One Piece Fanon
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Arco del Asesino Ártico
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Número de capítulos En emisión
Anterior Arco de la Mejor Novelista
Creador Sr Gelatina

El Arco del Asesino Ártico es el segundo arco de la Saga del Cabeza de Gato. Continua al Arco de la Mejor Novelista

Capítulo 99: Entrevista de trabajo

—¿Todo esta actuación es necesaria? -preguntó la novelista atada en el mástil- Ambos sabemos que no estoy en peligro de muerte.

—Bien, -Athan se hallaba afilando la hoja de su machete usando su propia palma indestructible como pulidor, pasando la cuchilla por encima una y otra vez, generando pequeñas chispas por la fricción- pues ya sabes más que yo. -tras afilar el machete se acercó a la cautiva

—No la va a matar, ¿verdad? Es una actuación para sacarle informació, ¿no? -preguntó Nanakai

—Emmm... -Lumiere observaba la escena con inquietud- Bueno... Si veo que la cosa va a más, le detendré...

Athan le posó el machete en la mejilla de la escritora, haciéndole una pequeña herida de la cual surgió una gota de sangre que descendió por el filo. —Te haré unas cuantas preguntas, si me das una respuesta que no me convence empezaré a sacarte los diente con este mismo cuchillo. -amenazó el Rinkusu

—Suena convincente -aceptó la escritora con una sonrisa

—Primero de todo: tu nombre, me da asco tener que llamarte por un oficio -demandó el capitán

—Olympe, Olympe Wolf -reveló la escritora su nombre

—Dame motivos por los que no debería lanzarte a las bestias marinas -exigió Athan

—Con tu tripulación no durarás ni medio mes en el Grand Line -contestó Olympe- Sois fuertes, no lo niego, pero tú mismo casi mueres en tu primera batalla en este mar.

—Estoy acostumbrado a estar al borde de la muerte, no es nada nuevo -contraargumentó el capitán

—Xiclet ni siquiera era de la Grand Line, venía del mismo mar que tú, uno de los Blues. ¿Qué crees que pasará cuando te encuentres con uno de los piratas experimentados que hay en este mar? -le preguntó la escritora- Te destruirán.

—Y supongo que sugieres que te reclutemos -asumió Athan las intenciones de su prisionera

—¡¡Así es!! ¡¡Un trato justo!! ¡¡Yo podré escribir sobre vuestras aventuras y vosotros sobreviviréis!! ¡¡Todos salimos ganando!! -confirmó emocionada la novelista

—No me interesa otro combatiente más en la tripulación, para eso ya tengo al rubiales y ya mucho sufro aguantándole -respondió Athan, Lumiere de fondo se molestó por el comentario y trató de lanzarle una taza que había por ahí pero Nanakai se le aferraba al brazo para impedírselo- ¿Tienes alguna otra profesión que no esté relacionada con apalizar gente?

—¡¡Soy escritora!! -remarcó orgullosa Olympe

—Mis condolencias -contestó Athan sin expresividad alguna, el comentario esta vez sí logró ofender a Olympe, que puso los ojos en blanco y apretó con fuerza los dientes a la vez que sonreía violentamente- Si no tienes ningún puesto importante que ocupar, no tengo motivo para dejarte en este barco.

—Pero... -intentó intervenir Olympe sin embargo Athan envainó el machete y se dio media vuelta, volviendo con sus compañeros

—Ya vimos que es fuerte, tal vez nos podría servir... -inquirió Nanakai

—No sabemos nada de ella, es una total desconocida que amenazó nuestras vidas, fiarnos sería lanzarnos nosotros mismos a la muerte -declaró Athan

—No voy a dejar que la mates por eso de moralidad básica y tal -puntualizó Lumiere- pero sí tienes razón con que no podemos fiarnos de ella.

—Además... -dijo Athan haciendo una pausa- podría ser una de ellos

Las expresiones de los miembros se recubrieron de commoción y de sudores fríos al oir la declaración del capitán.

—Esos desgraciados están escondidos en todos los rincones de la sociedad, en caso de que hayan descubierto que estuvimos relacionados con la muerte de La Araña no sería raro que enviasen espias para tratar de tenernos controlados. -explicó Athan- no hay nada que asegure que esa mujer no forme parte de ellos.

—¿Y si le preguntamos a Don Fist? Tal vez él sepa que hacer -sugirió Nanakai

—Fist está al timón, mejor no molestarle -declinó Lumiere

—¿Entonces que hacemos con ella? -cuestionó de nuevo el samurai

Athan se acercó a paso lento a la escritora —La abandonaremos en la siguiente isla, no pienso confiar mi vida a una posible espia

—No se muy bien el contexto de vuestra conversación... -habló Olympe- pero por lo que entiendo, alguien os persigue y no teneis ni idea de quienes son. Tal vez yo podría echar una mano con eso.

—¿Que quieres decir? -preguntó Lumiere

—Bueno, digamos que tengo un oficio más aparte de escritora, aunque solo lo uso para conseguir información para mi novela -añadió Olympe

—Habla -ordenó Athan

—Cada vez lo tengo más claro, vuestra historia no es una historia de aventuras, no quereis encontrar el One Piece... -comentó Olympe- Lo que vosotros buscais es venganza, ¿verdad? -los rasgos de los tripulantes se deformaron en una mezcla de ira y tristeza- Es lo único que me ocurre para vuestra situación, el Marine Athan y el pirata Lumiere compartiendo barco dias después del fallecimiento del gran pirata Galaksi Telski

—¡Cállate! -gritó Athan furioso- ¡No le metas en esta conversación!

—Si quereis venganza soy vuestra mejor oportunidad, por lo que he oido no tenéis ni idea de las identidades de vuestros enemigos, si de verdad se encuentran infiltrados por todas las esferas del mundo, unos simples piratas como vosotros no podrán encontrarlos. -señaló Olympe

—¿¡Y cual es esa increible profesión con la cual nos ayudarías a encontrarlo!? -Athan agarró del cuello a la escritora

—¡¡HEY, HEY!! -se alarmó Nanakai al ver a su capitán agarrar a la cautiva, sabiendo perfectamente que tenía la fuerza suficiente como para acabar con ella en tan solo un segundo.

—¡¡Athan, suéltala!! -exclamó Lumiere deseinvainando su katana

—¡¡Venga, ilumíname!! ¡¿Como encontrarás a esos desgraciados?! -siguió Athan interrogándola a gritos- ¿¡CUAL ES TU INCREIBLE PROFESIÓN!?

—Agh agh... -el agarre de Athan dificultaba la respiración de Olympe, sin embargo en cuanto tomó aire esbozó una sonrisa- Broker -tras oir esto, Athan la soltó, haciendo que la escritora recuperase el aliento- Soy una Broker de los Bajos Fondos, he utilizado mi Fruta del Diablo para crear armas a cambio de información, se bastante bien como va el asunto. Si están infiltrados en la sociedad, evidentemente deben de tener alguna conexión con los Bajos Fondos, es la única forma de encontrarlos.

—Tiene razón -dijo Nanakai- si sus identidades reales están ocultas del mundo, de alguna forma deben de llevar a cabo los planes...

—¡Los Bajos Fondos! ¡Desde ahí dirigen todo! -clamó Lumiere

—Si incluso los almirantes les buscan, significa que no son un grupo precisamente de pocos recursos... -teorizó Athan, tras pensar unos segundos dirigió su mirada a la escritora- ¿Quienes son los brokers más importantes?

—Para un comprador hábil no hay un broker mejor que otro, pero desde una perspectiva externa hay dos que sobresalen mucho -comenzó a hablar la novelista- uno de ellos es Golden

—Golden... -repitió Lumiere- ¿ese no era...


—Mr. Golden -dijo el camarero que sostenía una bandeja sobre la cual se alzaba un Den Den Mushi dorado- El Sr Imbroglione parece estar dispuesto a usar su habilidad

—Ni se te ocurra Imbroglione, perdiste, eso es todo, mas suerte la próxima vez -dijo el Den Den Mushi

—¡Todos estos años peleando solo para que encontrases mejores luchadores para tu banda! ¡¿Y así me lo pagas!? -le recriminó el mafioso

—Silencio pobre de mierda. Te hice un favor al darte el dinero, tu habilidad es totalmente inutil para mis planes. Unicamente te pagué y te di esa... nueva tarea como premio por ganar el torneo. Ja, pero ya sabes como van las cosas, el siguiente año, otra edición, gana y todos felices, si es que no te cuelgan antes...


—El guerrero del mar... Kodona Haigatai -dijo Athan


—¡¡VETE A LA MIERDA, KODONA!! —le chilló- ¡¡ESTA SERÁ LA ÚLTIMA EDICIÓN DE TU MACABRO TORNEO!!

—¡¿DIJO KODONA!? -saltó asustada Riempimiento

—Debe ser otro...espero -dijo Aradia preocupada

—¿¡KODONA HAIGATAI!? -gritó Nanakai


—¿Kodona es Golden? -preguntó la escritora- Algo me olía, sin embargo nunca me lo imaginé. Sí, Golden es uno de los pesos pesados, sin embargo hay otro gran broker que con cada año que pasa se hace más poderoso, creo que desbancó a Golden hace tiempo si mal no recuerdo.

—¿Cómo se llama? -preguntó Athan

—Hay quien sospechaba ya que Golden era Kodona, sobretodo porque habían algunos afiliados que sabían de su identidad real y los rumores se extendieron. ¿Pero de este hombre? O mujer, nadie sabe bien quién es, la cantidad de intermediarios que usa es ridícula.

—Dime, ¿Cómo se llama? -repitió Athan

—Su nombre es...

Fist bajó las escaleras y caminó hacía sus compañeros —¡¡Nasajajaja!! ¿¡Que tal va la sesión de preguntitas!? -sin embargo se encontró a sus compañeros seriamente alterados

—¡¡BULLSEYE!! ¡¡A la primera!! -dijo emocionado Lumiere

—Y pensar que a una de esas ratas le va tan bien en los negocios... -murmuró Athan apretando los puños con cólera

—Eso significa que nuestro enemigo es uno de los chungos... -musitó Nanakai algo preocupado

—¿Me perdí algo? -preguntó Fist

—Solo les dije el nombre del mayor Broker de los Bajos Fondos -contestó Olympe

—¿Oh, y cual es? -preguntó el anciano curioso

UROBOROS

Capítulo 100: La Serpiente Infinita

—¿¡Uroboros!? -reaccionó Fist sorpresivo tras oir el nombre- ¿¡Pero ese no era...

Athan clavó su machete en las tablas de madera que componían el suelo y mientras restregaba los dientes con rabia le respondió a su carpintero —Sí, uno de esos Kil·lal desgraciados.


Los miembros de la banda recordaron su charla con Akahatto mientras planeaban la Operación Galaxia, en la cual les explicó en detalles los enemigos a los que se iban a enfrentar

—Sinceramente -empezó a hablar Akahatto- son todos unos monstruos, en vuestro estado actual no tenéis oportunidad igual.

—Eventualmente alcanzaremos su nivel -dijo Athan- Entrenaremos lo suficiente hasta lograr matar a todos y cada uno de ellos.

—Don Fist -dijo Akahatto mirando al anciano- Teniendo en cuenta tu experiencia como combatiente, ¿como de fuertes diría que era La Araña?

—Ugh... -Fist esbozó una sonrisa temblorosa- Tan solo recordar su Haki de Conquistador me pone los pelos de punta.

—¿Pero La Araña era el más fuerte, no? -intercedió Lumiere- Osea, el resto no es tan fuerte, ¿no?

—Que no sean tan fuertes no significa que sean débiles -respondió O'Malley- Entre ellos también tienen individuos muy peligrosos.

—Como por ejemplo la lugarteniente de los Kil·lal: La Salamandra -añadió Akahatto sonriendo, O'Malley le miró con disgusto- O Uroboros, aunque este es... un caso especial

—¿Especial? -preguntó Athan

—Es verdad que tiene un nombre raro -dijo Lumiere- ¿Que animal es un Uroboros?

—La serpiente infinita que se devora a sí misma, más que un animal es un símbolo -explicó O'Malley- Si en vuestra misión os encontráis algo relacionado con Uroboros es mejor que os alejeis de esa linea de investigación.

—No importa lo fuerte que sea, si encuentro una pista no la pienso dejar atrás -contestó Athan

—Uroboros es un asunto mucho más delicado de lo que crees, lo mejor es que unos piratas no se involucren -contestó Akahatto- Sería involucrar también al Gobierno Mundial.

—¿El Gobierno? -se agitó Lumiere- ¿¡Por qué el Gobierno Mundial colabora con un pirata!?

—Porque no es un simple pirata -dijo O'Malley- Todo alrededor ese sujeto está muy bien oculto, tardamos mucho en averiguar que Uroboros era uno de los Kil·lal, sin embargo solo sabemos eso de él, que es un Kil·lal, no tenemos ni idea de su identidad o poderes.

—¿Y del resto? ¿Del resto que sabeis? -les cuestionó Fist

—Sobre las identidades tenemos más información, El León es un buen ejemplo, sospechamos bastante sobre quién podría ser -dijo O'Malley

—Oh, ¿y quién es? -preguntó Lumiere

—No creo que te guste la respuesta, chico -dijo Akahatto- Y menos teniendo en cuenta tu historial.

—¿Historial? -repitió Lumiere confuso- No os sigo.

—Creemos que El León es Grignoter Souriant, el Guerrero del Mar -afirmó O'Malley.

Lumiere tras oir esto apretó los puños mientras sus brazos se sacudían ligeramente, Athan se dio cuenta del estado de su compañero y le colocó una mano en el hombro, lo que sacó a Lumiere de su estado de rabia.

—¿A por el payaso sí que podemos ir? -preguntó Athan aún con la mano posada en el espadachín

—Via libre para partirle la cara, si es que lo conseguis, claro -dijo Akahatto- Que Grignoter no sea el más fuerte de los Kil·lal no significa que sea débil, es uno de los siete piratas amnistiados por el Gobierno debido a lo asquerosamente fuerte que es. -el almirante mostró una sonrisa- Si de verdad os lo cargais, entonces confiad en que podréis con el resto.


—Akahatto nos dijo de no ir a por él -dijo Lumiere

—¿¡AKAHATTO!? -chilló la escritora de terror- ¿¡Conocéis al heroe de la Marine!?

—Ups -se tapó la boca el espadachín al ver que había hablado de más

—Agh... Ahora se ha enterado... -murmuró Athan- tal vez si que habría que matarla, sabe demasiado...

—¡No, nada de matar! -intervino Nanakai poniéndose en medio

—Si no puedo silenciarla a machetazos tendré que buscar otro metodo... -dijo Athan dándose media vuelta tras toparse con el samurai- Bueno, sobre lo de Uroboros... Iremos a por él.

—¿¡Pero no oiste lo que dijo el almirante!? ¡¡El Gobierno está involucrado con Uroboros!! ¡No podemos ir a por él así sin más! -le recriminó Lumiere

—¿¡EL GOBIERNO MUNDIAL ESTÁ INVOLUCRADO CON UROBOROS!? -chilló la escritora de nuevo, Athan le clavó una mirada mortífera a Lumiere por haber revelado de nuevo información

—Lo siento... -se lamentó Lumiere tapándose la boca de nuevo

—Y sobre tu pregunta... -retomó Athan la cuestión- Sí, pienso ir a por Uroboros, pero no iré a por su cabeza sino que usaré la información sobre él para ir a por el resto, de esta manera el almirante podrá seguir buscando un metodo para deshacerse de él sin que el Gobierno interfiera. Por si acaso, no le contaremos nada, no vaya a ser que se enfade.

—¡¡ISLA A LA VISTA!! -intervino Nanakai con un grito

A lo lejos se podía apreciar una isla nevada, con nubes a su alrededor desde las cuales caían copos.

—El Grand Line es raro... Todo soleado y ahi está nevando -comentó Lumiere

—Una vez llevas tiempo aquí te acostumbras -dijo la escritora

—Nasajajaja... Esto va a ser doloroso... -comentó Fist sudando mientras veía la isla

—¿Doloroso? ¿Por qué? -le preguntó Nanakai con curiosidad

—Tengo asuntos personales que resolver... -respondió Don Fist- por eso escogí esta ruta, espero que no os moleste.

—Mientras matemos a los Kil·lal a mi me da igual el trayecto -dijo Athan desplegando una silla- Ahora voy a dormir, despertadme cuando lleguemos.

—Chico, te pasas el día durmiendo... -indicó Lumiere- ¿no tendrás algún problema chungo de sueño?

—Yo si que te voy a dar problemas de sueño cuando te deje inconsciente a puñetazos

Mientras tanto, en un lugar desconocido:

—Oye -dijo un hombre enmascarado hablando por Den Den Mushi

—Habla -dijo el otro interlocutor aceptando la llamada

—He estado escuchando la conversación, esos crios dicen que quieren ir a por Uroboros, al parecer tienen una Broker -comentó el enmascarado

—Uh, eso puede ser un problema.

—¿No era que nos podían ser utiles?

—Y lo serán, ¿Acaso el destino ha fallado alguna vez? Incluso aunque conscientemente vayan a por nosotros, son esclavos del destino, el universo les ha encomendado ayudarnos aunque ellos no lo sepan.

—Después de lo que te pasó, acabar confiando en el legado de los Piratas del Vacío... Espero que no estés equivocado en tu predicción.

—Estáte mas calmado, Camaleon... Sabes de sobra que mi palabra es el mensaje del universo, todos somos esclavos del destino al fin y al cabo, Kilalala~

Capítulo 101: ¡Mucho frío!

El Hecatónquiro se encontraba navegando alrededor de la isla, ya a suficiente distancia como para desembarcar, si no fuera por un pequeño obstaculo

—¿¡Aquí no hay puerto!? -preguntó Lumiere con un grito

—Ni puerto ni aldea, ni nada... Parece un lugar totalmente desiértico -añadió Nanakai observando tan solo hectareas de nieve y arboles, sin ningún tipo de edificación a la vista.

—Oh, no os preocupéis, está habitada -les tranquilizó Don Fist aún en el timón

—Pero con estas corrientes... -miró Nanakai preocupado al mar, el agua se encontraba muy violenta y zarandeaba al Hecatónquiro hacía todas direcciones- sin un puerto no vamos a poder desembarcar

—¡Por ello tampoco os preocupéis! ¡Por eso mismo estoy rodeando la isla, sé donde desembarcar! -les calmó de nuevo el anciano

—Zzz... -dormía Athan en su silla desplegable ignorando totalmente las sacudidas del navío y la fría nieve que caía desde las nubes

—Sueño profundo por lo que veo -comentó la escritora mirando al Rinkusu

Don Fist llegó a una gruta en la cual las aguas se hallaban más calmadas, la cueva estaba situada justo debajo de un alcantilado.

—¡Ahora sí, ya podemos desembarcar! -dijo Fist tirando el ancla al agua

—Es un buen sitio para dejar el barco, sí... -murmuró Lumiere observando a sus alrededores- ¿Tu ya habías estado en esta isla, no?

—¡Así es! ¡He estado aquí muchas veces! -afirmó Fist con una sonrisa, sin embargo esta se fue desvaneciendo lentamente- Pero esta sera la más dolorosa

—¿A que te refieres? -le preguntó el samurai

—Oye -les llamó la atención Athan, que recién se había levantado- ¿Qué hacemos con ella? -preguntó señalando a Olympe

—Uh... Tu eres el capitán, deberías decidir tú -contestó Nanakai

—Recordad que soy vuestra única via hacía Uroboros -les indicó Olympe

—Tch, no me gusta la idea pero... -Athan sacó su machete y cortó las cuerdas que ataban a Olympe con el mastil

—Por fin, ya casi no sentía los brazos -dijo Olympe estirando las extremidades- Supongo que esto no significa que ahora somos ultra-compis

—Si intentas algo raro no dudaré en degollarte -contestó Athan- Y además para asegurarme -el capitán empezó a correr y bajar hacía las entrañas del barco

—¿Y ahora a donde va? -preguntó la novelista

Athan volvió con los tres Seigimans, los cuales le seguían ciegamente

—¿¡Que son esas cosas!? -preguntó Olympe emocionada

—Ay... esos, me dan miedo solo verlos... -musitó Nanakai apartando la mirada

—Seigimans: Si ella vuelve sola al barco, matadla. -ordenó Athan, los ojos de los enterradores se centraron en Olympe

—¿Seigimans? ¿Así se llaman? -cuestionó Olympe con una sonrisa mientras sacaba un cuaderno- esto tengo que apuntarlo... ¿Y de dónde los sacas- -cuando Olympe alzó la mirada para seguir el interrogatorio vio que Athan ya se había bajado del barco- ...

—¡Usad ropa que abrigue bien! ¡El clima ahí es fuerte! -dijo Fist colocándose seis abrigos

—¿No es eso un poco excesivo? -preguntó Nanakai viendo la gran cantidad de capas de ropa que portaba el carpintero

—boeeee k asia el vorjes aki -dijo Vladimir

—¡Estoy más acostumbrado a temperaturas altas que bajas! -explicó Fist- ¡¡No quiero coger un catarro en esta isla, así que me preparo bien cada vez que vengo!!

Y así casi todos los piratas se equiparon la ropa apropiada para las bajas temperaturas que les esperaban afuera.

—Hay un pequeño camino que conecta esta gruta con la superficie -dijo Fist- En menos de tres minutos ya estaremos en el medio del bosque

Y así los piratas siguieron el camino dicho por el anciano, durante el breve trayecto todos miraban a Athan extrañado.

—Se va a morir cuando lleguemos fuera... -pensó Lumiere

—¿En serio le da tan igual todo? -pensó Olympe

—Como le salga bien empezaré a dudar si es totalmentee humano... -pensó Nanakai

Y así los piratas llegaron a la superficie, donde se vieron sorprendidos de inmediato por una fuerte ventisca.

—¡¡Aah!! -gimió Lumiere cubriéndose el rostro con el brazo- ¡¡Que frío, que asco!!

—Aaagh... Respirar me duele... -se quejó Nanakai con la nariz totalmente roja por el frío

—H-hace tanto f-frio que la tinta se congela antes de que toque el papel... -comentó Olympe tratando de escribir en su cuaderno

—Fist... ¿Tú como estás?... -le preguntó Lumiere, girándose hacía el viejo piel-roja- ¡¡¡WAAAAAAAAHHHHH!!!

—nazajajaja... perfectamente joven Lumiere -los mocos de su enorme nariz se habían convertido en dos largas estalactitas que rozaban el suelo

—¡¡NO PUEDE SER!! -gritó Nanakai commocionado y señalando a una dirección

—¡¡I-imposible!! -clamó Olympe anodada por la visión

—¿Seguro que no es un demonio o algo? -pensó Lumiere

—¿Que pasa? -preguntó Athan. El capitán en vez de llevar ropa contra el frío seguía portando su típica gabardina, el pirata pese a ser el que menos preparado estaba, era el que mejor se encontraba, no moqueaba ni tiritaba ni mostraba cualquier sintoma que sugiriera que el frío le había afectado.

—¿¡Pero cómo que no te afecta el frío!? ¡¡Si nosotros nos estamos muriendo!! -le recriminó Lumiere

—Ah, es que me pasé toda la infancia y adolescencia viviendo en una montaña nevada -explicó Athan- Supongo que me habré acostumbrado, tanta nieve incluso me trae cierta nostalgia... -dijo mirando los arboles blancos

—¡¡No es humano!! -pensaron impactados Lumiere, Nanakai y Olympe a la vez

—nazajaja, es bueno ver que llevas bien el frio -dijo Fist aún con los mocos congelados

—Ostia, una morsa -contestó Athan viendo las estalactitas de Fist

El grupo avanzó con dificultades por el bosque, las ventiscas intermitentes les cegaba y les obligaba a hacer un esfuezo extra para seguir avanzando.

—¿¡Pero quién vive aquí!? -preguntó Nanakai

—¡No os preocupéis, mas allá se está bien, las ventiscas no son tan fuertes en donde nos dirigimos! -respondió Fist

Mientras el resto sufría por las ventiscas, Athan caminaba contra ella sin demasiadas dificultades, en cierto momento se paró y se giró a un costado —¿¡Quién anda ahí!? -gritó el Rinkusu

—¿¡Sucede algo!? -preguntó Olympe a gritos, la tormenta de nieve lo cubría todo de un intenso ruido.

—Escuché algo... -dijo Athan

—¡¡Para no escuchar, menuda tormenta está cayendo!! -contestó Lumiere

—No, creo que eran pasos... -corrigió Athan

—¿¡Has oido pasos en medio de esta tormenta!? -le preguntó Nanakai- ¿¡Eso también es por tu vida en la montaña!?

—Nah... Eso me viene de nacimiento... -dijo Athan- Sigamos avanzando, si vuelvo a escuchar algo sospechoso iré a matarlo.

Y el grupo dejó atrás esa zona sin saber que unos ojos rojos y una boca de la cual caía constantemente saliva les estaba acechando.

Capítulo 102: Traumas en la nieve y heridas de fuego

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen I: Venid con la cara destapada
  • Los Piratas Bubblegum Rose, aún en la base de la Marine debido a que su barco fue destruido por Athan, ven en la lejanía a diversos buques de guerra acercarse.

—¿Faalta muuucho? -se quejó Lumiere

—¿Veis esas cordilleras de ahí? -señaló Fist a un conjunto de montañas que se alzaban a lo lejos- Bajo ellas se encuentra el lugar al que vamos, las tormentas de nieve no golpean con tanta fuerza, por lo que las casas aguantan bastante bien, ¡Igualmente en cuanto viene una tormenta, nadie puede ver nada, es lo único de lo que no se pueden defender!

—¿Casas? ¿En plural? -se dio cuenta Nanakai- ¿Con cuantas personas nos vamos a encontrar?

—¡Oh, yo solo quiero visitar a una! -respondió Fist- ¡Pero claro, vive en un pueblo, por eso hay más de una casa!

—¿Hay un pueblo en esta isla? ¿Con este clima tan extremo? -preguntó Olympe sorprendida- ¡¡Genial, seguro que tienen anecdotas increibles!! -exclamó con estrellas en los ojos- ¡¡A lo mejor hasta tienen muchos nombres para la nieve!!

—Agh... -Athan se agarró la cabeza con una mueca de molestia

—¿Uh? ¿Estás bien? -le preguntó Lumiere

—Seguramente haya alguien herido por ahí delante... -dijo Athan cubriéndose la nariz

—¿¡Y eso!? -le preguntó Fist, extrañado por la declaración

—He olido sangre... -dijo Athan tapando su nariz con su característico pañuelo- Id vosotros, yo me quedare detrás un rato...

—¿Estás bien? Te veo sudando bastante... y eso es raro teniendo en cuenta el frío que hace... -se dio cuenta Lumiere

Athan se sentó en el tronco de un arbol tumbado, tal y como el espadachin mencionó, el Rinkusu estaba lleno de gotas de sudor —No es nada... Simplemente... -tras la mente del pirata pasaban destellos de su pasado, de aquel fatídico dia donde el único amigo que había tenido fue asesinado frente a sus ojos por la Matriarca Rinkusu, los ojos felinos de su madre se le aparecían cada vez que sentía ese hedor- no me gusta el olor de la sangre en la nieve.

—Ya veo -dijo Lumiere- ¡Chicos, id yendo! -gritó dando confirmación a sus compañeros para que fueran a revisar el lugar del que provenía la sangre

—¿Uh? -le miró Athan curioso, Lumiere no había marchado con el resto del grupo, sino que permanecía delante de él

—¿Puedo sentarme? -le preguntó el espadachín con una sonrisa mientras se sentaba a su lado

—¿Que sentido tiene preguntar si te sientas antes de oir la respuesta? -le contestó secamente el capitán

—Ugh, se llama preguntar por cortesía -respondió Lumiere

—Lo que sea -dijo Athan dando la espada al rubio

—Entiendo si no quieres hablar y tal, pero si necesitas algo aquí estoy -le dijo Lumiere

—¿Hablar? -Athan se le encaró de nuevo, acercándose tanto que Lumiere por reacción se echó ligeramente para atrás- ¿De que me serviría contarte mis penas? ¿Acaso si hablase me solucionarías todos los problemas?

—Antes... -comenzó a hablar Lumiere- Antes dijiste que te habías criado en una montaña nevada, en esas montañas... pasó algo, ¿verdad? -le preguntó Lumiere

—Agh... -Athan se volvió a colocar la mano en la sien, adolorido fisicamente por los recuerdos que le venían- no... pasó nada...

—Ya veo, entonces no pasó nada -dijo Lumiere aceptando la respuesta con una sonrisa, esta reacción sorprendió a Athan que se lo quedó mirando impresionado- ¿Qué? ¿Te pensabas que te iba a obligar a que me contases todo? Soy brusco pero no imbécil, no quería cotillear en tus asuntos, solo quería ayudarte a sobrellevar lo que sea que te pasó.

—Ya veo... -dijo Athan- ¿Puedo preguntarte algo?

—Dispara -contestó Lumiere

—La cicatriz de tu mejilla... ¿Cómo te la hiciste? -preguntó Athan, tras eso giró la cabeza para que su compañero no le viera el rostro- S-si quieres contármelo, cla-claro...

—Hehe, al igual que lo tuyo, esto es un recuerdo de un dia horrible... -dijo el rubio palpando la cicatriz mientras los recuerdos le venían a la cabeza


—¡¡Nyohohoho!! ¡¿Pensáis que por estar lejos estáis a salvo!?

—¡¡Lumiere, al suelo!!

—¡¡Hitodama!!

Una llamarada azul rozó la cara del pequeño Lumiere, incinerando la piel y arrojándolo al suelo con el rostro emanando sangre y humo.


—Pero bueno, ya no hay nada que hacer -dijo Lumiere sonriendo- Solo queda seguir adelante y impedir que vuelva a pasar.

—¿Con impedir te refieres matar al payaso? -preguntó Athan

—Supongo que va incluido, sí -contestó Lumiere pensativo- Aunque quisiera encontrar algún metodo para impedir que las personas crueles acaben obteniendo poderes con los que maltratar a los débiles.

—Eso suena... complicado -dijo el Rinkusu- Para que se cumpliera tendrías que...

—Abolir el sistema de los guerreros del mar, lo sé -acabó Lumiere- y luego ir reino por reino vigilando que los gobernadores no se vuelvan despotas, es imposible, lo sé.

—No, imposible no, solo complicado -puntualizó Athan- Pocas cosas hay imposibles en este mundo, obviamente ahora mismo es imposible pero no sabes las capacidades que tendremos en el futuro

—Uuuh, eso es sorprendentemente optimista veniendo de ti -añadió Lumiere

—No es optimismo -rechazó Athan con una mueca molesta- Es realismo, si vamos a acabar con unos enemigos que ni siquiera la Marine y el Gobierno consiguieron exterminar, es obvio que estaremos también suficientemente preparados como para hacer todas esos cambios que dices.

—Bueno, bueno, que no es optimista dice -se rio Lumiere- matar a los Kil·lal será tan dificil como eliminar a los guerreros del Mar

—No, de eso estoy seguro -contestó Athan- Vengaremos a Galski y a los Piratas del Vacío, estoy totalmente seguro de que no fallaremos

—Heh, pienso igual -afirmó Lumiere- ¿Entonces... ya estás mas alegre? -le preguntó con una brillante sonrisa

—Tch, supongo que tu olor a puerco en barro hizo que me olvidase del olor de la sangre -contestó Athan sin demasiada euforía

—¡Uf, inocente de mi esperando una respuesta positiva! -se rio Lumiere mientras se levantaba- bueno, volvamos con el resto, seguro ya encontraron el origen del olor... -Antes de seguir, Athan le detuvo agarrándole de la muñeca

—Gracias por... la conversación, supongo -dijo Athan

—D-de nada -contestó el rubio algo inquieto

Capítulo 103: Nieve homicida

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen II: ¿Que diversión hay en masacar debiluchos?
  • Los buques de la Marine atracan en la isla y se encuentran con una emboscada de los Piratas Bubblegum Rose. Masacre de marines, Xiclet crea varios dinosaurios de lego que devoran a los soldados.

Athan y Lumiere se reunieron con el resto del grupo, los cuales se encontraban agachados

—No es mucho pero detendrá el sangrado durante un buen rato -dijo Fist

—¿Que ha pasado? -preguntó Athan tras alcanzarles- Oh -en el suelo se encontraba un hombre respirando agitadamente y con trozos de la ropa de Don Fist cubriéndole el hombro, dado que estas tenían un color rojizo, rapidamente entendió que estaban actuando como vendas improvisadas- ¿Así que este es el origen del olor a sangre?

—Gracias por ayudarme... -dijo el hombre aún en el suelo

—¿Que te ha pasado? -preguntó Olympe sacando su cuaderno

—¡Oye, oye! -gritó Nanakai señalando a la escritora- ¡Al menos finge un poco de interés por su bienestar! -a la novelista se le caían las babas mientras su mano temblaba impaciente por escribir el relato del superviviente

—No seas llorón... -contestó Olympe secándose las babas con la manga- La herida la ha recibido igual... ¡Así al menos de su dolor sacaremos algo de provecho! -se justificó la novelista

—Que argumento más malo... -pensó Nanakai

—Fuimos atacados... Por favor, buscad a mis compañeros -dijo el hombre tendido en el suelo- deben de estar también heridos...

—"Fuimos atacados" no es una respuesta valida -intervino Athan- O nos explicas con detalles lo que pasó o te dejo aquí solo, me pregunto que te mataría antes, si la hemorragia o el frío... -dijo Athan pensativo colocando el dedo sobre su mentón- ¿Tal vez un animal salvaje se aprovecharía y te comería?

—¿¡Pero por qué esa agresividad!? -le preguntó alarmado el hombre herido- ¡¡Si se supone que me preguntas para ayudarme!! ¿¡Que sentido tiene amenazarme!?

—No, te pregunto por nuestra seguridad -dijo Athan arrodillándose para estar a la altura del hombre- Si hay una amenaza en este bosque tengo que saber todos los detalles o mi grupo podría correr peligro. Así que atrevete a mentirme y te dejaré una herida incluso peor.

—N-no se bien lo que pasó... Llegó la tormenta de nieve y sentí un terrible dolor en un costado... a partir de ahí no recuerdo mucho más, todo pasó hace un par de minutos... -explicó el hombre

Fist tragó saliva tras oir esto —¿Os atacó en cuanto cayó la tormenta de nieve? -preguntó el anciano con unas ligeras gotas de sudor

—Sí, en cuanto la tormenta nos nubló la visión sentí un fuerte dolor y caí al suelo... No sé donde están mis compañeros, pero deberían de estar cerca, estabamos todos juntos... -siguió informando el hombre

—... -Fist miró las vendas del hombre, aún cubiertas en sangre- Busquemos al resto de su grupo, deben de estar cerca.

—¡Dicho y hecho! -accedió Lumiere

—Un asesino en la montaña... Que canguelo... -dijo Nanakai

—¡Tú no te preocupes! -le calmó Lumiere- ¿Que es lo peor que puede pasar?

Nanakai tomó aire—Talvezenverdeasesinarnosnoscapturaynostorturadiaynochedurantedecadasrompiendoasínuestracordurayconvirtiendonosjustamenteenaquelloquetantodeseamosdestruirtrayendoportantomásmalycaosalmundosobretodoteniendoencuentalopoderososquesonalgunosdenuestroscompañeroscomoathanydonfistporotroladopodría... -Lumiere le dio con el mango de la espada en la cabeza, haciéndole un pequeño chichón- ¡Heey! ¡Eso dolió!

—No me seas tan bobo, ¡tienes que ser un poco más optimista! -contestó Lumiere emanando un aura de luz de tanta positividad

—¿Como nuestro capitán?... -le cuestionó el samurai

—¡No te creas, Athan es mucho más optimista de lo que crees, hoy me lo ha demostrado con un sermon super épico! -le rebatió Lumiere- Ya veras... ¡¡Eh Athan!! -le llamó la atención al Rinkusu- ¿¡Estás feliz!? -Athan le miró durante unos segundos para finalmente soltar un suspiro- ¿¡Q-que significa eso!?

—¡¡Wordododo!! -se rio la escritora haciendo piruetas sobre si misma- ¡¡Una amenaza misteriosa en medio de la nieve!! ¡¡Nadie sabe su identidad ni su existencia!! ¡¡La historia se volvió un thriller de misterio!! ¿¡Podrán los protagonistas descubrir la identidad del antagonista antes de que este los asesine!? ¡¿No sentis la adrenalina de tan solo pensar en todos los sucesos que vendrán!? ¡¡La incognita de como lo resol- -Athan le dio un golpe en la nuca que la dejó inconsciente momentaneamente

—Joder, es que no se calla la cansina de mierda -dijo el pirata

—Ugh... -la novelista se comenzó a levantar a duras penas- Wordodo... ¿realmente te caigo fatal, eh?... ¿Uh?... -la escritora comenzó a palpar la nieve sobre el que había aterrizado

Athan se dio cuenta de la extraña reacción de la novelista y se acercó, agachándose a su lado —¿Hay algo cubierto por la nieve?

—Parece ser... -la novelista sacó su enorme pincel y la usó para despejar la nieve- Será un arbusto o al- ¡¡WOOOOW!! ¡¡EMPIEZA EL MISTERIO!!

—¡No todo es una novela! -le gritó Athan claramente molesto- ¡Eh, tú, el herido! -llamó la atención al hombre que habían auxiliado

—¿Pasa algo? -le preguntó el hombre

Athan alzó lo que estaba cubierto bajo la nieve: un torso humano en muy mal estado, con cinco enormes cortes que iban desde un costado hasta su hombro, la profundidad de los tajos era tal que el cuerpo había quedado dividido en dos

—¡¡N-NO PUEDE SER!! -el hombre quedó commocionado- ¿¡J-JERRY!?

—¡¡Ten un poco de sensibilidad, imbécil!! -le reprochó Lumiere a Athan- ¡¡No le enseñes el cadaver así sin avisar!!

—Ah sí, creo que eso estuvo un poco mal -dijo Athan soltando el cadaver- Bueno, se iba a enterar de todos modos.

—Jerry... Jerry... -se comenzó a lamentar el hombre

—¡Tra-tranquilo! -Nanakai rapidamente fue a consolarle

—Esas heridas... -analizó Lumiere los cortes del cuerpo- no son de espada, son demasiado irregulares, es más, dudo incluso que sean de algun arma de filo.

Don Fist se acercó con preocupación al cadaver y lo estuvo observando durante un largo momento sin pronunciar palabra alguna —Ha vuelto -dijo en tono serio- después de 27 años, ha vuelto.

—¿Algún enemigo de tu época como pirata? -preguntó Lumiere

—No exactamente, nunca me lo encontré directamente y apenas pude sacar información suficiente, tan solo conseguí repelerlo. -dijo Fist

—¿Conseguiste repeler algo que nunca has visto? -le cuestionó Athan- ¿Cómo lo hiciste?

—Uuh, se viene historia -dijo Olympe sacando su cuaderno

—Simplemente dejó de actuar y asumí que alguna de mis acciones habían tenido efecto -explicó Fist- Hace 27 años ocurrió lo mismo, cada vez que caía una tormenta de nieve ocurría una oleada de asesinatos, la nieve era tan densa que nadie podía ver nada.

—¿Una tormenta de nieve asesina? -preguntó Olympe- ¿Y cómo conseguiste hacer que la nieve detuviera su racha de crimenes?

—Como solo atacaba cuando caía una tormenta decidí detener las tormentas -contó Fist- Como ya sabreis, tengo viejos amigos dentro del Gobierno Mundial, le pedí que me trajera unos cuantos diales de calor y... eso fue todo. Los diales de calor derretían lo suficiente la nieve que caía como para que la visibilidad no fuera nula, ¡y sorpresa, los asesinatos acabaron!

—Pero ahora han vuelto, así que algo les debe de haber pasado a los diales -dedujo Lumiere- ¿Los habrá roto?

—Los diales se quedaron sin energia hace 10 años, sin embargo el asesino no volvió, tras los diales no volvieron a haber asesinatos... Hasta ahora -contestó Fist

—Así que tenemos que encontrar a un asesino del que no tenemos información alguna, ni cuerpo ni personalidad ni habilidades ni nada... -remarcó Athan

—Sí, exactamente. No tenemos ninguna información -confirmó el carpintero

—Thahaha... -se rio ligeramente Athan- ¡¡Thahahahahaha!!

—¿Estás... bien? -le preguntó Lumiere

—¿Bien? Esto es lo mejor que podría pasar... -contestó Athan- ¿Perseguir a un enemigo sin nombre ni rostro? ¡¡EL ENTRENAMIENTO PERFECTO PARA CAZAR KIL·LALS!!

Capítulo 104: Mis condolencias

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen III: "Esta bandera simboliza la libertad!"
  • Los Piratas Bubblegum Rose tras derrotar a los marines que se hallaban en el camino consiguen abordar uno de los buques atracados en el puerto, rapidamente la cubierta también queda despejada de enemigos y sustituyen la bandera de la Marine por su propio Jolly Roger.

—Con esto serían todos... -dijo Lumiere colocando un cadaver en el suelo

Los piratas acababan de revisar el area para encontrar a los compañeros del hombre herido, los hallaron relativamente cerca del primer cadaver, ninguno con vida.

Fist cargó a sus espaldas al lastimado sobreviviente —¡El pueblo está cerca, ahí podrán tratar totalmente tus heridas! -dijo Fist

—Muchas gracias... Si no hubierais aparecido, yo tampoco lo hubiese contado... -contestó el hombre

—Mh... -Nanakai se quedó mirando a los cadaveres- Deberíamos llevarlos también al pueblo, sus familias lo agradecerán.

—¿Con lo que te cuesta moverte por la nieve y quieres llevar a unos cadaveres contigo? Eso te estorbaría incluso más -le indicó Athan

—¡Haré el triple de esfuerzo entonces, pero no pienso dejarles aquí abandonados! ¡¡Merecen un enterramiento!! -insistió el samurai

—¡Estoy de acuerdo! -añadió Lumiere uniéndose a la moción- Dejarlos aquí sería mandar a la mierda la moral básica.

—Solo son cadaveres -contestó Athan- Si estuvieran vivos entendería que quisierais llevarlos pese a que entorpezcan, ¿pero muertos?

—¿Acaso no te hubiera gustado darle un entierro digno a Galski?... -musitó el rubio

Athan apretó los dientes con furia para inmediatamente darse media vuelta —Haced lo que queráis, imbéciles.

—Eso es que quiere que lo hagamos -interpretó Lumiere- voy a cortar algún arbol a ver si podemos hacer un trineo improvisado, que nosotros dos no tenemos tanta fuerza como el viejete.

Y tras eso, el espadachin hizo justo lo mencionado, colocando a los cadaveres sobre tablas de maderas, a las cuales agujereó para hilarlas con cuerdas de madera y facilitar el transporte

—¿Que hacías con una cuerda bajo la ropa? -le preguntó Olympe

—¡Uno siempre ha de estar preparado por si tiene que realizar una estrategia de 400 de IQ! -respondió Lumiere

—¿Y dónde las guardas? Esa cuerda mide bastante, ¿acaso la llevas enrollada alrededor de tu cuerpo? -le siguió preguntando la escritora sin darle tiempo a responder a su interlocutor, pues cada vez que este abría la boca para contestar, Olympe añadía una pregunta más- ¿pero si la tienes enrollada alrededor no tienes miedo de que eso obstaculice el paso de sangre? Teniendo en cuenta las inflamaciones que se sufren en una pelea...

—Agh... mucho texto, mi cabeza... -dijo Lumiere de rodillas exhausto por la inacabable palabreria

—¡Uy! -Nanakai de golpe sonrió tras tirar de la cuerda- ¡El trineo es muy ligero, pensaba que sería más dificil moverlo, y más aún con los cuerpos encima!

—¿Tú no tenías la clavicula destrozada? ¿Seguro que no te duele? -le preguntó Lumiere

—Claro que duele... Pero al menos no es un dolor tan horrible como me imaginaba, y mira que esos trineos tienen pinta de ser pesados -le contó el samurai

—A lo mejor los arboles de esta isla tienen una madera ligera -reflexionó Lumiere

—¡¿Tu crees!? -se acercó Olympe emocionada-

—Hm... -Athan los miraba de reojo sin intervenir en el tema

Y con pasmosa facilidad el grupo fue avanzando hasta que entre las dunas de nieve vislumbraron una aldea, el poblado se encontraba debajo de una cordillera que impedía que las ventiscas golpearan con pleno poder la zona residencial.

—¡Os dije que estaba cerca! -clamó Fist- ¡Bienvenidos a Villa Bororin! ¡Hogar de la nieve y la libertad!

—¡¡Que fácil ha sido llegar!! ¡¡Pensaba que con los trineos tardaríamos mucho más!! -dijo Nanakai

—¡A lo mejor te estás curando de las heridas y por eso apenas te ha costado! -contestó Lumiere emocionado

—¡¡Oooh!! ¿¡Te imaginas!? -respondió el samurai con incluso más emocion- Aunque no creo, el médico dijo que la herida nunca sanaría del todo -recordó el samurai

—Oye, oye -Olympe se acercó peligrosamente a Athan, juntando ambas mejillas- estuve mirando la madera de los trineos porque Lumiere dijo que a lo mejor era super-ligera, pero no vi nada raro en su peso, ¿sabes lo que sí vi? Dos manos levitando y empujando el trineo por debajo, aaawww, que bonito, ayudándoles desde las somb- WAH -Athan la dejó inconsciente de nuevo con un golpe en la nuca

—Aprende a respetar el espacio personal -dijo Athan- ...y ni se te ocurra contarles eso... -añadió sonrojado

El grupo finalmente se adentró a la aldea, donde un conjunto de ciudadanos les esperaban con lanzas —¡Alto ahí! -les detuvo un individuo de mayor tamaño, por su rostro, estructura y sobretodo por la aleta dorsal que se alzaba en su espalda, se veía claro que no era un humano sino un Gyojin, concretamente un Gyojin Bacalao de hielo - donde está el grupo de expedi- Espera... ¿Don Fist?

—¿Que tal la vida, Tundra T.? -reconoció el anciano al tritón

—Don Fist... -repitió el Gyojin conmocionado- Nos hemos enterado de... la noticia, mis condolencias.

—Gracias... -contestó el anciano- Estos son mis compañeros -dijo mostrando al resto de la banda- Este es el capitán, Athan

Athan tan solo alzó la mano ligeramente

—Nuestro espadachín y el cerebro del grupo, Lumiere

—Holawa -saludó Lumiere

—Nuestro increible chef samurai, Nanakai

—N-no soy increible -se avergonzó Nanakai- ¡Ah, y hola!

—Y nuestra más reciente incorporación, Olympe, la broker

—Uuh, un Gyojin, de seguro tienes increibles historias que contar, eso de poder respirar bajo el agua debe ser una pasada -dijo Olympe

—Parecen buenos tipos -dijo Tundra- Me alegra que sigas en pie después de lo sucedido, estaba realmente preocupado por ti...

—Por un momento casi caigo, ¡pero estos jovenes me enseñaron que mi aventura aún no había acabado! -clamó Fist alegre

—N-no es para taanto -se sonrojó Nanakai

—Eso, eso, tampoco hicimos nada -añadió Lumiere también avergonzado

—Tan solo te recluté porque serías util, no te flipes -dijo Athan totalmente rojo

—Yo soy nueva haha -agregó Olympe totalmente desvinculada a los halagos y ajena a la conversación

—Me imagino el motivo por el cual has venido... -dijo Tundra regresando su mirada a DonFist- Va a ser duro

—Lo sé -afirmó el anciano- pero he de hacerlo.

—Oye Athan -le susurró Lumiere al capitán- ¿A ti Fist te contó por qué quería venir a esta isla?

—No, solo me dijo que tenía un asunto pendiente -dijo Athan

—¿¡Y esos cuerpos!? -se alarmó Tundra, que por el impacto de ver a Fist no se había fijado en el trineo sobre el cual reposaban dos cadaveres

—Son de la expedición... -Fist descargó de su espalda al hombre herido, que había caido rendido por el sueño durante el trayecto

—¿¡Charamban!? -gritó Tundra su nombre en pánico

—Está bien, no te preocupes, solo fue herido, con atención médica se pondrá bien -le tranquilizó Fist- ¿Ha vuelto, n-

—Fist -le detuvo Tundra- Entiendo tu preocupación, pero por favor, te insto a primero resolver tu asunto personal, ya hiciste mucho por nosotros durante decadas, no antepongas nuestro bienestar antes que el tuyo, en cuanto termines, vuelve y hablaremos.

—Ya veo... Tampoco tardaré mucho -contestó Fist- Chicos -el anciano miró a sus compañeros- No me sigais, tengo que resolver yo mismo una cosa

Y así Fist marchó hacía adelante sin decir nada más

—Que misterioso todo -dijo Olympe

—¡¿Necesitais ayuda en algo!? -sin mediar palabra Nanakai obedeció la orden de Fist y marchó hacía Tundra para ver si podía prestar su apoyo en lo que fuera necesario

—Supongo que yo entrevistaré a los ciudadanos, así conseguiremos información sobre el asesino -dijo Olympe- Además, así aprovecharé y tirando del hilo puede que me cuenten sobre los modos de vida locales... -añadió con estrellas por ojos

—Yo pues... -reflexionó Lumiere- supongo que ayudaré como Nanakai, ¿y tú, Atha- -Athan ya no se encontraba ahí- ¿Athan? ¿Athy? ¿Gato loco? -le llamó el espadachín varias veces, sin embargo el pirata no respondía- No jodas que te has ido a espiar a Don Fist...

—Si hay un enemigo no puedo dejar a Don Fist solo -pensó Athan siguiendo al carpintero a escondidas- y tal vez si el enemigo cree que Fist está aislado, se revele ante él...

Don Fist se detuvo ante la puerta de una casa, tras coger aire, llamó dos veces. No hubo respuesta alguna, por lo que llamó de nuevo

—¡Vayase, ahora no es el momento! -gritó una voz femenina en el interior

Fist se mordió el labio, y con su cuerpo entero temblando habló —Soy yo, Don Fist

Un silencio absoluto recorrió la escena, el decir esas palabras hacía sentir al anciano todo tipo de ardores en el estomago, desde su punto de vista ya no escuchaba la nieve cayendo, haciendo un ruido silbante por la velocidad con la que impactaba.

De repente la puerta se abrió de un portazo y una mujer recibió a Don Fist con un fuerte puñetazo, tumbando al anciano y haciéndole sangrar ligeramente por la nariz

—¿¡Como te atreves a mostrar tu cara después de lo que pasó!? -le cuestionó la mujer a gritos, golpeándole una y otra vez

—Lo siento... -dijo Fist sin resistencia alguna, recibiendo todos los golpes

—¿¡No eras tú el gran pirata Maololi!? -gritó sin cesar sus golpes- ¡¡RESPÓNDEME!!

Los ojos de Don Fist se abrieron como platos —¡¡HEEL, ESQUIVA!!

—¿Ah? -la rabia de la mujer al parecer llamada Heel fue interrumpida por este aviso del carpintero, tras alzar la mirada pudo ver a Athan cayendo hacía ella empuñando el machete

—Me da igual si eres la asesina o no -murmuró Athan en plena caida- Me caes mal, voy a matarte igualmente

—¡¡Ittoryu: Toreau Beau!! -Lumiere saltó hacía Athan y chocó el filo de su katana con el del cuchillo, formando chispas por el impacto y salvando a la mujer del inminente asesinato

—Siempre en medio -murmuró Athan irascible

—¿¡Y estos quienes son!? -se alarmó la mujer al verles

—Señora por favor, deje a Don Fist -le pidió Lumiere

—¡¡Cállate criajo!! ¡¡Este hombre ha fallado a su deber!! -gritó Heel tratando de golpear de nuevo a Fist, pero una mano se generó tras su muñeca y la agarró

—Fist, mejor que expliques lo que está pasando o juro que le voy a romper todos los huesos a esta zorra maleducada -dijo Athan con las pupilas totalmente contraidas

—Athan, creo que ya sé quién es... -habló Lumiere, el cual estaba viendo el interior de la casa debido a que la puerta seguía abierta

En un cuadro se podía ver a la mujer, Heel, con un hijo, y a su lado un individuo que ya habían conocido

—Mierda... -pensó Athan angustiado

El individuo que aparecía en el cuadro junto a Heel era Don Kick

—Ella es... -dedujo Lumiere

—Así es.... -habló Fist- ...esta es la familia de Don Kick... Esta mujer, Heel... es su esposa.

Capítulo 105: Soy débil

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen IV: Obediencia a la Justicia
  • Los piratas que habían capturado el barco se giran al unísono hacía una dirección, tras ver lo que se hallaba ahí, se lanzan al mar, terminando ellos mismos con su vida. Xiclet, Hypocrates y el resto de oficiales que no se hallaban cerca de la embarcación no se ven presas de este suicidio colectivo

—Con que la esposa de Don Kick... -pensó Athan- Parece que me tendré que quedar con las ganas de reventarle la cabeza

—¿Quienes son esos críos? -preguntó la mujer claramente molesta por el intento de asesinato

—Son mis compañeros... -dijo Fist aún en el suelo

—¡Lamentamos mucho la perdida! -se inclinó de inmediato Lumiere, agarrando de la cabeza a Athan para que este la inclinase también

—¿Compañeros? -repitió intrigada Lady Heel- ¿¡Compañeros para qué!? ¡¿Pierdes a tus hijos y lo primero que haces es buscarte sustitutos!? -Heel golpeó de nuevo a Fist, Athan molesto al ver esto trató de avanzar hacia ella pero Lumiere le detuvo al agarrarle del hombro

—Intervenir solo haría las cosas peores -dijo Lumiere- ¿Si le hicieras daño no crees que Fist se sentiría incluso más culpable?

—Tch -se quejó Athan desviando la cabeza

Mientras tanto Heel seguía golpeando a Don Fist —A mi también me duele -pensó Lumiere- pero Fist practicamente no ha tenido tiempo de lidiar con la perdida de sus hijos... Entre lo de la Ciudad del Crimen, el CP-0 y luego Kil·lal, no ha tenido apenas tiempo para pensar en ello... Esta situación pese a lo horrible puede ayudarle...

—¡¡Los periodicos mienten, verdad Fist!? -le gritó Heel sin ceder sus ataques- ¡¡Mi amor no pudo haber muerto por un simple naufragio!! ¿¡Que pasó, Fist, que pasó!?

—...Fuimos atacados -reveló Fist, recordando el momento exacto en que encontró a su hijo totalmente destrozado por el nacimiento del asaltante- por un enemigo que nos superaba demasiado en fuerza.


—¿Matar a Alacran? -respondió sorprendido Akahatto, hablando a los Piratas White Hand a traves de Den Den Mushi

—Exacto -contestó Fist- Ya se que no es un Kil·lal, pero es tan peligroso como ellos, si nadie le detiene seguirá devorando a inocentes por siglos

—Si estuviera en tu posición también querría matar a Alacran -dijo Akahatto- Ugh... Solo pensar que algo así le pudiera pasar a mi familia me retuerce el estomago... Pero aunque estoy de acuerdo con lo que dices, no puedo ayudarte.

—¿Tan fuerte es? -cuestionó Don Fist

—Depende de a quien le preguntes, yo podría barrer el Nuevo Mundo con su cabeza pero vosotros no sabríais ni siquiera qué os ha matado -explicó Akahatto- pero claro, me estoy refiriendo solamente a su nivel de poder actual.

—¿Si Alacran llegase al 100% de su poder podrías matarlo? -le preguntó Lumiere

—¿Si llegase al 100%? Mmh -murmuró Akahatto pensativo- ¡Seguramente al que barriesen la cabeza sería a mi! -habló con tono despreocupado

—Y dime, almirante -habló Athan- ¿Si volvieras a pelear contra La Araña, quien ganaría?

—La Araña me dejó al borde de la muerte hace mucho, yo ni era almirante en esos tiempos -explicó Akahatto- pero al igual que yo me he vuelto mucho más fuerte, él también, su dominio del Haki realmente daba miedo.

—¿Perderías? -reiteró el Rinkusu

—Ganaría -confirmó el caracol esgrimiendo una sonrisa- Pero bueno, volvamos a Alacran, total, La Araña está muerta. No, no puedes matar a Alacran, es totalmente imposible, la cantidad de brotes parasitarios que tiene por el mundo es demasiada, cada vez que lo mates alguien hará cataplof y Alacran resucitará.

—¿Cómo funciona eso de los brotes? -le interrogó Fist- ¿Como lo hizo ese monstruo para infectar a Don Kick?

—Si no recuerdo mal lo hace con una aguja que le sale de la mano -respondió el almirante- si te la inyecta por mas de diez segundos seguidos, Game Over.

—Si Don Kick hubiese vivido algo así me lo habría contado... ¿por que no lo hizo? -musitó Fist entre angustias, temiendo que por algún motivo su hijo temió decirle eso y optó por ocultarlo.

—Eso es raro, sí. ¿Tal vez lo hizo mientras dormíais? -sugirió Akahatto

—¿Mientras dormíamos? ¡Pero eso significaría que se infiltró en el Hecatónquiro en algún momento del pasado! -indicó el anciano

—Ahora que lo dices... -recordó Lumiere- Cuando el Hecatónquiro se comenzó a hundir, Alacran entró en pánico...


—Fuimos victimas de un ataque planeado -siguió contándole Don Fist a Lady Heel- el asesinato de Kick inició hace años, en cuestion de estrategia fuimos totalmente abrumados. No estoy excusándome por mis errores... Don Elbow murió en batalla, no fui siquiera capaz de salvarle a él, también fui incapaz de prever que alguien se infiltraría en nuestro barco y nos atacaría mientras dormíamos. Todo fue culpa mía, lo acepto totalmente, tienes todo el derecho a odiarme, si no me hubiera dejado llevar por mis emociones ni sido tan arrogante hoy hubiese sido una reunión familiar más.

—¡No te hagas ahora el martir! ¡¡Claro que es tu culpa!! -le chilló Heel- ¡¡Tienes contactos en el Gobierno Mundial, en el mundo de la pirateria, te enfrentaste al Rey de los Piratas y derrotaste a el Archipirata!! ¡¡Incluso aunque ese enemigo os superase, tenías maneras de salvarles, podrías haber acudido a tus aliados, haber huido!! Pero conociéndote... estoy seguro que confiaste totalmente en tu fuerza y fuiste a por él, sin tener en cuenta que ellos no son tan fuertes como tú...

—Sí... -mintió Fist

En realidad, me duele porque hice lo contrario, porque pese a que hice mi mejor esfuerzo, fracasé debido a mi debilidad.

En cuanto vi el cuerpo de Kick supe lo que debía hacer: Proteger a Elbow a toda costa, derrotar al enemigo no era la prioridad, era simplemente salvar a mi hijo. Por ello le pedí ayuda a Galski, porque sabía que si iba contra Alacran de manera directa Elbow correría peligro, cuando me encontré delante de ese monstruo pelee con cautela, sin arriesgar mi vida ni la de mi hijo, porque pese a que quería proteger a mi familia estaba observando que Galski no podía contra él, dejarle morir a cambio de salvar a mi hijo no era justo, así que traté de salvar a ambos

Y al final no logré salvar a nadie, mi estrategia era perfecta, Elbow pese a que en su temeridad atacó a Alacran, no había peligro alguno gracias debido a que Athan y Lumiere le cubrían. Todo era perfecto para salvarlos a todos, y aún así logró matar a Elbow.

No importa el esfuerzo, fracasé porque soy débil

—¿Abuelo Fist? -se escuchó de fondo

Tanto Heel como Fist miraron a la dirección de la voz, tras ellos se encontraba un adolescente

—¡¡Toe!! -gritaron ambos

—Toe, ¿n-no estabas con el abuelo Fang? -preguntó la madre, deteniéndose repentinamente

—Perdí de vista al abuelo Fang cuando vino la tormenta... -dijo Toe casi susurrando- Abuelo Fist...

—Athan... -le llamó la atención Lumiere

—Lo sé, ponte en guardia. -afirmó Athan empuñando su machete

—¿Donde está mi padre? -preguntó el chico clavando su mirada en el anciano

—Se acerca una ventisca -musitó Athan tras notar el viento alzarse

Capítulo 106: Cada detalle cuenta

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen V: Silbidos en el oceano
  • Una figura cae desde los cielos y aterriza en frente de Xiclet y sus oficiales, el misterioso individuo resulta ser nada más ni nada menos que la almirante Shirobatto, responsable del suicidio en masa ocurrido recientemente.

—Una ventisca... -dijo Lady Heel observando los cielos- ¿Como no me di cuenta antes? ¡Tenemos que volver a casa o el espiritu saldrá!

—¿Crees que el niño tiene que ver con la tormenta? -le preguntó Athan viendo la ventisca acercarse a gran velocidad hacia su posición

—Mira a las casas de al lado... -le señaló Lumiere- todas las tiendas y sus escaparates estan ya cerrados, los habitantes de esta aldea ya están acostumbrados a las tormentas, notaron cuando se acercaba una mucho antes que nosotros.

—¿Sugieres que es una ventisca natural? -preguntó Athan- Si los habitantes han tenido tiempo a cerrar sus tiendas y refugiarse en casa es que la sintieron venir antes de que el criajo apareciera. -la ventisca se encontraba a punto de alcanzar a los piratas, una gran lluvia de nieve se aproximaba a descomunal velocidad

—¿Te fias del niño? -le cuestionó Lumiere

—Que tonteria -respondió el capitán. La tormenta alcanzó al grupo entero, limitándoles en sobremanera la visión por la potente nevada que cubría todo de blanco- ¿Cuando me he fiado yo de alguién?

—¡Estamos en la ventisca! -Heel inmediatamente dejó de lado a Fist- ¡¡Toe, guiate por mi voz y ven, Toe!! -gritó la madre intentando guiar a su hijo

—¿¡Madre!? -gritó de vuelta el chico

—Lumiere, intenta que no se muera nadie -le ordenó Athan- Tengo que asegurarme que Nanakai esté bien.

—Y Olympe -añadió Lumiere

—Ya, sí, ya veremos -contestó Athan desganado para inmediatamente poner rumbo hacía el último lugar donde vio el samurai- No mueras, imbécil. -le ordenó echando una última mirada a su espadachín

—¿Con que derecho me dices tú eso, señor hemorragias? -respondió Lumiere con una sonrisa

—¿Que coño? -Athan se detuvo repentinamente

—Bueno, vamos a buscar al niño... La última vez que lo vi estaba en esa dirección, creo... -pensó Lumiere avanzando hacía donde el nieto de Fist, Toe, había aparecido antes del inicio de la tormenta- ¡¡Niiiñooooo!! ¿¡Me oyes?!

—¡¡¡TOE!!! -gritó Heel desesperada

—La ventisca es tan fuerte que practicamente no se puede oir nada mas que la nieve cayendo... -pensó Fist posando una mano en el suelo- Y el Hasshoken no me permite detectar las vibraciones de Toe, tanta nieve chocando con el suelo no me permite distinguir entre humano y copo.

—¡¡Niñoooooo!! -siguió gritando Lumiere tras avanzar unos cuantos pasos más- Joder, con tanta nieve es complicadísimo orientarse, hehe, aunque nunca fui de orientación recta badum tss

—¿Que coño es ese ruido que oigo? -pensó Athan- Es la misma mierda que escuché en el bosque, un zumbido agudo... Pero ahí el ruido iba disminuyendo, aquí va en aumen- -Athan abrió los ojos como platos tras darse cuenta de lo que esa variación de sonido implicaba- ¡¡LUMIERE, AL SUELO!!

—Con tanta ventisca no se oye tampoco una mierda, quizá el niño esta gritando aquí al lado y no le estoy oyendo -murmuró Lumiere, sin ser consciente de las advertencias de su compañero

—¡Mierda, mierda! -se inquietó Atha tras darse cuenta de que su mensaje no había llegado, siendo totalmente consciente de que su oido era incomparablemente superior al de sus compañeros.

El sonido del zumbido había aumentado considerablemente de volumen en tan solo un segundo, Athan sabía lo que eso significaba: La cosa se estaba acercando a gran velocidad y tenía que salvar a su amigo rubio de algún modo. Don Fist era una preocupación menor, tras demostrarle en varias ocasiones su considerable fuerza, el Rinkusu sabía, tal vez de manera inconsciente, que su anciano carpintero podría aguantar lo que sea que estuviese viniendo. ¿Pero Lumiere? Peleó con y junto a él, conocía perfectamente el estilo de combate de Lumiere, no destacaba por su capacidad física sino por su astucia, su constitución no era tan dura y resistente como la del Hombre Cornudo o el Rinkusu, si era atacado con la baja guardia por el enemigo invisible la cosa podría acabar muy mal.

Athan estaba escuchando gritar a Lumiere, sabía donde estaba y debido a que el rubio seguía chillando en busca de Toe deducía que su advertencia no había llegado a tiempo. La única opción era correr hacía él y defenderlo personalmente, pero el terreno nevado dificultaba avanzar rapidamente y el zumbido le sobrepasaría en velocidad. No había forma de alcanzar a Lumiere.

No había forma de defender a Lumiere.

—¡Cumple tu promesa, imbécil! -gritó Athan, inmediatamente se colocó ambas manos en la boca- ¡¡AL SUELO, LUMIERE!! -chilló de nuevo

—Esto va a ser compli- -algo golpeó la espalda de Lumiere, sin embargo tras el choque no hubo sangre ni dolor, sino una voz

—¡¡AL SUELO, LUMIERE!! -se escuchó desde el lugar donde el espadachín había recibido un impacto

—¡Athan! -Lumiere inmediatamente se puso en guardia

Agachándose de inmediato y con unos reflejos descomunales, Lumiere asestó un potente tajo al aire, emitiendo chispas y haciéndole retroceder arrastrando tanto pies como rodillas por la nieve.

—Esto... Esto es curioso -se escuchó una risa tras la cortina de nieve- Huuh, esto... esto no me lo esperaba, nunca antes me había pasado esto, nunca antes un humano había reflejado un golpe directo mío.

—Ya, bueno, la vida está llena de sorpresas -dijo Lumiere con el brazo sangrando ligeramente, pese a que logró reflejar el ataque, el retroceso fue tan potente que su extemidad se dislocó un poco- Buenísima esa, Athan -pensó el espadachín- agarraste el sonido de tu grito y me lo lanzaste, heh, parece que me estás alcanzando en IQ.

—¿Fue gracias a tu amigo, verdad? -le preguntó la voz que se ocultaba tras la nieve- No sé porqué, pero tiene un oido demasiado bueno, parece un animal.

—Debo de aprovechar -pensó Lumiere- Estoy frente a frente con el asesino, tengo que sacar información, de donde sea, cualquier dato me sirve. No se que genero es, con tanta nieve me cuesta distinguir su timbre de voz.

—¿Mh? ¿No contestas? -preguntó de nuevo el asesino en serie- Protegiendo a tu amigo, supongo.

—Tiene suficiente conocimiento de las ventiscas como para saber a que distancia debe de estar para permanecer oculto, no solo no puedo verle sino que no puedo sacarle información por su voz, sin embargo me está preguntando, por lo que sabe que le puedo oir, mal, pero puedo. Es un habitante de la isla, posiblemente haya nacido aquí, todos en este pueblo parecen que conocen perfectamente el funcionamiento de las tormentas. -siguió analizando Lumiere

—Si no hablas te mataré -amenazó el asesino con un tono de voz gutural.

—Lo siento, solo estoy impactado de que la nieve me hable -dijo Lumiere mientras que paralelamente seguía analizando- El ataque de antes tenía una fuerza descomunal, no sé ni si Fist podría haber salido ileso, si peleo contra él en estas condiciones moriré, el terreno le da una ventaja descomunal, debo seguirle el juego mientra consigo información. -pensó- ¡Esfuerzate al máximo, exprime el coco! ¡Si no encuentro al asesino mucha gente morirá! ¡Si no consigo encontrar a este asesino en serie... ¿¡Como aspiro a encontrar a esos monstruos!? -Lumiere fijó su mirada hacía donde supuestamente estaba el asesino- ¿Que quieres saber?

—Tu amigo del oido, todo sobre él, ¿que poderes tiene? Date prisa, está viniendo. -dijo el asesino

—Sabe que Athan está viniendo o es capaz de ver a traves de la nieve o tiene super oido, tengo que averiguar cual opción es, nosotros no podemos ni verle ni oirle, hay que encontrar alguna forma de reducir su ventaja ¿pero cómo descubro algo así? -pensó el rubio- Se llama Athan, tiene super-fuerza, un oido que da miedo y tiene también una vista buenísima, tal vez te ha visto ya y todo, hah -se burló

—¿Cual es su relación con Don Fist? Tienes cinco segundos o te mato. -amenazó de nuevo

—Bingo -sonrió Lumiere- Dos por uno: no es un espiritu de la montaña ni nada por el estilo, tiene miedo de que le vean y descubran su identidad, la pregunta le ha aterrado lo suficiente como para obligarle a sacar el tema de Don Fist, ese debe ser su objetivo principal. -tras ello habló- Athan es el capitán de Don Fist.

—¿Capitán? -se sorprendió el asesino- Ya veo. Bueno, eso es tod-

—Si te mueves revelaré tu identidad -le detuvo Lumiere- Nuestra charla aún no ha acabado.

—¿Te crees que estás en derecho de hacer demandas? -le cuestionó el asesino- Puedo matarte antes de que Athan venga

—¿Seguro? -Lumiere apuntó con su katana- Puedo cortar el viento con tanta fuerza que tu cortina de nieve se iria a la mierda y todo el mundo vería tu carita. ¿Quieres eso?

—¿Que quieres? -le preguntó

—Soy el mejor -pensó el espadachín- No se si ve a traves de la nieve o no, pero si sé que tiene super oido, "¿cortar el viento?" pfff, ojala poder hacer eso, pero teniendo en cuenta que tiene prisa por Athan, significa que ha habido un motivo fuerte para que se creyese esa milonga, y ese motivo es... -la katana de Lumiere vibraba ligeramente- ¡¡Que he encendido los motores internos de la katana!! Tremendo regalazo me dio Nemesis, una persona normal no habría podido oir estos motores a esa distancia y menos con esta tormenta, pero este asesino se ha pensado que mi mentira era auténtica justo porque ha escuchado a los motores activarse y ha querido no jugársela. Bien, bien, poco a poco le voy descubriendo. -Lumiere señaló al asesino- Solo quería preguntarte una cosa... ¿Eres feo o solo cobarde?

—¿¡Que?! -se molestó el asesino

—Todo el dia oculto en la nieve, ¿por que no me matas y ya? Venga, venga -Lumiere comenzó a enseñarle el trasero- ¿Quizá es que eres feisimo y te da verguenza que te vea? ¿O eres un cobardica incapaz de atacar a no ser que sea por sorpresa?

—La próxima vez que nos veamos te degollaré como a un cerdo -le advirtió el asesino

—La próxima vez que nos veamos te vas a cagar en mi tres años debido a que te voy a exponer ante toda la aldea. -Lumiere le hizo un corte de manga mientras sonreía- ¿No tenías prisa?

El asesino gruñó y rugió de manera gutural, de golpe se escuchó un potente ruido en su posición, como si un objeto hubiera explotado, tras el ruido vino acompañado una fuerte corriente de viento.

—¡Lumiere! -se acercó Athan corriendo- ¿¡Estás bien!?

—Mejor que nunca -respondió mostrando su brazo herido

—Tch, el cabrón se fue segundos antes de que llegase, averigua-

—No hace falta que averigues nada -intervino Lumiere- Traigo info de sobra.

—¿Le has sacado información? -preguntó Athan

—Muchísima, cuando estemos reunidos los tres os la contaré. -contestó Lumiere

—¿Los tres? ¿Y Nanakai? -cuestionó el Rinkusu

—...Se supone que también deberías preguntar por Olympe... -respondió el rubio agotado por el desagrado de su capitán por la novelista- Nos enfrentamos a un asqueroso muy listo y ahora que sabe que tú y yo podemos ser peligrosos para su hobby sangriento, nos va a tener controladísimos, nos va a querer destruir la investigación, necesitamos que no se entere de nada

—¿Que propones? -le preguntó Athan

—Tiene muy buen oido, lo suficiente como para escuchar el motor de mi katana a casi 5 metros de distancia, no tenemos ni idea de sus poderes, solo sabemos que escucha muy bien, puede desaparecer y tiene muchísima fuerza. -informó Lumiere- Si no jugamos bien nuestras cartas nos matará a todos y cada uno de nosotros, hay que aprovechar muy bien la poca información que tenemos.

—A peores cosas nos hemos enfrentado, estoy seguro de que le podemos apalizar -dijo Athan

—Justamente esa es nuestra ventaja pero también el problema principal -reveló Lumiere- Él no quiere pelear, quiere asesinarnos.

—Entiendo -afirmó Athan- Entonces si encontramos la identidad de ese trozo de mierda le podremos romper la puta cabeza

—Si nosotros descubrimos su identidad, ganamos, si él mata a alguno de nosotros, perdemos. -explicó Lumiere

—Bien -contestó Athan- Al fin y al cabo ese va a ser nuestro dia a dia a partir de ahora.

Capítulo 107: Adjudicando a los sospechosos

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen VI: Si es por ellos...
  • Los oficiales de los Piratas Bubblegum se disponen a atacar a Shirobatto pero Xiclet les detiene. La capitana crea una bandera blanca y la alza hacía la almirante: "Me rindo, pero deja que mi tripulación se vaya".

—¡Nuestra primera reunión como tripulacion! ¡¿Que pérfidos temas de pirateria trataremos?! -dijo Olympe en una silla con los pies recostados en la mesa

Después del encontronazo de Lumiere con el asesino, todos los miembros de los Piratas White Hand se reunieron en la casa del Gyojin Tundra T. para debatir sobre como proceder con la investigación.

—¡¡Creo que necesitamos sake para que esto sea una auténtica reunión pirata!! -indicó la novelista- ¡¡Sake, sake!! -aclamó dando palmadas

—Yo sí que te voy a sacar la cabeza -contestó Athan

—Don Fist -dijo Nanakai- ¿De verdad es seguro que hagamos la reunion en casa de tu amigo Gyojin? ...Tecnicamente tiene tantas posibilidades de ser el asesino como el resto...

—Conozco a Tundra T. desde hace muchos años -explicó Don Fist- sin embargo lo mismo puedo decir del resto de habitantes de esta aldea...

—No es el bacalao -intervino Olympe- cuando paso la ventisca estuve con él preguntándole sobre las tradiciones y costumbres de este pueblo... ¡¿Sabíais que tienen 40 palabras para referirse a la nieve!?

—Bien por ellos -respondió Athan secamente- Lumiere -dijo ignorando a Olympe- cuéntales lo que sabes

—Por ahora la unica información que tenemos es que oye muy bien y puede teletransportarse -informó Lumiere- En el peor de los casos tiene una Fruta del Diablo que le hace omnipotente, de ser así estamos F. ¡Pero! -exclamó el rubio- Athan dice que escuchó un ruido segundos antes de que apareciera, y cuando desapareció también hizo un sonido muy fuerte.

—Lumiere y yo revisamos la zona, en el lugar donde desapareció habia un crater -contó Athan- Seguramente hayan más de ellos por el pueblo pero debido a que la nieve los cubre en segundos nadie los encuentra.

—¿Un crater? -preguntó Nanakai- ¿Y eso que significa? ¿¡Viaja con meteoritos!?

—Woah, esa teoria... -se detuvo Olympe conmocionada- ¡es mierda! -clamó sonriendo

—¡¡¡Heeeeeeeeeeeey!! -se quejó Nanakai- ¡¡Con las cosas tan raras que he visto, no sería tan sorprendente!!

—¿¡HAS VISTO COSAS RARAS!? -Olympe se le lanzó encima, tirándole de la silla y quedando a palmos de su cara

—¡¡¡AUXILIO!!! -gritó Nanakai

—¿¡QUE COSAS RARAS VISTE!? ¡¡CUENTAME, CUENTAME!! ¿¡LO PASASTE MAL!? ¡¿LO PASASTE BIEN!? ¿¡FUE COMO UN SUEÑO FEBRIL O ESTABAS CONSCIENTE DE LA REA- -Athan le partió una silla en la espalda, dejándola inconsciente

—...Moverla a un lado también habría servido... -murmuró Nanakai viendo a la novelista a su lado echando espuma por la boca

—Si se va a despertar en dos minutos, que mas da... Así al menos no tengo que oir su repelente y chillona voz por un rato -contestó Athan llevando a rastras a Olympe a una esquina de la habitación, dejándola ahí tirada.

—¡Ya es parte de la tripulacion, joven Athan! -le recordó Fist- ¡A lo mejor deberías de empezar a tratarla con un poco.... menos de odio!

—No es parte de la tripulación, es útil para la tripulación -corrigió el Rinkusu- Que dé gracias por que aún no la haya tirado por la borda.

—Si vas a ponerte así con cada compañero nuevo que conseguimos, no vamos a aumentar mucho el número... -musitó Lumiere

—No veo problema en ello -respondió el capitán

—el autor d la istoria tb opina eso, mnos tripulantes mnos serebro k usar -añadió Vladimir

—Bueno, nos hemos desviado del tema... de nuevo -murmuró Athan visiblemente molesto por no poder seguir con el tema (y por que le estén echando la bronca)

—¡Ah sí, sí! -exclamó Lumiere regresando al tema- Athan dijo que había visto unos crateres así en el pasado.

—¡¡Nasajajaja!! -rio Fist, esperanzado por el descubrimiento- ¡Que casualidad! ¡¡Eso puede avanzar mucho nuestra investigación!!

—Uuuh, cuentanos la historia de los crateres -dijo Olympe acostada en la silla y con ambos brazos apoyados en la mesa y sosteniendo su mentón

Athan suspiró y tras ignorarla reveló donde había visto crateres como los encontrados —Hakusho, cuando hacía sus saltos voladores en su forma hibrida destrozaba el suelo por el impulso. El misterioso asesino no se teletransporta, se impulsa con tanta fuerza que destruye el suelo de la misma forma, pero no puedo asegurar que sea también por saltos. Además...

—¿Ademas? -se extrañó Lumiere- Uy, información que no me contaste.

—Con lo listo que eres asumí que ya te habrías dado cu- -le trató de decir Athan, sin embargo fue interrumpido por...

—¿¡ESTAMOS HABLANDO DEL CONTRAALMIRANTE HAKUSHO!? -gritó Olympe- ¿¡EL MARINE DE LA JUSTICIA INDOMAB-

—Está muerto -le interrumpió ahora Athan- lo lancé a la lava y se le cayeron la piel y los músculos.

—a -dijo perpleja la novelista

—¿Quemaste a alguien vivo?... Que gore... -murmuró Nanakai

—¡¡Nasajajaja, es imposible seguir una conversación!! -rio Fist a carcajadas tras ver a Athan mirar fijamente a Olympe al tiempo que sostenía con demasiada fuerza su machete- ¡A este paso los asesinatos se van a dar dentro del grupo!

—Pues posiblemente... -susurró Athan

—Te vas del temaaa -se burló Lumiere de su capitán, Athan le bufó como si de un gato se tratase

—La cosa es -retomó Athan de nuevo el tema- los crateres que deja al asesino al impulsarse son tres veces más grandes que las de Hakusho.

—¡¡PERO SI HAKUSHO MEDIA TRES METROS!! -se alarmó Lumiere- ¿¡El asesino es mas grande!?

—No necesariamente, solo tiene más fuerza en su impulso-aclaró Athan- lo cual sigue siendo problemático debido a que Hakusho con sus saltos duplicaba la velocidad del Kokun

—Soru -corrigió Fist

—Sí, eso, lo que dije, Soru -dijo Athan ignorando como habia deformado horriblemente el nombre

—Es decir que no puede teletransportarse sino que tiene un método para recorrer distancias enormes en pocos segundos -dedujo Olympe- ¡¡Que ganas de saber como lo hace!! ¿¡Que serán!? ¿¡Botas-cohete!? ¡¿Tal vez un sistema de poleas!?

—Además -continuó Lumiere- tiene muy buen oido, no se hasta que punto de bueno, pero no quiero arriesgarme a que oiga nuestros avances en la investigación, ¡pero tengo un plan! -exclamó el rubio- Aunque pueda escucharnos perfectamente, si hablamos todos a la vez no se va a enterar de nada.

—¿Eh? -se extrañó Nanakai tras no comprender lo que quería decir su compañero

—Cada uno de nosotros investigará de manera individual -explicó Lumiere- incluso si tiene super oido tan solo va a poder escuchar a uno de nosotros al mismo tiempo, y si trata de fastidiar la investigación de uno de nosotros... ¡¡Significará que esa es la correcta!!

—Fist -dijo Athan- tú conoces a los randoms que habitan en este pueblo, habla con ellos, este pueblo no debe tener mas de 100 habitantes, no encuentres al sospechoso, tan solo reune información.

—¡De acuerdo! -aceptó el anciano- ¡Entiendo que si el asesino es alguien que ni siquiera conocemos puede ser casi imposible encontrarlo!

—Lumiere, tú irás a por el otro abuelo -le ordenó Athan- que el mocoso dijese que desapareció durante la tormenta me da que pensar.

—¡A sus ordenes! -aceptó Lumiere

—Nanakai, tu eres un mierdas -le dijo Athan

—¿¡QUE!? -se alarmó Nanakai- ¿¡A QUE VIENE ESO!?

—Así que investigarás al Gyojin, la escritora esquizoide dijo que no era sospechoso, así que no correrás peligro -le informó Athan

—N-no me gusta que me trates de manera tan sobreprotectora... -murmuró el samurai

—¿Prefieres que te trate de la manera opuesta y te lance por la ventana aquí mismo? -le amenazó Athan

—N-no...

—Bien -afirmó Athan dándose la vuelta y quedando hacía Olympe- Y tú.

—Wordodododo, ¿que tienes preparado para mí, capi? ¿Me vas a pedir que haga de cebo para el asesino? -preguntó burlona la novelista

—Me gustaría, pero no -negó el Rinkusu- Tú vienes conmigo.

—¡¡¡WHOAAAA!!! -exclamó emocionada la novelista- ¡¡Pensaba que me odiabas!!

—Una cosa no quita la otra, tus poderes pueden ser útiles para una cosa que estoy planeando -le explicó Athan

—Wordododo, a saber... -comentó la novelista intrigada

—¿Y tú que harás, joven Athan? -le preguntó Fist

—Interrogar a tu nieto -le respondió el capitán- ¿No tienes ningún problema con ello, verdad? Asumí que no te gustaría hacerlo tú mismo.

Fist se quedó unos segundos en silencio —No le hagas daño. -le advirtió el carpintero

—Eso dependerá de él -contestó Athan

—Athan, te quiero como a un hijo y te respeto como capitan, también se que nunca harías daño a un familiar mio, y menos aún si te lo pido -dijo Fist- Pero recuerda que es un adolescente que acaba de perder a su padre, no seas duro con él.

—Haré lo que vea necesario para que la investigación prospere sin que te pongas a lloriquear -contestó Athan- Pero ten en cuenta una cosa.

—¿Que?

—Si tu nieto resulta ser el asesino lo tendré que matar

—Lo sé -contestó el anciano- pero hasta que no se demuestre, no tienes derecho a hacerle ningún tipo de daño.

—Sí, sí, lo sé. -dijo Athan pasando por al lado de Don Fist- Mañana empezaremos la investigación, espero no tener que mancharme las manos de sangre de asesino.

Capítulo 108: La Bruja del Telar

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen VII: Esto no es misericordia
  • La almirante Shirobatto piensa sobre ignorar la demanda de Xicle y capturar a todos ahi mismo, pero los marines ya han sufrido muchas bajas y ella misma se encuentra agotada herida por su batalla contra Alacran, por lo que acepta la demanda y saca unas esposas de su gabardina

—Realmente no tengo mucha idea de por donde empezar... -pensó Fist paseando por las calles- Athan me dijo que interrogase a cualquier persona que considerase sospechosa... ¡Pero sin pruebas puede ser practicamente cualquier persona del pueblo!

La travesia de Fist consistió en ir preguntando a la gente donde se encontraban cuando se dio la ventisca donde el asesino atacó a Lumiere, cada respuesta la contrastaba con los propios vecinos para ver si estos hubiesen podido ver algo extraño.

—Nada de nada... Las unicas acusaciones que dicen son tan subrealistas que obviamente se nota que son porque se odian y nada más... -siguió reflexionando Fist- las tendré en cuenta y tal pero... "Le vi abrir las puertas del infierno y mandar a sus gélidos diablos del mas alla contra el pueblo" no es precisamente lo que creo que ocurriera, o "un hombre-lobo saltó sobre mi y voló mi granja con su rayo laser"

—¿Don Fist? -se escuchó tras el anciano, este al girarse vio a un hombre en muletas y repleto de vendajes

—Oh, ¡Tú eres el hombre de antes, el superviviente del ataque en el bosque! -le reconoció Don Fist

—Prefiero que me llames por mi nombre real... -dijo el hombre

[ Kiki Koko, miembro del grupo expedicionario de Villa Bororin ]

—¿¡Cómo van tus heridas!? -le preguntó el anciano

—La mayoria ya están cerradas, pero hasta que no lleve a la justicia a ese monstruo asesino no sanarán del todo -respondió Kiki Koko- ¿Estás investigándole, verdad?

—¡Sí! -confirmó el anciano- ¿¡Supongo que quieres ayudarme!?

—¡No pude defender a mis compañeros, al menos quiero vengarlos! -respondió el aventurero

—Este hombre perdió a todos sus compañeros y fue herido gravemente -pensó Fist- No creo que él sea el asesino, puedo contar con su ayuda. -Don Fist le dio a Kiki Koko la información que había recopilado de los aldeanos- ¿Ves algo útil?

—Ya sea en una gran ciudad con miles de habitantes o una pequeña aldea como esta, siempre habrá gente que se odie, y buscarán cualquier excusa para desacreditar al contrario -comentó Kiki Koko- La mayoria de las acusaciones que has reunido se basan en rencores pasados.

—Entonces no sirven -añadió Don Fist

—Exacto, por culpa de sus estúpidos rencores estan encubriendo a un... ¡Maldito y horrible asesino! -gritó Koko con la intención de que los vecinos que habían incriminado a otros por sus enemistades personales se diesen por aludidos

—Tenía pensada una cosa... -comentó Fist- Ahora que estás conmigo podría hacerlo

—¿Que pensaste? -le preguntó Kiki Koko

—Debido a que tenía que ir solo por el bosque lo había reservado como opción final en caso de que la investigación fracasase, pero ahora que estás conmigo es menos peligroso -le explicó el anciano

—¿Por el bosque?... -murmuró Koko- No me digas que vas a ir a ver a esa vieja bruja

—Es lo único que se me ocurre, una vez visitada seguiré interrogando a los demás aldeanos -le comentó Don Fist

—¿Crees que esa mujer puede ser la asesina? -le preguntó Kiki Koko

—Cuando el asesino empezó su primera oleada de crimenes hace 27 años, enseguida la tomé como la sospechosa principal -explicó Don Fist- Sin embargo logró demostrar su inocencia

—¿Cómo? -preguntó Koko

—No me gusta hablar de ello -respondió Fist secamente

—Mh... -musitó Koko algo desconfiado tras esa respuesta

El duo abandonó la aldea y se adentró en el bosque, siendo retrasados múltiples veces por las ventiscas que se oponían a su avance.

—Ves siempre delante de mi -le sugirió Fist- Así si el asesino se lanza en picado a por nosotros recibiré yo el golpe, y a partir de ahí podría atraparle.

—De acuerdo -le obedeció Koko, colocándose frente a Fist- ¿Recuerdas donde tiene su cabaña? Yo solo he oido rumores de ella, pero nunca he llegado a encontrar su vivienda

—Lo sé, está tan oculta justo para que no la encontreis -contestó Fist- pero sé perfectamente donde está.

Tras un rato caminando el duo se detuvo ante un enorme arbol

—¡Súbete a mi espalda! -le dijo Fist- ¡Con tus heridas no podrás llegar!

—¿Subir a dónde? -preguntó Koko

—¡A la cabaña! -Fist señaló a la copa del arbol, entre las gruesas ramas y hojas se encontraba una cabaña de madera.

—¿¡Ahí vive?! -se sorprendió Koko

—Por eso nunca la encontrasteis -dijo Fist agachándose para que Kiki Koko pudiera subirse a su espalda

El anciano trepó el arbol hasta llegar a su cima y encontrarse cara a cara con la cabaña, en vez de tocar a la puerta, Fist directamente la abrió sin preguntar.

—¡¡Soy Maololli!! -gritó Fist tras entrar

El interior de la cabaña era muy rústico, absolutamente todo estaba compuesto de madera, sin apenas decoraciones como cuadros o ventanas lo único que se hallaba en la sala eran unas pocas mesas, sillas y varios pares de estanterias repletos de libros, en las paredes habían colgados todo tipo de craneos de animales, desde cabras hasta osos.

—Ay... ay... -una anciana mujer apareció desde una de las puertas- Maololli, querido, cuanto tiempo sin vernos -dijo la tierna anciana- ¿unas magdalenas?

—Esta es... ¿la vieja bruja? -se quedó perplejo Koko- Me la imaginaba como una vieja llena de pústulas, no de las que te ofrecen pastel

—No te fies de ella -le advirtió Don Fist- Yagá, antes de nada, enséñame tus muñecas

—Ni siquiera respondiste a las magdalenas... Cada vez me tratas mas fríamente, Maololli... -dijo la anciana apenada mientras alzaba los brazos hacía el anciano

Don Fist agarró su brazo y le bajó la manga, revelando lo que ocultaba en sus muñecas

—Eso es... -murmuró Koko tras verlos

Las muñecas de la anciana estaban recubiertas por dos enormes grilletes

—Voy a comprobar que no los hayas falsificado -Fist posó sus dedos en los grilletes, estos comenzaron a vibrar intensamente hasta que paulatinamente dejaron de moverse- Bien, son los originales

—Claro tesoro, no soy una mentirosilla -se rio la anciana- ¿Qué ganaría yo incumpliendo nuestro acuerdo?

—Simplemente lo reviso por si acaso -le respondió Fist

—Don Fist, ¿para qué son esos grilletes? -preguntó Koko- puede mover los brazos perfectamente, no los veo muy útiles...

—No son para limitar su movimiento -explicó Fist- son para limitar sus poderes, son grilletes de piedra marina.

—¿Piedra marina? ¿que es eso? -preguntó Koko sin idea alguna

—Oh cierto, vosotros no sabeis lo que son las Frutas del Diablo -recordó Fist- ¡Para ponerlo sencillo: Esos grilletes impiden que pueda usar magia!

—¿¡Así que realmente es una bruja!? -se alarmó Koko

—No todos los que tienen estos poderes son hechiceros o brujas -explicó Fist- pero en este caso... Sí, es una bruja.

—Que tonterias dices, pequeñajo -se rio la anciana

—Dejémonos de apariencias -dijo Fist bruscamente- no vas a engañar al chaval, Yagá.

—¿Apariencias? Hu hu hu hu hu -se rio la anciana- Creo que me recuerdas demasiado por mis tiempos mozos, tú mismo ya sabes que ahora tan solo quiero llevar una jubilación tranquilita, en una isla alejada del Gobierno y de la violencia.

—Que estemos en buenos términos no significa que me fie de ti -le interrumpió Fist

—¡Por supuesto, cielo! ¡Entiendo que me guardes rencor!... -la sonrisa de la anciana se tornó a una expresión más lugubre, su tono de voz dulce derivó a uno más burlón y casual, revelando la verdadera naturaleza de la anciana- Al fin y al cabo nos odias a todos y cada uno de nosotros, te apegaste demasiado a esos gusanos de Roger.

—No menciones su nombre -le amenazó Fist- Rata de Rocks...

[ Vah-Yagá, La Bruja del Telar, ex-tripulante de los Piratas de Rocks, 430.000.000 berries por su cabeza ]


Capítulo 109: Desde el oceano hasta los cielos

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen VIII: Lágrimas Rosadas
  • La almirante Shirobatto se acerca a Xiclet y esposa sus manos, el resto de la banda huye entre lágrimas por tener que abandonar a su capitana, sin embargo esa era su última voluntad por lo que la obedecen. La almirante y la pirata se dirigen a paso lento hacía el buque de la Marine

—¿¡Rocks!? -se alarmó Koko- ¿¡El Rey de los Piratas!? No me digas que esta mujer era de su banda...

—Sí -confirmó Fist- Era la Clarividente de la tripulación

—¿Clarividente? Que cargo más raro para una banda pirata -comentó Koko

—El Capi siempre apreció mis predicciones -dijo Yagá- Sniff... En paz descanse ese gran hombre

—¿¡Gran hombre!? -se molestó Fist- ¡Matasteis a cientos de inocentes! ¡Por vuestra culpa el mundo actual es así de violento!

—¿Vuestra? -se extrañó Yagá- Oooooow, ¿¡Olvidando tu pasado, Maololli!? -le gritó entre risas dementes, Fist tragó saliva tras oir eso

—¿Fist? -preguntó Koko, el anciano estaba empapado de sudor

—Linlin -dijo Yagá de repente

—No los nombres... -murmuró Fist apretando los puños

—Kaido, Newgate -siguió nombrando Yagá a los tripulantes de Rocks- Shiki, John, y por supuesto... -La bruja esgrimió una amplia sonrisa- ¡¡Maololli!!

—Fist... ¿Eras uno de... -musitó Koko impactado

—¡¡N-no!! -gritó Fist- ¡¡Nunca acepté ser uno de vosotros!!

—El Capitán Rocks te acogió con toda su buena voluntad después de tu legendaria pelea contra el Archipirata -contó Yagá- ¡¡Normal que sintiera pena por ti!! ¡¡Un hombre cornudo sin cuernos!!

—¡Tan solo fue un año! -le recriminó Fist- ¡¡En cuanto vi vuestro salvajismo decidí irme!!

—Pero en ese año compartiste todo con nosotros, la comida que le arrebatabamos a los necesitados, la sangre que derramamos en el campo de batalla, la misma mesa en la que celebrabamos la victoria. -narró Yagá- Eres tan Rocks como yo.

—En esos tiempos no era yo mismo -respondió Fist con mas calma- Hice el mal, sí, pero logré recapacitar a tiempo y unirme a los únicos que realmente merecían la pena, todo para detener vuestra locura y enmendar mis errores.

—Me gustaría insultar de nuevo a Roger solo para molestarte pero quizá eso rompería nuestro acuerdo... y tal vez también mi cara -comentó Yagá- Igualmente quiero que sepas que el rencor es mutuo, tal vez tú me odies por lo de Roger, pero yo te odio por tu traición, si nos hubieras ayudado ese día tal vez nuestros compañeros seguirían vivos y el capitán sería el Rey del Mundo y no el Rey de los Piratas.

—Vuestra ambición extrema siempre me dio asco -contestó Fist

—Si no hubiese sido por nuestra ambición te habríamos cortado el cuello nada más encontrarte, sin embargo el mundo te tenía en muy alta estima después de que le rompieras el craneo a el Archi-Pirata. Y pensar que algunos te pusieron incluso al nivel de Newgate, pft, que exageración. -explicó Yagá- Te ayudamos simplemente porque vimos que eras lo suficientemente fuerte como para ayudarnos en nuestra ambición.

—Me alegra que mi traición os haya dolido -sonrió Fist

—En fin... -Yagá tomó asiento- Asumo que no has venido aquí a rememorar el pasado.

—No, vengo a que cumplas tu parte del tratado -respondió Don Fist

—"A cambio de un lugar seguro donde vivir en paz y a salvo del Gobierno Mundial, el ofrecerte mis capacidades clarividentes cuando lo pidas" -recordó en voz alta el acuerdo- ah, y que si trataba de quitarme los grilletes me matarías con tus propias manos.

—Exacto -confirmó el anciano- No se si te has enterado, pero el asesino de hace 27 años ha vuelto

—No me había enterado pero lo sabía -contestó Yagá- Al fin y al cabo fue lo que te predije hace 27 años, ¿qué fue exactamente lo que te dije?

El depredador que caza movido no por el rencor sino por la presión no puede ser detenido por el veterano tan solo ralentizado -narró Don Fist- Tan solo el verdadero asesino del ártico que se alza en la cima de la cadena alimentícia puede devorarle

—¿Tanto tiempo y aún lo recuerdas? Se nota que eres 20 años más joven que yo... La edad aún no te ha alcanzado la memoria, mocoso -comentó Yagá

—Es dificil olvidarlo cuando involucra a un asesino en serie viviendo en el mismo pueblo que tu familia. -respondió Fist- En esos tiempos me diste también una profecía con la que pude ahuyentarlo temporalmente.

—Ah sí, derretir la nieve, lo recuerdo -rememoró Yagá- Y supongo que quieres otra profecia para lidiar con su regreso.

—Exacto -confirmó Don Fist

—Bien, bien... Sígueme entonces... -la anciana se retiro a otra de las salas

—Don Fist, iré contigo -dijo Koko- Incluso si no puede usar sus poderes de bruja, no quiero dejarle solo con una pirata de Rocks... Sin ofender.

—¡¡Nasajajaja!! ¡¡Muy amable de tu parte!! -se rio Fist- ¡Sí, creo que es una buena idea que me acompañes! ¡¡Uno nunca está suficientemente seguro! Pero no te preocupes, joven Koko, la situación la tengo controlada, Yagá nunca ha sido muy adepta al combate físico, y sin sus armas no intentaría nada.

Yaga se encontraba en una oscura sala, sentada frente a una mesa sobre la cual residía una enorme bola de cristal

—¿En serio esto funciona? -preguntó Koko escéptico- Si no fuera por usted, Don Fist, me pensaría que esto es una estafa barata de las que anuncían en los márgenes de los periodicos

—Mocoso irreverente -se molestó Yagá- vigila tu lengua o te la arrancaré.

—Yagá... -le llamó la atención Fist

—Uhihihuhhu -se rio Yagá- era una bromilla cielo, pero tienes que entender que a mi edad que te critiquen las tradiciones puede ser doloroso... -dijo con rostro apenado

—Lo...siento, supongo -se disculpó Koko, por un lado le daba pena ver a una anciana con esa expresión triste, pero por el otro sabía que era una peligrosa pirata.

—Coloca tus manos -dijo la anciana, Don Fist tocó la bola de cristal, Koko también acercó su mano pero Yagá le detuvo- Tú no, tan solo se puede de uno en uno.

—Oh, ya veo -dijo Koko retirando la mano

La anciana cerró los ojos mientras movía sus dedos alrededor de la bola de cristal

Ni el calor ni la diplomacia pueden detener en esta ocasion la sangre, el lobo con piel de liebre posee una ansia de carne que va mas allá del rencor, pero el monstruo que caza a sus semejantes ya se encuentra en la tormenta. Clavará sus garras, destripará y devorará como manda su cometido, aquello por lo que pelea se verá mancillado, alimentando más su ira y su senda de venganza


—¿"El monstruo que caza a sus semejantes"? -repitió Koko- ¿Hay alguien así en la isla?

—Sí... -dijo Fist, identificando inmediatamente de quién se trataba- Sí hay... Es decir, ¿que esta investigación acabará sí o sí con la muerte del asesino? -preguntó el anciano

—Exactamente, no le doy mas de una semana de vida, aunque claro... Eso ya es suposición mia, mi clarividencia no me da detalles, tan solo sensaciones de lo que creo que va a pasar -explicó Koko

Fist se quedó mirando la bola de cristal unos instantes —Me gustaría que me dieras información sobre alguien más -le pidió el carpintero

—Claro, siempre es divertido usar mis habilidades, visualiza a esa persona y yo hare el resto -le respondió Yagá

Fist cerró los ojos mientras palpaba la esfera, la anciana tras unos segundos también los cerró y circuló sus manos alrededor

La Era Sangrienta de la Piratería se ve oscurecida por los nuevos tiempos que llegarán, La Araña Roja del Destino liderará al mundo a un nuevo amanecer, terror y esperanza serán repartidos de manera igualitaria, sin embargo para los herederos de los cielos tan solo habrá un escenario de muerte, la desesperación ante un enemigo sin igual en el mundo. El Diablo de Antenora acecha mucho más cerca de lo que creeis, sus telarañas ya tegidas son la senda que recorreis, incapaz de esquivarle, vuestro intento de derrotarle tan solo aumenta su poder


La anciana se encontraba jadeando y con una enloquecida sonrisa en su rostro —¡¡ESTO ES LO MEJOR QUE HE VISTO EN AÑOS!! ¿¡QUIÉN ES ESTE HOMBRE!? ¡¡TENGO QUE SEGUIR CON LA CLARIVI-

La sonrisa de la bruja se detuvo de repente y en su lugar empapó la mesa de sudor, sus dedos que hace unos segundos estaban realizando la clarividencia con fluidez ahora se hallaban temblando sin parar.

—¿Espiando mi destino? -dijo una voz dentro de la cabeza de Yagá- No te creas especial por ser de los Rocks, viejo fósil.

—¿Q-que esta voz? ¿Que es esta cosa?... -murmuró Yagá

—¡¡YAGA, YAGA!! -le gritó Fist una y otra vez- ¿¡Que te ocurre!?



Ante los ojos de Yaga no se encontraba Fist ni su cabaña, sino una enorme araña compuesta por hilos rojos, y en su lomo un hombre de cabello largo y blanquecino

—No me imaginaba que hubiera alguien más capaz de ver el destino -dijo el hombre de cabello blanco- Kilalala~~, estoy seguro de que serías una buena inclusión para los mios, sin embargo no tengo ni idea de donde estás ni de si tu fortuna es favorable a la mia... Así que -del hombre comenzaron a salir unas chispas rojas- ¿Para que arriesgarse?

Yaga comenzó a vomitar, lo que alarmo a Fist, que enseguida la agarró y trató de comprender que le sucedía

—¡¡MI CABEZA, ME VA A ESTALLAR LA CABEZA!! -gritó Yaga agarrándose los pelos

—Teniendo en cuenta la frase que dijiste, tu clarividencia no es visual como la mía, tan solo sientes el futuro, bien, eso me tranquiliza un poco -dijo el hombre- pero aún así revelaste que sigo vivo, no puedo dejar vivo a alguien como tú. ¡Pero eh! ¡Voy a darte una oportunidad! Tal vez el destino hizo que contactasemos por algún propósito, así que te daré una opción de vivir -explicó el individuo- Si eres capaz de igualar mi nivel de clarividencia te dejaré viva.

—¿T-tu nivel? -murmuró la anciana a duras penas echando espuma por la boca

—Siente lo que yo sentí aquél dia... -dijo el hombre- La visión de diez milenios del futuro.

Yagá escuchó billones de frases premonitorias en un segundo, diez milenios de años ocurridos en tan solo un segundo, los ojos de la anciana se abrieron como platos para de repente perder el color.

—¿¡Que le ha pasado!? -preguntó Koko impactado

—De golpe se ha... -murmuró Fist- muerto...

—Parece que su cerebro abortó -dijo el individuo peliblanco- Kilalala~, no me imaginaba que la cosa acabase así, tan solo pensaba que se volvería majareta. Bueno... Una cosa, la otra, todo me sirve. No importa sus habilidades o metas, cualquier persona que les ponga en peligro... La mataré.

Capítulo 110: La Leyenda del Monstruo

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen IX: "¿Sabes lo que significa esto, pirata?"
  • Los brazos de Xiclet de repente se desmembran y caen al suelo junto a las esposas, la pirata entonces retrocede y revela que había creado unos brazos falsos de lego. Los Piratas Bubblegum se encontraban huyendo de la isla en pequeños barcos improvisado, por lo que no ven a su capitana oponiéndose a la almirante. Shirobatto apunta a la pirata con su revolver.

—¿Se ha muerto haciendo una predicción? -se sorprendió Koko- Ya sabía yo que la brujeria era algo chungo.

—Nunca le había pasado algo así, esto es muy raro... -comentó Fist a lo bajo- ...¿No será que...? -el anciano se acercó a la bola de cristal

—¿Don Fist, que estás haciendo? ¡No toque ese artefacto del demonio! ¡A lo mejor le pasa lo mismo! -le advirtió Koko

—Las clarividencias de Yagá nunca fallaron -dijo Fist acercando su mano a la bola de cristal- No se si es casualidad pero que sus delirios empezasen justo después de hablar sobre el único grupo tan obsesionado con el destino como ella... -Fist posó su mano sobre la bola de cristal- es algo que al menos no puedo pasar por alto.

Al tocar la bola de cristal unos pequeños relámpagos rojos y negros se pudieron observar en en su reflejo

—¡¿PERO QUE!? -Fist inmediatamente apartó la mano, claramente impactado por lo que fuera que hubiera sentido- ¡¡HASSHOKEN: HANA KIKKU!! -el anciano golpeó con una potente patada a la mesa, arrojándola lejos, la bola de cristal impactó con la pared, partiéndose en pedazos.

—¿¡Que pasó, Don Fist!? -le preguntó Koko- ¿A que viene ese destrozo?

—Tuve una mal presentimiento... -murmuró Fist, el piel-roja observó los restos de la bola de cristal- Esa sensación... Ese deseo asesino que sentí cuando toqué la esfera, ya lo había sentido en otro momento... Pero es imposible, él ya murió -pensó Fist- Pero esa presión... Sentí lo mismo en la Refinería de Piedra Marina cuando La Araña manifestó su Haki del Conquistador. Aquí hay algo raro, algo muy raro, ¿sigue vivo? ¿Galski no logró acabar con él? Esa explosión de viento destrozó la isla, nadie puede haber sobrevivido a ello pero lo que acaba de pasar... Todo indica lo contrario: La predicción mencionando a una araña, alguien capaz de "invadir" clarividencias ajenas, la misma sensación que entonces... -Fist tragó saliva- Si la Araña realmente sigue vivo, nuestras posibilidades de vencer a Kil·lal acaban de caer en picado.

—¿Don Fist? -Koko interrumpió los pensamientos de Fist, devolviéndole a la realidad- ¿Se encuentra bien?

—Oh, un poco agitado, nada más... -respondió Fist- Si me lo permites, he de enterrar a Yagá, he de darle al menos un funeral digno

—Claro, lo entiendo -aceptó Koko

Ambos bajaron de la cabaña en la copa del arbol, mientras Fist se encontraba cavando un agujero para la anciana bruja, Kokó se encontraba observando la situación con una mirada casi perdida.

—Entonces... ¿no tienes ni idea de quién es el asesino, no? -le preguntó Koko

—Ahora mismo, no, ni idea, mis compañeros tienen algunos sospechosos, pero... -se calló Fist

—¿pero? -cuestionó Koko

—Son todos miembros de mi familia... Les conozco desde hace mucho, no creo que ninguno de ellos sea el asesino, o tal vez lo que no quiero es pensar que gente a la que he querido tanto en realidad son monstruos sin corazón.

—La familia siempre es un tema complicado -respondió Koko sacando su lanza- Sobretodo si es querida.

—La verdad es que sí... -respondió Fist continuando el enterramiento de Yagá

Koko se abalanzó sobre un desprevenido Don Fist, perforándole la espalda con la lanza, el anciano tosió sangre y trató de asestarle una patada a Koko, pero este retrocedió de un salto.

—Maldición... -murmuró Fist agarrándose la herida- ¿El asesino eras tú...? ¿¡Te hiciste tu mismo las heridas para fingir tu inocencia!?

—Lo siento Fist -dijo Koko apuntando a Don Fist con la lanza- pero mi familia está en peligro, debo eliminarte, no es nada personal.

—¿En peligro? De que demonios ha- ugh -Fist cayó de rodillas al suelo

—Todos en este pueblo sabemos lo poderoso que eres, el legendario pirata Maololli -contó Koko- Pelear contra ti en un uno contra uno sería un suicidio, y más con las heridas que tengo, pero para tu desgracia, la punta de mi lanza está recubierta de un veneno paralizante -Fist logró ponerse en pie y rapidamente se colocó en guardia- ¡Aunque ahora puedas sobrellevar el efecto del veneno, en cuanto tu resistencia se agote quedarás paralizado!

—Buena suerte agotándome -dijo Fist corriendo hacía Koko, sin embargo un fuerte ruido que se acercaba de la lejanía le detuvo- ¡Una ventisca! -clamó Fist al ver la tormenta de nieve que se aproximaba rapidamente- Estabas esperando a que viniera una ventisca para atacar

—No estás acostumbrado al frío, ¿verdad? -le preguntó Koko- Siempre vienes al pueblo con toneladas de ropa y andas muy torpe sobre la nieve. Con esta ventisca no tengo ni que pelear, te agotarás tu solito.

—¡Nasajajaja! -rio Fist, Koko tragó saliva tras ello- Es verdad, no estoy acostumbrado a la nieve, estoy en tu terreno donde me superas por mucho en agilidad... Pero tu mismo lo has dicho, soy el legendario Maololli -el carpintero sonrió mientras uno de sus ojos emanaba un fulgor rojizo- ¿Seguro que quieres seguir, chico?

—Ya sé que me superas en todo -respondió Koko- y seguramente me mates... pero he de hacerlo -el explorador apuntó de nuevo con su lanza a Fist, la ventisca les alcanzó y cegó el campo visual del anciano con la densa nevada- Por mi familia.

Tiempo antes, en el momento en que Don Fist inició su investigacion, el resto de miembros de la tripulación también empezaron paralelamente las suyas propias.

—"Casa grande en el sur del pueblo, cerca de un arbol y una roca" -leyó Lumiere una nota- Puesss será esta. -Ante Lumiere se alzaba una cabaña que cumplía con la descripción- Toc tooc~ -dijo picando a la puerta, sin embargo no escuchó ningún sonido en su interior- mecachis, ¿no hay nadie en casa? Como me tenga que poner a buscar gente por el pueblo voy a tardar media hora... A lo mejor debería de buscar a Fist para que me lleve directamente. -reflexionó el espadachín

—¿Tú eres uno de los extranjeros que vino junto a Maololli, verdad? -preguntó una voz tras Lumiere

El rubio se dio la espalda y se encontró con un anciano de baja estatura, tenía una larga túnica que le cubría todo el cuerpo, su cara no parecía muy amable, tenía dos largos bigotes que le caían hacía abajo.

—Asumo que este viejecito es a quien he estado buscando -pensó Lumiere- ¡Buenas! -saludó- ¿Es usted Von Fang?

—¿No deberias de presentarte tú primero, jovencito? -le preguntó el anciano

—Ah, sí ¡Me llamo Lumiere Vivre! -se presentó haciendo una ligera reverencia- ¡Encantado!

—Ya veo... -murmuró el anciano- Sí, yo soy Von Fang, ¿Que quieres de mí?

—Me gustaría hacerte unas cuantas preguntas, ¡por el tema del asesino y tal! -le explicó Lumiere- Don Fist me contó que hace 20 años o por ahi, el asesino apareció por primera vez.

—¿Y cómo soy viejo asumes que yo vi lo que pasó? ¿Es eso, mocoso? ¿Tan viejo me consideras? ¿Crees que soy una momia decrepita? ¿Que estoy a dos pasos de la tumba? ¿¡Me debería de quedar en la cama esperando a mis dias finales!?

—¡¡Todo eso te lo has dicho tú mismo!! -le reciminó Lumiere- ¡¡Yo no dije nada de eso!!

—Uihihihi, pues tienes razón, soy así de viejo -confirmó Von Fang con risillas

—¿Está borracho o que? -pensó Lumiere

—Ah... Lo ocurrido hace 27 años, claro que recuerdo, perdimos a 18 personas -empezó a narrar Von Fang- La verdad es que no hay mucha cosa en la que te pueda ayudar, Fist nunca encontró al sospechoso, tan solo logró espantarlo, como el asesino se aprovechaba de que la ventisca ocultaba su identidad, Don Fist llenó todo de esas conchas caloríficas y como la nieve se derretía ya no podía seguir escondido bajo las tormentas. Así que simplemente... desapareció.

—Sí, eso ya nos lo contó -contestó Lumiere- ¿Pero como fue su aparición? ¿De un dia para otro empezaron a morir gente?

—Mh, creo que sí -respondió Von Fang- Hay quien dice que no es una persona el asesino, sino que es la propia naturaleza, un espiritu de la montaña que ha venido a castigarnos.

—¿Y tú que crees que es? -le preguntó Lumiere

—No creo que sea un ciudadano, aquí todos nos conocemos de hace tiempo y no tuvimos ningun miembro nuevo durante la epoca de los asesinatos. -explicó Fang- Y en el caso de que uno de los ciudadanos hubiese estado ocultando todo este tiempo sus instintos asesinos, ¿porque desaparecer de golpe y reaparecer 27 años despues? Las conchas de calor que puso Maololli hace ya años que no funcionan, ¿no debío de aparecer en ese momento?

—Eso es lo que me extraña, ¿por que parar de golpe?... -murmuró Lumiere

—No se si Fist te lo contó pero... Casi le linchan, el pueblo le llegó a ver como el culpable y casi le cuelgan, si el asesino no se hubiese marchado le habrían desterrado -contó Fang

—No lo sabía, no, joder, menos mal que no sabías nada, me estas contando tremenda historia -dijo Lumiere

—Ah, ya veo, ¿como soy viejo tengo mala memoria? ¿me contradigo constantemente? ¿estoy senil, soy un continuo delirio? ¿¡Me debería de quedar en la cama esperando a mis dias finales!? -le recriminó Fang

—¡¡Pero que yo no dije nada de eso!! -se molestó de nuevo Lumiere

—Uihihihi, pues es verdad, no has dicho nada -se rio Fang rascándose la cabeza

—Fua, me ha tocado interrogar al mas bobalicón del pueblo -pensó Lumiere- ¿Y por que querían colgar a Fist?

—¿Conoces la leyenda del Wendigo? -le preguntó Fang

—¿Era el monstruo cabra que se comía a gente, no? -respondió Lumiere duditativo

—Es un espiritu de las montañas que posee a aquellos que prueban carne humana y los convierte en monstruos canibales -explicó Fang

—¿Y eso que tiene que ver con Don Fist? ¿Es una cabra monstruosa canibal o algo? -preguntó Lumiere con una sonrisa de escepticismo

—Según la leyenda, el Wendigo tiende a devorar lo que mas amas, eso hace que a veces no se manifieste al momento -explicó Fang- ¿Sabías que los hijos de Don Fist no son biológicos?

—Algo intuía... Ya sabes, por eso de que no tienen piel roja ni nariz gigante -contestó Lumiere

—Los adoptó tras encontrarlos varados en una isla, habían naufragado -contó Fang- Supongo que ya puedes hacerte una idea...

—¿Que quieres decir? -le preguntó Lumiere con seriedad

—Esos niños sobrevivieron bastante tiempo antes que Fist llegase, ¿como lo hicieron? -preguntó Fang

—Pues alimentándose de lo que encuentren: cocos, platanos, quizá algún roedor... -enumeró Lumiere

—¿Dos niños varados saben cazar cosas? ¿Sabes tú lo rápido que es un conejo? Y según lo que oi, esa no era una isla tropical, era una isla arida y seca... ¿Cómo sobrevivieron? -preguntó de nuevo Fang

—¿Insinuas que uno de los hijos de Fist cometió canibalismo para sobrevivir? -le cuestionó directamente el espadachín- ¿Cómo sabes tú sobre el pasado de sus hijos? ¿Y por qué el pueblo lo supo también? ¿Fuiste por ahí contando cosas personales?

—La leyenda del Wendigo es una que todos en este pueblo conocen, Kick estaba casado con mi hija, al oir la leyenda tal vez se arrepintió y se vio obligado a contarlo -explicó Fang- y a partir de ahi, las paredes tienen orejas. Pero te aseguro que yo no fui quien extendió los rumores, eso sería romperle el corazón a mi hijita. Igualmente, es como he dicho, fue tan solo un rumor, quizá nadie cometió canibalismo

—Después de decir todo eso, no parece que seas precisamente escéptico con los rumores -indicó Lumiere

—Lo que quiero decir es... En caso de que el rumor sea cierto y la leyenda también... ¿Que pasa con un Wendigo una vez su usuario ha muerto?

—Estás diciendo que el asesino es...

—Así es, el asesino es el Wendigo de los hijos de Maololli.

Capítulo 111: Tan solo él

  • Los Bubblegum a la Fuga: Volumen X: "Libertad"
  • Xiclet comienza a formar legos alrededor de su cuerpo, formando en cuestión de segundos una enorme armadura de 6 metros, con hombros repletos de cañones y dos enormes espadas como manos. La pirata se abalanza contra Shirobatto mientras esta desenfunda sus pistolas.

—Y... ¿Y tu crees en esa historia del Wendigo? -le preguntó Lumiere a Von Fang

—Uihihihihi, no, no la creo -se rio el anciano

—¿¡Entonces para que me la cuentas!? ¡¡Si practicamente estabas hablando como si fuera algo seguro!! -le recriminó Lumiere

—Era la única pista que te podía dar -explicó Fang- Y sobre lo segundo... Bueno, es que me emociono con facilidad.

—Espero que los demás estén teniendo más suerte que yo... -pensó Lumiere- Seguro que el resto ya tiene información vital sobre el asesino y yo aquí con un viejito que cuenta leyendas raras...

MIentras tanto, Nanakai se encontraba con el Gyojin Bacalao, Tundra. T...

—¡¡Y este es Jeffy, es un Gyojin Estrella de Mar!! ¿¡Sabías que las estrellas de mar pueden crear a otros individuos a partir de sus extremidades amputadas!? ¡¡Obviamente nunca comprobamos la teoria por razones evidentes!! -dijo Tundra enseñándole un album de fotos al joven samurai

—Eh... Uh... Sobre el ase- -intentó interrumpir Nanakai

—¡¡Oh, esta es muy buena, es de una vez que fui a buscar mejillones con Don Fist!! ¡¡La Marine casi nos vuela en pedazos!! -siguió hablando el Gyojin, el cual se había emocionado por otra foto.

—Llevamos así una hora -pensó Nanakai- si no hago nada nunca podré sacarle información...

—¡¡Y este es....

—¡¡LO SIENTO, TENGO GANAS DE IR AL BAÑO!! -gritó Nanakai levantándose de golpe

—¡¡Todo recto a la derecha!! -le indicó Tundra

Nanakai siguiendo las direcciones llegó al baño —Vale... Ahora a pensar como decirle que me dan igual sus fotos sin romperle el corazón... "Lo siento, esto es un asunto importante", no... Eso implica que su vida me da igual... Que en realidad sí me da igual pero no quiero que lo sepa... -mientras el samurai pensaba, observó dos figuras conocidas a traves de la ventana, marchando con prisas- Me pregunto que tendrá planeado...

—¿¡Dónde se ha metido el crío de mierda!? -se quejó Athan

—Es un adolescente, obviamente no va a estar en casa con sus padres -dijo Olympe- Los protagonistas de shonens no tienen apenas relación con sus padres, si tal con algún abuelo, ¡el cliché de los abuelos es bastante recurrente!

—Joder, que patada en la boca que tienes -murmuró Athan

—¿Sabes que te oigo, no? -le indicó Olympe con una sonrisa

—Esa era la intención -respondió el pirata

—Hey -susurró Olympe, eliminando rapidamente su sonrisa- Objetivo encontrado, el chiquillo nos está mirando desde el tejado de la casa tras nosotros.

—Lo sé, nos lleva siguiendo todo el camino, pero bueno, teniendo en cuenta que todos teneis unos reflejos de mierda es normal que no os dieseis cuenta -contestó Athan

—Oooh, ¿si lo sabías entonces porque no le pillaste antes? Nos hubiesemos ahorrado una buena caminata -le preguntó la novelista

—Dos motivos: Primero, quería comprobar si nos intentaba matar, y segundo: Odio tener que esforzarme, así que decidí esperar... -unas manos se materializaron detras del joven Toe- A que entrase en mi rango.

—¿¡Pero que!? -gritó Toe sobresaltado, las manos le agarraron de muñecas y pies, dejándole totalmente inmovilizado- ¡¿Qué son estas cosas!? ¿¡Eres un brujo!?

—Sí, soy un brujo terrible -Athan y Olympe escalaron la casa hasta alcanzar el tejado- Tenemos varias preguntas que hacerte.

—¿Sois los extranjeros que han venido con Fist, no? -le preguntó el chico- Pregúntame lo que quieras, ojos de mapache, no tengo nada que hablar con un inútil como tú.

—¿Inútil? -repitió curioso Athan- Es un poco raro llamar inútil a alguien que no conoces.

—¿¡Tú estuviste ahí cuando mi padre murió, no!? ¡¡Eres igual que Fist, sois inútiles!! ¡¡Si no fuera por vuestra inutilidad mi padre seguiría vivo!! -le recriminó Toe

—De tal palo tal astilla -dijo Athan recordando a Lady Heel- ¿Es que sabes como murió tu padre o te tragaste ese bulo del Gobierno de que fue un simple naufragio?

—¡¡Da igual el motivo!! -gritó de nuevo Toe- ¿¡Por que todos seguis vivos menos mi padre y mi tio!? ¿¡Es que Fist quería una familia nueva!?

—Me imagino que estás dolido y tal, pero si lo piensas, esas cosas no tienen sentido -le respondió Athan- Si realmente Fist quisiera una familia nueva no habría venido aquí, ¿no crees?

—¡¡Cállate inútil!! ¡No puedes proteger nada! ¿Eres un pirata, no? Hah, seguro que con lo inútil que eres se te mueren todos los compañeros -se burló el chico, esta última frase sí alcanzó al Rinkusu, que no pudo evitar poner una mueca de disgusto- Uuuuh, ¿alcancé un punto debil? Hahaaha, ¡¡no me digas que ya ha pasado!! ¿¡Ya se te ha muerto alguien por lo inu... -las manos que sujetaban a Toe se desmaterializaron- Huh?...

Athan le clavó un fuerte puñetazo en la cara a Toe, rompiéndole la nariz y lanzándolo con suficiente potencia como para salir disparado del tejado al suelo, levantando la nieve con el impacto.

—¿No que le prometiste a Fist que no le harías daño? -se rio Olympe

—Estaba bastante seguro de que acabaría haciéndolo, aunque pensaba que sería por interrogatorio y no porque me ha cabreado -contestó Athan bajando del tejado- Bueno, chico, como ves yo no soy tu mami ni tu yayo, te voy a hacer una serie de preguntas y si no me respondes o noto que me mientes va a haber sangre.

—¡¡Oye, ese es un crio!! -gritó un vecino que había visto la escena- ¡¡Déjale en pa-

Canadarm -pronunció Athan, una mano se manifestó agarrando el cuello del vecino- Choke - la mano comenzando a hacer fuerza, asfixiando al hombre que intentó zafarse del agarre, sin embargo no lo lograba, empezando a ponerse rojo hasta finalmente caer al suelo, momento en que la mano se desvaneció

—¿Le has matado? -preguntó Olympe curiosa

—No, si quisiera matarle le habría roto la traquea, solo está inconsciente -explicó Athan acercándose a Toe y levantándole la cabeza, mostrando su rostro lleno de sangre- Supongo que la perdida de sangre te va a dificultar pensar, pero no te preocupes, es temporal, en nada estarás en perfecto estado para hablar.

—Oye, ¿entonces me vas a explicar ya para que me necesitas? -le preguntó Olympe al Rinkusu

—Bueno, aparte de que me servirás para el interrogatorio, hay otro motivo... -dijo Athan

Mientras tanto, un hombre acababa de llegar a la aldea

—Nasajajaja... ¡Hacía mucho que no usaba esa técnica! -se rio Fist caminando hacía la entrada de la villa- ¡¡Lo malo es que no le podré interrogar!! -a su espalda se encontraba Koko totalmente repleto de sangre, inconsciente y con los ojos en blanco- ¡¡Debería contactar con alguno de mis compañeros, si el pueblo me ve cargando un cuerpo ensangrentando quizá se piensan cosas que no son!! ¡¡Y peor aún si me ve la familia de Koko!! ¡Pero tampoco puedo dejarle en la nieve, estoy seguro que se le han abierto las herida!

—El otro motivo... -dijo Athan- es que te necesito para derrotar a Don Fist, si se entera de lo que le hecho a su nieto me masacrará.

—Ohh, ¿ya tienes una estrategia pensada para derrotarle? -le preguntó Olympe

—Siendo sinceros, tengo estrategias para derrotar a cada uno de vosotros -contestó Athan, una mano se materializó en el cuello de Olympe- Tú incluida, así que no intentes nada gracioso.

—Frío como siempre -se rió Olympe- ¿Pero de verdad crees que podrías ganar a todos los miembros de tu tripulación? Don Fist se supone que es muy fuerte y muy famoso, ¿no? Aunque nunca he oido su nombre...

—Que inocente -pensó Athan- Fist es un monstruo en combate, pero si me aprovecho de su debilidad al frío y el como funciona su estilo de combate, puedo neutralizarlo el tiempo suficiente como para llevar a cabo el plan... En cambio, la única persona que realmente sí es un peligro...

—¿Athan? -se escuchó detrás de Olympe y el propio Athan

—¿Estos son tus amiguitos? -preguntó Fang- ...¡¡DIOS MIO!! ¡¡TOE!!

—¿Que está pasando, Athan? -le preguntó Lumiere molesto

—Es él.. -pensó Athan con cara de disgusto

Capítulo 112: El Depredador Apex

—¡¡Toe, mi pequeño Toe!! -gritó Fang cayendo arrodillado entre lágrimas- ¿¡Que te ha pasado?!

—¡¡Athan!! -le gritó Lumiere- ¿¡Que ha pasado aquí!?

—Fuimos... atacados por el asesino -respondió Athan desviando la mirada

—Que curioso -contestó Lumiere observando a Toe- El asesino siempre ataca cortando, no dejando marcas de puñetazos.

—Uuuuuuuh -intervino Olympe- te ha pillado.

—¿¡"Te ha pillado"!? -repitió Lumiere alarmado- ¿¡Realmente le has golpeado tú!?

—Digamos que... las circunstancias lo requirieron... -murmuró el Rinkusu

—¡¡Toe, hijo mio!! -gritó Fang pasando tras Athan y Olympe, acudiendo al rescate de su nieto.

—Es un niño, Athan... -murmuró Lumiere- ¿¡Realmente era necesario que pegases a un niño con tanta fuerza!? ¡¡Lo pudiste haber matado!!

—Si realmente lo quisiera haber matado con ese puñetazo, ya le habría matado -respondió Athan- No soy tan imbécil como para no controlar la fuerza...

—¡¡Esa no es la cuestion!! ¡¿Por qué le has pegado!? -le gritó de nuevo Lumiere

—Se... -Athan desvió su mirada al suelo- Se burló de Galski... No pod-

—¡¡Ese no es motivo para golpear a un niño!! -le interrumpió Lumiere- ¿¡Cómo vas a cambiar si sigues haciendo cosas así!?

—... -el Rinkusu no pronunció palabra alguna, inmediatamente su compañero pasó a su lado para ir a socorrer al niño herido- Ya me mentalicé en herir al crío si no hablaba durante el interrogatorio... -pensó Athan- Y en enfrentarme a Fist si fuera necesario, así que... -el capitán se agarró el pecho- ¿Por que duele tanto lo que me dices?...

Lumiere se acercó a Toe, junto a él estaba Fang limpiándole la sangre de la nariz, el espadachín antes de agacharse desvió su mirada a la escritora, que estaba observando la situación con una sonrisa en la boca mientras tomaba apuntes en su libreta —¿En serio ves esto tan solo como material para tu libro? -le preguntó Lumiere con firmeza

—¡Pues claro! -contestó honestamente la novelista- El chico no está muerto, ¿por que debería preocuparme?

—¡Pues porque está herido! -le gritó Lumiere- ¿Acaso tu libro importa más que la seguridad de las personas?

—Mmh... ¿Sí? -afirmó Olympe perpleja, incapaz de entender el motivo del enfado de Lumiere- Creo que ya lo demostré de sobra, ya sabes... Utilicé para inspirarme a tres tripulaciones enteras e hice que se pegasen entre ellas, si a este punto aún piensas que un poquito de sangre me va a echar para atrás, pues no sé chico, muy lucido no eres.

—Haz lo que quieras con el crío -intervino Athan andando directamente hacía Lumiere- Obviamente tú te mereces esto más que yo -el Rinkusu se sacó el pañuelo que le cubría la mitad del rostro y se lo entregó al rubio- Galski estaría decepcionado de mí, ¿verdad?

—Tampoco te pongas tan melodramático... -murmuró Lumiere- Ahora la prioridad es la salud del niño, sobre tu redención podemos hablar mas tarde.

—Claro... -aceptó Athan cabizbajo

—Ooh, le has dejado dolido, pobre -le dijo Olympe a Lumiere, tras ello comenzó a apuntar freneticamente en su libreta- La travesia hacía la redención no sería sencilla, pues los instintos violentos de nuestro heroe eran una carga de la que no podía liberarse, como si de unos grilletes se tratasen, constantemente le ralentizaban el alcanzar su ansiado objetivo...

Snif snif -olfateó Athan el aire- Lo malo de no tener el pañuelo es que ahora voy a tener que oler este desagradable olor de sangre en la niev... -Athan clavó su mirada en el niño- Sniff snif -olfateó de nuevo

—¿Athan? -se sorprendió Lumiere por la actitud de su compañero.

Athan de un potente salto se impulsó hacía la posición de Toe y Fang, el abuelo, que estaba en medio del niño y el pirata rapidamente se puso en guardia tras sentir las intenciones del Rinkusu

—¡¡NO HARÁS MÁS DAÑO A MI NIETO!! -le gritó Fang

—¡¡MISMO OLOR!! -gritó Athan empuñando con fuerza su machete

—¡Hasshoken: Hana Kikku! -Una patada golpeó directamente el machete de Athan, la fuerza fue tal que la trayectoria del capitán se desvió totalmente, saliendo despedido hacía uno de los costados.

—¡¡Fist!! -le gritó Athan- ¡¡Esto no es lo que parece!! ¡Estoy bastante seguro de que he encontrado el asesino!

—¡¡HAY OTRAS SOLUCIONES APARTE DEL ASESINATO!! -le recriminó Don Fist de un grito- ¿¡QUE PRETENDÍAS CON EL MACHETE!?

—¿Y ese? -preguntó Olympe al ver que Fist cargaba a un hombre herido en su espalda: Kiki Koko- ¿Ese no es el tipo que encontramos medio muerto al principio?

—Al parecer está aliado con el asesino -explicó Fist- En cuanto despierte podremos saber su identidad. Por tanto -Fist se volvió a dirigir a Athan- No hay necesidad de matar a nadie.

—Os equivocais... No es humano... -intervino Koko a duras penas

—¿Qué? -se sorprendió Athan al oir eso

—¿¡Koko!? ¿¡Has despertado!? -se sorprendió también Don Fist

—No es humano... No es humano... Es un monstruo... Un monstruo literal... -murmuró Koko con evidente terror en su voz- me dijo que si te mataba no haría daño a mi familia... Lo siento... Lo siento... No me di cuenta...

—¿U-un monstruo? -repitió Lumiere recordando lo que le contó Fang

—¿De que no te diste cuenta? -le preguntó Fist

—De que desde el primer momento... -dijo Koko- tenía pensado matarme...

Athan observó de nuevo a Fang y Toe —¡¿Mierda, el olor es el mismo, pero y si no es él!?

—Fist... ¿Que sabes tú sobre la leyenda del Wendigo? -le preguntó directamente Lumiere

—¿A que viene e-

Sin embargo el anciano no tuvo tiempo a responder, pues mientras estaban distraidos la ventisca les alcanzó, imposibilitando cualquier comunicación por el ensordecedor ruido de la nieve cayendo masivamente

—¡Mierd,a mierda! -se quejó Athan una y otra vez

—Arf arf arf -frente a Athan se encontraba una sombra que iba creciendo de tamaño rapidamente, hasta facilmente alcanzar los cuatro metros- Te llamabas Athan, ¿verdad?

—Primera vez que nos vemos directamente, asesino -contestó Athan- aunque si dieras unos cuantos pasos hacía delante estaría mejor, así podría ver tu fea cara.

—Oooh, no te preocupes, me verás enseguida -respondió el asesino

—¿Ya te quitaste la timidez? -pensó Athan preparando su machete- ¿Al fin podré verte?

—Sí, eso es, aunque aún sigo siendo un poco timido... y bueno... Tiendo a matar a quien me vea -le trató de intimidar el monstruo homicida

—Que curioso, a mi me pasa algo similar... -Athan se abalanzó sobre la bestia con machete en mano- ¡Tiendo a matar a los que se ocultan!

De la ventisca surgió una enorme zarpa que trató de cortar a Athan, pero este se agarró del aire para usarlo como soporte e impulsarse hacía arriba, evadiendo totalmente el ataque

—¿Aaaah? -se sorprendió el asesino al ver las habilidades de la Fruta Suka Suka- ¿¡Tu también eres un monstruo!?

—¡Asi es! ¡¡Espero que no tengas pesadillas conmigo!! -Athan golpeó con ambas palmas la nieve frente a el, mandándola hacía delante con gran fuerza e impactando al asesino que se hallaba oculto en la cortina de nieve

—Aagh... -musitó de dolor la bestia- ¡¡Crío asqueroso, te enseñaré quien es el rey de esta isla!! -la sombra que estaba oculta tras la nieve desapareció

—¿Se ha ido? -se preguntó extrañado Athan, sin embargo practicamente antes de que pasaran siquiera cinco segundos escuchó un potente ruido, un sonido que ya antes había escuchado, por lo que el Rinkusu instintivamente rodó a un lado

—¡¡Siksikà!! -el asesino pasó a una descomunal velocidad al lado suyo, levantando toda la nieve y dispersando durante segundos la ventisca a su alrededor, sin embargo la velocidad fue tal que Athan no logró ver como era.

—¡¡Lo sabía!! -pensó Athan tanto satisfecho como inquieto por el descubrimiento- ¡¡Usa los saltos para recorrer distancias gigantescas, por eso parece que se teletransporta, va tan rapido que puede ir del bosque al pueblo en tan solo unos segundos!!

—¡¡Siksikà!! -se escuchó de nuevo aproximándose a Athan- ¡¡Tu serás el primero en morir, y cuando acabe contigo no quedará nadie que pueda descubrirme!!

—Me temo que has elegido al peor contrincante posible -Athan enterró sus pies en el suelo y posicionó sus brazos hacía delante

—¡Te arrancaré el cuerpo de un mordisco! -gritó la bestia a punto de alcanzarle

Athan sin embargo le agarró antes de que le impactase, deteniendo totalmente su movimiento, la nieve salió disparada hacía atras por la enorme fuerza que se había generado cuando la gran velocidad del monstruo había colisionado con las manos del pirata

—N-no puedo mover la cabeza... -pensó el monstruo aterrado

Athan se encontraba agarrando los dos grandes colmillos de la bestia, uno de la hilera de arriba y otro de la hilera de abajo, impidiendo que la mandibula de la bestia pudiera moverse siquiera un centimetro.

—Al fin puedo ver tu feo rostro. -dijo Athan sonriendo- No se que clase de animal eres pero puedo asegurarte algo...

Athan le asestó una potente patada a la barbilla del asesino, colocándole los ojos en blanco y alzándole varios metros en el aire mientras tosía sangre—Estoy por encima en la cadena alimenticia.

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