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Capitulo 864: Solo nos traeríamos malos recuerdos

Finca de Lord Adrien, Espadaña…

El señor de la región ha ofrecido su casa para actuar como cuartel para Rosolynde y sus capitanes así como los líderes de Todos somos Esclavos. En los terrenos exteriores, los Brusianos han trasladado a toda su gente, familias, recursos y armas, montando un campamento en el tiempo record de un solo día. 

Shade: ¡Muevan esas armas! 

Soldados: ¡Si, señor! 

A su vez, el gran comedor de la casona es ahora una improvisada sala de guerra y los líderes se reúnen ahí para revisar su agenda.

Betula: Tenemos que mover nuestras naves más cerca. 

Adrien: ¿En donde están ahora? 

Fernand: Puerto Alcázar.

Adrien: ¿Vienen desde allá?

Fernand: ¿Si?

Adrien: Vaya, si que están lejos. El puerto de Homenaje esta mucho más cerca y esta aquí mismo, en Espadaña. Atranquen ahí,  mi gente los recibirá.

Betula: Gracias, señor.

Emeric: Una vez hagan eso, necesitaremos un recuento de armas. Necesitamos saber con precisión con cuanto parque contamos para poder definir los alcances de nuestro próximo objetivo. 

Rosolynde: Eso es todo por ahora. 

La sesión se levanta, y cada uno se retira a hacer sus deberes. Él único que permanece ahí es Adrien, pues es su casa, aunque Emeric tarda un poco más en salir que el resto. 

Adrien: ¿Pasa algo? 

Emeric: No… es solo que… de verdad me alegró que te unieras a nosotros, mi Señor. 

Adrien: Je… era lo mejor, me arrepiento de no haberlo hecho antes. Aunque la verdad es que aun estoy un poco nervioso.

El Señor de Baluarte decide no salir tan pronto y regresa al cuarto, sentándose de nuevo a la mesa, cerca del noble de Espadaña. 

Emeric: Es normal estar nervioso. Estamos en guerra, ¿que persona querría eso?

Adrien: No solo es eso. Lo que hizo el Triunvirato… es horrible. Se que tratarán de tomar represalias contra mí, en especial Lady Nadine. 

El noble de cabellos negros frunce el ceño al oír esto. 

Emeric: Entonces, lo del arreglo prenupcial era cierto. 


Adrien: Si. Aunque eso era antes. 

Hay silencio por un momento, pero, de forma un tanto instintiva, Emeric pone su mano sobre la de su igual para tratar de confortarle. Aunque al darse cuenta los dos, terminan sonrojándose, y Emeric la retira. 

Emeric: Le… ehem…  le aseguro que todo saldrá bien. 

Adrien: Si… 

Afuera, el barullo continua. Se siguen moviendo comida, materiales y gente. Shane y Wendy son enviados a supervisar el traslado de la flota, y Jean decide ir con ellos, pues por el momento no tiene que hacer, aunque el viaje es largo. 

Wendy: No necesito que me cargues, Shane. Estoy embarazada, no invalida. Además, no es como si caminara. La burbuja me levanta. 

Shane: Nadas en el aire. Es un esfuerzo. Tu solo siéntate y deja que tu marido te consienta un ratito. 

Wendy: Je. Ok. 

La pareja se da un beso, mientras Jean, que va s su lado, observa un poco incomodo pero enternecido. En su interior, también quisiera tener eso. No obstante, cuando sus pensamientos se desvían a la persona con la que quisiera una vida así, sacude la cabeza. 

Jean: No, no puedo. 

Shane: ¿Qué cosa? 

Jean: Ah. Nada. 

Wendy: Ok… 

Cuando por fin llegan,  el traslado de naves ya esta en proceso. Shane y Wendy se quedan revisando las del Zafiro, mientras que Jean va a su propia nave con los camaradas que se han quedado ahí. 

Jean: ¿Cómo vamos? 

Bert: Ya estamos listos para zarpar. Pero hay que tomar turnos para salir del muelle. Vamos detrás del barco de Maximilian y del Roselia. 

Jean: Ok. 

El capitán de da una ojeada rápida a su alrededor, y entonces nota algo. 

Jean: ¿Y Jane? ¿Estás en el cuartel? 

Ante la pregunta, sus compañeros se ponen súbitamente un poco sombríos.

Isabel: Ella no está aquí. Esta en una de las naves de Wind Jester, con las otras mujeres rescatadas. 

Jean: Ah, ya veo. Fue de visita, ¿no? 

Pero las caras de sus amigos dicen otra cosa. 

Isabel: De hecho, se ha estado quedando con ellas. No ha dormido aquí ni una vez, no se ha quedado a comer más que el primer día. 

Esto dejan un poco impactado al joven capitán. 

Jean: ¿Por qué? 

Samir: No sabemos. Siempre que la invitamos a quedarse, nos rechaza. Cortésmente pero nos rechaza. Se veía un poco incomoda además. 

Habiendo oído esto, Jean se decide a buscarla, no tardando mucho en ir volando de su nave a la nave en que están las cientos de mujeres que salvaron. Hay muchas de ellas en cubierta, solo conversando o bebiendo alguna bebida caliente. El haki del peliazul le ayuda a no tardarse nada en encontrarla. Jane esta viendo por la baranda junto a Marseille, aquella escort que también trabajaba en el New’s Divine.

Marseille: Tenia años sin poder respirar aire fresco. Se siente delicioso. Todavía no me lo creo. Somos libres, Janey. 

Jane: Si… jeje… conozco la sensación. 

Jean: Señoritas. 

Jane: Oh, hola Jean. 

Marseille: Hola, muchacho. Gracias de nuevo por lo que has hecho

Jean: De nada. ¿ Me presta a Jane por un momento?

Marseille: Claro, claro. 

Marseille se retira y el peliazul y la castaña quedan solos. Jean se nota serio, y eso la inquieta a ella. 

Jane: ¿Pasa algo? 

Jean: Je. Yo soy el que venia preguntarte eso. Los chicos me dicen que has rechazado quedarte en la Spirit. ¿Sucede algo o te sientes incomoda por alguna razón? 

El rostro de Jane se hace mas sombrío de inmediato, parece algo triste, avergonzada tambien. Pero alza la vista y mira de frente a Jean, suspirando fuerte antes de hablar. 

Jane: Sera mejor que te lo diga ahora porque parece que ese era tu plan … no me quedaré por ustedes. 

Jean: ¿¡Pero… porque!?... ¿Te molesta que seamos piratas? ¿O te hicimos sentir incomoda de alguna forma? 

Jane: ¡No! No, por supuesto que no. Y te agradezco eternamente a ti y a tus compañeros por lo que hicieron por mi, pero… 

Ella suspira de nueva cuenta, esta vez más fuerte. 

Jane:… ambos tenemos que admitirlo, Jean. James murió. Y si, ustedes eran amigos de mi hermano, y yo, hermana de su amigo, pero no tenemos la relación que el tenia contigo, o conmigo. 

Jean: Jane… 

Jane: Se que no buscan un reemplazo, y no es tampoco lo que quiero de ustedes, pero… no podemos estar juntos. No sin ponernos a llorar por James. Yo soy un recordatorio constante de lo que el se perdió conmigo para ustedes. Ustedes son un recordatorio constante de lo que yo me perdí con él. Y no quiero eso, no quiero causarles dolor… ni quiero que me lo causen… si estamos juntos… Solo nos traeríamos malos recuerdos. 

Jean abre la boca para hablar, pero no puede. En su interior, se siente todo enredado. Sabe que tiene razón después de todo. Jean quería salvar a Jane porque era hermana de James, para honrarlo a el y a sus deseos. Suspirando ahora él,  termina por aceptarlo. 

Jean: Tienes razón… ¿y que harás entonces? 

Jane: Bueno, primero quiero visitar la tumba de James…  para eso si quisiera pedirte que me llevaras. 

Jean: Claro. Por supuesto. 

Jane: Gracias. Luego debo buscar un buen lugar para comer volteado de piña, y luego… no se aun, seguiré viajando seguramente.

Jean: Lo entiendo…  Gracias por ser honesta conmigo. 

El peliazul le ofrece una mano en señal de amistad, pero ella solo la mira un segundo para luego abrazarlo. Jean se ve sorprendido, pero le abraza de vuelta. 

Mientras tanto… 

Agamenon: ¡Pero, mi lady…! 

El general esta en la sala de Guerra de Ciudadela con Lady Nadine. Esta sostiene en sus dedos un endrino de bayas, las mismas que él había encontrado antes. La Fruta del Diablo de Barok. 

Agamenon:¡Usted y los Príncipes habían accedido a que nadie la comería ! 

Pero ella no le hace caso. 

Nadine: Son tiempos desesperados, General. Además, Maximus y Konstantine no tienen porque enterarse. ¿Verdad? 

Agamenon solo responde con un leve “Si, mi lady” mientras ella se mete a la boca una sola de las bayas con remolinos. 

Capítulo 865: Señor de Baluarte

Un tiempo después…

Los barcos finalmente son trasladados al Puerto de Homenaje y los recursos y hombres ya han sido contados, por lo que los Lideres de la Alianza se reúnen de nuevo en su improvisado cuartel general.

Ink: ¿Entonces? ¿Cuál será nuestro nuevo objetivo?

Rosolynde: Lord Emeric.

El noble de cabello negro señala un punto de un mapa que hay frente a ellos.

Emeric: Estamos aquí, en Espadaña. Nuestro siguiente objetivo es aquí.

El hombre mueve su dedo sobre el mapa, señalando una región cercana.

Emeric: Baluarte.

Jean: ¿Baluarte? ¿No es la Región de la que dijo es Señor?

La cara tanto de Emeric como la de Rosolynde se ensombrecen con esa pregunta.

Emeric: “Era” Señor de Baluarte. 

Jean: Oh… 

Rosolynde: Antes de que… ustedes aparecieran. Baluarte era nuestro cuartel general. Pero lo perdimos en una batalla. Junto con la mayoría de nuestra gente y armas…

Shiny: Tuvimos que huir de ahí. Ahora el lugar pertenece al Triunvirato.

Shade: Los Príncipes nombraron a un nuevo “Señor” entonces, y las cosas se pusieron peor…

En otra parte del Reino… 

En un punto entre las montañas nevadas se extienden valles igual de blancos con algunos tintes de verde que se asoman cuando les da el sol. Ese… ese es Baluarte. Un paisaje realmente magistral… al menos hasta que la vista llega mas allá del horizonte, y se ven los arboles cortados y las fabricas lanzando humo al fondo. 

¡Dejen de holgazanear y trabajen! 

Un chasquido de látigo, un golpe seco y un grito. Decenas sino es que cientos de personas son obligadas a trabajar a marchas forzadas por capataces inclementes. Cortando madera, devastando la belleza de la región para surtir de carbón las fabricas, en donde aun más perdonas son forzadas a refinar metal para hacer armas. 

Hombre: Ya no… puedo… 

Capataz: ¡Levántate, pedazo de mierda! 

Entre los trabajadores se alcanza a distinguir hombres en bastante mal estado con uniformes de soldado raídos y gastados. Prisioneros de Guerra seguramente. Junto a ellos tambien hay viejos, hay mujeres, incluso niños. Todos ellos obligados, todos ellos esclavizados. Toda la operación se extiende por kilómetros y kilómetros, siendo observada por alguien desde el balcón de una bella mansión. El hogar de Lord Emeric… o era su hogar, pues quien observa no es el obviamente. Es otro sujeto, de aspecto bastante pálido, cabello negro demasiado largo y desordenado para ser un noble y ojos amarillos y extraños. 

¿???: Todo va saliendo según lo establecido, parece. 

• Señor de Baluarte al servicio del Triunvirato. Lord Gelacius. 

En ese momento, un sirviente entra al lugar y hace reverencia. 

Sirviente: Mi lord. 

Gelacius: ¿Los agentes tributarios han recogido los impuestos? 

Sirviente: Si, señor. Estan abajo como ordeno. 

Gelacius: Excelente. 

El hombre sigue a su sirviente hasta la planta baja de “su casa” y a la puerta. Ahí,  un vagón inmenso es presentado ante él, lleno al tope de bolsas de dinero. Lo ve satisfecho, y coge una para él discretamente, pero al hacerlo su mano se llena de sangre. 

Gelacius: ¿Qué… es… esto? 

Hombre: Ah. Un hombre trato de evitar que nos lleváramos el dinero de sus impuestos porque decía que era todo lo que quedaba. Se puso rejego así que le dispare. 

Gelacius toma un paño muy disgustado y se limpia la sangre, mientras hace una mueca para que se retiren. 

Gelacius: Tch… limpien la sangre y entreguen eso a la capital. 

Hombre: Si, señor. 

De vuelta a Espadaña… 

Shade:…  esa es la situación actual. 

Betula: Hm… entiendo. 

Rosolynde: Es imperativo el recuperar Baluarte si es que queremos hacer frente al Triunvirato de alguna forma. 

Todos observan muy atentos y escuchan igualmente atentos toda la explicación. 

Emeric: Nuestras prioridades son tres. Capturar a Gelacius y sacarle toda la información posible sobre las actividades del Triunvirato. Liberar a los soldados esclavizados para que puedan volver a nuestro frente. Por último, proteger a los civiles atrapados en el fuego cruzado. 

Rosolynde: Estando su alianza dedicada a lo que está, esperamos que nos ayuden sobretodo con las dos últimas. 

Fernand: Ninguna de las tres será problema. 

Betula: ¿Cuántos  efectivos requerirá esto? 

Rosolynde: Es una operación grande. Necesitaremos a la mitad de sus hombres. 

Ink: ¿En ese caso porque no todos? Acabaríamos más rápido. 

Uno de los capitanes Brusianos ya esta por replicar pero Jean interrumpe antes. 

Jean: Esto no es Eiyuu, Ink. No podemos dejar la base completamente desprotegida. Podría ser atacada en cualquier momento. 

Ink: Ah… 

Rosolynde: Veo que entiende de la guerra, Joven Black. 

Jean: Bueno, algo… 

Jean se sonroja un poco por el elogio, mientras que Betula se ríe genuinamente al oír a su alumno ser alagado. Tras establecer quien ira y que hará en la misión, todos se disponen a partir, con Lord Emeric a la cabeza al ser nativo del lugar al que van, y por ende el que mas sabe del terreno. 

Rosolynde: ¡Por Baluarte, Brusian y el Rey Lauritz! 

Jean: ¡Vamos!  

Capítulo 866: En casa

Ciudad Ciudadela… 

La mujer de cabellos plateados está con su general en los túneles que llevan a una de las salidas de Ciudad Ciudadela. Alrededor del portón, cientos de personas preparan caballos y carros, para luego cargarlos de materiales. Esas personas son soldados y los materiales son armas. 

Nadine: Entonces, no tienen nada de nueva información. 

Agamenon: No, alteza. No sabemos si no están usando comunicación por Den Den Mushi o si han conseguido Shiro Den Den Mushis, pero ya no podemos interceptar sus comunicaciones. No sabemos cual será su próximo movimiento. 

Esto podría representar un problema serio para cualquier otro, pero la Princesa de Brusian ni siquiera se inmuta. 

Nadine: No tengo que saber su siguiente movimiento si se a donde van a volver cada vez. 

Agamenon sonríe al oír estás palabras. Ya sabe que harán las fuerzas que están movilizando. 

Nadine: Hay que hacer una visita a mi antiguo prometido. 

Bastante más tarde, en un camino nevado de Brusian…

El sol esta apunto de ponerse. El ejercito aliado del antiguo reino y Todos somos Esclavos anda rumbo a Baluarte al paso lento pero seguro de Emeric. 

Van con el su Señora, el Capitán Wine, Jean, Betula, y Hollow, así como los hombres de muchos de ellos. 

Mia: Ya me dolieron los pies. 

Isabel: ¿Solo te duelen? ¡Traes sandalias! ¡No se como no se te han caído los dedos! 

Es difícil andar por la nieve, pero afortunadamente, esta cubre bastante del ruido de la marcha, algo muy benéfico para la operación. Cuando llegan a una gran colina, Emeric, que sigue a la cabeza, les ordena detenerse. 

Emeric: Al otro lado del monte esta Baluarte. 

Shiny: No podemos acercarnos más por el momento o nos detectarán.

Rosolynde: Hay que esperar a que termine de caer la noche para poder movernos con libertad. Quiero un perímetro de aquí hasta el inicio del bosque. 

Soldados: Si, General. 

Rosolynde: También necesitamos reconocimiento de la zona.

Emeric:  Joven Black, ¿podría? 

Jean: Faltaba más.  

Big Bird: Vamos, vamos. 

El peliazul toma un nuevo dial de calor y lo activa entre sus ropas, tambien dando uno a Big Bird y poniéndolo en su cinta. Luego, se transforma a su forma animal completa y con el noble a lomos, Jean y su criatura salen volando para reconocimiento aéreo. Mientras varios soldados hacen rondines. Tras veinte minutos, Jean, y Emeric vuelven. 

Jean: *destransformándose* Joder, que frío… 

Big Bird: Frío…. Frío… 

Rosolynde: ¿Situación? 

Emeric: Tantos soldados como esperábamos. Escasos en el pueblo, se agrupan principalmente en la fabrica, el exterior de la finca, y las fábricas. 

Jean: Tambien parece que han construido barracones. No los vi antes en el mapa que nos mostraron.

Rosolynde: Hmmm… 

Hollow: ¿Qué procede? 

Rosolynde: El plan sigue igual pero con un pequeño cambio. Hollow, será usted quien vaya a la fabrica. Mi grupo ira a los barracones. 

Hollow: Si, señora. 

Ya no queda mucho para que caiga la noche, así que se preparan. Por lo menos de inicio, la operación debe ser de sigilo así que esperan al manto de la noche. Además de los grupos de Hollow y Rosolynde, hay otras tres formaciones listas, siendo la primera en actuar la del Capitán Wine. 

Shiny: Muy bien. Preparados. 

¿Su función? Una distracción. Los hombres del capitán que no tiene frío han instalado pequeños explosivos en el bosque circundante, causando explosiones no muy poderosas, pero si lo suficiente para llamar la atención. 

Soldados del Triunvirato: ¿¡Que fue eso!? 

Oficial del Triunvirato: ¿¡Que esperan!? ¡Investiguen! 

Con esto, logran sacar a un buen número de soldados. Se da la orden entonces y avanza el escuadrón de Hollow, cuyo objetivo es entrar a la fabrica y ayudar a los esclavos en ella. El Poltergeist deja su cuerpo y cambia a una de sus armaduras, dejando su verdadero yo en manos de Revenant y su caballo junto a  otro grupo de soldados que esperará atrás.

Revenant: Con cuidado, capitán. 

Rosolynde a su vez se infiltra, tal como lo ha dicho, hacia los barracones. No han quedado michos soldados, y se encarga de acabar los que quedan de forma rápida y silente, llegando por detrás a varios y noqueándolos con un golpe de su escudo mientras instruye a sud hombres hacer lo mismo. 

Rosolynde: Traten de reducir las bajas a lo mínimo necesario. 

Soldados: Asienten. 

El último equipo en infiltrarse tiene la misión que requiere más sigilo, y por lo tanto solo van tres personas. Una vez más, a lomos de Jean, va Emeric y también su maestra, volando con Big Bird a su lado, aterrizan en un lugar especifico. El lugar más lujoso. La finca. 

Emeric: He vuelto a casa… 

Betula: *via Den Den Mushi* Aquí, Karma. Iniciando con la misión 

¿Su objetivo? Lord Gelacius.   

Capitulo 867: Una misión de sigilo.

Silvya: Entendido, Betula. Infórmennos de cualquier cosa que pase. 

Ka’cha

La mujer cuelga su Den Den Mushi. Dirigiéndose brevemente hacia su alumno antes de proseguir. 

Betula: Me imaginó que no tengo que recordarte que esto es una misión de sigilo, ¿o si? 

Eso muy seguramente es un recordatorio de lo que hizo mal en su misión contra Choc Cigar y el suplicio que le hicieron pasar a Wind Jester por no mantener el perfil bajo. Jean se pone colorado, aunque, por un momento, parece que su maestra no lo mira esa seriedad de muerte de antes, sino que más bien, está un poco burlona. 

Jean: Ahm.. Jeje, por supuesto que no, Betula. 

La finca tiene un muro de buena altura  alrededor con un par de torres de vigilancia, aunque donde estan ahora es un punto ciego justo entre ellas. Ahí,  los tres piratas y el Lord se reúnen brevemente para comentar el que habra de ser su proceder en la voz más baja que pueden. 

Emeric:  Debemos deshacernos de los centinelas en las torres primero. Desde ahí podrían hacer saltar la alarma al exterior y todo se iría cuesta abajo muy rápido. 

Jean: Se como hacerlo si que nos vean. Big Bird. 

El ave asiente y sale volando. No mucho después, aparecen dos frailecillos y cada uno va a una de las torres,  en donde hay un guardia en cada una. 

Guardia 1: Oh, hola pajarito. ¿Qué cuentas? 

Betula: Estrellas. 

Guardia 1: ¿Huh? 

Aprovechando la distracción, Betula se ha teletransportado detrás suyo y de un fuerte golpe en la nuca le deja noqueado. Jean por su parte, ha volado hasta la otra torre y hecho lo mismo, aunque se le ve bastante ofendido. 

Jean: Tch…  este intento dispararle al frailecillo.  ¿Estás bien, amiguito?

El frailecillo deja que le acaricien la cabeza y deja una sola pluma en la mano de Jean antes de irse volando, la cual guarda en su guante de cetrería, para luego volver con el resto de su escuadrón y saltar dentro de las murallas.

Emeric: *susurrando* Por aquí. 

Con sigilo, avanzan por el interior de la finca, teniendo sumo cuidado de no llamar la atención de los numerosos guardias que van haciendo sus rondines nocturnos. Todo va bien en inicio, no obstante, pronto se encuentran con un bloqueo al llegar a la parte centra de la finca, la vivienda del Lord. 

Emeric: Tchh…  debí imaginarlo. 

Jean: ¿Dejamos el sigilo  ya? 

Betula: Aun no. Pondremos en riesgo a los otros. 

Emeric: Hmm… Hay un balcón en el tercer piso con un gran ventanal. Puede que haya guardias pero es mucho más seguro que entrar por debajo. 

Jean: Vale. 

Cuidadosamente , dan la vuelta a la propiedad. Afortunadamente, no parece haber nadie en el balcón, así que Jean ayuda a sus compañeros a subir. No obstante, se presenta un problema. El ventanal no abre. 

Emeric: Maldición. Esta cerrado con seguro. Pshe…  (cuando yo vivía aquí nunca cerraba con seguro). Podríamos romperlo pero seria ruidoso. Hay que buscar otra entrada. 

Jean: No creo que haga falta. 

Big Bird: No creo, no creo. 

El peliazul y el ave señalan a Betula, la cual sigue mirando al otro lado del ventanal. La habitación al otro lado está a oscuras pero aun se alcanza a ver el interior gracias a la luz que entra de fuera. 

Betula: Sapphire Blink. 

En un parpadeo azul, Betula desaparece. Acto seguido, el ventanal se abre. Betula fácilmente se ha transportado y les permite pasar. 

Emeric: Eso es mejor.

Jean: Big Bird, saca tu Den Den y quédate aquí. Mantén la salida abierta. Llama si pasa algo. 

Big Bird: Ok, Ok. 

El resto va con calma. Emeric, estando en la que fue su casa, dirige fácilmente a sus acompañantes por esta. Deben despachar un par de guardias más, pero no hay dificultad en ello. Incluso el noble de cabellos negros se despacha uno golpeándolo con fuerza con su coraza de la forma hibrida. Finalmente, llegan a una gran puerta.

Emeric: Está es la habitación principal. Es muy probable que esté aquí. 

Jean: Puedo sentir una presencia dentro. Seguramente es él. No se mueve, aunque no creo que esté dormido. 

Emeric: Debe estar revisando documentos del Triunvirato o tal vez bebiendo. 

Está vez, Jean y Emeric si se preparan para tirar la puerta por la fuerza y someter al Lord. Betula no obstante, los detiene con un gesto. 

Betula: Dejen que yo me encargué. 

Jean y Emeric: ¿Huh? 

Betula se asoma entonces por el ojal de la cerradura de la puerta, alcanzando a ver una figura sentada de espaldas a la puerta. Usando Sapphire Blink, se teletransporta en completo silencio detrás de la persona. En efecto, es Lord Gelacius, el cual, en su ropa de cama, lee algo muy divertido con una copa de vino en la otra mano. 

Gelacius: Ja. Épico. 

Haciendo suaves sus pasos, Betula se pone justo detrás de el y cubre su brazo de  haki de armadura. 

Betula: (Blackout Diamond)

Pero, en el preciso momento en que va a noquearlo, un sonido horrido alerta a todo mundo en la región. Una alarma ha saltado en una de las fabricas.

Jean: ¡Oh no! 

 Esto hace a Gelacius voltear, lo que hace que vea a Betula, también sobresaltada por la alarma. 

Gelacius: ¡¿Quién mierda eres tu!? 

Betula intenta golpearlo ahora si, pero el hombre esquiva para luego correr hasta una mesita junto a la cama, en la cual hay un arma peculiar, un katar, que procede a ponerse en la mano. Luego se voltea para enfrentar a Betula, y es entonces cuando ella ve bien su rostro, quedándose paralizada del  impacto.

Betula: ¿¡Tú!?    

Capitulo 868: Vieja

Unos minutos antes… Barracones de Baluarte

Isabel: ¡Butterfly Orchid Whirlwind! 

Soldado del Triunvirato: ¡Woahhh! 

El grupo que ha ido con Rosolynde se ha visto obligado a dejar el sigilo ya, pues debido a la cantidad de soldados ha sido imposible mantenerse en silencio. Por fortuna, se las han arreglado para derribar y o noquear a todos ellos, evitando que salten las alarmas. 

Mia: ¡Estilo de Pierna Multiple! 

La pelinaranja se carga a cinco soldados a la vez, no obstante, un sexto no alcanza a ser noqueado y sle corriendo, directo a la pared en la que esta el botón que activa las sirenas. 

Mia: ¡Se me fue uno! ¡Isa! 

Isabel: ¡Voy! 

Usando Poinsettia Slash, la mujer logra derribar al soldado que corría. No obstante, eso la distrae de otros dos, uno intenta atacarla por la espalda, el otro se le escapa para saltar la alarma. 

Isabel: ¡No! 

Rosolynde: ¡Karmic Strike! 

Aparentemente de la nada, una espada voladora corta al soldado por la espalda, dejándolo derribado. La espada luego sigue volando y haciendo un circulo para volver del lugar en donde vino, terminando perfectamente en la mano de Rosolynde. 

Isabel: Wow. ¿Que clase de estilo de espada es ese? 

Rosolynde: Ninguno. Fruta del Diablo. ¡ABAJO!

Las piratas y todos los que esta a su disposición hacen lo que dice mientras van llegando más soldados enemigos. Acto seguido, haciendo uso de su fruta, la Fruta Bume Bume, lanza su escudo haciendo que rebote entre las cabezas de sus nuevos oponentes y las paredes para que luego, este regrese a su mano como si nada hubiera pasado. 

Rosolynde:  *agita levemente la mano, algo adolorida por el retroceso. Karmic Cycle.

Mia: Genial. 

Lo han logrado, han derrotado a todos evitando que donara la alarma y que vuelvan los enemigos que han distraído. Por desgracia, la alarma suena de todas formas, proveniente de otro lugar, las fábricas. 

Rosolynde: Oh no… 

Isabel: Allí estaba… 

Mia: ¡Hollow! 

Una vez mas, hace unos minutos…  Refinería de Baluarte. 

Todo va fluyendo como el agua. El grupo de Hollow, conformado por él, Samir, Silvya y toda su tripulación salvo el Jinete infernal, Samir y Silvya van dentro de las fabricas. A pesar de ser ahora una armadura de puro metal, Hollow es muy sigiloso, y no tiene problemas para despachar todo guardia que vayan encontrando. 

Hollow: Lent Impact. 

De un solo manotazo de su armadura puede poner a cualquiera a dormir. Tras un rato haciendo eso, llegan al lugar al que pretendían llegar, donde tienen encerrados a los “trabajadores” los cuales se ven confundidos de verlos ahí.  Uno de ellos, con armadura de soldado, se acerca cauteloso. 

Esclavo: ¿Ustedes quienes son? 

Hollow: Venimos de parte de Dame Rosolynde. Vamos a sacarlos de aquí. 

Esclavo: ¡Dame Rosolynde! 

Todos los esclavos  se llenan de expectación ante su posible libertad. Por desgracia, un grito les las desvanece. 

Soldado del  Triunvirato: ¡Intrusos! 

El hombre esta por correr para activar la alarma y Hollow decide simplemente ir tras él. No obstante, accidentalmente pisa una de las cadenas de los prisioneros. 

Hollow: ¡…! 

Y sin más, la armadura deja de moverse, sus ojos se apagan y se va de espaldas, haciendo un estruendo terrible en el suelo. La cadena que piso era de kairoseki y ha mandado a su conciencia a volar. 

Samir: ¡Hollow! 

Phantom: ¡Holly! 

Banshee: ¡Capitán! ¿¡Donde estás!? 

Hollow: ¡Acá arriba! 

El espíritu de Hollow ha terminado poseyendo a una lámpara muy arriba en el techo. No le cuesta trabajo volver a su cuerpo una vez le han alejado la cadena en realidad, pero para entonces ya es tarde. Las alarmas ya estan sonando. 

Hollow: ¡Maldición! Apresúrense a sacar a los que puedan. 

Piratas de Hollow: ¡Si, señor! 

Silvya: *gruñe en aprobación*

Los grupos que se habían quedado a la lejanía y el grupo de distracción ven preocupados como los soldados que habían sacado de Baluarte vuelven. 

Soldados: ¿¡Que hacemos!? 

Entre estos esta Devon, que siendo el tercero al mando del Zafiro, es el que ha quedado a cargo ahora. 

Devon: Tch… ¡No queda opción! ¡Hay que atacar! ¡Si no vamos aplastaran a nuestros camaradas!. 

Soldados: ¡Raaaaaaaar! 

Revenant: ¡Vamos, Soul! 

Soul: * agitando el cuerpo sin espíritu de Hollow* ¡Ñiiiiiiih! 

Mientras tanto, el caos se ha desatado en la finca. Por la alarma, muchos guardias han ido a ver si su Señor está bien. Encontrándose de frente con Jean y Emeric, que de inmediato pasan a pelear en sus formas híbridas. 

Emeric: ¡Martell Punxant! 

Jean: ¡Maldición! ¡Ara Schlitz! 

Al otro lado de la puerta, Gelacius y Betula no han hecho ningún movimiento, aun, solo van girando en la habitación, midiéndose.

Betula: ¿¡Como es que estás tu aquí, Gelacius “Mano Diabólica” !?

El hombre se ve sorprendido de oír ese epíteto, y se pone más a la defensiva. 

Gelacius: ¿¡Como sabes ese apodo!?

Betula: Tienes una recompensa de 101 millones quinientos mil por tu cabeza. Capitán de los Piratas Red Hand. Hacías esclavos a donde quiera que ibas… hasta que te derrotamos. ¿¡Como es que no estás en Impel Down!?

Ante toda esa información, Gelacius parece reconocerla al fin, viéndose algo curioso y divertido, pero por sobre todo, enfurecido.

Gelacius: ¡¿Zafiro del Mar!?

La mujer gruñe al ser reconocida al fin, mientras que Gelacius súbitamente desaparece con Soru e intenta atacarla con su Katar. Aunque ella alcanza a bloquearle con sus brazos imbuidos en Haki.

Gelacius: ¡Si que te has puesto vieja, Maldita Bruja!     

Capitulo 869: Batalla por Baluarte

La batalla se hace inevitable, y pronto, la región entera se vuelve un campo de batalla. En la refinería, donde todo comenzó, los Piratas de Hollow, Silvya y Samir enfrentan a los soldados enemigos mientras se esfuerzan por liberar a los esclavos. 

Samir: ¡Vamos, vamos, vamos! ¡Salgan! ¡Por aquí! 

Esclavo: ¡Gracias, muchas gracias! 

Soldado: ¡No irán a ninguna parte! 

Phantom: ¡Ni tu tampoco! 

El soldado, listo para atacar con su espada, es detenido en seco por la estola de la Dama de Rojo, que le laza del brazo con esta para después patearlo directamente en el pecho con su tacón. 

Phantom: ¡Scarlet Throbe! 

El soldado cae sin sentido a pesar de su armadura, tras lo cual, Phantom salta sobre dos enemigos al mismo tiempo, ahorcando a uno con su estola y a otro con las piernas, mientras se mantiene suspendida entre los dos. 

Phantom: ¡Red Tangle! ¡Crimson Tight! 

Al mismo tiempo, Banshee incapacita a varios oponentes usando la gracia de un hada… del mal, pues noquea a los enemigos con bofetadas o les ciega a base de picotazos con sus uñas. 

Banshee: ¡Crazy Slap! ¡Mad with Grief! 

El capitán de las dos doncellas hace su parte ya sea noqueando a los enemigos con su cuerpo metálico o arrebatándole las armas al poseerlas. 

Hollow: ¡Black Knight Out! ¡Peace Spirit! 

No obstante, algunos de los enemigos derribados no estan completamente derrotados. Por fortuna para la Alianza, tambien hay quien se encargue de eso. Dos de los soldados que se levantaban otra vez, caen de nueva cuenta al suelo. ¿La razón? Los Gemelos Blue, que con su anormal fuerza producto de la experimentación hecha en ellos, los derriban solo con jalarlos de los pies para luego arrastrarlos por el suelo a gran velocidad, chicandolos con todo lo que encuentran, con risas retorcidas. 

Ghoul y Ghost: ¡Bienvenidos a nuestro Infierno Especial! 

Soldados: ¡Guaaaaaaaah! 

Samir: ¡Vamos bien creo!  ¡Shirotora Gari! 

Hollow: ¡Podríamos ir mejor! ¡Sigue sacandolos! 

Samir: ¡Si! 

Más y más esclavos son liberados. Los civiles son guiados lejos del peligro por Samir y otros más, mientras que los soldados, deseosos de revancha y de ayudar, cogen las armas de los enemigos derrotados y salen de la fabrica con una sola idea en mente. 

Soldado: ¡Por Dame Rosolynde, Brusian y Baluarte! 

Soldados: ¡Raaar! 

Con ese grito de guerra, se unen al pandemonio exterior. Todos estan peleando con todo lo que tienen. Revenant hace gala de sus habilidades de Jinete para destrozar a los enemigos que hay de frente al hacer que Soul los aplaste a toda velocidad. 

Revenant: ¡Cala de Caballo! 

Soldados enemigos: ¡Gaaaaaah! 

Pero Revenant va lentísimo en comparación, pues uno de sus aliados se deshace de los enemigos a una velocidad tremebunda, y tiene una apariencia tremebunda tambien, parece un perro o un lobo pero diabólico, que despedaza a los enemigos con dientes o garras. 

Soldados Enemigos: ¡Corran! 

Escupiendo a un hombre medio muerto, la temible criatura se transforma en algo un poco mas humano y femenino, que gruñe mientras sigue atacando sin piedad. 

¿???: ¡Moonlight Murder! 

  • Miembro de los Piratas del Zafiro, Contramaestre de la Sterling Silver y usuaria de la Fruta Inu Inu: modelo Bestia de Gevaudan. Silvya “La Plateada”. 

La mujer ha salido de la fabrica para aprovechar sus poderes mejor, y vaya que lo hace. Su compañero de cabello gris está no muy lejos, peleando tambien contra varios soldados. 

Soldados enemigos: ¡Muere! 

Sus espadas le atraviesan de lado a lado, pero el no muere… ni sangra… ni siquiera se tambalea. Solo se oye un sonido extraño, como de hojas secas aplastándose. 

Soldado: ¿huh? 

Devon: ¡Green Averno! 

Y súbitamente, cientos de miles de hojas de árbol salen de su cuerpo, enviando lejos y luego aplastando a sus atacantes. 

  • Miembro de los Piratas del Zafiro, Contramaestre del Black Pearl y usuario de la Fruta Noha Noha. Devon “Hoja del Diablo”

Los del Zafiro no son los únicos con habilidades excepcionales. Ahora mismo, una criatura gigantesca y peluda ataca a los soldados enemigos mandándolos a volar a patadas.

Shiny: ¡Literal Big Foot! 

  • Capitán del Ejercito Real de Brusian al servicio de Dame Rosolynde y usuario de la Fruta Hito Hito: modelo Yeti. Shiny Wine.  

Los tres se reúnen un momento para recuperar un poco el aliento, pues aun quedan muchos enemigos, aunque aun se dan el tiempo de conversar un momento. 

Shiny: Interesantes habilidades las suyas. No todos los días se ve una logia y una Zoan Mitológica. 

Silvya: Y otra zoan mitológica…

Shiny: Je, si. Pero no me gusta usarla mucho. 

Devon: ¿Por? 

Enemigos: ¡Fuego! 

Los soldados del Triunvirato han comenzado a sacar artillería y de un cañonazo le dan al hombre yeti, un objetivo grande y visible, en un hombro, hiriéndolo seriamente y obligándolo a regresar a su forma humana. 

Shiny: Aghh… por eso. 

Silvya: ¡Carajo! ¡Un doctor! 

Revenant: ¡Voy! 

Las cosas afuera son guerra total, ¿pero como va todo en el interior de la finca de Baluarte?      

Capitulo 870: Lo perdí todo…

Mientras tanto… 

Jean: ¡Ara Fubtritt Schlitz!

Emeric: ¡Fuet d’espines! 

Con potentes patadas cortantes y punzantes respectivamente, pirata y noble continúan enfrentando a los enemigos que se les aparecen. No obstante, llegan y llegan más de afuera de la finca, empeñados en proteger a su señor.

Jean: ¿¡Qué nunca se acaban!? 

Emeric: ¡Tenemos que salir de aquí rápido! ¿¡En donde esta tu compañera!? 

Jean: ¡No lo se! 

Jean en serio no tiene ni idea. Ella dijo que se encargaría de Gelacius, y eso se suponía seria rápido. ¿Por qué no ha vuelto entonces? Lo único que sabe, gracias a su haki, es que esta adentro junto a otra persona, presuntamente Gelacius, esta moviéndose muy rápido, y lo más preocupante de todo, puede sentir su ira subir a cada segundo. 

Jean: No lo se… 

Ella y Gelacius han estado pugnando sin parar durante varios minutos. Teniéndolo encima con su Katar sobre sus brazos cubiertos de haki, incapaz de poder quitárselo, Betula mira a otro lado y desaparece, haciendo a Mano Diabólica caer al suelo, aunque este rueda para evitar golpearse y quedarse tirado. 

Gelacius: Tch… 

Betula: ¡Hope Diamond Strike! 

De la nada, Betula reaparece enfrente de él e intenta golpearlo, pero este evita el ataque con su propio Soru, quedando los dos nuevamente lejos del otro. 

Gelacius: Tch… fruta del diablo odiosa que tienes. 

Betula: ¡Red Mousaieff Breaker! 

Pero ella repite la táctica de nuevo, logrando darle un puñetazo justo en la nariz está vez, la cual empieza a escurrirle levemente en rojo . Después de todo, correr, por muy rápido que se haga, sigue siendo más lento que teletransportarse. 

Gelacius: ¡Aghh! Maldita seas. 

Betula: ¿¡Sigues sin responderme, bastardo!? 

Gelacius: ¡Devil Claw! 

El intenta golpearla con su katar, pero ella simplemente se teletransporta de nueva cuenta. Pero a pesar de ser más rápida que él, Betula no aprovecha del todo su ventaja. No parece estar muy centrada y su mirada se ve dispersa y furiosa. Se supone que debería noquearlo rápido y salir de ahí, pero no lo hace. En lugar de eso, imbuye su pierna derecha en haki, se teletransporta detrás suyo y le patea los cuartos traseros. 

Betula: ¡Stainmetz Rift! 

El hombre se cae de cara al suelo con el culo para arriba, el cual se soba en cuanto se vuelve a levantar. 

Gelacius: ¡Aghh!  ¡Oye! 

Betula: ¡Contéstame! ¡Maldita sea! 

Gelacius: ¿¡Qué cosa!? 

Betula: ¿¡Por qué no estas en Impel Down!? 

Esa es la razón. Por eso es que Betula no le ha noqueado aun. Quiere saber. Pero, ¿Por qué está tan desesperada por saber? Gelacius, no obstante, si sabe porque, y lo encuentra risible. 

Gelacius: ¿Tanto quieres saber? Pshe… jejeje. No me digas que sigues molesta lo que pasó, en especial con lo que me hiciste tú después. 

Betula: ¿¡POR QUE NO ESTÁS EN IMPEL DOWN!? ¿¡COMO SALISTE!? 

Gelacius: Aish, puta castrosa, ¡Nunca llegue a entrar en primer lugar! ¿¡Ok!? 

Esto hace que a Betula se le caiga la furia en la mirada, quedando en su lugar pura desolación. ¿¡Nunca estuvo en Impel Down?! 

Gelacius: Soborne a uno de los guardias del barco que me llevaba. Todavía tenia una gema guardada que no me llegaron a confiscar y se la di al tipo. Gran sujeto, ¿sabes? Creo que ahora es capitán. Se llamaba… Ratoon… no, Racoon… ¿o era Ramón? 

Pero mientras el “Noble” empieza a debrayar, la desolación de Betula se vuelve a convertir en rabia, lanzándose, esta vez sin teletransportarse, contra Gelacius con su puño ennegrecido. 

Betula: ¡Maldito! 

Pero esto resulta ser un error, pues Gelacius así si la logra esquivar, para luego intentar otro tajo con su Katar. 

Gelacius: ¡Demon Slash! 

Betula: ¡…! ¡Blink! 

Alcanza a desparecer y reaparecer a un lado antes de que le despedace la cara con la hoja triple, aunque si alcanza a hacerle un corte por debajo del ojo y por encima del pómulo. 

Gelacius: Uy, casi… 

Betula: ¡Aghhh! ¡Allnat Destruct! 

La mujer, dándose cuenta de su error y segura de no cometerlo de nuevo, se teletransporta detrás suyo y le patea una rodilla por detrás tan fuerte que se la dobla al otro lado. 

Gelacius: ¡Aghhh, hija de puta…! 

Con su enemigo ahora arrodillado de forma obligada y dolorosa, Betula se dispone a ahora si noquearlo, pero antes de poder siquiera preparar el golpe, se siente mareada, y pronto su visión empieza a parpadear con gran brillo. ¿Qué sucede? Con la confusión en la cara, Gelacius empieza a reírse de ella mientras pone su pierna al revés en su lugar. 

Gelacius: Je… jejejejejejje…. ¿En serio creíste que en 15 años no había añadido algo extra a mi forma de combate! 

Es solo entonces que Betula se da cuenta de que en las cuchillas del Katar de su enemigo hay una película oleosa y de color vivo, concluyendo rápido que ha sucedido. 

Betula: Veneno… 

Gelacius: ¡Bing! Jajaja… pero tranquila, no es letal.

Betula, tambaleándose, termina por  caerse al suelo. Los músculos le pesan y siente todos sus movimientos lejanos. Encantado por el resultado, Gelacius se pavonea a su alrededor ajustando el Katar en su mano. 

Gelacius: Jajaja. Ay… ya se que está enojada, bruja. Pero yo tambien…  ese día lo perdí todo contra ti, maldita. 

Betula: Aghhh…. Ughhhh… 

Betula se arrastra por el suelo y sus ojos se vislumbran llorosos tras las palabras dichas por Gelacius, mientras que este al fin se pone frente a ella y se queda quieta. 

Betula:… lo… perdí todo… 

Gelacius: Oye, ¿recuerdas que te dije que el veneno no era letal? …. Pues yo si… 

Alzando su arma al aire, se dispone a ejecutarla, pero súbitamente, esta sale volando contra una pared y se queda ahí clavada. Al haber sido arrancada de su mano, el pirata se resiente. 

Gelacius: ¡Aghh! ¡¿Qué rayos!?

Jean: ¡Alejate de ella! 

Con una pluma, Jean le ha hecho un agujero a la puerta, y observa furioso a su enemigo. 

Betula: Jean… 

Gelacius: ¿¡Quien…!?       

Capitulo 871: Misión completada

Gelacius: ¿¡Quién …!? ¿¡Quién demonios eres tú!? 

Pero Jean no le responde. Habiendo sentido lo que le sucedía a su maestra, a actuado en el momento justo, pero eso no le quita lo furioso. El mirar de Jean a Gelacius es extremadamente pesado. Casi se siente como si te acusaran por todos tus pecados pasados y futuros. Viéndose desarmado e intimidado por ese nuevo enemigo, Gelacius de inmediato corre a desatorar su arma de la pared, pero esta bien clavada. 

Gelacius: ¡Aghhh! ¡Sal de ahí…! ¡Hijo de…! ¡Maldita! 

Por fortuna para Mano Diabólica, logra sacarlo justo a tiempo, pues Jean ya estaba a punto de meterle un zarpazo. 

Jean: ¡Ara Zergliederung! 

Gelacius: ¡…! ¡Soru! 

En el último segundo, este ha desaparecido con la técnica del Rokushiki, o más o menos, supiera sigue bastante rota. Luego, intenta meter su propio zarpazo al peliazul. 

Gelacius: ¡Devil Stab! 

Jean, no obstante, previene el ataque y usa su propia garra imbuida en haki para detener el arma enemiga. Está, habiendo sido dañada por ser clavada en la pared y luego palanqueada con violencia para liberarla, no puede evitar destruirse en miles de pedazos al impactar.

Gelacius: ¡Ahhhhhhhhhh!

Saltando de cojito para atrás,  el capitán de los Piratas Red Hand observa aterrado la agarradera de su arma, lo único que le ha quedado. Pero pronto, el miedo se vuelve rabia. El Katar era parte de su imagen, lo que le dio su epíteto, y el perderlo es perder cara. 

Gelacius: ¡Hijo de perra! 

Dejando de lado toda estrategia racional,  Gelacius salta con un solo pie  meterle un puñetazo al peliazul, apuntando directo a la cara. Pero Jean, ni siquiera teniendo que usar haki para prevenir eso, mueve su ala ennegrecida frente a si mismo, siendo con eso con lo que Gelacius impacta y destrozándose la mano en el proceso. 

Jean: Ara Style: Geflugelter Shield… 

Gelacius: Ah…. ¡Aahhhhh! ¡¡AAAAHHHHHHHHHH!! 

Lleno de dolor, el “Noble” se aferra su mano con la otra, incapaz de hacer nada que no sea gritar. Sabiendo que ys no puede hacer nada más en su contra, Jean simplemente lo despacha con sus alas, mandándolo a volar contra una pared. 

Gelacius: ¡Ughhh! 

Jean: Ara Schlag… 

El capitán enemigo, como insecto aplastado, se cae de la pared para no levantarse más. Jean. Por su parte, pierde toda su rabia en pos de la preocupación y corre de inmediato a donde esta su maestra mientras recupera su forma humana. 

Jean: ¡Betula! 

Betula: J...Je..an… 

Jean:  ¡¿Qué te hizo!? ¿¡Que tienes!? 

Betula: Pa… paral… 

El Zafiro del Mar no alcanza a decir mucho, pero Jean aun alcanza a entender que le han paralizado con alguna toxina. Esto, aunque aun algo preocupante, no es tan grave, por lo que Jean se relaja bastante. 

Jean: No te preocupes, Betula. Te buscaré un médico. 

Jean la carga en brazos con delicadeza. Un gesto que, incluso en su debilitado estado, la hace sonreír levemente. No obstante, su sonrisa se borra cuando ve algo que hay atrás de Jean. Gelacius, que nunca fingió su derrota para poder atacar por sorpresa , teniendo en su mano los restos de una de las cuchillas de su Katar. 

Gelacius: ¡Muere, maldito! 

Betula intenta gritar, pero no puede. Jean, aunque ha sentido al enemigo venir a el, solo alcanza a girar el rostro. Con Betula en sus manos y sus alas desaparecidas en su forma humana, no hay forma en que pueda defenderse en ese momento. Pero luego, resulta que no tiene que, pues siente algo mucho más poderoso cerca.

Emeric: ¡Bola de Demolició! 

En su forma animal completa y hecho una bola de si mismo y con una velocidad extraordinaria para un tanque, Lord Emeric a atravesándolo que quedaba del portal de la habitación y se lleva de corbata a su “sucesor”. 

Emeric: *destransformándose* ¿Están todos bien? 

Betula: ¡…! 

Jean: Si…  

Con los ojos  en blanco y la sangre que sale de su nariz y boca, todo pinchado y destrozado , esta vez se puede ver que es definitivo, Gelacius ha sido derrotado, los soldados que pretendían defenderle también han sido derrotados , y el grupo ha cumplido con su misión. 

Emeric: Bien hecho, joven Black, señorita Karma. 

Jean: Usted le dio el golpe de gracia. 

Emeric: Si, pero ustedes lo debilitaron. 

Jean: No fue nada. 

Emeric: Bueno, lo importante es que lo tenemos. Saquemos a “Lord Gelacius” de aquí, ¿quieren? Y busquemos un medico para ella. 

Jean: Si. 

Los dos se disponen a salir por donde llegaron con su aliada y su enemigo a cuestas. No obstante, Betula se ve intranquila, e intenta decir algo. 

Betula: Gel.. Gela… eél… él…els.. 

Jean: No te entiendo. ¿Qué pasa? 

Pero antes de poder descifrar lo que le dice su mentora, se ven impactados por lo que ven al llegar al ventanal y el balcón del que entraron. Para empezar, Big Bird ya no está ahí. En su lugar, hay centenares de aves revoloteando en el cielo nocturno, atacando y siendo atacadas por el ejercito del Triunvirato. Ya hay cosas en llamas, heridos por doquier, se ha desatado el caos.        

Capítulo 872: Una simple cuestión de moral

Jean: Esto no se ve bien. 

Los enemigos se han reorganizado y, con la ayuda de mucha artillería pesada, estan poniendo en aprietos a los soldados de Rosolynde. Big Bird, viendo la situación, ha abandonado su puesto sin siquiera tener el tiempo de avisar a Jean, y ha convocado a cientos de aves para ayudar,  pero… 

Soldado del Triunvirato: ¡Fuego! 

Con ametralladoras de cadena, fácilmente las liquidan. Big Bird siendo el último que resiste gracias a su haki. 

Big Bird: ¡Tua Darts! 

Pero solo logra despacharse a los artilleros, la artillería sigue ahí y es ocupada de nuevo en poco tiempo, mientras que el se empieza a cansar. El grupo de la fabrica está aun peor, pues se han visto acorralados al interior de, sin posibilidades de salir.

Phantom: ¡Tenemos que salir de aquí!  ¡Nos aplastan! 

Hollow ha intentado quitárselos de encima usando tanto su armadura como poseyendo muchos objetos de la fabrica para atacar, aunque al ser bastante inamovibles, no le dan mucha posibilidad de acción. 

Banshee: ¡Capitán! ¡Sal de aquí!  ¡Vuelve a tu cuerpo! 

Hollow: ¿¡Que!? ¿¡Estas loca!? 

Banshee: ¡Perdimos los Den Den Mushi, vuelve a tu cuerpo y pide refuerzos desde afuera!

Hollow detesta la idea con cada fibra de su ser… que no está ahí en realidad, pero sabe que sin refuerzos no tienen oportunidad. Sale entonces de su armadura trasladando su alma a cientos de objetos para salir de ahí y llegando al campo de batalla. Pasa de largo a Samir en su camino, cuyo grupo. Samir sigue tratando de sacar a los civiles de la batalla, pero han sido totalmente franqueados.

Soldado del Triunvirato: ¡Quédense ahí o disparamos! 

Fingiendo su rendición, Samir alza los brazos con sus cuchillos en mano y baja al suelo lentamente. Pero entonces, clava sus cuchillos en el suelo y extiende grietas que crecen a los pies de todos los enemigos. 

Samir: ¡Shimauma Kizama reta! ¡Shiro to Kuro! 

Las dos grietas hunden el suelo, librando a su grupo de los enemigos por ahora y permitiéndoles seguir escapando. No tanta suerte tienen el grupo de Dame Rosolynde, el cual está siendo vapuleado con cañonazos del Triunvirato, que destruye sus propias trincheras en esperanza de acabar con ellos. 

Soldado del Triunvirato: ¡Fuego! 

Rosolynde: ¡Cúbranse! 

El techo se colapsa parcialmente amenazando a aplastar a los soldados. Rosolynde lanza su escudo entonces, esperando desviar las rocas de su gente. 

Rosolynde: ¡Well Deserved! 

Pero no logra cubrir a todos, varios si son golpeados, algunos seriamente, incluyendo a… 

Mia: ¡Isa!

La mujer de cabellos púrpuras sangra profusamente de frente y nariz. Está consciente, pero dolorida y aturdida. 

Mia: Vamos a necesitar al médico. 

Isabel: No hace falta… estoy bien.  

Mia: ¿¡Eso es bien!? 

Otra andanada se viene sobre ellos. Rosolynde intenta deshacerse de los artilleros con su Karmic Slash pero no tiene un a forma de conseguir un tiro libre sin arriesgarse a que le vuelen los sesos de un tiro. 

Soldado del Triunvirato: ¡Fuego! 

Pero justo cuando las balas van a ser disparadas, esos cañones son súbitamente atravesados por docenas de grandes plumas negras, dejándo inservibles a unos, haciendo estallar a otros en el momento. 

Jean: ¡Regen von Messern! 

Con Emeric y el medio muerto Gelacius a cuestas y su maestra en brazos, aterrizan en las barracas gracias al agujero del techo, reuniéndose con sus compañeros.

Emeric: ¡Mi señora! ¡¿Están todos bien!? 

Rosolynde: Relativamente si. ¿Ustedes? 

Emeric: Lo mismo, creo. Pero tengo buenas noticias. 

El noble da la espalda a la General, revelando, para feliz asombro de ella, a Gelacius derrotado y bien atado. 

Rosolynde: ¡Sabia que lo lograrían! ¡Bien hecho! 

Jean: Si, pero eso no nos quita de la situación en la que estamos. Afuera nos estan apalizando y Betula necesita un médico. 

Mia: Isa también, y los demás. 

Pero a pesar de la situación, Rosolynde no se ve preocupada. Demostrando una gran calma bajo presión, algo muy apropiado para un oficial de su rango. Tras un momento, finalmente habla. 

Rosolynde: Ya se lo que debemos hacer. Lord Emeric, ¿en donde esta la estación que controla los altavoces de la Región? 

Emeric: No muy lejos, pero… 

Jean: ¿Que quiere hacer? 

Ante ésta pregunta, la Dame sonríe levemente mientras mira muy fijamente a Gelacius noqueado. 

Rosolynde: Solo una pequeña cuestión de moral…         

Capítulo 873: Nuestra es

El grupo de la fabrica sigue acorralado y ahora las grandes armas se les estan yendo encima. La dama de rojo hace un gran esfuerzo para evitar heridos, redirigiendo balas de cañón con su estola y mandándolas de vuelta al enemigo. 

Phantom: ¡Carmine Trebuchet! 

Pero es imposible para ella reflectar tantas balas. Al final, una acaba impactando muy cerca, y hay heridos por ello.

Banshee: ¡Aghhh! 

Gemelos Blue: ¡Tía Banshee! 

Banshee: Tranquilos, nenes…  su tía está bien. 

La “Eterna Espera” sangra bastante, pero de algún modo se las arregla para que ni una de las gotas de su vital líquido rojizo manchen su preciado vestido. ¿¡Donde esta Hollow y los refuerzos!? Es lo único que ella y sus camaradas se preguntan, y es que este tiene problemas. 

Hollow: ¡Carajo! 

Su cuerpo esta perdido entre el caos y aunque va de objeto en objeto, le es imposible encontrar aliados para sus camaradas. 

Hollow: ¡Aghh! ¡¿Por qué!? 

Para acabar de fregar la situación, el grupo de Samir ha sido acorralado nuevamente, pero esta vez, ha perdido sus preciados kukris, producto de un disparo de un soldado enemigo. 

Soldado del Triunvirato: ¡Quietos! ¡O se mueren todos! 

Todo pinta mal, las fuerzas que apoyan a la legítima heredera flaquean. Pero, súbitamente, es cucha un sonido peculiar. Aquel chirrido horrido cuando un micrófono o altavoz es encendido, seguido por un una potente voz. 

¡Gente de la Región de Baluarte…! 

Quien habla es nada menos que noble que se convierte en erizo , quien ha despachado a los guardias de la estación de los altavoces y ahora transmite su voz a todos. 

Emeric: ¡Les habla el verdadero Señor de ésta región, Lord Emeric! ¡Hace solo unos minutos, el usurpador al que llaman Gelacius ha sido derrotado por las fuerzas del Autentico Ejército Real y sus aliados! 

Los soldados del Triunvirato se ven incrédulos los unos a los otros ante este anuncio. 

Soldado: ¡Debe estar mintiendo! 

Otro soldado: ¡patrañas! 

Pero justo en ese momento, una bengala en el  cielo llama la atención de todos, enemigos o aliados. El brillo revela a Jean en su forma animal completa, cargando en lomos a la Dame Rosolynde, y esta a su vez, alza del cuello al mismísimo “Lord” Gelacius, completamente noqueado y vencido. 

Soldado: Es… verdad… 

Soldado: ¡Lord Gelacius! 

Emeric: ¡Ríndanse ahora, o terminen como su amo! 

La escena es vista y oída por todos. Para las Fuerzas del Triunvirato, es un golpe tremendo. Para el autentico Ejército Real y sus aliados, es puro júbilo. 

Jean: Je. Ya entendí a que se refería con lo de moral, Dame. 

Rosolynde: Si… 

El plan de la General ha funcionado a la perfección. Bajar la moral enemiga al mostrar a su líder derrotado, y a su vez, subir la de sus hombres. Con ánimos renovados, los soldados del Auténtico Ejercito Real cargan a todo poder. Incluso los que estan heridos. 

Shiny: ¡Chuti Footprint! 

A pisotones, el gigantesco capitán peludo hace pedazos a los soldados enemigos, uno por cada paso que da. El tremor que causa al caminar, tambien es suficiente para que los que apuntaban a Samir se distraigan, permitiéndole recuperar sus armas y defenderse, al crear un circulo de puro poder cortante. 

Samir: ¡Daen Ginga! 

Soldados: ¡Gahhhh! 

Hollow, por su parte, es inspirado a hacer algo que si tuviera su cuerpo real seria un mero suicidio. Se apodera de uno de los cañones que asedian a sus amigos y lo dispara a los barriles de pólvora. 

Hollow: ¡Shooter Kamikaze! 

Finalmente, el grupo de la fabrica puede escapar de la fabrica y unirse a la batalla de afuera, la cual solo avanza en favor del Auténtico Ejército. Silvya despacha todo lo que ve con sus garras de su forma híbrida, Devon manda enemigos a volar y ser enterrados vivos en puras hojas. 

Silvya: ¡Night Ilumination Assassination! 

Devon: ¡Verdant Abyss! 

Todos embaten a máxima potencia, sin descansar sin detenerse. 

Mia: ¡Estilo de Fuerza Profunda! 

Isabel: ¡Mount Ceiling Flower Uprooters! 

Revenant: ¡Piales en el Lienzo! 

Incluso desde el cielo, el Triunvirato es vapuleado. Plumas negras que no dejan de lloverles…

Jean: ¡Regen Von Messern!

… y la espada de la líder enemiga, que siempre, sin falta, vuelve a mano de su ama tras un ataque más, un enemigo derrotado más. 

Rosolynde: ¡Sky Retribution! 

Tras unos minutos que parecen eternos, es finalmente evidente... 

Emeric: ¡Baluarte es nuestro! 

… igual que la victoria.          

Capitulo 874: Hay que hablar con la General

Revenant: ¿Mejor? 

Banshee: *suspira* Mucho mejor, gracias Revenant. 

Tras la victoria del Auténtico Ejército Real, los soldados se reparten entre varias actividades. Los médicos atienden a la que aun es una cantidad enorme de heridos para una victoria. Otros recuperan espacios, tal como la Finca de Lord Emeric. Izan banderas,  contabilizan los recursos obtenidos, y  se dedican a reunir a los soldados enemigos. 

Soldado del Triunvirato: ¡Nos van a torturar! ¡A convertir en esclavos! 

Otro soldado: ¡Nos llevan para fusilarnos en grupo! 

Pero los soldados del autentico ejercito solo los miran con incomodidad. 

Shiny: Nosotros no hacemos eso. ¿El Triunvirato si?

Con está respuesta, la mayoría de los perdedores se queda muy sorprendido. La escena es observada desde poca distancia por la General y su noble segundo al mando, que tienen a Gelacius frente a ellos amarrado a una silla, aun noqueado. Rosolynde no obstante, se ve molesta por algo. 

Emeric: ¿Pasa algo, mi señora? 

Rosolynde: No debí cargar yo a Gelacius en el aire. Yo no fui quien le venció. Fue usted y nuestros aliados. 

Emeric: Pero la idea fue suya. Además este es su ejército, mi señora. Su victoria es la nuestra y nuestra victoria es suya. 

El comentario hace sonreír levemente a la General, que continua revisando todos los aspectos de la batalla. Quién tambien hace eso es Pluma Azul Dorada, que supervisa y ayuda en todo lo que puede. 

Jean: ¿falta algo más? 

Samir: Creo que por ahora estamos bien. 

Pero hay mucha gente ayudando así que, viendo que no es absolutamente necesario que se quede a ayudar, decide visitar la enfermería que han armado, para revisar como está Isabel, así como Betula. 

Jean: ¿Cómo estamos? 

Mia: Mal, no ves que destruyeron su belleza. 

Isabel: *con vendajes alrededor de toda la nariz* Aja ja ja, cuanta calma me das. 

Todo parece bien con su camarada, pero al buscar a su maestra, la encuentra peleándose con el médico que la atiende. 

Médico: ¡Señorita! ¡No debería levantarse aun!

Betula: ¡Que me dejes ir! 

La capitana del Zafiro se esta recuperando de la parálisis, pero aun no está del todo bien, por lo que en cuanto intenta dar un paso para dejar la camilla, se cae al suelo. 

Jean: ¡Betula! 

Su alumno corre se inmediato a ayudarla a levantarse, igual que el médico que la está atendiendo. No obstante, en cuanto la levantan y la ponen de vuelta en la camilla, ella intenta irse de nuevo. 

Betula: ¡Déjenme ir! 

Jean: ¡Woah Woah! ¡Calma, Betula! 

Solo después de unos segundos con la mano de su alumno en su hombro, ella deja de intentarlo , pero Jean aun esta preocupado. 

Jean: ¿Qué tienes? ¿A dónde quieres ir? 

Betula: Gelacius…  ¿¡donde está!? 

Jean: Está con Dame Rosolynde. Sigue noqueado y amarrado. 

Betula: ¡Tengo que ir con la General! ¡Tengo que decirle! 

Jean: ¿¡Decirle que!? 

El peliazul mira a su maestra a los ojos y nota algo en particular, un sentimiento. 

Jean: … conoces al tal Gelacius, ¿verdad? 

Betula no dice nada, solo chasquea la lengua levemente. 

Jean: *al médico * Nos dejaría solos un momento. 

El médico cumple la petición siempre y cuando se asegure de que ella no deje la camilla. La vocera de la Alianza por su parte queda con la cabeza gacha mientras Jean se sienta junto a ella, dispuesto a escuchar lo que sea que tenga que decir. 

Betula: Yo tenia solo 21 años en aquel entonces… vivía con mi esposo, con mi hijo. Era una vida sencilla pero estábamos bien, éramos felices. Luego, un idiota de solo 16 años. Un pirata novato que se hacia llamar Mano Diabólica, capitán de los Piratas Red Hand, apareció. Atacó nuestro hogar… hizo esclavos… 

Jean escucha con atención e impacto. Ya había oído la historia muchas veces, pero es la primera vez que el pirata de la historia tiene un nombre. 

Betula: Ese… ¡maldito!.... Él fue el que alejo a mi familia de mi. No era una isla afiliada al Gobierno Mundial así que la Marine no hizo nada. Por eso fundé los Piratas del Zafiro, y luego fui tras él… ¡lo derrote! ¡Lo deje a que la Marine lo encontrará para que se pudriera en Impel Down para siempre!... Incluso si era tarde para rescatar a mis dos hombrecitos. 

Una lágrima corre por la mejilla de la mujer, y ella la seca con la mano, mientras que Jean se ve ahora demasiado impactado. 

Betula: Pero él nunca llego ahí… 

Jean: Un momento…  me estas diciendo… que un capitán pirata es el noble que enfrentamos hoy… ¿Qué hace un capitán como noble de este país? 

La mirada desesperada de Betula se hace más evidente. Llena de tristeza, de enojo, de odio… y una sonrisa que falla en ocultarlo todo. 

Betula: ¿Ahora ves porque tengo que hablar con la General? 

Un minuto después…

Médico: ¡Oye, oye! ¡Vuelvan! ¡¿A donde van!?

El médico observa como Jean sale corriendo con Betula en brazos, en busca de Dame Rosolynde, por suerte, no tardan mucho en encontrarla en su improvisado cuartel, la cual al momento habla por Den Den Mushi. 

Jean: ¡General! ¡Necesitamos hablar con… !

Emeric: Ahora no, Joven Black. Tenemos problemas.

Solo entonces notan el rostro descompuesto de Rosolynde al Den Den Mushi, y escuchan la voz al otro lado. La voz de Adrien desde Espadaña.

Adrien: ¡El Triunvirato! ¡El Triunvirato está aquí!           

Capítulo 875: Una luz que se mueve

Espadaña, hace unos minutos…

Es una noche tranquila pero helada en Espadaña. La hora de la cena esta terminando en el campamento del auténtico ejercito real, y tanto soldados como aliados se reúnen en el gran comedor que se armado mientras hacen sobremesa.  Entre los pasillos del comedor está Lord Adrien, verificando que no falte nada. 

Adrien: Avisen si necesitan algo. 

Soldado: Gracias, Lord Adrien. 

Siguiéndolo cual su sombra, irónica o acordemente, está el capitán Shade, que no suelta su hacha en ningún momento, siempre vigilante, aunque esto pone al Señor de Espadaña un poco de nervios. 

Adrien: No es necesario que haga eso, capitán. 

Shade: Es mi trabajo y lo hago con gusto, mi señor. 

Adrien: Pshe… je. ¿Es lo que te ordeno Dame Rosolynde? 

Shade: En realidad, fue un orden de Lord Emeric. 

Esto deja al noble sorprendido, pero tambien sonriente, lo que es bueno para variar. Todos en el campamento están bastante nerviosos y no es para menos, considerando que la mitad de las fuerzas aliadas se marcharon hace medio día a la batalla y aun no han tenido noticias de ellos.

Angélique: ¿Cómo estarán?

Entre los más preocupados está Angélique, que en la salida del campamento, observa las huellas que aun están ahí, dejadas por sus aliados al partir. 

Fitz: ¿Preocupada? 

Angélique: ¡Ah! Oh… hola, Fitz. Me asustaste. 

Fitz: Lo siento, no era mi intención. ¿Sopa? 

El joven le ofrece el vasito de un termo lleno de caldo de pollo y ella lo acepta, calentándose los dedos con este y la cara con el vapor. 

Fitz: Todo saldrá bien, linda. 

Angélique: Eso quiero creer, pero no puede evitar que me preocupe igual. 

El joven de cara pintada le da un abrazo y esta lo devuelve, aunque apenas, no deja de mirar al horizonte. 

Fitz: Vamos a un lugar menos frío, o te resfriaras

La pelirroja está pensando si aceptar o declinar la propuesta, cuando de repente se siente un leve temblor a sus pies. Fitz tambien lo. Siente, todos lo sienten, y además continua. Pronto, un sonido rítmico se empieza a notar, lejano y apagado pero se escucha. 

Adrien: ¿Qué es eso? 

En una torre de vigilancia al borde del campamento, dos soldados que hacen de vigía tratan de buscar la fuente de ese sonido con prismáticos cada uno, pero la oscuridad de la noche no ayuda. 

Soldado: ¿Algo? 

Soldado: Nada… espera, por allá se ve algo. 

El hombre apunta hacia una luz en una colina cercana, pero súbitamente, esta se hace más brillante, casi como si…  ¡viniera hacia ellos! 

Soldados: ¡…! 

Y súbitamente, la luz envuelve la torre y está explota en llamas. De los soldados no queda ni siquiera mucho para sepultar, mientras que el pánico y la alarma se extienden.  

Gareth: ¡Nos atacan! 

Desde donde salió la luz, hay una especie de cañón, junto a estos hay varias personas. Nada menos que la Princesa Nadine, el General Agamenon y una persona más. Un hombre extraño, no muy alto, delgado en extremo, vestido elegante pero con una bata y gafad encima. 

Nadine: Impresionante, Lord Cristian. 

Cristian: Se lo dije. Mi señora. La tecnología láser del Gobierno Mundial no tiene igual. 

  • Noble del Reino de Brusian y Ministro de Ciencia y Tecnología: Lord Cristian

 Nadine: Recuérdeme agradecerle a Lord Albertanus por recomendarlo para el puesto. ¡General! 

Agamenon: ¡Señora! 

Nadine: Quiero a la homicida y al traidor, vivos. Al resto… si se resisten, autorizo fuerza letal. 

Agamenon: Si, mi lady. 

El general da la orden al aire, y súbitamente, se oyen los gritos de decenas de soldados tras ellos. Del otro lado, de inmediato, todos dejan lo que, estan haciendo y corren a tomar las armas. Luego, esperan las ordenes de sus líderes 

Fleur: ¡Aseguren el perímetro exterior! 

Fernand: ¡Los de Wind Jester! ¡Vayan a la villa! ¡Protejan a los civiles! 

Gareth: ¡Médicos, en brigadas! ¡Preparen la enfermería también! 

Shade: ¡Los demás! ¡Al frente y a la retaguardia! Mi señor Adrien, voy a pedirle que tome refugio. 

El noble, aunque a principio aterrado, asiente, mientras que todos corren a sus puestos. Fitz, como parte de Wind Jester, es enviado la villa, aunque antes da un beso rápido en la mejilla a 

Fitz: Con cuidado. 

Angélique: Y tu. 

El sale corriendo, mientras que los Piratas del Ave Azul que están ahí se reúnen con su capitán. 

Evangeline: ¿Qué hacemos, Señorita Primer Oficial? 

Angélique: Taylor, con los médicos. El resto, vayan donde sientan que son necesarios. 

Todos: ¡Si! 

Y así todos se reparten. Con Angélique y Evangeline yendo al frente de la batalla donde ya se vislumbra un ejército enemigo inmenso.            

Capítulo 876: Asedio de Espadaña

Ambas facciones están una frente a la otra ahora, y  por un momento, se quedan quietos. El Capitán Brimstone, al frente de la formación del Auténtico Ejercito Real no ordena el ataque… aún. Espera a que el enemigo hable, les de una amenaza, un ultimátum, alguna condición de rendición “pacifica”, pero en lugar de eso, el General Agamenon solo dice una sola frase. 

Agamenon: ¡Acábenlos!

Y así, una horda se precipita contra el auténtico Ejército Real, que al fin se decide a avanzar si no quieren ser aniquilados. 

Shade: ¡Por Brusian! 

Agamenon: ¡Por el Triunvirato! 

La vanguardia va primero, tal como su nombre indica. Incluyendo al Tacón Escarlata, al Querubín y a la Pierna Llameante, así como al propio capitán al servicio de Rosolynde. 

Evangeline: ¡Twelve Apostles! 

Yendo a toda velocidad en su Jet Board, Evangeline se despacha no a uno, ni a dos, sino a doce enemigos al mismo tiempo. 

Shade: ¡Rock’em! 

El capitán Brusiano, por su parte, va a paso mas lento pero firme, y con fuerza digna de una bestia, se deshace de los enemigos con potentes hachazos. 

Angélique: ¡Turning Heel! 

Fleur: ¡Salamander Sepals! 

A la par, maestra y alumna, con sus potentes piernas realizan un combo brutal. Angélique, girando envía los enemigos a los pies llameantes de Fleur, que los deja en el. Suelo, noqueados y humeantes con los dedos de sus pies ardiendo. 

Angélique y Fleur: ¡Oventhrow! 

Resguardado en su hogar, Adrien hace lo que puede hacer ahí, resguardarse. De vez en cuando mira por su ventana, con horror y miedo, pero tambien, sintiéndose molesto de que una vez más ataquen su hogar. 

Adrien: Tch…  que impotencia. 

Pero justo en ese momento, en su despacho, se oye un sonido común y familiar. 

Purupuru purupuru

El noble corre hacia el Den Den Mushi y lo contesta, casi gritando. 

Adrien: ¡Diga! 

Al otro lado de la línea, Rosolynde, sudorosa pero sonriente, habla. 

Rosolynde: Ah, mi señor. Estará feliz de escuchar esto. Hemos capturado a Lord Gelacius y reconquistado efectivamente la Región de Baluarte. 

Pero Adrien, por obvias razones contesta siendo un manojo de nervios. 

Adrien: Pues… me encantaría decir que me alegra, pero tenemos una cuestión. 

Se oye un cañonazo afuera, muy fuerte, tanto que hace al noble gritar y La general puede oírlo sin estar ahí. 

Rosolynde: ¿Señor?! 

Adrien: ¡El Triunvirato! ¡El Triunvirato está aquí! 

Desde Baluarte, Rosolynde y sus aliados quedan en shock. Y al exterior del hogar de Lord Adrien, el desorden no para de crecer. A pesar de combatir con toda su fiereza, el Autentico Ejercito Real se ve empieza a ver superado por su falta de números. Las primeras defensas estan cayendo. Dando el ejemplo, el General Agamenon despedaza a cuantos soldados enemigos puede atizándolos con su bastón antorcha. 

Agamenon: ¡Bellator Ignis! 

Soldado: ¡Gaaah! 

Shade: ¡Repliéguense! 

El capitán ordena a sus hombres reagruparse y retroceder, pero súbitamente, la balanza se gira a su favor una vez más. ¿La razón? La más joven de los del Ave Azul. 

Katrina: ¡Replicant One Hundred! ¡One Woman Army!

Cien de ella, bien armadas, se lanzan contra el ejercito enemigo que se ve abrumado por lo repentino del incremento numérico de sus oponentes. Mientras las Katrinas abren camino, el resto de Brusianos y Aliados actúa con todo lo que tienen. 

Ink: ¡Gravure!

Zachary: ¡Brainsmack!

Bert: ¡Marinade Hog Trotters! 

Con puñaladas que atraviesan incluso las armaduras, golpes tan fuertes que causarían hemorragias cerebrales y patadas que despachan a docenas de enemigos, el Auténtico Ejército empieza a recuperar terreno, cosa que no gusta nada ni a Agamenon, ni a la Princesa que observa desde la distancia. 

Agamenon: ¡Dispare el arma! 

Cristian: Aun no. Necesita terminar de recargarse. 

Nadine: Tch… 

Agamenon: Tch… en ese caso lo haré yo. 

Alzando una de sus mangas, Agamenon revela un pequeño mecanismo oculto finalizado con un tubo. Abre una llave en este, y luego la apunta a su flameante arma. 

Agamenon: ¡Draco Spiritus! 

Una llamarada se extiende, mandando a arder a muchos enemigos. Por fortuna, en su mayoría son Katrinas. Por desgracia, eso hace que los aliados pierdan su ventaja.

Katrina: Tch… ¡Replicant One Hundred! ¡One Woman Army! 

Agamenon: ¡Draco Spiritus! 

La situación se repite en múltiples ocasiones. Avance, retroceso. Avance, retroceso. En la lejanía, la Princesa de Brusian busca con la mirada a los lideres enemigos. Pero no ve a uno solo, solo a Shade. Pero el no le interesa. Además de que ve un montón de gente que no conoce y que parece dirigir. 

Nadine: ¿Dónde esta esa mujer? ¿Dónde está ese traidor? 

Súbitamente, su vista se dirige a la casa de Lord Adrien, y no tarda en sacar una conclusión. 

Nadine: ¿Con que ahí se esconden, eh? 

Cristian: Mi señora. 

Nadine: ¿Qué? 

Cristian: El cañón se ha recargado. 

La Plateada, emitiendo una sonrisa siniestra, da una sola orden. Mientras, adentro de la casa, Adrien sigue en llamada con Lady Rosolynde. 

Adrien: ¡La cosa está muy mal aquí! ¡Necesitamos que vengan! 

Rosolynde: Aunque quisiéramos, tardaríamos horas en volver. Traten de resistir, enviaremos… 

Pero un temblor manda a Adrien al suelo, toda su casa tiembla. Al levantarse y ver que ha sido eso por la ventana, Adrien mira horrorizado como han volado el portal, y a todos los soldados antes de ese punto con el laser.             

Capitulo 877: La Plateada

La destrucción causada plr el estallido del laser obviamente no asa desapercibida para las fuerzas del Auténtico Ejército Real, y de inmediato se movilizan por ello. 

Shade: ¡Pelotón Bravo! ¡Ayuden a los heridos! 

La enfermería que han montado no muy lejos de ahí se ve súbitamente sobrepasada, inundada en su mayoría de heridos graves. Los médicos trabajan a marchas forzadas para ayudar, pero sus habilidades claramente tienen un límite. 

Gareth: ¡Necesitamos más gasas! 

Taylor: ¡Tómalas de mi espalda! ¡Si le quito las manos de encima a este, se va a  desangrar! 

El peliverde hace lo que su colega le dice, mientras este se limpia un chorritito de sangre que ya le escurre de la boca frotando su cara contra  su hombro.

 Shade: ¡Pelotones Alfa y Eco! ¡Defiendan la casa de Lord Adrien! ¡No dejen que entren!

El propio capitán intenta ir al mismo lugar, no desando fallar a la misión que le encomendó su señor, Lord Emeric. No obstante, su andar es detenido en seco al. Ser su pie súbitamente atrapado y herido en su parte sin armadura, para luego ser arrastrado en dirección opuesta varios metros. 

Shane: ¡Aghhh! ¿¡Pero que chingados...?!

El hombre, que se alza a pesar del profundo corte en su tobillo, detiene sus palabras al darse media vuelta y ver a quien lo ha atacado. Exquisitas ropas bordadas en decenas de telas finas, bella figura y rostro níveo, látigo hecho enteramente de hilos de oro, cabellera de color plata. 

Shade: Nadine… la Plateada. 

Nadine: Es Alteza o Mi Lady. Si gusta Princesa Nadine.

Shade: Prefiero ninguno, gracias. 

Nadine: Insolente… tch… y hablando de ultrajes… 

Ambos se mantienen alejados un momento, bien aferrados a sus respectivas armas, haciendo un círculo al caminar. 

Nadine: ¿Dónde está tu “General”? ¿No piensa dar la cara? 

Shade: No le diría jamás. Ni aunque me cortaran en pedazos. 

Nadine: Hmmm… para tener la bajeza que Rosolynde tiene, me sorprende que aun tenga gente que crea en ella. 

Shade: Podría decirse lo mismo de usted. 

El capitán ya ha tenido suficiente, así que toma con más fuerza su hacha y se lanza contra la Princesa, listo para atacar. 

Shade: ¡Vocal Chord Cutter! ¡…! 

Pero se detiene en seco, embobado, embelesado...

Mientras tanto… en el Puerto de Homenaje… 

Fleur: ¡Necesitamos apoyo! ¡Repito! ¡Necesitamos apoyo! 

Es lo que reciben Shane y Wendy vía Den Den Mushi. Ellos seguían a cargo de las naves, pero ahora, la situación es otra. 

Wendy: ¡Hay que ir! 

Shane: Lo sé.  

Beatrix: ¡Vamos! 

Shane: Ah, no señorita. Tu, Marcel y su escuadrón se quedaran aquí. 

Beatrix: ¿¡Tu esposa embarazada puede ir y yo no?! 

Shane: Ella puede cuidarse sola. Además, alguien debe cuidar las naves… y a ellos

El pirata azul señala discretamente hacia la nave de los Piratas de la Luna de Sangre Axul, los cuales solo miran la situación confundidos. 

Pann: ¿Qué pasa, señor? 

Maximilian: No lo sé. 

Beatrix: Tch… esta bien. Vayan con cuidado. 

Y así, los grupos de la Furiosa y Cruz Marina parten rumbo a la batalla, que es un completo desbarajuste. El Ejercito del Triunvirato ha logrado llegar hasta la villa, donde están todos los civiles. 

Nemo: ¡Ataquen! 

Mujer: *Llorando* ¡Están entrando! 

Pero los soldados del Auténtico Ejercito y de Wind Jester no permitirán que lleguen a ellos, y los defienden con todas sus fuerzas. 

Fernand: ¡Black Belt! 

A base de un solo golpe en la tripa, Fernand deja noqueados enemigos acorazados. Su guardaespaldas, Grant, los taclea o los lanza lejos con facilidad y un gruñido furioso. Su representante y su secretaria, por su parte, tienen otro acercamiento. Él, solo da un pisotón a los pies enemigos, que sin armadura, terminan torcidos o rotos, y por ende, arrastrándose. Ella, directamente hace pedazos rostros con sus garras. 

Fitz: ¡Lock Step! 

Polly: ¡Burglar Claw! 

De lado donde las primeras líneas de defensa ya han caído, se aglomera la artillería enemiga. Una tanda de cañones y de ametralladoras montadas que reducen a pulpa a todo lo que se les ponga enfrente. 

Cristian: ¡Fuego! 

Pero, sabedores de esto, tres de los contramaestres del Zafiro están listos para detenerlo. La primera, vuela a toda velocidad con sus espadas en la mano, despachando a los artilleros. 

Belen: ¡Blade Wing! 

Su compañera de larguísimas piernas, por su parte , despacha tanto artilleros como armas pesadas con sus potentes piernas.

Kin: ¡Bronze Rapid Shooting! 

El tercero, usando haki de observación, evita la mayoría de disparos dirigidos a él, para luego destrozar las armas al extender sus manos con guanteletes. 

Mark: ¡Twin Impact! 

Con artilleros y artillería saliendo volando todos a la vez, el Ministro de Ciencia y Tecnología del Triunvirato ve en peligro, su precioso cañón laser así que decide hacer algo al respecto. Sus mano se transforma súbitamente en un  gran taladro  y se lanza contra ellos. 

Cristian: ¡Gyrate! 

Mark: ¡Cuidado! 

Gracias a la predicción de Mala Hierba, el y sus compañeras evitan el ataque. Aunque Cristian no quiere detenerse, sacando un martillo de donde estuviera su muñeca. 

Belen: ¡Cyborg! 

Cristian: ¡Eso y más, linda! 

Aun en el frente, donde las defensas son prácticamente nulas ya, Angélique y Evangeline siguen batallando, aunque se alcanza a apreciar en ellas un dejo de cansancio por tantos enemigos. 

Angélique: ¡Swing Heel Strike! 

Evangeline: ¡Ten Commandments! 

Estan prácticamente espalda con espalda. 

Angélique: ¡¿Nunca se acaban!? 

Evangeline: ¡No se! ¡Aun puedo sentir cientos y…! ¡A un lado!

Empujando a su Primer Oficial, la mujer alada evita que las aplaste el Capitán Brimstone, el cual se estrella junto al lado estrepitosamente y por completo inconsciente.

Angélique: ¿¡Pero que…!?

Pero no pueden ni pensar en eso, porque justo enfrente se les aparece aquella mujer plateada de látigo de oro.             

Capitulo 878: Experiencia con la Realeza

La Plateada solo observa a las dos mujeres con desdén, pero tambien, cierta curiosidad. Son enemigas, evidentemente, pero, ¿Por qué no visten como los demás soldados?

Nadine: Hmmph…  ¿Por qué no usan uniformes? ¿Son civiles acaso? Tch… parece que mi Tio no invirtió suficientes recursos para la educación en su reinado si es que hay ciudadanos tan tontos como para servir a Rosolynde. 

Angélique: No tienes que preocuparte por eso, ni siquiera somos de aquí y… espera un segundo… 

Evangeline: ¿… Dijo “su tío? 

La mirada de impacto en el rostro de ambas es grande. Es evidente con eso, y por el regio porte que tiene, que quien está frente a ellas es… 

Angélique/Evangeline: La Princesa…

Pero sus pensamientos se ven interrumpidos por un grito doloroso. Shade aun continúa ahí,  tirado al lado de ellas, gimiendo de dolor. Angélique y Evangeline  de inmediato se agachan y tratan de ayudarlo, pero las heridas que tiene son graves. 

Angélique: ¡Capitán Brimstone! ¿Me oye? 

Shade: ¡Gaaaaaaahg! 

Curiosamente, la causante de esas heridas observa con sorpresa, pero no a Shade ni a la escena en si, sino a ambas mujeres. 

Nadine: ¿No son de aquí? ¿¡Entonces que hacen aquí!? ¿¡Quienes son ustedes!? 

Angélique: Tsk… Para ser una princesa, no parece estar bien “educada” en los sucesos del mundo. ¿Acaso no lee el periódico? 

Nadine: ¡Aghh! ¡Insolente! ¡Scourge of Revolution! 

La mujer de la realeza intenta dar un latigazo a ambas, pero ellas, aun Angélique que se lleva a Shade a cuestas, esquivan con facilidad, para enojo de la Princesa. Angélique toma pose de combate tras ello, pero Evangeline se pone frente a ella y la detiene con un gesto de mano. 

Evangeline: Yo me ocuparé de ella, Señorita Primer Oficial. Usted lleve al Capitán Brimstone a la enfermería, necesita atención urgente. 

Y Angélique lo sabe, pero no le gusta la idea de dejar a su camarada sola contra esa mujer, que además le da una terrible mala espina.

Angélique: ¿Estás segura, Evangeline? 

Evangeline: Puedo con esto. Después de todo, ya tengo experiencia previa tratando con la realeza…. 

La Pelirroja no puede evitar tener un flashazo del pasado en su cabeza, un pasado en el que Evangeline aun era Cherubiel y era una enemiga temible. Siente incluso un pequeño escalofrío al pensar en ello, pero es un recordatorio de la capacidad de su amiga. 

Angélique: Esta bien, pero ten cuidado. 

La pelirroja toma con fuerza al hombre herido y lo carga en su hombro para luego irse tan rápido como puede, ante la mirada analítica e inquisitiva de la Princesa enemiga. 

Nadine: Llamo a esa mujer “Primer Oficial”, ¿no? Eso significa que vienen de un barco, una tripulación . Con qué clase de Realeza trata usted, me pregunto. 

Evangeline: Dudo que reconozca al Principado de Caelia. Y por cierto, al decir que tengo experiencia tratando con… 

La mujer alada coge más flechas de su carcaj y las tensa en la cuerda de su arco. 

Evangeline:… En realidad quiero decir “derrocando a “. 

Si bien, esto es algo que avergüenza mucho a la inventora por cierto que sea, Nadine no lo sabe y por un segundo, se siente asustada. Segundo suficiente para que Evangeline pueda dispararle. 

Evangeline: ¡Holy Trinity! 

Tres flechas vuelan veloces contra la mujer noble, la cual, dejando de lado su sorpresa anterior, logra esquivar las flechas con gran agilidad, aunque una alcanza a cortar un mechón de su trenza. 

Evangeline: ¡Seven Deadly Sins! 

Viendo esto, la rubia decide subir el calor de las cosas y le dispara siete jabalinas en llamas, en esperanza de que alguien de un país de invierno sea aun más débil al calor extremo, y tambien que su ostentosa falda se prenda en llamas. Pero la princesa tiene otra idea. 

Nadine: ¡String of Protection! 

Usando ágilmente su látigo de hilos de oro, la princesa se deshace de las seis primeras flechas ígneas con un movimiento de su brazo y laza la última para luego, redirigirla con un giro justo hacía quien la disparo. 

Nadine: ¡Thread of Vindication! 

A pesar de predecir lo que vendrá, todo pasa tan rápido que Evangeline ya no puede prevenirlo. La flecha que le han regresado impacta justo a su Jet Board y la hace caer de forma estrepitosa al suelo. 

Evangeline: Aghhh… 

La arquera se levanta del suelo dolorida, pero sobre todo sorprendida, algo por lo cual Nadine se nota muy confiada. 

Nadine: Je. Con todo lo que habías dicho de derrocar y eso esperaba que lo que haces fuera un poquito más peligroso. 

Evangeline: Todavía no ha visto nada, “alteza”. 

Nadine: No lo dudo. Pero sinceramente, no tengo tiempo para ver sus… habilidades. Tengo que “reunirme” con Lord Adrien. ¡Scourge of the Revolution! 

La mujer lanza un latigazo hacia Evangeline, que ella esquiva gracias a su mantra. Intenta predecir el siguiente movimiento de su rival tambien, pero lo que ve la desconcierta. 

Evangeline: *Ella solo quiere… ¿mirarme? 

Evangeline no sabe el porque de esto, e instintivamente, la mira cara a cara, lo que hace que a Nadine se le ponga una sonrisa en el rostro… y luego sus pupilas se tornen blancas. 

Nadine: Eros Arrow. 

En el momento en que las miradas de ambas mujeres se cruzan, sucede. Evangeline se queda quieta, paralizada, con los ojos fuera de si, como si estuviera fuera de este mundo, y en cierto sentido lo esta, pues no hay forma de que lo que ve y oye este en este mundo. 

Evangeline: ¿James? 

Habiendo consumido la fruta que perteneció a Barok, Nadine ha creado un mundo de ensueño con el objeto del deseo de Evangeline, James. La visión es inferior las del difunto oficial debido a la inexperiencia de su nueva usuaria y el hecho de que ella y su objetivo son ambas mujeres, pero no represente un problema, pues para la pobre ángel lo que ve es tan perfecto, tan real. 

“James”: Eve… 

Evangeline: ¡James! 

Él le sonríe y la atrapa en sus brazos. Ella no puede dejar llorar por estar en brazos de su amor perdido, hasta siente que le falta el aire… pero la cuestión, es que si le falta el aire. 

Nadine: Happily Never After. 

Aprovechando la alucinación que le ha generado, Nadine ha atrapado su cuello con su látigo. Evangeline ni siquiera se puede defender, solo se va quedando más y más quieta, sus labios se ponen azules, los ojos se le cierran lentamente.

Evangeline: James… 

Y finalmente, Evangeline deja de moverse, tras lo cual, Nadine desenreda su látigo y… 

Nadine: El rey o reina que haya derrocado esta debió ser patético. 

… corre hacia la casa de Adrien, abandonando el cuerpo inmóvil de la chica alada en la helada nieve.              

Capítulo 879: Vendrás conmigo

Cristian: ¡Compresser Represser! 

Belen: ¡Gaaaaaaaaaah! 

La batalla sigue en todas partes, y no se ve bien para el lado “de los buenos”. El ministro Cyborg, Cristian, ha atrapado a Belen por la cabeza con su brazo convertido en una prensa y esta destrozando su casco con todo y su cabeza dentro, casi como un cascanueces. 

Mark: ¡Belen!

El ensombrerado intenta despachar al enemigo para que este suelte a su compañera contramaestre al usar ambos diales en sus manos. 

Mark: ¡Twin Impact! 

Pero aunque el impacto manda a volar a varios enemigos cerca y a la nieve de todo alrededor, cuando está se disipa, Cristian resulta estar perfectamente ileso. 

Mark: ¡…! 

Cristian: ¡La próxima vez que intentes eso, usa al menos un Dial de Rechazo! 

El cyborg arroja a Belen sobre Mark con tal fuerza que ambos vuelan una docena de metros lejos. 

Kin: ¡Chicos! 

Cristian: ¡Pistón Kick! 

Kin: ¡Diamond Star Defender! 

La patada de Piernas locas choca con la de metal de su enemigo, y aunque las piernas de ambos se quedan atoradas, pugnando en el aire, solo ella tiene una mueca de dolor contenido. Si alguien que observase tuviera visión de rayos X, sabría qué du espinilla se esta rompiendo. 

Agamenon: ¡Bellator Ignis! 

El General del Triunvirato sigue adelante, tundiendo todo lo que ve, sea real o un replicado. Katrina, por su parte ya ha empezado a agotarse, pero continua con el flujo de clones como si no hubiera un mañana. 

Katrina: *jadeo* ¡Replicant Fifty! 

Pero súbitamente, nota que su respiración se hace incluso más dificultosa que antes, y no solo por el cansancio, el aire se siente viciado. Solo es entonces que nota un Dial de Viento expulsando gas sin parar en medio del campo de batalla. 

Katrina: ¿Pero que…? 

Agamenon: ¡Militum Draco Fulgo! 

El general, con su sonrisa torcida, enciende el gas, enviando a volar todo lo que hay ahí, incluyendo a La Llorona y a todos sus clones que desaparecen por el impacto. Solo ella permanece, con una herida fea en la cabeza y las piernas quemadas. 

Agamenon: Así que, ¿tú eres la real? 

Katrina: Tch… 

Al mismo tiempo, Angélique ha logrado llevar al Capitán Brimstone hasta la enfermería, dejándolo en las capaces manos de Taylor. 

Angélique: ¿Va a estar bien? 

Taylor: Tiene laceraciones en el cuello y muchos huesos rotos, pero creo que se repondrá. 

Angélique: Bien… 

Y sin más, la Navegante sale corriendo ante la desconcertada mirada de su camarada médico. ¿A dónde va? De regreso a donde dejo a Evangeline contra la Princesa. 

Angélique: Tengo un mal presentimiento… 

Y hace bien en tenerlo, pues cuando regresa, no ve a ninguna de las dos. No hay nadie. 

Angélique: ¿Evangeline? 

Se le ocurre que, probablemente , se haya movido  pero cuando va a correr otra vez, tropieza con un montón de nieve que se siente especialmente sólido…

Angélique: Agh… ¿Qué fue…?

Y se llena de horror cuando descubre el cuerpo pálido de Evangeline cubierto por el la fría agua cristalizada. 

Angélique: ¡Evangeline! 

La causante de ello, Nadine, finalmente ha logrado hacerse un camino hasta la casa de Adrien, y aunque algunos  le hacen frente, no son rival para ella. 

Soldado: ¡Aléjese! ¡O disparo!

La Princesa ignora la orden y sigue andando sin siquiera mirarle. El soldado el apunta con su rifle, pero justo cuando estás por apretar el gatillo, la cuerda dorada de La Plateada se amarra en el cañón y apunta hacia arriba, haciendo que se noquee al golpearse el mentón con fuerza. 

Nadine: ¡Lasso of Retribution!

La mujer sigue hasta la casa, andando como si la conociera, y puede que así sea. Finalmente, llega al lugar que quiere, los aposentos de Adrien, el cual se ve aterrado de verla, aunque intenta disimularlo lo mejor que puede.

Nadine: Lord Adrien… 

Adrien:… Alteza. 

Ella se acerca lentamente mientras el se hace para atrás junto aun mueble de su cama, del cual, disimuladamente saca una daga. No obstante, en el momento que la toma, le es arrebatada de un latigazo. 

Adrien: ¡Aghh! 

Nadine: Y yo pensaba que era prudente, Lord Adrien. Le sugiero que no haga otra cosa como esa… aunque, ya lo ha hecho ¿o me equivoco?

Adrien: Tsk… 

Nadine: Y quisiera saber porque, sinceramente. ¿Por qué hacerlo? ¿Por qué traicionar al Triunvirato? 

Adrien: Hipócrita. ¡Usted sabe porqué! 

Por alguna razón, Nadine se ve genuinamente sorprendida por esta contestación. Sorpresa que pronto se transforma en rabia mientras lo acorrala con su propio cuerpo y la pared. 

Nadine: Muy bien. Hablemos claro. ¿Dónde está… esa maldita de Rosolynde… y su perro fiel que se llama a si mismo noble? 

Ante esta pregunta, Adrien no puede evitar sonreír un poco, sorprendiendo y enfureciendo más a su Alteza. 

Adrien: ¿En serio no lo sabe? 

Nadine: ¿Huh? 

Justo entonces se oye un sonido, un den den mushi sonando entre las ropas de Nadine. Sin dejar espacio para que Adrien escape, ella lo contesta, con hartazgo en la mirada

Nadine: ¿Diga? 

¿???: ¿¡Que demonios crees que estás haciendo!? 

Quien grita al otro lado de la línea son los otros dos triarcas, sus primos los Príncipes Máximus y Konstantine, que no se ven para nada felices. 

Maximus: ¿¡Y bien!? 

Konstantine: ¡¿No piensas decir nada!? 

Nadine: ¿¡Que qué demonios hago!? ¡Hago lo que ustedes no hacen! ¡Acabar con esa maldita de Rosolynde de una vez por todas! 

Maximus: ¿¡Acabar con ella!? ¡Pues que bien lo has hecho! 

Nadine: ¿De que estás hablando? 

Konstantine: ¡Mientras jugueteas con nuestras fuerzas, Rosolynde y las suyas han tomado la Región de Baluarte!

Nadine: ¿¡Qué!? 

Es en ese preciso momento que afuera se empieza a oír más caos del que ya había. Otra llamada entra en espera al den den mushi de Nadine y esta la contesta exaltada. 

Nadine: ¿¡Ahora qué!? 

Agamenon: ¡Mi señora! ¡Aquí el general Agamenon! ¿¡Está dentro de la Finca!? ¡Acá afuera hay una cuestión!

Y si que es un problema serio para ellos. Afuera, los refuerzos han llegado. 

Wendy: ¡Shirosamui Asase! 

Shane: ¡Yukikonya no Ginko! 

Controlando el agua de la nieve, Shane y Wendy, asi como sus hombres, en su mayoría de especies del mar, derriban y medio matan a hipotermia a los soldados enemigos. Además x Katrina, a pesar de sus heridas, ha logrado resistir lo suficiente como para encontrarse con Bert, a quien usa como modelo para crear clones más fuertes. 

Katrina: ¡Doppelganger One Hundred! ¡Ally Army! 

Agamenon: *aun por den den mushi*Puedo arreglarlo, y Lord Cristian puede hacerlos polvo con un par de disparos del cañón, pero tomará tiempo y… 

Nadine: ¡Olvídelo, General. ! ¡Ahora transmita mis ordenes! ¡Que se retiren todos! ¡Volvemos a Ciudad Ciudadela! 

Agamenon: ¡Pero señora, aun podemos…! 

Nadine: ¡Lo que vinimos a buscar no está aquí! ¡Así que no me contradiga y hágalo!

Adrien emite una leve sonrisa al oir eso, dejaran su hogar en paz, el enemigo se ira. No obstantex Nadine nota esto y hace un añadido a su orden. 

Nadine: ¡Y acaben con todo lo que puedan mientras se van! 

Agamenon:… ¡Si, señora! 

Acto seguido, apaga el aparatito viviente y mira a Adrien fijamente. 

Nadine: Y ahora, usted vendrá conmigo. 

Adrien: Jamás. 

Nadine: Mire, Grandísimo Traidor. Intente pedirlo por las buenas, pero si no viene conmigo ahora, me veré obligada a tomar medidas más drásticas.

Adrien: ¡No! ¡No dejare que me amenacen de nuevo! Tsk… no puedo creer que alguna vez que casi estuvimos comprometi... 

Nadine: Eros Arrow. 

Y súbitamente, el se calla cuando la mira a los ojos. Ya no está en frente de ella, es alguien más, y sea quien sea, esta encantado de verle. 

Nadine: Ahora, ¿vendrá conmigo a Ciudad Ciudadela si o no?

Adrien: Contigo… iría hasta el fin del mundo.               

Capitulo 880: Si quieren jugar sucio

Muchas horas mas tarde…  al amanecer del día siguiente… 

Rosolynde y una buena parte de los hombres de su ejercito han regresado de Baluarte tan rápido como han podido para ayudar a su gente en Espadaña. Pero al poner pie en la región, se quedan horrorizados.

Rosolynde: Dios mío…

El aire esta lleno de humo y la nieve se ha tornado escarlata por la sangre derramada durante la noche. La villa que exitosamente habían logrado defender apenas dos días antes está un poco mas derruida. ¿Su campamento? En ruinas. ¿Su gente? Repartida entre la enfermería, ayudando a llegar a otros a la enfermería, removiendo escombros, o tirados en el frio paisaje, con sus vidas segadas. 

Jean: No… llegamos muy tarde…

El grupo decide parar en la enfermería, con los corazones estrujados al ver a tanta gente sufriendo. El de Jean y sus camaradas casi se para al distinguir al resto de sus compañeros en el lugar, reunidos alrededor de dos camillas. 

Jean: ¡Katrina! ¡Evangeline! 

Mia: ¡Chicas! 

Big Bird: ¡Chicas! ¡Chicas! 

Todos corren a su encuentro, chocándose sus miradas preocupadas con las de sus compañeros. 

Jean: ¿¡Cómo están?! 

Katrina: Je… yo bien. 

Taylor: Katrina tiene un par de quemaduras de segundo grado en ambas piernas pero estará bien siempre y cuando siga mis indicaciones. Evangeline… tiene heridas en su cuello y tráquea e hipotermia de segundo grado. Ya la estabilice, pero solo sabremos si se repondrá por completo cuando despierte. 

La mirada de miedo en todos es la misma, mientras Jean toma a su inconsciente compañera de la mano, tal como ya ha tenido que hacer por lo menos una vez. Del otro lado de la enfermería, el mismo tipo de pánico se ve en los rostros de Rosolynde y Emeric al encontrar al Capitán Brimstone. 

Shade: Mis señores… 

Rosolynde: No se fuerce, capitán. 

Emeric: Solo piense en recuperarse. 

Pero Shade puede pensar en una cosa. 

Shade: Mi señor Emeric… lo siento…  falle mi encomienda…

Los ojos de Emeric se dilatan antes de salir corriendo, ignorando los gritos de la General. Va directamente a la casa de Lord Adrien, que sigue completamente destrozada en su portal. 

Emeric: ¡Adrien! 

Pero no importa cuanto lo busque o lo llame, o a donde mire por él. Él no está en ninguna parte, dejando al Señor de Baluarte completamente desolado. En el exterior, Rosolynde es informada de su desaparición por uno de sus soldados, apagando aún más su mirada. 

Soldado: ¿Qué hacemos, General? 

Rosolynde: *suspirando* Empéñense en atender a los heridos y dar digna sepultura a los caídos. Luego ya veremos… 

Mientras tanto… Sala de Guerra de Ciudad Ciudadela… 

Konstantine: ¡Fue sumamente irresponsable lo que hiciste, Nadine! 

La Princesa y sus fuerzas han retornado a la capital, pero sus corregentes no estan nada contentos de su accionar, y junto a los altos mandos del Ejercito y del Gobierno, se reúnen para comentar lo sucedido, o mas bien, echárselo en cara.

Maximus: ¡¿En que demonios estabas pensando!? 

Nadine: ¡Aghh! ¡No me molesten! 

Maximus: ¿¡Que no te molestemos!?  ¡Por tus acciones perdimos una Región entera! 

Konstantine: ¡Y además te comiste la Fruta del Diablo que habíamos acordado que ninguno de los tres comería!

Nadine: ¿¡Quién les dijo eso!? 

La Princesa se queda viendo en dirección de Agamenon, la única persona que sabía. 

Nadine: ¡Fue usted! ¿¡Verdad!? 

Agamenon: ¡Mi Lady! ¡Yo no…! 

Maximus: ¡Por favor! ¡Lo íbamos a saber tarde o temprano, Nadine! ¡Deja de evadir la responsabilidad de tus acciones! 

Nadine: ¡¿Responsabilidad!? 

Albertanus: Mi señores, tal vez deberíamos calmarnos… 

El Consultor Real habla porque todos salvo los príncipes tienen una cara de gran incomodidad. No obstante, ni así se detienen sus triarcas. 

Nadine: ¡Soy la única que ha tomado responsabilidad aquí! Siiii, tal vez cometo errores. ¡Pero eso es más de lo que hacen ustedes! Capture al traidor de Adrien. Descubrí de donde salen los refuerzos enemigos. 

Konstantine: ¡Si, ¿pero a que costo!? ¿Sabes siquiera que Lord Gelacius esta desaparecido?

Nadine: ¿Qué?

No, no tenía idea, y su mirada se hunde cuando se lo confirma. Todo el cuarto permanece silencioso y tenso, especialmente con las miradas de Maximus y Konstantine. No obstante, se oye pronto una voz que hace una pregunta, proveniente de un hombre rubio con traje elegante. 

Hombre: Espere, mi lady. ¿Dijo que sabe de donde salieron esas nuevas fuerzas de Rosolynde? 

• Señor de la Región de Torreón (Recién Nombrado). Lord Rotilius. 

Nadine: Si… según un encuentro que tuve con dos de esos nuevos… “elementos”, estoy casi segura de que Rosolynde ha contratado Piratas como mercenarios. 

Albertanus: ¿¡Qué!? 

La cara de muchos es de sorpresa, incluida la de sus primos. 

Maximus: ¿Estás segura?

Nadine: No hay otra explicación. Una no dejo de presumirme sus crímenes, la otra se quejo de que no la reconociera del periódico. 

Konstantine: Tal vez podamos reconocer a algunos en ese caso. Tráigannos el periódico de hoy. 

Un sirviente sale corriendo a buscarlo, poniendo visiblemente nerviosos a varios de los presentes por la situación que supone, en especial a Lord Albertanus. Mientras tanto, de regreso en Espadaña, hay una junta similar por parte de los mandos del Auténtico Ejército y Todos somos Esclavos. 

Rosolynde: La victoria en Baluarte nos doto con una gran cantidad de soldados y recursos, pero los daños ocurridos aquí son inconmensurables. Sin contar la desaparición de Lord Adrien. 

Fernand: ¿Cuál es el saldo total de heridos y fallecidos? 

Rosolynde: Aun no tenemos la cifra oficial. Nos traerán un preliminar pronto. 

Fernand: Entiendo. 

Ink: ¿y la situación en Baluarte? 

Emeric: He… ehem.. He dejado al Capitán Wine al mando de mi hogar por el momento. Pero, gracias al Joven Black y a la Señorita Karma, hemos descubierto un asunto mucho muy urgente que estaba ocurriendo en la región. 

Los dos se levantan, visiblemente turbados. 

Betula: Como se nos dijo, Lord Emeric fue remplazado un nuevo señor al ser conquistada su Región. Pero descubrimos que este no era un noble. Era un pirata conocido como Gelacius “Mano Diabólica”, con una recompensa de la menos 101 millones por su cabeza. 

Fernand: Un Pirata… ¿convertido en noble? 

Jean: Justo eso. 

Rosolynde: Lo preocupante es que el Triunvirato lo nombró, y tememos que no sea el único. 

… 

Nadine: ¡Estas! ¡Son ellas! 

En la mesa de la sala de Guerra han extendido docenas de carteles de Se Busca, y la Princesa ha reconocido a Angélique y Evangeline en ellos. 

Konstantine: Piratas del Ave Azul… 

Nadine: La pelirroja dijo que era la Primer Oficial.

Maximus: Entonces este es su Capitán. 314 millones… tch… 

El Príncipe Mayor mira fijamente al cartel de Jean, con ojos severos. 

Nemo: Oiga, Lord Albertanus. ¿Qué no es el hombre que trato de atacarlo cuando…? 

Albertanus: No interrumpa a Lord Maximus, capitán. 

Nemo: ¡Ah, lo lamento! 

Maximus: Ya había terminado. 

Konstantine: Los reportes de un hombre volador en Baluarte deben referirse a el. Debemos inferir que el y toda su tripulación estan aquí . 

Agamenon: Y si los reportes de la Marine son ciertos, ese hombre tiene vínculos con otros seis grupos criminales. Todos ellos con al menos un miembro que supera los 100 millones de recompensa. 

Maximus: Tch… 

… 

Emeric: Entonces… Ellos también… 

En su mesa tambien hay carteles de recompensa, pero solo cuatro. El de Gelacius, y otros en los cuales se distinguen a Lord Cristian, Lord Rotilius y una persona más. 

Betula: Si. Todos ellos son piratas. 

Emeric : Tch… ¿Como pudieron?

Maximus: *con una sonrisa furiosa* No creí que cayera tan bajo.

Konstantine: Da igual. 

… 

Rosolynde: Lo superaremos. 

… 

Rosolynde/Konstantine: Si quieren jugar/pelear sucio, entonces los castigaremos por ello.                

TO BE CONTINUED
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