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Arco de la Determinación
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Número de capítulos 5
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Posterior Arco de la Isla Katalirty
Creador Piece enrik
El Arco de la Determinación es el primer arco de la historia de los Piratas Indenation y el primero de la Saga de la Determinación.

Capítulo 1: Los piratas son asquerosos

En una isla del East Blue, llamada Matriterra, empezaba un nuevo día. Últimamente muchos piratas intentaban atracar la isla, ya que después de la muerte de Barbablanca el número de piratas que se habían hecho a la mar había aumentado. Desafortunadamente para ellos, al llegar en Matriterra encontraban su perdición, siendo arrestados por el capitán de la base de la Marine de la isla, o siendo capturados por uno de los cazarecompensas más buenos del East Blue, Gaspare Pisciotta. Aquel día, su hijo Enzo, un chico rubio de ojos verdes, estaba desayunando cuando sintió que alguien gritaba.

Hombre: ¡piratas! ¡Vienen piratas!

Mujer: ¡rápido, que alguien llame al capitán Aristanis!

Enzo cogió su machete y salió corriendo de la casa con la tostada aún en la boca. Por el camino se cruzó con su amiga, una chica más bajita que él, con el pelo verde grisáceo y apariencia general de un chico.

Enzo: oh Narbulia, eres tú. ¿Dónde están tu padre y Tadasune?

Narbulia: no creo que tarden mucho, aún estaban dormiendo n.n’ ¿y el tuyo?

Enzo: se fue el otro día a una isla cercana a hacer no sé qué de unos trámites sobre el último piratas que capturó… hablando de capturar, ¿leíste el otro día sobre la muerte de Barbablanca y Puño de Fuego?

Narbulia: sí, Tadasune y mi padre lo celebraron por todo lo alto, sobretodo mi padre, ya sabes cómo odia a los piratas… ¿y el tuyo? Como cazarecompensas se debió alegrar, ¿no?

Enzo: pues… la verdad es que no mucho… *serio* le oí murmurar un “descansa en paz” o algo así…

Narbulia le contestó con un interrogante en la mirada, pero Enzo no dijo nada más. Habían llegado al puerto, donde un hombre grande y corpulento amenazaba con cargarse la isla si no le daban lo que él quería.

Pirata: soy el capitán Puortupalu, os aviso que piden seis millones por mi cabeza… ¡dadme todo lo de valor que tengáis o sufriréis mi ira!

Enzo: ugh… los piratas son asquerosos…

Puortupalu: ¿hmm? Vaya… aquí tenemos los dos primeros aspirantes a cadáveres…

Enzo: heh… Narbulia, ¿practicaste desde la última vez?

Narbulia: *sacándose dos pistolas de su chaqueta* si me lo cargo entro a la Marina seguro…

Capítulo 2: Versus Puortupalu

Puortupalu: puorhohoho, ¿la Marina? No creo que llegues a entrar nunca…

Narbulia: ¡cállate! ¡Cuando acabe contigo mi padre me dejará entrar, ya lo verás!

Puortupalu: meh *dirigiéndose a Enzo* ¿y tú, niño? ¿También quieres ser marine?

Enzo: no sé ni para que te contesto… pero no. Me entreno para ser cazarecompensas como mi padre.

Puortupalu: cazarecompensas… son odiosos.

Enzo: argh, para qué te hablaré…

Enzo corrió hacia el pirata con el machete en mano para atacarle, pero Puortupalu fue más rápido y le disparó con el guantalete-ametralladora que llevaba, derrotándole en seguida.

Narbulia: joder… ¡Sinnia Casteddu! *dispara con precisión a Puortupalu con las dos pistolas a la vez, pero este se acerca a ella defendiéndose con su arma y la golpea, dejándola K.O también.*

Puortupalu: puorhohoho, ¿y vosotros queríais capturarme? Ahora escarmentareis…

Hombre: ¡mirad, han llegado los marines!

Mujer: ¡es el capitán Aristanis!

Un grupo de soldados de la Marina habían llegado, con el capitán Aristanis al frente. Era un hombre alto, con pelo grisáceo y mirada seria. Llevaba un uniforme de la Marina gris. A su lado estaba Tadasune, un chico rubio con un uniforme de marine gris como el de su superior.

Aristanis: hmmm… qué patéticos sois… Tadasune, encárgate del capitán. Los demás encargaros del resto de la tripulación.

Tadasune y los soldados: ¡sí, señor!

El joven corrió hacia Puortupalu con una espada, con el pirata disparándole sin cesar.

Tadasune: ¡Barigadu! *después de haber esquivdo todas las balas del guantalete-metralleta, le da un gran corte en el brazo, haciendo que se le caiga el arma* ¡Ghilarza! *lanza un corte horizontal hacia el torso del pirata*

Puortupalu: mi-mierda… *cae inconsciente al suelo*

En ese momento el resto de la tripulación de Puortupalu había sido derrotada. Aristanis sonrió con arrogancia, mirando a Enzo y Narbulia, que habían despertado.

Aristanis: ¿esta escoria es la que os ha vencido? Narbulia, aún no estás preparada para ser Marine… *la chica hizo una mueca de tristeza* soldados, rematad a ese.

Cuando los marines estaban a punto de disparar para acabar con el capitán pirata, llegó un bote no muy grande con un hombre a bordo. Llevaba vaqueros, una bufanda roja, un sombrero y una escopeta. Enzo se alegró al verlo, levantándose con dificultad.

Enzo: padre…has vuelto…

Gaspare: ¡¿pe-pero qué ha pasado?! Hijo, Narbulia, ¿estáis bien?

Aristanis: nos han atacado estos piratas cuando estabas de parranda, cazarecompensas de pacotilla…

Narbulia: pero Gaspare no…no ha tenido la culpa, papá…

Gaspare: yo…

En aquel momento el capitán pirata derrotado despertó, incorporándose con algún quejido. Cuando vio al cazarecompensas se quedó muy sorprendido.

Puortupalu: tú… tú eres…

Gaspare: …

Puortupalu: Salvatore Giuliano, “el Vaquero Bandido”… eres tú, ¿verdad?...

Gaspare: ¡¡…!!

Todos los presentes quedaron sin habla ante aquella revelación. El primero en reaccionar fue Aristanis.

Aristanis: ... ya decía yo… 20 años sospechando sobre eso… el pirata con una recompensa de 127 millones que dicen que luchó una vez contra Gold Roger… *sonrisa tenebrosa* por fin eres mío…

Enzo: qué… ¡¿qué está pasando aquí?!

Capítulo 3: La carta

Enzo: ¿qué significa esto? ¿Cómo que 127 millones? ¿Cómo que contra Gold Roger? Como que…pirata… ¡pero si tu odiabas a los piratas! ¿Soy hijo de un pirata? ¡¿Espera… seguro que eres mi padre?!

Narbulia: Enzo…

Salvatore: tsk…

Salvatore cogió las bolsas que llevaba y corrió hacia Enzo, lo cargó como si fuera un saco y se lo llevó de allí.

Aristanis: Narbulia, síguelos e infórmame de lo que digan. El resto, aseguraos de que no pueda escapar aquí.

Narbulia se levantó con algo de dificultad y corrió hacia donde había huido el cazarrecompensas pirata.

Tadasune: ¿y qué haremos con Enzo, señor?

Aristanis: meh, no creo que sea un estorbo… pero, si hiciera falta, lo eliminaríamos también, por cómplice…

Tadasune: …

Puortupalu: *pensando* joder, esto pinta mal…

Salvatore y Enzo habían llegado a su casa. El pirata dejó a Enzo en su cama y se puso a buscar algo entre los cajones.

Enzo: ¿y ahora qué estás haciendo? ¿Me vas a explicar qué cojones está pasando aquí de una vez o qué?

Salvatore: shhh, a eso voy… ahá, aquí está.

Salvatore sacó unos papeles de uno de los cajones y se los enseñó a Enzo.

Enzo: ¿qué es esto?... ¿una carta? A ver…

“Querido Enzo, no sabemos cuánto tiempo habrá pasado desde que te dejamos en esta isla hasta que puedas leer esta carta, pero esto es algo que tarde o temprano deberías saber: tu padre Gaspare no es tu padre, en realidad se llama Salvatore y es un pirata que tuvimos la suerte de conocer poco antes de que nacieras. También debes ser que no te apellidas Pisciotta, ese apellido lo elegió Salvatore para poder protegerte, tu apellido real es Palermu; seguramente no sepas nada de nosotros, pero los Palermu somos una familia muy importante aquí, en el Nuevo Mundo. Si quieres saber más de nosotros, y crees que estás preparado y determinado a conocernos, embárcate y ven a vernos, nosotros te esperaremos. Nos dará igual si vienes como viajero, como Marine, o como pirata. Suerte.”

Enzo: … no jodas, ¿en serio?

Salvatore: *suspiro* sí… perdóname por haberte engañado todo este tiempo, pero lo hice para protegerte, tienes que creerme.

Enzo: ¿esperas que me crea esto y me vaya al Nuevo Mundo por un trozo de papel? ¡es absurdo!

Salvatore: absurdo o no, yo tengo que irme de esta isla, no creo que Aristanis me tenga mucha estima ahora que ha descubierto mi identidad. Y la verdad, no creo que estés seguro aquí tu tampoco ya. Puedes coger mi bote, o podemos salir juntos, o…

Enzo: no, no voy a salir de aquí, voy a hablar con Aristanis.

Salvatore: ¡Enzo, espera!

Al abrir la puerta, Enzo vio que Narbulia los había estado escuchando todo el rato.

Enzo: …

Narbulia: …

Capítulo 4: Cuestión de determinación

Enzo y Narbulia se miraron unos segundos, hasta que el chico habló.

Enzo: ¿qué haces aquí? ¿Nos espiabas?

Narbulia: esto…

Salvatore: tsk, seguro que te envía Aristanis.

Narbulia: bueno… ¿de verdad eres de la familia Palermu?

Enzo: ¿sabes quiénes son?

Salvatore: …

Narbulia: Aristanis me habló de ellos una vez… son una familia muy importante y misteriosa… en el Inframundo.

Enzo: ¿infra…mundo? ¿Es eso cierto, pad-digo, Salvatore?

Salvatore: … sí. Los conocí unos días antes de que nacieras en el Nuevo Mundo. A cambio de perdonarme la vida, me ordenaron que te criara en el East Blue hasta que fueras lo suficientemente fuerte para ir a buscarlos. A cambio, ellos moverían los hilos para que la Marina me diera por muerto, para poder protegerte. Tienes que creerme, Enzo.

Enzo suspiró, llevándose una mano en la frente.

Enzo: y en caso de que eso fuera cierto, ¿crees que soy lo suficientemente fuerte para ir?

Salvatore: sinceramente no, hijo. Pero todo es cuestión de determinación y coraje. Además seguro que encontrarías algunas personas que querrían acompañarte.

Enzo: … pero, ¿hacerme pirata? Tú me entrenaste para ser cazarrecompensas.

Salvatore: lo que te he enseñado sirve para ambas cosas, como te puedes imaginar.

Enzo: hmm… ¿tú vendrías conmigo, Narbulia?

Narbulia: no puedo… ya sabes que mi sueño es entrar en la Marine…

Salvatore: ¡pero si Aristanis no te dejará nunca formar parte!

???: ¿Acaso habláis de mí?

Salvatore: mierda…

Narbulia: padre, ¿Por qué estás aquí? Me dijiste que fuera yo y que ya te informaría después.

Aristanis: ya, pero como imaginaba te dejaste ver y encima estabas pensando en traicionarme…

Narbulia: ¡no es verdad, si precisamen-!

Aristanis: está claro que fue una mala idea cogerte de aquel orfanato… has salido una completa inútil, ni siquiera pudiste vencer a un pirata de pacotilla.

Narbulia: ¡¡…!!

Enzo: desgraciado…

Salvatore: …

Narbulia cayó de rodillas, en shock. Justo cuando Salvatore y Enzo iban a atacar a Aristanis, oyeron una voz de alguien que se acercaba.

???: ¡Capitán, capitán es urgente!

Aristanis: ¡AHORA QUÉ! Oh, Tadasune… ¿Qué te ha pasado?

El chico marine había aparecido con bastantes rasguños y heridas, jadeando.

Tadasune: nos… nos han atacado… señor… una pirata…

Aristanis: ¿¿??

En el puerto, todos los soldados habían sido vencidos por una sola mujer.

???: ¿Y ya está? Esta morralla te derrotó, ¿no te da vergüenza? Tanto musculo para qué, Puortupalu.

[Licuddia, capitana pirata con recompensa de 67.000.000.Berrysymbol]

Puortupalu: *cof cof* …meh.

Capítulo 5: Lo he decidido

Minutos antes, en el puerto…

Puortupalu: cof cof… odio admitirlo… pero eres bueno, chico… tendré que llamarla…

El pirata cogió un den den mushi que guardaba en sus pantalones y pulsó un botón. Al darse cuenta, Tadasune le lanzó un tajo con su espada.

Tadasune: ¡Ardaule!

Puortupalu: ¡¡aargh!! …hah… demasiado tarde… ya la he llamado… no tardará mucho en venir…


Tadasune: “¿quién?” le pregunté, y me contestó que una capitana aliada suya y que me daría una paliza sí o sí, pero yo le contesté que…

El marine seguía hablando con aún algo de dificultad sin darse cuenta de que allí sólo quedaban él y Narbulia, que seguía de rodillas llorando. Los demás habían ido corriendo al puerto.

Aristanis: no os penséis… arf… que me he olvidado de vosotros… arf… criminales.

Salvatore y Enzo: …

Cuando llegaron al puerto, vieron a la pirata. Era una mujer alta, musculosa, con el cabello negro largo y suelto, y ojos de color marrón rojizo. El capitán marine la reconoció en seguida.

Aristanis: … “Kagura Senshi” Licuddia… ¿qué hace una pirata como tú en un rincón del East Blue como este?

Licuddia: ¿hmm? ¿Acaso eres alguien a quien tenga que dar explicaciones?

Aristanis: *agachándose para coger una pistola del suelo* no des ni un paso o…

Licuddia: ¡Caltagirone!

La mujer pirata le dio un fuerte y sonoro puñetazo en la cara del capitán marine, rompiéndole todos los huesos al instante y mandándole lejos dejándolo K.O.

Savatore y Enzo: ¡¡!!

Licuddia: bueno… ¿y vosotros quienes sois?

Puortupalu: ese hombre es el “Vaquero Bandido”.

Licuddia: ah, ¿sí? ¿Aquel que el Gobierno da por muerto desde hace 18 años?

Salvatore: s-sí… gracias por ayudarnos…

Licuddia: ha sido casualidad… déselas al inútil ese *señalando a Puortupalu*

Puortupalu: ¡¡oye!!

Licuddia: dime… ¿Qué pretendes hacer ahora? No creo que puedas quedarte aquí por mucho tiempo.

Salvatore: no… supongo que tendré que irme… pero no tengo transporte, mi bote pensaba dárselo a Enzo, aunque no sé si quiere-

Enzo: sí, lo he decidido. Me haré pirata e iré al Nuevo Mundo.

Salvatore: oh, ¿estás seguro?

Enzo: sí… voy a pedirle a Narbulia si quiere venir conmigo y cogeré mis cosas.

El chico se fue a buscar a su amiga, dejando a Salvatore un poco preocupado. Licuddia se dio cuento de ello.

Licuddia: ¿es tu hijo?

Salvatore: ¿eh? Oh bueno, es una historia larga…

Licuddia: no te preocupes, tendrás tiempo de contármela… te invito a unirte a mi tripulación, los Piratas Hanzo.

Salvatore: yo… no sé qué decir…

Licuddia: es fácil, sólo di que sí. Ah, Puortupalu, tú también puedes unirte si quieres, ya que te has quedado sin tripulación.

Puortupalu: tsk…

Enzo estaba al lado de Narbulia, un poco más calmada. El chico ya había pasado por su casa y la de Narbulia para coger las cosas de los dos. Tadasune yacía en el suelo, desmayado por sus heridas y sin que nadie se preocupara por él.

Enzo: Narbulia, sé que todo esto también ha sido muy repentino para ti, y que aún no somos tan fuertes como nos creíamos, pero… ¿te gustaría unirte a mí y hacerte pirata conmigo? Eres mi mejor amiga, te necesito.

Narbulia: … sí, vendré. Le demostraré a ese desgraciado de Aristanis que soy una buena luchadora… y, para qué negarlo, también me ha entrado curiosidad con lo de tu familia… supongo que por eso quieres ir, ¿no?

Enzo: sí… debe ser mi destino, hehe.

Cuando los dos amigos llegaron al puerto, vieron a los tres piratas a punto de irse también en el barco de la “Kagura Senshi”.

Salvatore: oh, veo que ya tienes a tu primera compañera.

Enzo: heh.

Los dos se dieron un gran y sincero abrazo, intentando evitar ambos que se les escapara alguna lágrima.

Enzo: gracias por todo, padre.

Salvatore: … gracias a ti, hijo.

Al separarse, Salvatore comprobó con la mirada el equipaje de Enzo y Narbulia.

Salvatore: ¿lo tenéis todo? Espero que mi bote sea lo bastante grande.

Enzo: tranquilo, estaremos bien. ¿Verdad, Narbulia?

Narbulia: sí… ¿y vosotros qué haréis?

Licuddia: la liaremos parda un poco por ahí, a ver si os da algo de ventaja para que avancéis sin llamar mucho la atención.

Enzo: gracias, muy amable por tu parte.

Licuddia: no es nada. Además, con mi nuevo fichaje mis compañeras lo pasarán genial, huhu.

Puortupalu: oye, que yo también vengo, ¿recuerdas?

Licuddia: tú a fregar.

Al cabo de unos minutos, Enzo y Narbulia ya estaban listos para zarpar.

Salvatore: suerte, Enzo.

Enzo: lo mismo digo. *suspiro* venga Narbulia, vamos allá.

Narbulia: sí, capitán *sonriendo*

Enzo: heh.

La capitana de los Hanzo y sus nuevos tripulantes miraron como la nueva tripulación pirata se alejaba en el mar.

Licuddia: ¿crees que conseguirán sobrevivir?

Salvatore: sí… estoy seguro que sí… tendremos noticias de ellos pronto, no lo dudo.

TO BE CONTINUED
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