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Saga de los Inicios/Arco del Principio
Arco del Principio
Información
Número de capítulos 6
Fecha de creación 26/08/2017
Fecha de finalización 2/03/2018
Anterior N/A
Posterior Arco de GhostTown
Creador Jackol123

El Arco del Principio es el primer arco de la Saga de los Inicios, y el primer arco de la historia de los Piratas del Pelo Devastador.

Capitulo 1: El Ataque

—¡¡POR FIN!! —Vocifera un chico de apenas 10 años de edad —¡¡El festival se acerca!! ¿No te parece grandioso, Abe? —Preguntó el muchacho a su amiga.

—No sé, Helfiz… Este clima me está dando mala espina —Dijo temerosa viendo hacia todos lados—Creo que sería mejor decirle al alcalde que haga el festival otro día —Agrega con la esperanza de que su compañero corresponda a la propuesta.

—Venga, Abe. No me seas tan aguafiestas. Además, somos dos críos ¿Crees que el alcalde nos prestara siquiera algo de atención? —Contesta el muchacho oponiéndose.

Las siguientes horas avanzan común y corriente, los niños del pueblo jugando, los adultos celebrando y bebiendo etc. La paz y alegría parecen reinar en toda la villa. Helfiz parece muy alegre, correteando de un lado a otro aun sin comprar nada pues su sustento económico era básicamente nulo en comparación al de Abe, quien a pesar de no vivir en la mejor de las casas tenia lo necesario para subsistir. Llegada la noche, el festival real comienza celebrarse, cientos de puestos de comida entre otras cosas más sacuden al pueblo. ¿Quién iba a creer que en aquella isla algo como lo que se aproximaba podía siquiera llegar a presentarse?

Fue de repente, como en un abrir y cerrar de ojos, los disparos, los gritos, nadie sabía lo que pasaba. Maldito fue el día que estaban padeciendo los habitantes de la isla.

—¡¡ABE!! ¡¡HELFIZ!! —Grita aquel fantasma entre la gente, llamando a su hija y a su criado.

—¡¡MADRE!! ¿¡Qué está pasando!? —Pregunta temblorosa delante de su compañero quien no puede hacer más que quedarse paralizado y en shock.

—¡¡NO HAY TIEMPO!! ¡VENGAN! —Les indica con la mano que la sigan.

—C-como…ocurrió esto — susurra aún en shock. Pero de inmediato reacciona y sigue el paso junto a los que él considera sus seres queridos.

Entran a una de las muchas casas y junto a otras personas se esconden dentro. Intentan guardar la calma, controlando su respiración, callando sus lágrimas…evitando ser escuchados a toda costa. Lo que parecía ser prácticamente un ejercito de marines cruzaban de un lado al otro asesinando a cualquier persona que se cruzara en su camino ¿Cómo eran capaces de estar cometiendo tal acto? ¿No se supone que su deber es protegerlos?

—¿P-por Qué? ¿No se supone que la marine nos protege? —Lagrimas escurren de sus ojos, la impotencia de no poder hacer nada le carcome por dentro.

—Helfiz…Cálmate por favor—Susurra la madre de Abe—Los marines nos pueden escuchar—

Hay un dicho de que las palabras tienen poder, bueno, en este caso supero toda expectativa, haciéndose cumplir. Fuera de aquella casa se encontraban los marines quienes silenciosamente entraron y abrieron fuego con todo lo que veían a su alrededor matando a más de la mitad de los escondidos. Solo pocos pudieron huir, entre ellos no se encontraba la tan preciada madre de Abe, quien con sus últimas fuerzas pronuncia —Sálvense…Huyan…—

Capitulo 2: El Adiós

—Vamos, ¡CORRE!— El muchacho prácticamente le rogaba a su amiga que huyera junto a el, pero esta simplemente se hallaba pálida, con sus ojos en blanco, como si el mismísimo demonio la hubiera poseído, no mencionaba palabra alguna. El humo de los disparos y hasta de las mismas casas destruidas tapaban su visión, en un abrir y cerrar de ojos vio ni escucho nada, solamente las palabras de su amiga.

—Adiós...Solo quiero morir—

Su corazón sentía como una cuchilla desangrandole, solo observo como la apenas visible silueta de su amiga se desvanecía, luego solo oyó disparos y posteriormente litros de sangre se lanzaron en dirección a su cara. No sabía como actuar ante aquella situación, en pánico corrió hacia donde fuera, lloraba y lloraba, se lamentaba, sus pulmones parecían estar a punto de estallar como si en cualquier momento fuera a desplomarse.

Se agarraba el corazón, hacia gestos de dolor y sufrimiento, pasaron unos minutos y cayo rendido al pastizal en el que se encontraba, estaba seguro de que no lo encontrarían pues, aquellas matas le tapaban la mitad de su cuerpo, y acostado aun más. Despertó un par de horas después, su piel ardía, le había entrado una fiebre tenaz, sus ojos no se podían abrir del todo, pues se encontraban aun irritados por el humo y polvo. Regreso a su pueblo con la esperanza de encontrar sobrevivientes, pero para sorpresa de él, solo encontró un pueblo vacío con sus casas en perfecto estado pero con el detalle de no tener ni una sola alma viva rondando por esos lares.

Helfiz se sentía extremadamente dolido, observar ese pueblo solitario le hacia sentir una sensación de tristeza, si bien no quería siquiera pensar en las muertes esto era algo que lo tenía muy mosqueado y no se iba a ir sin descubrirlo. Por un momento pensó en que el mismo estaba drogado e iba entrado en trance pero lo descarto enseguida ya que era imposible que su mente creara una escena a tan perfecto detalle.

Era curioso como todas las cosas de todos los aldeanos se hallaban en su lugar, como si de alguna forma todo hubiera sido planeado, se dirigió a casa del alcalde para apenas esperanzar sus posibilidades de hallar persona viva, era una casa enorme, con muchos cajones y lujos innecesarios, lo que menos pensó Helfiz fue en siquiera robar algo de esa casa, era una persona justa que no gustaba de agarrar lo que no era suyo. Al no ver a nadie solo estallo una vez más en llanto, busco en diferentes cajones hasta que encontró uno ligeramente escondido entre un pilar de pared, una ventana y un estante al mismo tiempo.

Era un cofre, no muy grande pero si lo suficiente para almacenar algo de importancia ahí, al abrirlo, Helfiz noto esa singular fruta, por fuera se observaba deliciosa y "jugosa" pero al apenas rosar los dientes la pulpa la escupió inmediatamente, no pudo evitar comerse unos pedazos pero lo ignoro y siguió delante. No encontraba nada, con miedo a encontrarse lo que no quería, abandono su tierra de origen y partió con un par de provisiones hacia el lugar habitable mas cercano, se hallaba en una isla que contaba de 3 puertos, uno en cada extremo de esta, el primero se hallaba en su pueblo así que decidió irse a los otros pueblos vecinos para poder largarse de una vez por todas de la isla, no quería que algún marine le reconociera. De esta manera con gran dolor dejo atrás a su hogar, a su familia, a sus amigos...Y a Abe.

Capitulo 3: Lo correcto a la basura

Habían pasado 7 años desde aquel evento trágico que marco la infancia de Helfiz, en estos 7 años no muchas cosas iban cambiado, seguía con el mismo ideal de encontrar al responsable de aquel atentado y sin ninguna piedad hacerlo sufrir lo que le había hecho sufrir a él. Había entrenado sin descanso su habilidad de fruta del diablo. Se hallaba en Isla Merceo, la única isla a la que pudo llegar tras dejar su hogar. Era una isla conocida por su enorme exportación de esclavos para los nobles, definitivamente una isla desagradable que solo hacía que se avivara más el deseo de Helfiz de propinarles un par de collejas a todos.

—Helfiz ¡Me has hecho esperar por más de una hora! Se supone que me ibas a acompañar a negociar el barco, deja esa cara larga y vamos—Alega Scarlett, la mejor y única amiga actual de Helfiz, era alguien temperamental, fue rescatada por Helfiz luego de que unos piratas quisieran comprarla como esclava.

—Ya, ya. Simplemente estaba pensando en...cosas—

—Sera mejor que esas cosas no nos retrasen más en esta...horripilante isla—

Desde hace un tiempo le habían estado haciendo favores a un viejo pescador, a cambio de un barco, que se hallaba en condiciones deplorables pero que con buena limpieza y arreglo quedaría perfecto, considerando que uno nuevo y en perfecto estado costaría muchos más belies.

Ese día era el ultimo favor que le iban a hacer, o eso intentaban negociar con el viejo, que a pesar de su edad era igual de atento que un joven. Una vez en la casa del anciano Scarlett tomo la palabra.

—Eh...Señor, mire, es que nos gustaría que el siguiente favor que nos pida fuera un poco mas sencillo de conseguir que el anterior, pero más importante que fuera el ultimo—

—Uste' ta' loca o que le pasa—Dice el viejo con una expresión de negación mientras se fuma un tabaco

—Wow...Eh...esto, si, claro, es que, no sé, tal vez, ayer, el otro día—Helfiz intenta aguantar la risa diciendo estupideces sin sentido mientras una vena se hace notar en la frente de Scarlett

—Bueno, Señor pescador, hijo de pescadores, gran pescador mejor persona ¿Puede por favor, por favor ser tan amable de hacerme ese favor, luego de que ya le hallamos cumplido muchos?

—Ta' bien, el trato e' este. Es que resulta que no toco pechos de mujer desde hace mucho y me gustari||—Antes de que el pobre anciano pueda terminar la frase, Scarlett le propina un increíble puñetazo dejándolo estampado en su enorme caja de tabacos.

—¿No te has pasado un poco, Scarlett?—

—Ese viejo pervertido no se merecía los tesoros que nos hacía buscar—

Luego de que Scarlett metiera en una enorme bolsa todos los tesoros que le habían dado al viejo, lo mete dentro del barco y junto con Helfiz deciden arreglar el barco en la siguiente isla, ya que el anciano podría despertar y formar un escándalo. Aunque parecía que el barco se fuera a desplomar, ambos tuvieron fe y se la jugaron por la vida...o algo así.

Capitulo 4: Pelea de inva-borrachos

¿Que? ¿Enserio creías que iban a lograr llegar a una isla con ese barco? Haha, Que iluso eres. Ah, no espera, que es necesario para la trama que logren llegar, pues bueno que más da.

Luego de 4 días navegando a la deriva, Helfiz logra divisar tierra a lo lejos, intenta avisar a su amiga que se encontraba en shock intentando masticar un par de diamantes que le habían quitado al viejo.

—Scarlett, hey, reacciona—

—Deos, esta carne de rey marino esta riquísima—

—Mierda, ya la perdimos—

Luego de dejar a Scarlett en un hospital para que la atendieran, Helfiz, como buen amigo decide dar un paseo mientras ella vuelve en si misma. A simple vista parecía ser de estas típicas islas que no destacan mucho, pero Helfiz notaba algo más, el no era tonto, a kilómetros se olía que había algo extraño en esa isla. Luego de mucho tiempo buscando, dedujo y afirmo inmediatamente luego de una exhaustiva investigación en su zapato logro concluir que había pisado caca de algún animal de la zona. Dejando lo asqueroso de lado, escucho unos eufóricos gritos al otro lado de la isla, eran lo suficientemente fuertes para ser escuchados por una persona promedio.

Helfiz se dirigió hacía donde provenían los gritos y al llegar se encontró con que estaba dando lugar una pelea

—¿Quienes pelean? ¿Floiko Maigueder vs Kolor Makrekor?—Pregunta Helfiz inventando los primeros nombres que se le vinieron a la cabeza (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)

—Ehm...No, son un par de borrachos, es normal ver este tipo de peleas por estas zonas donde solo abundan cantinas entre otras cosas—Menciona el pueblerino

—Tu ser un chafa, me cago en tu familia y en tu cerve-hip-za—Dice uno de los borrachos

—Uff lo que me has dicho cara borra-hip-cho, te voy a sacar los dien-hip-tes como que me llamo Sinhi—Le responde el otro

Luego de esto, el borracho que se hace llamar "Sinhi" aplasta, arruina, deja en el piso al otro borracho, que tiene una etiqueta con el nombre "Xen", así que nos podemos hacer una idea. El borracho ganador, de altanero, empieza a amenazar a todos los que lo rodean, empujando e incluso golpeando a algunos, entre ellos, Helfiz.

Este simplemente agarra del brazo al borracho, y de su mano empiezan a brotar cientos de pelos que posteriormente cubren el cuerpo de "Sinhi", menos su cabeza, una vez queda "petrificado" Helfiz le da un puñetazo en el vientre, lo cual deja inconsciente al borracho y lo hace vomitar toda la cerveza

En el hospital...

—¿Scarlett? Vaya...al fin despertaste—Suspira Helfiz.

—Eh...¿Donde estoy?—

—En el hospital, estabas alucinando por el hambre—

—¿Que isla es esta?—Pregunta Scarlett.

—Una nueva, llegamos aquí hace unas horas—

—Sera mejor que no hayas ido a visitarla sin mi— Le advierte Scarlett con una cara en plan "-_-"

—No, claro que no...—Miente Helfiz.

Capitulo 6: Adiós, isla desconocida...

Una vez Scarlett fue dada de alta recorrieron el pueblo una vez más, luego de un rato decidieron que ya era hora de dejar la isla e ir avanzando, por el momento ya iban dos islas que dejaban atrás, pues su meta era la Isla Flinheimer, donde supuestamente se hallaban las mejores propuestas en lo que refiere a miembros para una tripulación pirata. Una vez llegan al barco se topan con que este se encuentra en perfecto estado y arreglado, como por arte de magia.

—¿Que demonios?—Expresa Helfiz.

—¿Lo has arreglado tu?—Pregunta Scarlett.

—Emmm...Por supuesto que si—Responde Helfiz

—Pues aquí comienza nuestra aventura oficialmente, no más fallos, ¿Zarpamos o que?—Pregunta Scarlett

—Si, señora. Hoy nace la mejor banda pirata, ¡¡Los del Pelo Devastador!!!—Grita Helfiz

Fin...

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