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Arco de los Ángeles
Angeles
Información
Número de capítulos 127 a 187 (61 capítulos)
Fecha de creación 10/04/17
Fecha de finalización 28/07/17
Anterior Arco de Blanco y Negro
Posterior Arco de Smokey Mountain
Creador Darkarchangel

El Arco de los Ángeles es el décimo arco de la historia de los Piratas del Ave Azul y el segundo de la Saga del Cielo y el Infierno.

Antecedentes

Tras los sucesos de Nephrite, Los Piratas del Ave Azul se encuentran en un nuevo problema al encontrarse con que la aguja del Log Pose apunte hacía arriba. Es entonces cuando la tripulación conoce a la hermana de Jean, la cual les ayuda a lidiar con ello a su loca manera y logran ir con rumbo al cielo.

Capitulo 127: El mar de nubes

¿???: ¡¿Cómo que los perdieron de nuevo?!

Isabel  y Mayhem se encuentran en su buque hablando por Den Den Mushi con Mez Scal, el cual esta visiblemente molesto con sus alumnos por no haber capturado aun a Jean y compañía, y grita a la capitana a través del auricular mientras Mayhem sólo puede oír sus quejas con cara de desagrado y decepción.

Isabel: Lo siento mucho Scal-sensei. No pudimos seguirlos.

Scal: ¡¿Cómo que no pudieron seguirlos?!

Isabel: Activaron una extraña maquina en su nave y salieron volando con un montón de globos.

Scal: ¡¿Está jugando conmigo, capitana?!

Isabel: ¡No, sensei! ¡Jamás me atrevería a…!

Scal: ¡¿Entonces porque me inventa una excusa tan estúpida?!

Mayhem: ¡Pero Scal-sensei! ¡No es una excusa! ¡Es la verdad!

Scal: ¡¿Tiene idea de cómo se oye lo que dice, teniente?!

Mayhem: ¡Pero…!

Scal: ¡SILENCIO!

Tanto el teniente como la capitana se callan intimidados por la furia de su superior a pesar de que este no está ahí.

Scal: Ahora… van a seguir de nuevo a los Piratas del Ave Azul… los capturaran y los traerán ante mí para que puedan enfrentar a la justicia… ¡y no quiero más excusas! ¡¿HA… QUEDADO CLARO?!

Sus dos alumnos no pueden más que contestar casi en silencio.

Isabel y Mayhem: Si, señor.

Scal: No me fallen esta vez.

Ka’cha

Ambos marines se quedan un momento quietos tratando de procesar la situación. El primero en reaccionar es Mayhem, el cual empieza a caminar en círculos alrededor de la habitación.

Mayhem: ¿y ahora qué?

Isabel entonces lo observa con la mirada encendida de determinación.

Isabel: Iremos a buscarlos de nuevo.

Mientras tanto...

Gracias al S.A.C, El Ocean Spirit sigue subiendo tan rápido que los Piratas del Ave Azul les cuesta trabajo moverse, estando casi pegados a suelo.

Jean: ¡Pareciera que aumentó la gravedad!

Katrina: ¡No me puedo mover!

Bert: ¡Creo que voy a atravesar el piso!

Big Bird: ¡Auxilio, auxilio!

Angélique: ¡Tranquilos chicos, ya falta poco!

La pelirroja como puede apunta hacía las nubes que están cada vez más y más cerca.

Mia: ¡Vamos a chocar!

Todos: ¡AHHHHHHH!

El Ocean Spirit se estrella con las nubes, sumergiendo durante varios segundos a sus tripulantes en la gran cantidad de agua que estas contienen.

James: (¿Qué demonios…?)

Jean: *glu glu*

El Ocean Spirit sigue subiendo a través de las nubes, hasta encontrarse en el aire nuevamente.  En ese momento, el  S.A.C. cierra su compuerta cortando todas las cuerdas de los globos los cuales siguen elevándose mientras que la nave se queda en la superficie de las nubes, flotando como si estuviera en el océano. Los piratas se levantan lentamente, abrumados por el viaje y el agua,quedándose con los ojos abiertos al ver dónde están. Un hermoso mar de nubes que llega hasta donde alcanza a la vista con nada más que el cielo azul a su alrededor.

Katrina: ¡WOW!

Mia: Qué belleza.

Bert: Pellízquenme porque estoy soñando.

Angélique: Este es….

Jean: Si, llegamos al Mar del cielo, señores.

Capitulo 128: Un ángel

James: Bueno, ¿Y ahora qué?

Big Bird: ¿Ahora qué?

Jean: ¿Cómo que ahora qué?

James: Ya estamos en el Mar del Cielo, ¿ahora qué?

Jean: Es obvio. Ahora ….

Jean se queda con la boca abierta para responder pero pronto se da cuenta de que no tiene una respuesta lógica, algo que James le remarca de inmediato.

James: ¿No tienes idea, verdad?

Jean: Pues...algo asi como una idea…pues…nop, no tengo ni idea.

Angélique: ¿Quieren calmarse los dos? Ahora, lo que hay que hacer es seguir el Log Pose. Si lo que dijo tu hermana es cierto, esta cosa apunta a una isla aquí en el cielo. Y ya que estamos en un mar de nubes, estoy bastante segura de que existe una isla aquí arriba.

Bert: Ok.

Katrina: Perfecto.

Mia: Entendido.

Jean: ¿Qué sería de mi si no te hubiera reclutado como mi navegante?

Angélique: Probablemente seguirías en el South Blue leyendo mapas al revés…duh.

Jean: No vas a olvidar eso, ¿verdad?

Angélique: Jajaja.  Nope.

James: ¿Entonces hacía donde, navegante-san?

La pelirroja da un vistazo rápido al Log Pose y luego apunta hacía estribor.

Angélique: ¡Hacía allá!

Jean: Bien, ya la escucharon. Dirijan el Ocean Spirit hacía allá.

Todos: ¡Entendido!            

Los piratas se disponen a saltar a sus puestos, pero repentinamente, algunos se sienten muy mareados.

Mia: La cabeza me da vueltas y no llevo ni media botella aun.

Bert: No eres la única.

Big Bird: No eres la única , no eres la única.

Katrina: Yo ni siquiera bebo. ¡Woahh!

La joven pirata intenta caminar pero se marea tanto que acaba por crear un clón para que la sostenga.

Angélique: Debe ser la falta de oxigeno. Estamos a varios miles de metros de altura, deberíamos llevárnoslo con calma por un rato.

El grupo decide seguir el consejo de su navegante y se mantienen unos momentos sin hacer nada. Luego, cuando parece que ya se han habituado al nivel de oxigeno y la altura deciden seguir, por lo que se disponen a levar anclas, izar velas y a guardar lo que quedo del S.A.C. en la bodega.

Jean: Bien. Sigamos.

El Ocean Spirit avanza velozmente en las delicadas aguas del mar del cielo, mientras sus tripulantes disfrutan de la vista. Sin embargo, después de un rato navegando,aun sigue sin verse isla alguna, por lo que los piratas comienzan a inquietarse.

James: ¿No deberíamos haber visto tierra o algo parecido a estas instancias?

Angélique: De hecho. Es muy extraño.

La chica saca su catalejo para ver si logra ver algo más lejos, pero lo unico que logra ver es algo que no le gusta nada. Una enorme aleta dorsal dirigiendose hacía ellos a toda velocidad mientras rompe el agua.

Angélique: Ahmm… ¿¡chicos!? ¡Cosa monstruosa a las once!

Los chicos voltean para ver una enorme bestia saltar del agua con las fauces bien abiertas. Se trata de un ser similar a un tiburón pero con rayas negras y azules, el cuerpo alargado y varias protuberancias en las aletas.

Bert: ¡¿Hay animales aquí?!

Mia: ¡Y quieren desayunarnos!

Jean: ¡Prepárense, chicos!

La criatura observa el Ocean Spirit y vuelve a saltar para atacarle pero repentinamente es golpeado por alguien desconocido para la sorpresa de los piratas. El enorme pez cae sangrante y se hunde en las nubes mientras la misteriosa persona que acabo con el permanece sobre el agua. Se trata de una figura androgina de gran belleza, con unos aparatos similares a patines en los pies y una túnica a manera de atavío. Sin embargo, lo que más destaca de su aspecto es el hermoso par de alas blancas que sale de su espalda.

Katrina: ¡¿Ese es…?!

Bert: ¡Un ángel…..!

Capitulo 129: La ciudad en el cielo

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen I. “En las profundidades”

Al fondo del Mar de Jade, el brillo de las aguas superficiales ilumina débilmente la silueta de Avo, la cual,despierta de su inconsciencia cubierta con varias vendas mientras que una sirena la observa desde las sombras.


La figura alada se dirige rápidamente hacía ellos propulsándose mediante sus extraños patines hasta llegar junto al Ocean Spirit, ante la asombrada mirada de los del Ave Azul que no pueden creer que se encuentren ante un ser similar al representado en su mascarón de proa.

¿???:  ¿Estan todos bien?

Jean: Si, estamos bien.

¿???:  Me alegro. Ultimamente esos tiburones son una molestia.

James: ¿Y a quien agradecemos el habernos quitado a ese monstruo de encima?

¿???: Oh claro, ¿donde están mis modales? Mi nombre es Chayliel. Es un placer conocerlos, viajeros.

Katrina: Wow ¿Eres un ángel?

Big Bird: Ángel, ángel,ahhh.

Chayliel: ¿Qué? Oh no, para nada. Sólo soy un humilde Bilkan. Si nunca han visto uno significa que no son de por aquí. ¿Vienen del Mar Azul?

Mia: ¿El mar azul?

Chayliel: Si, el mar que esta allá abajo.

Mia: Ahhhh… Entonces si.

Chayliel: Ya veo. Si no es intromisión ¿Puedo preguntar qué los trae a estos lares?

Angélique: Estamos buscando una isla que registra el Log Pose. Se supone que ya deberíamos estar muy cerca pero no la vemos por ninguna parte.

Chayliel: Oh, ya entiendo. ¿Me permitirían ver su Log Pose un segundo? Tal vez pueda ayudarles.

Angélique: Claro. Seguro.

Chayliel sube al Ocean Spirit de un salto y se acerca para darle un vistazo detallado al Log Pose.

Chayliel: Oh. Según parece la aguja apunta hacía Caelia.

Todos: ¿Caelia?

Chayliel: Si. Es la ciudad a la que sirvo. Estamos muy cerca. Puedo guiarlos si lo desean.

Jean: ¿En serio? Por favor.Te lo agradeceríamos mucho.

Chayliel: Muy bien. Siganme.

De la misma manera en que subió a la nave, Chayliel baja y luego activa el mecanismo de sus patines, disparandose a traves del mar de nubes mientras los del Ave Azul le siguen de cerca a bordo de su barco. Tras unos minutos avanzando, logran ver a lo lejos una solitaria torre blanca rodeada por una gran cantidad de nubescon una persona igualmente alada con un cayado rematado en algo similar a conchas marinas en su mano y que parece estar custodiando algo.  Al llegar a esta, Chayliel se detiene y hace una señal a los del Ave Azul para que hagan lo mismo, siendo observados rigurosamente por el Guardía de la torre.

¿???: Oh. Eres tu , Chayliel. ¿Quién va contigo?

  • Centinela de la Ciudad de Caelia: “Rekuel

Chayliel: Viajeros del Mar Azul, se dirigen a la ciudad para cargar su Log Pose. Déjanos pasar por favor.

Rekuel: Esta bien.

James:¿Pasar? ¿Pasar a donde?

Bert: Aquí no hay nada.

Sin embargo, el guardia pronto les demuestra que están en un error. Mediante un mecanismo en su báculo, bombea aire a presión que sale por una de las conchas enviando las nubes alrededor leos y revelando una vista aun más magnifica de las que ya habían visto. Una hermosa y majestuosa ciudad blanca rodeada por las nubes y de la cual caen enormes cascadas del mar del cielo al mar azul.

Caelia

La Ciudad del cielo, Caelia

Todos: WOOOW.

Angélique: ¡Que belleza!

James: ¡Es increíble!

Katrina: ¡Miren, todo esta hecho de nubes!

Jean: Jajaja. Seguramente nos divertiremos mucho aquí.

El Ocean Spirit se abre paso hacía la ciudad sin que sus emocionados ocupantes se den cuenta de que otro individuo alado y encapuchado los observa desde la lejanía.

¿???: Viajeros del Mar Azul, ¿eh? Interesante. Al jefe le interesará saber esto.

Capitulo 130: La oportunidad

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen II.“Se quien eres”

La sirena resulta no ser otra que Barb, la cual al ver que Avo despierta, expresa su alivio al ver a su “Gran Lider” consciente.  Avo niega saber de que esta hablando pero Barb expresa que ella siempre supo su secreto.


El Ocean Spirit entra a la ciudad y Chayliel guía al barco hasta lo que parece ser un muelle hecho de nubes. Una vez ahí, les da la indicación de que atraquen y estos hacen lo que les es dicho. Luego proceden a bajar del barco, aun observando a su alrededor asombrados.

Mia: El suelo se siente blandito.

Bert: Que interesante material para la construcción.

Chayliel: Es porque esta hecho de nubes.  Toda la ciudad esta hecha de nubes. Se supone que se crean mediante un proceso raro o algo así. La verdad es algo muy largo y aburrido y no me acuerdo bien.

¿???: En realidad, las nubes que forman a la ciudad se crean cuando el pyrobloin del Kairoseki del Mar azul sube a través de emanaciones volcánicas y se combina con el vapor de agua. Deberías saber eso bien, Chay, querida.

Chayliel: (tsk.. presumida) No todos son tan nerds como tu, Hamaliel. Las personas normales tienen cosas más importantes en que pensar.

Hamaliel: No te enojes, Chay. ¿Quiénes son estas adorables personas?

Chayliel: Viajeros del mar azul. Ahora que lo pienso, les dije mi nombre pero ustedes no me dieron el suyo.

Jean: Oh, cierto. Disculpa. Mi nombre es Jean Black, y estos son mis compañeros Angélique, Mia, James, Bert, Katrina y Big Bird.

Big Bird: Es un placer, un placer.

Hamaliel: Igualmente. Será un placer guiarlos a través de Caelia.

Angélique: Espera, ¿no ibas a guiarnos tu, Chayliel-san?

Hamaliel: Chayliel tiene otros deberes importantes fuera de la ciudad, ¿no es asi, Chayliel?

La mujer castaña observa a su compañera rubia con desagrado, pero aun así responde.

Chayliel: Si… lo había olvidado. Será en otra ocasión.

Angélique: Oh… ok.

Chayliel activa nuevamente sus jet skies  y se va velozmente por las nubes directa a la salida de Caelia, mientras que los piratas se quedan con Hamaliel.

Hamaliel: Bueno. Ahora, Si gustan seguirme por aquí, por favor.

Mientras tanto …

En alguna otra parte del Mar del cielo, en algo que parece ser una habitación oculta, el sujeto encapuchado que observaba antesa los del Ave Azul camina hacia otro hombre igualmente encapuchado que esta sentado en una silla de aspecto similar a un trono. Al llegar ante él, se arrodilla y baja la cabeza.

¿???: Metatrón. Traigo noticias que pueden interesarle.

Metatrón: Continua…

¿???: Ha llegado un barco con grupo de viajeros del Mar Azul a Caelia. Por lo que pude apreciar son completamentes ignorantes de lo que pasa en el mar del Cielo.

Metatrón: ¿Tienes imágenes de ellos?

¿???: Por supuesto. Tome algunas con mi Dial de visión.

El encapuchado saca de entre su atavio unas fotografías y se las muestra a Metatrón. En ellas se pueden apreciar los rostros de cada uno de los del Ave Azul y su barco. Sin embargo, hay una que interesa a Metatrón por encima de las otras, una imagen de la Jolly Roger con la pluma azul.

Metatrón: ¿Piratas, eh? Fufufufu. Esto es excelente para nuestros planes. Gracias por la información, “Arcángel”. Puedes retirarte.

El “arcángel” se levanta y procede a irse, a la vez que Metatrón sigue observando las fotografías y otra persona entra a la sala.

¿???: ¿Qué sucede?

Metatrón:  Prepara a los hombres. Comenzaremos con el plan para esta noche.

¿???: Esta noche, ¿eh? ¿Ha llegado la oportunidad que esperabamos?

Metatrón:  Así es. Ha llegado el momento de que Caelia sea nuestra.

Capitulo 131: Los Nueve Coros

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen III. “Boca Floja”

Avo exige saber como es que Barb conoce su secreto. Barb le responde que a su hermana Evandra se le escapó en una ocasión, a lo que Avo masculla que Evandra es una boca floja.


Hamaliel: Ahora. Si miran a su derecha podran ver el  hermoso puente que une los extremos de la ciudad.

James: Wow … esto es

Mia: … es …

Jean: … ¡tan aburrido! ...

Jean y compañía llevan varias horas caminando por Caelia mientras siguen a Hamaliel en su tour con cara de decepción y hastío. Hasta ahora, todo lo que han hecho es ver un montón de edificios públicos mientras Hamaliel da una descripción increiblemente larga y detallada de ellos, destacando siempre que puede el hecho que todo esta hecho de nubes.

Hamaliel:Y ahora si ven hacía la izquierda podrán admirar nuestro magnánimo sistema de acueductos, el cual como pueden observar, esta completamente hecho de nubes. Nuestro sistema filtra el agua del mar de nubes y la convierte en agua potable mediante el uso de…

Angélique: Ahmm.. Disculpa , Hamaliel-san. ¿Sería posible que pudiéramos parar un momento?

Jean: Si, deberíamos parar. ¿De casualidad no conoces un buen lugar para comer?

El resto del grupo apoya la idea pero Hamaliel simplemente les responde.

Hamaliel: Preguntas sólo al final del recorrido, por favor.

Todos: Ugghh….

James: Uno pensaría que por estar en el cielo, este lugar sería…

Mia: ¿Menos tedioso?

Katrina:¿Más divertido?

Bert:¿Menos aburrido?

Big Bird: …Ughh…

James: Iba a decir más interesante, pero eso todo eso también.

Su guía se siente un poco irritada por esos comentarios pero mantiene su sonrisa y continua.

Hamaliel: Oh, querido. La ciudad de Caelia es muy interesante. Como les decía, el agua se filtra mediante un sistema de...

Todos: UGHH…

Tras un rato más siguiendo a la guía alada y ya estando bastante cansados y hambrientos, los piratas llegan a un lugar que si les parece interesante. Se trata de un edificio blanco impoluto hecho de mármol, de proporciones enormes y similar a un castillo, rodeado además con hermosos jardines.

Todos: WOW

Hamaliel: Esta es una de nuestras paradas más importantes. Es el único punto de toda la isla que esta hecho con tierra proveniente del Mar Azul. Razón por la que es captado por los Log Pose y…

Angélique: Oh, eso lo explica todo.Ya se me hacía raro que el Log Pose registrara el campo magnetico de un montón de nubes.

Hamaliel vuelve a irritarse un poco por ser interrumpida pero mantiene la calma y sigue hablando.

Hamaliel: Ehem… razón por la que fue elegida para erigir el glorioso Palacio Real de Caelia.

Bert: ¿Palacio Real?

Big Bird: ¿Real, Real?

Hamaliel: Justo como lo oyen.  Este es el hogar de su alteza, real, el príncipe Augustus.

Mia: ¿príncipe?

Katrina: ¿Cómo el de los cuentos?

Hamaliel: Así es. Caelia es un principado. Aquí la figura del Príncipe equivale a la del Rey en otras regiones.

Mia: Oh, ya veo.

Subitamente, un hombre hace aparición en la lejanía mientras parece que vocea algo.

Jean: ¿Quién es ese?

  • Mayordomo y Consejero real de Caelia: Zacharael

Hamaliel: Es Zacharael, el mayordomo real. No me digas que…

El Mayordomo se acerca aun más a donde están mientras sigue voceando.

Zacharael: ¡Abran paso a su Alteza Real!

En ese momento, aparecen varios hombres cargando una léctica elegantemente tallada en nubes, con cortinas traslucidas que dejan ver una silueta sentada en su interior.

Hamaliel: ¡Oh, mi cielo! ¡Su Alteza Real está aquí! ¡Rápido! ¡salgan del camino!

Los piratas hacen lo que se les dice mientras Hamaliel y el resto de los habitantes de Caelia que están por el lugar se arrodillan y bajan la cabeza mientras pasa el séquito real. Al ver esta escena, los piratas deciden hacer lo mismo.

Zacharael: ¡Salve Augustus, Principe de Caelia!

Habitantes de Caelia: ¡¡SALVE!!

Mia: Ahm… ¿salve?

Bert: Si, si. Salve.

La curiosidad de Jean le hace levantar la mirada, logrando observar al príncipe a través de la traslucida tela de su léctica hasta que este siente su mirada y gira la cabeza, por lo que Jean se vuelve a agachar velozmente. El príncipe deja de prestarle atención y vuelve su vista hacia adelante mientras el resto de las personas continua agachada, por lo que nadie nota a la persona encapuchada con un extraño aparato en la mano similar a una concha.

Arcángel: ¡Impacto!

Súbitamente, las personas a su alrededor salen volando por la extraña fuerza emitida de la concha, causando el pánico de todos los presentes, mientras los Piratas del Ave Azul observan sin saber que ocurre. Arcángel: ¡LARGA VIDA A LOS NUEVE COROS!

Capitulo 132: La Legión

  • ·La Barracuda y la Medusa. Volumen IV. “¿En dónde estan?”

Súbitamente, Avo recuerda la batalla contra los Piratas del Ave Azul y pregunta desesperadamente sobre el paradero de su esposo y hermana. Barb, muy a su pesar, le contesta que ellos, al igual que el resto de los oficiales, fueron capturados por la Marine, sólo logrando escapar ellas por no encontrarse dentro del palacio.


La gente corre en pánico mientras que los soldados que acompañan al Principe se dividen para lidiar con la situación.

Soldado:¡Protejan al Príncipe!

Soldado:¡Protejan a los civiles!

Soldado:¡Atrapen al atacante!

Sin embargo, pronto se ven sobrepasados ya que otros dos enemigos con mantos negros hacen acto de aparición y atacan a los soldados del príncipe con más de esas extrañas conchas, mandándolos a volar y  prendiéndoles fuego , mientras un tercero dirige a más individuos encapados para que ataquen.

¿???:¡Estas tierras pertenecen al gran Metatrón!        

  • Comandante del Sexto Coro: “La Potestad

¿???: ¡Muerte al Príncipe Augustus!

  • Comandante del Séptimo Coro: “El Principado

¿???:¡Caelia caera ante nosotros!

  • Comandante del Noveno Coro: “El Ángel

Ante el caos, Hamaliel decide sacar al grupo del lugar tan rápido como pueda, dirigiéndose velozmente hacía el camino principal, mientras pide a los chicos que se queden cerca de ella.

Hamaliel: ¡Detrás de mi, por favor!

Sin embargo, no dados más de tres pasos, El Principado les intercepta justo de frente, a lo que la guía decide defender a su grupo.

Hamaliel: ¡Feather Kick!

La guía da una grácil patada giratoria al comandante encapuchado, pero este la esquiva y luego pone una de las conchas apuntando hacía su costado.

Principado: ¡Impacto!

Hamaliel: ¡gahh!

La guía sale disparada hacia un costado, quedando insconsciente sobre el suelo.

Katrina: ¡HAMALIEL-SAN!

Al ver a la mujer que los guiaba desmayada, Jean decide tomar cartas en el asunto y toma su forma híbrida

Jean: ¡Ara Schlitz!

Sin embargo, el ataque de Jean es fácilmente esquivado también y El Principado les ataca de la misma manera en que ataco a Hamaliel.

Principado: ¡Impacto!

Los piratas salen disparados en diferentes direcciones, volviéndose el blanco de varios miembros de los Nueve Coros al estar ahora separados. Jean se levanta rápidamente del suelo con un hilillo de sangre brotándole del pico.

Jean: Bien, esto se pone bueno. ¡Ara Schlag!

Cada uno de los del Ave Azul pelea por su lado contra los miembros de los Nueve Coros. James y Katrina sacan sus respectivas armas dispuestos a atacar, mientras que Mia, Bert y Angélique golpean a los enemigos que tienen cerca, y Big Bird trata de distraerlos.

Big Bird: ¡Por aquí, Por aquí!

James: ¡Alpha Shot!

Katrina: ¡CopyKnife-Fan!

Angélique:¡Spinning Heel!

Mia: ¡Enrollar!

Bert: ¡Hog Trotter!

Sin embargo, la cosa parece ir para peor, ya que lossoldados del príncipe son derrotados uno tras por los miembros de los Nueve Coros que quedan tratan desesperadamente de mantenerlos lejos de la léctica de su Alteza.

Soldado: ¡Necesitamos refuerzos! ¡Necesitamos…! ¡GAAAHH!

Finalmente, uno de los comandantes, La Potestad, logra llegar hasta donde está Augustus y destroza su léctica. Derribándolo tanto a él cómo a los hombres que la cargaban.

Soldado: ¡ALTEZA!

Katrina: ¡El príncipe!

Augustus: ¡Ughh, maldición!

Augustus intenta incorporarse después del ataque, pero La Potestad ya está enfrente de él con una espada desenvainada.

Potestad: ¡Por los Nueve Coros!

Augustus: ¡…!

James: No mientras yo esté aquí.

El cazador dispara a Potestad con su pistola pero de alguna manera, este esquiva todos los tiros estando aun volteado hacía Augustus y moviéndose apenas centímetros.

James: ¡¿...?!

El comandante se voltea furioso y apunta con su espada hacía James.

Potestad: Que basura tan desagradable.

El comandante corre  hacía James a gran velocidad. James le dispara en múltiples ocasiones pero este sigue esquivando hasta estar lo suficientemente del cazador como para cortarlo con su espada.

Mia: ¡James, cuidado!

Potestad: ¡Muere!

Pero justo cuando este va a dar un tajo a James, el comandante es pateado en la cara por una mujer desconocida. Potestad sale volando varios metros ante la mirada asombrada de James, el príncipe y el resto de los Piratas del Ave Azul.

¿???: No mientras yo esté aquí.         

  • Segundo Comandante de la Legión de Caelia: Cherubiel

Junto a ella, llegan otros dos hombres de aspecto imponente dirigiendo un contingente.

¿???: Tal parece que llegamos justo a tiempo.       

  • Tercer Comandante de la Legión  de Caelia: Phanuel

¿???: No se preocupe, alteza. Ahora todo estará bajo control.         

  • Supremo Comandante de la Legión de Caelia: Seraphiel

Capitulo 133: Ángeles vs Ángeles

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen V. “El Cuartel”

Barb ayuda a Avo a subir a la superficie para mostrarle el resultado de la batalla. Avo observa con horror como su antigua base y hogar ahora tienen la bandera de la Marine ondeando en su cima.


Los Piratas del Ave Azul y el Príncipe aún no logran reaccionar, pero los civiles que aun se encuentran en el lugar estallan en jubilo.

Hombre: ¡Es la Legión de Caelia!

Mujer: ¡Estamos salvados!

Ante la repentina aparición de los comandantes de la Legión; Ángel, Arcángel y Principado no pueden evitar esbozar una mueca de desagrado,  mientras que Potestad se levanta del suelo con la nariz rota y la mirada fúrica.

Potestad: ¡Continuen con el ataque! ¡Maten al príncipe!

Miembros de los Nueve Coros: ¡RAAAARRR!

Seraphiel: ¡Soldados! ¡Protejan a su alteza!

Los soldados de la Legión hacen lo que se les ordena con gran rapidez y disciplina. En menos de diez segundos, el príncipe ha sido puesto a salvo, mientras los miembros de los Nueve Coros que estaban cerca del príncipe son derrotados u obligados a retroceder.

Seraphiel: ¿Esta bien, alteza?

Augustus: Si, no es nada. Gracias, comandante. Ahora saque a esta escoria de mi ciudad y proteja a los civiles.

Seraphiel: ¡Sí, alteza!

El Comandante supremo hace una reverencia y pasa la orden a los otros comandantes, quienes no tardan en pasar la voz a sus subordinados.

Phanuel: ¡Protejan a los civiles!

Cherubiel: ¡Neutralicen a los alborotadores!

Mientras, los piratas vuelven a la lucha. A excepción de James, Jean, y Big Bird ; todos han logrado reunirse nuevamente y derrotan a varios enemigos de bajo rango, lo que atrae la atención del Principado nuevamente sobre ellos, así como la del Arcángel, quien los reconoce como los viajeros que vio antes.

Arcángel: Ustedes otra vez. Que interesante…

Principado: Tal parece que estas moscas son difíciles de matar. Habrá que aplastarlas con más fuerza.

Mia: Si, claro… Como si eso fuera a pasar.

Angélique: ¡Al ataque, chicos!

Los piratas rodean velozmente a ambos enemigos y se disponen a atacarlos.

Angélique: ¡Heel Shot!

Mia: ¡Estilo del Barril Enorme!

Katrina: ¡Replicant Four- Riot Gear Squad!

Bert: ¡Hog Smasher!

Sin embargo, ambos comandantes logran ver todos los ataques antes de que vengan hacía ellos,  para después esquivarlos por milímetros, lo que causa que los piratas terminen derribándose unos a otros.

Principado: Previsible…

Árcangel: Predecible…

Los comandantes se preparan para atacar al grupo con las extrañas conchas de antes, pero antes de que puedan acercarse, logran percibir algo más que se acerca a gran velocidad, esquivándolo apenas a tiempo. El objeto resulta ser una flecha lanzada por Cherubiel, la cual les apunta desde una distancia considerable.

Cherubiel: Ni siquiera se atrevan…

Principado: ¡Ire tras ella! ¡Tu acaba con ellos ahora!

Arcángel: Como desees…

El Principado se va tras la mujer mientras que el Arcángel se dispone a atacar al grupo que esta intentando incorporarse, pero una vez más , percibe un ataque venidero y tiene que esquivarlo, siendo en esta ocasión Phanuel quien le ataca con un aro en llamas.

Phanuel: Si quieres dañar a estas personas tendra que ser sobre mi cadaver.

De regreso a donde estan Augustus y Seraphiel, los soldados de le Legión siguen repeliendo a Los Nueve Coros. El Ángel intenta atacar también pero es rápidamente detectado por Seraphiel, quien predice el ataque y lo esquiva.

Seraphiel: Ni lo creas…

La Potestad mientras tanto observa con furía como el plan de asesinato del Príncipe se le escapa entre los dedos, por lo que vuelve a tomar su espada, dispuesto a atacar a Seraphiel por la espalda mientras esta ocupado con Ángel.

Potestad: ¿¡qué acaso tengo que hacer todo yo?!

El comandante del sexto coro se dirige velozmente hacía Seraphiel con su espada desenvainada. Este logra sentir el ataque venir, pero debido a que se encuentra bloqueando al otro comandante, se encuentra a merced de la Potestad.

Potestad: ¡Muere!

Jean: ¡Ara Fubtritt!

De ultimo segundo, Jean en su forma híbrida patea la espada de Potestad, enviándola lejos para la sorpresa de este y de Ángel, quien se distrae. Seraphiel aprovecha para golpearle en la cabeza, dejandole fuera de combate y se vuelve hacía Jean y Potestad, los cuales se miran con fiereza.

Jean: Atacar por la espalda es una vileza.

Potestad: Tsk…

Capitulo 134: Fracaso

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen VI. “Rostro Conocido”

Ante la  aparición de un buque de la Marine, la sirena y la gyojin se sumergen para  evitar ser detectadas. Tras dejar que pase, ambas se asoman a la superficie nuevamente y logran divisar a un oficial marine en el buque, el cual no es otro más que Racoon.


Jean y la Potestad continúan uno frente a otro en pose de batalla durante varios segundos más hasta que finalmente el peliazul es el que lanza el primer ataque, usando una de sus alas para golpear al comandante.

Jean: ¡Ara Schlag!

Sin embargo, la Potestad nuevamente percibe el ataque antes de que Jean lo realice y lo esquiva sin la menor dificultad. Jean no flaquea en su ataque y lanza una serie de patadas voladoras a su enemigo.

Jean: ¡Ara Style: Wahr Fliegend Fubtritt!

Pero para desgracia de Jean, todas y cada una de sus patadas son esquivadas

Potestad: Es inútil…

Luego, Potestad alza su espada contra Jean provocandole un corte en un hombro, que aunque no es grave, logra hacerle retroceder.

Jean: ¡Ugh….! Tsk… ¡Ara Fausten!

Cabreado, Jean intenta lanzar un puñetazo directo al comandante, pero tan pronto lo lanza, este lo intercepta fácilmente con la mano justo antes de que impacte con su cara. Luego, jala el brazo del pirata y lo obliga a quedar cara a cara.

Potestad: Te lo dije… es inutil.

Acto seguido, el comandante daa Jean una patada en la tripa con tanta fuerza que lo hace dejar su forma híbrida y también lo hace volar varios metros. Luego, aprovechando que esta derribado, se dispone a poner fin a su existencia con su espada.

Potestad: ¡Ahora muere!

James: ¡Lucky Seven!

El chico rubio dispara al comandante para quitarselo encima de encima a su capitán, fallando al ser esquivado como de costumbre.

Potestad: Acaso son tan imbeciles, ¡¿qué no escucharon de que eso es inútil contra mi!?

James: ¡No! ¡Lucky Seven!

El muchacho se dispone a disparar de nuevo mientras que la Potestad se prepara para esquivar de nuevo el ataque. Sin embargo, tan pronto James lanza el primer disparo voltea al cielo y grita.

James: ¡Ahora, Big Bird!

Big Bird: ¡Alla voy, alla voy!

Mientras el rubio sigue disparando, Big Bird vuela con el objetivo de dispararle al comandante una bomba de desechos aprovechando que esta esquivando los tiros de James. Sin embargo, Potestad logra ver a traves de su artimaña, esquivando todos los tiros y luego tomando al ave en pleno vuelo.

Big Bird: ¡sueltame, sueltame!

Potestad: ¡¿Creen que soy tan tonto para caer con eso?!

El enemigo alado lanza a Big Bird como proyectil viviente contra James con tal fuerza que lo tira de espaldas al suelo.

Jean: ¡Big Bird! ¡James!

Potestad: Debí acabar contigo antes.

La Potestad se dirige con su espada hacía  el tirador, pero Seraphiel avanza hacía él desafiante y se interpone.

Seraphiel: Observa a tu alrededor, criminal. Esto se ha acabado.

La Potestad no comprende al principio pero luego se da cuenta de que muchos de sus hombres han sido derrotados y sus compañeros comandantes esta atorados peleando contra los de la legión. Sin embargo, el lugar de preocuparse, este sonríe y alza las manos a modo de rendición.

Potestad: Jajaja, tienes razón. Parece que nuestro intento de magnicidio ha sido un fracaso...

¡Vamos, mis hermanos y hermanas! ¡Los Nueve Coros se retiran!

Ante estas palabras, Ángel, Arcángel y Principado así como el mismo activan artefactos también con la forma de conchas pero estos emiten nubes negras. La visibilidad se reduce a cero durante unos segundos y para cuando las nubes se disipan, todos los miembros de los Nueve Coros se han ido.

Capitulo 135: En agradecimiento

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen VII. “Rescatarlos”

Decidida a rescatar a su familia. Avo decide ir tras Racoon para ver si puede sacarle información sobre el paradero de estos. Barb esta dispuesta a ayudarle pero primero deben colarse en la base de Nephrite.


Nadie puede creer que los atacantes hayan desaparecido asi como asi, lo que incluye a los comandantes de la Legión , que rápidamente se movilizan.

Cherubiel: Deben estar cerca.

Augustus: Busquenlos, quiero que esos sujetos paguen por atacar a mi pueblo.

Seraphiel: Como desee, mi señor. Phanuel, quiero que hagas reconocimiento de la zona. Revisa todo el perímetro.

Phanuel: A la orden, comandante.

El príncipe ordena también que se les brinde ayuda a medica a los soldados y civiles heridos, por lo que varios sanadores van al lugar mientras varios soldados legionarios interrogan a la gente sobre lo sucedido. Esto incluye a los del Ave Azul y a Hamaliel, quien a recuperado la consciencia y lleva puesta una venda en la cabeza.

Legionario: ¿entonces no puede darme más detalles, señorita?

Hamaliel: No… como ya le dije yo guiaba a mi grupo cuando comenzo el caos, y luego… luego no recuerdo mucho… me atacaron y me golpee la cabeza.

Legionario: Entiendo, señorita. Gracias por su cooperación. ¿Ustedes podrían decirme alguna otra cosa?

Mia: Pues… seguiamos a Hamaliel-san, como ya le dijo ella. Luego una persona encapuchada la ataco con una arma rara que parecía una concha y luego nos ataco a nosotros de la misma forma.

Legionario: : Ya veo. ¿Alguna otra cosa? ¿Un detalle de la apariencia de los atacantes?

Los piratas niegan con la cabeza.

Mia: No les vimos la cara. Lo siento.

El legionario les da las gracias por su cooperación y se marcha, dejando al grupo muy confundido por lo sucedido.

Hamaliel: Lo siento mucho, queridos. Eso no tenía que pasar.

Angélique: No te preocupes Hamaliel-san. No es tu culpa.

Bert: ¡Que nunca podemos tener un día normal sin que algo trate de matarnos!

Angélique: Aparentemente… no.

Mia: Esos tipos eran muy extraños. Salieron de la nada, atacaron a todos y luego desaparecieron.

Big Bird: Desaparecieron, desaparecieron.

Katrina: Tal vez eran espíritus diabólicos que querían devorar las almas de las personas…

Todos miran a Katrina como si estuviera loca.

Katrina: Bueno, o talvez no.

Jean: Sean lo que hayan sido, esos tipos eran algo serio. Ese tipo grandote de la espada esquivo todos mis golpes como… como si supiera lo que iba a hacer antes de que lo hiciera.

Angélique: A nosotros nos paso lo mismo con otros dos de esos sujetos… me sentí…inutil.

Bert: Seh… si no hubiera sido por la arquera y el hombre del cinturón de fuego, quien sabé que habría pasado.

James: Yo… siento que ya había visto eso antes…

El grupo continua comentado lo recién acontecido hasta que llega otro legionario.

Legionario: Disculpenme, señores…

Mia: Oh, ya vinieron a interrogarnos. Disculpe.

Legionario: No he venido a eso, señorita. Mi señor Augustus solicita su presencia.

Angélique: Espera… ¿tu señor Augustus?

Jean: ¿El Príncipe quiere vernos?

Legionario: Ese fue su expreso deseo. Si fueran tan amables de seguirme.

Los piratas van tras el soldado, mientras se preguntan la razón de porque el príncipe quiere verlos. Finalmente, estos llegan ante este y el soldado lo presenta mientras hace reverencia.

Legionario: ¡El Príncipe Augustus!

Los piratas hacen reverencia también, algo abrumados al estar ante alguien de la realeza. Junto al príncipe esta su mayordomo, también con la cabeza vendada,  y los comandantes Seraphiel y Cherubiel, los cuales ven con interés a los extranjeros.

Augustus: Pueden levantarse.

Jean: ¿Quería… quería vernos, alteza?

El peliazul habla con nerviosismo, temiendo poder actuar mal ante el príncipe.

Augustus: Así es. Quería darles las gracias.

Todos: ¿Las gracias?

Augustus: Si. Si no fuera por este joven de aquí, yo habría sido asesinado.

El jerarca señala a James mientras habla, y este se pone nervioso.

James: No fue… nada…alteza. Además, no pude hacer nada para detener a esos sujetos.

Augustus: Pero ganaste suficiente tiempo para que mis comandantes llegaran a controlar las cosas.

Seraphiel: Además de que uno de estos jóvenes valientemente evitó que uno de esos encapuchados me atacase por la espalda. Y según mis comandantes y varios testimonios de los civiles, el resto también peleó valientemente.

Cherubiel: …

Los piratas se siente avergonzados ante tantos comentarios positivos acerca de ellos, sobre todo porque no sienten que hayan hecho nada en absoluto contra los agresores.

Augustus: Quiero recompensarles por el gran servicio que han realizado por Caelia.

Jean: No fue nada, alteza. En serio.

Mia: (Aunque no estarían mal unos sacos de oro)

Augustus: Insisto. ¡Zacharael!

Zacharael: ¿Si, alteza!

Augustus: Manda preparar el banquete más glorioso y exquisito posible para esta noche. Estos forasteros son nuestros invitados de honor.

Capitulo 136: El hombre del retrato

  • La Barracuda y la Medusa. Volumen VIII “Infiltración”

Avo y Barb avanzan por debajo del agua hasta el puerto interno. Una vez ahí, salen por detrás de uno de los barcos teniendo mucho cuidado de no ser vistas por los Marines que vigilan.


Los Piratas son llevados al palacio real por Zacharael. Este los guía a través de los  jardines y pasillos hasta lo que parece ser una lujosa estancia de color blanco impoluto.

Zacharael: Pueden esperar aquí mientras la cena es preparada. En esa puerta hay un tocador por si desean lavarse. Yo volveré por ustedes cuando el banquete este listo.

Jean: Muchas gracias, señor … ahm …

Zacharael: Soy Zacharael a sus ordenes.

Jean: Ok. Gracias Zacharael a sus ordenes.

Algunos de los piratas se ríen por el chiste, mientras que el mayordomo se retira un poco desconcertado. Una vez solos, los del Ave Azul se tiran en los sillones para descansar un poco después de todo el ajetreo.

Mia: uff…que día…

Big Bird: ¡que día, que día!

Bert: Vaya que si… primero intentan matarnos y  ahora somos los invitados de honor de un Príncipe del cielo.

James: Pues si me preguntan a mi, hasta ahora le doy a este lugar un 6.5

Angélique: ¿Solo 6.5?

James: Sip, pero podría subir dependiendo de la cena. Espero que este lista pronto, muero de hambre.

Jean: Coincido contigo. Me pregunto como será un banquete digno de un príncipe.

Pasa un rato más y los piratas siguen esperando a que la cena este lista ya bastante aburridos. Después de una hora, Zacharael finalmente regresa.

Zacharael: Disculpen la demora. Si gustan seguirme, por favor.

El hombre los guía hasta un comedor aun más lujoso que la estancia donde se encontraban. A la mesa ya se encuentra sentado el príncipe en el lugar de honor, con Seraphiel y Cherubiel sentados a ambos lados de él.

Augustus: Mis queridos invitados. Por favor, tomen asiento.

Los piratas hacen lo que les pide el príncipe y se sientan a la mesa. A los pocos segundos, varios sirvientes traen enormes platos y charolas llenos de humeante comida que hace que a los piratas se les haga agua a la boca.

Chef: ¡La cena esta servida!

Los Piratas proceden a comer en un extraño silencio, ya que no saben como actuar ante la realeza. El Príncipe se da cuenta e intenta romper el hielo.

Augustus: ¿Están disfrutando la comida?

Todos: Sí, alteza.

Augustus: ¿Por qué no prueban el faisán del cielo relleno de verduras? Tiene calabazas importadas desde Skypiea.

Todos: Por supuesto, alteza.

Augustus: No es necesario que sean tan reservados. Soy un muchacho normal como cualquiera de ustedes y les debo mi vida.

Los Piratas se ruborizan ante el comentario.

James: No fue nada, alteza.

Seraphiel: No es un muchacho normal, alteza. Es un hombre extraordinario.

Augustus: Oh.  Basta, Seraphiel. Y por cierto, ¿Cuántas veces te he dicho que no es necesario que uses el casco todo el tiempo?

Seraphiel: No las suficientes, Alteza. Uno no sabe cuando podrían llamarlo a la acción.

Augustus: No se como puedes comer con eso puesto, jejeje.

El grupo se sorprende de lo amable y relajado que es el joven jerarca. Pronto el tenso ambiente se relaja, y los piratas comparten anecdotas del mar azul a petición del príncipe. Todos parecen estar disfrutando de la cena a excepción de Cherubiel, la cual permanece callada mientras come. James, que esta sentado junto a ella se da cuenta de ello e intenta entablar una charla con ella.

James: Por cierto, tu fuiste quien me salvo de ese sujeto con la espada, ¿no?

Cherubiel: …si…

James: Pues… gracias.

Cherubiel: … de nada…

Cherubiel parece no querer hablar pero aun así, James sigue intentandolo.

James: Así que… eres comandante , ¿no es así?

Cherubiel: …si…

James: Que bien…

Cherubiel: …aja…

Esta vez, James empieza a sentirse incomodo así que intenta apartar la vista hacía cualquier otro lugar, dándose cuenta entonces de una hermosa pintura. A pesar de que  el lugar esta lleno con otras hermosas obras de arte,  esta llama la atención de James por encima de todas. Se trata de un alto y gallardo hombre alado de armadura dorada, con el cabello pelirrojo y  además coronado. Todo esto hace que se vea muy similar en apariencia a Augustus y James no puede evitar expresar su curiosidad.

James: Disculpe, alteza. ¿Es usted el hombre de ese retrato?

El comentario hace que la actitud jovial del príncipe se apague por completo, para la sorpresa de todos.

Augustus: No… ese no soy yo.

El príncipe así como sus comandantes lanzan una mirada lúgubre a la pintura.

Seraphiel: Ese… es el retrato del Príncipe Cesarión IV.

Augustus: Él es… él era mi padre…

Capitulo 137: Insomnio

  • La Barracuda y la Medusa: Volumen IX. “Cambio de Régimen”

Avo y Barb logran escabullirse entre corredores y salas del antiguo palacio hasta que llegan a la antigua sala que solía ser la oficina de la primera, donde esperan encontrar a Racoon. Una vez ahí rompen la puerta para entrar, logrando ver al capitán marine, él cual entra en pánico.


El príncipe continua mirando el retrato de su padre por varios segundos más mientras que el resto de los presentes permanece en silencio.

Augustus: Me pregunto que diría de mí si me viera ahora. ¿Estaré haciéndolo bien?

Seraphiel: Por supuesto que lo hace bien, alteza. Su padre estaría orgulloso.

El príncipe baja la cabeza y da un fuerte suspiro ante la mirada confusa del grupo. Seraphiel lo nota y procede a explicarles.

Seraphiel: Lord Cesarión falleció hace siete años durante una expedición de cacería. Por ello, Lord Augustus fue obligado a ascender al trono siendo aun muy joven. Fueron tiempos difíciles.

Jean: …Lo lamento, alteza.

Mia: Debió ser duro.

Augustus: Si, si lo fue.

La tensión en el ambiente es muy notoria pero afortunadamente es aliviada por la llegada de una mujer al comedor.

Mujer: ¿Disculpe, alteza?         

  • Ama de llaves del Palacio Real: Menadel

Augustus: ¿Qué sucede, Menadel?

Menadel: El comandante Phanuel esta afuera. Desea verlo.

Augustus: Hazle pasar.

La mujer asiente y abre las puertas para que pase el comandante, el cual hace reverencia al entrar.

Phanuel: Mi Lord. Mis hombres y yo realizamos revisión del perímetro como fue ordenado pero no encontramos ni rastro de los autodenominados miembros de los Nueve Coros.

Augustus: Ya veo. Comandante Seraphiel, ¿qué acciones recomienda que tomemos?

Seraphiel: Recomiendo que se haga una búsqueda intensiva en la ciudad y se vigilen las fronteras.

Augustus: Muy bien. Comandante Phanuel, prepare un escuadrón y haga lo que sugirió el comandante. También pongan al tanto al centinela de la entrada principal. Estén dentro o fuera de mi ciudad, quiero que esos criminales sena llevados ante la justicia.

Phanuel: Sí, mi señor.

El comandante se retira y la cena llega a su fin sin más interrupciones, tras lo cual, Augustus manda llamar a sus sirvientes.

Augustus: Zacharael. Menadel.

Zacharael y Menadel: ¿Sí, mi señor?

Augustus: ¿Ya están listas las habitaciones para los invitados?

Zacharael: Sí, señor.

Jean: ¿Habitaciones?

Angélique: Oh no, no tiene porque molestarse, alteza. Iremos a dormir a nuestro navío.

Augustus: Tonterías. ¿Qué clase de anfitrión sería si dejara marchar a mis invitados a tan altas horas de la noche? Por favor, quédense.

A los de Ave Azul no les queda más remedio que aceptar.

Jean: Será un placer, alteza.

Angélique: Nos honra con su invitación.

Los Piratas siguen al mayordomo y a la ama de llaves hasta las habitaciones que les han sido preparadas, una para los varones y otra para las mujeres, y luego se preparan para dormir después de un largo día. Todos caen rendidos casi de inmediato a excepción de Jean, el cual se siente muy intranquilo para dormir. Debido a la cercanía de su habitación con los jardines, el peliazul decide dar paseo para ver si le ayuda a conciliar el sueño, sin embargo, pronto es seguido por James, el cual parece tener los mismos problemas para dormir.

James: Una caminata nocturna, ¿eh?

Jean: ¿Tampoco puedes dormir?

James: No. Tengo esta sensación rara en el estomago.

Jean: Si, yo también. Se siente como si estuviera apunto de  estallar una tormenta.

James: Algo así. No me sentía así desde que enfrentamos a los Piratas del Abismo. Pero creo que debe ser por la acción que tuvimos hoy.

Jean: Supongo que tienes razón.

Los compañeros siguen caminando por el jardín hasta llegar a una baranda en la cual se detienen. Luego, alzan la vista, quedando embelesados por el cielo nocturno.

Jean: No recuerdo haber visto tantas estrellas en toda mi vida.

James: Tampoco yo. En Harley nunca teníamos noches así de despejadas.

Seraphiel: Es hermoso, ¿no?

Los jovenes se ven sorprendidos por la aparición repentina del hombre.

Jean y James: ¿Comandante Seraphiel?

Seraphiel: ¿Puedo acompañarlos?

Capitulo 138: Enmendarse

  • La Barracuda y la Medusa: Volumen X: ¡Canta!

Avo amenaza a Racoon con matarle si no le dice a donde han llevado a su esposo, su hermana y el resto de sus hombres. Racoon , temeroso, le dice que estos fueron llevados a una prisión de la Marine cerca de ahí para después ser trasladados a Impel Down.


El comandante se une a los dos muchachos en su observación del cielo nocturno, aunque estos se sienten confundidos por su presencia en el lugar.

Jean: Ya veo que iba en serio con eso de no quitarse el casco, ¿Qué hace aquí tan tarde?

Seraphiel: Estoy en mi turno de guardia.

James: ¿Y todos los comandantes supremos hacen de guardias nocturnos?

Seraphiel: Jajaja. No. Pero con la situación que impera quiero tener la certeza que el príncipe esta seguro. No puedo agradecerles lo suficiente por haber salvado la vida de mi Lord.

James: Por enésima vez, no fue nada.

Jean: De hecho, si no fuera por usted y sus hombres, nosotros habríamos acabado muertos. Usted controló la situación muy rápido, es muy bueno en su deber y…

Pero el comandante alza la mano para detener sus palabras.

Seraphiel: Si fuera tan bueno en lo que hago, esta clase de situaciones no pasarían en primer lugar. De hecho… creo que parte de porque siento la necesidad de hacer de guardia nocturno en el palacio es porque… porque quiero enmendar mi culpa para con el príncipe.

Jean: ¿Culpa?

James: ¿Por qué se siente culpable?

Seraphiel: Veran… mi familia ha servido a la familia real por nueve generaciones. Todos mis ancestros ofrecieron y dieron sus vidas por  los gobernantes de Caelia. Pero cuando llego mi turno de servir, yo simplemente …fracasé.

Jean: ¿A que se refiere?

Seraphiel: Yo estuve ahí el día en que Lord Cesarión murió… y no pude hacer nada al respecto.

El joven capitán y su tirador se quedan sin palabras ante lo que dice el comandante.

Seraphiel: Lord Cesarión era un hombre valiente, honorable, justo, benevolente y aventurero. Un día como cualquier otro salió a una expedición de cacería. Con el íbamos, yo, mi hermana Gabriel, en aquel entonces mi segunda al mando,  y varios hombres más para su protección


Hace 7 años

Gabriel: Pero Seraphiel,¿ no deberíamos llevar más hombres?

Seraphiel: Por favor, Gabie. Sólo vamos por unos cuantos cachalotes. ¿Qué podría pasar? Iremos rápido y podras llegar a la hora de la cena mañana para ver a tu hija.

Gabriel: Ok, lo que tu digas, hermano. Me convenciste con lo de ver a mi niña.

Cesarión IV: ¿Esta todo listo, comandante?

Seraphiel: Sí ,señor.

Cesarión: Muy bien. ¡Hombres, vayamos a cazar bestias!

Legionarios: ¡ROOOAAARR!


Seraphiel: …Parecía una misión sencilla. Pero en ese momento no tenía ni idea de lo que iba a suceder…

Jean: ¿…Y qué sucedió?


Seraphiel: Un grupo armado salió de la nada. Nos atacaron sin piedad, sin provocación ni oferta de rendición. Intentamos proteger a Lord Cesarión, pero nos superaban ampliamente en número…


Cesarión: ¡Hombres a mí!

Legionario: ¡Protejan al Príncipe!

Gabriel:¡Seraphiel!¡NOOOOO!


Seraphiel: Uno de ellos me atacó con una Burn Bazooka y quede inconsciente después de eso.

Jean y James se dan cuenta del porque de las cicatrices del comandante mientras siguen escuchando su historia con atención.

Seraphiel: Para cuando desperté, mi ala izquierda y las vidas del príncipe, mi hermana y muchos de mis hombres se habían esfumado para siempre. Todo porque no tome suficientemente en serio mi trabajo.

Jean: Ya veo…

James: Lo siento mucho…

Seraphiel: Mis acciones dejaron a Caelia en el caos y huérfanos a Lord Augustus y a la hija de mi hermana. Por ello quiero enmendarme, sirviendo a Lord Augustus en todo lo que mis capacidades me permitan y criando a mi sobrina lo mejor que puede.

El hombre hace una pausa y continua.

Seraphiel: Cuando veo al príncipe siendo tan noble y justo como su padre y a mi sobrina crecer tan fuerte como para ser mi segunda al mando, siento que tal vez esta vez lo estoy haciendo bien. Pero luego pasan cosas como las de hoy y….

El comandante baja la cabeza, da un fuerte suspiro y permanece en silencio.

Jean: Le aseguro que hace un buen trabajo.

Seraphiel: Gracias.

James: Espere un momento, ¿dijo que su sobrina es su segunda al mando? ¿¡La comandante Cherubiel es su sobrina!?

Seraphiel: Así es. ¿Sabes? Se parece mucho a su madre. Oh , y hablando de ella…

Muy a tiempo con las palabras del comandante, Cherubiel hace acto de aparición en el jardín.

Cherubiel: Vengo a suplirlo en la guardia, comandante. Usted vaya a dormir.

Seraphiel: Así será, comandante je. Ustedes también debería ir a dormir muchachos.

Jean: Creo que tiene razón, buenas noches.

James: Buenas Noches.

Seraphiel: Buenas noches. Comandante, muchachos.

Cherubiel: Caballeros…

Los tres hombres se retiran dejando a Cherubiel sola en el jardín para hacer su rondín. Sin embargo,  a los pocos segundos una silueta encapuchada hace aparición en las sombras y se dirige a hablar con ella

¿????: Fufufufufu. Todo va de acuerdo al plan, ¿eh?

Cherubiel: Eso parece. Pronto estaremos listos para el paso dos....

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