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Arco Real
Real
Información
Número de capítulos 126 (853 a 978)
Fecha de creación 03/03/20
Fecha de finalización 01/08/20
Anterior Arco de la Bailarina
Posterior Ave Azul Zero: Monochrome
Creador Darkarchangel

El Arco Real es el trigésimo segundo arco de la historia de los Piratas del Ave Azul y el segundo y último de la Saga de la Liberación.

Antecedentes

Los Piratas del Ave Azul y sus aliados llegan a Brusian, lugar donde al fin logran encontrar a Jane Aprilia. Tras un gran esfuerzo y muchas peripecias, Jane es rescatada y liberada, no obstante, al hacerlo, se meten en problemas mucho más grandes.

Capitulo 853: ¿En que lío nos metimos?

Real

1. Adjetivo. Que tiene existencia verdadera y efectiva. 

2. Adjetivo. Del Rey, la Reina, la Realeza o que tiene relación con estos.

Puerto Alcázar, Brusian. 

Es una noche tremendamente oscura. Salvo por su barrio rojo, El marginado puerto no cuenta con iluminación más allá de ciertas horas, cuando la gente aun esta despierta, pero a altas horas de la madrugada, no hay ni un alma cerca… aunque eso no es completamente cierto. Los Piratas de la Alianza de Todos somos Esclavos esperan pacientemente en los mueles, ¿Qué cosa esperan? 

Angélique: Ya están aquí… 

Esperan a los más de 15 barcos que están llegando justo en ese momento al puerto, la flota del Zafiro, la flotilla de Wind Jester y las naves de los Piratas de Hollow y la Luna de Sangre Azul.  Las naves atracan, abarrotando los muelles por completo, y luego sus tripulantes comienzan a desembarcar, siendo la primera la Vocera de la Alianza.

Betula: Así que este es Brusian. Hmmm… 

Ink: Hola, Betu. 

Wendy: Es bueno verte, Betula. 

Shane: Lamentamos lo acelerado del asunto, pero de verdad nos pareció importante. 

Betula: Lo se… 

La mujer aun se ve seria, de forma similar a como la vieron la última vez, aunque parece menos severa. La mujer se fija que entre la gente que la recibe falta alguien, lo que la hace esbozar una mueca. 

Betula: Angélique… 

La aludida voltea con un dejo de sorpresa, pues se encontraba más lejos. Al estar a prueba junto al resto de la tripulación, nadie de esta ha ido a recibirla. 

Betula: ¿Dónde está tu capitán?... ¿Esta bien? 

Angélique: Ah… está con la gente de la que seguro ya le hablaron pero está bien... Es peligroso que ellos vengan aquí, así que la Alianza debe ir a su encuentro, lo veremos allá. 

Betula: Ah, entiendo… 

La voz del Zafiro del Mar aun es grave, pero Angélique nota una pizca de alivio en su cara cuando le dice que Jean esta bien. Mientras, no tardan en bajar los otros lideres de la Alianza y sus tripulantes. 

Fernand: Que lleven a las señoritas rescatadas a mis navíos, están mejor adaptados. Lady De Bourgh las recibirá. 

Shane: Bien, le diré a mis hombres. 

Fitz: Hey, Angie. 

Angélique: Hola, Fitz. 

Mark: Ustedes se quedarán con el resto de los hombres. Cuiden las naves y no hagan nada sospechoso. 

El hombre ensombrerado habla a Maximilian y su gente, los cuales solo asienten. Aun son tratados como extraños peligrosos, con buena razón tal vez, pero aun así, ninguno de ellos se queja. 

Maximilian: Vale, haremos lo que nos digan. 

Mientras, los miembros del Consejo se preparan para salir a donde deben ir ya mismo. Pronto todo esta listo. 

Ink: ¿partimos ya? 

Fernand: Si. 

Hollow: Ya estamos listos. 

Shane: Vamos, entonces. 

Y así, el grupo del Consejo y varios miembros de bajo rango atraviesan Alcazar y se dirigen a un solitario camino nevado, avanzando en silencio debido a la hora y el frio. Aunque algunas mentes hacen mucho ruido, en especial la de la vocera. 

Betula: (¿En que lío nos hemos metido, Jean Black?) 

Tres días antes… 

Angélique: Por favor, Jean. Contesta... 

Han pasado horas, y aunque Angélique no ha dejado de intentar contactar a su capitán, ella y sus aliados ya están empezando a temer lo peor, pues no contesta en ese último intento. 

Katrina: ¿Qué hacemos? 

Shane: La tormenta ya empieza a bajar, tal vez… 

Pero en ese preciso momento, el Den Den Mushi de Angélique comienza a sonar., y está lo contesta casi con desesperación. 

Angélique: ¡¿Diga!? … ¡Jean!  *murmura* Gracias al cielo *grita de nuevo* ¡¿Estás bien!? 

Al enterarse que ha contestado, todos los aliados se reúnen alrededor del Den Den Mushi de Angélique. 

Jean:  *al otro lado de la línea * Estoy bien, estoy bien. 

Angélique: ¡llevo siglos llamándote! ¿¡Que pasó!? 

Jean: Lo siento, mi Den Den Mushi se había congelado. 

Evangeline: ¡Jane! ¿¡Está Jane contigo!? 

Jean: Si. Ella esta conmigo, está bien. 

Del lado de Jean, Jane escucha con sorpresa por tanto interés hacía su perdona, mientras que Rosolynde y Emeric se ven confundidos. 

Angélique: Este no es tu número usual. ¿De donde llamas? 

Jean: Las personas con las que estoy me lo prestaron. 

Angélique: ¿Personas? 

Shane: ¿Donde estás? Iremos por ustedes en cuanto la tormenta pase. 

Jean; No. No podemos irnos aun. 

Shane: ¿Qué? ¿Por qué? 

Todos sus amigos son los confundidos ahora, para colmo, Jean no contesta la pregunta. 

Jean: Perdón, Shane. Se que ya me has hecho muchos favores últimamente pero tengo que pedirte uno más.

Shane: Ah, uhmmm… si, si claro. ¿Qué necesitas? 

Jean: Contacta a Betula y al resto del consejo. Hay una situación aquí que requiere atención.

De regreso al presente… 

Eso es lo que ha ocurrido, y  toda la Alianza ha terminado viniendo a Brusian. Directamente gracias a las Vivre Cards, lo que ha hecho un viaje rápido. Tras unas horas de caminata, llegan al punto acordado.  Una gran cueva, y en su entrada, se puede ver a Jean. 

Jean: Chicos. 

Angélique: Jean, que bueno verte. 

Fernand: Joven Black. 

Hollow: Ha pasado un tiempo. 

Todos entran y saludan al peliazul, excepto Betula, que no dice nada. Aunque se alcanza a apreciar una expresión parecidaa una sonrisa. Dentro de la cueva, son recibidos por los Brusianos. 

Rosolynde: Gente de Todos somos Esclavos, sean bienvenidos. 

Capítulo 854: ¿Qué votan?

Jean: Permítanme presentarlos. Ella es Dame Rosolynde… la Her…

El peliazul esta apunto de llamarla la heredera, no obstante, recuerda que a la mujer no le gusta ser llamada así además de que su expresión ya denota ese pesar. Así que se corrige rápido.

Jean:… la General del Ejército Real de Brusian al servicio del Rey Lauritz, anterior monarca del reino.

Rosolynde: A su servicio.

Betula: Un placer.

Jean: General, le presento a mi maes… a mi… a…La vocera de Todos somos Esclavos…

Es fácil notar el titubeo en la voz de Jean. El peliazul siente que ya no tiene derecho a llamarla su maestra. Betula, no obstante, reacciona con leve pesadumbre a que no le diga así, pero no dice nada.

Betula: Karma Betula a sus ordenes. Y estos son los otros líderes y miembros del consejo de Todos somos Esclavos. Ink, Fernand Winchester, Hollow…

Tras las presentaciones, Rosolynde y sus allegados más cercanos, Emeric, y los capitanes Wine y Shade hacen una leve reverencia.

Rosolynde:  Os agradecemos por venir hasta acá en tan poco tiempo y bajo éstas circunstancias asi como por prestarnos su ayuda para… 

Betula: Perdóneme, general. Pero voy a dejar esto claro. Todos somos Esclavos aun no ha decidido dar su ayuda. 

Emeric: ¿Qué? 

Shiny: Pero… 

Jean quiere replicar también, no obstante, sabe bien que no tiene voz ni voto en el momento, así que se abstiene. Por fortuna, parece que no es todo lo que Betula y compañía tienen que decir. 

Betula: Pero hemos venido aquí por que nos lo ha pedido uno de los nuestros… 

Curiosamente, varios miran a Jean  al decir esto, pero luego siguen mirando a los Brusianos. 

Betula: Y porque consideramos que es un asunto que requiere atención. Mas o menos ya estamos al tanto de la situación aquí, pero nos gustaría oírla de usted para conocer mejor el panorama. 

Rosolynde: Por supuesto. 

Los Brusianos proceden entonces a contarles a ellos también la historia que ya explicaron antes a Jean y Jane, y tras unos minutos, todos en… Todos somos Esclavos se ven pensativos. 

Hollow: Entonces… ¿dicen que han esclavizado regiones enteras? 

Emeric: Si… Mi hogar es una de ellas. 

Fernand: Y ha perdido a todos sus aliados. 

Shiny: Casi todos. Solo nosotros y un par de contingentes más resisten…hasta donde sabemos. 

Ink: ¿Hasta donde saben? 

Brimstone: También tenemos problemas de comunicaciones. Nos han irrumpido las señales varias veces. No hemos sabido de ellos en días. 

Betula: *Sobándose el puente de la nariz* Si que es una situación complicada. 

Shane: No podemos ignorar a los esclavos. Es nuestra misión. 

Mark: Pero aun supone un peligro muy grande. Nos estaríamos metiendo en una guerra civil. 

Silvya: El asunto de la Marine no me gusta tampoco. Tarde o temprano investigarán a su soldados muertos. Bueno para Dame Rosolynde y su ejercito tambien, talvez, pero si nos encuentran en ese momento… 

Fernand: Si las cosas salieran mal… saben que mucho de los recursos que aporta Wind Jester dependen de nuestra fachada. Participar en una guerra es exponerse y perder la fachada sería perderlo todo. 

Devon: Y eso sería considerando un caso en el que no perdamos… o acabemos muertos. 

Hollow: Aunque en escala y riesgo no sería muy diferente a la operación contra Canro Kitchen. 

Mark: Con la diferencia de que lo de Canro Kitchen llevamos mucho tiempo planeándolo. Es un tanto repentino. 

Hay muchos contras y riesgos, eso es muy evidente. Pero, son Todos somos Esclavos después de todo. Escogieron su misión al unirse, y no pueden simplemente dejarla de lado. Esa gente los necesita… 

Betula: *suspiro* ¿Quién vota a favor de que todos somos Esclavos se alíe al ejercito de Dame Rosolynde para participar en una guerra civil?

Y a pesar de lo ominoso de la situación, todos alzan la mano. No obstante faltan más manos, y Betula voltea hacia ellas.

Betula: Jean, Angélique. ¿Qué votan? 

La pelirroja y el peliazul se miran sorprendidos entre ellos y luego a Karma tambien.

Jean: Pero, nosotros…

Angélique: Estamos a prue…

Betula: ¿Qué votan?

Dándoles a entender que ya no están a prueba y nuevamente tienen potestad en la Alianza, ambos se muestran sorprendidos, pero alegres, y alzan la mano al unísono.

Betula: Esta decidido entonces.

La mujer extiende su mano hacía Dame Rosolynde en señal de amistad, y Rosolynde, con una leve sonrisa en el rostro al igual que sus aliados, la toma con fuerza.

Betula: Todos somos Esclavos irá a la guerra.  

Capítulo 855: Conocer antes de conocer

Una vez forjada la nueva alianza, el Real Ejercito Real y los Brusianos empiezan a establecer planes y objetivos. 

Hollow: Lo primero que deberíamos hacer es intentar reestablecer sus comunicaciones. Asi tambien podremos mantenernos en contacto. 

Emeric: Opino lo mismo. 

Fernand: Dicen que sus comunicaciones fueron intervenidas, ¿no? En mi barco hay un par de Shiro Den Den Mushis que podemos usar. Fitz, manda a traerlos. 

Fitz: Si, señor. 

Betula, no obstante, permanece un poco más apartada. No está tomando parte de la conversación actual. Jean, que se da cuenta de esto, intenta acercarse y hacerle plática. 

Jean: Hey, Betula… 

Betula: Hey… 

No obstante, esta ha recuperado esa seriedad que tenía la última vez que se vieron, la severidad en su mirada pesa. 

Jean: Entonces… ya no estamos a prueba. 

Betula: No. 

Jean: Ah… entiendo. 

Un silencio que se prolonga hasta ser de un largo incomodo se cruza entre ellos, así que al final, Betula vuelve a hablar. 

Betula: Has demostrado compromiso con Todos somos Esclavos de nueva cuenta, por eso ya no estás a prueba. 

Jean: Gracias por confiar en nosotros… en mí. 

Pero ella no le mira a la cara. 

Betula: Fue decisión del consejo. Agradécele a ellos. 

Y agitando su capa para acomodarla, Betula se hace a un lado para participar en los planes de la guerra. Impactado por la frialdad de su maestra, Jean se queda decaído. Jane, que en todo el rato, que han estado ahí, no se ha separado de su lado, pregunta por lo que ha presenciado. 

Jane: ¿Quién es esa mujer? 

Jean: Es Betula. Mi aliada y mi maestra. Es muy buena gente pero… le hice algo malo hace no mucho. No hablamos mucho desde entonces. 

Jane: ¿algo malo? 

Pero en ese momento, notan que la Primer Oficial del Zafiro le observa, y al voltear a verla de vuelta, ella le sonríe levemente. 

Fleur: Tranquilo, piénsalo como una madre enojada. 

Y sin más, Fleur también regresa a la reunión, dejando a Jean y Jane un tanto confundidos.

Jane: No entendí. 

Jean: No te preocupes, yo tampoco. 

Casi al mismo tiempo, Ink avista a Jane con Jean, y no tarda en correr (aunque no realmente) hacía ella. Jane se perturba al verla venir, aunque se relaja cuando habla. 

Ink: ¡Jane! Que bueno que estás bien. 

Jane: *mirándola y entrecerrando los ojos*¿Ink? Casi no te reconocí. ¿Tambien cambias de color igual que Jean?

Ink: Je. Más bien es al revés. 

Jane: ¿Pudieron sacar a las otras chicas? ¿A Marseille? 

Ink: Si, todas ellas estan bien y a salvo. Shenanigan, jeje, no tanto. 

Esto llena de alivio a la castaña, aunque aun esta algo abrumada. Principalmente porque varias personas más aparecen para saludarla, aunque la ven como si ya la conocieran. 

Shane: ¿Es quien creo que es? 

Para colmo, entra en pánico cuando entre los que vienen aparecen un gyojin y una sirena. Su primera experiencia con ambas especies la llevó a la esclavitud, y aunque conoció esclavos de esas razas también, nunca pudo perderles el miedo, por lo que se aferra al brazo de Jean con fuerza. 

Jean: ¿Jane? 

Los que le producen el terror, no obstante, se dan cuenta de ello, por lo que se presentan con humor y de forma amigable.

Shane: Tranquila. No mordemos. Ella a veces pega, pero sólo a mi.

Wendy: Y él a veces dice cosas estúpidas * le da con el puño en la nuca*

Shane: ¡Au!

Wendy: Pero es bueno, y es lindo.

Ella le da un besito en la mejilla estirándose lo mejor que puede y haciéndolo ruborizarse. No obstante, la acción le cuesta algo de trabajo, y luego, se queja sonoramente, como si no tuviera aire. 

Shane: ¿Cielo? 

Gareth: ¿Otra patada? 

Wendy: Si… creo que me movió un pulmón… 

Jane solo entonces nota su abdomen cargado de vida, sintiéndose menos asustada por ello, además de que Jean se decide a presentarlos muy efusivamente. 

Jean: Ellos son Gareth, Shane y Wendy. Navegaron con nosotros un tiempo y son grandes aliados nuestros. Sin ellos, nunca habríamos logrado encontrarte. 

Jane: ¿En… en serio? 

Wendy: No fue nada. 

Gareth: Fue un placer ayudar. 

Shane: *sonrojado* Ay, por favor. Solo les di un registro de compra que encontré. 

Jean: Aha. Y luego los mil favores que nos hicieron. No seas tan modesto, hombre. 

La última en acercársele en ese momento es Angélique, cuya mirada Jane la siente profunda, pero tambien cálida.

Jean: Jane, te presento a Angélique. Mi camarada, Primer Oficial y Navegante. 

Angélique: Es un placer al fin conocerte, Jane. 

Jane: ¿camarada? Entonces tu… ¿tambien navegaste con mi hermano? 

La pregunta llena de pesadumbre a todos, pero la pelirroja aun responde la pregunta.

Angélique: Si, navegue con tu hermano… lo siento mucho.

Jane: Descuida… yo también lo siento.

Hay silencio por unos segundos, pero Jean lo rompe.

Jean: Me parece que no necesitan que todos estemos por aquí. ¿Que les parece si llevamos a Jane a la Ocean Spirit? 

Jane: ¿Ocean Spirit?   

Capítulo 856: El espíritu del mar y su gente te saludan.

Un nuevo día ha amanecido. Soleado por una vez, pero aun lo suficientemente helado para que la nieve no se derrita. Es en este día que capitán y primer oficial van de regreso a los muelles de Puerto Alcázar , y con ellos, su protegida.

Jane: Me duelen los pies…

Jean: Oh. ¿Quieres que paremos a descansar antes?

Jane: No. Creo que es por los zapatos…

La chica esta vez va mucho mejor ataviada para el frio con ropa que le dieron los Brusianos, permitiendo a Jean también recuperar sus prendas. Aunque la ropa es fea y vieja de pelotas.

Jane: Creo que… no me acostumbró a ya no usar tacones.

Angélique: Je, igual me pasa. No te preocupes, ya casi llegamos.

Y tiene razón. Tras unos cuantos minutos más, finalmente arriban a los muelles, en donde Jane mira embelesada el mar y los barcos, después de todo, viajar siempre fue su gran sueño. Los piratas la llevan entonces al barco de madera azul y velas negras, con una pluma en la bandera y una mujer alada en la proa.

Jane: Está es…

Jean: Si. Bienvenida a la Ocean Spirit.

Los piratas se disponen a ayudarla subir con cuidado por el tablón, mientras que adentro de la nave, se oye un gran revuelo.

Mia: ¡¿Ya llegó!?

Taylor: ¡Ya está aquí!

Big Bird: ¡Aquí, aquí!

Taylor: Oh, cielos, cielos, cielos…

Jane escucha todo el barullo confundida desde antes de subir, pero al estar ya encima de la nave, no hay más barullo. Solo un montón de rostros sonrientes que la esperan de frente.

Piratas del Ave Azul: ¡Bienvenida!

Jane: ¡Ah!

La castaña se ve algo asustada por esta interacción, incluso metiéndose un poco detrás de , lo que preocupa a los que le dan la bienvenida. No obstante, Jane se da cuenta rápidamente de que no quieren lastimarla, y Jean, una vez más, actúa como mediador.

Jean: Jane, ellos son mis camaradas. Los Piratas del Ave Azul. Ya conoces a Angélique. Ellos son Bert, Mia…

Bert: Un placer.

Mia: Hey. 

Jean: Taylor, Samir…

Taylor y Samir: *tomados de la mano* Hola.

Jean: Isabel…

Isabel: Es lindo conocerte.

Katrina y Evangeline tambien están con el grupo para dar la bienvenida, pero algo más atrás, y no alzan la vista cuando son nombradas para saludar. Parecen avergonzadas por alguna razón. 

Evangeline: Saludos…

Katrina: H… hola…

Jean: Y este de aquí *el Ave Azul aterriza en su hombro* es Big Bird.

Big Bird: Hola, hola, aahhh.

Una calidez grande irradia de ellos, y Jane sonríe levemente sonrojada ante tales muestras de alegría a su persona.

Jane: Hola.

Jean: Todos ellos ayudaron y trabajaron muy duro también para buscarte y liberarte.

Jane: ¿En… En serio?

Todos asienten.

Taylor: Por la hermana de James, iríamos hasta el fin del mundo.

La mención del nombre de inmediato hace decaer a Jane y a todos los demás tambien, incluso al propio Taylor. No obstante, Jane es la única que no puede controlar sus lágrimas.

Taylor: Lo lamento, no quise…

Pero Jane lo para con la mano mientras que se seca las lágrimas con una leve sonrisa.

Jane: No, está bien... Quisiera saber más. ¿Qué cosas locas hizo mi hermano mientras estuvo con ustedes?

Todos sonríen levemente. Dentro de la cabina, todos cuentan anécdotas sobre el Cazador mientras beben té. Tambien, Mia le ha dado mejores ropas para cubrirse, mucho mas bonitas. La conversación es calmada, hasta amena.

Jane: *riendo* ¡Entonces… ¿¡creías que Janes era Gay!? Jajaja, nunca en la vida

Mia: Y el gay termino siendo el otro. 

Taylor: Bisexual, Mia, Bisexual. Je. 

Big Bird: Bisexual, Bisexual. 

Samir: Je, en mi defensa, crei que era gay porque se veía demasiado cercano a Jean cuando lo conocí. Jejeje… je *suspiro*

Jean: Seh… éramos cercanos.

Pero siempre pasa eso. Por cada recuerdo feliz, hay uno doloroso, el recuerdo de que su amigo se ha ido.

Samir: Tu hermano ayudó a que fuera libre. Nunca pude agradecerle lo suficiente por eso.

Jane: ¿Tambien… fuiste esclavo?

El castaño solo asiente, lo que deja pensativa a Jane. Su hermano ayudo a mucha gente, hizo feliz a mucha gente, vivió muchas aventuras y desventuras. Oír todo eso la pone feliz y muy orgullosa, pero también triste. También, se da cuenta, que todo el rato que llevan ahí, Evangeline y Katrina no han dicho ni una sola palabra. Y cuando se las dirige ella, se pone realmente tensas. 

Jane: ¿y que hay de ustedes?    

Capitulo 857: Me alegro

Ninguna de las dos responde al principio, solo agachan más la cabeza. Se ven tan incómodas, ¿por qué están tan incomodas? Ni siquiera sus compañeros sabe muy bien tampoco, Jane aun menos, y esto la hace sentir mal.

Jane: Yo… ¿dije algo malo?... No fue mi intención, yo…

Katrina: ¡Lo siento!

Jane: ¿Huh?

Katrina: Lo siento, de veras lo siento. Si no hubiera sido por Water Ivy… 

Jane: Yo… no entiendo nada…

Pero sus camaradas si, a lo que Angélique pone su mano en su hombro para ayudar a aliviar su pena.

Angélique: La madre de Katrina… su madre biológica al menos, ella fue una de tus compradoras…

Katrina: Tch… Esa maldita Hiedra de las Aguas… no es mi madre, ya no es mi madre pero…. Esa bruja… si lo hubiéramos sabido antes, tal vez… 

Jane se muestra sorprendida por eso. Instintivamente, Jane se toca la espalda, buscando la marca de Water Ivy. Pero son tantas las que tiene que ya no recuerda cual es cual. Katrina permanece con la cabeza gacha, pero Jane se acerca  y tambien la toma por el hombro.

Jane: Escucha, no se que relación tengas con tu madre…

Katrina: La odio. 

Jane: Ah.. Como sea… aunque ella haya sido mi ama una vez, no es tu culpa. Los hijos no son culpables de los pecados de sus padres.

Ante esto, Katrina sonríe por primera vez desde que Jane llegó con ellos, aunque pronto, el recuerdo le vuelve a apagar la sonrisa.

Katrina: Todos aquí, incluyendo a tu hermano, enfrentaron a Water Ivy, ¿sabes? 

Jane: ¿En… en serio?

Angélique: Y a los Piratas del Abismo, tambien a Choc Cigar… 

Jane escucha visiblemente afectada todas esas historias también, y aunque lagrimas se forman en su rostro, pide que no paren, pues quiere saber. Enterándose a cada detalle de como su hermano nunca se rindió. Una vez más, nota que Evangeline esta cabizbaja y alejada, pero a diferencia de antes, ella tambien está al borde del llanto, así que la antes esclava va con ella también, tratando de sonreírle. 

Jane: ¿También tu madre fue mi compradora?

Pero a pesar del intento de bromear, Evangeline ahora si empieza a llorar, y muy fuerte, tanto que se arroja a los pies de la castaña, hasta asustándola un poco. 

Jane: ¡Woahhh!  

Evangeline : Lo siento, lo siento mucho.

Jane entiende que la razón por la que lo siente debe ser su hermano, no obstante, aunque está en lo correcto, es más complicado y doloroso de lo que imagina.

Jane: Está bien, está bien, no pasa nada.

Evangeline: No, no está bien. Yo estuve ahí. La noche que tu hermano murió yo estuve ahi… me habían herido… yo no pude hacer nada… el sólo me empujo…*susurrando* mi amor… James… murió por salvarme a mí…

Aunque no le dice detalles exactos, Jane llora a mares al oír esto, igual que Evangeline en el piso. Sus compañeros quedan aun más apesadumbrados que antes, algunos secándose ya el agua traicionera que sale de sus ojos. No obstante, todos, especialmente Evangeline, se ven sorprendidos cuando Jane la abraza.

Jane: No te atormentes… si James de verdad murió por ti, era porque él te amaba de verdad… me alegro tanto de que el los haya tenido en su vida. De verdad me alegro que haya tenido amigos como ustedes.

Todos sonríen con esto, secándose los rostros una vez más. Ya un poco más calmada, Eve regresa a la mesa junto a Jane y todos siguen contando historias… al menos hasta que el Den Den Mushi de Jean empieza a hacer ese ruido que suele hacer.

Purupuru Purupuru

Jean: ¿Diga?

Shane: Jean, habla Shane. Necesito que tu y Angélique regresen. Tenemos nuestra primera misión.     

Capitulo 858: No juegan limpio

Llegar hasta el escondrijo del ejército de Rosolynde no ha sido nada complicado está vez. De verdad que el clima parece bendecirlos ese día. Por desgracia, parece que es lo único en lo que el cielo quiere ayudarles, pues al llegar a la cueva se encuentran con un montón de rostros compungidos.

Jean: ¿Pasa algo?

Shane: Por desgracia, parece que si.

Todo el consejo de Todos somos Esclavos se reúne junto con la general y sus capitanes, rodeando una hoguera apagada a falta de la sala de reuniones usual.

Angélique: ¿Cuál es la situación?

Rosolynde: Logramos reestablecer nuestras comunicaciones, gracias a Lord Fernand y su gente…

Fernand: Ha sido un placer.

Rosolynde: Y hemos podido contactar al resto de nuestros contingentes. Pero la situación que tenemos es más desesperada de lo que creíamos.

Jean: ¿Desesperada como?

Rosolynde: De entre todas las regiones de Brusian, había una que se declaro “neutral” al conflicto. La Región de Espadaña, una de las más ricas de toda la isla. Su señor, Lord Adrien, se abstuvo de elegir un bando. 

Shiny: *en voz baja* Cobarde. Ese hombre parece florero, nunca hace nada.

Rosolynde: Capitán…

Shiny: Lo siento, señora.

Hollow: Suena sabio de su parte, en realidad. ¿Que clase de persona querría ir a la guerra? 

Ink: Je. Además de nosotros, claro.

Rosolynde: Lo mantuvo al margen por un tiempo, y a su región a salvo. Mis hombres y yo, por supuesto, jamás atacaríamos una región que se ha declarado fuera de la guerra. 

Lord Emeric se ve especialmente tenso por esta situación, de verdad que debe ser un asunto muy grave… 

Emeric: *en voz baja* Tch…  Adrien… 

Shiny:  Pero el Triunvirato, ellos no juegan limpio… 

En otro lugar de Brusian … el día anterior 

El día soleado se mantiene en el resto de la isla, no obstante, en un lugar el cielo se ve oscurecido en cierta medida. No por nubes, sino por humo.

Campesinos: ¡Traigan más agua!  ¡Los campos siguen ardiendo!

Varias hectáreas de cultivo de trigo y centeno arden, y la gente que atiende la tierra hace un esfuerzo para apagarlos. No obstante, al final, poco es lo que pueden salvar. Al final la mayoría es convertido a un montón. Al mismo tiempo, en una casona lujosa y orgullosa, un hombre de cabellos rubios y rizados, elegantemente ataviado, ha recibido en su hogar a alguien más. Nada menos que Lord Albertanus.

Albertanus: Ah. El té excelente como siempre. Es usted un gran anfitrión.

Lord: Me halaga…

Pero a pesar de las palabras bonitas de su invitado, el anfitrión no se ve nada complacido. Al contrario, se le ve hastiado y hasta tenso, por lo que su hablar también se oye tajante. 

Lord: Me imagino que no ha venido hasta su humilde casa solo a tomar el té, así que, en que puedo servirlo hoy.

  • Señor de la Región de Espadaña y noble del Reino de Brusian. Lord Adrien.

El como le hablan hace a Albertanus alzar una ceja, no obstante, responde con una sonrisa anormalmente amplia.

Albertanus: Bueno, el Triunvirato y yo queremos pedirle que reconsidere su posición con respecto a toda esta… insurrección y que pueda ayu…

Adrien: Creí que había sido muy claro con sus altezas…

Por alguna razón, la mirada de Albertanus de inmediato se ensombrece, pero  se mantiene calmo.

Adrien:… no meteré a mi gente a una guerra a menos que no tenga otra opción. El difunto Rey Lauritz nos dio autonomía por alguna razón, ¿no cree?

Albertanus: Ya veo… pues es una lástima.

Pero en ese momento, uno de los sirvientes de Adrien irrumpe sin aliento en la sala de estar.

Sirviente: ¡Mi señor!

Adrien: ¿Qué ocurre?

Sirviente: ¡Los cultivos de la zona norte, señor! ¡Se quemaron!

Adrien: ¿¡Que!?

El noble sale al balcón de su casa, desde donde un se puede ver a lo lejos parte del humo que dejo el incendio.

Adrien: Esos cultivos… eran para alimentar a nuestro pueblo. Tch…

El noble se aferra a la baranda de su balcón, pensando que hacer con la situación, pero se ve interrumpido por Albertanus, que llega detrás con su sonrisa igual de grande que antes y los brazos en la espalda. Luego, habla de forma condescendiente. 

Albertanus: Tranquilo, Lord Adrien. Estoy seguro que su gente se podrá recuperar de esto… si se hubiera quemado la villa, eso si habría sido grave, ¿verdad?

La forma en que lo dice de inmediato dispara una alarma interna en Adrien, que voltea y mira incrédulo hacía Albertanus.

Adrien: ¿Está insinuando algo con esto?

Albertanus: Yo no insinuó nada, señor mío. Solo digo mi pensar… ya va siendo hora de que regrese a Ciudad Ciudadela. Gracias por el té.

Lord Albertanus se dispone a salir entonces, no sin antes decir.

Albertanus: En serio espero que reconsidere postura sobre la insurrección. Sus altezas insisten. Esperan su respuesta en una semana. Buen día.

Y finalmente, se retira, dejando a Lord Adrien apretando la baranda de su balcón una vez más.

Adrien: ¿Como se atreve…..?

De regreso al presente…

Emeric: Si no da su respuesta al final de la semana o se niega, el Triunvirato tomará represalias contra Espadaña.

Todos los de Todos somos Esclavos se ven sorprendidos por esto y no tardan en externarlo.

Fernand: Pero que clase de gobernante atacaría a su propio país.

Emeric: Uno tiránico y hambriento de poder.

Betula: Entonces, básicamente tienen al Lord contra la espada y la pared.

Rosolynde: Si. Y eso no es lo peor de todo. Si Lord Adrien decide apoyar al Triunvirato, todos los recursos de la región podrán ser usados por ellos. Espadaña es la región más rica, con lo que obtengan de ahí, nos destrozaran. 

Todos quedan en silencio unos momentos, pero Jean, pensativo, no tarda en llegar a una conclusión.

Jean: Pero si ustedes tuvieran esos recursos…

Rosolynde: Exactamente, nuestras posibilidades de salir victoriosos crecen. Esa es la misión. Debemos convencer a Lord Adrien de unirse a nuestra causa.      

Capítulo 859: Denos su favor

Días más tarde… Finca de Lord Adrien… 

El Señor de Espadaña mira por su ventanal, sin salir al balcón esta vez, pues otra nevada se hace presente, como suele ser común en la isla. Esta pensativo, muy consternado, repitiendo en su mente las palabras que le dijo su igual. 

Albertanus: Tranquilo, Lord Adrien. Estoy seguro que su gente se podrá recuperar de esto… si se hubiera quemado la villa, eso si habría sido grave, ¿verdad?

No hubiera creído que llegarían a esas instancias. 

Albertanus: En serio espero que reconsidere postura sobre la insurrección. Sus altezas insisten. Esperan su respuesta en una semana.

Y ahora incluso tiene un ultimátum encima. Si acepta unirse al Triunvirato, su región y recursos serán saqueados o devastados en una causa en la que ahora empieza a desconfiar . 

Adrien: Tsk… ¿Qué clase de gobernantes ponen deliberadamente a sus ciudadanos en peligro? 

Unos tiránicos… tal vez…

Pero, ¿si elige no dar una respuesta? ¿O decide oponerse?  Su región será atacada por el Triunvirato, tal vez destruida. Sus pensamientos revolotean, no sabe que hacer. Pero mientras intenta pensar una solución, se ve súbitamente interrumpido por… 

¿???: ¿Mi señor? 

Adrien: ¡Ah! Oh, eres tu. 

… su sirviente. 

Adrien: ¿Qué sucede? 

Sirviente: Hay alguien que desea verlo. 

El joven noble se pone nervioso al oír esto. 

Adrien: ¿Lord Albertanus? 

Sirviente: No, señor. Es una mujer y supongo sus sirvientes. Se presento como… Karma Betula creo. 

Adrien: No se quien sea. Mira, estoy ocupado ahora. Dile que me disculpe pero tendrá que volver otro… 

Sirviente: Dice que no puede esperar. Tiene que hablar urgentemente con usted sobre el Triunvirato. 

Adrien abre los ojos bien grandes al oír esto, ¿Quién esa mujer? 

Adrien: Haz que pasen. Que estén cómodos. 

Sirviente: Si, mi señor. 

Y así lo hace. El sirviente trae a la mujer y sus acompañantes, que no son más que Betula, su primer oficial y los lideres de Todos somos Esclavos, Hollow, Ink, Fernand y Jean, además de dos personas cubiertas con abrigos de cuerpo completo que no permiten ver su rostro. 

Betula: Gracias por recibirnos, Lord Adrien. Me presento, Mi nombre es Karma Betula. 

Adrien: Mi sirviente me informo de ello. Bueno, vinieron a hablar del Triunvirato así que me pareció que debe ser algo importante. 

El señor se ve tenso y un tanto nervioso y los Piratas y asociados lo notan, pero los motivos se revelan por si mismos sin que deban indagar. 

Adrien: Viene de parte de sus altezas, ¿no? ¿O de Lord Albertanus? 

Betula: ¿¡Que!? No. Creo que ha habido un terrible malentendido. Es más bien, al revés. 

Acto seguido, las dos personas a las que no se les ve el rostro se quitan el abrigo, revelándose a si mismas como Lord Emeric y Dame Rosolynde, para el gran impacto de Adrien. 

Adrien: ¿¡Ustedes!? ¡Tu! 

Adrien mira fijamente a Emeric, y ambos se ruborizan por ello, no obstante, Rosolynde interrumpe el momento. 

Rosolynde: Lamento el sorprenderlo así como no presentarnos de la forma debida, pero temí que se rehusara a hablar con nosotros. Se que sabe la situación del Reino, y respeto sinceramente su postura, pero me temo que no puede mantenerse mucho más tiempo. He venido aquí para solicitar su favor. 

El lord no obstante, no responde, solo esta hasta atrás de su asiento, con una mirada que denota absoluto pánico. 

Adrien: Largo. 

Emeric: Lord Adrien, por favor… 

Adrien: ¡Fuera de mi casa! No pueden estar aquí. 

El hombre parece que esta apunto de tener un ataque psicótico, pero Rosolynde habla con calma. 

Rosolynde: Sabemos lo que ha hecho el Triunvirato con sus cultivos. Y tambien la amenaza bajo la que está. 

Con esto, Adrien se queda calmado, pero tambien muy silencioso, mirando al suelo constantemente mientras juega con sus propios dedos. 

Emeric: Mi querido Lord Adrien. Se que se negó a creer cualquiera de las versiones sobre lo que le pasó al Rey Lauritz, pero déjeme hacerle esta pregunta. ¿No cree que las acciones que han tomado contra su región demuestran lo torcido que esta el Triunvirato? No es el único con el que ha actuado así. 

Rosolynde: Mi gente, por el contrario, jamás se aprovecharía del pueblo así. ¿Cree que pueda reconsiderar su posición? 

Adrien, no obstante, sacude la cabeza y se levanta, para observar su ventanal una vez más. 

Adrien: Sabe que esta pidiéndome que arrastre a mi tierra a la guerra, ¿no?  

El hombre hace una pausa. 

Adrien: Además, no solo usted sabe mi situación. Se que su ejercito no ha ganado ni una sola batalla en meses. Algunos lo llamarían causa perdida. 

Pero Betula y los demás abogan. 

Betula: No necesariamente, señor mío. Las fuerzas de Dame Rosolynde acaban de incrementarse. Tenemos más de 1200 hombres y 19 navíos listos para la acción. 

Fernand: Además, soy un exitoso empresario, mi señor. Durante la guerra y una vez terminada, estaremos proveyendo de recursos a sus ejércitos. 

Adrien se queda extrañado ante esas declaraciones. ¿De donde ha salido esta gente? 

Adrien: ¿Quiénes son ustedes? 

Los líderes de la alianza le sonríen. 

Jean: Todos somos Esclavos, a su servicio. 

Esto no le dice nada, pero por alguna razón, la expresión de Adrien empieza a cambiar con fuerza, como si se viera tentado a elegirlos por encima del Triunvirato. No obstante, antes de poder tomar cualquier decisión, gritos se oyen a través de su ventanal. 

Hollow: ¿Qué es eso?

Todos se asoman desde sus lugares entonces, dándose cuenta de que el cielo esta ennegrecido de humo una vez más. Adrien, al notar de donde proviene, se llena de horror.

Adrien: La villa… ¡Esta ardiendo!       

Capítulo 860: Inútil

Unos momentos antes… en el Palacio Real de Ciudad Ciudadela… 

Los tres Príncipes y lord Albertanus se encuentran tomando un refrigerio tranquilamente. La mesa es enorme, y tiene el asiento de honor vacío. Muy seguramente, ese era el lugar que perteneció al Rey Lauritz. Se les ve demasiado fríos, apenas y haciendo platica, y esta es siempre sobre el asunto actual del país. 

Konstantine: ¿Lord Adrien no ha dado su respuesta aún? 

Albertnus: No, alteza. Aunqe, bueno, me imagino que aun debe estar pensándolo. Además de que le di una semana para dar su respuesta. 

Maximus: Tch…  Es demasiado tiempo. 

Konstantine: Lo se. Además, su respuesta debería ser odia. Pero ese hombre no hace nada, nunca. Es como un florero. No se porque querrías tratar un posible arreglo matrimonial con él, Nadine. 

Nadine: Hmmph… Ni yo misma lo se a veces

Albertanus: Si perdona mi atrevimiento, milady. Yo aun recomiendo ese arreglo matrimonial. Adrien es un hombre… pasivo, pero tiene muchos recursos. Tambien debe recordar que tiene una hermana casada en el Reino de Grolive, podría crearnos… crearle al Triunvirato unas buenas relaciones en el futuro. 

Nadine: Lo se… además que Lord Adrien no está tan mal. 

En ese momento, el comedor, su comida y su charla son interrumpidas por un soldado del Ejército Real, el cual hace reverencia. 

Soldado: Sus Altezas, Lord Albertanus. 

Los cuatro voltean, el ultimo de los aludidos un poco molesto. 

Albertanus: ¿Qué sucede, soldado? 

Soldado: El capitán Nemo pide hablar con ustedes. 

¿Para que los querrán? No lo saben. Pero antes de poder ponerse de pie sus altezas, Albertanus se les adelanta. 

Albertanus: No hace falta que interrumpan su merienda, mis señores. Iré yo, seguro no es nada muy serio. 

Los Príncipes no replican, pues sinceramente, quieren terminar su comida. Albertanus sigue entonces al soldado hasta donde esta el capitán Nemo. 

Albertanus: ¿Ahora que quiere, capitán? 

Nemo: Lamento importunar, mi señor.  Pero la situación es urgente. Según la unidad que envió a vigilar la finca de Lord Adrien, este se está entrevistando en este mismo momento con la ex General Rosolynde y Lord Emeric. 

Al oír , Albertanus empieza a apretar los dientes con fuerza, pero se destensa muy rápido, y con una cara seria, da una orden. 

Albertanus: Contacte con el Capitán Luteus. Lord Adrien ha traicionado al Triunvirato. Dígale que el fuego divino ayudará a expiar sus pecados. 

Nemo: Si, señor. 

De regreso al presente…

Lord Adrien y sus en ese momento invitados están horrorizados con lo que ven, el cielo se empieza a enrojecer por las llamas.

Rosolynde: ¡Hay que ayudar!

Jean: ¡Vamos!

Adrien: ¡No! ¡Ustedes no harán nada!

El noble incluso da un zapatazo al suelo, deteniendo en seco a aquellos que están en su casa. Se le ve furioso, pero también, en pánico.

Adrien: ¡Ustedes ya han hecho suficiente! 

Rosolynde: Lord, Adrien, por favor… 

Adrien: ¡Esto seguro sucedió por el simple hecho de que vinieron aquí! ¡Ahora el Triunvirato ataca a mi gente! Tsk… esto no hubiera pasado si  hubiera aceptado su oferta en primer lugar. Debí aceptarla.

Emeric: ¡ES PRECISAMENTE POR COSAS COMO ESTAS QUE DEBERIAS IR ENCONTRA DEL TRIUNVIRATO NO ACEPTARLO!

El noble de cabello negro habla tan fuerte que intriga a sus acompañantes, y causa un fuerte impacto en Adrien.

Emeric: ¡El Triunvirato hace lo mismo en toda área que controla! ¡Mi propio hogar, Baluarte, acabo igual. Y dicen que en las regiones que eran señoríos de los príncipes y el consultor hay minas donde obligan a todos a trabajar a marchas, sin importarles nada! ¡¿Prefieres apoyar a un régimen que aplasta a su pueblo!?

Adrien no responde, está pasmado. Mientras que los otros observan en silencio hasta que vuelven a lo que querían hacer.

Betula: Sea lo que sea, hay que ayudar a esa gente.

Jean: Si, incluso si fue inútil venir aquí. 

Emeric: Inútil… 

Los Brusianos y sus aliados extranjeros salen de la Finca de Adrien rumbo al pueblo, mientras este se queda estático. Con una palabra estancada, en su ser.

INUTIL.

Inútil…

En el pueblo, la gente corre aterrorizada de sus casas que empiezan a consumirse en fuego y azufre. 

Hombre : ¡Corran! 

¿Los culpables,? docenas de soldados con armaduras rojinegras. Prendiendo fuego a lo que puede ser quemado, atacando a los que se resisten. Todo bajo las ordenes de un mayor rango con mohicana y lo que parece ser una pequeña bobina de Tesla en un bastón, cuya electricidad usa para causar sus propios fuegos. 

¿??? :  ¡Que todas las casas sean reducidas a sus cimientos! 

• Capitán del Ejército Real al Servicio del Triunvirato. Draco Luteus. 

Mujer: ¡Ay que irnos!

Niña: ¡No, la señora Ruthie!

Una pequeña ha tirado su muñeca, y se suelta de la mano de su madre para volver por ella. No obstante, se encuentra rápido con el capitán, el cual justo esta golpeando una casa con su arma, causando que escombros en llamas se le caigan encima.

Mujer: ¡Nooooo!

Los escombros chocan con el suelo causando estruendo, y las lágrimas de su madre. Pero al mirar otra vez se da cuenta de que su niña esta a salvo, en los brazos de un hombre con aspecto de pájaro. Incluso tiene su muñeca.

Jean: ¿Estás bien?

Niña: Si, gracias señor.

El capitán no obstante, mira extrañado. Y pronto varios hombres le rodean.

Draco: ¿¡Quien diablos eres tú?        

Capitulo 861:El poder del Zafiro

Jean, con sus alas ha sido el primero en llegar a la zona, por lo que esta solo. no le contesta al oficial del ejército. En lugar de eso, entrega a la niña con su angustiada madre, y luego, ambas salen corriendo, causando que el hombre de la mohicana se cabree.

Draco: Los civiles deben responder ante los oficiales del Ejercito Real.

Los hombres del capitán del ejercito empiezan a rodear al capitán de mar, aunque este puede saber y sentir donde estan todos.

Draco: ¿Y bien? ¿Quién eres tú?

Jean: Bueno, no tengo la obligación de decirte. No soy un civil. Además, igual se te va a olvidar si te lo digo.

Draco: ¿Por qué habría de olvidarlo?

Jean: Por el daño cerebral que te va a quedar. 

Draco: Imbécil. ¡Acaben con todos los que opongan resistencia!

Soldados: ¡Si, señor!

Todos se lanzan a por Jean, armados con espadas, hachas y otras armas a dos manos. Pero Jean, con mirada determinada, guardia alta y rostro enrojecido por la rabia y el frescor del aire, ni siquiera se mueve de donde esta. Se queda quieto, mientras las armas que chocan contra su cuerpo se hacen mil pedazos.

Soldados: ¡Agh! 

Draco: ¿Qué diablos…? 

Jean se ha cubierto de haki en toda su parte superior para realizar este acto. Algunos directamente se caen por el retroceso del impacto, los que no, son enviados a volar por las alas del hombre ave.

Jean: ¡Doppel Ara Schlag!

Draco: Tsk… (¿Qué demonios es este sujeto?) ¡acaben con el!

Más hombres se disponen a atacarlo, aunque esta vez, a larga distancia, con arcos, flechas, lanzas incluso.

Soldados: ¡Abran fuego!

Jean ya se esta preparando para defenderse del ataque, pero antes de que pueda intentarlo, resulta que no tiene que.

Hollow: ¡Peace Spirit! 

Sus aliados le han dado alcance al fin y le ayudan a despachar enemigos. Comenzando con Holmow, el Poltergeist proyecta su alma fuera de su cuerpo y cambia rápidamente de huésped. ¿Qué objetos elige? Las armas enemigas, las cuales arranca de sus manos y clava en el suelo. 

Fernand: ¡Limamlama!

El Bufón de los Vientos, por su parte, les noquea con fuertes golpes al cuello. A la par, Ink usa todo su repertorio.

Ink: ¡Weapons Color - Dizzy! ¡Gravure!

Utilizando gurbias y su fruta del diablo, la antigua trilliza desorienta y navajea a los que más guerra dan, pero falta alguien? 

Jean: ¿Betula y Fleur? 

Ink: Betu se quedo atrás para llamar a la Alianza en paz y ayudar a los que escapan. Fleur… 

Fleur: ¡Phoenix Petals! 

Ink: Ah, ahí está.

La veterana primer oficial tiene todo de la cintura para abajo completamente imbuido en haki de armadura, además de que los dedos de sus pies tienen las yemas al rojo vivo, causando pequeñas quemaduras al meterles pisotones a los incendiarios. Peleando fuego con fuego. Técnica similar a algo que usaría una cierta pelirroja, pero mucho más pulida. 

Jean: (De verdad que es maestra de Angélique.)

Emeric: ¡Agulla posterior! 

Todos somos Esclavos no son los únicos que pelean. El noble Emeric corre por las a cuatro patas, si, a cuatro patas y ataca a los que aun intentan quemarlas con grandes espinas que salen de su espalda. El señor de Baluarte esta convertido en un erizo. 

Emeric: ¡Quedan más 

Rosolynde: ¡Ramfirst! 

Su general y señora esta justo detrás, solo noqueando gente nada más por correr con su escudo de frente.

Draco: Desgraciados. ¡Están con la asesina de su Majestad! ¡Son traidores al Triunvirato!

Jean: ¡Por enésima vez! ¡No soy ni de este país! ¡Ara Schlitz! 

El capitán del Ave Azul, una vez ha terminado con su tanda de enemigos, se dispone a atacar al que parece ser el líder de estos. No obstante, este activa un mecanismo de su extraño bastón y una red de electricidad se proyecta a su alrededor, con la mano de Jean chocando directamente. 

Draco: ¡Faraday Shield! 

Jean: ¡Gahhhh! 

Draco se ve ileso mientras la electricidad envía volando al peliazul contra los vestigios quemados de una casa, que se colapsa sobre él.

Draco: Tch… traidores, desperdician mi tiempo

Pero antes de poder siquiera parpadear, el Capitán tiene un puño de azul parpadeante y cubierto de negra armadura de haki yendo a milímetros de su cara denteo de su propio escudo eléctrico. . ¿A quien le pertenece? A la vocera de la Alianza. Betula, la cual se ve muy furiosa.

Betula: ¡Red Moussaief Breaker!

Draco: ¡Aghh!

El hombre sale disparado al ser su escudo inútil ante un ataque del interior. A la par, Jean se levanta adolorido por el golpe y la quemadura eléctrica. No obstante, esta más sorprendido que nada por ver a su maestra, sorpresa que también tiene Fleur.

Jean: Be… Betula.

Fleur: La ha usado ahora, ¿eh? Su fruta del diablo. 

Asi es como se ha colado en un segundo dentro del escudo de Luteus.

Jean: La Fruta Toi Toi...         

Capitulo 862: Ganamos

Betula se mantiene en pose de batalla, con la mirada seria y fija en Luteus. Este, se levanta con dificultad. No solo le ha dolido el golpe, también la sorpresa…

Draco: ¿Cómo… como llego ahí?

… y de la sorpresa pasa a la rabia.

Draco: ¿¡Cómo!? ¿¡Cómo lo hiciste!?

Betula le responde, pero no con palabras, sino repitiendo la acción. Aparece frente a él e un destello azul y… 

Betula: ¡Hope Diamond Strike! 

… lo patea.

Draco: ¡Aghh! ¡Desgraciada! ¡Tesla Bolt!

Tomando de nueva cuenta su arma, el capitán al servicio del Triunvirato activa una vex más el mecanismo eléctrico y empieza a disparar rayos hacia el Zafiro del Mar.

Betula: Blink…

Pero Betula simplemente desaparece y aparece instantáneamente en otra parte, y así una y otra y otra y otra vez. Ella simplemente se teletransporta unos metros hacía un lado y los rayos pasan de largo. Jean mira desde lejos toda la escena aun sorprendido, mientras que el capitán Luteus pierde más y más la paciencia.

Draco: ¡Deja de hacer eso, maldita bruja!

Y tan enojado esta que no se da cuenta que, si bien, sus ataques no la impactan a ella, si están impactando a algo detrás, o más bien, a alguien. Solo lo nota cuando empiezan los gritos.

Soldado: ¡Capitán, deténgase!

Detrás de cada punto en el que ha estado Betula en los últimos veinte segundos hay uno de los hombres de Luteus, derribado, noqueado y completamente frito. El capitán ha estado derrotando el mismo a su propio regimiento.

Draco: ¡Maldita! ¡¿Cómo te atreves a hacerle eso a mis soldados?

Betula: Yo no hice absolutamente nada, señor. Fue usted. Usted lastimo a sus soldados… 

Draco: ¡Aghhhhh! ¡Volta Smash!

El hombre intenta meterle un golpe directo con su bastón-bobina cargado fuertemente de electricidad, no obstante, ella no desaparece esta vez para evitar el golpe, lo evita recubriendo ambas manos con haki. 

Betula: ¡Indian Star Defense!

Draco: ¡¿Pero qué …!? 

La electricidad ni siquiera pasa por ella. Acto seguido, con un tirón de gran fuerza, le arrebata el arma de las manos y desaparece de su vista, para inmediatamente aparecer detrás de él.

Betula: Pero su mayor error no fue atacar a su propia gente, fue atacar a la mía.

La mirada de la mujer se desvía un momento a donde está su alumno, que aun observa sorprendido. Un instante después, Betula usa el arma del enemigo para dejarlo noqueado, aunque no queda claro si es por la fuerte contusión cráneo encefálica o por el choque eléctrico.

Soldado: ¡Capitán Luteus! 

Sus hombres no tardan en enfurecer por esto, pues si bien, los líderes de Todos somos Esclavos se han descontado ya a unos cuantos de estos, con Luteus venía todo un regimiento. 

Soldado: ¡El capitán ha caído!

Otro soldado: ¡Lo pagarán! 

Ink: Nah, lo pagaran ustedes.

Soldados: ¿Huh?

La mujer del cabello rizado les señala con una risa burlona hacia sus espaldas, y a los soldados, al voltear, casi se les caen los calzones de lo que ven. Betula, antes, se había quedado atrás para llamar a la Alianza y pedir refuerzos por si hacían falta, y esos refuerzos, por cientos, ya están ahí.

Soldados: ¡….! Cabo ¿Qué hacemos?

El que sigue al mando de Luteus, al ver a tan grande oposición y sin su líder ya, toma la única decisión que le parece prudente y pasa la orden a los hombres de forma “calmada y ordenada”.

Cabo: ¡Re… RETIRADAAAAAA! ¡AHHHHHH!

Y dicho esto, sale corriendo en pánico. Sus soldados lo ven incrédulos un momento, y acto seguido, tambien se van corriendo. Los que no corren intentan pelear, pero son rapidamente superados en numero derrotados. 

Mia: ¡Estilo de la Flauta Larga! 

Shane: ¡Uchimizu! 

Revenant: ¡Piales en el Lienzo! 

Soul: ¡Ñiiiiiihiiiiii! 

Dando se cuenta de su situación, los soldados acaban llevándose a los heridos a su espalda y abandonando definitivamente la Villa de Espadaña al cabo de unos cuntos minutos minutos.

Bert: ¿Qué pasó? 

Shane: Se terminó, creo. 

Mia: Aish, ¿ya? ¿para que vinimos entonces?

La Alianza no causa mucho revuelo tras esto, pero para los Brusianos que sirven a Dame Rosolynde, lo que acaba de pasar los tiene casi extasiados, en especial a los dos dirigentes que hay en el momento.

Emeric: Mi señora. ¿Acaba de pasar lo que creo que acaba de pasar?

Rosolynde: Si. Y fue tan sencillo además…

Una gran sonrisa se dibuja en sus rostros.

Rosolynde: Ganamos.          

Capitulo 863: Mi Lady

Con el enfrentamiento terminado, los miembros de la Alianza que han arribado al lugar se dedican ahora a ayudar un poco a los damnificados por el ataque del Ejército del Triunvirato, dándoles mantas, comida y ayuda médica.

Mia: Un plato de sopa para la nena.

Niña: Oh, oh. *alzando su muñeca*¿Tambien puede comer la Señora Ruthie?

Mia: Claro, hay suficiente para todos.

Niña: ¡Wiiiiii!

Los líderes de la Alianza supervisan todo, incluyendo a Jean, el cual tambien ofrece ayuda a todo aquel que ve que la necesita.

Anciana: Disculpe, jovencito. Si no es mucha molestia, podría darme otra manta para mi marido.

Jean: Por supuesto, señora. Iré a conseguirle una.

El peliazul va entonces a buscar a Taylor, pero en su lugar, es encontrado por Betula, la cual aun lo observa seria, aunque su mirada ya no pesa.

Betula: ¿A dónde vas?

Jean: Ahm… con Taylor.

Betula:  Ah, bien. Justo iba a decirte que te revisaras ese brazo tuyo. El choque eléctrico debió dolerte.

Jean: ¿Qué?... Ah, no. Iba a conseguir una manta para una señora que está por allá. Mi brazo esta bien, no pasa…

Pero ella le pica con el dedo en el hombro, haciendo que a Jean se le salten las lágrimas. Jean si esta lastimado, pero de todos modos, con lo fuerte que lo han picado cualquiera lloraría.

Betula: ¿Ves? Ve por las mantas pero que también te revise, Jean. 

Y sin más, Betula empieza a caminar lejos. 

Jean: Ok… Gracias por preocuparte.

Pero ella ya se ha marchado, aunque desde donde esta, esboza una pequeña mueca de alivio. Por el lugar tambien ronda Rosolynde y sus Brusianos, igualmente ayudando. La gente está feliz con su presencia, a pesar de su infame reputación.

Hombre: ¿Y dicen que ella mató a su majestad? Ja, no me lo creo.

Mujer: ¡Viva Dame Rosolynde!

Hombre: ¡Gracias por su ayuda General!

Emeric: Je. Es lindo volver donde si lo quieren a uno.

Rosolynde: Si… lastima que el que de verdad importa no opine lo mismo.

Emeric: Si…

En ese momento, se acercan varias personas cubiertas de tizne. Con aspectos temerosos pero esperanzados. Muy seguramente, aquellos que si perdieron sus casas por el fuego. 

Mujer: Disculpe, mi señora. *la reverencia*Le agradecemos por toda su ayuda. Pero queríamos saber si nuestras casas serán reconstruidas pronto, o en donde estaremos mientras eso sucede.

Pero la sonrisa inocente de la mujer  se apaga al ver la expresión sombría de Rosolynde y Emeric.

Rosolynde: Lo lamento, señora mía. Pero estas es toda la ayuda que podemos brindarles. En serio, nos gustaría ayudarlos más, pero Lord Adrien no desea que estemos aquí, y lo comprendo.

Mujer: Oh…

La mujer se hace para atrás, entristecida.

Pero ni dos segundos más tarde, una voz se escucha, y rebate lo que ha dicho Rosolynde.

Adrien: Eso era cierto hace unos minutos, pero ya no.

Civiles: ¡Lord Adrien!

La gente de Espadaña se inclina ante su Señor. Rosolynde tambien lo hace y está por hacerlo Emeric, pero Adrien se los impide. Causando la sorpresa de su gente y la curiosidad de muchos miembros de Todos somos Esclavos, incluidos sus líderes. 

Adrien: No deben inclinarse, Lord Emeric, mi Señora.

El noble de rubios cabellos se ve un poco nervioso y avergonzado. Jugando con sus dedos por detrás de su espalda, se aclara la garganta y habla de nuevo. 

Adrien: Yo… lamento la rudeza de hace rato. Como saben, he tratado de alejar a mi pueblo lo más posible de la guerra. Pero la guerra al fin nos ha alcanzado, lo quiera o no. Ahora, después de lo sucedido hoy, es muy evidente que ustedes se preocupan por la gente, por mi gente, el pueblo incluso los quiere aquí. Por el contrario, el Triunvirato ataco a mi pueblo sin advertencia y ante una provocación que ni entiendo siquiera.

El hombre hace una pausa, poniendo ansiosos a todos los presentes.

Rosolynde: ¿Mi Señor?

Betula: Lord Adrien. ¿Con esto que quiere decir?

El noble sonríe ante la pregunta.

Adrien: Creo que ya lo saben.

El hombre es el que hace una reverencia ante Rosolynde ahora.

Adrien: Espadaña respalda su noble cruzada, mi lady. Todos nuestros recursos quedan ahora a vuestra disposición.

Un par de horas más tarde…

Konstantine: Déjame ver si entendí bien…

Los tres príncipes estan sentados en sus tronos frente al que fue su tío. 

Konstantine :¿Lord Adrien se unió… ¡a Rosolynde!?

Albertanus: Si, mi señor. Lo lamento.

Maximus: *en voz baja* ¡Ese traidor!

Albertanus: Y eso no es lo peor de todo. El capitán Luteus y sus fuerzas fueron vencidos por su ejercito.

Nadine: ¿Cómo lo hizo? Sus fuerzas estaban reducidas.

Albertanus: Aun no sabemos pero le aseguro que…

En ese momento, la princesa se levanta con mucha fuerza. Su rostro revela una ira desmedida.

Albertanus: ¿Mi Lady?

Nadine: Llame al General Agamenon de inmediato. Tsk… si quieres encargarte de algo, debes hacerlo tu misma.                      

TO BE CONTINUED
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