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Capítulo 338: Una flota de cuarenta barcos

Al día siguiente de la guerra, la Marine ha recibido permiso del rey Frederick III de entrar en la isla y llevarse a todos los presos que tuvieran recompensa impuesta por el Gobierno Mundial, con la condición de que no les hicieran nada a los piratas afiliados al reino. Entre los que van subiendo a los barcos de la Marine esposados están Talos, los Piratas Deus y toda la Banda del Pulgar Invertido a excepción de Saigo Tepes, ahora escondido con los Piratas Freak.

Mientras, Proteus baja a las mazmorras del Palacio Real acompañado de una escolta de cuatro guardias. Desde la existencia de La Estantería, las mazmorras habían caído en desuso pero ahora eran necesarias para interrogar a Jacques Deus sobre la forma en la que llevó a cabo su plan.

Tras detenerse frente a una puerta de hierro cerrada, uno de los guardias la abre y deja pasar a Proteus a su interior, donde no hay nada más que una silla con Deus sentada en ella, vestido con un traje de preso y encadenado con Kairoseki en las manos, las piernas y el cuello. Otro de los guardias coge una silla que hay en el pasillo y la pone frente al pirata, permitiendo a Proteus sentarse en ella.

Proteus: Bueno, mi cuñado me ha dicho que necesitabas hablar conmigo, pues bien, aquí me tienes.

Deus levanta la mirada hacia el rey de Hoshimori, a quien desde su llegada a Grand Battle Land ha querido preguntarle lo siguiente:

Deus: Cuando organicé mi plan de ataque a este país, estaba entre mis cálculos que seríais llamado junto con vuestro ejército a ayudar a Frederick y Christina, al fin y al cabo sois familia. Por ello envié una flota de cuarenta barcos a frenaros más o menos en el segundo día de viaje. Tenía muy claro que no podrían hundir vuestros barcos al completo pero supuse que me darían más o menos un día más y que cuando llegarais hubierais perdido uno, dos, tres barcos como mucho, con varios daños en el resto.

Proteus: Ahá...

Deus: ¡Pero cuando llegasteis, vuestra flota no había sufrido ningún daño, ni siquiera en la pintura de vuestros navíos, como si simplemente hubierais barrido a mis barcos de un cañonazo y hubierais continuado vuestro camino! ¿Puedo saber cómo lo hicisteis? Sólo necesito saber eso.

Proteus: Mmm...

Proteus mira a sus soldados con una sonrisa en la cara, viendo que están tratando de aguantarse la risa por las palabras de "Frenesí".

Proteus: Pueeesss... lamento decepcionarte, "Frenesí" pero lo único que se cruzó con nosotros en nuestro viaje hacia aquí fue el mal tiempo.

Deus: ¿Eh?

Proteus: Tuvieras o no tuvieras una flota de cuarenta barcos esperándonos a medio camino, nunca aparecieron.

Deus no da crédito a las palabras del rey.

Deus: ¿Pero cómo?

Proteus: No sé, a lo mejor se hundieron en una tormenta muy fuerte, fueron atacados por un enemigo más poderoso o simplemente decidieron huir. Si ya has terminado con tus preguntas, tengo una reunión con el rey Frederick. Seguramente los marines vengan a buscarte en un rato para llevarte a Impel Down con tus hombres.

Y así, la puerta se cierra de nuevo sumiendo el interior del calabozo de nuevo en el silencio, con Deus desconcertado ante este imprevisto en sus planes.

Deus: (Hundida, derrotada, o abandonada... ¿cuál de estas tres opciones habrá sido la que ha ocurrido de verdad? Proteus no es de esas personas que mienten por diversión, ha dicho la verdad... je... pensar que mi plan ha sido tumbado por algo tan improbable como podía ser la perdida de hombres por un accidente... qué mala suerte.)

Muy lejos de ahí, en pleno mar abierto, los pedazos de cuarenta barcos pirata flotan sobre el agua. Sin embargo no ha sido por el mal tiempo, ya que hay un colosal barco pirata apuntando sus cañones contra ellos, un barco con un conocido Jolly Roger en la enorme vela mayor:

Piratas del Gigante Bicéfalo

Treinta y nueve de los cuarenta capitanes que dirigían la flota están atados de manos y pies, de rodillas sobre un barco volcado, cada uno con un pirata detrás. El cuadragésimo capitán está en el barco de su flota que sigue flotando, aunque no en buen estado, con la bandera de los Piratas Deus en el suelo frente a él. En ese momento, una voz potente y de ultratumba se dirige a él.

???: No todos los días se encuentra una flota cuarenta barcos sin su almirante entre ellos. Habéis sido muy gallitos al querer atacarnos solo por vuestra supuesta superioridad numérica, aunque os lo agradecemos, nuestros hombres llevaban un tiempo que no tenían nada bueno con lo que divertirse.

Capitán pirata: ¡Nos habéis estado cazando poco a poco! ¡¿Habéis disfrutado con eso?!

???: Sep. Mucho.

Capitán pirata: ¡E-e-e-e-escuchad, trabajamos para los Piratas Deus, ahora mismo tienen que haber tomado un país llamado Grand Battle Land, queremos crear una utopía para los criminales...

El individuo que está hablando con él se acerca para oír mejor las palabras del pirata (y para intimidarle).

Primera aparición de Cletus y Margot

???: No me digas.

En ese momento, la mujer que acompaña al gigante lanza un periódico al pirata, donde se ve la noticia de la resistencia de Grand Battle Land contra los Piratas Deus.

Capitán pirata: ¡¡¡!!!

Con esto, el gigante alza su mano hacia el pirata para después aplastarlo contra el suelo como un insecto.

Cletus: ¡NO HAY "UTOPÍA" PARA LOS CRIMINALES!

Pirata: ¡Capitanes Cletus y Margot, decidnos qué hacer con los prisioneros!

Cletus y Margot se miran, llegando a la misma conclusión.

Cletus: ¿"Prisioneros"? ¡Eso no son "prisioneros", son "TROFEOS"!

Nada más oír eso, los subordinados de Cletus y Margot alzan sus espadas sonriendo y las hacen bajar hacia los cuellos de sus "trofeos".

Capítulo 339: Un decreto que lo cambiará todo

En el salón del trono del Palacio Real, Maxwell Scribble, Buck, Creeper, Bomba, Dance Mon y Kurokage están de pie frente a Frederick y Christina. Sharkstone también está en la sala, de pie al lado de Frederick.

Frederick: Supongo que sabréis por qué os he reunido aquí después de mi discurso.

Buck: Por supuesto...


Hace diez minutos

La gente de Grand Battle Land está a la espera del discurso de Frederick anunciado para esa hora. Después de todo lo ocurrido, la opinión pública se ha dividido en dos partes, una que pide que se rompan los tratos con los piratas y otros que piden que se mantengan.

Hombre: ¡Confiamos en un pirata que casi acaba con el reino, se ha reído en todas nuestras caras!

Hombre: ¡Pero Jacques Deus ha sido derrotado por el resto de los piratas afiliados, no podemos echarlos de la isla así como así!

Mujer: ¡Que hable el rey!

Hombre: ¡Síi, que hable!

Finalmente, las pantallas distribuidas por toda la ciudad se encienden mostrando a Frederick, quien a su vez ha salido al balcón del palacio con una expresión muy seria.

Frederick: Habitantes de Grand Battle Land, os habla vuestro rey.

Este anunciamiento hace que las voces que discutían por las calles se conviertan en un silencio sepulcral.

Frederick: Hemos... hemos pasado tres días muy difíciles, empezando por el día de mi cumpleaños, día en el que os pedí que os divirtierais conmigo y os prometí que nadie lo estropearía. Este país casi es destruido por mi bajada de guardia... no puedo disculparme suficiente sólo con palabras.

Ni una palabra es oída entre el público mientras el rey se mentaliza para decir lo que va a decir, algo que no le hace ninguna gracia.

Frederick: Pero lo que sí puedo hacer es tratar de cambiar las cosas para que esteis más protegidos, al fin y al cabo, es la tarea de un rey defender a sus súbditos. Es por eso que, para aumentar las opciones para la defensa del reino...

Frederick traga saliva antes de decir algo de lo que espera no arrepentirse.

Frederick: Grand Battle Land se afiliará al Gobierno Mundial.


Creeper: Aunque esto únicamente nos perjudique, no podemos evitar comprenderlo.

Maxwell: (Adiós a mi cómoda espera de Lumiere.)


La gente se sorprende ante el hecho de que Frederick haya tomado esa decisión, notándose en los murmuros entre el público.

Frederick: A partir de hoy, éste país dejará de hacer nuevos tratos con piratas y bajará las restricciones a la Marine para entrar en él.

Hombre: ¡Y qué pasará con los piratas que nos han salvado!

Frederick: Sólo las siguientes organizaciones de forajidos podrán entrar en Ciudad Marciano sin ser directamente denunciadas a la Marine -ejem- Piratas Freak, Piratas Bucket, Piratas de Creeper, Superpiratas, Piratas Kindergarten y Piratas Discoball, además del ninja Kurokage, en agradecimiento por los servicios prestados durante todo el tiempo que han pasado en la isla. Sin embargo, en caso de ser atrapados por la Marine en esta isla, la Casa Real no podrá impedir su arresto.


Dance Mon: Algo es algo, aunque me da pena que mi relación con este elegante país haya durado tan poco...

Kurokage: (Es curioso, Don Red nunca aparece en nuestras reuniones con el rey...)

Bomba: ¿Entonces ya no podremos vivir en Grand Battle Land...?

Frederick: Públicamente no, al menos, si alguno quiere permanecer en esta isla tendrá que ser en la clandestinidad... Y ahora hablando no como rey sino como habitante de este país y como esposo, siento mucho haber tenido que poneros en esta situación a pesar de toda la ayuda que habéis prestado al país.

Maxwell: Meh... de nada, al menos nos decís indirectamente que podemos quedarnos aquí... yo soy el principal perjudicado pero entiendo que mucha gente no quiera arriesgarse a la aparición de un "Segundo Deus".

Frederick: Gracias, "Garabateador", ahora, si ya no hay nada más que decir, podéis retiraros. Tú espera aquí "Garabateador".

Maxwell: ¿Yo...? B-bueno, vale.

Cuando los demás piratas han abandonado la sala y cerrado la puerta, la reina Christina se levanta para dirigirse a Maxwell.

Christina: Sólo quería decirte que le des las gracias a Saigo Tepes de mi parte cuando le veas en tu barco.

Maxwell: ¡¡¡¿¿¿EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH???!!!

El pirata alza los brazos al darse cuenta que se han enterado de su trato con Tepes, aunque luego se queda más tranquilo cuando tanto la reina como el rey le sonríen.

Al salir del salón del trono, Maxwell se encuentra con el resto de los piratas esperándole fuera.

Buck: ¿Qué ha pasado?

Maxwell: Nada, nada, cosas mías...

Buck: Mmm...

Bomba: ¡Maxwell, Maxwell, acabamos de recibir una carta de Red!

Maxwell: ¿De Red?

El muchacho le enseña el papel rojo que han recibido de parte de red, el cual dice lo siguiente.

¡AAAAAH AH AH AH AH AH, encontraos conmigo en el Puerto Viejo de Ciudad Marciano esta tarde a las 16:15!
— Red


Capítulo 340: Los Siete Magníficos y el fin de una etapa

Los cinco piratas y el ninja se reúnen en el abandonado Puerto Viejo a la hora señalada en la carta, momento en el que los Superpiratas al completo aparecen frente a ellos.

Red: ¡RED!

Yellow: ¡YELLOW!

Blue: ¡BLUE!

Black: ¡BLACK!

Pink: ¡PINK!

Red: ¡JUNTOS SOMOOOS... LOS INCREÍBLES SUPERPIRATAS!

Buck: ... ¿Para qué nos has reunido aquí, Red?

Kurokage: ¿Y por qué no has venido a nuestra reunión con el rey?

Red: ¡AAAAH AH AH AH AH AH, porque él me lo ha contado ANTES que a vosotros, así que no me ha hecho falta venir, AAAH AH AH AH AH AH AH AH!

Creeper: ¡Corta el rollo, Red, qué quieres!

Sonriendo, Red muestra a sus compañeros piratas un Ojo del Diablo.

Bomba: ¡Oh...!

Maxwell: ¿De dónde has sacado eso?

Red: ¡De las pertenencias de Deus tras su arresto!

Dance Mon: ¿Y qué vas a hacer con eso?

Red: ¡AH AH AH, quería proponeros algo, ya que nuestros días en esta isla están contados!

Buck: Te escuchamos.

Red: ¡¿No tenéis curiosidad por saber cómo han conseguido Deus y Gertrudis hacerse con este fármaco maligno?! ¡Ya habéis sido testigos de lo que ocurre si cae en malas manos!

Creeper: Bueno... sí.

Maxwell: Deus derritió el suelo en el que estaba y después se convirtió en un monstruo gigante tras comer dos de esas.

Red: ¡Exacto, derritió el suelo cuando se supone que su poder afecta únicamente a su cuerpo! ¡Éstas cosas elevan el poder de las Frutas del Diablo hasta límites extremos! ¡¿Qué creéis que pasaría si cayeran en manos de gente más influyente y malvada como Los Cuatro Emperadores?!

Maxwell: Que no nos dejarían en paz a quienes queremos ir por libre...

Red: ¡AAAAH AH AH AH AH AH, qué listo eres, "Garabateador", y eso lleva a mi propuesta!

Todos: ¿?

Red: ¡Unamos nuestras fuerzas para encontrar al responsable de crear los Ojos del Diablo y poner fin a sus malvados planes!

Todos se muestran sorprendidos ante tal propuesta. Red les está proponiendo formar ni más ni menos que una Alianza Pirata. En ese momento, Red extiende un brazo hacia delante.

Red: ¡¿Qué me decís?!

Al principio los demás piratas se lo piensan un poco hasta que un segundo brazo es extendido hacia el de Red.

Bomba: ¡Yo me apunto, así podré seguir en contacto con vosotros!

Creeper: En ese caso... creo que yo también me uno.

Dance Mon: Una alianza formada por las más elegantes bandas que he conocido, necesitaréis un modelo de elegancia suprema así que contad conmigo y mi tripulación.

Kurokage: Sois gente honorable, amigos míos, contáis con mi ayuda para lo que sea.

Maxwell: ¡Una auténtica alianza pirata, esto no me lo pierdo!

Buck: ... ¡Oh, está bien!

Red: ¡AAAAAAH AH AH AH AH AH AH AH, ENTONCES ESTÁ DECIDIDO, CON ESTO NACE...!

Maxwell: ¡..."La Alianza de los Siete Magníficos"!

Todos: ...

Red: ... ¡AAAAH AH AH AH AH AH AH AH!

Buck: ¡¿Pero qué mierda de nombre es ese?!

Bomba: ¡A mí me gusta!

Buck: ¡Es cutre!

Kurokage: "Los Siete Magníficos"... me recuerda al nombre de una historia que aprendí en mi tierra natal...

Finalmente, se tomó la decisión de que la alianza se llamaría "Alianza de los Siete Magníficos". La misión de cada banda sería tratar de averiguar más sobre los Ojos del Diablo hasta llegar a la identidad de su fabricante y su paradero, momento en el que irían a destruir su base y su fábrica. Todas las bandas pirata partieron de la isla y tomaron su camino, siendo los Piratas Freak los únicos que oficialmente permanecieron en la isla (aunque los Superpiratas también se quedaron al ser su capitán el rey).

A bordo del Freaky Soul, Maxwell se ha quedado viendo cómo los barcos de los demás grupos se alejaban en el horizonte hasta desaparecer.

Laura: Así que una alianza...

Maxwell: Sep.

Laura: Para descubrir más sobre los Ojos del Diablo.

Maxwell: Sep.

Cosmo: ¿Y por dónde empezaremos a investigar?

Maxwell: Esa pirómana del Pulgar Invertido dijo que había conseguido su fruta del diablo a través de los Bajos Fondos, por lo que puede que su banda tenga contactos allí.

Dan: ¿Vamos a meternos en los Bajos Fondos?

Willy: ¿Qué es eso?

Saigo Tepes: El "Mercado Negro" del mundo, donde se hacen todos los trapicheos y negocios que prefieren no ser detectados por el Gobierno Mundial.

Rick: Mola.

Skorup: Algo así como la mafia...

Ana: Suena divertido.

Mika: ¿Y cómo vamos a entrar en el Mercado Negro?

Maxwell: Para eso voy a necesitar principalmente a Cosmo.

Cosmo: ¿EH?

Roco Crash: Yo he trabajado de matón a veces en los Bajos Fondos, puedo ayudaros con las dudas que tengáis sobre cómo va.

Maxwell: Gracias, Roco.

Amar: Tal vez podamos averiguar algo sobre la flor Alegría a través de esos Bajos Fondos.

Paul: Je Je Je... Creo que nos vamos a volver famosos al final.

Maxwell: No lo dudes ni un segundo, Paul. ¡Capataz, Coronel!

Capataz y Coronel: ¡SÍ!

Maxwell: ¿Habéis traído aquí los restos de ese tanque que creé cuando era malo?

Capataz: ¡Sí, Capi!

Maxwell: ¡Muy bien, vamos a echarle un vistazo, Cosmo, conmigo!

Cosmo: ¡Sí!

Maxwell: (¡Ya verán, voy a convertirme en el mayor vendedor de armas que haya habido en el Nuevo Mundo, se van a cagar...!)

Con esto, los Piratas Freak pasan a vivir clandestinamente en Grand Battle Land con la misión de ganar contactos en los Bajos Fondos. Mientras, el Viejo Lumiere cada vez está más cerca de llegar, preocupado por el cambio en la política del país.

Ésta isla ha marcado un antes y un después para los Piratas Freak, pasando de ser una simple banda novata que quería cruzar el Grand Line a ser miembros de una alianza pirata de siete tripulaciones a punto de desafiar a alguien capaz de potenciar los poderes de Fruta del Diablo de los demás. Sin embargo, encontrarle no será fácil, llegando a pasarse hasta un año entero buscándole.

TO BE CONTINUED
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