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Motivos Verdaderos

Capítulo 609: Por la nostalgia

Debido a que algunos de los que competirán en la última prueba están lastimados, se decide que se dará un día de descanso para que todos puedan pelear a su máximo. Esta noche no hay fiesta ni banquete alguno, pues a pesar de la disposición de los Piratas del Ave Rapaz, todos los hijos de John Black y sus camaradas se retiran a sus barcos para descansar lo más posible, sin mirarse y sin despedirse.

Ushimaru: Es oficial, los chicos actúan muy raro hoy. 

Chaps: Yo solo se que se veían agresivos desde mi podio. Pero me imagino que serán competitivos. 

John: Si… competitivos. 

Un par de horas más tarde… 

Tartarus está de vuelta en el Styx de Mer, en donde Anubis y también su jefe, Yibril, le muestran los carteles de recompensa de todos los miembros de la familia Black. 

Yibril: ¡¿Estas completamente seguro de que ellos estaban ahí!? 

Tartarus: Sep. Todos menos la de cabello negro. Dijeron que iban a pelear entre ellos o algo así. Una especie de competencia. 

Con esta confirmación, Anubis sonríe muchísimo y se podría decir que su jefe está aún más feliz. 

Yibril: El mar nos ha entregado una oportunidad de oro. 

Anubis: Si pelean, estarán débiles. Si están débiles, capturarlos será sencillo. Si los capturamos… 

Yibril: Me llevare… digo… nos llevaremos nosotros toda la gloria. Y esos cretinos de Baltazar y Thanatos se podrán ir al diablo. También la p*ta de Réquiem. 

Anubis: Debo suponer que ya tiene un plan, jefe. 

Yibril : Si, ya se me ocurre algo, si. Manden a alguien a por Orcus…

Ante la sola mención del nombre, Anubis y Tartarus esbozan las sonrisas más oscuras que puedan existir. 

Yibril:… Esto lo pondrá feliz. 

De regreso a donde están los Piratas…. 

Todos se han ido a acostar ya, pero eso no significa que estén todos estén dormidos. Angélique, a pesar de todo lo que le ha sucedido ese día, es completamente incapaz de conciliar el sueño. Cuando dan la una AM, ya no puede tolerarlo más. 

Angélique: Tsh… carajo…

Con dificultad, se levanta de la cama. A su alrededor, sus compañeras si duermen, pero aún en sueños, sus rostros denotan pesar, preocupación y miedo. Como el rostro de aquel que no descansa y/o tiene pesadillas. 

Angélique: Chicas…

Dolorosa pero también decididamente, la pelirroja sale del camarote, de la cabina y del barco y comienza a caminar, en un principio sin rumbo, por la playa de Shikisai. Luego, comienza a adentrarse en el bosque y a subir la ladera. 

Angélique : Hmphh… tal vez pueda subir a donde hice el mapa. Es buen lugar para despejarse… 

A paso lento por sus heridas, y casi arrastrando los pies, la chica camina entre los árboles y los arbustos, subiendo la ladera, pisando las hojas secas que hay a sus pies, iluminada por la luna que mengua. Pero al detenerse a descansar un momento, se da cuenta de otros pasos cercanos removiendo las hojas y que se detienen cuando ella lo hace. 

Angélique: Hmph… 

La chica decide avanzar nuevamente, pero los pasos de antes avanzan también. Se esfuerza un poco por ir más rápido y los pasos avanzan rápido. Finalmente, ella acaba por desesperarse, se da media vuelta y lanza una pata en dirección a donde escucho los pasos. 

Angélique: ¡Heel Shot! 

¿???: ¡Woahh! 

Una perdona pierde el equilibrio y se cae entre unos arbustos. Con la guardia arriba, Tacón Escarlata se dispone a enfrentarlo, pero al mirar bien, se encuentra con nada más y nada menos que John Black, sobándose la cabeza por el golpe. 

John Ayayayay… 

Angelíque: ¿¡usted!?

John: Oh, eres tu. La pelirroja suicida. Angélique era, ¿no? 

El hombre intenta bromear pero ella se ve aún más infeliz de encontrarlo a él de lo que estaría de encontrarse a un asesino, y mantiene su guardia arriba. 

Angélique: ¡Ya basta! ¡¿Qué demonios se trae!? ¡Como si no fuera suficiente querer subordinar a sus hijos y a todos nosotros, se la pasa mirándome fijamente como maniático y ahora me sigue! ¡¿Quién se cree!? ¿¡Que demonios quiere de mi!? 

Pluma Roja se muestra amplia y genuinamente sorprendido por la agresividad de la chica. Sin dejar de ser seguido por la vista y pierna de Angelíque, se levanta del suelo, se limpia la ropa y coge de la tierra dos botellas que llevaba en la mano. 

John: Lamento si te asuste. Pero te aseguro que no te he estado mirando y tampoco te estaba siguiendo. Solo fue una coincidencia. Yo iba hacia cierto lugar. 

Angélique: *sarcasmo* Oh, ¿en serio? 

John: No, en serio. Lo juro por mi vida y por mis hijos. Mira, no te daré más molestias. Ya me voy. 

Por alguna razón, el cómo le dice lo último hace mella en la joven pirata, pero aún siente desconfianza por lo que decide hacer una prueba. 

Angélique: *con tono altanero* En ese caso lléveme. 

John: ¿Perdón? 

Angélique: No tendría ningún problema en mostrarme a donde iba, ¿o si? 

Aunque sorprendido, el hombre de cabellos rojo naranjas accede, y ambos andan juntos por la ladera. Este toma la delantera y curiosamente la guía a donde ella tenía planeado ir, aquella vista del desfiladero. Ahí, el se sienta en una roca justo al borde, destapa una de las botellas que traía con solo su dedo y le da un trago. Luego da un vistazo rápido a la otra botella y la extiende hacia la pelirroja. 

John: ¿Gustas? 

Angélique: Ahh… no gracias, no puedo. Por lo de las costillas y… 

John: Oh, claro, claro, entiendo. 

El hombre entonces se queda mirando solo hacia el horizonte, donde la agónica luz de la luna menguante se refleja en el mar, creando miles de destellos de plata. 

John: Siempre me gustó venir aquí. Era tan hermoso.  

Angélique: ¿Era? 

John: Si, era. Ahora solo vengo por la nostalgia. 

Angélique va perdiendo poco a poco su actitud recelosa y acaba por sentarse al lado del padre de su capitán. 

Angélique: A mi aún me parece hermoso. 

Ambos solo se quedan ahí, sentados, mirando el mar y el cielo, y en el caso de John, termina su botella. 

John: Tsk… 

Angélique: ¿Qué pasa? 

John: Nada… sólo mi conciencia supongo… (joder) Debo ser honesto contigo. Te mentí hace rato. 

Angélique de inmediato vuelve a su pose agresiva tras esto. 

Angélique: ¡¿Si me estaba siguiendo!? 

John: ¿Qué?  No, no, eso no. Hace rato me dijiste que me la pasaba mirándote… y lo negué… pero era cierto. Lamento si te asuste con eso pero es que no puedo evitarlo.

Angélique: ¡¿Cómo que no puede evitarlo!? 

John: Es que… me recuerdas mucho, muchísimo a alguien…  alguien que lo fue todo en mi vida.

Ante esta respuesta, Angélique se calma de nuevo y queda confundida, pero también curiosa. 

Angélique: ¿A quien? 

El capitán baja la mirada, nostálgico, y sonríe. 

John: A mi esposa...

Capítulo 610: Era

John:… te pareces tanto a ella. 

Esto deja a Angélique un poco extrañada, o más bien, un mucho. 

Angélique: ¿su esposa? Esto…. ¿Se refiere a Eri-san? 

Y ahora, es John el que se sorprende con esa contestación, aunque se ve como si le fuera a dar un ataque. 

John: ¿¡Eri-san!? ¿¡Conoces a Eri-san!? 

La pelirroja, un tanto perturbada por la reacción del padre de su capitán, se hace ligeramente para atrás y luego asiente muchas veces rápido, con los ojos bien abiertos. John se da cuenta de que la ha asustado y trata de relajarse. 

John: ¿¡Dónde..!? Ehem…  ¿De dónde la conoces? 

Angélique: Nos la encontramos en nuestro camino al Archipiélago de Eiyuu hace unas semanas. Nos ayudó a patear los traseros de unos cuantos marines, y de una mujer que parecía bruja. Gran mujer, y muy fuerte también. 

John: *nervioso * ¿Y ella…estaba bien? 

Angélique: Lo estaba cuando se marchó 

John se ve ¿conmovido? ¿Entusiasmado? El hablar de Erica súbitamente a hecho que sus ojos se iluminen con alegría. No obstante, esta solo le dura un segundo, pues pronto vuelven a su nostálgico estado anterior, como si hubiera recordado algo terrible, y aunque quiere preguntar más, se lo guarda para si mismo. 

John: Que… que bueno. Me alegro por ella. 

El hombre queda en silencio, dando de tragos a su botella, visiblemente entristecido. La pelirroja lo nota y se siente mal por ello. Así que se propone a sacarle plática. 

Angélique: Entonces, ¿me parezco a Eri-san? Yo no veo el parecido. 

Esto hace sonreír de nuevo a Pluma Roja, levemente pero sonríe. 

John: Pues, al menos por lo que he visto, las dos tienen esa fiereza que da miedo cuando se enojan, y ambas también son formidables en batalla. 

Angélique: Ah… ya veo. 

John: Pero no era Erica a quien me refería… 

Ante esta contestación, Angélique se ve confundida y John procede a ilustrarlo, sacando su billetera de su bolsillo y luego sacando de esta una vieja fotografía.

John: Me refería a ella. 

En la foto se ven dos personas. La primera, un joven de cabello rojo naranja y sonrisa amplia. Angélique juraría que se trata de Jonathan de no ser por sus ojos, que son color sol y no verde esmeralda, por lo que ella concluye que se trata de John en su juventud. Pero es la segunda persona la que de verdad le llama la atención. Una mujer. 

Angélique: Ella es… 

La mujer tiene más o menos la misma edad del John de la fotografía, es una jovencita, y una particularmente hermosa, de cuerpo delgado y curvilínea y sonrisa cálida. Pero lo que más destaca son su larga y esponjosa melena de color azul profundo. 

Jonathan: Mi primera esposa. Odessa. 

Angélique entiende ahora el porqué de las miradas de John. Angélique si tiene varias facciones que se le asemejan mucho. Especialmente los ojos. Ojos color luna, como los de ella pero aún más parecidos a los de alguien que conoce . Con todo esto, Angélique rápidamente hace la relación. 

Angélique: Jean tiene sus ojos… y su cabello. Ella es su… 

John: Su madre, si. 

John observa la foto, con los ojos de un hombre enamorado. 

John: Yo tenía diecisiete cuando la conocí. En aquel tiempo, ella era una ladrona de renombre. “La Pantera del Cielo Nocturnal”. Y sinceramente, no nos llevábamos bien. Pero luego tuvimos una serie de desventuras que de algún modo nos hicieron amigos. Ella se convirtió en mi primer oficial… y luego en mi cocapitana, mi esposa y la madre de mis hijos. 

Angélique escucha atenta, con la mano sosteniendo su mentón y los ojos llenos de emoción, como quien lee una novela que le gusta, una novela romántica. 

John: Ella no sólo era hermosa. Una mujer amable, jovial, melodiosa, valiente, fuerte, e increíblemente tenaz…u obstinada, je. Pocas personas tan nobles y valientes conocí. E igual que tú, temible en combate. No dejaba atrás a nadie, amaba la vida y a los que la rodeaban. Era la clase de persona que se preocupaba a muerte por los demás, que daba su vida por los demás. 

Esta última frase brinca en Angélique, y aunque le parece que no debería, su curiosidad le hace preguntar. 

Angélique: ¿Era?

John: Si…  era. 

El hombre termina su botella con un último gran trago y la arroja por el desfiladero, muy lejos para verla romperse en mil pedazos. Angélique se da cuenta que el hombre a su lado es como la botella, muy roto y destruido. Ambos permanecen en silencio otro rato, él ya está empezando a sentir los efectos del licor pues ya va en su segunda botella, y ella no queriendo recordarle su pesar hasta que ella empieza a cabecear. Le ha llegado el sueño. 

John: ¿Todo bien? 

Angélique: Si *bostezo * Creo que ya me voy a volver a la cama. Que tenga buena noche, señor Black. 

John: Puedes llamarme John. Que tengas buena noche, Angélique.

La chica comienza el descenso con la mente llena de lo que acaba de saber. John por su parte, se empina el resto de su segunda botella y, una vez seguro de que la pelirroja ya no está, camina un poco y llega a una roca. La misma roca con flores y veladoras con la que Angélique encontró antes cuando dibujo su mapa, y empieza a hablarle. 

John: Se que falle antes pero… prometo que esta vez si los voy a cuidar.  Ya no los van a lastimar, ya no les van a hacer más cicatrices. 

Capítulo 611: Quiero protegerlos

A la mañana siguiente… 

Los rasos del Ave Rapaz preparan todo para el combate final que habrá en la noche. Dado que parece que el ruedo que han estado usando hasta ahora les quedará pequeño, estos se han puesto a construir una enorme plataforma de madera que habrá de servir como arena flotante. 

Ushimaru: ¿Listos para la noche? 

Damon: Sep. 

Mark VII: Más o menos. 

Jo: *con un fijador en la mandíbula* Eso creo… 

Sabiendo que aún falta un buen rato para combatir, los del Ave Rapaz que habrán de luchar se relajan. Pero, el resto de las tripulaciones no creen que haya tiempo de descansar. De la Libélula, por ejemplo, tiene a Charlotte y Luperca comentando sobre la estrategia que deberían tomar. 

Luperca: Lo que debemos hacer es… 

Charlotte: Partirles el c*lo a todos. Así de simple. 

Luperca: Pues si pero… 

Del lado de los Piratas de Gila, hay una conversación similar entre Hatter y Junk. 

Hatter: Podemos aprovechar tu gran fuerza para sacarlos de la arena.

Junk: Y contigo tenemos ventaja. No solo eres médico, pues hacer lo que quieras con el terreno. 

Jill y Jonathan, observan las conversaciones de sus camaradas desde una distancia prudencial. Sus rostros denotan pesar, preocupación, y hasta miedo, pero también desdén a la situación. 

Katrina: Mira Big Bird, tu y yo tenemos algo que ninguno de los “enemigos” tiene. 

Big Bird: ¿Piojos? ¿Piojos?

Katrina: ¿Qué?  ¡No! ¡Hablo de ventaja numérica! 

Jean se dispone a unirse a sus camaradas para trazar un plan pero antes de ir, se encuentra con Angélique. 

Jean: Oh, aquí estas. Iba ir con Big Bird y Katrina para hacer una estrategia, tal vez tu también deberías… 

Angélique: Antes de eso, hay algo importante que debo decirte. 

Jean se ve confundido por esto pero asiente, instando a su camarada a que hable. 

Angélique: Verás… creo que ya se porque tu padre esta haciendo todo este asunto de los subordinados. 

Jean: ¿huh? 

Angélique: Creo que teme perderlos a ustedes también, como pasó con Eri- San, pero más especialmente con tu madre. 

Al oír esto, contrario a lo que la chica esperaba, Jean se pone a la defensiva. 

Jean: ¿¡Tu como sabes de eso!? 

Angélique: Tu padre medio me contó anoche, larga historia, pero ese no es el punto. La cosa es que, él tiene tanto miedo de que algo te pase a ti o a tus hermanos que hará lo que sea para protegerlos. 

Jean se queda pensativo un momento, tratando de procesar lo que acaba de decir su Primer Oficial. Y es por eso que ni él ni ella se dan cuenta de que alguien ha escuchado toda su conversación. 

Angélique: Deberías hablar con tu padre, Jean. Tal vez podamos arreglar esto sin… 

Jonathan: ¡¡ESE MALDITO DESGRACIADO!! 

El que los escucho, ha sido Jonathan, y maldice tan fuerte que todos los Piratas de todas las tripulaciones se enteran. A paso marcado y feroz, el mayor de los hijos de Black va con su padre, el cual le mira sorprendido. Jill y Jean, por su parte, corren de inmediato tras él, quedando los cuatros reunidos. 

Jonathan: ¡¿Es cierto!? ¡¿Lo de subordinarnos era por eso!? 

John se muestra “sorprendido” y lo niega todo. 

John: No… no se de que estas… 

Jonathan: ¡No te hagas el loco conmigo! 

Sabiendo que ya no puede esconderlo, el padre de tres suspira y responde. 

John: Si. Era por eso. 

Ante esto, Jonathan emite una risita socarrona y enojada, mientras que Jean y Jill observan, con sentimientos encontrados. 

Jean: Papa, se que te preocupas por nosotros, pero podemos cuidarnos solos. 

Jill: Si, somos fuertes. 

John: ¿Cómo han estado cuidándose hasta ahora? ¿Creen que me hace feliz oír como los atacan? Con esas recompensas que tienen en la cabeza no tardarán en hacer que los maten. Tan solo tu, Jean. ¿Crees que me hizo gracia enterarme de tu casi muerte en el periódico? 

Jean: Papá… 

El peliazul se siente inmediatamente entristecido, no sólo por el sentir de su padre, sino por su falta de confianza en él que antes si tenía. Jill solo queda muda, y Jonathan se ve cada vez más enojado. John se da cuenta y trata de decir algo para calmarlos.

John: Miren, le prometí a su Mamá Odi que los iba a cuidar… y eso quiero hacer. 

Jean y Jill se quedan anonadados los dos, completamente en blanco. Jonathan, no obstante empieza a mostrar los dientes, más lleno de rabia de lo que ya estaba. 

Jonathan: Claro…  ¡Claro! *despectivamente* Se lo prometiste a “Mamá Odi” ¡Tenía que ser por ella! ¡Todo siempre tiene que ser culpa de ella! 

Pero sus furiosas palabras solo encienden el fuego en la persona equivocada. 

Jill: ¡Cierra el maldito hocico, lagartija de mierda! ¡Mamá no tiene la culpa! ¡No tienes derecho a hablar así de ella! 

El lagarto monstruoso se queda en silencio un solo segundo y luego responde con sorna. 

Jonathan: *sarcasmo* Claaaaro. Tienes razón, insecto. Ella no tiene la culpa de nada. 

John,  muy alterado, pero hasta cierto punto, conflictuado y confundido, intenta bajar los zumos. 

John: Jonathan, entiende. Esta es mi elección . Nadie tiene la culpa. 

Ante esto, Jonathan se empieza a reír, desesperado de rabia. 

Jonathan: Ya… pero si la respuesta siempre fue la misma. ¡Es tu culpa! ¡Siempre ha sido tu culpa! ¡Tu siempre elegiste a esa… mujer por encima de mamá! ¡Tu hiciste que mamá tuviera que irse! 

Pero ante esta contestación, es esta vez Jill la que se ríe con sorna. 

Jill: Jajaja, por favor. Ella se fue porque quiso. Nadie la obligó. ¡Ella fue quien decidió abandonarnos! ¡Así que en lo que a mi concierne, esa golfa se puede ir mucho a…! 

John: ¡Basta, Jill! 

John alza tanto la voz que todos alrededor le miran fijo. En especial algunos de sus camaradas se sorprenden y se aterran, porque es la primera vez que lo ven alzar la voz contra uno de sus hijos. 

John: ¡Esa no es forma de llamar a tu mamá Eri! 

Jill: Tch… esa mujer se largo hace doce años, no es mi mamá y ojalá… 

Pero Jean pone los brazos entre ella y el resto de su familia. Hasta el momento se había mantenido al margen, pero ya no puede tolerarlo. 

Jean: ¡Calma, todos!  ¡Por el amor del cielo, ya dejen de pelear! 

John queda en silencio, y Jill y Jonathan abandonan su postura agresiva, pero conservan sus miradas llenas de ira y odio. 

Jean: ¿Se dan cuenta de lo que están diciendo? Jill, esto no es lo que Mamá Odi querría. 

Jill: *Hablando entre dientes* ¿Como podrías tu saberlo…? 

Jean: ¿Huh? 

Jill: ¿¡Como podrías tu saberlo!? ¡Nunca la conociste! 

John: ¡JILLIAN HIADES! 

La odiosa mirada de Jill se convierte en una de miedo al oír y ver a su padre gritando su nombre completo. Jean, por su parte, tiene el rostro desolado. Las palabras de su hermana le duelen cual puñal clavado en su pecho. Pero aún así, sigue tratando de mediar la situación. 

Jean: Y Jonathan. Lo de Mamá Eri no es… 

Jonathan: ¡Cállate, idiota! ¡¿Cómo te atreves tu a llamarla Mamá!? ¡No tienes ningún derecho, ¿eh?! ¡TU ÚNICA MADRE ESTA MUERTA! 

 Si lo que le dijeron antes fue un puñal, esto es una espada. Sin poder evitarlo Jean derrama lágrimas y luego, lleno de furia, taclea a su hermano a toda velocidad  en su forma de Arpía. Jonathan se transforma para tratar de detenerlo, pero no tiene éxito y ambos acaban en el suelo, intercambiando golpes. Jill tampoco ha tomado las palabras de ninguno de los dos a la ligera y se une a la pelea, con dos brazos extra para golpearlos a ambos.  

Capítulo 612: Quiero estar solo…

Jean: ¡Ara Fausten! 

Jean pega un puñetazo a Jonathan en la cara. Este es tan veloz que su hermano lo recibe de lleno, pero no se hecha para atrás, a pesar de que su mejilla está completamente aplastada. EL Lagarto Monstruoso usa su cola para contratacar, clavando la punta de esta en el estómago del peliazul. 

Jonathan: ¡Monster Pfahl! 

Esto le saca el aire a Jean, y lo hace lo suficientemente atrás como para quitarle el puño de encima a Jonathan. No obstante, Jean aun quiere pelea y Jonathan está dispuesto a dársela. 

Jean: ¡Ara Werfen!

Jonathan: ¡Monster Werfen! 

Jill: ¡Dragon Brise-Nuque! 

Pero de forma repentina, Jill, volando a toda velocidad, les golpea a ambos justo en la base del cuello con sus cuatro brazos bien extendidos, haciéndolos caer al suelo de cara. 

Jean: Tsk.. 

Jonathan: Pshe… 

Miembros de todas las tripulaciones observan. Antes con incomodidad y ahora con horror. Sabiendo que la cosa no acabará bien si continúa, algunos intentan detenerlos. 

TJ: ¡Jona-san,! ¡Por favor detente! 

El muchacho intenta usar su gran fuerza natural para jalar del brazo a su capitán, pero este, sin darse cuenta de lo que hace, le pega un codazo por inercia, dejándole en el suelo con un ojo morado. 

TJ: ¡Aghh! 

Junk: ¡TJ! 

Luperca, por su parte, intenta usar su látigo recién reparado para someter a su capitana con su “Devil Lasso”. Pero apenas le atrapa una mano, Jill se gira, con los ojos tan rojos de rabia que Luperca no puede evitar sentir temor. 

Jill: No te metas…  Luperca…

Luperca: hah…. 

Como si se le escapara la fuerza, Luperca deja ir su látigo y se cae al piso, entre incrédula y aterrada. Viendo que la situación sigue empeorando, James saca su revolver apache y lo carga con dardos somníferos, en esperanza de darle a Jean. 

James: ¡Sleepy Seven! 

Pero Jean, teniendo todos sus sentidos enfocados en pelear,  instintivamente usa Haki de Observación y los esquiva todos, dando al mismo tiempo una patada a Jill que la manda lejos, pero recibiendo un puñetazo de Jonathan que casi lo envía al suelo. 

Jean: ¡Ara Fubtritt! 

Jonathan: ¡Monster Fausten! 

John se queda pasmado sin saber que hacer. Jill manda a volar a Jonathan, después de que este intentase tirarla de un coletazo que ella esquiva volando. Ambos se le echan encima a Jean pero este los repele con sus alas. 

Jean: ¡Aghh! Silber-Schwartz! 

Jill: ¡Cheval Noir! 

Jonathan: ¡Schwarze Skalen! 

Los tres despliegan Haki de armadura, ennegreciendo sus brazos. Se ha vuelto terriblemente evidente que quieren hacerse daño, y esta vez, todo el mundo entra auténticamente en pánico. 

Damon: ¡John! ¡¿Qué demonios estás pensando!? ¡HAZ ALGO! 

John finalmente reacciona ante los gritos de su camarada, pero no llega a hacer nada para detener a sus hijos, pues no le da tiempo, estos ya se han lanzado el uno contra los otros y una nube de arena se levanta. 

Hatter: ¡Jona! 

Cissy: ¡Jefa! 

Bert: ¡Jean! 

Después de eso, nada, solo polvo y silencio. Todos empiezan a temer que algo terrible haya pasado, salvo los que tienen Kenbunshoku Haki, pero aún si, estos no dan crédito a lo que pasa. Cuando se disipa la arena se puede ver a los tres hermanos pugnando… por escapar de las manos y el pie de Jo, quien se ha interpuesto y detenidos sus puñetazos al mismo tiempo. 

Jo: ¡¿Qué creen que están haciendo!? 

La Calma  ha perdido su tranquilidad. Suelta a los hermanos pero de inmediato estos quieren seguir peleando, por lo que Jo se ve obligada a derribar a Jean y someterlo en el piso, donde se queda tirado. Jill es detenida por Baz, que usa su gran fuerza para detener todos sus brazos y piernas, y Jonathan es capturado por Carissa y su enorme cola de Vuelta a la vida.

Jo: ¡Son hermanos, por amor de Dios!  ¡Debería darles vergüenza! 

John Si, debería. Gracias por detenerlos, Jo. Yo…

Pero entonces se da cuenta de las miradas inquisitiva que le caen encima, todas ellas, de sus camaradas más cercanos y antiguos, lo que le hace sentir abrumado. 

Jo: Ahora entiendo su desesperación por ganar. ¿Subordinarlos? ¿En serio? Y lo peor es que nos usaste para ello, ni siquiera nos consultaste. 

El capitán del Ave Rapaz baja la mirada, y luego la vuelve a alzar, bastante seria. 

John: No les consulte porque sabía que no estarían de acuerdo. ¿Qué no tengo derecho a proteger a mis hijos? 

Jo: Claro que lo tienes. Pero es de que no hubiéramos estado de acuerdo no te consta. Aunque si se quien no hubiera estado de acuerdo. Ellas. Odessa y Erica.

Ante la mención de los nombres de sus esposas, John entra en cólera. 

John: ¡Cállate! ¡¿Cómo puedes decir eso!? 

Jo: ¡Carajo, John! ¿¡Que crees que a nosotros no nos duele también que Erica se marchara!? ¿¡Que Odessa muriera!? Ellas eran nuestras amigas también. Odessa era mi mejor amiga y te consta. La conocía desde mucho antes que tu… era “mi persona”. 

Pluma Roja queda en silencio por lo que le han dicho, sorprendido. Como si nunca hubiera considerado lo que están diciendo. 

Jo: Y de los chicos…  nosotros también los criamos. Tu nos dejaste. Crecieron bajo nuestra ala y los queremos, nos preocupamos por ellos… pero esto… esto es… 

Jo entonces se empieza a reír pero de desesperación. 

Jo: ¿Sabes que? Olvídalo. Después de todo, tu sigues siendo su padre y nosotros no tenemos ningún derecho. ¿Verdad? 

John : Jo… 

Jo: Haz lo que quieras, John. Eres nuestro capitán. Haremos lo que tu quieras. 

Jo se va rumbo a su camarote en el Scarlet Terror, y pronto le siguen Carissa y Baz, que sueltan a los hijos de su capitán y les dejan en el suelo. Damon, Ushimaru y Chaps pronto van también. Mark VII, aunque es muy nueva en la tripulación para saber del conflicto, se siente incomoda y también se va. 

Luperca: ¡Jefa! ¿¡Estas bien!? 

La domadora se acerca para ayudar a su capitana a ponerse de pie, tomándola del brazo, pero Jill lo retuerce, queriendo liberarse. 

Jill: Déjame… En paz… 

Luperca deja ir a su “jefa” y esta despliega sus alas, alza el vuelo y aterriza en el nido de cuervo del Devil Horse. Los Piratas de Gila por su parte, también quieren ayudar a Jonathan pero… 

Victoire: ¿Jona? 

… este está tan mal encarado al levantarse que a sus amigos les da miedo y terminan solo haciéndose a un lado para que pueda pasar. Este luego da un salto inmenso para llegar a la cubierta de la Scale Imperatrix, se mete en la cabina y se encierra de un portazo. 

Angélique: Jean, ¿Estas bien? 

La pelirroja, junto a James y Big Bird, ayudan a su capitán a levantarse, y les cuesta trabajo pues todo su cuerpo está desganado. 

Angélique: ¿Te lastimaron? 

Jean: No… 

Su mirada esta completamente apagada, como si le hubieran succionado todo lo bueno en su interior.  Angelíque trata de poner su mano en su hombro para confortarlo pero este se agita levemente para quitársela de encima. 

Jean: Suéltame por favor… solo… quiero estar solo… 

La chica hace lo que el peliazul le pide, luego este da un par de pasos arrastrando sus pies, saca sus alas, que también arrastra, y luego, alza el vuelo a paso lento. ¿Adonde va nadie sabe?

Angélique: Jean…

El último miembro de la Familia Black, John, sólo se queda quieto, con la cabeza gacha, los ojos cerrados y los puños prietos.   

Capítulo 613: Como soldados en una misión suicida

Más tarde… 

La plataforma flotante que servirá de arena esta lista, y los rasos del Ave Rapaz se encargan de ponerla en el agua para flotarla. Esta vez, a su alrededor no hay gradas, sino que es rodeada a una distancia prudencial por la Ocean Spirit, el Devil Horse, la Scale Imperatrix  y el Scarlet Terror, y será desde aquí desde donde los no competidores observarán a sus camaradas.

Taylor: ¿Y Jean? 

James: No se. Supongo que regresará cuando llegue la hora. 

Pero esa hora es en unos minutos, y la anticipación los está matando a todos. El aire está tenso, como si la más perfecta y potente tormenta fuese a caerles encima. Fi al ente, la hora de la prueba llega con la salida de una luna tan menguante que ya prácticamente es una luna nueva. 

Los primeros en llegar a la arena flotante son los del Ave Rapaz. Mark, Chaps, Ushimaru, Jo y Damon suben de un salto, un simple pero poderoso salto. No dicen nada al pararse ahí. El siguiente que aparece es su capitán. Su semblante se vislumbra especialmente decaído. 

John: Es hora. 

Luperca acaricia a sus queridos Romulus y Remus un montón, mientras estos gimotean y lengüetean su cara. Charlotte por su parte solo recibe una palmadita de Rickman en la espalda antes de irse. 

Luperca: Los amo, mis niños.

Rickman: Suerte… 

Charlotte: Seh… gracias… 

Saltando Clavo de hierro y usando su látigo la Domadora, se presentan en la arena. Su capitana hace acto de presencia después, volando desde el nido de cuervo de su barco. No había salido de ahí en todo el día y ahora que sale, solo lo hace para pelear. 

Jill: Que empiece ya… 

Los de Gila, Junk y Hatter reciben un abrazo de TJ y un beso en los labios de Ruffian respectivamente antes de partir al ruedo en el agua. George le entrega su mochila de suministros a la médico y tras acariciarlo esta en  la cabeza, ella y la  herrero son propulsadas a toda velocidad por una rampa súbita de la Deslizadera. 

Junk: Hay que permanecer juntas. 

Hatter solo asiente, mientras ambas ven llegar a su capitán de un brinco, con el rostro sombrío, como nunca habían visto. 

Jonathan: Será mejor que se preparen… 

Los únicos que faltan son los del Ave Azul. Estos forman un círculo y se abrazan con la cabeza, gacha, los ojos cerrados y los rostros marchitos. Finalmente, estos se sueltan y Angélique, Katrina y Big Bird  se les escapan de los dedos y suben a la plataforma flotante a sus particulares maneras. 

James:… Suerte, chicos… 

Solo falta Pluma Azul-Dorada, del cual nadie había sabido nada hasta ese momento. Pero tal como dijo James, aparece a la hora de la verdad, apareciendo alto en el ciel, aterrizando con fuerza y dejando que ondee su capa y cabello. 

Jean: Es hora de pelear… 

John, el que ha organizado y causado todo, ha observado cada una de las entradas de los participantes con atención y a los camaradas que quedaron atrás en cada uno de sus barcos.  Sabiendo que ganar lo es todo para todos, se da cuenta de que le recuerdan a una escena específica. Son como soldados despidiéndose de sus familias, yendo a una guerra que es muy probable que no ganen, de la que no vuelvan, como una misión suicida. Ese pensamiento lo hace agitar la cabeza, tratando de eliminarlo. 

John: Bien… 

Todos los participantes hacen un círculo en el ruedo flotante, menos Angélique y Jo, que sólo pueden intervenir una única vez y se quedan a la orilla. 

John: ¿Listos? 

Todos comenzarán en cuanto suene la señal, y así se anticipan a ello. Esta vez no hay vítores del público, ni gritos de apoyo. Sólo un montón de ojos contemplativos y, hasta cierto punto, temerosos. 

Jill: No puedo esperar a que sean mis esclavos… 

Jonathan: Más pronto mejor… 

Jean: Terminemos con esto…

Entonces un cañón suena. La última prueba ha comenzado.    

Capítulo 614: Calentarse

Por un momento, todo es solo miradas furtivas. Y entonces el primero a la vanguardia se hace visible. El lagarto monstruoso toma la forma que le dio ese nombre y corre a toda velocidad con la intención de atacar. ¿Su objetivo? Su padre. 

Jonathan: ¡Monsterkrallen! 

Con las garras de frente, el primogénito de Black intenta herirlo de un zarpazo. John no obstante, lo alcanza a bloquear al cruzar sus brazos, imbuidos en Haki, sobre su cara. 

John: ¡Schatten! 

Jonathan: Tsk… 

El muchacho ya se dispone a atacar, con más fuerza esta vez, pero antes de poder hacerlo, es tomado de la cola y detenido en seco. 

Jonathan: ¡…! 

Ushimaru: ¡Minos Overthrow! 

El mink toro es quien le ha detenido, y usando su grandiosa fuerza, lo arroja lejos, y luego va tras él. 

Ushimaru: Tu Tío Vaca lo lamenta, muchacho. 

Jonathan: No. Tu lo lamentaras.  ¡Monsterschwanz! 

El muchacho intenta dar de coletazo, pero Usbomsru esquiva y logra darle un golpe directo en la cara. Viendo a su capitán en problemas, su Herrera se dispone a ir en su ayuda, con martillo en mano. 

Junk:¡ Re-forge! 

Chaps: ¡Soft Jazz! 

No obstante, su martillazo es detenido por un inmenso tajo de la espada del hombre de brazos largos. 

Chaps: ¿Iba a algún lado, señora? ¡Fox-trot! 

Junk: Tchh…  ¡Blade Bender! 

El brazos largos intenta varios tajos amplios para mantener a raya a la mujer. Pero Trueno martillo le hace honor a su alias y pega tan fuerte a la espada de Ritmo Peligroso, que logra hacerle una onda. La espada se tuerce varios grados, y el brazo doblemente articulado de Chaps se resiente con fuerza. 

Chaps: Agh…  ¿Cómo…? 

Junk: Nunca subestime a un herrero. Sé como crear una espada, sé cómo destruir una espada.

Chaps: ¡…! 

Damon y Mark VII, desde su lugar, notan el calvario  del Brazos Largos. 

Mark VII: ¿Deberíamos ayudarlo? 

Damon: Supongo. 

Cyborg Nitro y Escopeta Pandemonio ya están preparando sus respectivas armas cuando notan un grito de ave por encima de ellos, y luego otro, y luego otro. Y luego decenas de ellos. Al alzar la mirada, se ven rodeados por docenas y docenas de aves, y la que es de color azul es su comandante. 

Mark VII y Damon: ¿¡Huh!? 

Big Bird: ¡Caw! 

Y las aves se les van encima. 

Jill: ¡Dragon Concassage! 

La hija de Black por su parte, toma su propia iniciativa de ataque. ¿Contra quién? Su propio hermano de azules cabellos. En su forma híbrida, vuela hacia él y trata de aporrearle con todos sus brazos. 

Jean: ¡Ara Teil! ¡Gold-Blaue Engel! 

No obstante, solo la forma de Ángel del muchacho es suficiente para esquivarla. Ella intenta de nuevo, pero entonces, una pared de chicas de cabello negro armadas con cuchillos le hace frente. 

Katrinas: Será mejor que no lo hagas. ¡Riot Gear Squad! 

Jean: Tch… (¿Por qué te metes, Katrina?) 

Jill: ¡Diable Dragon! ¡Feu'x de Artifice! 

El Hada Distorsionada usa todas sus extremidades para golpear a los clones que se le han ido encima, y esto los destruye con facilidad. No obstante, pronto más clones la rodean, y le lanzan cuchillos esta vez, obligándolo a ennegrecerse de Haki. 

Katrina: ¡Circle of Death! 

Jil: Pshe… ¡Cheval Noir! 

John no se ha movido de su lugar desde que Jonathan le atacó. Sólo está ahí, observando quién combate a quien. Hasta que otra persona se le va encima. 

Charlotte: ¡Tip Toe Tap! 

Una patada de Clavo de Hierro va dirigida a su sien. Un golpe bastante brutal, o lo sería si hubiera acertado, pues John sólo hace la cabeza para atrás para esquivar. Acto seguido, Pluma Roja toma sus escopetas y trata de dispararla.

John: ¡Two Women Kiss!

Un disparo sale de cada escopeta, aunque con ágiles movimientos ella también esquiva. John entonces vuelve a intentar. 

John: ¡Shower of Lovers! 

Está vez, aunque otra vez no le da, está más cerca de acertar, pues alcanza a reventarle uno de los Log Pose que lleva en las muñecas. 

Charlotte: Me lleva… 

En otra parte, Hatter ha estado manteniendo un perfil bajo de una forma impresionante. Se ha puesto a crear rampas a lo largo de toda la arena para actuar de cobertura. Y todos están tan enfocados en sus batallas, que parece que no lo han notado aún. Su objetivo es ayudarle a Junk con Chaps. 

Hatter: Vamos, Lou. Dame una apertura. 

Pero justo cuando se dispone a atacar, un látigo le pega en la cara. 

Luperca: ¡Reprimand! 

Hatter: Aghh…

Resulta que alguien si la ha notado. Luperca, que también trataba de mantener un perfil bajo. Esta trata de seguir atizándola pero Hatter usa su agilidad innata para dar mortales hacia atrás. Luperca, no obstante sigue tras ella, pues no planea rendirse. 

Luperca: ¡Reprimand! 

De regreso a donde están VII y Damon, estos enfrentan a las aves de Big Bird. No obstante, lo que en principio les parecía abrumador, resulta ser más sencillo de lo que creían. Con disparos constantes de su escopeta y su visor, las aves caen como eso, como aves. No obstante, Big Bird es esquivo. 

Damon: ¡Yo tengo esto controlado! ¡Tu encargarte del Ave de Jean! 

Mark VII: Vale. 

La mujer mitad máquina prepara de nuevo su visor y mira al cielo. Una retícula digital entonces detecta y marca al ave, para luego disparará con mucha más fuerza que antes. 

Mark VII: ¡OP- Blast Cannon! 

Pero justo cuando la luz láser ya empieza a surgir de su rostro, VII es enviada disparada hacia adelante por una patada doble de Jean, que  ha llegado volando a toda velocidad al ver a su camarada en peligro. 

Jean: ¡Nadie ataca a Big Bird! 

Las cosas comienzan a calentarse.    

Capítulo 615: Debe ganar, ¿oíste?

Angélique: Tch…  esto va… 

Jo:… Muy parejo... O no. 

Charlotte: ¡Tip Toe Tap! 

Charlotte logra rasguñar apenas a John. Pero esto ni le molesta y  ambos se esquivan mutua y continuamente. 

John: ¡Woman Kiss! 

Charlotte: ¡Trepanation! 

Al mismo tiempo, Luperca continúa incesable su embate contra Hatter, y está sigue esquivándola al dar mortales hacia atrás. 

Hatter: ¡Reprimand! 

Luperca: Pshe… 

La cosa es, que Hatter se está echando para atrás tanto que ya está empezando a llegar a la orilla del ruedo. Sacarla a partir de este punto, debería ser muy sencillo. Pero eso también le preocupa a Luperca. 

Luperca: (Algo no está bien. Esto no puede ser tan sencillo) 

Y la Domadora resulta tener la razón, pues en el momento que Hatter alcanza el límite de la arena. Esta se de tiene en seco y golpea a propósito la madera del piso, enviando la energía de su poder hacia Luperca. 

Hatter: ¡Expandable Kick! 

Una rampa diagonal ascendente aparece inmediatamente bajo los pies de Luperca, mandándola disparada adelante y arriba. Justo lo necesario para sacarla del ruedo. Es entonces que Luperca comprende que la médico la estaba atrayendo a la orilla, no al revés. 

Luperca: ¡Gahhhh! 

Cissy: ¡Luperca! 

Pero justo antes de que caiga al agua, es rescatada por los cuatro brazos de su capitana, que ha volado a toda velocidad para salvarla. 

Luperca: ¡Jefa! 

Jill: ¿¡Que demonios estas haciendo!? 

El Hada Distorsionada se “posa” en la seguridad del ruedo y suelta  a Luperca en piso firme. Esta se ve avergonzada. 

Luperca: Lo siento, jefa. Yo… 

Jill: Cállate e, idiota. Estas aquí y es lo que importa ahora. ¿Estas bien? 

Luperca solo asiente lento, pero es entonces que un cuchillo le raja un brazo y también la oreja a su capitana. 

Luperca: ¡Aghh! 

Jill: tch… 

El origen. Un clon de Katrina. Y hay una docena más iguales. 

Katrina: Tal vez se a más joven que ambas, pero hasta yo se que es una estupidez darle la espalda a un enemigo. Y más si ese enemigo soy yo. 

Ambas mujeres se preparan entonces para enfrentar a la chica y su horda de ella misma. 

Mark VII: ¡OP- Rapid Blaster! 

La Cyborg Nitro, con las placas de su espalda torcidas por la patada, se vale de su visor para disparar a Jean con una serie de pequeños pero destructivos y veloces láseres. 

Jean: Aghh… 

Uno alcanza a darle en la cara, para buena fortuna de VII. O más bien mala, porque esto hace enojar a Jean aún más.

Jean: ¡Ara Pfeilspitze! 

Convirtiendo su brazo únicamente a su forma Harpyie y armando se con su negra armadura, Jean apunta y dispara una única pluma de aguja contra VII la cual se le clava justo donde tendría el punto medio entre los ojos. Esto obviamente daña su visor, el cual no puede seguir disparando, y también merma mucho su vista, pues sus sensores ópticos empiezan a parpadear y distorsionarse. 

Mark VII: ¡ Carajo! 

Sabiendo que no durará mucho si se queda definitivamente ciega, VII decide ir a Jean en combate cercano y con todo lo que tiene. Transforma su brazo mecánico en sierra y se lanza contra él. 

Mark VII: ¡SA-Section! 

Pero lo que pasa a continuación jamás podría haberlo visto venir. Jean simplemente se cubre de la sierra usando el mismo brazo negro con el que le disparo, cuyo Haki resulta ser tan duro y tan denso que el círculo de metal se revienta en mil pedazos en cuanto impacta. 

Mark VII: ¡….! 

Con su brazo destrozado, Jean aprovecha para tomar a la mujer, ahora medio manca y medio ciega y alzarla en el aire. 

Jean: ¡Ara Flug! 

VII: ¡No, bájame!.

Jean: Como desees…  ¡Ultra Ara Frein Fall! ¡Fubtritt! 

De un patadón, VII es disparada hasta la cubierta del Scarlet Terror(y la atraviesa también) , ante la mirada impactada de sus camaradas los otros observadores y los que siguen compitiendo también. El primer eliminado es del Ave Rapaz, y esto no es necesariamente algo bueno, y esto se nota en el rostro que ahora tiene su capitán, uno de absoluto disgusto. 

Jill: Luperca, ¿Dónde está Charlotte? 

Luperca sólo mira hacia el otro lado del ruedo para indicarle, llenándose de preocupación la mirada de su “Jefa” cuando ve a su navegante y a quien enfrenta. 

Jill: ¡¿Entonces que carajos haces aquí!? ¡Ve a ayudarla! 

Luperca: ¡Pero…  que hay de la niña clonada! 

Jill: ¡Por favor, yo puedo sola con esa mocosa maldita estúpida!  

Katrina: ¡Oye! 

Jill: ¡Ve con Charlotte, ahora! 

Luperca, un tanto impactada, sigue la orden de su capitana y sale corriendo. Y es que Jill tiene motivos bien claros para temer por su navegante. La derrota de Mark VII pega fuerte en John, y ahora está más decidido a obtener el resultado que quiere. 

Charlotte: ¡Tip Toe Tap! 

Esta vez, Clavo de Hierro si alcanza a perforar el brazo de John. Pero este se agita solo levemente para desclavarse la bota, observa la herida por unos segundos y se limpia la sangre brevemente con la mano, sin ni siquiera una mueca de dolor, como si no hubiera pasado nada. 

Charlotte: ¡…! 

Acto seguido, John desaparece de su vista y aparece justo detrás de ella, poniendo una de sus escopetas casi a quemarropa. 

John: Love Deception…

El disparo hiere gravemente el brazo derecho de Charlotte, la cual se agarra desesperada con la otra mano. Su ropa y piel han sido reventados, y en la carne, decenas de esquirlas de metal quedan pegadas, como las pasas de un panquecito.

Charlotte: ¡Gyahhh! ¡UGHHH! 

John ya se dispone a dispararle de nuevo, esta vez en una pierna, pero cuando va a hacerlo… 

Luperca: ¡Devil Lasso! 

La Domadora llega justo a tiempo para parar su brazo armado, y a la vez también detener el desarmado, torciendo los por detrás de su espalda para alejarlo de su compañera. Charlotte, a pesar de su herida grave, ve esto como una oportunidad, por lo que lanza una patada giratoria hacia Pluma Roja. 

Charlotte: ¡Tip Toe Drill! 

John no obstante, le regresa la patada con fuerza. Tanta, que Charlotte siente como si se reventasen todas las articulaciones en ella. La navegante cae al suelo, coja de un lado y manca del otro, observando, al igual que Luperca, que el padre de su capitana ahora tiene una pierna de ave extremadamente larga. 

John: ¿Se creían que por no poder disparar estaría indefenso? Como se nota que son jóvenes y ansiosas. ¡Sagittarius Fubtritt! 

El hombre vuelve a patear a Charlotte, esta vez mandándola al agua. Luperca, desesperada, suelta a John y la laza a ella. No obstante, la tensión y el peso casi la arrastran también fuera del ruedo. 

Luperca: ¡Sostente! 

John se va acercando lento por atrás, cargando sus escopetas. Luperca mira atrás desesperada y luego abajo, tratando de subir a su amiga. Viendo la desesperación en su rostro y sabiendo que hay enemigos cerca, Charlotte intenta quitarse el látigo del brazo. 

Luperca: ¡¿Qué estás haciendo, Charlotte!? 

Charlotte: Je, admítelo. Si te quedas para subirme, solo te sacaran también, y aún si lo lograrás, soy inútil. Mi brazo y mi pierna están deshechos. Solo los haré perder. 

Luperca: ¡Deja de decir estupideces! 

Charlotte: ¡La capitana debe ganar, oíste! ¡Ella tiene que ganar! ¡Asegúrate de que lo haga! 

Luperca: ¡Charlotte! 

Y Clavo de Hierro se suelta. Luperca queda devastada y sus compañeros fuera del ruedo igual. Cobbler se lanza de inmediato al agua para ayudarla. John por su parte, se ve satisfecho, más no feliz. 

John: Solo un poco más, y estará hecho. 

El hombre se acerca a Luperca que por un momento no puede reaccionar con sus armas listas. Pero entonces se oye un grito… no, más bien un rugido, que llama la atención de todos. 

Jill: ¡Uryaaaaaaaaahh!     

Capítulo 616: Reducciones

Big Bird: ¡Caw! 

El Ave Azul sigue convocando a más como él para que luchen a su merced, y Damon les dispara. No obstante, su cuerpo está ya lleno de rasguños y caca de pájaro, y para colmo, al “ave buena” no ha podido darle ni una vez. Siempre alguien se interpone de último momento. 

Damon: ¡Condenado Big Bird! ¡Deja de moverte y dile a tus estúpidos amigos que se vayan! 

Big Bird: ¡No quiero! ¡No quiero! 

Pero el plan propio tampoco le gusta mucho a Big  Bird, pues exige el sacrificio de docenas de inocentes en pos de su propia seguridad. Ni obstante, el ave deja de pensar en eso cuando oye el rugido de Jill. 

Jill: ¡Uryaaaaahhh! 

Furiosa por la derrota de Charlotte, El Hada Distorsionada, aún más distorsionada que de costumbre, ataca viciosamente a los clones de Katrina. 

Jill: ¡Cheval Dragon Droite! 

Katrina: ¡Circle of Death! 

Con Haki y sus brazos izquierdos, se cubre de los cuchillos que la muchacha le lanza, mientras que con sus brazos derechos y volando a toda velocidad, se deshace de las Katrina por montones. Katrina crea más, pero el resultado es el mismo y el mismo, hasta que, llega a un punto donde Jill los destruye más rápido de lo que ella puede crearlos, por lo que Katrina acaba por ponerse seria y convoca a todos los que puede a la vez. 

Katrina: ¡One Woman Army! 

Cien clones aparecen ante Jill,  todos armados con cuchillos. Su plan es simple, destrozarle las alas al Caballito del Diablo. Jill, no obstante, al verse ante este reto, deja ir su forma híbrida, aunque conserva sus alas y sus brazos extra y sus pies aún son de libélula. Katrina reconoce menos monstruosidad en esta forma, lo que le preocupa, pues le recuerda a la forma más poderosa de su capitán, la forma de Arpía. 

Katrina: ¡Living Scabbard! 

Jill: ¡Cheval Diable de l'Enfer! 

Todos los clones de Katrina, en lugar de lanzar desde la distancia, se le abalanzan al mismo tiempo con los cuchillos en mano desde todas direcciones. Jill, no obstante, demuestra una velocidad aún mayor a la que ya tenía y los destruye absolutamente a todos.  La Katrina real por su parte, que da en el suelo aturdida, y cuando se vuelve a levantar, recibe un golpe con todos los cuatro brazos en la tripa, lo que la hace vomitar sangre. 

Jill: ¡Feu del Cheval Dragon!  

Katrina: Ugh…. 

Jean: ¡Katrina! 

El peliazul es testigo del brutal ataque a su músico y trata de ir a ayudarla, pero en el momento en que alza el vuelo, algo se le enreda en la pierna. 

Jean: ¡…! 

Luperca: ¡Prey…! 

La Domadora es quien lo ha lanzado de la pierna. ¿Lo ha hecho para ayudar a su capitana? No necesariamente, aunque indirectamente lo hace. Su verdadero objetivo era quitarse de encima a John Black, el cual aún la persigue tras derrotar a Charlotte. 

Luperca: ¡Prey Slams Prey! 

Usando una fuerza asombrosa, Luperca alza a Jean y lo estrella contra su padre, para luego huir de ambos.

Jean: Aghh… carajo… 

John: ¿Qué mierda…? 

Ambos se levantan, adoloridos, y en el caso de John, preocupado por el estado de su hijo. 

John: ¿Está bien, J…? 

Jean: ¡Ara Fubtritt! 

Jean, no obstante, ni siquiera intenta escucharle y le da una patada en la cara, para luego salir volando hacia Katrina, a quien Jill ya tiene en las últimas. 

Jean: ¡Are Pfeils…! 

Big Bird: ¡Caw! 

No obstante, resulta que su compañero animal se le ha adelantado, y envía aúna horda de aves a que ataquen a Jill, la cual revuelve sus extremidades, desesperada por quitárselas de encima. 

Jill: ¡Aghh! ¡Carajo! 

No obstante, aunque esto salva a Katrina del riesgo inmediato, distrae al Ave Azul. Un error que resulta muy caro. 

Damon: ¡Sniper Push! 

Damon, que al fin tiene tiro libre, dispara un solo proyectil, que más bien parece una bala de aire comprimido a Big Bird. Esta tiene dos efectos devastadores. El primero, le manda a volar fuera de la arena. El segundo, le hiere gravemente un ala. 

Big Bird: ¡Waaaaaaah! 

Jean: ¡Big Bird! 

Con ambos efectos combinados, la cacatúa cae sin remedio al agua. Jean, enfurecido por su compañero animal, piensa por un momento en buscar venganza e ir contra Damon. No obstante, casi de inmediato abandona la idea en pos de ayudar a Katrina, aprovechando que algunas de las as aves de Big Bird aún están deteniendo a Jill.  Con cuidado, la levanta en brazos y vuelan a otra parte del ruedo. 

Jean: ¿Estas bien? 

Katrina: ¿Sinceramente? No… 

Mientras los camaradas de Big Bird lo sacan del agua y Jean pregunta a Katrina donde le duele, se lleva a cabo otra pugna en otra parte de la arena. Jonathan no ha dejado de enfrentarse a Ushimaru casi desde que empezó la última prueba, y ambos, por lo menos en fuerza están muy igualados. 

Jonathan: ¡Monster Fubtritt! 

Ushimaru: ¡Breakable Creta! 

Jonathan: ¡Monterfausten! 

Ushimaru: ¡Micenic Foot! 

Ambos han estado intercambiando golpes y patadas un muy buen rato, pero ya sea que ser bloqueen o se esquiven mutuamente, no logran dar un impacto fulminante al rival. O eso parece… 

Ushimaru: Mejor ya ríndete, muchacho. 

Jonathan: ¡Jamás! 

Ushimaru: Lo siento mucho entonces. ¡Lighting of the Seven Maidens! 

Jonathan: ¡Monsterkrallen! 

Las garras del lagarto monstruoso chocan con la palma del Mink, con efectos devastadores para el primero. El ataque venía cargado con Electro y causa serios daños al muchacho pelirrojo, tanto por electrocución como por quemadura. 

Jonathan:¡Gahh! 

El primogénito de Black cae entonces al suelo, heridoz humeante y con el brazo seriamente chamuscado. Ushimaru se le va entonces encima y se prepara a darle el golpe final para noquearlo. 

Ushimaru: Perdón. ¡Thunder of the Seven Male Maidens! 

Esta vez, un puño eléctrico es lo que lanza al derribado Jonathan, pero este lo evita con el brazo bueno que le queda cargado en Haki, y luego le da un coletazo igualmente imbuido en Haki… justo en los testículos.

Jonathan: ¡Monster Nussknacker! 

Ushimaru se queda con los ojos en blanco y lanza un grito tan agudo que casi es un pitido. Algunos de la audiencia que lo observan incluso suspiran del dolor que les provoca sólo verlo. El Mink se tira entonces al suelo, agarrándose sus partes nobles, quedando totalmente indefenso ante Jonathan. 

Jonathan: ¡Monsterschwanz! 

De otro coletazo, el lagarto monstruoso lo dispara fuera de la arena. 

Se reducen los equipos...       

Capítulo 617: Reagruparse y planear

Junk y Chaps han estado pugnando uno contra el otro desde que comenzó la batalla. Pero lo que al inicio parecía ser un round a favor de la Herrera ha cambiado. Ella tiene múltiples heridas, tanto cortadas como pinchazos, por todo su cuerpo, inclusive en su cara. Se nota que Chaps no ha usado sólo su espada contra ella, sino también su sombrero y pies. 

Junk: ¡Evil on the anvil! 

La mujer no obstante, no se rinde en su embate y trata de aplastar al Brazos largos con su macho de fragua. Para su desgracia, este esquiva y luego dispara un remolino de aire con su hija. 

Chaps: ¡Passionate Tango!

Junk, por fortuna, con su tremenda fuerza (y peso), logra resistir el ataque que antes le granjeo una victoria doble a Ritmo Peligroso. 

Chaps: Maldición…  eres muy fuerte, mujer. 

Junk: Pues claro. ¡Debo serlo! ¡Blade Breaker! 

De un martillazo, Junk no solo dobla la espada de Chaps esta vez, la hace pedazos, además de volver a resentir enormemente su brazo, el cual, internamente también se ha roto. 

Chaps: ¡Aghhh! 

Junk tiene la ventaja una vez más. Y una muy grande al parecer. La mujer deja levantar a su enemigo pues cree que ya no puede darle mucha más pelea, pero es ahí donde se equivoca. 

Chaps: Lo siento, no tenia que llegar a esto. 

Junk: ¡Hable por usted! ¡Re-forge! 

Chaps: Quebradora… 

Guardando su espada rota de regreso en su bastón y usando una agilidad aun más grande que la que antes, Chaps se mueve alrededor de ella como si bailara y tan rápido que ella jamás puede darle. Mientras que el le patea las costillas, la golpea en la cara y la atiza con su bastón. 

Junk: ¡Aghhh! ¡Desgraciado! 

Junk intenta golpearlo una última vez, pero ya va muy lento por sus heridas. Chaps, por último le da un rodillazo en la espalda. El crujido que genera es demasiado audible y Junk grita de dolor mientras es lanzada fuera del ruedo. Chaps, por su parte, se deja caer al suelo agotado, la técnica es demasiado desgastante y está bien herido también. 

Chaps: uf… ufff… lo lamento… 

Hatter: ¡No, tu lo lamentaras! ¡Eyect! 

Hatter, que había estado tratando de buscar a Junk desde hace un rato, salta con fuerza y proyecta una rampa que lanza a Chaps tan fuerte, que literalmente lo deja clavado en la madera de uno de los barcos que observan. 

Cissy: ¡kyahh! ¡Mi nave! 

Jo y Angélique por su parte, permanecen en su orilla, aún sin intervenir, y sólo viendo todo con pesar. Con todos los equipos habiendo perdido ya al menos un componente, los que restan deciden agruparse con sus capitanes, a la espera de un plan o algo.

John: ¡¿Y los otros!? 

Damon: No se. En sus camarotes creo. Ya los sacaron a todos. 

John: Tch… Sin ventaja numérica necesitaré que uses toda tu fuerza, Damon. 

Damon: Seh, Seh… como sea. 

Estando formando parte de algo que no le agrada hace que Escopeta Pandemonio. Demuestre una inusual hostilidad hacia su capitán. Aunque pretender seguir sus órdenes hasta el fin de todos modos. Jill, por su parte, se reúne con su primer oficial. 

Luperca: Lo siento, jefa. Falle en proteger a Charlotte. 

Jill: ¡Ahórrate los lloriqueos, ¿si?!  No tenemos tiempo para eso. Hay que ver a quien le partimos el culo antes de que pateen el nuestro. 

Luperca: ¡…! Si, jefa… 

Jill se da cuenta de que ha lastimado a su amiga y se arrepiente de inmediato. 

Jill: Perdón, Lupe… es que todo esto… es… 

Luperca: Je, una puta mierda. Lo sé. 

Ambas se toman la mano, a modo de apoyo emocional y luego, Jill piensa entonces en contra quien estaba peleando antes, Katrina. Y el estado deplorable en que la dejó. 

Jill: Creo que ya tengo un plan. Acabar con los más débiles primero. 

Katrina, por su parte, tiene problemas incluso para mantenerse de pie y eso preocupa bastante a Jean. 

Jean: Esto es malo… 

Katrina: Lo sé. Mis clones van a salir en la mierda. 

Jean: Yo me refería a ti no la batalla. Escucha, no quiero que te lastimen más, así que por ahora busca una forma de mantenerte al margen y… 

Katrina: Ah no. Nada de eso. Yo te pienso ayudar… aghh… 

Jean:¿Como? Hasta tu reconoces que tus clones están en la mierda. 

Katrina: Si, pero no los tuyos. 

El peliazul ve la brillantez a de su camarada y sonríe, pues esto lo hace pensar en un plan propio. 

Jean: El equipo de Jonathan tenía un médico, ¿no? Un médico con suministros. 

Y hablando del médico de Jonathan, está ahora se encuentra curando las heridas de su capitán que le quedaron por enfrentarse a Ushimaru. 

Jonathan: Aghh. 

Hatter: No te muevas, Jona. Ya casi… ya. Listo. Ahora, te diría que no te muevas mucho pero se que eso es imposible justo ahora. Así que te pondré morfina para que aguantes el dolor. Te vas a hacer más daño, tenlo en cuenta, pero resistirás por ahora.

Jonathan: Gracias, Hatter. 

Hatter: No hay fijón. Es lo menos que puedo hacer después de no haber podido ayudar a Lou. 

Jonathan: No te culpes por eso. Dices que pudiste sacar a Chaps después de eso, ¿no? 

Hatter: ¿Al del bastón?  Si, si pude. 

Jonathan: Yo saque a Ushimaru, y me parece que el imbécil azul saco a la cyborg esa. 

Hatter: Estas pensando en atacar a tu padre, ¿no? 

Jonathan: Ahora que tiene menos hombres debería ser más sencillo. ¿Me ayudaras? 

La médico le sonríe. 

Hatter: Por supuesto, Jona. 

Pero no les da tiempo de pensar en un plan, ni a ellos, ni a los hermanos de Jonathan o sus camaradas, porque pronto, les empiezan a llover disparos de todos lados, cortesía de John y Damon. 

John: ¡Love is in the air! 

Damon: ¡Scatter Shot! 

El Ave Rapaz contra todo.       

Capítulo 618: Y otro más muerde el polvo

Hatter: ¡Wall Ramp! 

Rápidamente, la médico de los de Gila crea una rampa de gran tamaño para usarla de cobertura su capitán y ella misma contra los disparos del Ave Rapaz. 

Jonathan: ¡Bien hecho! 

Hatter: Si, pero… 

Inmediatamente, la mujer tiene que hacer otra porque al ser madera, la vuelan muy fácilmente a tiros. 

Hatter:… no resiste mucho. 

Jean y Jill están aún peor, pues no tienen donde cubrirse ni ellos ni sus camaradas, por lo que ellos se convierten en la cobertura. 

Jill: ¡Cheval Noir! 

En su forma híbrida completa, Jill se cubre de Haki el frente y con los brazos y las alas abiertas, cubre a Luperca. 

Luperca: ¡Jefa! 

Jill: ¡Agacha la cabeza, mujer! 

Jean, por su parte, se transforma a su forma Silber-Schwarzt Harpyie, toma a Katrina entre sus brazos y la cubre con sus alas. 

Katrina: ¡Jean! 

Jean: ¡No te muevas! 

La situación continúa por un rato, para desesperación de ellos y sus camaradas que observan. John, mientras,  parece satisfecho por ello. 

John: (No pueden estar así para siempre. Eventualmente la chica rampa se agotará, y a Jean y Jill se les acabará el Haki. La mayor amenaza para ese punto vendría a ser Jonathan, pero aún tengo la ventaja…) 

Pero entonces, un atisbo de realidad saca a John de sus pensamientos. 

Damon: ¡Capitán, con un carajo! ¡Que mires allá! 

Contrario a lo que creía, sus hijos tienen un plan. Hatter, por orden de Jonathan, ha creado docenas de rampas en el ruedo y tanto ella, como su capitán las usan para correr de un lado a otro y acercarse a ellos más y más. Y aunque destruyen varias, no logran darles a ellos. 

Hatter: ¡Ramp Entrentchment!

Jonathan: ¡Bien, Hatter, bien! 

Esto resulta ser también beneficial para los miembros de las otras tripulaciones. Moviéndose poco a poco, Jean y Jill logran llevar a sus camaradas a la “seguridad” de la improvisada trinchera, y desde ahí, atacar. 

Luperca: ¡Prey Whip! 

La Domadora logra ir lo suficientemente cerca para atrapar la escopeta de Damon con su látigo, y de un tirón, se la arrebata de las manos. 

Damon: ¡Woahhh! 

John: Tsk…   ¡Shower of…! 

Jean: ¡Ara Pfeilspitze! 

Jean, por su parte, solo necesitaba un tiro limpio para realizar uno propio, y con este, manda a volar una de las escopetas de su padre, aunque con tan mala suerte, que esta le cae a Damon en las manos. 

Damon: Oh. Bueno, universo. Acepto tu señal. ¡JackHammer! 

Cargando su munición personal en la escopeta de su capitán, Damon dispara al aire un único tiro que explota en una dirección, hacia abajo, justo donde estaban Jean y Katrina. 

Jean: ¡Cuidado! 

Los buenos reflejos del peliazul les ponen a salvo a los dos, mientras que el tiro de Damon le ha hecho un hoyo enorme al ruedo. Este se dispone a intentarlo otra vez, pero… 

Jonathan: ¡Ahora! 

Hatter: ¡Black Hole! 

Usando sus poderes, la médico camarada de Jonathan deshace todas las rampas de cobertura y luego, crea una rampa cónica que abarca una gran parte de la arena. Ella elige un centro para hacerla, el agujero que acaba de hacer Damon, por lo que todos pierden su equilibrio y empiezan a ser jalados por gravedad, menos Jonathan y Hatter, ya que ella mantiene el suelo estable solo donde están parados. 

Katrina: ¡Kyah! 

Luperca: ¡Woahhh! 

Jean usa entonces sus alas para salvarse a su mismo y a Katrina al alzar el vuelo. Jill hace lo mismo con Luperca, y por una vez John, parece que tendrá que hacer lo mismo. De su espalda comienzan a brotar un par de las alas inmensas, claramente más grandes que las de Jean y con plumas en su mayoría blancas, pero con las puntas rojas y negras. 

John: ¡Sostente, Damon! 

Jonathan: ¡Ahora! ¡Monster Fubtritt!

Justo cuando le va a tomar la mano a Damon, Pluma Roja recibe una patada en toda la cara de parte de Jonathan, lo que le rompe los labios, lo manda a volar, y más importante todavía, lo incapacita para salvar a Damon, el cual cae sin remedio por el agujero, directo en el mar, y para colmo, con una de las armas de su capitán en la mano. Escopeta Pandemonio ha quedado fuera. 

Hatter: ¡Perfecto! 

Usando sus poderes a la inversa, Hatter devuelve a la normalidad la arena flotante. Jean, Jill y sus respectivas camaradas aprovechan para aterrizar. Ambas parejas terminan muy cerca una de la otra, por lo que ignoran por completo a Hatter, a Jonathan y al hecho de que su padre es ahora el único que queda en su frente para atacarse entre ellos. 

Luperca: ¡Reprimand! 

Katrina: ¡Doppelganger! 

La Llorona, debido a su propia debilidad, usa su habilidad para replicar a su capitán, cuyos clones, más fuertes, logran apresar el látigo de la Domadora. Esta no obstante, usa su gran fuerza para alzar a uno en el aire y destruirlo. 

Katrina: Joder… 

Jean: ¡Ara Fausten! 

Jill: ¡Dragon Droite! 

Jean y Jill, hermano y hermana, pugnan con tremenda fuerza en su propia batalla. Ambos se lanzan un derechazo, no obstante, sus puños chocan y la onda de choque resultante los manda en retroceso. 

Jean: ¡Me lleva… 

Jill:… la grandísima puta!

Jean: ¡Ara Fubtritt! 

Así pelean un rato. Con sus camaradas teniendo su propia lucha a un lado e interviniendo de vez en cuando.  

Luperca: ¡Reprimand! 

Katrina: ¡Copy Knife! ¡Fan! 

Por desgracia para los del Ave Azul, Jill termina por hartarse de la situación muy pronto, y decide acabar con lo que empezó, eliminar al “más débil”.

Jill: (Perdón por esto, Lupe… Libellule Bourdonnant) 

Jill bate sus alas a gran velocidad pero sin despegar del suelo, generando un horrido sonido tan molesto que Jean, Katrina y Luperca se retuercen un poco de la incomodidad que siente al oírlo. 

Jill: ¡Dragon Double Décapitation! 

Con sus dos pares de brazos, Jill vuela a toda velocidad contra Jean y Katrina, golpeando los fuertemente en el cuello. Ambos salen volando y se asfixian por el golpe. El peliazul, no obstante, alcanza a recomponerse y evitar salir del ruedo. Por desgracia, es tarde para Katrina. 

Jean: ¡Katrina! 

La chica cae inconsciente al agua y de inmediato, James se lanza desde la Ocean Spirit para sacarla del agua.  Jean se ha quedado solo y muestra una mueca de absoluta furia ante su hermana, su sonrisa de sorna y su ahora preocupada primer oficial. 

Jean: ¡Pagaras por eso! ¡Ara Facher! 

Batiendo sus alas, Jean envía potentes ráfagas de viento a su hermana y la camarada de esta. Jill logra resistirlas plantando bien los pies en el suelo, Luperca por desgracia, no puede. 

Luperca: ¡Woahhh! 

Jill: ¡Lupe! 

Y aunque la mujer trata de sostenerse con su látigo, al final, Jean lo corta con una de sus afiladas plumas, por lo que acaba por caer finalmente al agua. 

Jean: *con sorna* Je. 

Jill: ¡A ver si te ríes cuando seas mi maldito esclavo, montón de mierda troceada con alas!  ¡Dragon …! 

Jean ¡Ara…! 

Pero justo cuando van a lanzar ataques otra vez, Jonathan y John caen entre ellos, haciendo grietas en la arena.        

Capítulo 619: Pluma Roja VS Pluma Azul-Dorada VS Hada Distorsionada VS Lagarto Monstruoso

Jonathan se levanta aún con su pose de combate. Su rostro es furioso y determinado. John por su parte, se levanta con moderada dificultad y con la nariz rota, cortesía de su hijo. Jean y Jill se hacen ligeramente hacia atrás por esta visión, sorprendidos porque es la primera vez, que recuerden, que ven a su padre sangrar. 

John: Debo reconocerlo. Ese golpe me dolió. 

Jonathan: Que bien porque ese era el punto. 

Los cuatro se quedan otra vez inmóviles y en silencio. Sin más actividad que las miradas que se lanzan sus inquietos ojos. A escasos metros de ahí, Hatter, escondida de ras de su rampa pero causando el efecto opuesto por su obviedad, analiza también la situación en la que se encuentran. 

Hatter: Hmph…  Creo que no me están tomando en cuenta… Todavía. No creo que deba acercarme. Y no creo que lo que hice contra el tipo del sombrero funcione con ellos. Se supone que todos saben volar… 

La mujer se da cuenta entonces de que Jonathan le está haciendo señas con la mano por detrás de la espalda. Señala a su padre y hace un gesto que parece implicar que quiere que lo aplaste. La Deslizadera entonces sabe lo que su capitán quiere que haga. 

Hatter: ¡Ramp Crush! 

Saliendo de su escondite y patinando velozmente alrededor de los cuatro capitanes, Luperca se dispone a convocar rampas justo alrededor de John, tan cerca que restringen sus movimientos, para sorpresa de este, de Jill y Jean, aunque no de Jonathan. 

John: ¿¡Que rayos?! 

Jonathan: (Bien hecho, Hattie. Ahora me toca a mi) ¡Monster…! 

Jo: ¡Superior Morpheus Foot! 

Hatter: ¡Kyah! 

En un acto que toma por sorpresa a todos, Jo usa su única oportunidad para atacar y patea a Hatter tan fuerte que la saca del ruedo… y presumiblemente también le rompe algo. 

Jonathan : ¡Hattie! 

Jean: (¡ahora!) ¡Ara Fausten! 

Jill: (¡ahora!) ¡Diable Droite! 

Aprovechando que la pérdida de su camarada le ha distraído, Pluma Azul-Dorada y Hada Distorsionada golpea y patean respectivamente a su hermano mayor… no, a su medio hermano mayor. Jonathan cae al suelo, bastante magullado, pero cuando van a atacarlo de nuevo, este alcanza a cubrirse con su cola. 

Jonathan: ¡Monster Schild! 

John aprovecha esto para liberarse de la prisión de rampas en la que aún estaba atrapado. Ya fuera, se encuentra con Jo, que le mira con sus distintivos ojos relajados. 

Jo: Ya hice lo que deseas, John. Espero que estés satisfecho. 

Y dicho esto, Jo se va, pues ha concluido con su ataque. Simplemente se hace para atrás y se deja caer del ruedo de espaldas. Su capitán le mira con cuidado. No está satisfecho para nada, de hecho, es muy infeliz justo ahora. 

John: Satisfecho… 

Los hijos de Pluma Roja siguen atacándose entre ellos, aunque ahora, el que parece llevar la peor parte es Jean. 

Jonathan: ¡Monsterschwanz! 

Jill: ¡Diable Renverse! 

Jean: ¡Doppel Ara Schlag! 

El peliazul usa sus alas para quitarse sus ataques de encima, aunque esto le causa buen dolor. Por fortuna y a la vez desgracia para él, John comienza a dispararle a todos con la única escopeta que le queda. 

John: ¡Love flies! 

Jonathan, al ya no tener a Hatter, recubre sus antebrazos con Haki de armadura y los usa para cubrirse. Jill y Jean por su parte, al ya no tener un camarada que proteger, como antes, usan sus increíbles velocidades de vuelo para escapar del fuego. 

Jean: ¡Ara Pfeilspitze! 

Aprovechando que es muy rápido para que puedan darle, Jean transforma su brazo en garra y lo recubre de Haki para disparar una de sus ya distintivas plumas de aguja, acertado al arma de su padre y dejándola clavada e inservible en el suelo. 

John: ¡Maldición! 

Tras esto Jean se queda estático en el aire y Jill hace lo mismo en su punto del cielox mientras que Jonathan solo permanece en pie en tierra. Todos miran a la vez, a su ahora desarmado padre. John siente el peso de sus miradas como pedradas, y tiene que bajar su rostro por un momento para poder resistirlas.

Jean: ¡¿Y bien!? ¿¡Que harás ahora, padre!? 

John: Pshe… no quería llegar a esto. Pero es por su propio bien. 

John entonces extiende sus brazos lejos de su cuerpo y este comienza a crecer, tan to en musculatura como en altura. Sus piernas se extienden de forma exagerada y se tuercen al salir les una articulación extra. Sus brazos también se alargan pero no a tal grado. 

Jonathan: Al fin lo está usando. 

Su cuerpo comienza a llenarse de plumas blancas, y en sus ahora larguísimas extremidades empiezan a salir garras enormes de un color anaranjado. 

Jill: tsk… 

Lo que más destaca de su apariencia es su cabeza. De la parte posterior le ha salido una corona de plumas negras y en el rostro, un antifaz rojo se le ha formado alrededor de los ojos, ahora brillantemente más grandes y ambarinos, esto sobre un pico afilado, que al abrirlo, deja ver dientes aún más afilados. Por último, le crecen las alas, las mismas de plumas blancas con puntas negras y rojas, pero aún más grandes que antes.  

Sagittarius Serpentarius

John: ¡Vogelmann! 

Viendo a su padre en esa forma los tres jóvenes capitanes piensan cosas muy diferentes. Jonathan nunca le había visto en esta forma salvo en la ilustración de la página del registro de Taylor. Jean también piensa en esa ilustración, aunque un pensamiento muy vago, cono una sombra, se le atraviesa de repente. Jill por su parte, recuerda perfectamente a su padre así, y sin poder evitarlo siente un escalofrío. 

John: ¿¡Que esperan!? 

Los tres, sabiendo perfectamente que enfrentan a una amenaza de dimensiones épicas, deciden sacar lo mejor que tienen. Jean se torna a su forma de arpía y luego se recubre de Haki para tornarse en Silber-Schwartz. Jill crece sus alas, brazos extra y deja sus pies convertirse en los de una libélula además de recubrirlos de haki. John, por su parte, sólo mantiene garras de manos y pies, la cola y los colmillos. Luego, ennegrece sus extremidades. 

Jean: ¡Silber-Schwarzt Harpyie! 

Jill: ¡Fée Déformée du Cheval Noir! 

Jonathan: ¡Schwarze Skalen Echsenmann! 

Angélique, desde su orilla y los camaradas de todos, desde fuera, miran con cierto temor. Sus capitanes se han convertido en monstruos.         

Capítulo 620:  Veneno

John: ¡Sagittarius Flug! 

Jonathan: ¡Monster Angriff! 

El Lagarto Monstruoso es el primero en lanzarse contra su padre, el cual ha alzado ya el vuelo. Usando su cola como lanzadera, este da un inmenso salto y se dispone a caerle encima con las garras de manos y pies. 

John: ¡Sagittarius Fubtritt! 

No obstante, de un patada con sus poderosas piernas, John manda a su hijo de regreso al suelo, cayendo este de espaldas con fuerza. 

Jonathan: ¡Ughh! 

Por desgracia para John, en cuanto se deshace de John, ya tiene a Jill encima, la cual se dispone a atacarle con una patada literalmente voladora con ambas piernas. 

Jill: ¡Double Diable Facade! 

John: ¡Sagittarius Fliegenklatsche! 

Casi como por instinto, de un manotazo en la nuca, John clava a su hija al suelo, el cual casi atraviesa.  El último en ir a por él es su hijo menor. 

Jean: ¡Doppel Ara Zergliederung! 

Usando ambas manos, el peliazul intenta un tajo cruzado, que John detiene con sus antebrazos cubiertos en Haki, para luego obligarlo a retroceder de un empujón y meterle un puñetazo en la cara. 

John: ¡Saggitarius Fausten! 

Jean sale directo al piso, y John desactiva el Haki en sus brazos, dándose cuenta de que siente un ardor leve. Al mirar con atención, nota que Jean ha alcanzado hacerle unos diminutos rasguños. 

John: (¡¿Logró penetrar mi Haki!?) 

El peliazul se vuelve a levantar, con un labio reventado por el golpe. Se limpia la sangre rápido y se dispone a volar de nueva cuenta hacia su padre. Pero una garra lo toma por el tobillo. 

Jonathan: ¡El es mío! 

Jean: ¡Woah! 

Resulta, que Jonathan a caído casi a lado suyo, y es él quien evita que vaya. Sin embargo, Jean se libra del agarre al “patalear” con fuerza y luego intenta dispararle sus plumas de dardo. 

Jean: ¡Ara Pfeilspitze! 

El joven pelirrojo se cubre con sus garras cubiertas de Haki, las cuales reflectan e incluso cortan algunas de las plumas que van dirigidas a él. Jean aprovecha esta vez para si ganar altura, pero Jonathan tiene otros planes en mente. 

Jonathan: ¡Monster Luftnetz! 

Jean: ¡…! 

Jonathan lo abraza de cuerpo completo, incluso usando su cola y enreda los brazos, piernas y alas de su hermano menor. Jean, incapaz de moverse esta vez, por mucho que lo intenta, es azotado de espaldas contra el suelo. 

Jean: ¡Ugh! 

Jonathan: ¡Monster Fausten! 

Jean recibe un puñetazo en la cara de lleno, y este le responde a Jonathan con una patada en la tripa, en un intento desesperado de quitárselo de encima. 

Jean: ¡Ara Fubtritt! 

Jonathan: ¡Monster Biss! 

Jean: ¡Gahh! 

El Peliazul recibe una mordida en el hombro, que con los colmillos que tiene el Lagarto Monstruoso,  le resulta especialmente dolorosa. Harto de tenerlo encima, Jean le mete un rodillazo en la tripa, sacándole el aire. 

Jean: ¡Ara Knie! 

Jonathan se retuerce por el dolor y la carencia de oxígeno. Aprovechando esto, Jean vuelve a usar otra vez su Ara Fubtritt y lo manda a volar, al fin quitándoselo de encima. 

Jill: ¡Cheval Dragon Concassage! 

John: ¡…! 

Al mismo tiempo que los dos hermanos batallan entre ellos, Jill se ha vuelto a levantar y, con su vertiginosa velocidad, que es apenas visible para el ojo humano, regresa a atacar a su padre. Golpeando le fuertemente con sus cuatro brazos. John se resiente por el impacto, pero logra mantenerse en el aire. Jill, por su parte sigue atacando incansablemente. 

Jill: ¡Cheval Dragon Droite! ¡Cheval Dragon Gauche! ¡Cheval Diable Facade! 

La pelimorada acierta varios golpes contra su padre sin que este pueda hacer nada al principio. Pero entonces, el abre bien grandes sus ojos, los ojos de un Ave Rapaz con una vista muy superior al del humano y entonces, la ve venir al fin. 

John: ¡Sagittarius Griff! 

Extendiendo simplemente su brazo en el aire, John logra atrapar a su hija directamente del cuello. 

John: Te tengo… 

Jill: ¡Aghh¡

La pelimorada trata de zafarse del firme brazo de su padre con sus cuatro brazos, pero le resulta imposible y empieza a faltar le el aire. Más por su propia desesperación, pues el hombre no intenta asfixiarla. 

John: ¡Será mejor que te rindas aho…! 

Jill:… ¡Cheval Diable Gauche! 

No obstante, la chica si alcanza a meterle una patada justo en la cara, lo que la hace soltarla y escupir una muela incluso. 

Jill: Je… 

John:... Puaj……. ¡Saggitarius Fubtritt! 

Pero su progenitor le da una patada, y aunque ella la bloquea, inmediatamente recibe otra, acabando en el suelo una vez más. 

Jean: Agh…  maldición… 

El peliazul se palpa donde lo ha mordido Lagarto Monstruoso. La herida es algo profunda pero no grave, lo que si es grave es que Jean se siente mareado y está sudando frío a raíz de recibirla. 

Jean:… esto es lo que hizo aquella vez con Brujahilde… *jadeo*… ponzoña. 

Su hermano, por su parte, se está levantando tras el tremendo golpe que recibió. Tiene un labio reventado y un ojo morado, pero más que nada, un ego herido y una rabia aún más enardecida de lo que ya estaba. 

Jonathan: Tsk…

Ambos se ponen en guardia, listos para pelear de nueva cuenta, pero justo antes de que puedan lanzar un ataque, a Jonathan le cae Jill justo enfrente, estrellada por la patada del padre de todos. 

Jonathan y Jean: ¡…! 

Jill: ¡Aghh! ¡Me las van a pagar! ¡Articulation Du Cheval Dragon! 

Jill, aunque severamente lastimada de ambas piernas, se alza con sus alas y luego le da un codazo doble en la cara al primero que se encuentra en frente, en este caso, Jonathan. Jean sólo observa, pensando que podría ser su oportunidad de ir contra uno de los dos.  Pero antes de que pueda decidir por cual, su padre aterriza frente a él. 

John: Hijo… 

Jean: Padre… 

Jonathan: ¡Monster Dolch! 

El joven pelirrojo imbuye la punta de su cola en Haki y la clava con fuerza en el abdomen de su hermana, haciéndola escupir sangre. No obstante, esta le corresponde con un puñetazo doble. 

Jill: ¡Cheval Dragon Gauche! 

Jonathan se tambalea por el golpe directo. Aprovechando esto su hermana lo abraza por el frente y usa sus seis extremidades para restringirlo con todo y cola. 

Jonathan:  ¡Aghh! 

Jill: ¡Poussiere de Fée! 

Acto seguido, la joven mujer alza vuelo y se dispone a tirar al pelirrojo directo en el mar, el intenta zafarse desesperadamente, y entonces, le da una un mordisco. 

Jill: ¡Kyahhh! 

Del dolor, esta suelta a su hermano antes, y este cae brutalmente de espaldas, aunque en el ruedo. Aún no está descalificado. Pero su está herido y mucho, casi demasiado. 

Jonathan : *jadeo* Carajo… *jadeo*

El se levanta dificultosamente, pero pronto Jill aterriza cerca de él, aunque lo hace casi estrellándose. Se ve pálida y temblorosa. Ve borroso. Ya no puede volar. A duras penas se queda de pie. 

Jonathan: Imposible… el veneno no debería afectar la tan pronto. A no ser que… su mitad insecto. 

Y el pelirrojo no se equivoca, al ser el veneno del Monstruo de Gila especial para matar insectos y roedores, Jill se ve muchísimo más afectada por este. Jonathan decide que es justo lo que necesitaba. 

Jonathan: ¡Monster Werfen! 

El Lagarto Monstruoso corre a por ella y se dispone a taclearla aguantando su propio dolor. Jill le esquiva a duras penas, luego se tambalea por un momento y trata de meterle una patada. 

Jill: ¡Diable Renverse! 

Jonathan: ¡Monster Fubtritt! ¡Monster Fausten! ¡Monsterschwanz! 

Por desgracia, la patada que arroja ya es muy débil y Jonathan la bloquea con facilidad, mientras que Jonathan le asesta una patada, un puñetazo y un coletazo. 

Jill: ¡Cheval Noir!*jadeo*

La chica intenta cubrirse, pero sus brazos de libélula extras se el empiezan a desvanecer, esta exhausta, ya ni puede dar un paso más. Solo se queda de pie mientras Jonathan le pega un coletazo mucho más fuerte que antes. 

Jonathan: ¡Monster Rammklotz! 

Como si se detuviera el tiempo, Jill siente cada milímetro de la piel de su hermano impactándola de lleno y una milésima de segundo más tarde, el Hada Distorsionada sale disparada hacia su propio barco y atraviesa un pedazo del casco, la baranda y la cubierta superior.          

Capítulo 621: Como si alguien se hubiera muerto

¿??? : ¡¿Jill?! ¡JILL! ¡Jefa! 

¿¿?? : ¡Aquí esta el suero! ¡Rápido! 

Un pitido, personas en pánico que apenas puede oír y oscuridad. Pero pronto el ruido y la negrura se disipan, dejando paso a los rostros de sus amigos y sus voces.

Luperca: ¡Jill! 

Cobbler: ¡Jefa! 

Jill por fin reacciona, se da cuenta de que esta rodeada por sus camaradas que la observan desde arriba mientras que más arriba se ve la luna y las estrellas. Se da cuenta de inmediato de donde está, el Devil Horse y entonces, se alza dificultosamente, preocupando a sus amigos y a su médico que aún atiende sus heridas. 

Cobbler: Jefa, espera. 

Cissy: ¡Te harás más daño!

Pero ella no hace caso y se sienta. Le cuesta trabajo respirar, todo le duele. La cabeza, el abdomen, los brazos, las piernas…  el alma… 

Jill: Nosotros…  perdimos.. 

Luperca: Tranquila, todo va a estar…

Pero la voz temblorosa de su querida jefa la detiene. 

Jill: Yo… perdí…  ¿verdad? 

Luperca baja la cabeza, pues no puede con la mirada de su capitana y amiga, la toma de la mano y luego asiente. 

Jill: Lo siento…  ¡lo siento tanto!... 

Una lagrima baja por su mejilla, hasta su mentón y cae al suelo, y luego otra, y luego otra. La joven se agarra entonces las rodillas, quedando en posición fetal y empieza a llorar tanto y tan fuerte que es audible para todos los de los barcos que están cerca. 

Luperca: No es tu culpa, jefa… 

Charlotte: Todos perdimos.. 

Luperca y Charlotte, con sus heridos cuerpos abrazan a su capitana y comienzan a llorar junto con ella con la misma fuerza. Su tristeza de inmediato se les contagia al resto de sus camaradas. Cissy, incapaz de contenerse, llora a gritos mientras cae de rodillas al suelo. Cobbler alza la vista, con lágrimas brotando de sus ojos, queriendo hacerlas paras pero fracasando, por lo que opta por cubrirse con su sombrero. 

Cobbler: Pudimos hacer más, debimos hacer más… 

Gale por su parte, no se le ve directamente llorar, pero la mueca de sus labios no se puede fruncir más y pronto, la venda que cubre sus ojos se vislumbra mojada. De manera similar se encuentra Rickman, cuyos googles están anegados, ni siquiera puede ver. Morgan empaña sus gafas y los lobos gimotean con pena. 

Jill: Les falle. Les falle… 

Rickman: No, nosotros te fallamos… 

Y así, los infames Piratas de la Libélula y su terrible capitana, el Hada Distorsionada, son reducidos a un montón de niños que lloran como si alguien se hubiera muerto . La escena rompe los corazones de las otras tripulaciones. Han perdido. Están condenados. Y saben que esa escena se puede repetir con ellos mismos. 

Jonathan: Jill… 

Jonathan, en principio eufórico por su victoria, despierta algo en su interior al ver a su hermana llorando inconsolable. Un recuerdo, de una escena similar y lejana. 

Hace quince años… 

Una pequeña niña solloza sentada en un muelle. Va vestida de short y tiene el cabello morado. Nada más y nada menos que Jill de pequeña. A su lado, un niño pelirrojo trata de consolarla. Jonathan. 

Jonathan: Calma,  no pasa nada. 

Jill: *sniff* yo solo quería jugar con ellos. Pero me llamaron monstruo y me pegaron. 

Jonathan: No te preocupes, iré a partirles la cara.

Jill: ¿De qué sirve? *sniff* Siempre que llegamos a algún lado, todos se burlan de mi cicatriz. No es mi culpa tenerla *sniff*

Jonathan se queda muy abatido, pensando en lo mal que siente su hermana y pensando en como confortarla

Días más tarde…

Jill camina muy triste en la cubierta del Scarlet Terror cuando ve a su hermano y a Baz, con el cabello aún negro, salir juntos de la enfermería. Baz lo va regañando demasiado y es al mirarlo fijamente que nota que Jonathan tiene una herida horrible en la cara, la cual le acaban de coser. 

Baz: ¡No se en que estabas pensando! ¿¡Que demonios va a decir tu padre!? 

Jonathan: No sé. Me da igual. 

Baz: Tchh. Solo me traes problemas, niño. 

La mujer de va, muy contrariada, a buscar al padre del muchacho, mientras que Jill observa sorprendida.

Jill: ¿Qué te pasó? 

Jonathan: Sepa la bola…  jeje. Pero oye, ahora se podrán burlar de mi también. 

Ante esas palabras, la niña abre los ojos enormes, y empieza a llorar de nuevo, pero esta vez, de alegría, mientras corre a darle un abrazo. 

Jill: Eres un idiota… je.. Jeje.

Jonathan: Ya se. Jijijiji. 

De regreso al presente… 

Jonathan sigue observando como su hermana llora sin parar. Se palpa la cicatriz de su cara y extiende una mano hacia ella, como si quisiera alcanzarla. Sin poder evitarlo, también una lagrima corre por su mejilla, 

 Jonathan: Jill…  ¿Qué hice?...

El muchacho se seca la lagrima con sus enormes zarpas y entonces se gira, cambiando su rostro desolado por su hermana a uno de absoluta furia, contra quien cree, es el responsable de todo.

Jonathan: ¡John...!           

Capítulo 622: Solo uno más

Jean: ¡Ara Pfeilspitze! 

John: ¡Sagittarius Luft! 

Jean enfrenta a John. El primero intenta dispararle con las plumas cuál flechas de sus manos, pero su padre las desvía con el batir de sus alas, generando una corriente de aire que las manda a todos lados, aparte de que hace tambalear a Jean, el cual, mareado algo por el veneno de su hermano, se apoya haciendo su pierna para atrás.

Jean: Tsk… ¡Ara Kreissage! 

Jean intenta entonces dar una patada circular con todo y garras y asestarle en la cabeza, usando sus alas para llegar a la inmensa altura de su padre. No obstante, una vez más por culpa del veneno, Jean es demasiado lento y John lo esquiva con facilidad. 

John: ¡Sagittarius Griff! 

Acto seguido, John le atrapa por la pierna que uso para atacar y lo alza de cabeza. Jean trata de liberarse, agitándose como un pez recién pescado. No obstante, su padre le aprieta con su natural fuerza masiva, por lo que no se zafa ni un centímetro. 

John: Lo siento, hijo. ¡Sagittarius Faus…! 

Jean: ¡Ara Schwert! 

John: ¡Gahh! 

En un intento desesperado, Jean ha usado sus alas ennegrecidas como espada contra su padre, rajándole el abdomen lo suficiente para hacerlo sangrar y hacerlo aflojar su agarre. Jean aprovecha entonces para volar, hacerse para atrás y aterrizar a salvo en el suelo. 

Jean: *jadeo* Eso… estuvo cerca *jadeo*

John se palpa su herida, sorprendido. Su mirada se cruza con la de Jean, el cual lo observa con desafío en los ojos. Sin embargo, esta contemplación se termina a los dos segundos cuando se oye un estruendo fuertísimo, y al mirar los dos a la fuente, se encuentran con Jonathan jadeante y a Jill en ninguna parte, sólo el rastro de destrucción que dejó atrás. 

Jean:  *jadeo* Jill… 

El peliazul está que no se lo cree, John, por su parte, sólo baja la cabeza y murmura. 

John: Ahora estoy un paso más cerca… 

Jean: ¡¿Eso es todo lo que te importa!? 

Furioso, Jean vuela veloz hacia él e intenta darle un puñetazo. Pero su padre lo detiene con facilidad con una de sus imponentes patas, y luego, lo aferra y lo azota contra el suelo. 

John: ¡Sagittarius Fubtritt Griff! 

Jean: ¡Ughhh! 

Pluma Azul-Dorada culpa al veneno de su lentitud. No sólo ha bajado sus reflejos, sino que ahora, lo tiene en un estado febril. Ha comenzado a temblar y a sudar frío. 

Jean: ( No voy a ganar así… creo que tendré que hacer algo desesperado)

Dicho y hecho, Jean alza sus garras de la mano derecha y las usa… en sí mismo. 

Jean: ¡Gahhhhh! 

El muchacho se corta en la mordida de Jonathan, esperando que así, la ponzoña que le dejó no siga fluyendo hacia su torrente sanguíneo. La desventaja de este plan es que lo hace perder sangre, y bastante. John sólo mira aterrado lo que su hijo acaba de hacer y es entonces cuando los dos lo escuchan. 

Jill: ¡Lo siento!... 

Jill se ha despertado y ahora llora inconsolable por su fracaso. Jean sólo los escucha, quieto como piedra, mientras que John, casi podría decirse que aterrado, se intenta sacudir el sonido, razón por la cual, no ve venir el próximo ataque.

Jonathan: ¡Monster Pfahl! 

Jonathan le mete un golpe con la punta de su cola justo en la sien, esto estremece al Pájaro Secretario y lo obliga a retroceder unos pasos. 

Jean se dispone a atacar también, pero antes de que pueda hacerlo recibe una mirada de su hermano que le para en seco. No es una mirada llena de odio o ira como las de hasta hace pocos minutos, es una mirada que tiene algo más… Jean no puede describirlo como otra cosa más que preocupación y tal vez… ¿amor fraternal? 

Jonathan: ¡¿Cómo pudiste!? ¡Monster Krallen! 

El pelirrojo continúa atacando a aquel del cual es su viva imagen, con la voz quebrada y los ojos prácticamente llorosos. John por su parte se defiende del zarpazo de su hijo con su haki, pero una vez más, es atravesado y alcanzan a rajarle la piel, aunque esta vez, más profundo. 

John: ¡Aghh! ¡Sagittarius Handfache! 

El hombre ave le pega el mentón con la palma de la mano y Jonathan acaba de espaldas al suelo pero con dificultad se vuelve a levantar. Es evidente que todo le dolía desde antes de derrotar a Jill y ahora le duele aún más. 

Jonathan:. ¡Agh! ¡Monster Dolch! 

Jean por su parte se queda observando toda la escena a la vez que hace un torniquete para su brazo usando su cinturón. Podría atacarlos de lejos a ambos siquiera y acabar con todo de una buena vez… pero no lo hace. No sabe porque, pero algo le dice que no debe y entonces, solo sigue mirando. 

Jonathan: ¡Heloderma Allekrallen! 

Usando las garras de ambos brazos y piernas, Jonathan salta hacia su padre en intenta un tajo cuádruple a una gran velocidad. Jonh, no obstante se ha cubierto con sus alas, aunque estas resultan severamente desplumadas. 

John: Tssss… Au...

Sin detenerse a descansar un segundo, Jonathan intenta enredarlo con su cola, pero le sale el tiro por la culata cuando su padre lo toma por esta y lo azota dos veces en el suelo. Una de frente y otra de vuelta. 

John: ¡Sagittarius Geibel! 

Con la nariz rota, ambos labios reventados, la nuca sangrando y la frente también, el Lagarto Monstruoso se vuelve a levantar, siseando con su lengua bífida. John no está feliz con esto, por el contrario. 

John: Ya no, hijo. Ya no más. Ya no te vuelvas a levantar. No quiero lastimarte. 

Pero Jonathan se ríe, casi llorando de rabia y de sorna. 

Jonathan: Je. Pero si ya lo hiciste. Y no solo a mi. Tan solo mira a Jill. ¿Crees que no le duele? A Jean debe doler le también…  a mi me duele.

Jonathan deja caer una lagrima que se apresura a secar y luego vuelve a alzar la guardia contra su padre. 

Jonathan: ¡Tu siempre lastimas a todos! ¡Ya no más! 

Jean esta mudo ante la escena, y empieza a respirar agitado. Lo que dice Jonathan sobre el y Jill le recuerda que ellos siempre han estado juntos, a pesar de las peleas, a pesar de todo. Y ha pasado mucho tiempo desde la última vez que lo vio llorar. 

Hace once años… 

Las figuras de tres niños y de una avecilla se alzan en la copa de una higuera exageradamente alta. Se trata de nada menos que Jean, Jonathan y Jill de pequeños, y de un muy joven Big Bird.  Los cuatro comen los frutos maduros del árbol feliz y pacíficamente hasta  que notan algo importante.

Jonathan: Awww, sólo queda uno. 

Big Bird: ¡Higo! 

Jill: ¡Es mío! 

Jean: ¡No! ¡Es mío! 

El pequeño peliazul y la pequeña pelimorada comienzan a ser, pero su hermano mayor los calma. 

Jonathan: A ver. El que llegue hasta el suelo primero, se lo gana. 

Jill y Jean: ¡Vas! 

Los tres hermanos emprenden un rápido descenso. Jill salta rama por rama con gran agilidad para llegar abajo, mientras que Jean se aferra a la madera. De el liso árbol de al lado y se desliza con cuidado. Ambos, aún a su corta edad, ya demuestran que las alturas son lo suyo. El caso es diferente con Jonathan, el cual, descubren sus hermanos que ya está abajo cuando ellos bajan… por que se ha tropezado y se ha caído de cara. 

Jill: Jona, ¿estas bien? 

Jonathan: No… *sniff* *sniff* 

Unas lágrimas se le escapan al niño pues es muy obvio que el golpe le ha dolido y mucho. Para confortarlo, Jean entonces le entrega el higo, provocando su sorpresa. 

Jean: Jeje, ganaste.

Y entonces los tres hermanos pasan de la preocupación y las lágrimas a las carcajadas. 

En el presente…

Jonathan: ¡Monster Biss! 

Pluma aroja tiene agarrado al Lagarto Monstruoso, y este, en desesperación, trata de Morder lo tal como hizo con sus hermanos para envenenarlo. No obstante, aunque la mordida le duele, John no muestra ningún otro síntoma. 

John: Au… 

Jonathan: ¡…! 

Jean: Los Pájaros Secretarios... Son inmunes al veneno…

Jean no puede seguir mirando, y se lanza hacia su padre, con la intención de meterle un puñetazo en la cara. 

Jean: ¡Ara Fausten! 

John: ¡Sagittarius Schlag! 

Por desgracia, John lo manda a volar de un aletazo  y luego, alza a Jonathan frente a él, disparándole fuera del ruedo de una pata, cayendo al agua sin remedio. 

Jean: ¡…! 

Victoire: ¡Jona! 

Jean observa con horror cuando su primera oficial salta sin pensarlo dos veces al agua. Segundos más tarde, esta sale con Jonathan, el cual, aunque inconsciente, tiene una mueca de dolor en su rostro. 

TJ:.. Jona… 

Sus camaradas no pueden creerlo. Aunque no despliegan tanto dolor como los Piratas de la Libélula, si se muestran devastados,  por completo destruidos por dentro. 

Hatter: Perdimos también… 

Jean agacha la cabeza, entristecido, y luego la vuelve a alzar cuando algo le hace sombra. Su padre está frente a él, y se yergue imponente. 

Jean: *susurrando* Papá… 

John: Sólo uno más…            

Capítulo 623: ¿Fuerte?

John: Sólo uno más… 

Jean: Papá, por favor detente. Esto es una locura. 

Pero Pluma Roja niega con la cabeza. 

John: No puedo hacer eso, hijo. 

Su padre alza una garra contra él. Comprendiendo que es ganar o nada. Jean se pone en Pose de combate. Sus compañeros, los de su padre y los de sus hermanos le miran fijamente con expectación, y entonces, sucede. 

Jean: ¡Ara Fausten! 

John: ¡Sagittarius Fausten! 

Los dos se lanzan un puño y estos chocan con tanta fuerza que sus brazos prácticamente rebotan por el retroceso de la onda de choque que generan. 

John: ¡Aghh! 

Jean: Tsk…  ¡Ara Flug! 

Jean aprovecha esto para ganar distancia y altura por lo que sale volando muy rápido. Por desgracia, su padre no tarda en recomponerse y le sigue muy de cerca con sus propias alas. Sintiéndole con su Haki, Jean decide voltearse y atacar. 

Jean: ¡Ara Style: Lufthammer! 

Usando su mano, Jean golpea el aire tan fuerte que crea un cañón de aire comprimido, parecido al Luftsabel pero sin la onda cortante. Este toma por completa sorpresa a John, el cual lo recibe de lleno en la cara, incluso perdiendo otra muela. 

John: ¡Ughh! 

Jean: ¡Ara Style: Wind Stecken! 

Pluma Azul Dorada vuelve a hacer lo mismo ahora pero con un pie. Pero para su desgracia, su padre está vez si lo esquiva, mientras se sostiene el pico aún dolorido. 

Jean: ¡Lufthammer! ¡Wind Stecken! ¡Lufthammer! 

El peliazul intenta una, dos y tres veces los mismos ataques, pero estos no aciertan, solo previenen que John se acerque demasiado. No queriendo perder su distancia, Jean vuela aún más alto que su padre, creando un ángulo, luego, bate sus alas con fuerza, demasiada fuerza. 

Jean: ¡Ara Turbine! 

Jean genera un vendaval que va directo a su progenitor, John no obstante, no se mueve. Espera, mira hacia arriba y luego, también bate las alas con fuerza. 

John:¡Sagittarius Wilbersturm! 

Usando una técnica idéntica a la de Jean, también genera un torrente de aire. Este choca contra el de su hijo y el aeronazo se expande a todos lados. Jean y John casi salen disparados, los que les observan tienen que cubrirse los ojos. Hasta los barcos alrededor se mueven. 

Tanto Black padre como Black hijo tienen que aterrizar casi de emergencia, a ambos les falta el aire y jadean para recuperarlo. 

Jean: *jadeo* ¡Ara Pfeilspitze! 

John: ¡Sagittarius Krallen! 

Jean le dispara sus dardos pluma una vez más, pero John los reflecta y corta con sus garras imbuidas en Haki. Viendo su fallo, Jean lo intenta más fuerte y a mayor escala. 

Jean: ¡Ara Style: Regen von Messern! 

Usando sus alas para disparar más flechas y más grandes, Jean cree que ahora si tendrá a su padre a su merced, pero entonces, su padre repite su movimiento en su propia versión. 

John: ¡Sagittarius Wirklich! 

Jean, impactado porque es la segunda vez que su padre realiza el mismo ataque que él, se ve anulado y sobrepasado, con varias de las flechas pluma de su padre clavándosele en el costado.  

Jean: ¡Gahh! 

John se muestra un poco trastornado por eso. La herida de Jean es grave, y este lo sabe por lo que decide no retirar las flechas pluma por su cuenta, no puede perder más sangre. También, lo desespera que todo lo que hace, su padre lo hace también y mejor.

Jean: (Esto no está funcionando. Me destrozara a este paso….piensa, Jean, piensa. ¿Qué hiciste antes que funcionara?...) 

El peliazul observa entonces el corte en el torso de su padre y sus alas. Tiene una idea. 

Jean: (Eso es). 

Aunque mareado por la sangre perdida, el veneno en la que le queda y las heridas severas, Jean se lanza volando hacia su padre a toda velocidad, con las plumas de sus alas listas. 

Jean: ¡Ara Schwert! 

Pero su padre esta vez reacciona de mejor manera y solo le alcanza a cortar una mejilla. 

John:¡Sagittarius Fubtritt! 

Jean: ¡…! 

Resarciendo el daño que le acaban de causar, John patea tan fuerte a Jean que no sólo lo manda a volar, le revienta el pómulo derecho, el cual empieza a sangrar escandalosamente. 

Jean: Aghh… me lleva

John se le va encima inmediatamente después, Jean intenta detenerlo de un codazo, pero Jon le detiene con una sola mano. 

Jean: Tsk… 

John: ¡Sagittarius… 

Jean: ¡Ara Style: Geflugelter Applaus! 

Usando sus alas como prensa, Jean golpea a su padre a ambos lados del torso y cabeza, lo que deja a John bastante tocado. Este se tambalea, mareado, y se hecha para atrás, dejando a Jean libre, el cual vuelve a tomar su distancia. 

John: (El es… ¿fuerte?) ¡Aghh! ¡Maldición! 

Jean: (No quería hacer esto pero no me queda otra) ¡Ara Style: Luftsabel! 

Esta vez, en lugar de lanzar un golpe de aire lanza un tajo con su garra de la mano y va tan rápido que a John le da de lleno en un su brazo derecho. 

John: ¡Gahhh! 

Jean: ¡Ara Style: Wind Hellebarde! 

Jean repite con su pierna, dándole ahora en el costado. John se arrodilla por el dolor y Jean, prepara sus alas para el último ataque. 

Jean: ¡Ara…! 

Pero entonces a Jean se le abren los ojos enormes y un espasmo enorme recorre su cuerpo. Acto seguido, aparentemente sin razón, cae al suelo, ante la mirada anonadado de todos. 

Samir ¡¿Qué pasó!? 

Mia: ¡¡Jean!! 

Cobbler: Debe ser el veneno… 

Ruffian: ¿Falta de sangre?

Daryl: Ah ah. Es otra cosa. 

Desde sus lugares, aliados y rivales observan como las alas, garras y plumas pierden su color negro metálico y luego se desvanecen también. 

Jean: No… no ahora… 

Jo: Se quedó sin Haki…             

Capítulo 624: Son ellos los que se lastiman…

John, aunque seriamente lastimado logra volverse a levantar, se nota que le cuesta trabajo mantener la forma híbrida. ¡Con un carajo!, se nota que le cuesta caminar.

John: ¡Aghh…! 

Arrastrando las alas, y moviendo a paso lento sus patas zancudas, John camina hacia su hijo. Jean se arrastra por el suelo, exhausto, apenas siendo capaz de moverse.

Jean: No ahora.. *jadeo* no… ahora… 

Finalmente, John lo tiene enfrente otra vez, y aún así Jean sigue tratando de irse. Los camaradas de todos, observan sin hablar, sin emitir ningún sonido, conteniendo el aliento. 

Jo: (Lshe… lo conseguiste, John. Lo lograste. Ganaste)

John alza su pata derecha y la usa para alcanzar y aferrar a Jean, pero no le hace daño. Sólo lo voltea de manera que quede cara a cara con él. Jean jadea, y John también, mientras choca la mirada de los ojos color sol con los ojos color luna. 

John: Has luchado bien… 

Jean: Tsk… 

John: No te preocupes, después de esto, yo me haré cargo de todo, no tendrás que preocuparte más. Ni tú ni tus hermanos tendrán que. 

El hombre alza entonces su pierna lentamente y se prepara a dar a su hijo el golpe final.

John: ¡Sagittarius…! 

Pero de la nada, recibe un golpe bestialmente fuerte en la cara. Su pico dentado escupe sangre saliva y otro diente por el impacto y el acaba en el suelo, mientras que algunas plumas de la cara se le prenden en llamas, por lo que se ve obligado a desvanecer su forma hibrida. 

John: ¡Aghhh! ¿¡Que demonios… !? 

Todos miran con asombro, especialmente Black y Black. El origen del impacto es nada más y nada menos que Angélique, cuya pierna derecha está alzada, ennegrecida en Haki y literalmente ardiendo. No sólo sobrecalentada, en llamas. 

Jean:… Angélique… 

John: ¿Tú? 

Angélique: ¡Ya basta! 

Acto seguido. La chica lanza una mirada a su capitán, bajando su pierna en el proceso y apagando la de Haki y fuego. 

Angélique: ¿Estas bien? 

Jean: *jadeo* solo… solo necesito un minuto… 

Angélique: Bien. 

Acto seguido, la chica encara directamente al padre de su capitán. 

Angélique: ¡¿No cree que ha llevado esto demasiado lejos!?  ¡¿No ve lo que tiene enfrente!? 

John permanece callado,  con los ojos bien abiertos, como un niño regañado. 

Angélique:  ¡Jean es un excelente pirata y capitán! ¡Es fuerte, valiente y noble! ¡¿Cómo es que no se da cuenta!? 

John: ¡¿Crees que no lo se!? ¡Lo he sabido desde siempre! ¡Se que Jean es todo eso y más! ¡Igual que sus hermanos! ¡Es mi hijo, carajo! ¡Y es por eso que quiero ahorrarle el dolor! 

Tanto Jean, como Jill en las gradas, Jona que va reaccionando de su inconsciencia y todos los camaradas de todos en las gradas observan impactados pero a la vez algo molestos a Pluma Roja, el cual, luce desesperado. 

John: ¡Ser capitán es un trabajo duro! ¡Je! ¡Yo te lo puedo decir mejor que nadie! ¡No es sólo dar órdenes como la mayoría cree, es tomar decisiones, y esa es una tarea difícil! ¡Tomar decisiones significa que debes vivir con las consecuencias, consecuencias que no solo te afectan a ti, los afectan a ellos! ¡Aquellos que creen en ti y que te confían sus sueños y esperanzas!

John piensa en su propia tripulación. En su mente ellos retozan, se ríen juntos. Erica y Odessa están ahí y también sus hijos, todos felices. En el presente , todos miran serios a donde él está, mortalmente serios. 

John: ¡Si tomas una mala decisión, si te equivocas… son ellos los que se lastiman, son sus cabezas las que aplastan!

Angélique: ¡¿Qué acaso cree que Jean no sabe eso!? 

John se queda inmóvil y mudo con la contestación. Y Jean también, y el resto de sus hijos, y los camaradas de todos ellos. 

Angélique: No puedo hablar por Jill y Jona porque no viajo con ellos. Pero de Jean… no tiene idea a lo que se ha enfrentado. Las cosas que ha tenido que hacer por su sueño y los nuestros . Los amigos que ha hecho, los enemigos que ha derrotado. Y el lo logró eligiendo por si mismo, sin que nadie tuviera que escoger por él. Y mire. Mire lo lejos que el ha llegado. Lo lejos que nos ha traído.

Jean: Angélique… 

Ante esas palabras, John se ve incomodo y hasta incrédulo. Angelíque entonces le da espalda, pues no debe quedarse. Su intervención ha terminado. 

Angélique: Dice que las malas decisiones lastiman y quiere evitarles el sufrimiento a ellos. ¿No? Tal vez debería pensar si esta decisión “no los lastima a ellos”. 

La Pelirroja usa su Air Walker para salir “volando de la arena” pero algo en el interior de John se tensa…algo profundo… 

John: Tsk…kkkk…Hiiiiiryaaaaaahhhh!

Antes de que cualquiera pueda siquiera pensar, John…  ¡¿sale volando tras de Angélique!? 

Evangeline: ¡Angélique, cuidado!

La Pelirroja solo recibe la advertencia y voltea cuando ya tiene al temible hombre ave detrás de ella, apuntó de asestarle una patada. Lo único que alcanza a hacer es abrir los ojos demasiado…  y ver que algo se interpone. 

John: ¡Sagittarius Fubtritt! 

Como cañón, la patada crea un rastro de destrucción hasta el Ocean Spirit. Todos los Piratas del Ave Azul han tenido que correr o aventarse al suelo para evitar salir mal parados. Cuando todo pasa, corren de vuelta hasta la “zona cero” encontrando a Angélique prácticamente ilesa en brazos de Jean, el cual respira agitado y aunque no está inconsciente, tiene los ojos cerrados por el dolor. 

Angélique: ¡Jean! 

Angélique: *jadeo* ¿Estás …  bien? 

En el último segundo Jean ha logrado obtener suficiente descanso apenas para mantener su transformación por escasos segundos y ha saltado para proteger a su compañera. John está horrorizado por lo que ha hecho. Sus camaradas le miran con rabia, y también sus otros hijos.

John: Yo… yo…

El hombre intenta buscar una forma de justificar sus acciones, pero es obvio que no la tiene y entonces…

¿???: ¡Bravo! Jaja ¡Bravo!

Una voz se empieza a oír, vitoreando lo sucedido. Pero no parece venir de un lugar específico, más bien parece que está en todas partes.

¿??? : Ese si que ha sido un espectáculo.              
TO BE CONTINUED
              
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