en lo mismo.

Murdock: ¿Por qué no bajan...? ¿Qué planean?

Marine: ¡Señor, objeto grande acercándose!

Murdock: ¿Barco?

Marine: ¡No, señor, se acerca por aire!

Murdock: ¡Entonces solo puede ser... Ordena a todos los soldados en el exterior que se retiren!

Marine: ¡A todos los escuadrones, retirada, repito, retirada!

Heavyhebi: ¿Retirada, tan rápido?

Desconcertado, Mixcoatl contacta con Murdock por den den mushi.

Mixcoatl: ¡Murdock, qué es eso de retirada!

Murdock: ¡Los Rompeguerras son un señuelo para hacernos salir, el verdadero asalto está al caer!

Soldado: ¡¡Vicealmirante Mixcoatl, mire, allá arriba!!

Mixcoatl levanta la mirada para ver una silueta en el horizonte nocturno. Aunque por la distancia no la ve detalladamente, su forma le hace reconocerla enseguida.

Mixcoatl: ¡El Pretty Face!

Mientras los Rompeguerras mantenían a los marines luchando fuera de su refugio, el Maxwell Morado planeaba acercarse a la isla en su vehículo, fijando la isla como objetivo.

Maxwell Morado: ¡¡Habéis caído de lleno, marines, os uniréis a vuestros compañeros enseguida cuando pruebe mi nuevo dinomisil!!

Marcando la llanura de la isla como objetivo, el líder de los heraldos levanta el dedo sobre un botón rojo en su trono.

Maxwell Morado: ¡¡FUEGO!!

Una apertura se abre en el sombrero del Pretty Face por el que sale disparado un misil directo contra la isla, siendo visto por Heavyhebi mientras empuja a sus subordinados al interior de su torre de asalto.

Heavyhebi: ¡¡Espabilad, gordos, el enemigo nos va a bombardear!!

Los soldados de Mixcoatl también se están retirando y metiéndose en trampillas secretas mientras el hombre cornudo les guía dentro de la base.

Mixcoatl: ¡Corred, corred, todos adentro!

Mientras tanto, el misil del Maxwell Morado estalla en pedazos, siguiendo su curso un objeto mucho más pequeño. Murdock sigue viendo las imágenes por pantalla mientras es escoltado al puerto secreto de la base junto a sus compañeros.

Murdock: ¿Pero qué...?

Cuando Murdock enfoca la mirada consigue ver que ese objeto es en realidad una persona, volando disparada contra la isla con un puño extendido y una capa ondeando en el aire, dándole un aspecto parecido al de un superhéroe.

Maxwell Morado: ¡¡Demuéstrales tu poder, majestad!!

???: ¡¡Rocket Version!!

Murdock: ¡Pero si es...!

Elizabello II: ¡¡¡KING PUUUUUUUUNCH!!!

Cuando el rey de Prodence, infectado con los diales de frenesí, cae sobre Nebulandia, esta es víctima de un gran estruendo, seguido por un gran estallido de roca con una onda expansiva que llega a sacudir las aguas a su alrededor.

Maxwell Morado: ¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAA!!

El Maxwell Morado ríe ante la imagen de Nebulandia siendo destruida de un plumazo por un solo hombre, cuando de repente su den den mushi empieza a sonar.

Maxwell Morado: Jeje... ¡Diga!

Bifröst: Maxwell Morado.

Maxwell Morado: ¡Bifröst! ¡No te vas a creer el experimento que he hecho!

Bifröst: Me lo cuentas cuando llegues, te necesito a ti y tus diales aquí.

Maxwell Morado: Vale, voy.

Bifröst: De paso te presentaré a nuestra nueva recluta, acaba de enrolarse en nuestra organización.

Maxwell Morado: Oooh... ¿Por su cuenta?

Bifröst: Así es.

Maxwell Morado: Guay. Quedo a la espera.

En ese momento, una manifestación de niebla arco iris aparece en medio del aire frente al Pretty Face.

Maxwell Morado: Qué eficiencia.

Capítulo 42: Menú infantil

Con la llegada de un nuevo día, el sol sale por el horizonte del Nuevo Mundo y sus habitantes proceden a desayunar antes de proceder con sus tareas del día. Algunos de ellos, sin embargo, tienen prisa por empezar, por lo que acaban acudiendo a los locales de comida rápida.

Altavoz: ¡Buenos días, bienvenidos a Happy Shokuji! ¿Quieren algo para llevar?

Venjen: Sí, mira, queremos... dos números nueve y...

Maxwell: Bro, quiero un menú infantil. Y aros de cebolla.

Venjen y Maxwell han pasado la noche navegando con la lancha motora que robaron de la residencia y ahora se han detenido en un puesto flotante de Happy Shokuji para desayunar.

Venjen: ¿A tu edad quieres un menú infantil? ¿Y a estas horas quieres aros de cebolla?

Maxwell: ¡El menú infantil trae juguete y papel para dibujar, y necesitamos eso más que nunca si quieremos que nuestro combo breaker sea tan op como se espera! Y en cuanto a los aros de cebolla, quiero darme algún capricho antes de volver con mi banda y mi cocinero.

Venjen: ¡Pero seguro que los que sirven aquí están re grasientos y pringosos!

Altavoz: Nah, están bien.

Venjen: ¡No me mientras, becario! Bro ¿y si vamos a algún super y compramos algo con lo que pueda cocinar un desayuno decente?

Maxwell: Tengo demasiado hambre como para buscar un supermercado en medio del mar.

Finalizado el pedido, los dos piratas acercan la lancha al mostrador donde les atiende el encargado.

Encargado: ¡Dos de aros de cebolla y un menú infantil marchando! ¡Serán Berrysymbol300!

Maxwell: Uy, eso es más de lo que llevo encima ahora mismo. ¿Aceptais... tickets regalo de la Scribble Machine-Gun Shop?

Venjen: ¿Qué cojones...?

Encargado: Nah, necesitamos dinero en efectivo para poder fabricar juguetes del menú infantil.

Maxwell: ¡¿El menú infantil no tiene juguete?!

Encargado: Lo que sí tenemos es aceite de sobra para los aros de cebolla.

El encargado dice eso mientras enseña las dos bolsas con los aros, ambas chorreando aceite por debajo.

Venjen: Será embustero el altavoz ese...

Molesto, Maxwell utiliza el reverso del juego del menú infantil para dibujar una ametralladora con la que apunta al encargado.

Maxwell: ¡Vale, habéis intentado robarnos así que ahora os atracamos nosotros, ya estás vaciando la caja registradora y metiendo el dinero en una bolsa limpia!

Encargado: Ya deberíais saber que no hay nada limpio en Happy Shokuji.

Maxwell: ¡...!

Esta revelación distrae a Maxwell y Venjen el tiempo suficiente para que el encargado pueda pulsar el botón de la alarma bajo el mostrador, haciendo que cinco Rompeguerras aparezcan de la nada.

Rompeguerras: Estoyaquíparayudarestoyaquíparayudarestoyaquíparayudarestoyaquíparayudarestoyaquíparayudare...

Venjen: Bruh.

Y mientras Maxwell dispara a los cyborgs, Don Barbacoa pisa el acelerador para huir del local con los Rompeguerras tras ellos.

Por otro lado, el Seigisen liderado por Leas no ha podido permitirse dormir, estando aún lejos de alcanzar Mary Geoise. Sin embargo, los anti-gobierno están corriendo ahora en dirección contraria por un extenso prado situado encima del Red Line, con disparos oyéndose a lo lejos.

Leas: ¡Agachaos!

Leas y los aokages se echan al suelo seguidos de sus soldados, aunque algunos no logran tumbarse antes de ser alcanzados por una ráfaga de perdigones que les deja la espalda llena de agujeros.

Leas: ¡Seguid mientras recarga, hay que llegar al bosque!

El Demonio del Espejo se levanta, y sigue corriendo, sujetándose el brazo izquierdo para que la herida que tiene en él no le duela tanto por moverlo. Xernea Elzo también ha sido herido en una pierna, cojeando con la ayuda de Shiro. Basto se encarga de ganar tiempo disparando con sus pistolas.

Hanzo: ¡Unos metros más!

El grupo se dirige a un bosque invernal formado por colosales y gruesos abetos, siendo su único refugio disponible para ocultarse de las balas enemigas. Mientras tanto, a varios cientos de metros de distancia, un hombre carga un rifle y apunta de nuevo.

Tirador: Alegradme el día...

El misterioso tirador apunta a la nuca de Elzo con el cursor de su rifle, pero para cuando la bala va a darle, éste ya se ha ocultado bajo el tronco de un abeto junto al resto de los aokages. A salvo, los aokages y sus soldados se toman unos momentos para recuperar el aliento.

Hanzo: ¡¿Qué... qué ha sido eso?!

Elzo: Agh... No podía usar mi poder...

Leas: Yo tampoco...

El oficial general retira la mano del brazo para verse la herida, cada vez más fea.

Leas: Piedra marina, tenemos que sacarnos estas balas antes de volver a salir.

Basto: ¡Y de paso pensar algo de cara al loco que ha empezado a dispararnos de la nada!

Leas: Paso a paso. Solo... dame un segundo...

Shiro: ¿Quién tiene el botiquín?

Soldado: Yo.

Pero justo cuando el soldado iba a sacarlo, de repente algo le hace quedarse rígido como una estatua.

Soldado: ¡Ñgh!

Al mismo tiempo, los soldados a su alrededor sufren el mismo fenómeno, junto con Elzo, Shiro y Hanzo.

Shiro: ¡Han... vuelto!

Por otro lado, Leas no sufre los efectos al estar fuera del rango de visión de Navarre, pero igualmente ve que su grupo está siendo rodeado por los gigantes Iron, Atlas, Reiner y Magori.

Yamaushi: Os dijimos que no os queríamos en este bosque.

Leas: Sé que dije que estábamos solo de paso, pero nos hemos topado con un obstáculo imprevisto. Pero ahora que ya sabemos lo que hay ahí fuera, curaremos nuestras heridas y nos iremos, lo prometo.

Navarre: ¡Pues más os vale espabilar, acabaréis tentando al cazador para adentrarse aquí!

Leas: Por casualidad no sabréis algo que pueda ayudarme a pensar un plan para irnos antes ¿no?

Mientras tanto, a cientos de metros de distancia, en el prado...

Tirador: ¡Id a por mis trofeos y manteneos alerta para cuando vuelvan a salir!

El cazador al que se refería Navarre ha enviado un grupo de unidades Pacifista a recoger los cuerpos alcanzados por su rifle.

Tirador: (No esperaba que un grupo de enemigos del estado se unieran a los asesinos de mi sobrina, los cazaré a todos y así mi venganza será dulcificada por un mayor cargo social en el mundo del señor Bifröst.)

Capítulo 43: Pisar un clavo

Yamaushi: Cuando Bifröst atacó, nosotros no estábamos en nuestra base cuando el Maxwell Morado la llenó de ese gas infernal. Varios de nuestros aliados fueron infectados y convertidos en seres horribles, y para colmo nuestro almirante desapareció.

El Seigisen ha sido llevado al interior del bosque con los Piratas sin Cadenas para que así puedan atender a sus heridos. Leas está sentado sobre una roca mientras un médico a sus órdenes le cose la herida después de quitarle la bala de piedra marina del brazo, escuchando la historia de Yamaushi durante el proceso.

Yamaushi: Aun así, aún quedamos muchos de nuestras fuerzas, por lo que decidimos rescatar a nuestros compañeros, quienes habían sido llevados a Gran Tesoro.

Leas: Allí es donde tienen a los piratas que reclutan sin darles un papel especial.

Yamaushi: Pero allí nos encontramos con los aliados del Maxwell Morado, todos ellos versiones de nuestro almirante procedentes de otro mundo.

Leas: La niebla arco iris.

Yamaushi: Eso es. Se hacían llamar el Cataclismo y la Baronesa. Fortificados dentro de esa ciudad flotante, apenas logramos entrar nosotros y los Piratas Freak, pero con la intervención del Rompeguerras y el Maxwell Morado nuestra líder tocó la retirada. Aunque muchos fuimos capturados antes de poder escapar.

Leas: ¿Fuisteis capturados en Gran Tesoro? ¿Y no os gasearon?

Yamaushi: Infectaron a todos menos nosotros, al parecer Bifröst nos tenía reservados para ser llevados aquí, al coto de caza personal de san Schedir.

Leas: ¿Qué tiene él contra vosotros?

Yamaushi: Fuimos los esclavos de su sobrina Santa Cassiopeia y utilizados como carne de cañón contra sus enemigos. Un día nuestro almirante apareció y la mató, rompiendo nuestras cadenas. Me temo que Schedir nos considera parcialmente responsables de la muerte de Cassiopeia por no protegerla, y nos ha estado atormentando desde entonces con el objetivo final de cazarnos.

Hanzo: ¿Cazaros?

Navarre: Schedir es un apasionado de la caza. Dispone de una vista extraordinaria que le permite ver una presa a quilómetros de distancia. Su último hobby: dejar a sus esclavos sueltos por este prado y cazarlos como si fueran animales salvajes.

Rigsby: ¡Pero no se atreve a entrar al bosque, por lo que aquí estamos a salvo!

Leas: ¿Y habéis estado aquí escondidos desde entonces?

Yamaushi: Es lo mejor que podemos hacer. El único modo de bajar del Red Line es mediante las bondolas de Mary Geoise, y no podemos llegar allí sin pasar por el coto de caza de Schedir.

Rigsby: ¡Nos matará y no le veremos venir!

Elzo: ¡Puede que antes pudiera!

Xernea Elzo se une a la conversación con su herida ya tratada, aunque cojeando un poco a cada paso.

Elzo: ¡Antes no le vimos venir, pero ahora que sabemos que existe está acabado!

A lo que el médico de Leas termina de coserle la herida, permitiéndole levantarse a él también.

Leas: ¡Escuchadme, Piratas sin Cadenas, todos aquí queremos llegar a Mary Geoise, si nos ayudáis, prometo devolveros el favor llevándoos con vuestra gente una vez cumplido nuestro objetivo!

Navarre: ¿Y qué objetivo es ese?

Leas: Liberar a Goldensun Jack del control de Bifröst.

Pirata: ¡Eso es un suicidio!

Pirata: ¡Eso! ¡Suicidas!

Yamaushi: Aunque apreciamos el gesto, con poder bajar al mar azul nos las apañaremos. Sin embargo, aceptaremos de buen gusto unir fuerzas con vosotros si realmente tenéis algo que podamos usar para protegernos de Schedir.

Elzo: ¡Eh, tú, gigantón!

Iron: ¿Huh? ¿Me hablas a mí?

Elzo: ¡No, a tu amigo, el más grande!

Atlas: ¿Yo?

Elzo: ¡Sí, tú!

El aokage avanza hacia los gigantes misteriosos, dirigiéndose concrétamente a Atlas, el más grande de los cuatro.

Elzo: ¡Aplasta... a ese!

Hanzo: ¡¿Eh?!

Atlas mira a sus compañeros gigantes algo confuso, aunque al final acaba encogiéndose de hombros y pisando brutalmente al aokage de la división lobo.

Atlas: ¡Agh!

Rápidamente, el gigante levanta la pierna y se sienta en el suelo sosteniéndose el pie con las manos.

Atlas: ¡Auauauauau!

Reiner: Atlas ¿qué ha pasado?

Atlas: ¡Ha sido como pisar un clavo!

El pisotón de Atlas ha dejado su gran huella en el suelo salvo en una pequeña área redonda sobre la cual estaba Hanzo de rodillas en posición de plegaria con los ojos cerrados, abriendo uno de ellos para comprobar que sigue de una pieza.

Hanzo: ¡...! ¡Elzo, si vas a usar tu poder, avisa antes!

Piratas sin Cadenas: Ooooh...

Elzo ha usado su poder para volver a Hanzo invulnerable, lo cual es comprobado también por Rigsby cuando intenta golpearle con una rama, viendo como ésta choca contra algo invisible antes de contactar con su cabeza.

Rigsby: ¿Qué es esto? ¿Haki?

Elzo: Es el poder de la fruta Shizu Shizu.

Leas: Protege a los aliados de todo mal, y ahora también os protegerá a vosotros.

Navarre: ¡...!

Yamaushi: ¡Oooooh...!

Mientras tanto, Schedir está sentado en el porche de su residencia particular, una mansión construida en medio del prado. Balanceándose en su mecedora y con su rifle en su regazo y una taza de café en la mano, el noble mundial mira el paisaje, atento a la posible aparición del Seigisen o los ex-esclavos. Dentro de la casa, en el salón, varios trofeos están colgados de la pared, tanto cabezas de animales como de personas, ya sean humanos, gyojin, minks o incluso gigantes. Sobre la chimenea hay dos placas de trofeo vacías.

Sin embargo, esa no es la única amenaza que se interpondrá en el camino de los anti-gobierno, pues el convoy de mercenarios enviado por Jack sigue su camino más allá del prado, usando coches-tortuga y motocicletas propulsadas con diales para abrirse paso a gran velocidad por el desierto, aunque ahora tienen otro objetivo en mente.

Gang: ¡Que no escapen, quiero mi camión de vuelta!

Gang Hunters: ¡Sí, jefe!

Los mercenarios persiguen un camión blindado que les lleva varios metros de ventaja, disparándole con sus armas con la esperanza de darle a alguno de sus ocupantes.

Jolwuf: ¡Te digo que vamos en dirección contraria!

Clof: ¡Si damos la vuelta nos daremos de morros con los mercenarios!

Jolwuf: ¡Eres un conductor horrendo, tienes que hacer caso al que tiene el mapa, da la maldita vuelta, que Redsu está por ahí!

Clof: ¡¡Pues dame alguna forma de dar esquinazo a esos cafres!!

El los otros siete Piratas de las Aguas Estancadas están escondidos en el remolque, con Samley asomando su arma al exterior para disparar a los mercenarios, aunque los baches y el zigzagueo del camión le dificultan apuntar bien.

Samley: ¡¿Queréis decidiros de una vez sobre nuestra dirección?! ¡Intento cubrir nuestras espaldas!

Karo: Voy a vomitar...

Sitsy: ¡Karo, ni se te ocurra!

Finalmente, Samley consigue un buen disparo con su rifle hacia el parabrisas de uno de los vehículos enemigos. Sin embargo, la bala es partida en dos por uno de los motoristas enemigos, usando una daga.

Samley: ¿?

Motorista: ...

Tras rodear la furgoneta con su moto, el motorista acelera y recorta distancias con los piratas, extiendiendo su brazo izquierdo hacia ellos. Acto seguido, el brazo comienza a emitir una luz brillante.

Samley: ¡...!

Capítulo 44: 100%

Sitsy: ¡¡Karo, en serio, fuera!!

Karo: ¡Ugghh!

El último bache ya resulta demasiado para el bumian, asomándose al exterior para echar fuera el bocadillo que comió para desayunar.

Karo: ¡BLUAAGHH!

Motorista: ¡¡!!

Sobresaltado, el motorista realiza un giro brusco de su moto para salir del área de destrucción, pero eso hace que su vehículo tropiece con una piedra y salga volando, con él cayendo sobre el parabrisas del camión de Gang y Costurero para luego salir rebotado contra unas rocas.

Gang: ¡Hala!

Tanto él como Costurero sacan sus cabezas por la ventanilla para ver como la moto acaba cayendo después sobre el motorista.

Costurero: ¡Se ha matado!

Gang (quitándose el gorro): Qué asco.

Y así, el convoy deja a su aliado caído atrás para seguir persiguiendo a los Aguas Estancadas. Sin embargo, 5 minutos después, el motorista recupera la consciencia, quitándose su moto de encima y saliendo del montón de rocas, comprobando que se ha quedado solo en medio del desierto.

Motorista: Nota mental.

Viendo que ya no va a necesitar su casco por el estado deplorable de su vehículo, el mercenario se lo quita y lo tira al suelo, revelando un rostro con piezas metálicas en la frente y un visor dorado en los ojos.

Cyborg: Cargar un extra por vómito cuando vuelva a Mary Geoise.

  • [Hunter N-76, asesino a sueldo del gobierno de Bifröst.]

Más tarde, en el prado, las unidades Pacifista de Schedir deambulan sobre la hierba buscando signos de presencia de presas para su controlador cuando una enorme sombra les cubre.

Pacifista: Bzzt.

Uno de ellos se da la vuelta para ver qué la está proyectando, pero antes de poder reaccionar, una mano gigante le cae encima.

Es entonces cuando a Schedir le parece ver algo volando sobre el horizonte, levantándose de su mecedora y apuntándolo con su rifle, pero cuando al poco rato se da cuenta de que está cayendo hacia él como si hubiese sido disparado con un mortero.

Schedir: ¿Qué diablos?

Al final, el noble mundial acaba saltado de su porche para evitar que el destrozado Pacifista le caiga encima, viendo como se estrella contra su casa.

Schedir: ¡Aaagh!

Enfurecido, Schedir se adentra unos metros en el prado con su arma buscando al responsable, pero su atención es desviada de nuevo hacia una lluvia de proyectiles cayendo hacia la mansión: el resto de Pacifistas de su escolta.

Schedir: Oh oh...

Todos ellos han sido dejados fuera de combate y lanzados a la mansión por los yetis, destruyéndola por completo como si fueran balas de cañón de un buque de guerra.

Schedir: ¡Nooooooo, mi casa, mis trofeos!

En ese momento, el noble oye sonidos de pisadas a lo lejos. Los cuatro gigantes misteriosos han salido de su escondite y empiezan a verse en el horizonte. Además, también puede ver al resto de los Piratas sin Cadenas caminando entre ellos junto al Seigisen, aparentemente ilesos.

Schedir: ¡¿Cómo estáis tan ilesos a pesar de haber encontrado a todos mis Pacifistas?! ¡Os dejaré hechos unos coladores, monstruos!

Furioso, el dragón celestial empieza a disparar, pero esta vez sus balas de piedra chocan contra sus objetivos como si estuviesen hechos de diamante.

Schedir: ¡¿Eeeeeeeeeeh?!

En ese momento, Schedir ve como uno de los miembros del grupo desaparece, reapareciendo en el aire frente a él.

Leas: Hola.

Schedir: ¡¡Ñgh!!

Schedir trata de disparar al Demonio del Espejo pero su cuerpo no le responde, se le ha quedado rígido como si estuviese hecho de mármol. A su vez, los ojos de Leas emiten un brillo amarillo.

Leas: ¡Imitation!

Habiendo copiado el poder de Navarre y usado el kamisori para moverse rápidamente ante él, Leas le tiene a su merced, desenvainando su espada y cortándole tan fuerte que lo hace salir volando del tajo.

Schedir: ¡Gah!

Leas: Proteger al grupo con el poder de Elzo y usar el poder del mink para inmovilizar al objetivo. Probabilidad de éxito: 100%.

Yamaushi: ¿Estamos todos bien?

Piratas sin Cadenas: ¡Sí!

Yamaushi: ¡Fantástico! ¡Gracias, soldados del Seigisen!

Shiro: ¡Coser y cantar!

Para cuando los demás llegan a lo que queda de la mansión, Leas ha atado al herido Schedir y lo ha sentado en el suelo.

Navarre: ¡Pienso cortarle los índices a esa sanguijuela para que no pueda volver a usar armas de fuego en su vida!

Elzo: ¡Espera, Leas cree que puede sernos más útil vivo que muerto!

Schedir: ¡Cof, cof!

Leas toma el rifle de Schedir y lo lanza hacia arriba, cortándolo en dos en el aire para intimidarle.

Schedir: ¡!

Leas: Bifröst debe tenerte en alta estima para dejarte campar a tus anchas, todos tus vecinos de Mary Geoise han sido esclavizados por él y sus amigos.

Schedir: ¡Mis vecinos no tienen visión de futuro, creen estar a salvo en la cima de su montaña! ¡Solo mi sobrina tuvo las agallas de poner más empeño a su propia supervivencia, igual que yo! ¡Por eso acepté someterme a Bifröst, siempre y cuando me dejara conservar mis derechos!

Leas: Derechos. Pues mira, ahora mismo el único derecho que te queda es respirar, e incluso ese está ahora pendiente de un hilo, siempre y cuando nos lleves al Castillo de Pangea.

Schedir: ¿Crees que puedes usarme como moneda de cambio? ¡Insolente! ¡Con esto solo conseguirás que Bifröst en persona venga a por vosotros!

Leas: Correré el riesgo.

¡BOOM!

Leas: ¿?

Schedir: ¿Huh?

Iron: Oooh...

Yamaushi: ¿Qué veis, gigantes?

Gracias a su tamaño, los yetis pueden ver el origen de la explosión a lo lejos.

Iron: Una explosión, en los límites del prado, hay mucho humo.

Basto: Veamos qué es.

Capítulo 45: Reseteo

Hace unos instantes...

Los Piratas de las Aguas Estancadas llegan al límite del desierto con los Gang Hunters pisándoles los talones.

Clof: ¡Salimos del desierto!

Jolwuf: ¡Nos estamos alejando demasiado!

A su vez, en el furgón de Gang y Costurero.

Costurero: ¡Van a salir al prado, allí sí que no podrán esconderse!

Gang: ¡Seh!

El Temerario saca la mitad superior de su cuerpo por la ventanilla mientras sostiene un bazooka, apuntando al camión de los piratas.

Gang: ¡Ya sois míos!

El cazarrecompensas dispara un proyectil desde su arma que impacta en el suelo justo detrás del camión, provocando una explosión que lo hace salir volando para luego caer al suelo del revés.

Gang: ¡¡Diana!! ¡Ya les tenemos!

Costurero: Eh, señor Gang.

Gang: ¡Qué!

Costurero: Veo gigantes en el prado, a lo lejos.

Gang: ¿Huh?

Debido a la presencia de los yetis, el convoy de los cazarrecompensas no se adentran aún en el prado, en su lugar girando para ocultarse tras unas rocas. Acto seguido, Gang saca unos prismáticos para observar lo que ocurre, viendo a Leas y Yamaushi encabezar a sus respectivos grupos hacia el vehículo de los Aguas Estancadas.

Gang: Costurero, pásame la lista de objetivos que nos dieron en la base.

Gang recibe una carpeta con varios carteles de recompensa, reconociendo a Leas y luego a los aokages con sus respectivas recompensas.

Gang: Jeje...

Cuando Leas y sus aliados llegan al vehículo, un gran puño rojo abre un agujero en la base, saliendo por él Theodhelm llevando en brazos a sus compañeros aturdidos para dejarlos en el suelo.

Jolwuf: ¡¡Estamos vivoooos!!

Fersa: Tú espera.

Jolwuf: ¿Qué pasa?

El anciano queda pálido al ver a Leas, apoyado por los aokages y cuatro descomunales gigantes, apuntándoles con su espada.

Leas: ¿Y vosotros cómo habéis llegado a parar aquí?

Jolwuf: ¡Depende, si estáis de lado de Bifröst, SOCORRO, UNOS ENEMIGOS DEL ESTADO NOS PERSIGUEN, pero si estáis en su contra, SOCORRO, UNOS SECUACES DE BIFRÖST NOS PERSIGUEN!

Basto: ¡Allí!

En ese momento, tres proyectiles salen disparados desde donde se encontraban los Gang Hunters, a lo que tanto el aokage como Samley se apresuran a dispararles para hacerlos explotar en el aire. Sin embargo, tras la explosión sale una nube de gas que se extiende hacia ellos.

Leas: ¡Gas, todo el mundo atrás!

Mientras tanto, los Gang Hunters recargan sus cañones desde su escondite.

Gang: ¡El objetivo principal es el chico del abrigo rojo, según el jefe sus poderes se resetean cuando se queda dormido, nos sobran bombas de gas somnífero, quiero a todo el prado durmiendo!

Gang Hunters: ¡Sí, jefe!

Pero a la siguiente ráfaga de bombas, Chimeko Shiro se interpone en su trayectoria de un salto para luego transformarse en una gran oveja con el cuerpo lleno de lana esponjosa, de forma que cuando las bombas chocan contra su vientre, rebotan para regresar con los cazarrecompensas.

Gang: ¡...!

Como resultado, los Gang Hunters son gaseados con sus propias bombas, quedando todos dormidos cómodamente sobre el suelo rocoso, para ser encontrados después por el Seigisen y los piratas.

Gang: Zzzzzzzz...

Costurero: Zzzzzzzzz...

Leas: ¿Y estos quienes son?

Clof: Parte del séquito de Bifröst, nos los encontramos cuando íbamos de camino a Mary Geoise.

Elzo: ¿Vais a Mary Geoise? ¿Por qué?

Jolwuf: ¡Somos los Piratas de las Aguas Estancadas, nuestro capitán lleva dos meses desaparecido después de un encontronazo con el Cataclismo, y después de eso perdimos a nuestra primer oficial cuando fue a vengarse! ¡Ahora sabemos que la tienen en Mary Geoise y queríamos ir a rescatarla antes de ir todos juntos a buscar al estúpido de nuestro capitán!

Fersa: Subimos en globo hasta aquí.

Theodhelm: ¡Construido por mí!

Samley: Pero por el camino nos cruzamos con ellos, y no se tomaron muy bien que les robáramos uno de sus vehículos anoche mientras dormían.

Leas: Bueno, nosotros también vamos a Mary Geoise.

Yamaushi: Podríamos unir fuerzas con vosotros también, aunque no seáis muchos.

Sitsy: ¡EH! ¡Somos pocos, pero de calidad!

Jolwuf: ¡Mirad!

Usando su poder, Jolwuf proyecta un mapa topográfico de la zona del Red Line en la que están, con tanto ellos como Mary Geoise representados en él.

Jolwuf: ¡Estos somos nosotros, y ahí está Mary Geoise! ¡Soy el mapa más fiable que podéis encontrar en este mundo, para que veáis!

Yamaushi: Ooooh.

Leas: Impresionante.

Fersa: ¡Con vuestra ayuda seguro que podremos rescatar a Redsu!

Leas: Y ahora que me fijo, estos caballeros nos han dejado todos estos vehículos para hacer nuestro viaje más cómodo...

Yamaushi: Oh...

Y sin pensarlo ni un segundo, los soldados y los piratas se reparten entre los distintos vehículos, con los yetis y los soldados y piratas restantes siguiéndoles a pie. En el vehículo de Leas está también Shedir, atado de pies y manos y con un grupo de soldados apuntándole con sus rifles por si acaso.

Schedir: Tsk...

De esta forma, el trayecto hacia Mary Geoise será mucho más cómodo.

Capítulo 46: Los dos piratas

Castillo de Pangea. Despacho de Goldensun Jack.

Empleado: ¡Señor, acabamos de perder contacto con la residencia de San Schedir!

Jack: Leas debe haber pasado por allí. ¿Y los mercenarios?

Empleado: ¡La última vez que contactaron estaban persiguiendo a un pequeño grupo de intrusos diferente al que localizamos ayer, pero estaban yendo en dirección al prado!

Jack: En ese caso se acabarán cruzando con Leas si no lo han hecho ya.

Maxwell de Jade: ¿Hemos perdido el prado?

El Maxwell de Jade acaba de entrar en el despacho. Jack se levanta nada más verle.

Maxwell de Jade: Por muy servicial que pareciera Schedir sigue infravalorando a todo el mundo.

Jack: ¿Necesitais algo?

Maxwell de Jade: Pasaba por aquí a pedir un informe sobre el Seigisen pero vuestras palabras me bastan. Bastantes problemas tengo yo con ese energúmeno huidizo de ayer como para que ahora alguien que copia poderes de frutas del diablo se pueda acabar enfrentando a los guardianes.

Maxwell de Jade dice eso pensando en Kaido, Linlin y Teach, poseedores de cuadro poderosas frutas del diablo en total.

Maxwell de Jade: La expansión casi ha finalizado y todos nuestros enemigos han sido prácticamente infectados o capturados. Solo quedan fuerzas residuales desperdigadas por el Nuevo Mundo, pero se están resistiendo mucho.


En el Nuevo Mundo, un montón de Rompeguerras caen del cielo hacia el mar, todos con severos cortes en el cuerpo y algunos incluso amputados o directamente hechos pedazos.

Rompeguerras: Bzzt. Estoy. Aquí. Para ayudaaAAAAaaarrr...

Los cyborgs se convierten de nuevo en hojas de papel, deslizándose por el aire hacia el agua, alrededor de un pequeño bote ocupado por una sola persona, guardando una gran espada negra sobre su espalda.

Mihawk: ...

Habiendo eliminado la amenaza, el mejor espadachín del mundo sigue su viaje en dirección a una isla lejana en el horizonte.


En otro lugar, otro ejército de Rompeguerras ha salido volando por culpa de un fuerte vendaval cuando intentaban abordar otro barco, éste mucho más grande y con un dragón en el mascarón de proa.


Maxwell de Jade: Estamos dejando pasar el tiempo y ya están empezando a infiltrarse en este lugar, me encargaré personalmente de capturar al Seigisen. Ordene a los mercenarios que vuelvan aquí, por su propia seguridad.

Jack: Muy bien.

Con un gesto, Jack ordena a su subordinado que llame por den den mushi al convoy de los Gang Hunters.

Yamaushi: ¿Diga?

Empleado: Aquí Mary Geoise, regresen inmediatamente, sus servicios ya no son necesarios.

Yamaushi: ¿Huh?

Empleado: Debido al ataque a San Schedir que ustedes no pudieron prevenir a tiempo, el señor Maxwell de Jade se encargará personalmente de su captura a partir de este momento.

Yamaushi: ¡¡...!! V-Vale.

Gacha

Yamaushi: Oh cielos.

Leas: ¿Quién era?

Mientras tanto, al otro lado del Calm Belt...

Carcelero: ¡Vamos, cargad esa leña!

El nivel 4 de Impel Down es conocido como el Infierno Abrasador. Allí, los presos son obligados a cargar troncos de madera gigantes para avivar las llamas que asolan todo el piso. Si fracasan, son tirados a un caldero de sangre hirviendo o colgados sobre las llamas para ser quemados vivos. Mientras los silenciosos soldados del Maldito vigilan, los carceleros infectados con diales de frenesí son los encargados de atormentar a los presos, protegidos del calor gracias a sus trajes especiales.

Carcelero: ¡No quiero ver a nadie arrastrando los pies!

Preso: ¡Ay!

Uno de los carceleros ha pinchado a un preso en el trasero con su tridente para que acelere el ritmo, haciéndole chocar con Elliott.

Elliott: ¡Eh, cuidado!

Pero al darse la vuelta, Suzaku le golpea accidentalmente con su tronco, haciéndole caer de la plataforma hacia el caldero.

Preso: ¡Uaaaaaaahh!

Elliott: Oh...

Wallace: Elliot, ya te vale.

Wallace West va delante de Elliott con su propio tronco, pero cuando van a reanudar su marcha, una voz femenina les detiene.

Carcelero: ¡Vosotros dos!

Elliott y Wallace: ¡...!

Carcelero: ¡¿Qué creéis que estáis haciendo?! ¡Las peleas entre presos están prohibidas!

Wallace: ¡Oiga, jefe, yo no he hecho nada, fue él!

Elliott: ¡¿EH?!

Carcelero: Conque sí ¿eh? ¡A la cuerda!

Elliott: ¡No, ya estuve en la cuerda ayer por la noche, quitadme vuestras manos de encima!

Wallace: ...

Carcelero: ¡Y tú también por chivato!

Wallace: ¡¿QUÉ DE QUÉ?!

De esta forma, los dos piratas son colgados del techo boca abajo sobre las llamas, teniendo que aguantar un calor abrasador sobre sus vientres.

Elliott: Wallace... recuérdame que te mate si sobrevivimos a esto.

Wallace: Eso debería decirlo yo... yo iba tan feliz... cargando mi tronco.

Elliott: Mira en qué nos hemos convertido, cargar troncos nos hace felices.

Wallace: Y lo peor es que Meredy está sola ahí abajo.

Elliott: Lo que daría ahora mismo por ver a... ¿Chiyome?

Wallace: ¿Por qué a Chiyome concrétamente? ¿Te gusta?

Elliott: ¡No, no, que estoy viendo a Chiyome ahora mismo, en la pared!

Wallace: ¿Eh?

En efecto, la kunoichi acaba de asomar la cabeza fuera de su camuflaje, agarrada a la columna delante de los dos piratas. Saludándoles discrétamente, Chiyome procede a señalar las llamas que tienen debajo, haciéndolo con cada vez más insistencia al ver que no entienden a qué se refiere.

Wallace: ¡Sí, sí, estamos a punto de asarnos vivos, sácanos de aquí!

Elliott: Eh, Wallace, creo que veo a lo que se refiere.

En medio de las llamas, en la superficie del horno, hay un agujero en el suelo anteriormente cubierto por una gran losa.

Wallace: ¿Eso es...?

Elliott: Un pozo secreto.

Chiyome asiente y saca dos shuriken.

Elliott: ¡Un momento!

Wallace: ¡Eh, eh, eh, para el carro! ¿No puedes deshacer nuestros nudos de forma más delicada?

Pero sus cuerdas ya se han roto, cortadas por los shuriken de la kunoishi.

Wallace y Elliot: ¡¡UAAAAAAAAAAHH!!

Al poco rato, en el nivel 5.5...

Talp: Creo que les oigo.

Cecilie: ¡Sep ahí vienen!

Wallace y Elliot entran corriendo al nivel secreto desde el horno con sus cuerpos en llamas, encontrándose con un montón de cubos de agua que apagan las llamas a costa de dejarles empapados y agotados en el suelo. Chiyome entra después por el mismo túnel.

Wallace: Ugghhh...

Meredy: ¡Levantaos, Wallace, Elliott!

Elliott: ¿Huh?

Los dos piratas tardan un rato en asimilar que tienen a un okama y al resto de su tripulación mirándoles en el suelo.

Wallace y Elliott: ¡Chicos!

Meredy: ¡Tenemos una fuga que preparar!

Capítulo 47: Planes

Despacho del alcaide.

Maldito: ¡¿Los dos secuaces de la Peliazul, desaparecidos?!

Minocebra asiente.

Maldito: ¡Quiero el nivel 4 de la prisión cerrado, nada de solo guardias en las salidas, las puertas cerradas a cal y canto! ¡¿Cómo pueden haber desaparecido tanto la Peliazul como sus dos lacayos?!

Mientras tanto, Wallace y Elliott son invitados a su primer vaso de agua fría en los últimos meses, sentados en una de las mesas frente al escenario algo confusos por la fuerte presencia de okamas. El resto de su tripulación está con ellos, además de Bon Kurei, con Cecilie enseñando un boceto de Impel Down dividido entre sus seis niveles.

Cecilie: A ver, chicos, resumiendo, estamos en un nivel secreto construido por presos entre los niveles 5 y 6. Desde aquí podemos acceder a todos los demás niveles por encima nuestro y usaremos eso para escapar.

Meredy: ¡Subiremos hasta el nivel 1 de la prisión y desde ahí escaparemos!

Wallace: ¡Para el carro, lumbrera! ¿Qué pasa con todos los buques de guerra que hay vigilando la prisión? ¡Aunque robemos uno, todos los demás nos hundirán!

Cecilie: Chiyome se encargó de eso.


Y dicho esto, el esqueleto tira la carta a la papelera, sin darse cuenta de que Chiyome le está observando desde su camuflaje en la pared.

Chiyome: ¿?

Curiosa por el contenido de la carta, la kunoichi esperó pacientemente a que el Maldito se fuera para sacarla de la papelera y leerla.

Chiyome: ¿?

Querido Maldito, estás cordialmente invitado al gran acontecimiento de mañana por la noche, aún no sé exactamente qué será, pero habrán fuegos artificiales, música y quizá alguna ejecución pública. Si estás interesado, marca la casilla "Sí" y envia este mensaje de vuelta a Gran Tesoro por mensajero. En caso afirmativo, uno de mis dirigibles vendrá a buscarte personalmente al día siguiente a mediodía.
— Atentamente: Maxwell Scribble (Baronesa)


Chiyome: ¡!

Chiyome después bajó al nivel 5.5 y enseñó la carta a los demás.

Talp: ¿Gran Tesoro?

Cecilie: Eso está en el Nuevo Mundo. Tal vez sea nuestra mejor opción para volver allí, volando sobre el Red Line.

Ben: ¿Entonces qué hacemos?

Cecilie: Hmmm...

Finalmente, el Dragón Azul marca la casilla "Sí", devolviendo la carta a Chiyome para que se la entregue al pelícano mensajero en la azotea de la prisión.


Cecilie: ¡Dentro de unas horas un dirigible de Gran Tesoro vendrá, lo secuestraremos y volaremos de vuelta al Nuevo Mundo! ¡No puede fallar!

Newkamas (aplaudiendo): ¡Wooooooh!

Bon: ¡Gaahahahaha, qué espabilados! ¡Cualquier cosa que necesitéis, pedidla!

Mientras tanto, arriba en el nivel 4 de Impel Down.

Maldito: Tú fuiste el último que los vio.

Carcelero: ¡Ñgh...!

Maldito: Los dejaste colgando sobre las llamas.

El carcelero que castigó a Wallace y Elliott está colgado boca abajo con Magellan agarrándole el pie con una mano en el borde del puente que lleva al caldero de sangre hirviendo.

Carcelero: ¡Alcaide, no lo haga, por favor!

Maldito: No puedo ocuparme de toda esta prisión yo solo, por eso os ahorré a varios de vosotros una estancia en el nivel 6, porque conocéis estas instalaciones. Seguro que llevas años trabajando aquí. Y aun así te permitiste desviar la mirada de aquellos a los que estabas atormentando.

Carcelero: ¡...!

Maldito: Última oportunidad ¿dónde están Wallace West y Elliott Akaminai?

Carcelero: ¡L-Los demonios!

Maldito: ¿?

Carcelero: ¡Los demonios se los han llevado, n-no es la primera vez que ocurre, a veces presos desaparecen misteriosamente! ¡Hace dos años varios de ellos reaparecieron de la nada y seguimos sin saber dónde estuvieron!

Maldito: ... Demonios ¿eh? Suéltalo, Magellan.

Carcelero: ¡EsperAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaa-!

Chof

Maldito: Pensaba que las cosas irían mejor conmigo al mando, pero claramente aquí no hay ninguna seriedad. Tendré que pedir los malditos refuerzos...

Dicho esto, el esqueleto vuelve a su despacho.

Mientras tanto, un dirigible dorado vuela por el Nuevo Mundo en dirección al Red Line, con el jolly roger de la Baronesa estampado y pilotado por uno de sus dummies. El vuelo es supervisado por la Baronesa en persona desde Gran Tesoro, charlando con el Cataclismo en su lujoso despacho de oro.

Baronesa: ¡El Maldito se apunta!

Cataclismo: ¡Bien!

Baronesa: Eso significa que de momento seremos cuatro heraldos en el evento de esta noche. El de Jade no ha dicho nada y el Rompeguerras... bueno.

Cataclismo: A ese no le gusta ni le disgusta nada.

Baronesa: El Maxwell Morado obviamente se ha apuntado. Dice que en su mundo no llegó a conocer a fondo a Jean Black pero que se lo pasará bien igualmente.

Mientras tanto, Jean está en una sala oscura, encadenado a una estrella de metal, con Big Bird, Katrina y Evangeline a su lado.

Baronesa: ¡Me estoy auto-hypeando!

Mientras tanto, unos pisos más abajo, en el hotel, Ana sale del ascensor empujando su tabla de mezclas con un carrito, llamando a la puerta de una de las habitaciones.

Ana: ¡Hola! ¡¿Quién es el cumpleañero que quiere una fiestaaaaaaa?!

Bert: ¡Está ahí dentro!

Ana: ¡Fantástico! ¡Un momento... vosotros sois...!

Pero para cuando la Diva de las Nubes se da cuenta, Bert le da un fuerte golpe en la nuca con su mano reforzada con busoshoku haki.

Bert: Lo lamento mucho.

Ana cae al suelo con los ojos en espiral, para luego ser arrastrada al interior de la habitación por Bert y Jane mientras Mia cierra la puerta, habiendo comprobado antes que nadie les ha visto.

Capítulo 48: Situaciones desesperadas

Sobre la muralla de Impel Down, varios carritos llenos de cajas de madera salen del interior de una manifestación de niebla arco iris, empujados por dummies del Maxwell Morado. Dichas cajas son recibidas por soldados de piedra, quienes las llevan al ascensor bajo la supervisión del Maldito.

Maxwell Morado: Creía que mis diales de frenesí no te iban. ¿Por qué has adelantado el pedido si no te gusta usarlos?

El Maxwell Morado también está ahí, supervisando a sus propios subordinados.

Maldito: Situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

Maxwell Morado: ¿Tienes una revuelta ahí dentro?

Maldito: Aún no, pero veo venir una.

Maxwell Morado: Tranqui, últimamente todos están de revueltas. El Maxwell de Jade ha perdido a Schedir y a un visitante de otro mundo en Mary Geoise, el Rompeguerras lo tiene cada vez más dificil para atrapara los enemigos que nos quedan y la Residencia de Fisioterapia de Happy Granny fue destruida ayer por la noche tras la fuga de un residente y un enfermero.

Maldito: ¿Qué residente era?

Maxwell Morado: Se llama Venjen Aldric, un camorrista al que el Cataclismo dejó temporalmente lisiado. Bifröst ha tomado nota de él... ¡En fin, creo que esa era la última, cincuenta cajas hasta los topes de diales de frenesí! ¡En un principio debían usarse para gasear Impel Down cuando estuviera llena al máximo... pero tú verás.

Maldito: Gracias.

Maxwell Morado: En fin, te veo esta noche.

Maldito: ¿Qué pasa esta noche?

Maxwell Morado: La Baronesa hace una ejecución en Gran Tesoro... Me dijo que habías aceptado la invitación.

Maldito: ¡Yo no he aceptado ir a ninguna estúpida ejecución! A no ser...

Maxwell Morado: ¿?

Maldito: Creo que ya sé lo que pretenden hacer la Peliazul y sus compinches.

Maxwell Morado: ¿Necesitas ayuda?

Maldito: Nah, pero haz lo que quieras.

En el nivel 5.5.

Con su liberación, Wallace y Elliott reciben su ropa de manos de los newkamas, así como sus armas. Meredy, por otro lado, ya lleva su indumentaria habitual, así como su bastón Hanki.

Wallace: ¡¿De dónde habéis sacado nuestra ropa?!

Newkama: ¡La hemos robado del almacén de la prisión!

Elliott: Os lo agradezco.

Bon: ¡Ahora os llevaremos al túnel que conecta con el nivel 1! ¡Tened en cuenta que está en medio del Haribariso, así que proteged bien vuestros pies!

Newkama: ¡Bon!

Un newkama entra corriendo en la sala, por su mirada parece preocupado.

Newkama: ¡E-El alcaide está emitiendo un mensaje en el nivel 4, esto no me gusta!

Bon: ¿Huh?

Meredy: ¿Eh?

En efecto, la voz del Maldito resuena por todo el infierno abrasador por megafonía, captado por los den den mushi escondidos por los newkamas por el lugar.

Maldito: Este mensaje va dirigido a tres presos en cuestión: Wallace West, Elliott Akaminai y Meredy Aoyama.

Meredy: Anda, mira, nosotros.

Maldito: Peliazul, no sé como has escapado del nivel 5 y liberado a tus compañeros, pero tengo los niveles 4 y 5 aislados del resto de la prisión.

Las puertas que conectan el nivel 4 con el nivel 5 son abiertas por los soldados de piedra mientras que las que los conectan con los niveles 3 y 6 siguen cerradas.

Maldito: Podéis seguir escondiéndoos, pero al final vendréis a mí vosotros solitos.

En ese momento, las puertas del ascensor se abren, revelando una gran cantidad de diales de frenesí amontonados en su interior. A su vez, el Maldito saca su dial de control, en la sala de control de la prisión, y lo activa, haciendo que envíe una señal a los diales morados para que empiecen a liberar su gas enloquecedor por todo el nivel 4.

Maldito: Mis soldados de piedra peinarán la zona, y dudo mucho que os quedéis en vuestro escondite calladitos cuando vuestra prioridad sea mataros entre vosotros.

Cecilie: ¡A este paso gaseará toda la prisión!

Ben: ¡Tenemos que irnos!

Meredy: ¡Sí! ¡Rápido, al nivel 1! Jiji, menuda sorpresa se va a llevar...

Newkama: ¡Eh, eh, eh, que alguien me ayude a tapar este túnel!

Bon: ¿Qué pasa?

Un grupo de Newkamas están moviendo una estantería hacia otro de los túneles, bloqueándolo. Sin embargo, no consiguen hacerlo antes de que un poco de gas de frenesí se cuele en el nivel y sea inhalado por uno de ellos.

Bon: ¡¿Huh?!

Newkama: ¡...! ¡ÑñññññgaaaAAAAAGH!

Infectado, el newkama lanza la estantería por los aires, dejando que el gas entre de nuevo antes de ser reducido por sus compañeros.

Meredy: ¡¿EEEEEEEEEEH?!

Bon: ¡No me digas que...! ¡¿Acaso el gas ha llegado hasta aquí desde el nivel 4?!

Poco a poco, los newkamas cercanos a ese túnel en concreto son infectados, empezando a pelear con los demás, una visión que hace que Bon se lleve las manos a la cabeza.

Bon: ¡Pe... pero...! ¡Agh! ¡¡Atención, mis amores, todos fuera de aquí!!

De esta forma, la discoteca es desalojada y cerrada.

Bon: ¡Seguidme, el túnel que conecta con el nivel 1 está por aquí!

La reinona guía a los Piratas de la Peliazul hacia una escalera de mano altísima.

Bon: ¡Si subís por aquí llegaréis al nivel 1!

Meredy: ¿Y tus amores?

Bon: ¡De esos me encargaré yo! ¡Salid de aquí y salvad el mundo, tengo amigos ahí fuera que os necesitan!

Aunque al principio dudosa, Meredy decide no perder más tiempo y subir por las escaleras con su tripulación.

Meredy: ¡Adiós, Bon!

A lo que el okama responde levantando el pulgar, para luego volver a la discoteca, tomando una máscara anti-gas robada de los guardias y entrando en ella, encontrándose con todos sus amigos infectados.

Bon: ¡Este no es lugar para la violencia sin sentido, aquí somos todos libres, y no dejaré que este gas os obligue a mancillarlo, amigos!

Infectados: ¡Roaaaaaaaar!

Incluso en las profundidades del infierno... florece la hermosa flor de la amistad... dejando sus pétalos como recuerdo. Yendo y viniendo en las olas... quizá florezca una vez más... el camino okama.


Bon: ¡¡Woaaaaaaaaaaaaah!!

Y así, los Piratas de la Peliazul abandonan el nivel 5.5 por la escalera mientras su anfitrión se enfrenta él solo a los infectados de la discoteca.

Mientras tanto, en la sala de control...

Carcelero: El nivel 4 ya sido ocupado completamente con el gas. El nivel 5 está empezando a ser ocupado también a través de las escaleras.

Maldito: Bien.

En el nivel 5, los lobos blancos infectados han empezado a atacar al resto.

Maldito: Este gas se expande más rápido de lo que pensaba.

Sin embargo, un estallido en otra pantalla desvía su atención.

Maldito: ¿Hmm? ¿Dónde es eso?

Carcelero: ¡En el nivel 1!

En la pantalla pueden verse perfectamente a los Piratas de la Peliazul saltando del bosque de espinas hacia la zona de celdas tras llevarse por delante a dos soldados de piedra que les vieron nada más salir del túnel.

Maldito: ¡¡¿¿...??!!

Acto seguido, Cecilie se da cuenta de las cámaras, alertando a Meredy y compañía. Chiyome luego se asegura de que desaparecen de nuevo usando una bomba de humo.

Maldito: ¡¿CÓMO NARICES HA LLEGADO AQUÍ EL RESTO DE SU CONDENADA BANDA?!

Mientras tanto, el dirigible de Gran Tesoro está a 20 minutos de Impel Down.

Capítulo 49: Carrera contrarreloj al exterior

Maldito: ¡¡Que todos los carceleros se movilicen, los Piratas de la Peliazul están en el nivel 1!!

Cecilie: ¡Nos han descubierto!

Wallace: ¡Tenemos que encontrar las escaleras que llevan al vestíbulo!

Ben: ¡Allí!

Al fondo del pasillo de celdas en el que están puede verse una gran puerta de madera, hacia la que los piratas empiezan a correr. Sin embargo, al lado de esa puerta está el ascensor, abriendo sus puertas para dejar salir un escuadrón de soldados de piedra acompañados por cinco grandes figuras armadas con mazos claveteados.

Elliott: ¡Las bestias carceleras!

Wallace: ¡Hora de ajustar cuentas con esos desgraciados!

Meredy: ¡Bo Kenpo!

Minocebra: ¡...!

La Peliazul se prepara para bloquear el ataque de Minocebra con su bastón para luego contraatacar, mientras Wallace, Elliott, Ben y Talp derrotan a las otras cinco bestias.

Meredy: ¡Taketonbo!

Las bestias carceleras son derrotadas por la fuerza de los cinco piratas y caen sobre los soldados de piedra, destruyéndolos accidentalmente.

Cecilie: ¡El ascensor ha seguido subiendo hacia el vestíbulo!

Meredy: ¡Cachis, quería aprovechar y ahorrarme las escaleras!

Antes de que lleguen más soldados, los piratas suben al vestíbulo por las escaleras. Mientras tanto, el Maldito ha tomado otro ascensor para bajar al nivel 6, levantando la cabeza hacia la jaula de la Erinia nada más entrar allí.

De vuelta al vestíbulo...

Hannyabal: ¡¡Esto es lo más lejos que llegáis, piratas!!

Meredy: ¿Y este?

Esta vez es Hannyabal el que se ha interpuesto en el camino de los piratas con su propio apoyo de soldados de piedra.

Hannyabal: ¡Por vuestro intento de fuga, os aplicaré la sentencia acorde, Y ENTONCES VOLVERÉ A SER ALCAIDE! ¡¡Hannyaaaah!!

El ex-alcaide de la prisión empieza a dar vueltas a su nagitana Kessui mientras sus soldados le animan con tambores, hasta que sus filos se encienden.

Hannyabal: ¡Hannya Carnival: Shonetsu Jigoku Guruma!

Meredy: ¡Woooooh!

Hannyabal: ¡HIYÁ!

Meredy: ¡...!

La Peliazul se inclina rápidamente hacia atrás para evitar el tajo horizontal de Hannyabal, quien es después golpeado por Chiyome y Talp, cayendo al suelo malherido. Mientras tanto, el resto de la banda lucha con los soldados de piedra, con Meredy, pensando que Hannyabal ha caído, yendo en su ayuda.

Hannyabal: ¡Alto ahí!

El ex-alcaide ha cogido a la Peliazul por un tobillo, sobresaltándola y haciéndola hundir su bastón en su cara, dejándole K.O de nuevo.

Meredy: ¡Tenemos que seguir!

La capitana pirata se dispone a destruir con su bastón a un soldado de piedra que iba a atacar a Cecilie, pero justo después Hannyabal la agarra por el hombro.

Hannyabal: ¡¡He dicho alto!!

Meredy: ¡Qué pesado!

Hannyabal obliga a Meredy a retroceder con un flamígero tajo horizontal, para luego correr más allá de los piratas para poder seguir cortándoles el paso.

Hannyabal: ¡Puede que ahora trabaje para Bifröst, y que me hayan usurpado el puesto, pero sigo siendo un orgulloso carcelero de Impel Down, y vosotros un puñado de piratas! ¡Cuando os atrape yo en lugar del Maldito, sin duda volveré a ser ascendido a alcaide, así que ya puede quedaros claro! ¡¡NO PODÉIS PASAAAAAAAAR!!

Wallace: ¡¡Que te calles!!

En su forma híbrida, Wallace se abalanza sobre Hannyabal y le hunde la cabeza en el suelo de un puñetazo, esta vez dejándole definitivamente inconsciente.

Ben: ¡Por aquí!

Tras acabar también con el grupo de Hannyabal, la tripulación sube por un ascensor, dejando al ex-alcaide con los restos de los soldados de piedra. Al poco rato, un hombre grande pasa caminando junto a él.

???: Has hecho lo que has podido, pero a partir de aquí me encargo yo.

Los piratas salen del ascensor a la parte exterior de la prisión, sobre la muralla circular que la rodea. Ahora lo único que hay sobre ellos es un cielo parcialmente nublado.

Wallace: ¡Oh, aire fresco, después de tantas semanas!

Talp: ¡¿Dónde está el dirigible?!

Cecilie: ¡Aún no debe haber llegado, debería hacerlo en unos minutos!

Elliott: ¿Y qué hacemos hasta entonces?

Meredy: ¡Retener a los enemigos que nos encuentren, y si viene el Maldito en persona mejor, le haré pagar por lo que nos ha hecho antes de irme!

De repente, una parte de la muralla estalla al otro lado, dejando salir por el suelo la cabeza de un enorme dragón formado por un líquido morado.

Hydra: ¡Rooooooooor!

Cecilie: ¡¿Qué demonios es eso?!

Meredy: ¡La primera oldeada, vamos!

???: ¡Venom Road!

La Peliazul empieza a correr por la muralla hacia el dragón, dejando atrás a sus compañeros.

Talp: ¡Meredy, espera!

Magellan intercepta a Meredy

Talp: ¡¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH?!

Meredy: ¿Huh?

Sobresaltados, los piratas se ponen en guardia frente a tal imponente enemigo.

Wallace: ¡¿Quién es este?!

Magellan: ¡El que os enviará a todos al infierno!

Tiempo para la llegada del dirigible de Gran Tesoro: 10 minutos.

Capítulo 50: Piratas de la Peliazul vs Magellan

Magellan: ¡Meredy Aoyama, Wallace West, Elliott Akaminai, hasta aquí llegáis!

El cuerpo de Magellan sigue generando veneno hasta el punto de empezar a cubrir el suelo, obligando a los piratas a retroceder.

Cecilie: ¡E-Este parece más fuerte que los otros!

Magellan: ¡Estáis en un callejón sin salida, en estos momentos los ascensores están siendo rodeados, y más allá de la prisión solo encontraréis bestias marinas y barcos de guerra apuntándoos con toda su artillería!

Elliott: ¡!

Magellan: Sé lo que tramáis, no pienso dejaros tomar ese dirigible. Cuando todo esto acabe, el Maldito tendrá una larga charla con vosotros, sobre cómo se infiltraron vuestros cuatro compañeros... y cómo subisteis tan deprisa del nivel 4 al 1.

Esta amenaza hace que Meredy piense en los newkamas que la salvaron, no puede delatarlos.

Meredy: ¡No te lo diremos, aunque nos mates!

Magellan: Pienso dejar pasar mucho tiempo antes de eso. ¡Hydra!

Tres largas y gelatinosas cabezas de dragón brotan de la espalda de Magellan y se abalanzan sobre los piratas, quienes, abrumados, salen corriendo hacia el otro lado de la muralla.

Talp: ¡¿De qué están hechas esas cosas?!

Meredy imbuye sus, brazos, torso y bastón en busoshoku haki y golpea una de esas cabezas con su arma con tanta fuerza que la hace reventar, convirtiéndola en un estallido de gotas moradas. Aunque su haki la protege contra la mayoría, una de esas gotas le roza una mejilla, escociéndole.

Meredy: ¡Ay!

Cecilie: ¿Qué pasa?

Meredy: ¡Esto... esto es corrosivo, definitivamente no lo toquéis!

Magellan: Correcto. Una cantidad tan pequeña no te hará gran cosa, pero en solo unos minutos os habré cubierto a ti y a tus amigos con veneno.

Acto seguido, Magellan empieza a formar una burbuja azulada en su boca para luego escupirla contra Meredy.

Magellan: ¡Chloro Ball!

La Peliazul ve venir el proyectil con su kenbunshoku haki y se dispone a desviarla con su bastón. Sin embargo, nada más golpearla, esta explota y libera una nube de gas que alcanza tanto a Meredy como a Talp y Cecilie.

Talp: ¡¿Q-qué es esto?! ¡Me lloran los ojos! ¡Ah... Aaaah...!

Cecilie: ¡¡ATCHÚM!!

Meredy: ¡Je -ATCHíS- Jesús!

Aprovechando que los tres se encuentran debilitados, Magellan dirige una de las cabezas de la hidra hacia ellos.

???: ¡Taiyo Flare!

Pero antes de poder "devovarlos" con su boca, una ráfaga de bolas de fuego la evapora y la destruye.

Magellan: ¿?

El responsable de ese fuego es Elliott, aprovechando los pocos rayos de sol que bajan del cielo para activar los poderes de la fruta Dera Dera.

Elliott: ¡Parece que a tu dragón no le gusta el fuego!

En efecto, Magellan parece ser incapaz de regenerar la cabeza quemada de la hidra, mostrando una pequeña mueca de desagrado mientras envía las otras dos cabezas hacia ellos. Sin embargo, a medio camino las cabezas se percatan de alguien yendo hacia ellas de un salto, armado con una katana.

Magellan: Hmpf...

Cambiando de idea, Magellan redirige una de las cabezas hacia Ben, mientras que la otra reanuda su ataque a Elliott, Meredy, Cecilie y Talp.

Elliott: ¡Tessenjutsu: Kitakaze!

La cabeza de la hidra es destruida por Elliott y su abanico gigante, creando una ráfaga de viento tan potente que la ha deshecho, alcanzando también a Magellan hasta el punto de retirar gran parte del veneno que cubre su cuerpo.

Magellan: ¡¿...?!

Por otro lado, la otra cabeza abre su boca para tragarse a Ben cuando éste desenvaina su katana, la sostiene apuntando hacia arriba, y convierte todo su cuerpo en acero. Esto hace que, al ser tragado por la cabeza, Genbu se deslice por su interior a gran velocidad contra Magellan, quien procede a sacarse los cuernos y usarlos como arma para defenderse.

Ben: ¡Kenshi Ho!

Una vez llegado al final del recorrido, Ben baja su arma y la hace chocar con los cuernos de Magellan. Aun así, el peso de Ben convertido en acero, junto con la forma en la que ha ido acelerando dentro de la hidra, hacen que acabe empujando al ex-vicealcaide como si fuera una bala de cañón, haciéndole retroceder varios metros.

Magellan: ¡Ugh...!

La ráfaga de viento de Elliott también logró disipar todo el gas lacrimógeno que afectaba a Meredy, Cecilie y Talp, permitiéndoles volver a la carga.

Meredy: ¡Pagarás por esto! ¡A por él, chicos, que al final sí que podemos!

A lo que Magellan, ya completamente desprovisto de su armazón de veneno, vuelve a colocarse los cuernos en la cabeza, viendo a los seis piratas yendo hacia él.

Magellan: Insolentes... ¡Doku Fugu!

Magellan infla su cuerpo como un globo para encajar los ataques de los piratas y luego contraatacar escupiéndoles veneno.

Talp: ¡Odoroki Uppercut!

Pero los Piratas de la Peliazul que encontró antes eran siete. El séptimo, Talp, acaba de salir de debajo el suelo para golpearle en su hinchado vientre, mandándolo a volar soltando un chorro de veneno a modo de propulsor que el mink topo se apresura a evitar metiéndose de nuevo bajo tierra.

Magellan: ¡¿...?!

Una vez en el aire, deshinchado, Magellan se da cuenta de que Wallace y Chiyome le han alcanzado de un salto.

Magellan: ¡Hy...!

Pero antes de poder volver a envolverse en veneno, Wallace y Chiyome le atacan con todo lo que tienen, culminando con una patada de la kunoichi y un devastador golpe de Tigre Blanco, con el cual lo mandan de vuelta al suelo. Durante la caída, el rostro de Magellan es iluminado por un rayo de sol que se cuela entre las nubes, haciendo que rápidamente se cubra la cara con la mano.

Magellan: ¡Agh, qué brillante, brilla mucho! ¡Ojalá esta pelea hubiese sido en el oscuro interior de Impel Down!

Meredy: ¡Onna...!

Magellan: ¿Eh?

En el suelo, Meredy está en posición con su bastón, habiendo recubierto absolutamente todo su cuerpo con haki.

Meredy: ¡...Bugeisha!

Magellan trata de darse la vuelta hacia Meredy para poder lanzarle su aliento venenoso, pero antes de conseguirlo, la Peliazul le golpea en el costado con su bastón, tan fuerte que lo manda disparado a gran velocidad sobre el jardín en medio de la prisión, contra una de las torres de control que hay en el centro. Como resultado, la torre se derrumba sobre Magellan, dejándole completamente fuera de combate.

Meredy: ¡¡Hecho~!!

Piratas de la Peliazul: ¡Woooooooooh!

Pero la alegría es interrumpida por un estremecedor chillido procedente del interior de la prisión.

Piratas de la Peliazul: ¡...!

Elliott: ¿Qué ha sido eso?

En el nivel 6, los presos observan la pajarera de la Erinia en el suelo, con la puerta rota, bajo un gran agujero en el techo. Lo único que ha dejado atrás son un par de plumas suyas, ambas de color azul.

Tiempo para la llegada del dirigible de Gran Tesoro: 3 minutos.

Capítulo 51: La Erinia

Habiendo sobrevolado ya el Red Line, el dirigible de Gran Tesoro se dirige a la zona del Calm Belt ocupada por la corriente Tarai, pudiendo verse ya desde la prisión.

Cecilie: ¡El dirigible está aquí!

Wallace: ¡Lo veo!

Los piratas empiezan a correr hacia la parte de la muralla más cercana al vehículo. Sin embargo, al pasar junto a otro de los ascensores que conecta la azotea con el vestíbulo, el grupo es interceptado por un Minocebra aún sangrando por sus heridas recibidas hace solo unos minutos. La bestia carcelera golpea el suelo con su maza obligando a los piratas a detenerse.

Talp: ¡¿Eh?!

Wallace: ¡El Minocebra!

Ben: ¡¿Pero a ese no lo habíamos vencido ya?!

Minocebra: ...

Detrás del Minocebra aparece también el Minochihuahua, mientras que de los otros tres ascensores salen el Minotauro, el Minorhinoceros y el Minokoala, apresurándose a acorralar a los piratas.

Meredy: ¡Eh, a todos estos los derrotamos hace solo un momento!

Maldito: Es el poder de las zoan despertadas.

Meredy: ¡...!

El Maldito aparece tras el Minokoala, sosteniendo su báculo mágico mientras mira fríamente a la Peliazul.

Maldito: Les proporcionan una durabilidad exagerada.

Ben: ¡Espera...! ¿Son usuarios de frutas del diablo?

Meredy: ¡Tú...!

Maldito: Me habéis causado muchos quebraderos de cabeza las últimas horas. ¿De verdad pensabais que no descubriría vuestro plan de fuga usando un vehículo de Gran Tesoro?

Wallace: ¡Puede que lo hayas descubierto, pero no creas que podrás hacer nada al respecto!

Wallace procede a transformarse en su forma híbrida mientras los demás se ponen también en guardia.

Elliott: ¡Antes nos venciste por separarnos, pero ahora juntos hemos logrado vencer a ese hombre venenoso, que fue mucho más difícil que todos tus monstruos!

Ese comentario hace que el Minokoala se enfade y trate de atacar a Elliott, solo para ser derrotado de un golpe por el mismo.

Maldito: Estos no son todos mis monstruos.

En ese momento, una explosión a lo lejos llama la atención de los piratas, levantando la vista hacia el cielo para ver el dirigible de Gran Tesoro caer al mar en llamar.

Cecilie: ¡¡No!!

Meredy: ¡El dirigible!

En ese momento, el mismo chillido de antes se escucha por todo el lugar.

Talp: ¡Otra vez ese ruido!

Chiyome: ¿...? ¡¡...!!

La kunoichi señala hacia un ser volador que baja del cielo hacia ellos, aterrizando justo al lado del Maldito. Se trata de un ser con cuerpo de mujer, pero con la cabeza de un pájaro con el pico largo, con marcas negras y la cara llena de maquillaje corriéndose bajo sus ojos aparentemente llorosos. Su pelo es también de color azul.

Wallace: ¿Pero qué...?

Mujer-pájaro: ¡...!

El ser se lanza contra Wallace, y aunque éste se cubre con los brazos, el golpe que le da es lo bastante fuerte como para empujarle varios metros.

Maldito: ¡Ahora sí que están todos mis monstruos! ¡Y este es muy especial! ¡Al igual que yo, no es de vuestro mundo! ¡Bifröst la trajo de la niebla arco iris y desde entonces ha servido como la sexta bestia carcelera de Impel Down, al parecer antes era una pirata famosa, pero el perder a toda su tripulación la volvió loca!

Meredy: ¡...!


Bon: Pues el alcaide trajo consigo a una sexta y la ha colocado en algún lugar del nivel 6. Fue a partir de entonces que descubrimos que los gritos del infierno eterno pueden oírse desde aquí.


Meredy: La Erinia...

  • [La Erinia, contraparte de Jean Black traída de la niebla arco iris.]

Ben: Bueno, capitana ¿y ahora qué...?

La Peliazul se queda unos segundos sin saber qué hacer, pues su plan ha fracasado y ya no tienen forma de escapar. Pero finalmente, tras ver los buques de guerra rodeando la prisión, Meredy levanta su bastón y luego golpea el suelo con él, liberando una ráfaga de haoshoku haki que aunque deja impasibles a la Erinia y el Maldito, logra abrumar a las bestias carceleras hasta el punto de dejarlas temblando.

Meredy: ¡Aún nos quedan los barcos, tenemos muchos para elegir!

Aprovechando su miedo, los Piratas de la Peliazul derrotan a las cuatro bestias que quedan, dejando solo al Maldito y la Erinia.

Meredy: ¡Y te derrotaremos a ti y a tu chica-pájaro para hacernos con uno si es necesario!

Maldito: Erinia.

Meredy empieza a correr hacia el Maldito con su bastón imbuido en haki cuando la Erinia desaparece. Al segundo siguiente, los seis compañeros de Meredy reciben múltiples cortes mientras ella reaparece tras ellos, con sus alas extendidas y completamente imbuídas en haki, volviendo sus plumas sumamente afiladas.

Wallace: ¡Agh!

Talp: ¡¿...?!

Cecilie: ¡¡Kyaaah!!

Ben: ¡¿Pero qué...?! ¡¡Aagh!!

Chiyome: ¡¡¡...!!!

Meredy: ¡¡Chicos!!

Meredy se da cuenta de que ha desviado su mirada del Maldito, pero cuando trata de corregir su error, el heraldo la está apuntando con el extremo de su báculo.

Maldito: ¡Kuni no Kutsu!

Del extremo del delgado bastón sale de repente un gran rayo de energía verde que cubre por completo a Meredy, empujándola hasta el punto de salir volando. La Peliazul cae al suelo malherida, pero capaz de seguir luchando gracias a su haki. Sin embargo, ver a la Erinia sosteniendo a Cecilie y Chiyome del cuello sobre el mar la detiene.

Meredy: ¡Cecilie! ¡Chiyome!

Maldito: Da un paso más y la Erinia las convertirá en comida para los reyes marinos.

Meredy: ¡...!

Erinia: ...

Chiyome: ¡...!

Chiyome agarra el brazo de la Erinia intentando soltarse, pero la Erinia empieza a estrangularla. Finalmente, la kunoichi acaba cambiando de estrategia y le lanza una de sus bombas de humo a la cara.

Erinia: ¡Aaaahh!

Maldito: ¿Hmm?

La Erinia suelta a las dos piratas y retrocede, elevándose sobre la nube de humo para luego disiparla con sus alas. Aunque no tarda mucho, los piratas han tenido tiempo para desaparecer.

Maldito: ¡...!

El heraldo empieza a mirar a su alrededor para buscarlos, mientras éstos corren por el puente que hay en la entrada de la prisión, en dirección al muelle.

Meredy: ¡¿Estáis bien?!

Wallace: ¡Algunos mejor que otros!

Aunque la mayoría pueden correr, Wallace lleva a Cecilie a cuestas y Talp y Chiyome corren con las manos sobre algunas de sus heridas.

Meredy: ¡Se acabó, tenemos que infiltrarnos en algún barco antes de que nos vean! ¡Mientras el Maldito use sus trucos sucios no podré luchar con él en condiciones!

Pero nada más llegar al muelle, el Pretty Face aparece de la nada desde el interior de una nube de niebla arco iris.

Todos: ¡¿...?!

Maldito: ¡Morado!

Maxwell Morado: ¡SORPREEEESA~! ¡Sabía que acabarías necesitando apoyo, Maldito!

El Maxwell Morado dispara un pequeño proyectil desde su cabina que, antes de caer al suelo, estalla liberando una nube de niebla arco iris sobre los piratas, envolviéndolos por completo.

Meredy: ¡¿Qué es esto?!

No pudiendo ver nada por la niebla, los piratas salen corriendo fuera de su rango de alcance, pero en lugar de volver hacia Impel Down, acaban en medio de una plaza oscura de Ape's Marineford.

Wallace: ¿Dónde estamos?

Ben: ¡No entiendo nada!

De repente, la tripulación es iluminada por varios focos y rodeada por un ejército de Rompeguerras.

Piratas: ¡...!

Maldito: ¿Tanto deseáis salir de Impel Down?

Tanto el Maldito como la Erinia les siguen por la niebla arco iris.

Maldito: Tened cuidado con lo que deseáis.

A esa emboscada se acaba incorporando finalmente el Maxwell Morado, apuntando a los piratas con una pistola.

Maxwell Morado: Jeje...

Erinia: Grrr...

Viéndose rodeados, en paradero desconocido y ámpliamente superados en número, los Piratas de la Peliazul no saben qué hacer.

Meredy: Tsk...

Capítulo 52: Hunter

Mientras tanto, en el Red Line, el desierto rocoso que hay entre Mary Geoise y el prado de Schedir se ha convertido en un campo de batalla, con varias explosiones habiendo dejado fuera de combate a varios miembros tanto del Seigisen como de los Piratas sin Cadenas. El resto se ha puesto a cubierto tras las rocas.

Jolwuf: ¡Aún quedaban mercenarios!

Samley: ¡¿Pero tenían esta artillería antes?! ¡Parecen los láseres de un Pacifista!

Rigsby: ¡¿Uno?! ¡Esto tiene que ser obra de un ejército!

Leas: No.

Rigsby: ¿Eh?

Leas: Solo es uno.

El Demonio del Espejo solo ha detectado a una persona con su kenbunshoku haki: N-76, avanzando hacia ellos mientras dispara rayos láser por el brazo izquierdo y un lanzagranadas con el derecho.

N-76: ...

El mercenario avanza sin dejar de disparar cuando ve acercarse a él a Iron, del escuadrón de yetis, alzando su garrote sobre él.

Iron: ¡Raaaaaaah!

Pero justo cuando lo baja, N-76 dispara un garfio desde su mano protésica que se engancha a su máscara de soldar, procediendo después a recoger el cable y subir hacia la cabeza del gigante.

Iron: ¿Eh?

Y una vez está a su altura, el cyborg vuelve a dispararle con su arma láser, haciéndole caer al suelo.

Atlas: ¡Iron!

Esta acción enfurece a sus tres compañeros, con Magori tratando de agarrarle con su mano, pero una vez más N-76 usa su gancho para ponerse a salvo, balanceándose después hacia la pierna del gigante para solter su lanzagranadas y sacar su cuchillo, asestándole un tajo en la pierna.

Magori: ¡Ugh...!

Acto seguido, el cyborg corre a gran velocidad hacia los dos gigantes restantes y les corta de forma similar con su cuchillo en las piernas, haciendo que tengan que arrodillarse por sus heridas. Luego, para rematar, N-76 usa su gancho una vez más para ascender por encima de los gigantes y caer sobre Reiner con la intención de cortarle el cuello, pero de repente...

Navarre: ¡Green Gorgon!

...el gigante se desliza rápidamente hacia delante hasta quedar fuera de su alcance.

N-76: ¿Eh?

Al apartarse Reiner, Navarre queda al descubierto mirándole desde el suelo, momento en el que sus ojos verdes se vuelven rojos.

Navarre: '¡Red Gorgon!

En ese momento, el cuerpo de N-76 pasa a estar rígido, cayendo como una roca contra el suelo sin poder moverse.

Navarre: ¡¡Ahora!!

Yamaushi: ¡Navarre lo ha paralizado, aprovechemos para acabar con él!

Basto: ¡Bien!

Tanto Basto como Samley y otros artilleros del grupo apuntan a N-76 con sus armas y le disparan a bocajarro, llegando a envolverlo en una gran explosión a raíz de todos los proyectiles disparados contra él con bazookas. Esto, sin embargo, hace que el mink lobo ya no pueda verle, y al segundo siguiente, un disparo láser sale de entre la humareda y le envuelve en otra explosión que le hace salir volando, cayendo al suelo fuera de combate.

Yamaushi: ¡Navarre!

N-76 cae al suelo con varias heridas en el cuerpo y con sus prótesis chispeando, pero aún capaz de pelear. Aun así, verse tan superado numéricamente sigue pareciéndole un estorbo, así que decide acabar con el objetivo cuanto antes, revisar si su visor aún funciona y buscar a aquel a quien sus clientes dieron prioridad: Leas.

Leas: ¡...!

Jolwuf: ¡Agh!

N-76: Conversion: Machine Gun

Tras convertir su brazo mecánico en una ametralladora, el cyborg empieza a disparar contra el Demonio del espejo y todo aquel que tenga cerca, pero Shiro se interpone en su forma híbrida y usa su lana combinada con su haki para detener todas las balas.

N-76: ¡Conversion: Cannon!

Viendo que la ametralladora no funciona, N-76 vuelve a convertirla en un cañón, esta vez cargando su disparo mucho más que hasta ahora.

N-76: ¡Laser Cannon!

Esta vez, el cañón dispara un enorme rayo de energía que Shiro sabe que no podrá bloquear, por lo que decide encajarlo todo lo que pueda imbuyendo todo su torso en busoshoku haki. Cuando el láser impacta, la aokage es empujada rápidamente contra Leas y los Aguas Estancadas, atravesando juntos la roca tras la que estaban refugiados.

Leas: ¡...!

El único que se salva es Li Von Clof gracias a su fruta del diablo, atravesando a Shiro y rematerializándose para atacar a N-76.

Clof: ¡Rankyaku!

76 bloquea el ataque con su busoshoku haki para luego atacar al Feo con su cuchillo, pero su ataque simplemente le atraviesa. Acto seguido, el pirata rodea al mercenario y vuelve a rematerializarse para hacerle la zancadilla.

N-76: ¡!

Esto hace que el mercenario pierda momentáneamente el equilibrio, aunque por el tiempo suficiente como para que Karo le agarre del brazo...

Karo: ¡¡Raaaaaaaaar!!

... y lo estampe contra el suelo.

N-76: ¡Tsk... Overcharge!

De repente, el cuerpo del cyborg empieza a emitir electricidad, electrocutando al bumian y obligándole a retroceder, con Hanzo y Elzo tomando el relevo. Primero, el aokage de la división León se mentaliza para activar su fruta del diablo y dañar a 76, para luego añadirle el ataque del aokage de la división Lobo.

Hanzo: ¡Hodan!

Pero en los momentos que el ataque tarda en impactar, N-76 cubre su cuerpo de barreras y escudos a partir de sus prótesis, de forma que el golpe solo le empuja hacia atrás, pero no llega a causar todo el daño que los aokages esperaban.

N-76: Ultra Defense.

Clof: ¡Qué cansino es el tipo este!

Hanzo: ¡Tú no pareces estar infectado por los diales de frenesí! ¡¿Aun así también sirves a Bifröst?!

N-76: Eh, mientras pague...

N-76 deshace su defensa y se prepara para atacar a los aokages cuando una enorme mano aparece tras él. Al darse la vuelta, el mercenario ve a Theodhelm Masbelt con una herida sangrando en su vientre, y toda esa sangre acumulándose para formar un gigantesco brazo en su hombro.

Theod: Jättes...

El mercenario empieza a reformar sus defensas cuando Fersa le lanza a Cyn convertido en bastón, atascando uno de los mecanismos y dejando parte de su cuerpo al descubierto.

N-76: ¡¡...!!

Fersa: ¡Diana!

Cyn: ¡Pío, pío! (Cagaste.)

Ese momento coincide con los yetis alcanzándole a rastras y alzando sus garrotes sobre él.

N-76: Vaya...

Theod: ¡...Näve!

Yetis: ¡¡HAH!!

El golpe combinado provoca una descomunal polvadera que Leas, Shiro, Jolwuf, Samley, Sitsy y Rigsby pueden ver perfectamente mientras se levantan del suelo.

Leas: ¿Pero qué...?

N-76 ha pasado a estar boca arriba en medio del cráter dejado por el ataque combinado de Theod y los yetis, aparentemente inmóvil mientras Cyn, protegido gracias al poder de Elzo, sale volando tranquilamente para volver con Fersa.

Clof: ¿Está muerto ya...?

Perni: N-no lo sé...

Basto: Vamos a ver.

Pero cuando el aokage de la división Halcón pone un pie en el cráter, N-76 se mueve, levantándose lentamente.

N-76: Buena jugada, sabía que acabaría en problemas si no me apresuraba en acabar rápido con el líder. Aun así, necesitaréis más que eso para acabar conmigo.

El cyborg saca su propio bastón de combate de su brazo izquierdo para ayudarse a ponerse en pie, sosteniendo ahora el bastón en una mano y su cuchillo en la otra.

N-76: Puedo pasarme así todo el día.

Y dicho esto, el asesino carga contra Basto a gran velocidad, pero antes de alcanzarle, Leas intercepta su ataque con su katana.

N-76: Goldensun Jack te envía saludos.

Leas: ¡Se los devolveré personalmente!

De repente, los ojos de Leas se vuelven rojos y el cyborg vuelve a quedar paralizado como antes.

N-76: ¡...!

Leas: ¡Ittoryu!

Y sin apartar su mirada de él, Leas ejecuta un rápido movimiento con su katana que, de no tener N-76 su cuerpo excepcionalmente resistente, le hubiese partido por la mitad.

Leas: ¡Daishinkan!

Aun así, 76 hace una mueca de dolor y cae de rodillas al suelo jadeando.

N-76: Agh...

Pero una vez más, el cyborg se levanta sin soltar sus armas. Pero cuando se coloca de nuevo en guardia, una voz resuena por todo el lugar.

Maxwell de Jade: ¡Suficiente, N-76!

N-76: ¿?

Leas: ¡Esa voz...!

Un montón de Hydras aparecen volando sobre ellos, cada una equipada con dos cañones. Montado sobre una de ellas, el Maxwell de Jade se comunica con ellos con un megáfono.

Maxwell de Jade: ¡Yo me encargo a partir de aquí!

Capítulo 53: Mist Waltz

Maxwell de Jade: ¡Retírate, N-76!

N-76: ¡Un momento, estoy aquí por orden de Goldensun Jack! ¡Aún puedo capturar al Seigisen!

Ante la insistencia del cyborg, la montura del Maxwell de Jade le apunta con uno de sus cañones y le dispara un proyectil. Cuando éste hace impacto, N-76 es envuelto en una nube de niebla arco iris, desapareciendo una vez disipada.

Leas: ¿?

Fersa: ¡Ha desaparecido!

Maxwell de Jade: Olvidas ante quién responde Goldensun Jack, Hunter. ¡Eh, Seigisen! ¿Dónde está el resto del convoy de mercenarios? ¡Puedo ver sus camiones ahí atrás!

Hanzo: ¡Nos encargamos de ellos!

El heraldo decide usar su kenbunshoku haki para comprovar el interior de los camiones pero solo detecta una persona dentro ahora mismo: el maniatado Schedir.

Maxwell de Jade: Vuestro prisionero es un aliado de Bifröst. Devolvedlo.

Leas: ¡Es un dragón celestial, ten por seguro que lo mataremos si nos obligas!

Shiro: ¡Devuélvenos tú al líder, no te fastidia...!

Maxwell de Jade: Fuego.

Su montura vuelve a disparar otro proyectil, esta vez al camión que contiene a Schedir, y lo hace desaparecer también tras envolverlo en niebla arco iris.

Leas: ¡¿...?!

Jolwuf: ¡El rehén!

Leas: Condenada niebla...

Maxwell de Jade: Habéis acercaros peligrosamente a Mary Geoise a pesar de vuestro encontronazo con Kaido, Schedir y los mercenarios. Yo personalmente os mataría a todos aquí mismo, pero actualmente estamos en proceso de reclutamiento.

Elzo: ¿Reclutamiento?

Maxwell de Jade: Seguro que Bifröst y el Maxwell Morado sabrán sacar mejor partido de vosotros.

Y dicho esto, los dragones que acompañan al heraldo empiezan a disparar sus proyectiles de niebla arco iris.

Leas: ¡Todos a cubierto!

Rigsby: ¡Sálvese quien pueda!

Los piratas y los anti-gobierno empiezan a dispersarse por el desierto para evitar ser envueltos en la niebla arco iris.

El Demonio del Espejo ve como sus soldados son absorbidos por la niebla que estuvo estudiando las últimas semanas. Sin embargo, no saber adonde lleva le hace sentirse inquieto por ellos. Luego pasa a fijarse en el Maxwell de Jade, sentado en su montura con los brazos cruzados, limitándose a observar.

Leas: Tsk...

Finalmente, el oficial general del Seigisen enfunda su espada y procede a transformar sus piernas en resortes, tomar impulso y dar un gran salto hacia él.

Leas: ¡Spring Snipe!

Maxwell de Jade: ¡!

Viéndole venir, el Maxwell de Jade se pone en pie sobre su montura con su bisento en una mano, listo para luchar con Leas.

Leas: ¡Ittoryu Iai!

En el aire, Leas se prepara para desenvainar, pero cuando parece que va a atacar al heraldo, en su lugar ataca a la Hydra que está montando, asestándole un poderoso tajo.

Leas: ¡Shi Shishi Sonson!

Como consecuencia de su herida, el dibujo viviente es destruido, convirtiéndose de nuevo en un papel y dejando al Maxwell de Jade en medio del aire.

Maxwell de Jade: ¡¿...?!

Por ello, el heraldo empieza a caer hacia el suelo, con leas siguiéndole más arriba.

Leas: ¡Yakkodori!

El demonio del espejo envía una onda cortante mientras cae sobre él. Para impedir ser herido, el Maxwell de Jade se cubre con su bisento para bloquear el golpe, cayendo de espaldas en el suelo poco después.

Leas: ¡Kokuto Arahoshi!

Antes de caer él también sobre el heraldo, Leas imbuye su katana en haki y la coloca apuntando hacia abajo, con sus pies sobre el protector de la empuñadura. Pero justo antes de poder alcanzar el pecho del Maxwell Morado, éste saca de un dial de su bolsillo y lo coloca mirando hacia él.

Maxwell de Jade: ¡Dial de Arco Iris!

Pulsando el botón del dial, el Maxwell de Jade libera una nube de niebla arco iris sobre él que Leas atraviesa sin poder hacer nada por evitarlo, saliendo disparado dentro del Ape's Concert como una flecha, partiendo el mástil de un naufragio por la mitad y finalmente cayendo en su cubierta de proa.

Leas: ¿?

Inicialmente desorientado, Leas se levanta y mira a su alrededor, viendo los barcos naufragados que hay junto al suyo, seguido por la parte de atrás de Ape's Marineford tras ellos.

Leas: Conque aquí es de donde viene y va todo lo que pasa por la niebla...

Rompeguerras: Identificado.

Leas: ¿Huh?

Rompeguerras: Wess Leas, Demonio del Espejo. Recompensa: Berrysymbol600.000.000.

Varios Rompeguerras aterrizan frente a Leas, quien se pone rápidamente en guardia.

Leas: ¿Y vosotros quienes sois?

Rompeguerras (todos al unísono): Respondo al nombre de Rompeguerras. Mi misión: erradicar a los enemigos de la justicia.

Acto seguido, los cyborgs abren fuego, haciendo explotar el barco entero con sus ataques.

Un rato después, Leas llega a la costa de Ape's Marineford saltando de barco en barco con su poder replicado de la fruta Bane Bane. Más atrás, los Rompeguerras están en el suelo derrotados, murmurando un último "estoy aquí para ayudar" antes de volver a convertirse en hojas de papel.

Leas: Esto parece Marineford... ¡Tengo que encontrar el modo de volver con los míos!

Mientras busca lo más parecido a una salida en ese lugar, Leas acaba viendo una gran nube de niebla arco iris precipitándose sobre él desde más arriba, dando un salto hacia atrás para evitarla. Una vez la niebla cae al suelo, ésta pasa a transformarse en Bifröst.

Leas: ¡!

Bifröst: ¿Eres tú el que ha causado ese alboroto ahí atrás? La mayoría de gente que los heraldos me envían aparecen delante de Ape's Marineford... Bueno, da igual.

El gigante saca un dial de frenesí y apunta con él hacia Leas.

Bifröst: Respira ondo, chaval, luego te contaré todo lo que necesites saber.

Pero el oficial general del Seigisen reconoce el aspecto de ese dial, el mismo tipo que lavó el cerebro a Jack y a la mayoría de sus aliados, así que procede a destruirlo con un tajo a distancia de su espada.

Leas: ¡No vas a hacerme inhalar esa porquería! ¡Yakkodori!

Repitiendo su ataque, Leas envía una onda cortante a Bifröst, pero éste simplemente se transforma momentáneamente en una nube de niebla arco iris para evitarla, reformándose riendo.

Bifröst: ¡Moyahaha, otro que se resiste!

Sonriendo, el Rey del Ape's Concert desenvaina su espada, cuyo tamaño llega a sorprender a Leas.

Bifröst: ¡Últimamente se resisten todos! ¡Moyagiri!

Dejando una estela de niebla tras él, Bifröst baja su espada a gran velocidad sobre Leas, quien se apresura a cubrirse con la suya para protegerse. Tal es la fuerza del ataque que sus pies se hunden en el suelo, además de oír como el suelo tras él es cortado.

Leas: ¡Ñgh...!

Tras varios segundos aguantando la espada de Bifröst, Leas consigue hacerse rápidamente a un lado, con la intención de usar el poder de Navarre para paralizarlo.

Leas: ¡Red Gor-!

Bifröst: ¡Mist Waltz!

Pero antes de poder ejecutar el ataque, Bifröst se transforma en niebla y desaparece.

Leas: ¡¿...?!

Pero al segundo siguiente, Bifröst reaparece al lado de Leas, corriendo hacia él con su espada.

Bifröst: ¡Nanairo Ho!

El kenbunshoku haki de Leas le avisa con el tiempo justo para cubrirse con su espada, pero aun así el ataque de Bifröst le empuja con tanta fuerza que, sin ninguna superficie a la que adherirse para oponer resistencia, acaba saliendo disparado hacia los límites del Ape's Concert.

Bifröst: Je, espero que con esto se calme, ahora solo queda esperar a que el bucle del Ape'c Concert haga efecto y reaparezca por el otro extremo.

...

...

...

...

Pero tras varios minutos, el gigante borra su sonrisa de la cara, visiblemente confuso por la ausencia de Leas.

Bifröst: Huh...


Leas: Ughhh...

Leas ha tenido que protegerse lo máximo posible con busoshoku haki para amortiguar su impacto. Afortunadamente para él, éste ha sido contra un montón de arena blandita.

Leas: (Menos mal...)

???: Eh, Rooster.

???: Mhmm?

???: ¿Has visto eso?

De repente, dos grandes figuras aparecen sobre Leas: gigantes.

Rooster: Sí, Bong.

Bong: Este gusano ha destrozado nuestro castillo de arena.

Leas, sin decir palabra, nota como un moco le asoma por un orificio nasal. Si bien es cierto que parece haber perdido de vista a Bifröst, el Demonio del Espejo ha pasado de estar frente a un gigante hostil a estar frente a dos.

Leas: ...

Capítulo 54: La nueva recluta

En la parte de delante de Ape's Marineford, aquellos miembros del Seigisen y los Piratas sin Cadenas enviados al Ape's Concert han sido apresados y llevados al interior de la fortaleza bajo la supervisión de los Rompeguerras, el Maldito y el Maxwell Morado. N-76 y la Erinia están allí también como apoyo, además de Schedir a la espera de que alguien le lleve de vuelta a Mary Geoise.

Rompeguerras: Mantened la fila.

Rompeguerras: No os paréis.

Rompeguerras: El Maxwell Morado os atenderá enseguida.

Entre los prisioneros están Rigsby, el escuadrón de yetis y los cuatro aokages del Seigisen, todos con grilletes de piedra marina que impiden su huida.

Maxwell Morado: ¡Te has lucido, Jade, has traído un montón de insurrectos! ¡Han aparecido por todo el Ape's Concert pero los Rompeguerras les han capturado en tiempo record!

El líder de los heraldos de Bifröst está hablando por den den mushi con el Maxwell de Jade, quien se encuentra ahora mismo de vuelta a Mary Geoise montado en otra Hydra.

Maxwell de Jade: Os he mandado también a Wess Leas ¿le habéis capturado a él también?

Maxwell Morado: Espera. ¡¿Hay algún Wess Leas en la fila?!

Shiro: ¿Leas?

Hanzo: ¿Él también está?

Pero la expresión de 76 al escanear a los presos indica lo contrario.

N-76: No, no está.

En eso que aparece Bifröst caminando hacia sus subordinados con cara seria y una mano en el mentón.

Bifröst: Eh, chicos, por casualidad no habréis visto a un joven con el pelo negro y con pinta de faltarle horas de sueño...

Maldito: No.

Maxwell Morado: Justo ahora estábamos detectando la ausencia de Wess Leas, uno de los insurrectos que Jade trajo aquí desde el Red Line.

Ape's Concert según el Maxwell Morado

Maxwell Morado explica el funcionamiento del Ape's Concert.

Bifröst: Es que me lo encontré ahí atrás, le di una buena tunda pero creo que ahora le he perdido.

Maxwell Morado: Bueno, de aquí no habrá salido, sin una conexión física con el exterior o tus poderes, tratar de satravesar el borde del Ape's Concert solo te lleva al otro extremo.

Maxwell de Jade: A no ser... Bifröst ¿usó en algún momento su poder contra Leas?

Bifröst: Pues ahora que lo dices...

Maxwell de Jade: Es posible que Leas haya huido a otra dimensión.

El heraldo dice eso alejándose del desierto con sus dragones. No obstante, la gran cantidad de enemigos que había por capturar ha hecho que acabe olvidándose de un pequeño grupo: los Piratas de las Aguas Estancadas, junto con Yamaushi y el inconsciente Navarre, se han escondido en una cueva localizada gracias a los mapas de Jolwuf.

Sitsy: ¿Se han ido ya?

Jolwuf: A ver quién es el guapo que sale a comprobarlo.

Yamaushi: Yo ya no oigo nada.

Mientras tanto, los prisioneros son encerrados juntos en una gran celda dentro de Ape's Marineford a excepción de los yetis, quienes por su tamaño reciben su propia celda. Al lado están los Piratas de la Peliazul, solos en su propia celda.

Ben: ¿Y estos?

Meredy: ¡Más prisioneros!

Soldado del Seigisen: ¡Podéis encadenarnos a nosotros pero no encadenaréis nuestra ambición!

Un soldado del Seigisen con ganas de hacerse el héroe es golpeado por uno de los guardias, una mujer con un gran brazo mecánico, cayendo dentro de la celda con la cara sangrándole.

Mujer Cyborg: ¿Alguien más con una frase épica que quiera compartir?

Prisioneros: ...

Mujer Cyborg: ¡Pues adentro!

Basto: Eh, Elzo ¿has oído? Leas ha desaparecido.

Elzo: Si ha logrado despistar al enemigo aún hay esperanza de que nos saque de aquí.

Mujer Cyborg: ¡A ver, prisioneros, estos barrotes están hechos de piedra marina, así que olvidad romperlos con vuestras manos! ¡El Maxwell Morado os irá llamando uno a uno a partir de ahora! ¡No intentéis nada raro, acabo de unirme a los Piratas del Ape's Concert y quiero dar una buena impresión!

  • [Buke D. Xira. Nombre clave: Collar Rojo. Nueva recluta de los Piratas del Rey del Ape's Concert.]

Mientras tanto, en Mary Geoise...

Aun con la ausencia del Maxwell de Jade, los guardianes siguen patrullando las calles de la ciudad buscando a Xiro. Aunque la mayoría lo hacen por tierra, tanto Kaido como Linlin lo hacen por el aire, Kaido mediante su fruta del diablo y Linlin sentada sobre Zeus.

Linlin: Llevo mucho rato ya volando en círculos... Qué hambre...

De repente, un olorcillo muy rico llega a la nariz de la anciana, llamando su atención.

Linlin: Mmmm... qué bien huele...

El olor proviene de un callejón de Mary Geoise, donde alguien ha dejado un enorme bizcocho en un carrito.

Linlin: Mmmmmm, bizcocho... Aggggggghh...

Tras babear un rato, la anciana intenta agarrar el bizcocho con la mano, pero resulta demasiado corpulenta para entrar en el callejón. Finalmente decide arrancar del suelo los edificios que le impiden pasar para lanzarlos por los aires, alcanzando por fin el bizcocho para comerselo de un bocado.

Linlin: ¡Muy rico!

A su vez, Kaido ha encontrado un puesto de cerveza ambulante en la calle, decidiendo bajar al darse cuenta de que lleva un rato sobrio.

Kaido: Eh. ¿A cuánto la cerveza?

Crodo (con gafas y bigote postizo): Para los guardianes de Nueva Mary Geoise es gratis.

Kaido: ¡¿GRATIS?!

El revolucionario debe hacerse rápidamente a un lado para evitar que el de las Bestias le agarre a él también junto con su puesto, bolcándolo sobre su boca y bebiéndose todo el contenido.

Kaido: ¡Wororororororoo!

Teach: ¡Zehahahaha!

Teach ha recibido también un enorme paquete con pasteles de cereza presuntamente de parte de un admirador, tomándose un descanso para comer.

Teach: ¡Qué amables!

Con los tres guardianes más poderosos ocupados, Xiro y Cat salen de su escondite para dirigirse al castillo de Pangea, con Cat aún sin quitarse su sombrero de chef de su gorro felino.

Xiro: ¡Con esto tendremos unos minutos!

Cat: ¡Ahora vamos en modo fácil, debemos ser sigilosos de cara a llegar al castillo!

Y así, el pirata y la revolucionaria corren hacia la puerta que conecta la ciudad con el castillo, teniendo en cuenta que Redsu, Angélique, Isabel y Roco aún andan sueltos por ahí.

Al mismo tiempo, aunque en otro lugar muy lejano, Leas está de pie rodeado de lanzas gigantes, mientras un hombre le habla desde gran altura.

???: ¿Con qué órdenes te ha enviado Bifröst aquí, humano?

Leas: ¿...?

Capítulo 55: La oveja negra de Hishiguruma

El Demonio del Espejo no sabe muy bien qué responder, estando solo dentro de un castillo rodeado de gigantes.

Leas: (Vale, Leas, piensa muy bien lo que vas a responder. Todos aquí son gigantes, igual que Bifröst, ergo o son aliados de Bifröst o simplemente le conocen. En todo caso, creen que estás aquí de parte de Bifröst y te han tomado prisionero, por lo que hay más probabilidades de que estén en contra de Bifröst que a favor, 60%-40%...) No estoy aquí de parte de Bifröst. De hecho, aún no tengo del todo claro cómo he llegado hasta aquí...

Gigantes: ¿?

Leas: ¡Pero no se preocupen, no tengo nada en contra vuestra!

Guardia gigante: ¡Pero has salido de la niebla arco iris!

Bong: ¡Su cuerpo humeaba niebla arco iris cuando apareció, yo lo vi!

Rooster: ¡Y yo, y yo, tiene los poderes de Bifröst!

Guardia: Pero si comió la legendaria fruta del diablo de Bifröst significa que...

Gigantes: ¡¡BIEEEEEEEEEEEEN!!

Leas: ¡¿...?!

De repente, todos en la sala estallan de euforia.

Guardia: ¡Bifröst ha muerto!

Bong: ¡Por fin dormiremos tranquilos!

Rooster: ¡Hay que celebrarlo! ¡Montemos un banquete!

Leas: ¡Un momento, un momento! ¡Bifröst no ha muerto!

Y tan pronto como dice eso, la celebración se convierte en un silencio sepulcral.

Leas: ¡He copiado sus poderes con mi fruta Kopi Kopi para amortiguar mi caída, pero no esperaba llegar a cruzar la niebla arco iris! ¡Acabo de luchar con Bifröst ahí dentro!

???: Entonces Bifröst sigue ahí...

Al fondo de la sala hay un trono dorado y rojo con un gigante muy viejo sentado en él. La corona que lleva en la cabeza hace suponer a Leas que es el líder de los gigantes, aunque su camiseta y pantalones cortos le da un aspecto tan poco elegante que le desconcierta un poco.

Bong: ¡Rey Methuselah!

Methuselah: Joven... ¿Acaso tu pueblo se encuentra bajo amenaza de Bifröst?

Leas: Así es, y me temo que va ganando. Se ha hecho con el control de los grandes poderes del mundo y creo que ha capturado a mis hombres, todo esto mientras permanece escondido en la niebla arco iris de la que apenas sabemos nada.

Methuselah se lleva una mano a la cabeza al oír eso, estresado.

Methuselah: Bajad las armas...

Los guardias alejan sus lanzas de Leas, quien da las gracias al rey gigante asintiendo con la cabeza.

Methuselah: Os ayudaré a derrotar a Bifröst.

Leas: ¿Eh?

Dicho esto, Leas es llevado con el rey a un corredor en el castillo cuyas paredes están llenas de grabados. Por su contenido, Leas deduce que se trata de las crónicas del reino.

Methuselah: Este es el reino de Hoshiguruma, humano. En los últimos 100 años mis súbditos han disfrutado de un periodo de paz en el que nuestras relaciones con los países vecinos se han mantenido impolutas. Pero como puedes ver en estos murales, no siempre fue así.

En efecto, gran parte de los murales parecen representar duras batallas entre los gigantes y los humanos con sus máquinas de guerra.

Methuselah: En los años anteriores nuestro pueblo era amenazado por aquellos que deseaban esclavizarnos por nuestra fuerza y robarnos nuestros recursos. Yo dirigí a mis soldados para proteger nuestra tierra, pero uno de mis soldados acabó encontrándole el gusto a la guerra. Mientras que mis órdenes eran retirarse una vez ahuyentado el enemigo, ese soldado le daba caza hasta aniquilarlo.

El gigante señala un mural concreto, en el que puede verse un gigante subido en un montón de cadáveres alzando una larga espada, la cual resulta claramente reconocible para Leas.

Leas: Bifröst.


Hace 101 años...

El fuego asola una ciudad humana, con sus habitantes corriendo desesperados a ponerse a salvo mientras se ven catapultas volando por el cielo, lanzadas por un enorme gigante.

Bifröst: ¡Atacasteis nuestros cultivos, intentásteis secuestrar a nuestros hermanos y hermanas! ¡¿Y ahora lloráis y os escondéis?! ¡Oh, no, nonononono, ESTO NO VA ASÍ!

  • [Bifröst, del ejército real de Hoshiguruma.]

Sin dejar de sonreír, Bifröst parte en dos una hilera de edificios con su Nageki no Taki.

Bifröst: ¡Moyahahahahahaha!

Methuselah: ¡¡BIFRÖST!!

Bifröst: ¿Huh?

Habiéndole seguido en su propio barco, Methuselah y su séquito llegaron al reino humano para confrontar a Bifröst.

Methuselah: ¡Esa espada no es tuya, Bifröst, es el tesoro real de Hoshiguruma! ¡Que la uses para provocar esta catástrofe es inaceptable!

Bifröst: ¡¿Por qué?! ¡Solo estoy protegiendo nuestro reino, como vos queréis!

Methuselah: ¡Lo que estás es encontrando una excusa para saciar tu sed de sangre! ¡Guardias, arrestad a este criminal de guerra! ¡Desde hoy queda expulsado del ejército real!

Bifröst: ¡¿Como?!

Superado en número, el joven Bifröst fue arrestado por sus compatriotas y encerrado en la mazmorra del castillo, mientras que la Nageki no Taki fue guardada en la bóveda del tesoro.

Sin embargo, al día siguiente, Bifröst escapó, se abrió paso hacia la bóveda, robó de nuevo la espada y huyó del reino.


Leas: ¿Y fue a partir de entonces que habéis estado temiendo su regreso?

Methuselah: Oh, no, regresó un año más tarde, convertido en un infame pirata. En sus viajes encontró la fruta Niji Niji y se la comió, pero al final su ignorancia sobre sus propios poderes le jugó una mala pasada.


Hace 100 años...

Centinela: ¡Es Bifröst! ¡Bifröst ha vuelto!

Un drakkar con la bandera de los Piratas del Rey del Ape's Concert llegó a la isla, desembarcando de él varios piratas, la mayoría de ellos humanos aunque con algunos gigantes también. Ya con su colorida capa y con la Nageki no Taki en la mano, Bifröst dirigió a su tripulación hacia la puerta del castillo, donde Methuselah le estaba esperando.

Methuselah: ¡Aquí ya no eres bienvenido, Bifröst, me da igual a qué has venido, llévate a tus matones fuera de mi reino!

Bifröst: ¡Oh, pero te va a interesar! ¡Pueblo de Hoshiguruma, hoy vuelvo a casa tras un año de ausencia durante el cual he ganado grandes dones! ¡Os traigo... riquezas! ¡Niji Owari!

Tras alzar los brazos, el gigante genera una gran cantidad de niebla arco iris y la acumula sobre la plaza de la ciudad. Como si fuera una nube, la niebla empieza a soltar gotas de agua, hasta que finalmente los ciudadanos tienen que apartarse para evitar que un barco les caiga encima desde la niebla.

Methuselah: ¡¿...?!

Gigante: ¡Un barco!

Bifröst: ¡Cargado de riquezas! ¡Durante mis viajes comí la fruta Niji Niji, y con ella puedo abrir una puerta por la que salen oro y piedras preciosas!

Gigantes: Oooh...

Bifröst: ¡Y os daré todo lo que queráis... si me hacéis vuestro rey!

Methuselah: ¡¿Qué clase de broma es esta?!

Bifröst: ¡Conmigo al mando, convertiré este pequeño reino en el más temido de todo el mundo!

Methuselah: ¡Como si fuera a permitir eso!

Enfurecido, el rey gigante desenvaina su espada y choca con Bifröst y su nodachi.

Bifröst: Jejejejeje...

Bifröst acaba dando un salto hacia atrás y se pone en guardia.

Bifröst: ¡Te enseñaré qué más me permite hacer este poder!

El gigante procede a convertir todo su cuerpo en niebla arco iris para hacerse invulnerable, pero justo entonces Methuselah le ataca con tanta fuerza que el aire movido por su movimiento disipa la niebla, haciendo desaparecer a Bifröst.

Methuselah: ¡...!

El rey se mantuvo en guardia un buen rato, esperando a que su enemigo volviera a aparecer.


Methuselah: Pero nunca apareció.

Leas: ¿?

Methuselah: Llegamos a pensar que quedó atrapado en donde quiera que sacara ese oro y joyas, o que se había hartado de nosotros. Aún así, hemos estado siempre nerviosos ante la idea de su regreso.

Leas: ¿Qué pasó con sus hombres?

Methuselah: Los apresamos y entregamos a la Marine, nunca volvieron a molestarnos. Después de aquello logré firmar la paz con los países vecinos y hemos disfrutado de ella todos estos años, y no quiero que Bifröst la perturbe de nuevo como ha hecho con vuestro mundo... Y por eso os lo pido a ti y a tu pueblo. Acabad con él.

Leas: ¿Cómo? ¡Tiene demasiada fuerza para que los ataques de un ser humano atraviesen sus defensas, lo he comprobado de primera mano!

Methuselah: Por eso quiero entregarte esto.

Methuselah y Leas llegan al final del pasillo, subiendo por ascensor hasta la bóveda del castillo. Dentro, en el soporte donde en su día estuvo la Nageki no Taki, ahora hay una lanza gigante.

Leas: ¿Una lanza?

Methuselah: Diseñada para separar la punta del mango una vez clavada en su objetivo. Y la punta de la lanza está hecha de piedra marina. Yo la llamo "Umikei".

Capítulo 56: Siete dígitos

Leas: Yo no puedo levantar esa monstruosidad, pero conozco a alguien que podría.

Methuselah: Debes encontrarle y entregarle la Umikei para que la use contra Bifröst. Pero ten en cuenta que solo tendréis una oportunidad.


Usando de nuevo los poderes de Bifröst para regresar al Ape's Concert, Leas hizo que uno de los gigantes ocultara la lanza en uno de los barcos, cubierta con una manta para dejarla bien escondida.

Leas: Me aseguraré de aprovechar bien esa oportunidad.

Gigantes: ¡Buena suerte!

Ahora Leas vuelve a estar solo de nuevo en el Ape's Concert, con Ape's Marineford a lo lejos y con la vigilancia reforzada debido a su ausencia.

Leas: Mis aliados tienen que estar aquí también, probablemente de esa fortaleza... ¿es Marineford?

Convirtiendo sus piernas en resortes, el Demonio del Espejo empieza a saltar en dirección a Ape's Marineford.

Mientras tanto, relativamente cerca según se mire, Xiro y Cat avanzan de callejón en callejón hacia el castillo de Pangea, evitando las calles principales.

Xiro: ¡Veo los muros que limitan la ciudad desde aquí, justo detrás está el castillo!

Cat: ¡Jojojojojo, y aún no nos hemos topado con ninguno de los guardianes, casi lo hemos conseguido!

Pero en ese momento, Roco Crash sale por la puerta trasera de una de las mansiones, convertida en un bar, con una botella en la mano.

Xiro: ¡...!

Cat: ¡Mierda, lo he gafado!

Roco: ¿Hmm? ¡Ah!

Xiro: ¡No nos queda otra! ¡Voltage Two!

Roco (activando su Alma Titánica): ¡Solo era cuestión de tiempo que aparecieras!

Xiro: ¡Del Kong!

Roco: ¡V-2 Rocket!

Los puños de los dos piratas chocan el uno contra el otro generando un fuerte estruendo, llamando la atención de los otros guardianes.

Angélique: ¿Hmm?

Isabel: ¿Qué ha sido eso?

Redsu: Ha aparecido.

Roco: ¡Arleigh Burke!

Roco y Xiro se han enzardazo en un choque de puñetazos mientras Cat, más alejada, intenta disparar a Roco con su rifle, pero su mala suerte hace que se le encasquille.

Cat: ¡Agh!

Roco: ¡Tranquilo, chico, si te entregas te llevaremos con tus hombres!

Xiro: ¡Sí, claro, como vuestro prisionero!

Roco: ¡Naaah, aquellos capturados por Bifröst o los heraldos son convertidos a nuestra causa con los diales de frenesí, lo pasaréis en grande!

Xiro: ¡Ya lo pasábamos en grande antes de que viniérais vosotros! ¡Voltage Three!

Xiro vuelve su cuerpo largo y delgado mientras extiende su brazo hacia atrás, cuya mano aumenta considerablemente de tamaño.

Xiro: ¡Kosaku Córcega!

Aunque Roco se apresura a cubrirse con sus brazos, la fuerza del ataque de Collar Eléctrico resulta ser demasiada para él, saliendo disparado hasta la muralla de la ciudad, cayendo al suelo en medio del camino que la separa del castillo de Pangea.

Guardia celestial: ¡¿Qué ha sido eso?!

Guardia celestial: ¡Ese es uno de los guardianes!

Cat: ¡¡Bien hecho!!

Angélique: ¡Por aquí!

La voz de Angélique no se ha oído muy a lo lejos, por lo que Xiro se apresura a volver a su forma original para reanudar su marcha.

Xiro: ¡Vamos, Cat!

Cat: ¡Sigue tú, yo me quedaré aquí como cabeza de turco, no pueden saber que alguien pretende entrar en el castillo, AHORA LÁRGATE!

Xiro: ¡Tsk...!

El pirata decide hacer caso a su aliada, aun lamentándolo, y sigue adelante. Cat, por otro lado, decide tirar su rifle encasquillado.

Cat: ¡Salva a tus amigos y de paso a mi aliado: GOLDENSUN JACK!

Xiro: (¡Lo haré!)

Finalmente, Redsu, Angélique e Isabel encuentran a Cat de espaldas a ella.

Redsu: ¿Eres tú la que ha causado tanto alboroto?

Isabel: ¡Identifícate!

Cat: ¡Mi nombre es Lucky D. Cat!

La revolucionaria se gira hacia las guerreras revelando que, aunque ha tirado el rifle, aún le queda una ametralladora.

Cat: ¡"D" DE "EDGAR!

Guardianas: ¡¿?!

¡RATATATATATATATATATATATATATATATATATATATATATATA!

Frente al castillo, los guardias inspeccionan al inconsciente Roco, comprobando su pulso y heridas.

Guardia celestial: Le han dado una buena tunda.

Guardia celestial: ¿Podría ser el chico que apareció ayer?

Guardia celestial: O Kaido, con lo bestia que es...

De repente, los guardias notan un escalofrío y caen desmayados alrededor del brazos largos. Luego, Xiro sale por el boquete y se lleva a uno de ellos de vuelta a la ciudad, robándole la armadura para luego dejarle tras un arbusto. Tras ponerse la armadura, el pirata queda completamente caracterizado como uno de los guardias, corriendo a la puerta del castillo.

Xiro: ¡Abran, ha habido un ataque! ¡Agentes caídos!

Respondiendo a la llamada, varios médicos y agentes Cipher Pol salen por la puerta a atender a los heridos mientras él se escabulle al interior del castillo.

Xiro: Jijijijiji, pardillos...

Una vez dentro, el pirata va en busca de los cables que había en el suelo de Ape's Marineford, teniendo la certeza de que llevan a Rixo. Sin embargo, cada vez que se cruza con un agente Cipher Pol se ve obligado a ponerse de espaldas a la pared para fingir ser un guardia normal.

Xiro: Ugh...

Pero al final, tras subir unas cuantas escaleras, Xiro encuentra por fin los cables y los sigue hasta una gran puerta cerrada herméticamente, con un terminal al lado pidiendo una contraseña numérica. A pesar de haber dos guardias vigilando, Xiro los noquea igual de rápido que los otros y se acerca a la consola.

Xiro: Hmmm...

Quitándose un guante, Xiro convirte sus dedos en cables e intenta manipular el terminal, logrando que la pantalla muestre el primer número de la contraseña antes de echar un poco de humo, sirviéndole como señal de que ya es suficiente.

Xiro: Bueno, tengo el primer número, algo es algo.

Pero su optimismo se desmorona al darse cuenta que la contraseña tiene un total de siete dígitos.

Xiro: ... 9000001.

BEEP

Xiro: 9000002.

BEEP

Xiro: 9000003.

BEEP

Xiro: 9000004.

BEEP

Xiro: ¡Esta puerta es un asco!

Xiro sigue probando combinaciones mientras que, al otro lado de la puerta, alguien parece estar corriendo, con signos notables de agotamiento.

???: ¡Solo... solo quiero parar...!

Capítulo 57: Bon appétit

Hilda: ¡Dust Out!

En la arena de combate de Gran Tesoro, los puños de Hilda chocan con el cuerpo del Cataclismo como si chocaran contra mantequilla, sin hacerle un solo rasguño al heraldo.

Hilda: ¡!

Cataclismo: ¡Paintoken: Savage Kohai!

El Cataclismo contraataca dando un fuerte puñetazo a la sirvienta, mandándola contra los barrotes que separan la arena de las gradas.

Mr. Kilo: ¡Uuuuuuy, eso tiene que doler!

Cataclismo: ¡Otroooo!

Manolo: ¡Earthshatter!

El Capataz Manolo corre hacia el heraldo con su martillo a propulsión, destrozando el suelo que golpea con él. Sin embargo, el Cataclismo lo esquiva de un salto, quedando encima del pirata.

Manolo: ¿Eh?

Cataclismo: ¡Savage Pick!

El heraldo alarga rápidamente sus piernas para aplastar con fuera a Manolo contra el suelo, dejándole rápidamente fuera de combate.

Manolo: Ugggh...

Sin embargo, el capitán de los Piratas Artesanos aún es capaz de oír el sonido de confeti y música, salidos de la nada junto con varios globos.

Manolo: ¿Pero qué...?

Big Show theme

Mr. Kilo: ¡Vaya, qué suerte, es usted nuestro perdedor número 1.000!

El pirata es ayudado a levantarse por unos dummies mientras una joven vestida de conejita le da un ramo de flores seguido de un beso en la mejilla.

Mr. Kilo: ¡Démosle un fuerte aplauso!

Público: ¡Bieeeeeeen!

El aplauso es oído desde lejor por Jane, caminando por el casino con su capucha puesta junto a una careta de la Baronesa para ocultar su identidad, aunque ya se está dirigiendo a la salida.

Mr. Kilo: ¡Con esto termina la ronda de combates express de hoy! ¡Aún tienen unos minutos para asistir al gran espectáculo de esta noche en el auditorio, no se lo pierdan!

El sol se está poniendo en el archipiélago de Eiyuu, con Gran Tesoro empezando a encender sus luces junto a la costa de la isla de Kettei. Sobre los muros de la ciudad flotante hay un gigante ancestral por cada torreta de asalto, manteniendo ojo avizor ante cualquier intruso.

Laura: Vale, chicos ¿Tenemos todos claro el plan?

Cosmo: ¡Sí!

Unagi: Sí.

Kabo: ¡Seh!

Dan: A ver de qué son capaces nuestros nuevos refuerzos.

???: ¡Lo mismo digo, gordo!

???: Por favor, perdonadla. No perdáis tiempo en dudar de nuestras capacidades.

La Gran Flota del Gigante Bicéfalo se acerca al archipiélago por isla Seigi, ocultándose tras la isla.

Mientras tanto, en el auditorio ubicado en la proa del barco-ciudad, el Maestro Verdi está cerca de finalizar su concierto, mientras que, bajo la concentración de agua bajo el escenario, Jean, Big Bird, Katrina y Evangeline siguen encadenados a sus cruces de metal.

Baronesa: Bueno, ruiseñor, el tiempo se acaba y tus amigos aún no han aparecido.

Jean: Tú espera.

Baronesa: ¡Jejejejeje, cuánta esperanza, ten cuidado no vayas a llevarte un disgusto después!

Jean: Pero bueno ¡¿yo a ti qué te he hecho?!

Baronesa: ¡Me encantaría contarte la historia de mi vida pero el espectáculo va a empezar!

Usando un botón, la Baronesa deja a los cuatro piratas dentro de una pirámide dorada y se marcha, coincidiendo con Verdi acabando su concierto entre aplausos para luego esfumarse cuando la luces del escenario se apagan. Tras encenderse a los pocos segundos, los músicos han pasado de estar vestidos para tocar música clásica a estar lo para tocar el más marchoso swing, acompañado por la voz de Carina y la tabla de mezclas de Ana.

Ana: ¡Seeeeeeeh!

Público: ¡Raaaaaaaaaah!

Mientras tanto, el Maldito y el Maxwell Morado observan por el ventanal de su sala privada.

Maxwell Morado: ¡Mira qué vistas! ¿Palomitas?

Maldito: ¿Eh? Nah.

Finalizado el número inicial, un redoble de tambor precede a la aparición de la Baronesa.

Baronesa: ¡¡Damas y caballeroooos!!

Público: ¡WOOOOOOOOOOOOOH!

Baronesa: ¡Esta noche les voy a presentar algo nunca visto desde que empecé a dirigir esta ciudad, pues uno de sus habitantes más antiguos se ha despertado hoy con el pie izquierdo!

Público: Oooooh...

Baronesa: ¡Y la única forma de apaciguarlo en sus días malos es... UN SACRIFICIO HUMANO!

Varias deflagraciones tienen lugar alrededor del escenario para darle efecto.

Baronesa: ¡A mi señal... LIBERAD... AL BUFÓN!

A esa orden, uno de los gigantes ancestrales subordinados de la Baronesa empieza a dar vueltas a una manivela que abre una compuerta bajo el escenario por la que empiezan a asomar unos largos tentáculos.

Maxwell Morado: ¡Jojojojo, esto se pone bueno!

Maldito: ¿?

Baronesa: ¡Y aquí viene su cena de esta noche!

La plataforma en la que están encerrados los cuatro piratas del Ave Azul emerge del agua, abriéndose después la pirámide que contenía a los piratas.

Jean: ¡¿...?!

Big Bird: ¡Aaahh!

Baronesa: ¡La cacatúa es el entrante, la rubia el primer plato, Pluma Azul-Dorada el segundo y la joven morena el postre!

Evangeline: ¿Eh?

Katrina: ¡¿Cómo que postre?! ¡¿EEEEEEEEH?!

Los ojos de la Llorona se abren como platos al ver la bestia marina que les está rodeado, mientras que Jean reconoce enseguida esos tentáculos.

Jean: ¡Es el que se llevó a Angie e Isabel!

Evangeline: ¡Pues ahora nos va a llevar a nosotros!

Baronesa: ¡¡Pero aún hay más!! ¡Si solo cuatro le dejan con hambre, nuestro amigo el Maldito nos ha proporcionado más "sacrificios"!!

Otro gigante ancestral, este vestido de camarero, extiende un brazo con un plato en la mano cubierto con una tapa. Al quitarla, el plato revela contener a los Piratas de la Peliazul.

Meredy: ¿Dónde estamos?

Talp: ¡Eh, es un espectáculo!

Wallace: ¡Pues algo me dice que nosotros somos parte de él, MIRAD ESE BICHO!

Baronesa: ¡Los Piratas de la Peliazul, presos condenados a muerte de Impel Down! ¡Para ellos, el Maldito recomienda a nuestro comensal que se tome mucho tiempo en masticar.

Sentado en su sillón, el Maldito sonríe mientras junta sus dedos.

Maldito: ¿Queríais ir a Gran Tesoro? pues tomad Gran Tesoro.

Maxwell Morado: ¡Allá va!

Baronesa: ¡BON APPÉTIT!

La Baronesa dice eso mientras uno de los tentáculos de la bestia cae en picado hacia Jean y compañía.

Capítulo 58: Giro

De repente, el auditorio queda a oscuras, dejando al público murmurando en confusión.

Baronesa: ¿Eh?

Maldito: ¿?

Maxwell Morado: ¡Eh, se fue la luz! ¡Justo cuando empezaba lo bueno...!

En la sala de control de Gran Tesoro, Tepes es notificado del suceso.

Tepes: Activad las luces de emergencia.

A los pocos segundos, las luces vuelven a encenderse y lo que el público ve le asombra: Jean, libre de sus cadenas y en su forma híbrida, ha cortado el tentáculo que iba a atacarle, mientras Big Bird, Katrina y Evangeline están sobre la plataforma. Tras un gemido, los tentáculos vuelven a sumergirse rápidamente.

Jean: ¡...!

Baronesa: ...

Jean: ...

Baronesa: ...

James, de rodillas en lo alto de las gradas y sujetando su rifle, hace una mueca de frustración.

James: Agh...

Baronesa: ¡¿Adónde os creéis que vais?!

Usando su poder, la heraldo crea una ametralladora con la que empieza a disparar contra la plataforma mientras Jean se lleva volando a Katrina y Evangeline, con Big Bird volando detrás.

Katrina: ¡¡Corre!!

Baronesa: ¡Damas y caballeros no se alarmen, solo estamos sufriendo un pequeño contratiempo!

En una de las salidas del auditorio, Taylor avisa a los demás por den den mushi.

Taylor: ¡Han salido de la plataforma!

Bert: ¡Bien, que James les marque el rumbo!

Usando un banderín dorado y otro azul, James empieza a hacer señas a Jean para guiarle hacia él.

Jean: ¡James!

James: ¡Larguémonos de aquí!

Pero en ese momento, el gigante ancestral que sostenía a los Piratas de la Peliazul en una mano levanta un mazo con la otra y lo dirige contra el hombre-guacamayo. Viéndolo venir, Jean suelta a sus compañeras para luego cubrirse con sus alas reforzadas con haki, cayendo sobre las gradas pero minimizando daños.

Jean: ¡Ugh...!

Al mismo tiempo, Evangeline y Katrina caen entre el público seguidas por Big Bird. Al reincorporarse, los tres piratas se dan cuenta de que están rodeados de enemigos infectados con diales de frenesí, que además cuentan con el apoyo de los gigantes ancestrales que había vigilando.

Evangeline: ¡No tengo mis armas...!

Katrina: ¡Yo ni usando mi poder al máximo puedo superar yo sola a tanta gente, tendremos que centrarnos en huir!

Baronesa: ¡Apresadlos!

Pero en ese momento, todos en el auditorio notan un cosquilleo que aunque a algunos se les pasa enseguida, a la mayoría la deja inconsciente, incluídos los gigantes ancestrales. El haoshoku haki de Jean ha noqueado también al gigante que sostenía a los de la Peliazul, el cual se desploma hacia el agua.

Meredy: ¡¡Saltad!!

Antes de caer, los piratas consiguen saltar del plato para caer sobre los blanditos piratas desmayados en las gradas.

Meredy: ¡¿Dónde demonios estamos?!

Elliott: ¡Ahí pone "Gran Tesoro"!

Meredy: ¡¿Al final hemos ido a Gran Tesoro?!

Mientras tanto, en el escenario, la Baronesa no puede creer lo que está ocurriendo, sus prisioneros se han escapado mágicamente y en un momento han dejado a su público fuera de combate.

Baronesa: Q-qué... Pero... ¡¿CÓMO?!

La heraldo tira su arma y la sustutye por un lanza-cohetes gigante, empezando a disparar a los piratas.

Baronesa: ¡¿CÓMO HABÉIS ROTO VUESTRAS CADENAS?!

Uno de los proyectiles va directo contra Katrina y Evangeline, pero es rápidamente desviado por Jean.

Jean: ¡La verdad, no tengo ni idea!

Mia: ¡Yo sí!

El resto de los del Ave Azul aparecen en el auditorio para reunirse con sus compañeros prisioneros, mientras que Taylor y Samir van donde los de la Peliazul.

Taylor: Hola, somos enemigos de Bifröst ¿y vosotros?

Meredy: ¡También, qué casualidad!

Talp: Si es que el mundo es un pañuelo.

Mia: Liberaros requirió mucha cautela.


Extreme Entertainment!

Refugiados en su suite VIP, los miembros de la banda que no fueron capturados se sentaron alrededor de la mesa mientras Bert dibujaba en un papel un boceto de Gran Tesoro visto desde arriba.

Mia: ¡Vale, la Baronesa ejecutará a nuestros compañeros mañana por la noche!

Bert: La Baronesa hace sus espectáculos aquí, en el auditorio de proa.

Samir: No tenemos ni idea de dónde los tendrán hasta entonces, por lo que no nos va a quedar otra que actuar allí y en ese momento.


Mia: ¡Hemos asistido a todos los espectáculos llevados a cabo aquí durante el día para estudiar las instalaciones!


Viendo un espectáculo llevado a cabo por los hermanos Angel y Legna, James se percató de los edificios que rodean las gradas, viendo sus azoteas como un buen lugar desde el que actuar.

Jane: Los espectáculos de la noche usan todas esas luces...

Bert: Si pudiésemos apagarlas de repente, sería un buen factor sorpresa con el que desorientar al enemigo.

Samir: James podrá seguir orientándose con su kenbunshoku haki.


James: Y lo hice, nada más apagarse las luces disparé a las bisagras de sus grilletes, liberándolos.

Baronesa: ¡¿Pero cómo lograsteis acceder a los fusibles?! ¡Solo los empleados pueden acceder a ellos!

???: Yo puedo responder a eso.

Baronesa: ¿Eh?

Al darse la vuelta, la Baronesa se sorprende al ver a Ana sin sus gafas, más que nada porque ya no está bajo los efectos de los diales de frenesí, teniendo de nuevo sus ojos lavanda y expresión calmada en su rostro.

Baronesa: ¡¿Ana?!

Maxwell Morado: Plot twist.


Ana: ¡Un momento... vosotros sois...!

Pero para cuando la Diva de las Nubes se da cuenta, Bert le da un fuerte golpe en la nuca con su mano reforzada con busoshoku haki.

Bert: Lo lamento mucho.

Ana cae al suelo con los ojos en espiral, para luego ser arrastrada al interior de la habitación por Bert y Jane mientras Mia cierra la puerta, habiendo comprobado antes que nadie les ha visto.


Mia: ¡Al principio teníamos pensado obligarla bajo amenaza, pero quién iba a imaginar que ese condenado gas podía curarse a base de golpes!


Al recuperar la consciencia, Ana se sintió desorientada, llegando a acusar a los del Ave Azul de querer vengarse por lo ocurrido con ellos y el Gremio de Peligros Públicos.


Ana: Los Piratas del Ave Azul me pusieron al corriente de lo que había ocurrido y claro, con un enemigo común así, no pude negarme a ayudarles. ¡Así que les abrí todas las puertas que mi trabajo en Gran Tesoro me permitía!


"Zona restringida. Alto voltage."

Ana usó su lira estrella para distraer a los guardias y llevar a los piratas a la sala de fusibles. Una vez allí, Jane fue la encargada de apagar las luces al recibir la señal.


Baronesa: ¡BON APPÉTIT!

Mia: ¡Ahora!

Recibiendo la señal por den den mushi, Jane apagó todas las luces del auditorio, dejándolo completamente a oscuras.

James: ¡Me toca!

¡BANG! ¡BANG! ¡BANG!

Con cada disparo, un grillete que retenía a los "sacrificios" reventaba, hasta liberarlos a todos.

Jean: ¡Ara Zergliederung!


Mia: ¡Y el resto es historia!

Jean: Así que habéis confirmado que la locura de esos diales tiene remedio... ¡Buen trabajo!

Baronesa: ¡Tsk...!

Jean: ¡Al principio no sabíamos nada sobre vosotros, pero con esta información podremos rescatar a nuestros amigos y vengarnos de ti, Baronesa!

En ese momento, los piratas que habían caído inconscientes por el haki de Jean empiezan a despertar, todos libres del gas de frenesí.

Pirata: ¿Eh?

Pirata: ¿Dónde estoy?

Baronesa: ¡Los infectados...!

James: ¡Estamos seguros que te lo has pasado en grande!

Piratas del Ave Azul: ¡Pero ahora nos toca a nosotros!

Meredy: ¡Mooooola!

El Maldito se levanta de su asiento apretando los puños y el Maxwell Morado toma una bocanada de gas de frenesí reduciendo su sonrisa, mientras que la Baronesa se ha quedado de piedra ante este giro de los acontecimientos.

Capítulo 59: Bufón marino

Cataclismo: Qué chasco...

El Cataclismo ve lo ocurrido en el auditorio por pantalla desde el casino.

Cataclismo: ¡Los muy cafres se han librado! (¡Chupaos esa!) ¡Será mejor que vaya a ayudar a la Baronesa!

Dicho esto, el heraldo echa a correr hacia la salida del casino, rumbo al auditorio en la otra punta de la ciudad, pasando junto a la entrada de la zona de mantenimiento, por donde sale Jane disimuladamente.

Jane: (¡Lo han conseguido!)

Pero luego ve también un grupo de guardias encabezado por Tepes saliendo del ascensor, así que no pierde más tiempo y sale corriendo de la sala hacia otra salida del casino.

De vuelta al auditorio, parte de las gradas es destruida por el Maldito, habiendo disparado un rayo de energía desde su bastón contra los piratas, pero éstos se salvan gracias a Cecilie, quien ha usado su poder para debilitar las gradas hasta el punto que se hunden bajo su peso conjunto, cayendo a la zona del puerto.

Maldito: Tsk...

Pero James aún sigue en la azotea del edificio de delante, apuntándole ahora con su Star Blaster, a él y al Maxwell Morado.

James: ¡Demon Interceptor!

El Cazador dispara un proyectil que adopta la forma de la cabeza de un oni durante su recorrido, para acabar estallando en una flamígera explosión tras impactar contra la suite de los dos heraldos.

Baronesa: ¡AH!

La Baronesa dirige una mirada fulminante contra James, quien decide que ya es hora de irse de allí y reunirse con sus compañeros.

Baronesa: ¡¡BUFÓOOOOOON!!

La llamada de la Baronesa es potenciada por una ráfaga de su propio haoshoku haki, dejando K.O de nuevo solo a aquellos piratas que volvieron en sus cabales, sin hacer nada a los que siguen infectados. Jean, Meredy y los demás sienten el haki de la Baronesa en el puerto, quedándose quietos.

Jean: Siento...

Meredy: Cabreo.

De repente, una explosión hace temblar el lugar, provocada por una andanada de balas de cañón que ha impactado contra el casco de Gran Tesoro.

Baronesa: ¡¿Pero qué...?!

Ana: ¡Kura kura tetsuken!

Aprovechando su distracción, Ana intenta atacar a la Baronesa pero ésta bloquea fácilmente el ataque gracias a su kenbunshoku haki.

A su vez, Tepes recibe un aviso preocupante por den den mushi.

Guardia: ¡Nos atacan, señor!

Tepes: ¡¿Qué?!

Guardia: ¡Son los Piratas Freak, han vuelto con refuerzos!

Tepes: ¡...!

La flota pirata encabezada por el Emperor Croc se acerca a la ciudad flotante mientras le dispara con sus cañones. A bordo, Laura, Dan, Kabo y Unagi coordinan los barcos.

Dan: ¡Destruid sus armas!

Los cañones que hay sobre el barco son redigiridos para apuntar a los invasores, cada uno operado por un gigante ancestral.

Tepes: ¡Hundidlos!

Artillero gigante: ¡Los tengo a tiro!

Cosmo: ¡Planet Punch!

Cosmo acaba de aparecer frente al gigante por uno de sus portales, noqueándolo de un golpe mientras varios piratas aliados suyos entran con él para poder atacar rápidamente el resto de cañones.

Berta: ¡Es la hora de la venganzaa!

Komodo: ¡Cargaaaad!

Tepes: ¡Cerrad todos los accesos al exterior!

Antes de que los barcos pirata puedan entrar a la ciudad, todas las entradas son cerradas con gruesas compuertas.

Tepes: Esas puertas están hechas de piedra marina, nunca podrán destruirlas. Tendrán que afrontar que ahora trabajamos para Bifröst.

Sin embargo, Cosmo vuelve a usar su técnica wormhole para abrir un enorme portal que pasa a través de las compuertas, llevando al puerto que hay junto a la zona VIP de la ciudad. Los guardias que hay allí se apresuran a tomar sus armas y disparar a todo barco que entre. Sin embargo, no es un barco lo primero que entra, sino una persona, saltando del interior del portal hacia ellos.

???: ¡PROPULSIÓN!

Guardias: ¿Eh?

Esa persona va armada con una lanza, apuntando con ella al suelo al que va a caer.

???: ¡GRAN DESCARGA ESTELAR!

Y cuando cae, la fuerza de impacto es tal que genera una onda expansiva que manda a volar a los guardias.

???: ¡Unidos contra un enemigo común!

Leónidas: ¡Alcanzaremos la gloria!

Tras el guerrero, varios barcos pirata entran en el puerto cruzando el portal, y aunque la mayoría pertenecen a la Gran Flota del Gigante Bicéfalo, 5 de ellos tienen banderas ajenas.

Ferginald: Bueno, pues al final va a resultar que nuestros nuevos amigos tienen habilidades bastante útiles.

  • [Ferginald el Magnífico , capitán de los Piratas Espectaculares y comandante de la flota de los Piratas de las Aguas Estancadas.]

Irene: Seh...

  • [Irene la Elementalista , capitana de los Piratas Mágicos y comandante de la flota de los Piratas de las Aguas Estancadas.]

Ryoko: ¡Gear y Manolo están aquí tan panchos! ¡Su deserción les costará caro!

  • [Ryoko la Macarra, capitana de los Piratas Malotes y comandante de la flota de los Piratas de las Aguas Estancadas.]

Serena: El almirante dijo que les habían lavado el cerebro y que se cura dándoles una buena tunda... Luego ya veremos si les humillamos de alguna forma.

  • [Serena la Desencadenada, capitana de los Piratas Fantasía y comandante de la flota de los Piratas de las Aguas Estancadas.]

Kabo: ¡Menudas agallas tienen nuestros nuevos amigos!

Unagi: En otras circunstancias lo tacharía de estúpido, pero ahora necesitamos agallas más que nunca.

Guardia: ¡Los invasores han entrado!

Tepes: Movilizad a los gigantes fumigadores, quiero todo el puerto estribor gaseado.

Mientras tanto, en el puerto bajo el auditorio.

Bert: ¿Está la ciudad bajo ataque?

Mia: ¿Justo ahora? ¡Qué coincidencia!

La conversación es interrumpida por uno de los tentáculos del bufón, metiéndose en el puerto para intentar atrapar a los piratas.

Meredy: ¡Ah!

Jean: ¡Corred!

Los piratas se dirigen hacia el túnel que lleva a la ciudad cuando éste es bloqueado por otro tentáculo del bufón, procediendo después a barrer el suelo hasta alcanzar a los piratas, envolverlos entre sus ventosas y sacarlos de nuevo al auditorio.

Jean: ¡Ñgh!

Baronesa: ¡Jajajajajaja!

Al salir, los piratas se encuentran con el verdadero rostro del monstruo marino, una especie de monstruo sonriente, con dientes afilados, gorro de bufón y una gorguera blanca alrededor de su largo cuello. Celebrando que ha cazado a su presa, el monstruo ríe disimuladamente.

Bufón: ¡Fufufufufufu!

Bert: ¡Vaya bicho más feo!

Jean: ¡...!

Baronesa: ¡¿Sabes, Jean?! ¡En mi mundo éste fue tu verdugo, y hubiese sido también el tuyo mucho antes si tus amigas Angélique e Isabel no se hubiesen puesto en medio!

La Baronesa sigue en el escenario, de pie sobre Ana mientras le retuerce un brazo con sus manos reforzadas con haki para inmovilizarla.

Ana: ¡Agh...!

Baronesa: ¡Y tú no te preocupes, volveré a gasearte y quedarás como nueva! ¡¡Ahora sí, bufón, A CENAR!!

Pero cuando el monstruo marino abre su babeante boca para devorar a los piratas, de repente las babas se secan, seguidas por sus labios. En cuestión de segundos, el bufón marino pone cara de estar totalmente sediento.

Cecilie: Jeje.

Usando su poder para deshidratarlo, Cecilie ha obligado al debilitado bufón a bajar la cabeza un momento para beber agua, oportunidad que Wallace aprovecha para adoptar su forma híbrida y clavar sus garras en el tentáculo.

Bufón: ¡Raarghh!

Dolorida, la bestia suelta a los piratas, y aunque la mayoría logra bajar de nuevo al puerto deslizándose por su cuerpo, Meredy y Jean saltan hacia su cabeza, preparando su bastón y sus garras respectivamente.

Meredy: ¡Seijaku no Koka!

Con su bastón imbuído en haki, la Peliazul golpea al bufón en la cara con tanta fuerza que llega a partirle los dientes, además de dejarle aturdido y cayendo hacia atrás. Luego Jean acelera dicha caída embistiéndolo y empujándolo contra el escenario donde están Ana y la Baronesa.

Baronesa: ¡Oh, mierda!

Jean: ¡¡Ara Gewitterwolkke!!

La heraldo suelta a Ana y sale corriendo hacia el fondo del escenario, pero no se libra de ser aplastada por su mascota en un impacto que destruye todas las luces de neón que lo rodean. Ana sale de debajo del monstruo convertida en nube, viendo los ojos en blanco que le han quedado a la bestia por el golpe.

Capítulo 60: Clon malvado

Meredy cae sobre el borde del escenario mientras Jean desciende de forma más controlada junto a ella, viendo con satisfacción al bufón marino derrotado.

Pirata infectado: ¡Han derrotado al bufón!

Pirata infectado: ¡Han agredido a la Baronesa!

Jean y Meredy se convierten en el blanco de la ira de todos los piratas infectados del auditorio, pero antes de empezar a recibir disparos, Ana los envuelve en su cuerpo de nube y se los lleva con sus respectivas tripulaciones.

Ana: ¡Hora de irse!

Los piratas enloquecidos, viendo como huyen sus enemigos, corren hacia las escaleras para bajar al puerto y darles caza.

James: ¡Chicooos!

Viniendo desde el lado opuesto del puerto, James se reúne con sus compañeros mientras dispara a los guardias que le persiguen.

Jean: ¡James!

James: ¡¡Este sitio es una ratonera!!

Ana: ¡Todos a bordo!

La Diva de las Nubes se ha convertido en una amplia nube en la que logran caber las dos tripulaciones, volando rápidamente hacia el barrio bajo de la ciudad. Una vez allí, los piratas ven mejor las explosiones en la zona alta, causadas por la trifulca entre las fuerzas de Gran Tesoro y la alianza Freak-Aguas Estancadas.

Ben: ¡Hay más gente atacando la ciudad!

Meredy: ¡Vamos con ellos, los enemigos de nuestros enemigos son nuestros amigos!

En ese momento, parte de la fachada del edificio que tienen detrás explota, dando paso a otro rayo de energía verde que impacta contra el suelo justo detrás de ellos.

Mia: ¡Casi!

Meredy: ¡...!

En el boquete que ha quedado en el edificio están el Maldito y el Maxwell Morado, éste último con aspecto de tener dolor de cabeza.

Maxwell Morado: Mira cómo corren...

Maldito: Tsk...

El heraldo esqueleto dispara varios rayos de energía más, los cuales son esquivados por Ana y los piratas.

Maxwell Morado: Déjalos, ya están demasiado lejos y la ciudad está cerrada.

En eso que el líder de los heraldos saca su dial de control y lo extiende hacia la ciudad.

Maxwell Morado: ¡Ciudadanos de Gran Tesoro, en estos momentos estamos sufriendo un ataque y unos prisioneros se han escapado! ¿Sería mucha molestia que hicierais una pausa en vuestro rato de ocio Y ENCARGARAIS DE ELLOS?

Y mientras los piratas que había en el auditorio entran corriendo en la ciudad tras ellos, el dial de control del Maxwell Morado hace que todo aquel infectado por el gas de frenesí se movilice para rechazar la invasión. A su vez, en el auditorio, el bufón marino acaba convirtiéndose en una hoja de papel, revelando a la Baronesa tendida en el suelo debajo.

Baronesa: Tsk... ¡Está bien, ellos lo han querido!

Haciendo un esfuerzo para levantarse, la Baronesa saca un cuaderno de dentro de su sombrero y arranca una de sus hojas.

Baronesa: ¡Scribble Avatar!

La transformación hace que la Baronesa sea envuelta en un resplandor de luz, pero ni Jean ni Meredy se enteran al estar entrando ya en la zona VIP de Gran Tesoro.

Jean: ¡El ataque viene del puerto de estribor!

Ana: ¡Voy!

La nube vuela sobre la avenida principal, pero justo cuando va a girar, el Cataclismo aparece corriendo por la calle para luego saltar hacia ella.

Cataclismo: ¡SasasasaSavage Star Buster!

Con ese golpe, el Cataclismo disipa la nube de Ana y hace que sus ocupantes caigan desperdigados por el barrio mientras él cae hacia el muro que separa los dos barrios de Gran Tesoro.

Katrina: ¡Uaaaaaaaaaah!

Bert: ¡¿Qué cuernos acaba de pasar?!

Samir: ¡Nos vamos a mataaar!

Afortunadamente, Ana logra reformarse a tiempo para recoger a todos los piratas excepto Jean y Meredy, quienes han caído hacia el casino mientras que los demás cayeron en dirección a la entrada del barrio. Aun así, Jean ha conseguido agarrar a la Peliazul en el aire y llevarla volando hacia el suelo.

Jean: ¿Estás bien?

Meredy: ¡Sí!

Tepes: Allí están.

En su posición actual, Jean y Meredy son vistos perfectamente por Tepes, quien da la orden a sus hombres para que les capturen. Por otro lado, el camino que lleva a donde han caído los demás ha sido cortado por más guardias y piratas infectados, dejando a los dos capitanes rodeados.

Meredy: ¡Tenemos compañía!

Jean: Tsk...

Mientras tanto, en el puerto de babor, uno de los centinelas gigantes ve un barco acercarse.

Centinela: ¡Barco a la vista!

Gigante: ¿Qué bandera tiene?

Centinela: Mmm... ¡Es uno de los buques de guerra del Rompeguerras, son refuerzos!

En ese momento, una enorme bomba esférica aparece sobre el barco...

Centinela: ¿Eh?

???: ¡Impression: Kaboom!

...y es lanzada contra los centinelas, haciendo explotar parte del muro que separa el puerto de babor.

Tepes: ¡¿...?!

Laura: ¡...!

Party Party Party

El humo de la explosión es visto desde el Emperor Croc al otro lado de la ciudad, llamando la atención de los Piratas Freak.

Cosmo: ¡¿Qué ha sido eso?!

Serena: ¿El qué?

Laura: (¿Es posible que...?)

El barco de guerra se cuela por la grieta abierta en el muro por la explosión y se acerca al puerto de babor, donde los guardias ya se han agrupado armados hasta los dientes al ver que se trata de otro ataque enemigo. Mientras tanto, los dos tripulantes del barco saltan de la embarcación. Se trata de Maxwell y Venjen, con el Almirante Garabateador con las alas de su capa extendidas mientras sostiene a Venjen de los brazos.

Maxwell: ¿Listo?

Venjen: ¡Tú tira millas!

El capitán de los Piratas Freak vuela hacia el interior de la ciudad a Gran Velocidad con Don Barbacoa agarrado fuertemente a sus brazos. Durante el vuelo, los dos piratas lanzan una ráfaga de haoshoku haki que noquea a la mayoría de los enemigos que se encuentran.

Maxwell y Venjen: ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!

Pero al final, cuando llegan al casino, los dos supernovas se dan de morros contra un muro invisible levantado con el poder de Tepes, cayendo al suelo.

Venjen: ¡¿QUÉ MIERDA HA PASADO?!

Maxwell: ¡Ese es el poder de Tepes, no fastidies que le han capturado!

Al levantarse, Maxwell y Venjen ven a un grupo de enemigos rodeándoles, pero ellos se los quitan rápidamente de encima mientras corren hacia el edificio Leoro.

Jean: ¿Hmm?

Pluma Azul-Dorada detecta su presencia segundos antes de verles llevándose por delante una fila de enemigos, encontrándose después con ellos.

Jean: ¡Ah!

Maxwell: ¡Tú!

Meredy: ¿Huh?

Venjen: ¿Y estos quienes son?

Jean: ¡Maxwell Scribble! ¡¿En qué lío nos has metido ahora?!

Maxwell: ¿Puedo suponer que no estás gaseado?

Jean: ¡Claro que no!

Tepes: Por poco tiempo.

El Último Corte se dirige a los piratas por megafonía mientras un grupo de gigantes fumigadores se une a los cientos de piratas que hay rodeándoles.

Maxwell: Supongo que podemos dejar los detalles para después.

Jean: Seh.

Venjen: ¡Eso, tenemos mucha peña a la que zurrar!

Maxwell, Venjen, Meredy y Jean unen fuerzas

Meredy: ¡Oye, te pareces mucho al Maldito!

Maxwell: ¡Ese es solo un clon malvado! ¡El original soy yo: Maxwell Scribble!

TO BE CONTINUED
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