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Capitulo 411: Inmóvil

Scal: ¡Aléjense de los civiles!

La mayoría de los piratas no tardan en ponerse a la defensiva y los marines se mantienen atentos a sus movimientos. Los preocupados mercaderes, no obstante tratan de evitar el conflicto hablando a favor de los criminales que los salvaron.

Mondragón:  Por favor, señor mío. Estas personas no han hecho nada para dañarnos, al contrario, solo nos han ayudado.

No obstante, ninguno de los marines se ve convencido y Scal y sus oficiales aún menos.

Scal: ¿Oh, en serio? ¿Entonces porque la llamada de emergencia?

Mercader: Bueno, si la hicimos…pero no fue por ellos, fue por los otros piratas.

Los mercaderes señalan al barco de los piratas Herb, en el cual están inconscientes y amarrados todos sus miembros.

Scal: Hmmpph… peculiar. ¿Qué opinan ustedes, oficiales?

Maverick: Opino que ambas bandas trataron de cazar a los mercaderes, pero pelearon por ver quién se quedaba por el botín y por eso solo queda una banda.

Mercader: Espere…eso no fue lo que…

Corla: ¡Mentiroso! ¡Ellos nos ayudaron y luego nosotros los ayudamos!

Mondragón: Corla, no…

La niña solo trata de defender a los que les ayudaron, pero su imprudencia solo hace que los marines saquen peores conclusiones.

Brunnhilde: Ósea que están aliados a estos criminales. Criminales que en su mayoría ostentan más de 10 millones de belies sobre sus cabezas.

Maverick: Eso es un crimen serio, ¿Saben?

Los mercaderes, en especial Corla y su padre se ponen aún más nerviosos con esa acusación hecha sobre ellos, pero Jean, que no desea que salgan mal parados,  toma la iniciativa y miente.

Jean: ¡Ya déjenlo, idiotas! El plan no funcionó. Pensé que estos mercaderes inútiles al menos nos servirían de tapadera…

Mondragón: ¿Qué?

Angélique: Shhh…síguele la corriente…

Big Bird: Corriente, corriente, Ahhh.

Con estas palabras, los marines nuevamente sacan sus propias conclusiones que implican dejar a los del Ave Azul como villanos.

Mayhem: ¡Malditos, los están extorsionando! ¡Los obligaron a hablar a su favor para ver si podían salirse con la suya!

Jean:…Ahmmm…si. Justo eso.

Corla: Pero no es cierto.

Katrina: Shhh…está bien…es lo mejor para ustedes...

Isabel: Desgraciados, aprovechándose de estas pobres personas. 

James: Si, si, somos terribles.

Viendo que los del Ave Azul no quieren que dejarlos en medio de la confrontación o meterlos en más problemas, a los mercaderes no les queda más que aceptar está mentira con pesar.

Mondragón: ¡Es cierto, nos están usando. Ayúdenos!

Scal: ¡Por última vez! ¡Aléjense de los civiles o los aplastaremos!

Los piratas solo se miran unos a otros con resignación. 

Samir: No nos van a dejar escapar, ¿verdad?

Taylor: Nope.

Evangeline: Y rendirnos obviamente no es una opción.

James: Absolutamente no.

Jean: Es evidente lo que hay que hacer, chicos.

Jean de inmediato se transforma a su forma híbrida y Bert le hace segunda. El resto saca armas, alza guardias y activa poderes, excepto por una persona, la cual, no tarda en llamar la atención de sus camaradas.

Evangeline: ¿Señorita Mia?

Es solo entonces que los piratas se dan cuenta de que su amiga de cabellos anaranjados esta sudando y temblando, sus pupilas están completamente dilatadas, su respiración es entrecortada y dolorosa y su color ahora raya en el blanco cadáver.

Katrina: ¿¡Mia!? ¿¡Estás bien!?

Angélique: ¿¡Que sucede!? ¿¡Que tienes!?

Pero la mujer no les contesta. Solo se queda viendo hacia los oficiales Marines con la expresión congelada y total, absoluta y completamente inmóvil.

Capitulo 412: ¿Quién?

Mia simplemente no puede dejar de temblar, incluso salen lágrimas de sus ojos, para seria preocupación de sus amigos.

Jean: ¡Mia! ¿¡Qué sucede!?

Mía: Fue él… hace ocho años… fue él…

Samir: ¿Quién?

Evangeline: ¿Hace ocho años?

Por la mente de Mia se atraviesan los recuerdos del peor día de su vida. El como Scal la golpeó y humilló, como su padre trato defenderla en vano, como lo molieron a golpes y las últimas palabras que le dijo antes de ser brutalmente ejecutado.

Mampoer: No tengas miedo…

Y entonces, súbitamente Mia se enciende en odio. Aún llora, pero son lágrimas de rabia y sus amigos están todavía más preocupados que antes.

James: ¡¡Mia!!

Mía: ¡Tu! ¡Tu mataste a mi padre!

La revelación pega con puño de hierro en los camaradas de la Bebedora. Sabían que el padre de su amiga había sido asesinado por un marine pero no esperaban encontrárselo. Los mercaderes también oyen con asombro, en especial Corla, quien hace menos de diez minutos había visto a su salvadora entristecerse por recordar la pérdida de su padre.

Corla: (para si misma) ¿¡Un marine mató a su padre?! ¡Pero…se supone que los marines son los buenos.

No obstante a los marines ni les viene ni les va lo que dice Mía. Mayhem, Maverick y Brunnhilde no saben de qué están hablando y no les importa tampoco. Isabel ha oído el discurso demasiadas veces y por su mirada de hastío, se puede notar que cree es una más del  “millardo de mentiras” de su antes amiga. Mientras que el aludido, Scal, no parece recordar de quién habla.

Mia: ¡Tu mataste a mi padre! ¡Lo asesinaste enfrente de todos!

Mez Scal: ¿Quién?

Mía: ¡A mi padre! ¡Hace ocho años! ¡En Isla Marshmallow!

Mez Scal: Eso no me dice nada, criminal. Durante mis años en Marshmallow, ejecute a más de un centenar de piratas

Mia: ¡A Mampoer! ¡Mampoer, el incendiario!

Al menos por un momento, el nombre resuena profunda y lejanamente en los recovecos de la mente del contraalmirante, pero al final, solo responde con algo que ya había dicho antes.

Mez Scal: ¿Quién?

Esto hace que Mia explote de coraje, lanzándose de frente hacia el oficial marine, con su puño en C bien listo para partirle la cara al hombre que ni siquiera recuerda como arruinó su vida.

Evangeline: ¡Señorita, Mia! ¡Espere!

Mia: (No tengo miedo, papá) ¡Zui Quan! ¡Estilo de la fuerza Interna!

Pero Scal no hace ni un esfuerzo por moverse. ¿La razón?  Porque Mía ni siquiera alcanza a acercarse a él, ya que antes de poder hacerlo, es enviada a volar por un potente estallido generado por Maverick y una de sus extrañas armas de fuego.

Maverick: ¡Blast Time!

Mía: ¡Ughhh!

Jean: ¡Mía!

La Bebedora se levanta con algunas quemaduras  lo suficientemente severas como para causar ámpulas en su piel. No obstante el dolor y el ardor, su ira no amengua, al contrario, se acrecienta, igual que la de sus compañeros al ver el agravio hecho a su amiga.

Mia: ¡¡MAALDITOOO!!

Jean: ¡Chicos! ¡Aplasten!

Big Bird: ¡Aplasten! ¡Aplasten!

Piratas del Ave Azul: ¡Roaaaaar!

Al ver que los criminales se están por lanzar al ataque, los alumnos de Scal se preparan para el combate, Isabel desenvaina su espada y Mayhem crea una usando sus poderes y el vial de mercurio que porta. Brunnhilde prepara sus tacos de hierro y Maverick carga sus armas. Pero cuando se disponen a enfrentar a los piratas, su sensei les hace una señal para que no lo hagan.

Scal: Aún no, señores y señoritas. En ajedrez, los peones avanzan primero. ¡Primera guarnición! ¡Acaben con los piratas!

Soldados de la Primera Guarnición: ¡Si, señor!

La primera guarnición,  encabezada por el sargento Mc'Kormack sale al ataque armados hasta los dientes. 

Mc’Kormack: ¡A ellos!

Katrina: Tch… por supuesto. Un montón de soldados rasos. 

Bert: Lo que faltaba.

Jean: Da igual, los aplastaremos a todos.

Una nueva batalla…

Capitulo 413: Juguete

La batalla se propaga rápido sobre el buque la Marine y el Ocean Spirit, mientras que los mercaderes solo observan desde la Serpiente de Fuego. La primera guarnición se lanza contra los piratas usando gran cantidad de rifles, trabucos y cañones manuales. 

Mc'Kormack: ¡Fuego!

Los del Ave Azul no obstante, se cubren fácilmente de esto gracias a las habilidades de Katrina.

Katrina: ¡Replicant  Fifty! ¡Living Wall!

Los clones reciben los impactos de bala hasta que sus enemigos tienen que recargar, tras esto, los piratas aprovechan para acabar con ellos de manera veloz.

Jean: ¡Ara Frein Fall! 

El peliazul toma a varios de los marines, vuela con ellos y luego los arroja por la borda. Angélique, mientras, se deshace de los que tiene cerca mientras de vueltas de carro. 

Angélique: ¡Spinning Heel!

Por su parte, Katrina crea un buen ejercito de sus clones armado con cuchillos y se ponen a lanzarlos uno tras otro, dejando a sus enemigos como alfileteros.

Katrina: ¡Circle of Death!

Del lado de Samir, este hace equipo con Taylor para derrotar a la mayor cantidad de enemigos posible.

Taylor: ¡Mummy's Curse!

Primero, el pelirrojo enreda a varios enemigos con cintas de la cabeza a los pies. Luego, Samir los corta usando sus Kruki.

Samir: ¡Shirotora Gari!

Varios Marines, caen derrotados por este método, cosa que Taylor celebra.

Taylor: Jaja, hacemos un gran equipo.

Samir: Si. Un gran equipo, jeje.

Mientras que el castaño se ruboriza por el cumplido de su compañero, los dos tiradores de la tripulación también hacen su propio equipo para derrotar de manera rápida y efectiva a los marines.

James: ¡Sticky Seven!

Marines: ¡Ahhhh! ¡Que es esto!

James: Haz los honores, Evangeline.

Evangeline: Ja con gusto.

La rubia dispara una única flecha a los marines pegados usando su dial de flama en su arco. La resina altamente inflamable los deja casi instantáneamente achicharrados.

James: Ja, bien hecho.

Mientras, Bert y Mia se deshacen de los enemigos a base de potentes golpes.

Bert: ¡Hog Smash!

Mia: ¡Estilo de la flauta larga!

Pero hay algo que no está bien en Mia. Sus ataques son más brutales de lo normal, incluso llegando al grado de derribar a un enemigo y seguir agarrándolo del cuello para molerlo a golpes.

Mía: ¡Enrollar! ¡Enrollar! ¡Enrollar! ¡Enrollar!

Bert reconoce que su amiga está yendo demasiado lejos así que procede a quitarla de encima del pobre marine.

Bert: ¡Mia, para por favor!

Mia: Joder, Bert. Suéltame.

Bert: ¡Mia, cálmate!

Mia: ¡No me voy a calmar! ¡No mientras ese asesino este aquí! Solo míralo, actuando como si nada pasará. De seguro ya tiene planeado como nos va a asesinar a todos.

Y es cierto lo que la Bebedora dice, Scal está simplemente ahí, sentado en una mesita y disfrutando de una taza de té junto a sus aprendices, los cuales también consideran raro ver a su sensei tan calmado.

Scal: Ahhh, nada como una buena taza de té negro.

Isabel: Señor, no es por interrumpir su te, ¿¡pero no deberíamos hacer algo con los del Ave Azul!?

Mayhem: ¡Están aplastando a los soldados!

Brunnhilde: ¡ Esos tipos son peligrosos!, ¿¡Qué estamos esperando?!

Maverick: ¡Yo digo que los volemos en pedazos!

Scal: Todo tiene una razón de ser. Ahora mismo, los dejo tener la sensación de que todo está bajo su control, hacerles creer que pueden ganar.

No pasa mucho tiempo antes de que la primera guarnición sea completamente derrotada, ante esto,  los Piratas del Ave Azul desvían su atención a los oficiales, que se disponen a levantarse de la mesa y luchar, pero Scal nuevamente los detiene.

Mia: ¿¡Qué pasa, maldito!? ¿¡Que esperas para matarnos!?

Scal: Si creen que me voy a ensuciar las manos con ustedes tan pronto, se equivocan. ¿Por qué no mejor no jugamos un rato? 

Jean: No estamos aquí para tus juegos.

Scal: Ay, por favor , no sean tan groseros. Incluso traje un juguete para ustedes.

Piratas del Ave Azul: ¿Juguete?

De la cabina del enorme navío de la marine se oyen unos entonces pasos que hacen retumbar el suelo segundos después, se aprecia una silueta humana enorme y unos ojos brillantes que anticipan algo muy malo. 

Evangeline: ¿Quién es…?

Pero antes de que siquiera puedan terminar de preguntárselo, la figura alza una mano y dispara un proyectil de luz, causando una terrible explosión que los piratas apenas y pueden esquivar.

James: ¿¡Que demonios fue eso!?

La figura termina de salir de las sombras, un hombre enorme con sombrero de orejas de oso, chaqueta negra, mirada inexpresiva y una mano con un agujero que despide humo. 

El juguete de Scal entra al campo.

Capitulo 414: Amenaza a la existencia misma

Los Marines solo observan como la temible mole se dirige hacia los piratas. Scal, Maverick y Brunnhilde se ven deleitados, mientras que Isabel y Mayhem se tornan serios.

Maverick: ¡WOW! ¡Siempre quise ver uno de estos de cerca! ¿¡Cómo lo consiguió, sensei!?

Mez Scal: Uno tiene sus influencias.

La ominosa figura se yergue sobre los del Ave Azul. Aunque su rostro no denota ninguna expresión, algunos de los piratas se dan cuenta muy pronto de que se encuentran en una situación de crisis, y no pueden evitar sentir algo de temor, pues reconocen a la persona, o más bien ser, que tienen en frente.

Evangeline: ¿Quién demonios es el?

Big Bird: ¿Quién demonios? ¿Quién demonios?

Samir: No es un él, es un eso. Vi decenas de estos en la transmisión de la ejecución de “Puño de Fuego” Ace. 

James: Yo también oí de ellos. Acababan a los aliados de Barbablanca por centenares. Esto es un…

Jean: …Pacifista.

Mez Scal: Veo que están bien informados. Pero no importa, no les servirá de nada saberlo. ¡PX-15!

El aludido, con sus temibles ojos brillantes, dirige la mirada hacia los piratas, quedándose está fija en Bert.

PX-15: “El Jabalí del Mar” Bert Buster. Recompensa: Cuarenta millones de belies.

Bert: ¡¿Huh!?

Tras decir el Pacifista esta única frase, abre la boca, la cual comienza a brillar.

Evangeline: ¡Bert! ¡Muévete! ¡Ahora!

El Pacifista dispara otro de sus temibles rayos de luz directo hacia el carpintero. Bert alcanza a esquivar de un salto gracias a los poderes de su fruta aunque de milagro, mientras que el rayo cae en el mar, creando un pequeño tsunami que mueve violentamente las tres embarcaciones.

Bert: Joder, por poco.

Pronto, Px- 15 reanuda su ataque, esta vez usando su mano para apuntar hacia el resto de los del Ave Azul, que se encuentran en su mayoría al borde de la cubierta de estribor del navío de la marine.

Jean: ¡Joder! ¡Muévanse todos!

Todos se quitan del camino como pueden. Jean y Big Bird salen volando, Mia y Samir corren tan rápido como pueden hacia la popa y el resto, al no saber a dónde correr o que hacer, se tiran por la borda, aunque Katrina y Taylor se evitan el convertirse en martillos, aferrándose inteligentemente a las barandas con sus poderes, quedando a centímetros del agua.

Katrina: ¡Monkey Chain!

Taylor: ¡Rapel!

Jean comprende rápido que la monstruosidad que tienen en frente no va a parar hasta matarlos e intentar escapar sería imposible.

Jean: Cómo lo imaginé, esta cosa nos las va a poner negras. 

Big Bird: Negras. Negras.

Jean: En ese caso solo nos queda una opción.

El peliazul volador se aclara la garganta y luego se dirige a sus camaradas bajo el.

Jean: ¡A ver señores y señoritas! ¡Creo que ya se dieron cuenta todos de la situación y lo mala que es para nosotros! ¡Nuestra única opción es acabar con esta porquería, así que denle con todo! ¡Entendido!

Los piratas no tienen ni que pensarlo, solo responden fuerte con un...

Piratas del Ave Azul: ¡Entendido!

Esta forma de actuar de Jean interesa bastante a Scal, pues reconoce en el muchacho una cualidad peligrosa: liderazgo. 

Scal: Hmph…veamos cómo se desenvuelve.

Los piratas, por su parte al oír la orden de su capitán, salen del agua los que estaban en ella y luego, junto al resto de sus camaradas, preparan sus mejores armas, golpes y técnicas para enfrentar al terrible ser que amenaza su misma existencia.

Jean: ¡Contra el! ¡Ahora!

Piratas del Ave Azul: ¡Roaaaaar!

¿Todos contra uno y aún así en desventaja?

Capitulo 415: Irrompible

Jean: ¡Ara Schlitz!

Jean intenta rebanar al enorme enemigo suyo con sus garras, pero estas apenas y le rasgan la ropa. Tampoco le da tiempo de intentar otra cosa puesto que este le dispara un rayo desde su boca, que afortunadamente logra esquivar, perdiéndose el ataque en el cielo.

Big Bird: ¡Ataquen! ¡Ataquen!

El ave azul, por su parte, ha logrado hacerse de un pequeño ejército de gaviotas y pelícanos, comandándolos al mismo tiempo para que circulen a la cosa que los ataca. Por desgracia, otro rayo desde la boca del Pacifista hiere de gravedad a algunas de las aves y obliga a las otras a dispersarse paras no ser alcanzadas por la explosión.

Big Bird: ¡Retirada! ¡Retirada!

James: ¡Yellow Star-Vulcan Blast!

El tirador dispara un diminutisimo proyectil que genera una enorme explosión al impactar al pacifista. No obstante, al disiparse el humo, este revela estar completamente inafectado.

James: ¿¡Es en serio!?

El Pacifista dirige entonces su vista hacia el, lanzando uno de los láseres de sus manos de forma tan veloz que aunque el rubio intenta correr, este le roza la espalda, causándole una larga herida sangrante.

James: ¡Ughhh!

El Pacifista se dispone a disparar una vez más, pero es distraído por Angélique y Mia, las cuales se proponen atacarlo con su Heel Slayer y su Zui Quan en la cabeza.

Angélique: ¡Axe Heel!

Mia: ¡Estilo de Pierna Doble!

Por desgracia, el Pacifista es tan impresionantemente duro, que ambas se lastiman la pierna por el retroceso. Siendo presas fáciles, PX-15 desvía su atención hacia ellas, disponiéndose a dispararlas con sus rayos letales.

Angélique: ¡…!

Mia: ¡Maldición!

Katrina: ¡Déjalas en paz! ¡ Replicant Forty! ¡Body Guard!

La chica crea una masa de clones que se interponen entre sus amigas y el temible enemigo que la acecha, mientras que la Katrina verdadera se dispone a ayudar a sus camaradas a levantarse. No obstante, aunque ese número de clones podría protegerlas de una guarnición de la marine entera, no es suficiente para detener los láseres del Pacifista, que las dispara y las hace volar al mar con la explosión resultante.

Katrina, Angélique y Mia: ¡Kyaaaaahhhh!

Evangeline: ¡Señoritas! 

Samir: ¡Chicas!

Con alivio, la inventora y el herrero ven que Mía y Angélique sale del agua con Katrina a cuestas, pues ha perdido todas sus fuerzas por el mar. Tras tomarse ese segundo para asegurarse del bienestar de sus amigas, el castaño y la rubia lanzan cada uno un ataque.

Evangeline: ¡Holy Trinity!

Samir: ¡Shirotora Gari!

La inventora dispara tres flechas mientras que el herrero ha enviado un tajo cruzado con sus Kukris, pero nuevamente, esto ni siquiera afecta al Pacifista, lo que es más, los ataques le rebotan, para sorpresa (y horror) de los piratas.

Evangeline:¡Cada una de esas flechas es capaz de atravesar paredes de lado a lado…y simplemente le rebotaron...

Samir: ¿De qué…de qué está hecha esta cosa?

El Pacifista lanza otro láser que ambos piratas intentan esquivar y tienen éxito, pero solo de forma parcial, pues accidentalmente, hacen que el rayo que no les dio, le de al Ocean Spirit a sus espaldas, causando un terrible agujero en la cubierta de popa y dañando las mesanas.

Bert: ¡Desgraciado! ¡Ese es mi barco, estúpido!

El hombre Jabalí, en su furia, utiliza una de sus mejores técnicas, saltando hacia el Pacifista, echando los brazos para atrás y disparando sus pezuñas en un potentísimo golpe.

Bert: ¡Hog Meat Tenderizer!

El golpe literalmente deja sumido parte del abdomen de PX-15 y logra hacerlo tambalearse, por desgracia, el Pacifista no se tarda en contratacar, mandándolo a volar con otro estallido generado de su mano.

Bert: ¡Waaaaaahhh!

El ataque deja seriamente herido el brazo izquierdo del pirata veterano. El Pacifista se dispone a rematarlo pero Taylor le retiene con decenas de cintas antes de que pueda hacerlo.

Taylor: ¡Anaconda Strings!

Pero lo que el médico no considera, es que el Pacifista usa sus cintas en su contra, tomándolas para lanzarlo contra la cabina de Spirit, lo que deja un terrible agujero en la madera y al pelirrojo lleno de astillas.

Taylor: ¡Ughhh!

La situación es mala. Solo un ataque ha logrado dañar al Py los piratas en cambio, están en su mayoría heridos.

Angélique: Esto no está funcionando, nuestros ataques son piquetes de mosquito para el.

Evangeline: ¡Pero el ataque del Señor Bert si funcionó! ¡Solo necesitamos más potencia!

Katrina: ¡Eso es! ¡Tengo una idea!

La jovencita sale corriendo hacia el pirata, ante la mirada preocupada de sus camaradas que ven el acto como demasiado temerario.

Angélique: ¡Katrina! ¡Espera!

La chica crea medio centenar de clones y los envía a su alrededor mientras se mueven de un lado a otro, perdiéndose la original entre ellos. Luego, todos se lanzan hacia el Pacifista con la intención de distraerlo y poder acercarse a él para poder hacer una copia de el.

Katrina: (para si misma) Solo necesito tocarlo y tendremos esto ganado.

PX-15: Katrina “La Llorona” Recompensa: 21 millones de Belies.

Katrina: ¿Huh? 

Evangeline: ¡Katrina, sal de ahí!

De un rayo de su mano, Katrina y todos sus clones salen volando. Las copias simplemente se desintegran mientras que la real cae con fuerza, gravemente herida de la cabeza y apenas consciente.

Katrina: (¿Qué... que sucedió?)

La chica es incapaz de levantarse y el Pacifista lo detecta, por lo que se dispone a ultimarla de manera definitiva.

Angélique: ¡Katrina!

Jean: ¡Ara Zergliederung!

Valiéndose de su forma Harpyie, Jean da un zarpazo que esta vez , daña seriamente al Pacifista, el cual comienza a sacar algunas chispas de los tajos dejados. Acto seguido, el Peliazul toma a su amiga para quitarla del peligro inmediato.

Jean: ¡Ya estoy harto de esa cosa! ¡Chicos! ¡Hay que ponernos realmente serios!

Capitulo 416: Con todo

El Pacifista se queda un segundo quieto mientras emite chispas, lo que esta vez si llama la atención de los oficiales y particularmente la de Scal, que se había mantenido al margen hasta el momento y que no se ve muy contento, al contrario de su actitud calmada de antes.

Mez Scal: Logró dañar al Pacifista…Hmphh…

Los piratas, por su parte, no pierden el tiempo para atacar al enorme Cyborg. Tras poner a Katrina “a salvo” en el Ocean Spirit, Jean vuelve a arremeter con todo lo que tiene.

Jean: ¡Ara Zergliederung! 

El hombre-arpía lanza otro zarpazo hacia el Pacifista, esta vez dañando una de sus piernas. Por desgracia, Jean vuelve a sufrir los estragos de esta forma de su fruta, dislocándose la muñeca por el retroceso.

Jean: ¡Aghhh! ¡Maldición!

El Peliazul se queda tratando de acomodarla de nuevo, lo que hace que el Pacifista vuelva a apuntarle con el láser de su boca. No obstante, la velocidad de vuelo que tiene le permite escapar a tiempo, mientras que sus camaradas lo atacan a sus propias maneras.

Bert: ¡Hog Jawbone!

Usando la misma fuerza con la que  ha logrado dañarlo antes, Bert da una coz al pacifista en una de sus mejillas, logrando sacarlo de balance. Mientras, Mia se empina su botella entera de licor, quedando algo ebria al instante y luego lanzándose para atacar.

Mia: *hic* ¡Estilo de la Fuerza Interna!

La mujer logras asestar un potente golpe a la pierna dañada de su enemigo, causando aún más daño. Si bien, igual que antes , se lástima al golpear a la mole de metal y carne, la cantidad de alcohol en su sistema le ayuda a no sentirlo tanto.

Mía: Ja.*Hic* Funcionó 

El Pacifista se arrodilla debido al ataque, pero pronto se vuelve a levantar y lanza otro rayo, que la Bebedora y el carpintero apenas y logran esquivar y el cual vuelve a dañar el Ocean Spirit.  Ante esto, Samir empuña sus Kukris con mucha fuerza primero una onda cortante y luego otra.

Samir: ¡Mayonaka Kogeki! ¡Mangetsu Kogeki!

Los cortes en blanco y negro dejan un tajo en forma de cruz en el pecho del Pacifista, dejando al descubierto varias de las máquinas que le hacen funcionar. Samir se prepara entonces para huir de un rayo, pues es lo que ha hecho la mole hasta ahora tras ser atacada, pero inesperadamente, el Pacifista le da un puñetazo, mandándolo hacia el navío de los mercaderes.

Samir: ¡Gahhh!

Mercader: ¡Santo cielo! ¡Viene hacia acá!

El Pacifista salta hacia el navío civil y se dispone a disparar ahí, poniendo en riesgo a sus tripulantes que están justo detrás y que nada tienen que ver en su pelea .Al ver esto, Evangeline toma su Jet Board y desde el agua, dispara flechas para llamar la atención de PX-15 y salvar a su compañero y a los civiles.

Evangeline: ¡Ven acá, máquina inmunda!

El Pacifista comienza a seguirla para lanzarle rayos, mientras que algunos de los aprendices de Scal observan con seria curiosidad.

Mayhem: ¿Acaso protegieron a esa gente?

Isabel: No dejes que te engañen, amigo mío. Solo se protegen a si mismos.

El Pacifista continua intentando disparar a Evangeline, pero de forma casi milagrosa y gracias a su Haki, logra esquivar todos los disparos. Estos causan un fuerte oleaje artificial pero Evangeline, como toda una experta, se queda de pie en su tabla, saca varias flechas hechas completamente de un metal raro y cambia el dial de su arco por uno de flama.

Evangeline: ¡Seven Deadly Sins!

Siete flechas llameantes se incrustan en el pecho y extremidades del Pacifista, causando aún más chispazos en su interior. No obstante, para poder disparar, la chica deja de moverse, lo que hace que el Pacifista casi le de con un contraataque casi inmediato.

PX-15: Evangeline “El Querubín”. Recompensa: Doce millones de Belies.

El Pacifista ya está triangulando la posición de la chica en el agua para lanzar un ataque fulminante, pero súbitamente, su visor es totalmente oscurecido de la forma más inesperada.

Big Bird: ¡Toma eso! ¡Toma eso!

El ave, que ha optado por pelear solo y no causar la muerte innecesaria de otro ser vivo, utiliza su ataque más antiguo y aparentemente más estúpido: lanzar sus desechos a los ojos, lo cual, de manera increíble, funciona.

Big Bird: Bomba de mierda, bomba de mierda.

James: Bien hecho, pájaro inútil. ¡Ahora me toca a mí!

El tirador tuerto carga su arma hasta la Estrella Amarilla y le carga una munición completamente nueva, para poder disparar después una bala que se torna en un horrendo rostro.

James: ¡Yellow Star- Specter Pierce!

De no ser porque el Pacifista se mueve en un intento por aclarar su campo de visión, el disparo probablemente le hubiera perforado la cabeza, pero en lugar de eso, este solo le roza del lado de la sien, dejando parte del metal al descubierto y haciendo que el Pacifista se mueva errática y peligrosamente.

James: Uy, creo que lo averíe.

El Pacifista dispara aleatoriamente hacia el horizonte, los navíos y el cielo. Pensando en que deben acabar la cosa pronto, Angélique sobrecalienta sus tacones al rojo vivo y luego pide a Jean que la lleve a gran altura.

Jean: ¡¿Estás segura de esto!?

Angélique: ¡No! ¡Pero no hay otra forma!

Mientras, Taylor vuelve a sacar una inmensa cantidad de cintas de enorme talla que usa para intentar constreñir a su enemigo, jalándolo con toda la fuerza que le permite su cuerpo, e incluso haciéndose sangrar por la nariz del esfuerzo.

Taylor: Ughhh…Ughhh… ¡Hydra Head!

Pero el esfuerzo resulta dar sus frutos, y pronto se le unen varios de sus camaradas para ayudarlo a detener a la mole tecnológica, mientras que Angélique ejecuta finalmente su ataque.

Angélique: ¡Heel Meteorite!

La chica hunde sus tacones ardientes en la cabeza del Pacifista, haciéndole escupir una suerte de sangre o aceite por la boca y doblandolo por completo. La máquina está por caer, y sabiendo esto, Jean decide dar el golpe fulminante.

Jean: ¡Ara Umkehrung!

El hombre ave toma al pacifista por la cabeza y le da la vuelta por completo, estrellándolo el suelo y dejando un cráter, para luego dar un terrible tajo con ambas manos.

Jean: ¡Ara Style- Scharfrichter Axtklaue!

El tajo literalmente separa la cabeza del Pacifista de su cuerpo, dejándola solo colgada de lo que bien podrían ser cables o cartílagos. Al mismo tiempo, sus ojos se apagan para no encenderse más, lo que causa el júbilo de los piratas.

James: ¡Ja! ¡Lo logramos!

Big Bird: ¡Lo logramos! ¡Lo logra…!

Pero el festejo no dura mucho, pues de pronto se oye un estallido y tras este, Big Bird cae al suelo, inconsciente y con el ala derecha parcialmente calcinada.

Jean: ¡Big Bird!

Es solo entonces cuando los piratas ven a Maverick, sonriendo mientras una de sus armas humea y recuerdan que aún tienen a cinco grandes problemas en frente.

Ni siquiera cerca de la victoria...

Capitulo 417: Un ultimátum imposible

Los piratas observan como Big Bird hace en el suelo, gravemente herido y con la piel y las plumas literalmente fundidas. Las reacciones de estos se dividen en tres: los que están horrorizados, los que no pueden no reaccionar y los que están furiosos, siendo este último caso, en donde entra James.

James: ¡Desgraciado, hijo de p#$&! ¡Nadie se mete con Big Bird excepto yo! ¡Yellow Star-Brutus Strike!

El cazador dispara hacia Maverick un proyectil particularmente potente que al avanzar toma forma de un puño. Por desgracia, este nunca llega a su destino, pues es partido a la mitad de un tajo de la espada de Isabel.

Isabel: ¡Tigridia Gash!

Las dos mitades de la bala acaban por impactar el mar, generando dos grandes torrentes verticales acompañados por una intensa luz amarilla. Ante esa vista, Maverick lanza un silbido de admiración.

Maverick: Vaya. De la que me has salvado Isabel. Claro que podría haberla esquivado simplemente, pero te gusta alardear.

Isabel: De nada.

Tras la derrota de PX-15, no sólo el par de capitanes se ha levantado listo para la lucha. En la mesa de té, la Comodoro Brunnhilde y el teniente Mayhem también se alistan para pelear, mientras que Mez Scal simplemente camina hacia los restos destrozados del Pacifista.

Scal: Tch… está completamente destruido. ¿Ahora como se supone que lo regrese al Doctor Vegapunk. El señor Sentomaru seguro se molestará también.

Su altivez al caminar molesta bastante a los piratas, pero a Mia más que a nadie. Esta casi se destroza la mandíbula por lo fuerte que aprieta los dientes al ver que el Contralmirante ahora les habla de manera directa, mientras camina sobre el pecho del Pacifista.

Scal: Pero bueno, que se le va a hacer. La verdad es que esperaba completamente este resultado, pero creí que al menos la batalla duraría más, y que al menos uno de ustedes acabaría muerto. La verdad es que una herida de gravedad es poca cosa para estas dichosas máquinas de las que se jacta Vegapunk. Parece que yo y mi gente tendremos que ocuparnos personalmente.

El hombre baja de un brinquito y sigue caminando hasta tener a los piratas a escasos cinco metros de él.

Mez Scal: Pero no tiene porqué ser así. Les doy un ultimátum, Piratas del Ave Azul. Si luchan, todos morirán. Pero si eligen no pelear…solo morirá la mayoría

Angélique: Tsk… ¡Loco bastardo! ¡Nos matará de igual forma!

Jean: ¡Como si fuéramos a dejar que eso….!

Mía: ¡Antes te mataré yo a ti!

La Pelinaranja se dispara contra el hombre que asesinó a su querido padre en un acto de estúpida impulsividad. Ante ello, Scal sonríe y alza el brazo para lanzar alguna clase de ataque, no obstante, de un salto, Isabel se pone entre los dos.

Isabel: Lo lamento, sensei. Pero ella tiene asuntos pendientes conmigo.

El contralmirante entonces, hace una señal a su aprendiz, expresando que le cede a su actual rival.

Scal: Proceda entonces.

Las ex-amigas se quedan cara a cara unos segundos, con miradas completamente ensombrecidas por la furia.

Isabel: Nos volvemos a encontrar, traidora.

Mía: ¡¿A quien le llamas traidora, traidora!?

Con puños y espada alzados, las dos empiezan a batirse en combate. Mientras, los miembros restantes del Ave Azul, así como los oficiales Marines, chocan miradas. El aire se tensa incluso mientras empieza a decidirse quien enfrentará a quien.

Mayhem: Yo quiero al par rubio.

Maverick: Pero son tiradores, y eso es más mi cosa, ¿sabes?

El capitán alza sus armas como queriendo expresar que el es mejor para el trabajo, pero Mayhem no cede, sacando su vial de mercurio y formando, a diferencia de su última batalla, una hoja larguísima y muy bien formada.

Mayhem: Los dos me la deben y van a pagarla con creces.

James: Ja. Ven e inténtalo.

Evangeline: Va a fracasar en su cometido.

Maverick: Ok, ok. Te los dejo. Tch. Creo que se dejan llevar demasiado por las venganzas personales, ¿verdad Brunnhilde?

Pero su compañera y superior no le responde.

Maverick:¿Brunnhilde?

El motivo, está ya ha salido a pelear contra Angélique, y se están batiendo en un duelo de patadas. La pelirroja intenta una giratoria circular, pero Brunnhilde la detiene.

Brunnhilde: ¡Tekkai!

La dureza del cuerpo de la marine hace retroceder Angélique y hace una apertura para que la rubia ataque.

Brunnhilde: ¡Así…!

No obstante, antes de poder hacerlo, recibe un cabezazo de la forma animal de Bert.

Bert: ¡Ni siquiera te atrevas!

Brunnhilde: Tch…¿que los del Ave Azul solo saben pelear en parejas?

Maverick se ve algo decepcionado de su compañera, pero no tarda en encontrar en que divertirse, pues Samir y Taylor están frente a él.

Maverick: Bueno, ya que los otros están ocupados con sus venganzas. ¿Qué tal si jugamos un poco?

Taylor: Ya verás tú quien juega con quien.

Samir: ¿Por qué los marines son tan violentos? Tsk.

Los únicos que quedan sin oponente son Scal y Jean. Este último se encarga de poner a Big Bird junto a Katrina en la relativa seguridad del Ocean Spirit y luego se torna en Gold-Blaue Harpyie nuevamente.

Scal: Has demostrado ser todo un problema, niño. Tu y tus amigos. Los siento, pero mi deber es ¡Acabar con tu vida!

Jean: ¡Quiero ver que lo intentes!

Los líderes de ambas facciones se enfrentan…

Capitulo 418: Intenso

Brunnhilde: ¡Tekkai: Rin!

La mujer marine con el cuerpo endurecido, va destrozando todo a su paso mientras gira, intentando alcanzar a Angélique y Bert. Por fortuna, ambos logran esquivarlo, para luego contratacar con fuertes ataques.

Angélique: ¡Swing Heel Strike!

Bert: ¡Hog Chops-Whole Ribcage!

Brunnhilde: ¡Tekkai Gou!

La Comodoro logra resistir ambos ataques al endurecer su cuerpo, aunque estos hacen mella en ella.

Brunnhilde: Ugh…¿Es …es todo lo que tienen?

Mientras tanto,  Taylor y Samir se enfrentan a Maverick. El medico intenta lazarle los brazos con sus poderes, mientras que  Samir le lanza potentes cortes.

Taylor: ¡Coral Grab!

Samir:¡Mangetsu Kogeki!

No obstante, aunque logra aferrarle los brazos, estos todavía están bien prendados a sus armas, y dando un fuerte tirón para redirigir sus brazos, el capitán marine dispara con trabuco y lanzagranadas a la par.

Maverick: ¡It's Burning Time!

Afortunadamente, Samir alcanza a prevenir el ataque, jalando a Taylor por la camisa y pegándolo a él y a si misma contra el suelo, mientras una andanada de fuego vuela sobre sus cabezas e incluso les chamusca el cabello.

Samir:  *jadeo*¿Estás bien?

De la nariz de Taylor escurre un poco de sangre. Lleva un rato sobreesforzandose y su cuerpo da señas externas de ello. No obstante, Taylor simplemente se limpia con un paño de su creación y vuelve al ruedo.

Taylor: *jadeo* Si, estoy bien. ¡Hay que seguir!

En otra parte del campo de batalla, James y Evangeline enfrentan a Mayhem. Si bien, antes estaban confiados por su anterior victoria ante el, esto no tarda en cambiar, pues Mayhem parece haber mejorado mucho desde su último encuentro.

James: ¡Yellow Star - Dancing Danger!

El rubio dispara un proyectil que aparentemente va hacia Mayhem de frente pero que súbitamente da un giro a su alrededor y para impactar le en la espalda. Mayhem, no obstante, gira con el disparo y lo destroza de un tajo de su espada de mercurio.

Mayhem:  ¡Quicksand!

Tras el tajo, Mayhem toca las tablas sobre las que el cazador está parado y las vuelve un líquido, haciendo que James se hunda de la cintura para abajo.

Mayhem: ¡Solidify!

Luego, vuelve a hacer ellas sólidas, dejando a James atrapado y a su merced.

Mayhem: ¡Hydrargirum Slash!

Evangeline: Heaven's Door!

La mujer alada dispara dos flechas hacia Mayhem antes de que este pueda cortar a James. Una de ellas falla pero la otra logra rajarle el costado.

Mayhem: ¡Ughhh!

Acto seguido, la inventora carga una flecha verde en su arco y la dispara al suelo que circunda a James.

Evangeline: ¡Devil Spit!

El disparo disuelve la madera, permitiendo a James liberarse de la trampa de Mayhem.

James: Gracias.

Evangeline: Ni lo menciones. Aún tenemos mucho que hacer. 

James: Cierto. ¡Yellow Star-Matador Fury!

Evangeline: ¡Eros Sting!

Mayhem: Tchh...

Haciendo gala de gran agilidad y velocidad, Mayhem esquiva el tiro de James como si se enfrentará a un toro de lidia verdadero. El ataque de Evangeline parece que si va a darle pero este simplemente pone la mano en dirección de la flecha, evaporándola cuando hace contacto.

Mayhem: ¡Mist Shield!

Evangeline: ¿pero que…?

Mayhem: He mejorado desde la última vez que nos vimos, criminales.

Las batallas se vuelven más y más intensas.

Capitulo 419: Pierna Lisiada/Agua metálica

Mientras tanto…

Isabel: ¡Dahlia Thrust!

Mia: ¡Tambalear!

La capitana de la marine intenta lanzar una potente estocada a la Bebedora, pero esta se vale de su ágil técnica de evasión y desorientación para esquivar. 

Isabel: ¡Maldita sea, deja de moverte!

Mía: ¡Tú vas a dejar de moverte! 

Isabel: ¡Poinsettia Slash!

La marine intenta rajarle los pies pero Mía, esquiva con una voltereta invertida. Ante esto, Isabel trata de cortarla por la mitad.

Isabel: ¡Tigridia Gash!

El tajo es potente, pero Mia logra evitarlo en su mayoría. Lo único que no se salva es su cabello, que queda todo disparejo mientras mechones caen al suelo.

Mía: ¡Maldición! 

Furiosa por perder su querida melena anaranjada, Mía toma su botella de licor y le da un trago para luego sacar el mechero que lleva oculto entre los senos y usarlo para escupir el alcohol que lleva en la boca.

Mía: (¡Aliento de dragón!)

Una enorme llamarada se extiende hacia el rostro de Isabel, alcanzando a chamuscarle el cabello y las cejas 

Isabel: ¡Me lleva! ¡Aghh!

Desorientada, la mujer lucha por apagarse, por lo que no ve venir el ataque de Mía, que echa toda la espalda para atrás y regresa hacia adelante como resorte para impulsar un puño.

Mía: ¡Estilo de la Cadera Vencida!

El golpe le rompe la  boca a Isabel y la hace escupir la sangre que mana, manchando su capa y su vestido, además de hacerla enloquecer de rabia.

Isabel: ¡Aghh! ¡Maldita bastarda! ¡He sido muy indulgente contigo!

Mía: No me quieras poner un título que te pertenece. Después de todo lo que yo y papá hicimos por ti, aún así le creíste a Scal.

Isabel: Fue un accidente. Scal-sensei me lo aseguro.

Mía: ¡Fue una ejecución, maldita sea!

Isabel: ¡Ya cállate! ¡Orchid Drill!

La mujer hace rotar su espada y lanza un estoque que atraviesa de lado a lado la pierna derecha de la Bebedora.

Mía: ¡KYAHH!

La mujer cae al suelo sangrando tan profusamente que literalmente dispara chorritos de la sustancia carmín. No obstante, de algún modo, se vuelve a levantar, arroja su botella lejos y usa la bolsa de tela como una venda improvisada para su pierna mientras recuerda a su padre, y la lección de batalla final que este le dio.

Mampoer: Ya has dominado todos los estilos menos uno. ¿Lista para aprenderlo?

Mía: ¡Claro que sí!

Mampoer: Bien. Primero lo primero. Este estilo es solo una medida de última emergencia. Agotará toda tu energía rápidamente y es doloroso de usar.

Mía: Entiendo.

Mampoer: Este se llama…

Mía: ¡Zui Quan! ¡Estilo de la Pierna Lisiada!

Mía alza su pierna herida hasta la altura de su cara y la dobla, mientras que su pierna se mantiene permanentemente fija al suelo y alza los brazos en una pose inusual, para luego asestar una brutal patada a Isabel que casi le revienta los tímpanos.

Al mismo tiempo...

Jean: ¡Ara Schlitz! ¡Ara Schlitz!

Jean se encuentra enfrentándose a Mez Scal. Transformado en su forma híbrida normal, intenta lanzarle un zarpazo. Scal, no obstante, esquiva todos sus intentos solo con dar brinquitos hacia atrás.

Scal: Por favor. Creí que dijiste que te podrías serio antes.

Jean: ¿Quien dice que no voy en serio? ¡Ara Fubtritt!

El Peliazul intenta patear el rostro de Scal pero este simplemente mueve la cabeza hacia un lado.

Scal: Bueno, uno diría que comparado con decapitar a un pacifista,  lo que acabas de intentar contra mi es risible. Pero como quieras, si no quieres luchar en serio, yo lo haré.

Acto seguido, Scal adopta una pose de batalla peculiar, doblando su brazo derecho hacia sí mismo como si tomara impulso. A Jean le parece familiar la pose, pues es similar a la que vio en su batalla contra Avo, justo antes de que está fuera a lanzarle balas hechas de pura agua.

Jean: (para si mismo) ¿Acaso el va a…? No. No es posible…

No obstante, para completa sorpresa de Jean, Scal realiza no solo una pose similar a la de Avo sino que logra efectuar la misma técnica de alguna manera. 

Mez Scal: ¡Silvery Rain!

Por la sorpresa, Jean solo alcanza a cubrirse doblando las alas sobre su cuerpo. Si bien, la técnica es similar a la de Avo, duele mucho más.

Jean: ¡Uggggh!

Las alas del Peliazul sangran, mientras esté se pregunta como Scal pudo hacer una técnica propia de un gyojin. Pero entonces se da cuenta de que mezclado con su sangre hay un líquido plateado escurriendo.

Jean: ¡Esto…esto no es agua!

Mez Scal: ¡Silvery Rain!

El Contralmirante repite la técnica, pero esta vez Jean alcanza a notar que la mano de Scal se vuelve plateada y empieza a escurrir el mismo material que estaba junto a su sangre. Jean se torna entonces a su forma Engel y esquiva, pero por muy poco.

Jean: ¡¿Cómo no lo noté antes!? ¡Eres un usuario, así es como puedes imitar a los gyojin!

Scal: Eres inteligente, Pluma Azul- Dorada. No solo definiste la fuente de mi ataque sino también la inspiración del estilo de mi técnica. Si, soy un usuario. Comí la Fruta Gari Gari, la fruta del galio.

Jean: ¿Galio?

Scal: Un metal muy impresionante. Sólido a temperatura ambiente pero se derrite con el calor humano. 

El Contralmirante cubre su brazo derecho con el metal escurriéndole y en su brazo izquierdo crea lo que parece ser una espada de aspecto increíblemente afilado.

Scal: ¡Déjame mostrarte, criminal! ¡Silvery Rain!

Jean tiene que volar una vez más para esquivar la lluvia de balas de metal líquido. Pero con lo que no contaba es que Scal usa Geppo para llegar hasta el, y usa su espada para intentar cortarle.

Scal: ¡Silver Phalanx!

Jean alcanza agacharse justo a tiempo para no ser decapitado, pero el tajo si le da en el mentón y toda la mejilla izquierda, haciéndole un feo corte.

Jean: ¡Ughhh!

Jean se cubre la herida con las manos, las cuales se llenan del líquido rojizo que brota de esta, cosa que el peliazul mira con molestia.

Jean: ¿Querías que me pudiera serio? Me pondré verdaderamente serio.

 Determinando que su enemigo es un verdadero peligro, Jean se torna una vez más a Gold-Blaue Harpyie. Cosa que de verdad no quería pues las heridas que está ya le ha causado son serias, no obstante, Jean se mantiene determinado.

Jean: Mi amiga Mía dijo que tú asesinaste a su padre. ¿Sabes que les pasa a quienes se meten con mis camaradas? 

Y entonces, el hombre arpía sale disparado hacia su rival.

Jean: ¡Se las ven conmigo!

Capitulo 420: Crisis

Samir: ¡Kuroiro Giri! ¡Shiroiro Giri!

El castaño usa sus queridos Kukris para partir un pedazo de la baranda del barco de la Marine y luego repite la acción. Luego, pasa los pedazos a su compañero de cabellos rojizos.

Samir: ¡Ahora, Taylor!

Taylor: ¡Double Python Grab!

El médico laza ambos pedazos de la baranda con sus poderes de la Fabu Fabu y luego los usa para intentar aplastar a Maverick de varias maneras.

Taylor: ¡Snake Double Flail-Press!

El pelirrojo trata de prensar a Maverick entre sus improvisados mayales pero este logra esquivar dando un salto, por lo que entonces Taylor trata de clavarle al suelo.

Taylor: ¡Snake Double Flail-Hammer!

Esta vez a Maverick no parece que vaya a darle tiempo a esquivar, pero por desgracia esto no es importante para el, puesto que destroza las armas de Taylor con un disparo.

Maverick: ¡Blast Time!

Taylor: Tch…

Samir: ¡Shachi Surashu!

Usando sus dos Kukris, Samir crea un tajo horizontal que se mueve de manera similar a olas. Maverick se esfuerza en esquivarlo, pero esta vez si alcanza a herirlo de una pierna.

Maverick: Ugh…jeje, debo decirlo, son buenos los desgraciados.

Samir: Se supone que eso sea un cumplido.

Maverick: Parece que tendré que esforzarme más… ¡Para acabar con los criminales! ¡Bomb Time!

Acto seguido, el capitán usa su lanzagranadas y dispara un proyectil que emite un ruido similar a un reloj. Taylor percibe de inmediato una amenaza mayor, pero Samir no lo nota a tiempo, decidiendo partir el proyectil por la mitad. 

Samir: ¡Kuroiro…!

Taylor: ¡No, Samir, es una bomba!

Lo único que se le ocurre al pelirrojo es lazar el proyectil antes de que su amigo lo destruya y se condene a si mismo, y lo logra, enviándolo lejos antes de que explote. Aunque la onda de choque si alcanza a pegarle.

Samir: ¡Maldición, eso pudo matarme! Gracias, Taylor.

Taylor : Me alegra que estés…

Pero entonces, Taylor siente una punzada en el pecho, seguida por un hilo de sustancia roja escurriendo por su nariz y un escalofrío terrible.

Taylor: (No…no ahora…no puedo tener una crisis)

Y entonces el pelirrojo comienza a vomitar sangre, para el horror de Samir, que se olvida incluso de que el enemigo sigue ahí..

Samir: ¡Taylor!

El castaño corre de inmediato a ayudar a su camarada, el cual apenas y puede respirar en el momento. Sabe que siempre lleva su medicamento en el bolsillo, así que procede a tomar el frasco.

Samir: ¡Ten, amigo!

Pero justo cuando va a sacar las pastillas del frasco, este y su contenido son destrozados en un millón de partes por una única y sencilla bala del trabuco de Maverick.

Maverick: ¡Bang Time!

Samir: ¡No! 

Maverick: Lo siento, no sé para qué es eso pero no puedo arriesgarme. 

Samir: ¡Maldito! ¡Shimauma Kizama Reta!

Clavando sus Kukris en la madera bajos sus pies, Samir logra hacer temblar el suelo. No obstante, Maverick ni se inmuta.

Samir: ¡Mangetsu Kogeki! ¡Mayonaka Kogeki!

Samir lanza una serie de cortes aéreos pero Maverick logra esquivarlos todos para luego repetir su último ataque, pero esta vez de forma más violenta.

Maverick: ¡Bang Time!

Samir: ¡Ahhhhh!

El disparo atraviesa la mano derecha de Samir, haciéndole tirar a Ebony y, debido a la sangre, distrayendo la mirada del castaño del siguiente ataque.

Maverick: ¡Blast time!

Una estallido manda al herrero para atrás, hiriéndole  por el impacto como por las quemaduras de manera seria. Samir queda arrastrándose junto al enfermo Taylor, el cual a pesar de su deplorable estado, tiene tiempo para preocuparse por su camarada.

Taylor: Samir *escupe sangre* … ¿Estás bien?

Samir: No hables… perderás más sangre *Tose*

Maverick: Ay, que bonitos los amiguitos. Tendré que castigarlos juntos para que no se sientan solos.

El marine de cabellos naranjas alza sus armas al mismo tiempo contra los piratas, sonriendo de manera oscura y siniestra, mientras hala de ambos gatillos y parece que el tiempo se vuelve más lento.

Maverick: Burst…Time…

Capitulo 421: Una premonición

Minutos antes…

Evangeline: ¡Ten Commandments!

James: ¡Yellow Star- Brutus Strike!

La mujer alada dispara diez flechas hacia Mayhem mientras que el cazador genera desde su Star Blaster un puño explosivo. Ambos ataques habrían de dar en el blanco, de no ser porque Mayhem toma el metal de un cañón cercano.

Mayhem: ¡Wall Dough!

Usando sus poderes de la Monda Monda, Mayhem derrite el cañón, lo moldea en forma de muro justo frente a él, para luego solidificarlo de nuevo. Los proyectiles impactan la pared recién creada, casi destruyéndola, pero el teniente queda ileso.

James: ¡Demonios! ¡El muy desgraciado ha mejorado de verdad!

Evangeline: Un ataque directo no servirá. Necesitamos probar un ángulo diferente.

Tras un par de señales de manos que Mayhem no puede entender, los dos tiradores rubios acuerdan un plan.

Mayhem: (Esos dos se traen algo. Será mejor que actúe ya) ¡Hydrargirum Slash!

El marine intenta cortarles con su espada mercurial sabiendo que incluso una herida pequeña podría ser suficiente. Evangeline, no obstante, esquiva gracias a su haki y da instrucciones a su compañero para que esté se libre de manera segura del ataque.

Mayhem: Tch… ¡Quick…!

Evangeline: ¿Listo?

James: Listo.

Mayhem: ¿Huh?

El tirador tuerto se vale del uso de su técnica Red Star- Sky Heart para generar una potente luz en el cielo que logra distraer a Mayhem. Siendo este su plan, Evangeline usa su Jet Board para moverse alrededor del marine a gran velocidad y luego lanza una buena cantidad de flechas llameantes hacia este, formando un círculo.

Evangeline: ¡Fire Tornado!

El teniente solo alcanza a percibir el ataque cuando ya está a medio camino. Intenta cubrirse con su Dough Wall pero este solo cubre un par de flechas, las otras siguen llegando del resto de la circunferencia, logrando herirlo seriamente de una pierna y un hombro.

Mayhem: Ugh…

James: Ja. Funcionó.

Pero lo único que han logrado es enfurecer a la bestia. Mayhem se levanta absolutamente colérico, mientras sostiene el pendiente de fantasía en forma de estrella fugaz que cuelga de su cuello y el rostro de una niña se atraviesa en su mente.

Mayhem: ¡No! ¡No volveré a perder contra los piratas! ¡No dejaré que me lo quiten todo otra vez!

Acto seguido, el marine toma su espada de mercurio sólido,  pero algo más pasa. El Marine se cubre la boca y la nariz con su gabardina alertando a ambos piratas de que algo no va bien.

Mayhem: ¡Sublimate! ¡Death Mist!

La Liquid Sword se convierte súbitamente en una nube de vapor de mercurio que inmediatamente rodea a los tiradores del Ave Azul.

Evangeline: ¡No respires! ¡Es veneno!

Mayhem se mantiene paciente, mientras ambos piratas se quedan entonces sin poder jalar aire para respirar. El marine espera que se ahoguen pronto y por su parte, los piratas saben que no pueden estar así para siempre. 

Evangeline: (¡Maldición! ¡Nos vamos a asfixiar a este paso! ¡Piensa en algo, Evangeline! ¡Piensa!.... ¡Eso es!)

La mujer entonces recuerda el Breath Dial de su arco, el cual arranca del mecanismo y activa al revés, absorbiendo el gas que asfixia a ella y a su compañero, para la non grata sorpresa de Mayhem.

Mayhem: ¡¿Pero que…!?

James: ¡Yellow Star- False Pray!

Nomás liberado del gas, James dispara a su rival un proyectil amarillo que toma la figura de un hombre que reza.  El disparo envía al marine contra la cabina, destrozando parte del muro por el impacto, mientras que James celebra su acierto.

James: Ja. Me equivoqué, no eres tan buen…

Pero súbitamente, James siente algo que no había sentido nunca. Es como un escalofrío al principio pero luego este se percibe como una premonición. Una premonición de muerte que le deja helado.

James: Samir…Taylor…

Evangeline también lo siente. No muy lejos de donde están sus compañeros están en el suelo, apuntados por Maverick.

Maverick: Burst Time…

Evangeline quiere ayudarlos, pero  nada puede hacer. De las armas de fuego del capitán sale un poderosísimo torrente de fuego que Taylor y Samir no pueden evitar de ninguna manera. Maverick sonríe mientras dispara a los dos hombres, mientras que Evangeline mira con horror, pero pronto, el temor que siente por la vida de sus compañeros se torna hacia alguien más. Alguien que solo se nota hasta que se disipan las llamas.

Samir: ¿Por…por qué?

Taylor: Nos…nos salvaste…

Maverick: *risa contenida* esto no me lo esperaba para nada. Lastima que ya me quedé sin pólvora, ahora no podré rematar a ninguno.

De manera instintiva, James ha saltado entre el brutal ataque y sus amigos. Con la piel de los brazos quemada y llena de ampollas, los ojos en blanco y humeando por la boca, James cae al suelo sin sentido, ante la mirada horrorizada de sus compañeros heridos y de Evangeline.

Evangeline: ¡James!

La chica se dispone a correr hacia su compañero, mientras sus ojos se inundan en lágrimas. Pero el desborde de sus sentimientos la hace perder el control de su haki, el cual no le avisa de Mayhem, que se ha levantado otra vez y ha tomado un simple madero roto para convertirlo en un martillo al reformarlo con sus poderes.

Mayhem: ¡Dough Warhammer!

Evangeline: Aghh…

El marine le impacta justo en la nuca. Evangeline de inmediato pierde fuerzas y cae de rodillas al suelo.

Evangeline: James…

La visión de la mujer alada se va ennegreciendo y cayendo hasta que se apaga, para la satisfacción de su rival.

Mayhem: Por fin te tengo donde quería, criminal. 

Capitulo 422: Táctica sucia

Bert: ¡Hog Trotter!

Angélique: ¡Spinning Heel!

El Jabalí del Mar y el Tacón Escarlata lanzan patadas al mismo tiempo con la intención de aplastar el bonito rostro de Brunnhilde, está no obstante, logra esquivar aflojando su cuerpo hasta que parece papel.

Brunnhilde: ¡ Kami-e.!

Los dos piratas intentan  repetir la maniobra un par de veces pero sus ataques siguen fallando. No obstante, esto también implica que Brunnhilde no puede atacar, así que decide pasar de la defensiva a la ofensiva.

Brunnhilde: ¡Ashigan!

La mujer marine lanza una patada veloz y potente como disparo de pistola hacia Bert. Angélique, por fortuna, lo intercepta con su propia pierna, aunque el dolor que le provoca esto es serio pues se alcanza a oír un crujido de huesos.

Brunnhilde: ¡Rankyaku- Ran!

La Comodoro salta y lanza decenas de pequeñas ondas cortantes con sus pies que caen sobre Bert y Angélique como si fueran lluvia, los piratas no obstante alcanzan a correr de ellas, pasando en el proceso del cada vez más destrozado barco de la marine a Ocean Spirit.

Brunnhilde: Tch… ¡Tobu Jushigan!

Al ver que esquivan sus patadas, la marine entonces usa Geppo para elevarse en el aire y juntando las manos, dispara diez balas de aire comprimido con sus dedos, Bert alcanza a cubrirse detrás del mástil de mesana, el cual queda agujereado, Angélique no obstante alcanza a ser herida en un hombro, lo que la ha enviado  al suelo.

Angélique: ¡Ughh!

Brunnhilde: ¡Ya te tengo, perra pelirroja!

Bert: ¡Cuidado!

La marine repite su ataque esperando acabar así con la Navegante, Bert, no obstante, logra jalarla por la pierna justo hacia la seguridad que ofrece el palo de mesana.

Brunnhilde: Me lleva el cuerno…

Bert: ¿Estás bien? Tu hombro…

Angélique: No es nada letal, pero gracias por sacarme de ahí.

Brunnhilde, por su parte comienza a desesperarse, así que se mantiene suspendida usando Geppo mientras lanza Tobu Shigan múltiples veces esperando hacer salir a sus rivales o destruir el mástil en el que se cubren.

Brunnhilde: ¿¡Que esperan, malditos!?

Bert: ¿Qué hacemos? 

Angélique:  Cometimos un error al alejarnos de un enemigo con mejor combate a distancia que el nuestro. Tenemos que recuperar nuestra cercanía y ganarle con números.

Bert: Debo suponer que ya tienes un plan.

Angélique: Si, ya tengo uno pero no me gusta.

Bert: ¿Uno debe hacer de carnada, verdad?

Angélique: ¿Cómo supiste?

Bert: No era difícil de entender. Muy bien, yo seré la carnada, pero asegúrate de hundir la cara de esa chica en el suelo.

Angélique: Pero tu…

Bert: ¡No hay problema! ¡Atácala!

Brunnhilde sigue con su ataque, viendo que la mesana se debilita cada vez más y la madera se resquebraja, pero en ese momento, Bert sale y salta con las pezuñas delanteras bien echas para atrás.

Bert: ¡Hog Meat Tenderizer!

La Comodoro, no obstante, esquiva el ataque, respondiendo con un patadón dado a la velocidad de una bala.

Brunnhilde: ¡Ashigan!

El impacto da de lleno en el abdomen del Jabalí del mar, dañándolo. Viendo esto, Brunnhilde repite la maniobra hasta que el carpintero escupe sangre cuando varias de sus costillas se rompen. 

Bert: Ughh…

Bert no puede mucho más y Brunnhilde se regodea en su supuesta victoria, pero la felicidad le dura poco cuando ve que Bert se ríe desde el suelo.

Bert: ¡Marine estúpida!

Es solo cuando Brunnhilde se da cuenta de Angélique, la cual usa los aparejos de Spirit para ganar una velocidad enorme, y mediante una serie de giros, propina una potentísima patada a la Comodoro justo en la cabeza.

Angélique: ¡Storm Heel!

Brunnhilde: ¡Gahhahhh!

La marine se levanta, seriamente herida, observando con rabia y algo de temor que Angélique se le acerca y que Bert, a pesar de todo se ha vuelto a levantar.

Bert: *jadeando antes de hablar* Te diríamos que te rindieras pero... 

Angélique: … Todavía no te perdonamos lo de aquella vez con Jonathan, ni lo que le hiciste a Jean.

Brunnhilde se da cuenta que sus rivales no pretenden tenerle piedad, y el estado en el que se encuentra, no va a soportar mucho contra ellos.

Brunnhilde: ¡Maldición!

Angélique: Hmph…me pregunto cuánto vas a durar con esas heridas...

Pero es esa última palabra la que da una idea a Brunnhilde, una que la hace sonreír con una oscuridad digna de un rey de las tinieblas en alguna novela.

Brunnhilde: Ja…tal vez estoy herida, pero no soy la única.

La mujer marine lanza un Rankyaku a sus rivales que no les cuesta mucho esquivar, pero pronto se dan cuenta que esta solo era una distracción que la Comodoro usa para meterse en la cabina de Ocean Spirit 

Bert: ¡¿A dónde demonios va!?

Angélique: Ni idea, no se que pretenda la muy idiota. A menos que... ¡Chicos!

La Primera Oficial no tarda en darse cuenta de las negras intenciones de la marine y corre para atraparla con Bert intentando alcanzarla sin saber qué sucede, pero cuando la encuentran, descubre el porqué. La mujer marine ha ido a por Katrina y Big Bird. Llevados inconscientes y gravemente heridos por Jean para mantenerlos a salvo, ahora están a merced de la Comodoro que los tiene tomados a ambos por el cuello.

Bert: ¡Big Bird! ¡Katrina!

Angélique: ¡Suéltalos!

Los piratas se disponen a atacarla pero esta aprieta los cuellos de sus rehenes con las uñas, causándoles pequeñas rajadas, lo que los obliga a detenerse.

Katrina: Ughhh…

Big Bird: Ahh…Ahhh

Brunnhilde: No tan rápido, ustedes dos, par de bastardos. Son muy buenos, debo admitirlo, malditos. Pero no pienso volver a perder contra los del Ave Azul. Así que ahora, o se rinden…

La mujer vuelve a apretar los cuellos de sus víctimas.

Brunnhilde: …o van a volar pedazos de imbéciles. Tienen cinco segundos. ¡Cinco!

 Bert y Angélique no saben qué hacer.

Brunnhilde: ¡Cuatro!

Obviamente no quieren rendirse.

Brunnhilde: ¡Tres!

Pero si intentan cualquier cosa sus amigos morirán.

Brunnhilde: ¡Dos!

No les queda opción.

Brunnhilde: ¡UNO!

Angélique: ¡Alto! … ¡Está bien! ¡Tu ganas!

Bert: Nos rendimos.

Ante esto, Brunnhilde arroja a sus rehenes al suelo, satisfecha y sonriente.

Brunnhilde: Sabia decisión. 

Capitulo 423: Nunca te rindes

Mia: ¡Enrollar!

Isabel: ¡Dahlia Thrust!

La batalla entre Isabel y Mia continua, pero más que una batalla, se ve como una masacre. La herida en la pierna de Mía es muy grave, volviendo sus ataques más lentos, más débiles y carentes de agilidad, mientras que los de Isabel son todo lo contrario.

Mía: ¡Estilo de la pierna Lisiada!

La pelinaranja trata de dar una patada con fuerza a la cara de la marine, pero esta le esquiva y responde con otro tajo hacia las piernas de su rival.

 Isabel: ¡Poinsettia Slash!

Mía alcanza apenas a dar un brinquito para esquivar, pero el ataque alcanza a lastimarle el tobillo de su ya de por sí molida pierna.

Mía: ¡Ughhh! No me… no me dolió.

Isabel: Si. Supuse que dirías algo así. 

La situación continua por un rato, con Mía fallando todos sus ataques y ni siquiera logrando esquivar completos los de Isabel, recibiendo heridas en brazos, piernas, torso y cara, no precisamente graves pero si lo suficientemente profundas para hacerla sangrar.

Isabel: ¡Buttterfly Orchid Whirlwind!

De una estocada, Isabel genera tanta presión de aire que hace que Mía salga disparada contra el Serpiente de Fuego, el barco de los mercaderes. Estos simplemente miran con horror y se mantienen al margen, sin poder hacer nada para ayudar a la mujer que los salvo.

Corla: ¡Padre! ¡No podemos dejar que la lastimen!

Mondragón:  Lo siento, grumete. Nada podemos hacer.

Mía por su parte, a pesar de todo vuelve a levantarse. Temblorosa, adolorida y muy cansada, se pone de pie, mientras que Isabel la sigue hasta el Serpiente de Fuego, claramente harta de que su enemiga siga confrontandola.

Isabel: Tu nunca te rindas, por mucho que vayas perdiendo. Me quedo más que claro en nuestro último encuentro. Pero hasta tú deberías reconocer que esto es suficiente. ¡Ríndete!

Pero Mia solo emite un risa burlona que expresa tanto molestia como tristeza.

Mía: ¿Te quedó claro en nuestro último encuentro? Pfff… De verdad que ya no eres mi amiga o nunca lo fuiste. Eso ya lo sabias desde hace años. Nunca me rindo. He sido así desde que el día que te conocí…


Hace 20 años…

Una pequeña niña va cargando platos en un bar. Se trata de Mía, que ayuda en la taberna de su padre. Marshmallow, en ese momento, es un lugar próspero gracias a la era de la piratería que Gold Roger ha iniciado y Mampoer apenas y logra atender a todos sus clientes de la noche.

Mampoer: ¿Más sake? Aquí tiene. ¿Diecisiete pintas de cerveza? Van en un minuto. ¿La cuenta? Se la traigo en un momento. Mia. Estoy muy ocupado, ¿Puedes sacar la basura?

Mia: Si, papi.

La niña carga una voluminosa bolsa negra, o la arrastra más bien, hasta el tiradero que hay detrás de la taberna. Pero en ese momento, recibe un susto pues ve una figura hurgando entre las otras bolsas de basura.

Mía: ¡Ahhhhh!

Figura: ¡Ahhhhh!

Para sorpresa de Mia, la misteriosa figura resulta ser de otra niña, unos años mayor que ella, con el cabello púrpura y muy largo. Esta tiene las manos llenas de comida echada a perder y por las manchas de su cara se puede decir que estaba comiéndola. Al ver esto, Mia pierde el miedo y trata de saludarla.

Mia: Hola. ¿Cómo te llamas? Yo me llamo Mia

Pero la niña pelimorada solo la mira con recelo, llevándose una manzana agusanada a la boca pero prácticamente vomitando un segundo después de tragarla.

Mía: Ugh… ¿en serio estás comiendo eso?

Niñal: *escupiendo* Si, ¿Qué tiene?

Mía: Que da asco. Ya se, si me dices tu nombre, te traigo algo rico.

Niña: No te voy a decir mi nombre, déjame en paz 

Mía: Ok. Te traeré algo rico, pero después me tienes que decir tu nombre.

Niña: ¿¡Qué no me oyes lo que te acabo de decir!?

Pero la niña pelinaranja no le hace caso y sale corriendo, trayendo de vuelta un plato con una pieza de carne y papas.

Mía: Ya te traje tu comida. ¿Ahora me vas a decir tu nombre?

Niña. ¡Qué no! ¡Déjame en paz!

Mia: Ok. Espero a que termines de comer y me dices.

Niña:¡No quiero tu comida!

La niña callejera le tira el plato a la pequeña pelinaranja., Esperando que con ese gesto tan grosero logré hacerla marcharse. No obstante, cuando parece que está se va, regresa con otro plato de comida.

Mia: Ok. No me digas tú nombre. Pero come algo.

El estómago de la niña pelimorada ruge, así que termina por aceptar la comida de Mia, comiéndola a grandes mordiscos mientras que Mia la observa felizmente.

Niña: ¿Y tú qué me ves?

Mia: Nada. Solo trato de imaginar cómo te llamas.

Niña: ¿¡Sigues con eso!?

Mia: Dijiste que no me ibas a decir así que me toca adivinar. ¿Eres Mary? ¿Andy? ¿Lilly? ¿Tammy?

La niña dice una infinidad de nombres tratando de averiguar cual es el nombre de la niña, mientras que está simplemente contesta que no cada vez más molesta.

Mia:  ¿Jamie? ¿Annie? ¿Bonney? ¿Susie? ¿Betty? ¿Mandy? ¿Jackie? ¿Tracey? ¿Carry? ¿Sammy?

Niña: No. No. No. No. ¡No! ¡No! ¡No! ¡¡No!! ¡¡NO!! 

Mia: ¡Ya se! ¡Eres Maggie!

Niña: ¡No! ¡Mi nombre es Isabel!

Mia: Ja, lo logré. Logré que me dijeras tu nombre.

Mia se empieza a reír, realmente fuerte de hecho. Tan fuerte que el ceño fruncido de Isabel se empieza a borrar hasta que acaba riéndose con ella, sin saber porque.

Capitulo 424: Una sensación cálida

La pequeña Mia se queda un rato charlando con Isabel, mientras que el bullicio del bar continua.

Mia: ¿Eres un vagabundo?

Isabel: ¿Por qué lo dices?

Mía: Estás sucia y comes basura.

Isabel se mira a si misma, dándose cuenta con cierta tristeza de que tiene razón 

Isabel: Supongo que si soy un vagabundo.

Mia: ¿Y porque no vives con tu mamá y tu papá?

La cara que pone la niña pelimorada ante esa pregunta refleja mucha tristeza, y Mia se da cuenta. Así que decide contarle algo.

Mia:  ¿Sabes?, yo no tengo mamá. La gente dice que se fue al cielo o algo así. Pero tengo a mi papí.

Ante la pequeña historia de la niña pelinaranja, Isabel se siente incómoda y confundida.

Isabel: ¿Por qué me dices eso?

Mia: Porque somos amigas. Papá dice que los amigos se cuentan cosas importantes.

Isabel: No soy tu amiga 

Mia: Si, lo eres. Me dijiste tú nombre y te di de comer. Eso nos hace amigas.

Isabel: Eso te hace rara.

Mía: No, nos hace amigas.

Las dos pequeñas se quedan discutiendo sobre esto unos minutos hasta que se oye la voz de Mampoer, que grita desde el bar.

Mampoer: ¡Mia! ¡¿,Ya sacaste la basura!? ¡Necesito que repartas unos platos!

Mia: Ya voy, papá.

La niña se dispone a volver corriendo al bar, no sin antes dedicar una última mirada a la pelimorada.

Mia: ¡Nos vemos!

Isabel: Que niña tan rara.


Mia: Y pensar que me esforcé tanto. Quería ser tu amiga con tantas ganas.


Con el pasar de los días, Isabel empezó a amigarse realmente de Mia. Esta le llevaba comida por las noches y se platicaban cosas. Y no cualquier cosa, cosas importantes como cual era su color favorito o a que cosa le tenían miedo.

Mia: Entonces, ¿te dan miedo los piratas?

Isabel:¿ A ti no?

Mia: Nah. A mí me dan más miedo los marines. Siempre están enojados. Los piratas siempre están felices y cantando.

Isabel: Eres rara. Los marines son geniales. Siempre uniformados y bien ordenados. Siempre saben qué hacer, siempre ayudan a las personas.

Mia: No a todas…

Mientras platicaban, la noche comienza a enfriar mucho, algo normal del invierno. Mia tiene que volver adentro para ayudar a su padre pero no quiere dejar a su amiga sola en el frío así que la invita a entrar.

Mía: Ven. Adentro está calientito. Le pediré a mi padre que te deje quedarte. 

Mía toma a su amiga de la mano pero esta se queda como piedra en el suelo, y forcejea para soltarse.

Isabel: ¡No, no puedes decirle a nadie que estoy aquí!

Mía: Vamos. En serio. Entra.

Isabel: ¡Qué no!

Mía: ¡Qué si!

Isabel: ¡Qué no!

En su discusión, ambas acaban forcejeando y tiran uno de los contenedores de basura, generando un gran estruendo que hace salir a Mampoer, armado con una botella.

Mampoer: ¿¡Quien anda ahí!?

Grande es la sorpresa del tabernero al ver a su hija peleando en el suelo con otra niña.


Mía: Hasta te invite a mi casa. Qué estúpida…


Tras cerrar el bar, Mia explica que ha estado llevando comida a Isabel todas las noches por las últimas semanas. 

Mampoer: Entonces, ¿vives en la calle?

La niña pelimorada simplemente asiente con mirada extrañamente preocupada.

Mampoer: ¿Desde hace cuánto?

Isabel: Dos meses.

Mia: Isabel no tiene mamá mi papá.

Isabel: ¡Mia! Shhhh….

Mampoer: ¿No tienes padres? 

Isabel: No. Los mataron los piratas cuando era bebé. Solo sé que su apellido era Anfitrite.

Mampoer: Pero dices que solo llevas viviendo en la calle dos meses aunque nunca has tenido padres. Dime, ¿Vivías en el orfelinato? 

Isabel: No…

Mampoer: La verdad.

Isabel intenta evitar lo ojos del hombre pero la bondad en ellos hace que acabe por ceder.

Isabel: …si. Pero por favor, no me haga regresar allí, se lo ruego.

Mampoer: ¿Qué te hacían allí? ¿Te gritaban? ¿Te golpeaban a caso?

La niña simplemente asiente con una cara que partiría en dos el corazón de hasta el más duro de los hombres. 

Mía: ¿Por eso no querías que le dijera a nadie?

Isabel: Pensé que si alguien se enteraba, me enviarían de vuelta.

La pequeña pelimorada se pone a llorar, muy fuerte y con mucho sentimiento, pero Mampoer la toma de los hombros para calmarla.

Mampoer: No te preocupes. No te enviaré de vuelta a un lugar así. Puedes quedarte aquí si quieres. 

La niña entonces alza la mirada, con los ojos enormes, mientras Mampoer le sonríe.

Isabel: ¿En …en serio?

Mampoer: En serio. Ven. Vamos a que cenes. Mia, ¿puedes traerle uno de los vestidos que te compre y que nunca usas?

Mia: Si, papi. ¿Puede Isabel dormir conmigo?

Mampoer: Seguro.

Mia: ¡Siiiii!

Rodeada por la bondad de aquel hombre y su autoproclamada amiga, Isabel siente en su interior algo que no había sentido jamás. Una sensación cálida en su pecho que la hace sonreír.

Amor.

Capitulo 425: Quiero ayudar a las personas

Los años pasaron después de eso. Isabel vivió junto a Mia en su casa y con su familia y ambas se volvieron amigas inseparables. Las dos se convertirían en hermosas y atractivas señoritas, y así como crecían en estatura, también sus sueños crecían con ellas.

Mia: Ya lo verás. Un día también tendré mi propio bar, y será tan exitoso como el de papá.

Isabel: No se cómo lidiar con piratas y borrachos todo el día. Yo no puedo tolerar más de una hora.

Mia: Ya te lo dije, los piratas son geniales. Y los borrachos son divertidos. 

Isabel: ¿Cómo pueden ser divertidos los borrachos? Se la pasan diciendo estupideces, haciendo estupideces, llorando, riéndose, vomitando.

Mia: Por eso son divertidos. Me pregunto si yo seré así de divertida si bebo alguna vez. 

Isabel: Ja. Si eso pasa recuérdame no tenerte cerca.

Mia: ¿Y que hay de ti? ¿Qué quieres hacer de tu vida? 

Isabel: Ya lo sabes. Me ofreceré como recluta en cuanto cumpla 18.

Mia: Meh…Marine. Pero como sea, es tu vida. Aunque siempre me he preguntado ¿Por qué quieres serlo?

Isabel: No te vas a reír, ¿verdad?

Mia: Aish. Obvio no.

Isabel: Pues…quiero ayudar a las personas. Proteger a las familias.

Mia: ¿proteger?

Isabel: Si, siempre pensé que si un alguien hubiera estado ahí, talvez mis padres no hubieran muerto y… bueno, eso. Pienso que sí me uno a la Marine, puedo ayudar a la gente inocente, evitar que la tragedia se cumpla de nuevo… ser un ente de justicia.

Mia: Uhhh…ambicioso. Me gusta. Pues si ese es tu sueño, prometo apoyarte en todo lo que me sea posible. Después de todo, siempre seremos amigas ¿No?

Isabel: Si, las mejores amigas


 Mía: Mejores amigas, mis calzones. ¡Ayudar a la gente , mis calzones! ¡En cuanto te volviste Marine te olvidaste de mí! ¡De mi padre! ¡Preferiste al loco ese que tienes por maestro! ¡Le creíste a pesar de que el mató a papá!

Isabel: No te atrevas a decir nada de mí maestro. El es una persona honorable y me aseguro que lo de Mampoer fue un accidente, una bala pérdida mientras cazaba a un pirata. ¡Y nunca me olvidé de ti! ¡¿Pero como podría creerte después de las cosas terribles que dijiste de Scal - sensei?! ¡¿Cómo podría creerte después de tus vandalismos!? Dime… ¿¡Cómo podría creerle a una pirata ebria!?

Esa última frase hace explotar a Mia, que de algún modo encuentra la manera para arrojarse encima de su antigua mejor amiga, logrando romperle la nariz de un golpe.

Mia: ¡Porque yo era tu mejor amiga! ¡Tu mejor amiga!

Isabel: ¡Ughhh!

Mia desborda lágrimas mientras realiza su ataque, de tristeza y de rabia. Pero Isabel, en un último atisbo de ira por el golpe, vuelve a tomar su espada y da un horrible tajo a la Bebedora.

Isabel: ¡Mimocipholia Rift!

Mía: ¡Kyahhhh!

Mía cae al suelo, apenas con sentido. Ya no puede levantarse, es incapaz. Viendo esto, Isabel decide tomar la oportunidad y acabar con ella de una vez por todas. Los mercaderes miran horrorizados, incluyendo a Corla, que en un acto impulsivo, corre a ayudar a la mujer que le salvó.

Corla: ¡No, ya basta!

Mondragón: ¡Corla, espera!

Isabel: Es todo, Mia. Se terminó.

Ante su aparente final, Mia solo cierra los ojos, y pronuncia algo para si misma.

Mía: Ya voy para allá, papá. No tardo.

Isabel: Adiós.

La mujer alza su espada pero súbitamente, Corla se agarra de su falda, tratando con desesperación de alejarla de la pelinaranja.

Corla: ¡No, déjala!

Isabel, en su furia, ni siquiera se fija en quien se interpone en su “deber”. Simplemente le lanza un tajo.

Isabel: ¡Suéltame!

Isabel se dispone a seguir con lo que hacia, pero entonces se da cuenta de un llanto lastimero. Al voltear a ver su origen, logra ver con horror a Corla, la cual llora en el suelo mientras se cubre la cara con desesperación. Donde debiera existir ojos, ahora solo hay un montón de carne inservible y una cascada de sangre brotando en lugar de lágrimas.

Corla: ¡Buahhhhhh!

Mondragón: ¡Corla!

El mercader corre hacia su hijita, la cual no deja de gritar y llorar, y obviamente tiene razón para hacerlo. Al ver el estado en el que están sus ojos y cara, el hombre abraza a su grumete para tratar en vano de calmarla, mientras mira a Isabel con una mirada que deja a la marine  en shock, una mirada de absoluto odio.

Mondragón: ¡¿Qué le has hecho a mi hija!? ¡Monstruo! ¡Te maldigo, marine! ¡¡TE MALDIGO!!

El comentario hace que Isabel sienta como si su corazón se agrietase. Se había convertido en marine para ayudar a la gente inocente, evitar las tragedias, ser un “ente de justicia. En cambio, había cegado a una niñita, y al darse cuenta de que ha derramado sangre inocente, suelta su espada con horror.

Isabel: ¿¡Qué …que he hecho!?

La mujer mira sus manos, que se han manchado con la sangre de su espada, la sangre de la niña a la que ha cegado y empieza a temblar violentamente. Su vista se va nublando y se empieza a hiperventilar hasta que siente una mano en su hombro.

Mayhem: Isabel, ¿Estás bien? ¿Estas herida?

La pelimorada niega con la cabeza, incapaz de hablar. 

Mayhem: Veo que ya acabaste con esa pirata. Hay que encadenarla y llevarla con el resto. Ven.

El teniente ofrece una mano a su amiga para levantarse, y está se levanta, sudando y de color blanco muerto, mientras murmura para si misma.

Isabel: Monstruo…soy un monstruo.

Capitulo 426: Eres fuerte, muchacho

Minutos antes…

Jean: ¡Ara Zergliederung! 

Scal: ¡Argentus Canonball!

Jean intenta dar uno de sus excesivos zarpazos a Scal, pero este logra darle un golpe en la cara con una bola de galio solido. Lo que es peor, el fallar su ataque a la velocidad que iba y con la fuerza que tenía le disloca el hombro.

Jean: ¡Ughhh, me lleva! ¡Ara Faustenkrallen!

Jean intenta lanzar un puñetazo y zarpazo con su brazo lastimado entonces, logrando aparentemente dar a la cara de Scal. 

Jean: ¡Lo logré! ¡Ughhh!

Pero tras el ataque, Scal se hecha para tras con la cara intacta, ni siquiera un rasguño o moretón. En cambio, por usar su brazo de por sí lastimado, Jean ahora se ha dislocado el codo, lo que sumado a su hombro y su muñeca, deja su brazo derecho como un trapo mojado.

Jean: ¡Maldición! ¡Pensé que le había dado pero lo esquivo!

Scal: ¿Desesperado, pirata.? Y eso que apenas vamos empezando ¡Metal Hailstorm!

Usando Geppo, Scal se eleva más alto que Jean en el aire y desde arriba lanza un montón de gotas sólidas de galio, disparándolas como verdaderas balas contra el Peliazul. Afortunadamente, el hombre arpía aún cuenta con su gran velocidad y logra esquivar la mayoría, aunque algunos tiros le rozan los costados y las alas.

Jean: ¡Si no puedo usar el brazo entonces usaré los pies! 

Usando su prodigiosa celeridad, Jean vuela hasta el contralmirante y trata de usar las garras de su pierna para rajarle el brazo e incapacitarlo.

Jean: ¡Ara Kreissage!

Jean acierta, y de hecho siente la tibieza del cuerpo de Scal mientras su pie de ave atraviesa el hombro de su rival. Jean entonces se hecha para atrás, esperando ver al Scal sangrando, pero una vez más, este está absolutamente ileso.

Jean: ¡No es posible! ¡Estoy seguro de que ese ataque dio en el blanco! ¡¿Por qué no estás sangrando!?

Scal: Pues la respuesta es sencilla, Jean Black. Es porque no tienes lo que se necesita para vencerme. Déjame mostrarte.

El marine entonces extiende su brazo derecho y este adquiere una tonalidad negra metálica, algo que Jean reconoce de inmediato.

Jean: Haki de armadura…

Scal: Ahhh, lo conoces. En ese caso, ya sabes lo que puede HACER!

Scal da un gran puñetazo que Jean, aunque bloquea, le daña bastante. El hombre, moviéndose con gran velocidad, vapulea al joven capitán. Mandándolo en última instancia a volar contra una baranda y casi haciéndole caer al mar. No obstante, Jean alcanza a recomponerse de milagro y logra volar justo antes de terminar en el agua.

Jean: *jadeando* No… no puedo dejar que me gane… ¡No lo permitiré!

Scal, al ver que Jean sigue confrontándolo, Scal decide dispararle una nueva andanada de balas líquidas.

Scal: ¡Silvery Rain!

Pero, de manera inesperada, Jean vuela a toda velocidad contra ellas, lo que le daña bastante, pero más importante aún, le deja el paso libre y a Scal lo suficientemente sorprendido para lanzar un ataque masivo con ambos brazos.

Jean: ¡Ara Style! ¡Scharfrichter Axtklaue!

El tajo que da Jean arranca la cabeza de Scal de sus hombros. Esta vuela unos metros y cae al suelo, mientras que su cuerpo no tarda en hacer lo mismo. Tras esto, Jean cae de rodillas y retorna a su forma humana, exhausto, jadeante, pero más que nada, muy perturbado por lo que acaba de hacer.

Jean: Gané…gané…pero…Maté…maté a ese hombre…

No obstante, pasa algo que Jean jamás espera y que le deja helado…

Scal: Vaya, eso fue violento.

…La cabeza decapitada del contralmirante comienza a hablar.

Scal: Cualquier otro humano ya estaría muerto con ese ataque.

El Peliazul mira con una mezcla de incredulidad y miedo en sus ojos como el cuerpo de Scal se levanta y su cabeza se vuelve galio líquido. Luego, el charco plateado se mueve hasta su cuerpo, el cual también se vuelve plateado y se unen en una sola masa a la que le vuelve a crecer la cabeza. Tras esto, el marine recupera su color normal y se truena el cuello.

Jean: Lo…logia. ¡Por eso no pude lastimarte! ¡Mis ataques si te daban pero simplemente te fundías para no dañarte!

Scal: Ah. De nuevo se nota que eres listo. Y tengo que reconocerlo, eres fuerte, muchacho. 

El Marine lanza una enrome ola de metal líquido hacia Jean que lo manda volando contra los barandales del barco en el que están. El peso del metal, aunque fluye como agua, es suficiente para casi aplastar a Jean, el cual se ve dañado en sus articulaciones, espalda y cuello, lo que le hace difícil levantarse.

Scal: Pero yo estoy más allá de la fuerza.

Con un movimiento de su mano, Scal torna los remanentes de la ola en cadenas sólidas que restringen los brazos y piernas del pirata. Si bien, su propio calor corporal empieza a derretir el metal, da tiempo suficiente a Scal para crear un martillo e imbuirlo en haki de armadura.

Scal: ¡Silvery Slam!

El impacto le rompe varias costillas a Jean, el cual emite sangre por la boca. Sus restricciones se funden en ese momento, y el trata de contratacar, elevándose a gran velocidad en su forma Gold-Blaue Engel. Por desgracia, Scal lo alcanza de inmediato con su Geppo, y se vale de sus poderes  de la Gari Gari para lanzar un ataque fulminante.

Scal: ¡Manual Gunner!

El contralmirante literalmente dispara sus manos convertidas en metal líquido hacia Jean, golpeándolo muy fuerte en el abdomen y la cara. Acto seguido, las moldea en navajas y las torna en galio sólido.

Scal: ¡Justice by own hand!

Las manos/espadas de Mez se mueven a una velocidad prodigiosa gracias al control de este, y de un solo movimiento, rajan por completo las alas del hombre ave y tornan sus famosas plumas azul-doradas en un manchón carmesí.

Jean: ¡GAAAAAAH!

Con la nariz, las costillas y las alas destrozadas, el rostro rajado y la energía agotada, Jean se desploma a toda velocidad, aunque el tiempo parece detenerse para el. Al mirar a su alrededor, nota que por todas partes, sus amigos son vencidos y destrozados, lo que acaba con su moral.

Jean: Perdimos…

Y entonces Jean se estrella, dejando un cráter en la cubierta del buque de la marine.

Capitulo 427: Roto. Destruido. Despierto.

El barco de la Marine está en ruinas, al menos de un centenar de hombres tiene heridas de diversa gravedad, se ha perdido una unidad Pacifista, y aún así, la Marine es la que celebra. Los Piratas del Ave Azul han sido derrotados.

Brunnhilde: ¡Caminen! ¡Perros malparidos!

Encadenados, cada uno de los del Ave Azul es llevado a la cubierta del buque de Mez Scal ,en donde incautan sus armas. Los Kukri de Samir, el cuchillo de cumpleaños de Katrina, el arco, carcaj y Jet Board de Evangeline y el Star Blaster de James, todos pasan a estar en propiedad de Maverick, para gran pesar de sus propietarios.

Maverick: Jaja. Parece Navidad para mí 

De los piratas, Bert y Angélique tienen heridas leves y permanecen con las cabezas gachas mientras reciben empujones o azotes. Evangeline y Samir tienen lesiones importantes pero pueden todavía estar parados, aunque con cierta dificultad. 

Maverick: ¡Ja! ¡Patético!

Katrina, Big Bird y James son llevados arrastrando por la seriedad de sus heridas y con Taylor ocurre una suerte similar debido a su enfermedad. Los últimos en ser traídos a la cubierta, Mia y Jean, tienen heridas que aún no han parado de sangrar. Una vez todos en cubierta, todos son obligados a arrodillarse, mientras son apuntados por decenas de armas y Scal admira con una sonrisa a los enemigos de la Justicia al fin vencidos.

Scal: Debo reconocer que fue más difícil de lo que creí. Tardo más de lo esperado, pero de igual forma, el resultado es el esperado. Ahora, piratas , están bajo mi custodia. Los voy a llevar a Impel Down donde pasarán el resto de sus miserables vidas, pero si alguno hace algo estúpido, se muere aquí y ahora.

Maverick: El barco está hecho una mierda. ¿Si llegamos a Impel Down en esta cosa?

Brunnhilde: Podemos usar el de los piratas que acabo de incautar.

Bert: ¡Si se atreven a tocar a Spirit, les juro que…!

Pero Bert no termina su oración, pues Brunnhilde le saca el aire de una patada, haciéndole caer al suelo mientras que la rubia se ríe y Scal se le acerca con expresión de burla en su rostro.

Scal: ¿Este es Bert Buster “El Jabalí del Mar”?

Brunnhilde: Si, señor.

Scal: Déjeme explicarle, señor jabalí. Su barco ahora nos pertenece y podría usarlo para transportarlos a Impel Down si así me diera la gana. Pero la verdad es que eso haría que los reyes marinos nos mataran y no se me antoja. Ya mandé pedir otro barco y el suyo vamos a hacerlo pedazos.

Bert: Tsk…

Brunnhilde: Y hablando de hacer pedacitos. ¿Qué hacemos con estas?

La mujer carga las Jolly Roger de la Pluma Azul que portaba el Spirit, y además, la Jolly Roger de los Piratas Carpinteros que Bert tenía colgada en la pizarra de la sala de reuniones.

Scal: Basura criminal. Destrúyanlas.

Jean: ¡No!

Los Piratas del Ave Azul solo observan impotentes y algunos incluso con lágrimas como sus banderas son pisoteadas, escupidas y finalmente quemadas por Brunnhilde y Maverick, quedando solo trozos de la tela negra a medio calcinar.

Scal: Jajaja. Bien hecho, muchachos.

No pasa inadvertido para el contralmirante que sus dos alumnos más veteranos no están participando en la “celebración”. Isabel está en una esquina, aún pálida por sus acciones y Mayhem trata de calmarla.

Scal: ¿Qué pasa con ustedes dos? Pensé que , de todos, ustedes estarían celebrando más que nadie.

Mayhem: Por supuesto que nos da gusto la derrota de los piratas. Pero Isabel…

Scal: ¿Qué sucede, Capitán?

Isabel: Yo…yo herí a una civil durante la pelea… La herí de gravedad… a una niña... 

Mayhem sigue tratando de confortar a su compañera y amiga sin que está pueda dejar de temblar. Mientras que Scal solo le da una mirada condescendiente.

Scal: Le hace falta endurecerse, Capitán. Ese es un daño aceptable comparado con todo lo que hemos logrado hoy.

Isabel está incrédula por lo que oye y simplemente se queda viendo a su mentor y superior, el cual se pavonea junto los piratas vencidos con una lista de carteles de recompensa, los cuales arroja a la cara cuya foto esté en el cartel.

Scal: Tan solo miren lo que tenemos aquí. A La Llorona. El Querubín. Tacón Escarlata. El Cazador. El Ave Azul. A La Bebedora. Maldición, tenemos al mismísimo Pluma Azul Dorada.

De los piratas, nadie hace nada. La mayoría solo mantiene la cabeza gacha o una mirada furiosa, siendo la de Jean la más rota de todas. Su espíritu está destruido. Mientras, el contralmirante se detiene cuando llega con Samir y Taylor, curioso por lo que ve en los papeles que aún le quedan en las manos 

Scal: Pfff…este no tiene recompensa. Ja , y este dice El no Muerto, pero por lo que veo aquí, no creo que le falte mucho para morirse esta vez.

Y en efecto, Taylor está muy mal. Su boca y nariz manan sangre y apenas y puede respirar.

Scal: ¿Quién dejó en la mierda a este?

Maverick: Yo.

Scal: Ja. Buen trabajo con esas heridas.

Samir: ¡No está herido! ¡Está enfermo! ¡Se lo ruego! ¡Necesita su medicina o sino el va a mori…!

Pero al castaño no le dejan terminar la frase, pues antes recibe un puñetazo metálico en la cabeza que le deja en el suelo aturdido y luego se pone a patearle de tal forma que incluso a Mayhem e Isabel les parece excesivo. 

Scal: ¡Solo *patada* hablarás *patada* cuando yo diga *patada* que puedes *patada* hacerlo!

James: ¡Ya basta! 

El cazador, a pesar de sus heridas y de haber sido despojado de su Star Blaster, aún conserva su Revolver Apache, escondido siempre junto a sus partes, y que usa para tratar de defender a Samir.

James: ¡Alpha Shot!

Pero el tiro no hace absolutamente nada, simplemente deja un hueco en el cuerpo de Scal que se vuelve a rellenar en un segundo, ante la mirada aterrada de James. Scal simplemente se voltea, con cierta molestia en su mirada.

Scal: Capitán Maverick, recuérdeme, digo mi memoria es perfecta, pero aún así. ¿Qué dije que le pasaría a aquel que hiciera algo estúpido?

Maverick: Se muere aquí y ahora.

Scal: Fui muy claro, pirata. Ahora, te toca tu castigo.

Maverick entonces somete a James y, con la punta del pie, obliga al tirador a prácticamente besar el suelo. Luego, Scal crea una gran hacha de galio y se acerca peligrosamente, mientras yergue el arma sobre el cuello del tirador, que se retuerce en un vano intento por escapar.

Evangeline: ¡No! ¡No!

Angélique: ¡Detente!

Bert: ¡No!

Los piratas se retuercen y tratan de liberarse de sus cadenas, gritan por su amigo, lloran. Scal alza entonces el arma y se dispone a dar el golpe fatal. Al ver esto, Jean y su destruido espíritu despiertan de nueva cuenta, gritando con todas sus fuerzas.

Jean: ¡¡¡¡DEJA EN PAZ A JAMES!!!!

Algo parecido a una onda surge junto con el grito de Jean, como si su propio espíritu se proyectase a su alrededor. Tantos los piratas como los oficiales sienten un escalofrío, con Brunnhilde y Maverick incluso cayendo de nalgas de la impresión. Una buena cantidad de los marines rasos caen al suelo inconscientes e incluso echando espuma por la boca. Hasta Mez Scal deja caer su arma y está se vuelve un simple charco de metal. 

Brunnhilde: Imposible…

Maverick: No me digas que este payaso tiene…tiene…

Mez Scal: …Haki del Rey…

Capitulo 428: Pena Capital

Tras unos segundos, Jean deja de gritar y la extraña energía que manó de él se disipa, aunque no así los estragos que ha dejado. Decenas de soldados de la Marine y algunos mercaderes del Serpiente de Fuego están en el suelo, inconscientes.

Angélique: ¿Qué… que fue eso?

Bert: No…no lo sé.

Los piratas tampoco tienen ni la más mínima idea de lo que acaba de pasar. El propio Jean no lo sabe tampoco y observa confundido a su alrededor, mientras se pone en pie dificultosamente, buscando respuesta a algo de lo que ni siquiera sabe que ha provocado el mismo.

Jean: ¿Qué pasó?

Los oficiales siguen inmóviles tras lo sucedido. Mayhem e Isabel se ven genuinamente sorprendidos, Maverick y Brunnhilde parecen incluso algo atemorizados y Scal solo mira en silencio.

Scal: Haki del Rey. 

Jean: ¿Qué?

Scal: El poder que sólo tiene uno en un millón. Una señal de aquellos con cualidades para la grandeza, para ser “rey”.

Las palabras del contralmirante solo logran dejar aún más confundido al pirata y a sus camaradas, mientras que Scal se aleja de James y camina hacia él, pero no de manera altiva como antes, sino lentamente y de forma casi desgarbada.

Scal: Pensé que podría vencerte y enviarte a Impel Down sin más…que estúpido…

Difficult

Scal se sigue acercando al peliazul. Jean, encadenado con Kairoseki, no puede evitar sentir temor por como lo mira Mez y lo único que puede hacer es dar un par de pasos para atrás.

Scal: Había escuchado rumores sobre que eres hijo de “el”, “Pluma Roja”. 

Jean: ¿Cómo demonios sabes eso?

Scal: Y por eso tome precauciones. Pero nada podría prepararme para esto.

Jean: ¡Ya basta! ¡No entiendo de qué estás hablando!

Finalmente, Scal y Jean están cara con cara, y eso al peliazul y a sus compañeros no les gusta nada.

Scal: Iba a dejar que te pudrieras en prisión…

El contralmirante casi abraza a Jean y luego le termina de contar lo que decía al oído.

Scal: … pero eres demasiado peligroso para seguir VIVIENDO.

Los ojos de Jean se dilatan de dolor. Evangeline es la primera en darse cuenta y grita de horror, aunque sus camaradas no tardan en darse cuenta.

Evangeline: ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhh!

Angéliquee: ¡¡Jean!!

¿El motivo del horror? La espada de galio que atraviesa de lado a lado el estómago del muchacho, recién creada por Scal y el cual la empuja aún más adentro del cuerpo del peliazul mientras un charco rojizo se forma en sus pies.

Scal empala a Jean

Jean: ¡ …!

El resto de oficiales observa también, con la rubia y el pelinaranja algo complacidos pero la pelimorada y el pelinegro también perplejos por la escena. En cambio Scal, solo sonríe.

Scal: Muere…

Jean no reacciona, no puede. De sus labios escurre una única gota de sangre, y luego otra, y luego otra. Luego, un espasmo se apodera de su cuerpo y todo el rio carmesí sale desbordado de su boca. La espada que le atraviesa se funde con el calor de su sangre, metalizando el rojo del charco. Satisfecho con el resultado, Scal suelta al muchacho y este cae al suelo, retorciéndose, mientras la mancha bajo él no deja de crecer.

Evangeline: ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhh!

Angélique: ¡Jean! ¡¡JEAN!!

La primer oficial, trata desesperadamente de zafarse de sus cadenas para ayudar a su capitán, pero solo logra que le den un porrazo en la cabeza. Evangeline no deja de gritar, mientras que James, Bert y Samir miran inmóviles y pálidos y Katrina, Big Bird y Taylor solo lloran desde el suelo, demasiado graves como para hacer algo. 

Mía: ¡No! ¡¡NO!! ¡Asesino! ¡¡Maldito Asesino!!

Pero la Bebedora, absolutamente encolerizada por lo hecho a su capitán y amigo, logra sacar una fuerza ajena a alguien así de herido y derriba a los hombres que sostienen sus cadenas, alcanzando a llegar hasta donde está Scal y lanzándole un puñetazo tan fuerte que su cabeza explota en un montón de galio.

Mía: ¡Mataste a alguien que amaba justo frente a mis ojos DOS VECES ¡ ¡¡TE MATARÉ!! ¡¡

Por desgracia, Mía no tarda en ser restringida y arrodillada de nuevo mientras que las gotas de la cabeza del marine se reúnen para volverla a formar.

Scal: Tchh… no se cansan de hacer estupideces. 

El oficial genera de su mano otra espada de Galio e indica a los reclutas que sostienen a Mia que la levanten hasta su altura, logrando ver los llorosos ojos azules de la mujer, que más que furiosa está destrozada y esta vez, reconociendo algo familiar en ellos.

Scal: Ya me acordé de ti...y de tu padre. Recuerdo que lloraste como una perra mientras que tu papi el pirata se arrastraba por el piso. Tsk...  De saber que ibas a convertirte en otro  criminal mediocre como el, te hubo matado ese día.

Mia: ¡Mi padre no era mediocre.!

Scal: ¡Por favor! El era un hombre patético y lo mate de forma patética, igual que mate a tu capitán, igual que te mataré a ti.

Scal alza su espada contra la pelinaranja, que solo alcanza cerrar sus enrojecidos ojos de llanto y rabia en un último vano intento de protegerse, mientras que los gritos de sus amigos se hacen más fuertes. Pero antes de que la hoja se le acerque, esta es destrozada en cientos de pedazos por otra espada: la de Isabel.

Mía: ¿¡…!?

Mayhem: ¿Isa?

Scal se pone furioso de inmediato. No solo porque han detenido su ejecución, sino por quien lo hace.

Scal: ¡¿Qué demonios está haciendo, capitana!?

Isabel: ¡Dijo que había sido un accidente! 

Capitulo 429: Caos generalizado

La situación se pone aun más tensa y enrevesada de lo que ya estaba. Con su Fleur de Lys en la mano, Isabel se pone entre Scal y Mia, defendiendo a su antigua amiga de su mentor. Los piratas no comprenden lo que sucede, y los marines menos, especialmente Mayhem, que mira entre confundido e incrédulo.

Isabel: Dijo que lo que le pasó a Mampoer-san fue un accidente. Una bala pérdida. Pero acaba de confesar que usted lo mato y por lo que entiendo, de una forma horrible.

Mez Scal no sabe si molestarse o sorprenderse por lo que está sucediendo, pero aún así responde con tranquilidad.

Scal: Tuve que hacerlo. El hombre era un ex-pirata, estaba ebrio y ponía en peligro a los civiles, justo como esa mujer detrás suyo. Le mentí porque sabía que usted le tenía aprecio y creí que no querría quedarse con esa imagen de ese hombre, por muy criminal que fuera.

Mía: ¡Mentiroso!  ¡Mi padre solo te atacó porque me atacaste primero! ¡Lo golpeaste hasta cansarte y luego lo asesinaste frente a todos en la isla!

Scal: Por favor, Capitán. Sé que es muy inteligente como para creer en los balbuceos de una criminal borracha. Dese cuenta de que mis palabras son razonables. Ahora, baje la espada y nos olvidaremos de todo este asunto.

El contralmirante extiende sus brazos en señal de “ buena fe”  y por un momento, Isabel baja su espada. Ante esto, su mentor sonríe, pero solo hasta que su cara (y el resto de su cuerpo) se parte a la mitad de un tajo.

Isabel: ¡Si! ¡Me doy cuenta ahora!

Todos los marines ven con furia como la capitán ataca a su oficial al mando , el cual se vuelve un charco de metal líquido que manda volando en todas direcciones , por lo que mueven sus intenciones hostiles de los piratas a Isabel, siendo Maverick y Brunnhilde los que encabezan el contrataque.

Maverick: ¡Traidora!

Brunnhilde: Tch…debí esperarlo de ti. Siempre fuiste débil. ¡Ashigan!

Maverick: ¡Blast Time!

Isabel confronta a sus dos compañeros aprendices, y se da cuenta, de que no siente absolutamente ningún arrepentimiento por atacarlos, enviándolos por la borda al crear un ciclón con su espada.

Isabel:¡ Buttterfly Orchid Whirlwind!

No obstante, la cosa cambia cuando el que la enfrenta es Mayhem. Este sostiene temblorosamente su Liquid Sword con la mirada desolada, exigiendo con los ojos una respuesta a la que hasta ese momento, siempre había sido su amiga y camarada.

Mayhem: ¿Por qué…?

A Isabel, esa mirada le rompe el corazón, así que baja el rostro para evitarla.

Isabel: Lo siento, Mayhem. Espero que algún día, tu también te des cuenta.

La mujer aventaja a su amigo y le da un golpe en la nuca con el mango de su sable, dejándolo efectivamente K.O. Luego, se dispone a atacar a la tropa entera de soldados de primera clase que ya se le vienen encima.

Isabel: ¡Mount Ceiling Flower Snicks!

Todo esto hace que la mayoría de marines desvíen su atención de los piratas. Aprovechando esto, Angélique logra patear a los hombres que la vigilaban y, con todo y cadenas , corre hacia su capitán, el cual yace sobre su propia sangre.

Angélique: ¡¡Jean!!

La pelirroja toma a su compañero en brazos y lo levanta sobre su regazo, temiendo lo peor. Pero a pesar de toda la sangre y lo horrible de la herida, Jean aún está con vida, y lo que es más, está consciente.

Jean: A...A…Angélique…

Angélique: Shhhh….guarda tus fuerzas… todo estará bien...

El resto de los piratas que aún pueden moverse trata de escapar, romper las cadenas, hurtar las llaves, lo que sea que puedan hacer mientras aún tengan la oportunidad que les ha dado Isabel. No obstante, pronto se ven nuevamente acorralados por Maverick y Brunnhilde, que no han tardado en regresar al navío y amenazan con asesinarlos

Maverick: ¡¿A donde creen que van, asquerosas ratas!?

Isabel, por su parte, trata de despachar a todos los marines que puede, pero una masa de metal se le aparece desde abajo y de un puñetazo gigante, la hace estrellarse contra una baranda, dejándola seriamente lastimada.

Isabel: Ugh…

El puño de metal entonces cambia de forma hasta recomponer a Scal, el cual la mira con absoluto odio en su mirada y un montón de gotas de metal preparadas para atravesarla.

Scal: Que decepción.

Pero antes de que nadie pueda hacer nada, el buque de la marine se estremece con fuerza, como si hubieran encallado en un arrecife .

Scal: ¡Aghhh! ¡¿Ahora que?!

Scal entonces se asoma por la baranda, pero lo que ve ahí lo deja perplejo. Una mujer de aspecto inusual en el agua.

Scal: ¿Qué?

Mujer: ¡Freestyle Twenty Five! 

Un potentísimo torrente de agua lanza disparado a Scal fuera de la cubierta del barco y hasta el océano, causando el pánico de los subordinados de este que saben que no puede nadar. 

Marine: ¡Hombre al agua!

La mujer que lo ha causado está muy complacida y está resulta ser nada más y nada menos que Tear, aunque se ve muy diferente. Su cabello es rubio, su piel es verde, no lleva su Parca y su traje de baño está de color blanco y azul. Pero lo más notable(y aterrador) de todo el cambio son sus ojos, cuyas irises cambian de marrón a azul brillante y las escleróticas se vuelven negras.

Tear: Hay que arreglar las cosas. 

Capitulo 430: Salgan de aquí

De alguna manera, Tear usa otro chorro de agua para propulsarse a si misma hacia el barco, en donde es de inmediato rodeada por al menos una veintena de marines.

Marine: ¡Más enemigos!

Marine 2: ¡A ella!

Pero Tear solo los ve y gira los ojos, para luego darles la espalda, mirar hacia el mar. Luego, la chica da una “brazada” hacia atrás, y luego otra.

Tear: ¡Backstroke Twenty Five!

Al hacer estos movimientos, dos grandísimos chorros de agua salen del mar y  mandan disparados a la mitad de los marines mientras que los otros son rápidamente abrumados por una serie rápida de patadas. Isabel aprovecha la oportunidad para volverse a levantar, y seguir luchando contra los que hace cinco minutos eran sus subordinados.

Isabel: ¡Poinsettia Slash!

La situación no tarda en ser avistada por Maverick y Brunnhilde, que al ser actualmente los oficiales de más alto rango, tratan de controlar la situación.

Brunnhilde: ¡Tercer batallón! ¡Sometan a la capitana Anfitrite! ¡Llamen al buque de respaldo  rápido!

Maverick: ¡Cuarto Batallón! ¡Asegúren a los piratas! ¡Segundo batallón! ¡Acaben con esa gyojin! 

¿???: Pfff…¡Gyojin! Jajajaja.

Solo entonces los dos oficiales, y los piratas que tratan de someter se dan cuenta de que hay otras dos polizonas a bordo. Se tratan de nada menos que Gift e Ink. Igual que Tear, sus colores están anormalmente cambiados, pues Ink es ahora rubia y pálida, mientras que Gift es una pelirroja con piel morena, lo que hace que los de la Ave Azul no las reconozcan, o al menos, la mayoría no lo hace. Sus ojos también tienen las escleróticas negras y los irises azul brillante, lo que les da un aspecto algo temible.

Bert: ¿¡Quiénes son ellas!?

Evangeline: Esas voces que siento... ¿¡Qué hacen ellas aquí!?

Brunnhilde: ¡Más intrusos! ¡Ashigan!

La oficial intenta patear a Ink, pero esta esquiva valiéndose de un movimiento increíblemente torpe pero ágil de igual manera. Luego, saca un pequeño frasco de su mochila y lo arroja contra la mujer.

Ink: ¡Aquafortis!

El frasco explota al impactar el pecho de Brunnhilde. Esto no es particularmente doloroso ni dañino, lo que hace que Brunnhilde se ría, pero a los pocos segundos, siente caliente. Al observar hacia abajo, se da cuenta de que lo que sea que fuera el contenido del frasco está fundiendo su ropa y amenaza con fundir su piel.

Brunnhilde: ¡Maldición! 

La oficial, alarmada, se apresura a quitarse toda la ropa, pero cuando termina de hacerlo, Ink la somete, la hace dar un giro sobre su cabeza y la arroja contra la cabina, dejándola magullada y con el trasero lleno de astillas.

Brunnhilde: Au…

Maverick, por su parte, intenta confrontar a Gift, valiéndose de una gran cantidad de disparos.

Maverick: ¡It's Burning Time!

Pero Gift esquiva el ataque, echando toda la espalda para atrás y acto seguido, le da con la palma abierta de manera tan veloz que emite un chispazo eléctrico.

Gift: ¡Shock Box!

Esto aturde a Maverick el tiempo suficiente para que Gift pueda abalanzarse sobre el y arrebatarle un cierto objeto de uno de sus cinturones, el cual arroja a Bert, el pirata que tiene más cerca.

Bert: ¡Las llaves de las cadenas!

Samir: ¡Rápido! ¡Sácanos de aquí!

Bert se apresura a liberarse y liberar a sus compañeros tan rápido como puede mientras los marines están ocupados. La primera en liberarse es Evangeline, que de inmediato va hacia las armas incautadas, las cuales regresa a sus compañeros.  

Evangeline: ¡Necesitaremos esto!

Por desgracia, eso no quita el hecho de que la mitad de sus camaradas está en la mierda y que su propio médico está en condiciones graves por su enfermedad. Taylor se encuentra aún luchando por respirar ante la mirada aterrada de Samir que no se ha separado de su lado y no sabe cómo ayudarlo.

Samir: ¡Taylor! ¡Dime qué hago! ¿¡Cómo te ayudo?

Tear: ¡Atrás!

La chica ha logrado deshacerse de suficientes marines como para llegar hasta los piratas. Esta porta una enorme jeringa en la mano, a la cual le quita la tapa y se dispone a usarla en el pelirrojo que yace en el suelo.

Samir: ¡¿Que haces!?

Tear: Ayudarlo. Perdón. Esto va a doler mucho.

De un movimiento fuerte y veloz,  la mujer clava la aguja en el cuello de Taylor, el cual al principio se retuerce y jadea del dolor, pero a los pocos segundos, su respiración empieza a normalizarse e incluso, logra incorporarse por su cuenta.

Samir: ¡Taylor!

Taylor: Gra…gracias.

Tear: No me agradezcan. Váyanse de aquí. Nosotras los contendremos un rato pero solo hasta que los refuerzos de la Marine lleguen.

Bert finalmente termina de liberar a todos, incluyendo a su capitán, que sigue en brazos de su navegante. 

Jean: Chi…chicos…

Bert: ¡Hay que salir de aquí! ¡Rápido! ¡Al barco!

El carpintero toma a Katrina y a Big Bird, medio conscientes, y los lleva a la cubierta del Spirit, tras lo cual, se dispone a preparar el barco para zarpar inmediatamente. Evangeline por su parte ayuda a James, el cual se cubre los oídos, tratando de callar el monton de voces que ha empezado ha escuchar de nuevo.

James: ¡Ya basta!

Al mismo tiempo, Angélique ,logra cargar a Jean hasta la cubierta, pero este se debilita a cada segundo que pasa.

Angélique: ¡Todo va a estar bien! ¡Todo va a estar bien, Jean! ¡Taylor, si puedes moverte, ven rápido! 

Taymor: ¡Voy!

El médico logra llegar hasta ellos con algo de dificultad pero ya mucho más estable y se dispone a revisar a Jean, poniendo una cara de preocupación de inmediato.

Taylor: ¡Aun no deja de sangrar! ¡Angélique, necesito que hagas presión!

La pelirroja está al borde de un colapso nervioso y sigue diciéndole a Jean que todo va a estar bien mientras se le salen las lágrimas. Pero entonces, Jean , a pesar de su estado crítico, pone su mano ensangrentada sobre su mejilla y sonríe.

Jean: Si todo va a estar bien… deberías relajarte un poco ...je..

Angélique siente una calma inusual  y perturbadora, mientras que Jean baja su mano y se estremece.

Jean: Hace frío…¿No crees?

Y entonces se le cierran los ojos, para el horror completo de la pelirroja.

Angélique: ¡Jean! ¡¡JEAN!!

Taylor: ¡Cálmate! ¡Solo perdió el conocimiento! ¡Pero aún así está muy grave! ¡Necesito operar de inmediato o no va a lograrlo! ¡Hay que llevarlo a la enfermería!

Los dos pelirrojos se movilizan tan rápido como pueden. Los demás se encargan de poner el barco a punto, defenderse de los marines y cuidar de los otros heridos graves, todo al mismo tiempo. Solo una persona no hace nada de esto. Mía, que sigue en el barco de la marine muy aturdida por lo que sucede.

Bert: ¡Tenemos que salir de aquí ya! ¡Mía, regresa al barco!

Pero esta no escucha, solo observa con horror dos sucesos simultáneos. Uno, un segundo barco de la marine que se acerca a paso veloz. Y dos, que Mez Scal ha sido rescatado del agua y se dispone a volver a la batalla, absolutamente furioso.

Capitulo 431: Entre sus dedos.

Scal no tarda en vislumbrar a las nuevas enemigas y a los piratas que tratan de escapar. No obstante, pasa por completo de las primeras y decide ir de inmediato hacia los piratas, teniendo  en las manos una espada y una hacha hechas con sus poderes.

Scal: ¡Silver Phalanx!

El hombre se dispone a atacar a Mia, que es la que tiene más cerca y está vez, está pasmada. No obstante, una vez más, Isabel intercepta el tajo con su propia espada.

Isabel: ¡Handflower Barricade!

Mía: ¿¡Isabel!?

Issbel: ¡¿Que estás esperando!? ¡Corre!

Mía: Pero…

Isabel: ¡¡Corre!!

Aunque duda un momento, Mía finalmente sale corriendo y sube su navío, alcanzando a sentir de algún modo como la pelimorada es derrotada de un tajo justo atrás de ella.

Mia: ¡Isabel!

Pero no hay manera de que pueda volver, pues finalmente ,el Ocean Spirit zarpa, con Bert al mando del timón, puesto que Angélique no ha regresado de la enfermería.

Evangeline:  ¡Hacia donde!

Samir: ¡Hay que dar media vuelta! ¡En Sabaody nos encontraran de inmediato!

Bert: ¡Media vuelta entonces!

Viendo que los piratas se van, Scal y sus oficiales dan órdenes para seguirlos. 

Scal: ¡Tras ellos!

Pero el buque de la marine no se mueve, no hace nada. Ante lo cual, una de las hermanas, Tear, se ríe. 

Tear: Ja, tontos.

Scal entonces recuerda el golpe que se sintió en el barco antes y concluye el porqué. 

Scal: ¡Esa maldita! ¡Rompió el timón!

Tear: ¡Nuestro trabajo termino aquí! ¡Retirada!

Las hermanas se disponen a largarse, Tear y Gift salen del barco de inmediato, pero Ink se queda pasmada un momento. Cosa que Brunnhilde nota y decide aprovechar, tratando de patearle a pesar de estar semi desnuda.

Brunnhilde: ¡Rankya...!

Pero Ink, sin si quiera mirarla,  le pega tan fuerte en la cara que está cae K.O. mientras sigue pasmada viendo a algo o más bien a alguien. A Isabel, que yace inconsciente en el suelo.

Ink: Hmph….

Scal y Maverick, los únicos oficiales que quedan, se ven obligados a espera a que el barco de refuerzo arribe, para perseguir a los del Ave Azul, que ya han logrado ganar un poco de ventaja.

Maverick: ¡Habrán fuego! ¡Ahora!

Los cañonazos pasan cerca, demasiado cerca. El nido de cuervo vuela en mi pedazos y la popa está siendo brutalmente vapuleada. Finalmente, un tiro destroza la mesana, anteriormente dañada de las luchas contra Brunnhilde y el Pacifista.

Bert: ¡Perdemos velocidad! 

Samir: ¡A este paso nos alcanzarán!

Katrina: No…no lo harán.

La joven pirata ni siquiera puede ponerse en pie por su cuenta, pero aún así, sus ojos demuestran que tiene un plan. 

Katrina: Evangeline...la pantalla de humo que fabricaste…

Evangeline: ¿¡El Mist Shield?!

Katrina: Actívala.

Evangeline: ¡No servirá de nada, saben dónde estamos!

Katrina: Tu confía en mí…solo hazlo.

Carente de un mejor plan, Evangeline activa el escudo de niebla, ocultando la presencia del navío pero delatándose al mismo tiempo, pues la niebla se mueve con el barco. Scal mira des de su nuevo buque, nada impresionado.

Scal: De nada les servirá eso.

Katrina: Copy Replicant Doppelganger-Klabautermann

Pero entonces, Katrina toca la madera del barco y activa sus poderes. El Spirit, sus tripulantes y todo lo que hay abordo, incluido el generador de niebla se replican, lo que confunde por completo a los marines que ya no saben a cual de los barcos disparar. 

Marine: ¡Contralmirante! ¡¿Qué hacemos!?

Scal: ¡Vuélenlos a todos si es necesario! ¡Qué no escapen!

No obstante  la última orden de Katrina antes de desmayarse, fue que cada barco siguiera un camino distinto. Los Marines no tienen forma de seguirlos a todos y se deciden por uno, dejando ir a los demás.

Scal: ¡Fuego!

Pero cuando la bala toca al barco que han elegido, este se desvanece, demostrando ser solo una copia. 

Scal: ¡Maldición! ¡Ataquen al resto!

Pero los barcos ya se han alejado. Así que deben decidirse a cual seguir.

Scal: ¡Sigan al de en medio! ¡Rápido!

Los marines persiguen al barco un buen rato, con sus tripulantes gritando al ver que esté se aproxima. 

Maverick: ¡Ya estamos a tiro, señor!

Scal: Muy bien, Habrán…

Pero súbitamente, el barco se desvanece, pues ha superado su tiempo límite. 

Maverick: Carajo, no es este tampoco.

Ninguno de los otros Spirit es visible ahora, los piratas, a pesar de todo, han logrado escapar. Y al ver su victoria escapar entre sus dedos, este destroza la baranda de la que estaba agarrado.

Scal: ¡¡MALDICIÓN!!

TO BE CONTINUED
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