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Arco de las Tormentas
Tormentas
Información
Número de capítulos 22 (483 a 504)
Fecha de creación 17/09/18
Fecha de finalización 15/10/18
Anterior Arco del Viaje al Fondo
Posterior Arco de la Tritón
Creador Darkarchangel
El Arco de las Tormentas es el vigésimo segundo arco de la historia de los Piratas del Ave Azul y el primer arco de la Saga del Mar Enfurecido.

Antecedentes

Los Piratas del Ave Azul van de Sabaody a la Isla Gyojin para continuar con su misión con Todos somos Esclavos en el Nuevo Mundo. Aunque en el camino se enfrentan con viejos enemigos.

Capitulo 483: Rumbo al lugar más peligroso de todos

Isla Gyojin… no mucho después del incidente de los del Abismo…

Una figura con cola se aproxima al Imperial Seahorse, aquel lujoso hotel en la cercanía de la cala de las sirenas. Se trata de Reaper, el cual se dispone a entrar, pero un guardia en la en la entrada se lo impide.

Guardia: Perdón, señor. Pero debe dejar su arma aquí si quiere entrar.

El guardia señala la alabarda del tritón pez tigre el cual se muestra un poco molesto.

Reaper: Pero antes he entrado con ella sin problemas.

Guardia: Nueva política del hotel, señor. Desde el ataque reciente, no podemos permitirlo.

Reaper lanza una mirada de muerte al guardia, el cual instintivamente se pone a temblar cuando el tritón alza su arma, pero este simplemente se la da en la mano.

Reaper: Ok, la dejaré aquí entonces. Gracias.

El guardia suspira aliviado y Reaper sigue hasta la recepción, en donde una amable sirena lo recibe.

Recepcionista: Buenos días, señor. Hoy nuestras habitaciones están a mitad de precio. Solo que nuestro servicio de piscina está suspendido temporalmente por el incidente.

Reaper: No se preocupe, señorita. No vengo a hospedarme. Quería saber si ha visto a alguno de ellos. ¿están hospedados aquí?

El hombre pasa los carteles de Recompensa de los Piratas del Ave Azul, así como algunos recortes de periódico con sus caras.

Recepcionista: Vaya, no sabía que eran piratas. Se veían muy amables.

Reaper: ¿Los ha visto entonces? ¿Están aquí?

Recepcionista: Registraron su salida antes del incidente.

Reaper: ¿No sabe a dónde iban?

Recepcionista: No, lo siento.

De inmediato, Reaper se pone mal encarado, y se dispone a marcharse con su contestación. No obstante, la recepcionista lo detiene al decir otra cosa

Recepcionista: Aunque recuerdo que mencionaron algo sobre estar atrancados en el muelle norte.

El tritón se voltea, complacido por estas palabras y luego hace reverencia.

Reaper: Gracias, señorita.

Y acto seguido, camina a la puerta, arrebata su alabarda del asustado guardia y se marcha.

Mientras tanto...

Los Piratas del Ave Azul se encuentran alistando todo para zarpar tan pronto sea posible a su siguiente destino y continuar hasta el Archipiélago Eiyuu. Bert se encarga de revisar el recubrimiento y de poner unos extraños pedazos de madera atados al casco de Spirit mediante unas cintas de la creación de Taylor.

Samir: ¿Qué es eso, Bert?

Bert: Es kuuigosu. Madera increíblemente flotante. Es para ayudarnos a subir más rápido a la superficie.

Samir: Oh, ya veo.

Evangeline: ¿Podría guardarme un poco de esa madera, Señor Buster? Quisiera usarla para mejorar mi Jet Board.

Bert: Ya me adelante. Deje un poco encima de tu mesa en el taller.

Evangeline Oh. Gracias, que amable.

Al mismo tiempo, Angélique charla vía Den Den Mushi con Shane, el cual le da algunas recomendaciones para llegar a Eiyuu, al ser el único miembro de la Alianza en haber estado antes ahí.

Shane: Deben tener mucho cuidado con el clima. Si creen que el clima de Paradise es malo, este es cien veces peor. 

Angélique: Anotado.

Shane: Especialmente en el Mar Maubegemour. No le dicen el “Mar con mal genio” por nada.

¿???: ¿¡A quien le dijiste que tengo mal genio!?

Desde el lado del auricular de Shane, se puede oír a una sirena, reprendiendo a Shane por malinterpretar su conversación.

  • Sirena piraña y hermana menor de Shane. Beatrix.

Shane: No, no hablaba de ti esta vez, Betty.

Beatrix: Oh, lo siento. Espera un segundo… ¿Cómo que está vez no hablabas de mi?

Angélique alcanza a oír unos golpes y maldiciones desde su lado del auricular mientras pone una cara de “no se que hacer”.

Angélique: Ahmmm… Bueno, gracias por los consejos. Los veremos en cuanto nos alcancen allá. Suerte en casa de tu hermana. Adiós.

Shane: ¡Espera, Angélique! ¡No olvides comprar un paraguas en Isla Raijin!

Pero la pelirroja le cuelga antes, por lo que  no alcanza a escuchar su última advertencia. Después de un rato, finalmente todo está listo y con todos a bordo, se puede oír a Jean desde el bauprés gritar una frase que no puede evitar emocionar a todos los Piratas.

Jean: ¡Caballeros y Señoritas! ¡¿Están listos para nuestro próximo destino!?

Big Bird: ¡Destino! ¡Destino!

Todos: ¡Siiiiiiii!

Jean: Angélique, ¡Guíanos!

Angélique: Será un placer. Y entonces zarpan rumbo al lugar más peligroso de todos. El Mar final: Nuevo Mundo.

Capitulo 484: Aquí estamos

El ascenso hacia la superficie resulta ser mucho más calmado que el descenso y los Piratas del Ave Azul lo disfrutan. Angélique, al timón, está tan relajada que se da el tiempo para escribir un poco en su bitácora. Mía e Isabel se toman una cerveza bien fría, Taylor y Samir se dedican a admirar peces y el resto está enfrascado en una competencia para ver quién cuenta el chiste más cruel.

Jean: Tengo uno. Tengo uno. “¿Donde acomodas a 50 habitantes de Ohara en una casa? 

Katrina: ¿Dónde? Jean: En el cenicero. 

Bert: Jajaja, que dañado.

James: Tengo uno mejor. ¿A dónde se fue el Marine de Enies Lobby después de la Buster Call?

Jean: ¿A dónde? James: A todas partes.

Todos se esfuerzan por aguantarse la risa por el chiste, menos Evangeline que se queda seria, para luego hablar.

Evangeline: ¿Por qué es una verdadera tragedia hundir un barco con mil marines a bordo?

Todos se quedan confundidos por un momento, hasta que escuchan la respuesta.

Evangeline: Porque caben dos mil.

Todos se atacan de la risa por la contestación y permanecen así durante unos momentos hasta que su sonrisa se apaga por al darse cuenta de que una gigantesca silueta está mirándolos desde afuera de su burbuja.

James: ¿Rey Marino?

Jean: Sip.

James: ¿Y quiere comernos? La bestia enorme ruge y abre sus enormes fauces hacia ellos.

Jean: Creo que eso es un si.

James: Joder. ¿Qué acaso es mucho pedir un viaje tranquilo por una vez?

El tirador toma su Blaster de su cinturón, la despliega, carga en amarillo y dispara a la boca de la criatura.

James: Yellow Star – Vulcan Bla bla bla…terminemos con esto rápido.

La bestia se ve obligada a devorar el fuego de la explosión que le han disparado, resultando herida y hundiéndose lentamente.

Jean: Tampoco es como para quejarse. Comparado con la otra mitad del camino, esta es un paseo por el parque.

James: No niego eso, pero que necesidad habría de estar disparándole a los peces gigantes si estos no fueran unos desgraciados. Son una molestia.

No obstante, aunque parecía derrotado, el Rey Marino está más enojado que lastimado y se mantiene persiguiendo a Ocean Spirit 

James: ¿Ves  a lo que me refiero?!

Jean: Con un carajo... ¡Angélique! ¡Más rápido!

Angélique: ¡En eso estoy!

La navegante maniobra la nave tan rápido como puede mientras James prueba con otros ataques de la Yellow Star para deshacerse de la criatura.

James: ¡Specter Pierce! ¡False Pray! ¡Brutus Strike! ¡Matador Fury!

Por desgracia, aunque los ataques logran ralentizar al Rey Marino y Angélique ya ha logrado subir el navío hasta la zona del mar en la que vuelve a haber luz solar, la bestia no los deja en paz.

Jean: ¡James! ¡Dispárale algo más fuerte!

James: ¡Es lo más fuerte que puedo dispararle sin matarnos a nosotros también!

Evangeline: ¡Hay que cargar los cañones y…!

Pero súbitamente, la bestia da un alarido aún más potente que los anteriores, un alarido agónico.

Los Piratas solo observan asombrados como la bestia comienza a sangrar de manera incontrolable y aparentemente sin razón.

Katrina: ¿¡Qué le pasa!?

Jean: ¡James! ¿¡Qué le hiciste!?

James: ¡Yo nada!

Es entonces cuando alcanzan a apreciar que la criatura está siendo atacada por algo. Por…¿Una persona?

Taylor: ¡Miren, Es un tritón!

La criatura se queda pugnando con su atacante, dando tiempo a los del Ave Azul de escapar.

Aunque no sin antes agradecer a su salvador.

Jean: ¡Te debemos una! ¡Gracias!

El tritón alza la mano a modo de saludo de buena fe, sin que los del Ave Azul sepan que se trata del propio Reaper, el cual se dedica a rematar al pobre Rey Marino mientras sonríe siniestramente.

Reaper: No puedo dejar que mis presas sean atrapadas por otro depredador.

Mientras, la Ocean Spirit sigue subiendo hasta finalmente, atravesar la superficie del agua, momento en el que su burbuja se revienta para dejar paso al aire puro.

Angélique: ¡Servidos, chicos!

Todos observan entonces a su alrededor con miradas llenas de emoción y asombro, pues han estado deseando llegar a donde están desde hace mucho.

Taylor: ¡Lo logramos! 

Bert: ¡Aquí estamos!

Samir: Estamos en... en… Jean: Nuevo Mundo.

Capitulo 485: Enfurecido

Estando finalmente en el Nuevo Mundo, los del Ave Azul se enfocan en navegar hacia Isla Raijin, su próxima y última parada antes de llegar al Archipiélago de Eiyuu. Es por eso que Angélique pide a sus camaradas desplegar las velas, mientras ella revisa unas notas dadas por Fleur y Shane para dar con el curso y revisa el log pose de su muñeca, aunque este log pose se ve diferente.

Mía: ¿Por qué este tiene tres esferitas?

Angélique: Porque en el Nuevo Mundo los campos magnéticos son aún más impredecibles que en la otra mitad de Grand Line. Cada aguja de este log pose apunta a una isla diferente, y entre menos se mueva la aguja, más seguro es el curso.

Mía: Ohhh. ¿Y cual tenemos que seguir nosotros?

Angélique: Esta.

La pelirroja señala la tercer esferita de cristal sobre su muñeca, a lo que su amiga pelinaranja pone una cara de poco agrado.

Mía: ¿La que se mueve como estúpida?

Angélique: Justo esa. Mía: Tch… *sarcasmo* que bien.

Angélique: Por eso debemos ser extra precavidos y… un segundo… ¿porque mi cabello va hacia adelante? Es solo cuando la navegante menciona esto que el resto de sus camaradas se da cuánta de que muchas cosas se mueven en la misma dirección, cuerdas de los aparejos, cabello, la capa de Jean. Lo especialmente extraño de eso, es, que no hay viento.

Jean: ¿Pero que? Al voltear en esa dirección, todos entran en inmediato pánico al ver que el mar literalmente se está hundiendo, creando un enorme precipicio en el agua al que van directos.

Big Bird! ¡Da la vuelta! ¡Da la vuelta!

Angélique: ¡Eso intento!

La pelirroja trata de girar el timón pero la misma gravedad mueve también las corrientes que rodean a Ocean Spirit, causando que Angélique sea incapaz de girar el timón y aunque Bert corre a ayudarle, ya no pueden dar la vuelta a tiempo.

Samir: ¡Vamos a caer!

Todos: ¡Ahhhhh!

Y entonces el barco cae de la pendiente, pero justo un segundo después, la corriente vuelve a la normalidad y el precipicio se cierra, por lo que Spirit cae solo un par de metros, dejando a sus tripulantes ilesos, pero algo perturbados.

Taylor: ¿Qué…que fue eso? Angélique: Creo…creo que fue una pendiente marina. Pero ni tiempo les da de descansar o recuperarse un poco de la impresión porque justo en ese momento, un gigantesco iceberg cae del cielo justo detrás de ellos, haciendo que Spirit se azote violentamente.

Mía: ¡¿Ahora que!? Big Bird grita entonces desde el nido de cuervo, alertando les de un peligro aún mayor.

Big Bird: ¡Granizo gigante! ¡Granizo gigante! ¡Ahhhh!

Más icebergs comienzan a caer del cielo amenazando con aplastar al navío y a sus ocupantes por lo que Angélique maniobra rápidamente el timón, con sus camaradas haciéndole segunda en las velas.

Angélique: ¡Sostengan las cuerdas del Bauprés! ¡Ricen las Garfias! 

Nuevamente, los del Ave Azul logran salir bien parados pero parece que no se pueden permitir un descanso porque las próximas horas están librándose de los más temibles fenómenos meteorológicos, siendo el último, un tornado.

Jean: ¡Maldición! ¡Agarrense fuerte!

Big Bird: ¡Fuerte! ¡Fuerte!

Taylor: ¡Eso estoy haciendo!

El pelirrojo trata de asegurarse a si mismo y a sus compañeros con cintas de seguridad, mientras se quejan del pésimo clima que ha habido desde su llegada.

Samir: ¡¿Así vamos a estar todo el camino!?

Angélique: ¡Por algo le dicen a este lugar el Mar con mal humor.

Jean: ¿!Mal Humor!? ¡Yo más bien diría enfurecido!

Mía: ¡Mar! ¡Eres una golfa! ¿!Lo sabes!? ¡Una golfa!

Evangeline: ¡debería ponerse mejor cuando lleguemos a tierra! ¡¿No!?

Angélique: ¡De hecho…! Es entonces cuando un resplandor llama día atención, y se dan cuenta de que un ruido constante de truenos viene del mismo lugar. Al voltear a ver logran ver una isla en la que literalmente llueven rayos. 

James: ¡No me digas que esa es la isla a la que vamos!

Angélique da una revisión rápida al Log pose solo para corroborar, pero ya lo sabe de antemano.

Angélique: Por desgracia, si. 

Jean: Tch…ya veo porque es Isla Raijin. 

Capitulo 486: Fue todo un placer

Conforme más se van acercando a la isla, más impresionante se vuelve el espectáculo de luces de esta. Los relámpagos caen implacables sobre toda nada de tierra, por lo que una pregunta se hace muy presente a bordo de Spirit.

Mía: ¿¡Cómo se supone qué desembarquemos ahí!?

James: No tengo ni la más mínima jodida idea.

Big Bird: ¡Ni jodida idea! Ni jodida idea!

Bert: ¿Esta isla está habitada para empezar?

Isabel: Hmphhh. Ahora entiendo porque la gente no quiere venir a Isla Raijin. Todos van a Mystoria o Risky Red. Todos voltean a ver a la pelimorada con cara de “¿por qué no lo dijiste antes?” pero ella simplemente se limita a contestarles que…

Isabel: No me miren así. Yo tampoco sabía. Además, teníamos que venir aquí de todos modos.

James: Tsk…buen punto.

Jean: Angélique. ¿Shane o Fleur no te dijeron nada?

Angélique: Pues si mencionaron que aquí llovían relámpagos. Pero nunca pensé que lo dijeran literalmente.

Mía: Eso no contesta mi pregunta. ¿Cómo vamos a desembarcar?

Evangeline: ¿Por qué no le preguntamos a la señora?

Todos: ¿Señora?

La mujer alada señala por encima de la borda de Spirit hacia un punto del mar, en el cual hay una pequeña embarcación. Abordo, una mujer anciana, cubierta con un manto y que esboza una sonrisa un tanto siniestra.

Katrina: Oh, una ancianita adorable.

Todos menos Katrina: ¿Adorable? (Da miedo)

Anciana: Buen día, jovencitos. ¿No quieren un paraguas? Los piratas se miran unos a otros, confundidos. 

Todos: ¿Paraguas?  

Lo que ninguno de ellos nota que hay una persona mirándolos en la lejanía. Nuevamente, se trata de Reaper. el cual, al verles, esboza una sonrisa enorme, bastante aterradora por la naturaleza de sus dientes.  

Reaper: Je. Ya lo estoy gozando y todavía no mato a nadie.  

Y acto seguido, el tritón se sumerge en las tormentosas aguas.  

Más tarde…  

Gracias a la intervención de la misteriosa y siniestra señora, los Piratas del Ave Azul han logrado desembarcar en Isla Raijin. Contrario a lo que parecería, la isla definitivamente está habitada y sus pobladores están perfectamente adaptados para resistir los relámpagos.  

Evangeline: Viven bajo tierra. ¿Cómo no lo pensé?  

Justo ahora, los piratas se encuentran en una especie de puerto subterráneo increíblemente iluminado por centenas de luminarias. Más parece un casino que un puerto.  

Taylor: Ughh.  

Samir: ¿Estás bien, cielo?  

Taylor: Si, es solo que me duelen los ojos por la luz.  

Evangeline: Bueno, supongo que aquí les sobra la electricidad.  

Como ya es hora de la comida, deciden almorzar en un pequeño establecimiento en el que una mujer de curiosa apariencia los recibe.  

Mujer: Oh, vaya. Viajeros. Por favor, sean bienvenidos.  

La mujer está ataviada con un botas para lluvia, impermeable negro y gafas rompevientos. Muy adecuado para andar bajo un monzón pero no para la clase de interior en la que están.  

Mujer: Lamento si no está muy ordenado. Usualmente no hay muchos viajeros por aquí. Todos se van a las otras islas.   

Jean: No se preocupe, señorita.  

La mujer ante este comentario, se ríe.  

Mujer: Señorita, ¿Eh? Ya me caes bien. ¿Qué les traigo de  comer, muchachos?  

Los piratas se disponen a ordenar y la mujer se va rápidamente a la cocina para preparar sus alimentos. Mientras, todos comentan que harán a continuación.  

Samir: ¿Ahora que?  

Angélique: Pues simplemente hay que esperar a que cargue el Log Pose. Solo estamos aquí de paso. Luego partiremos hacia Eiyuu.  

Big Bird: Eiyuu, Eiyuu.  

Mía: ¿Crees que eso tarde mucho?  

¿???: Dos días. Una voz masculina les contesta y los piratas voltean para ver quién es.  

La mujer de la cocina también voltea pues reconoce la voz, la cual resulta ser de Reaper.  

Mujer: Ey, hola. Reap-san. ¿Cómo te va?  

Reaper: Genial. ¿Qué tal los negocios, Sybil?  

La mujer hace un gesto con la mano para indicar que más o menos, mientras que los piratas se le quedan viendo a Reaper pues le reconocen.  

James: Eres tu. El sujeto que nos salvó de aquel Rey Marino.  

Ante el comentario, El tritón esboza su particular sonrisa llena de dientes afilados.  

Reaper: Fue todo un placer, je. 

Capitulo  487: Ni siquiera te atrevas a pensar ...

Horas antes… 

Reaper está en alguna cueva submarina, limpiando con aceite la punta de su albarda, la cual empieza a desprender sangre seca de muchas víctimas. Al mismo tiempo, charla vía Den Den Mushi con su jefe, Azrael, el cual se oye emocionado.  

Azrael: La verdad es que cuando me dijiste que habías encontrado a los Piratas del Ave Azul, casi no me lo creo. Después de ese reportaje del periódico hace un año, pensé que no volveríamos a saber de Blackie Junior.  

El jefe de la Sociedad de los Parca se mira sus uñas, pintadas de negro mientras habla. Momento en el que se da cuenta de que hay sangre en y bajo de ellas, así como trocitos de piel y carne, por lo que coge un pañito y procede a pasarlo entre los recovecos de sus manos para limpiarlas.  

Reaper: Pues ya ves. Es la oportunidad que buscabas para poder ir tras de ellos. Y luego a por su padre.  

Azrael: Si.  Enviaré de inmediato a la brigada de Keres. Ante esta afirmación de su jefe, Reaper se muestra burlonamente molesto.  

Reaper: ¿Dudas de mí capacidad acaso, Mors? 

Azrael: Por supuesto que no. Pero estamos hablando del hijo de Black. No deberíamos subestimarlos.  

Con estas palabras, Reaper no puede evitar reírse de manera muy sonora y bastante truculenta también. 

Reaper: *sarcasmo* Si. El hijo de Black que fue empalado por un marine y desapareció por un año.  Debería tener mucho cuidado y ser extra precavido.  

Azrael: Es un buen punto. Esta bien, te dejaré a tu palo. Pero quiero a Blackie Junior vivo y en las mejores condiciones posibles.   

Reaper: ¿Qué hago con el resto?  

Azrael: Te sugeriría que mataras a uno o dos frente a él para doblegarlo, o a todos si hace falta.  Pero la verdad, es que lo dejo a tu completo criterio, Reaper. Mátalos, cobra sus recompensas. Haz lo que te plazca.  

Con esta respuesta, el Tritón no puede evitar sonreír con mucha fuerza.  

Reaper: Gracias, señor.  

El tritón se dispone a colgar pero antes de poder hacerlo, Azrael habla una vez más.  

Azrael: Por cierto, Reaper…  

Reaper: ¿Hmmm?  

La actitud de Azrael cambia repentinamente, tomando su auricular con tanta fuerza que este se comienza a quebrar y hablando a susurros, muy pegado a este.  

Azrael: Ni siquiera te atrevas a pensar en fallar. 

Estás palabras logran intimidar incluso al tritón pez tigre y tras decirlas, La Guadaña cuelga, mientras que Reaper se sacude la cabeza para reponerse y se dispone a poner manos a la obra.  

Reaper: ¡Hagámoslo!  

De regreso al presente…  

Los piratas del Ave Azul se encuentran agradeciéndole a su “salvador” por haberles quitado de encima al Rey Marino de antes.  

Evangeline: Muchas gracias, señor….  

Reaper: Llámenme Reaper.  

Samir: ¿Reaper?  

Jean: Es un placer, Reaper. Yo soy Jean y estos son mis chicos.  

Reaper: El gusto es mío.  

James: Esa cosa era una maldita espina en el costado.  

Mía: Si, gracias por ayudarnos.  

Reaper: Una vez más, fue un placer.  

Jean: Por favor. Déjenos invitarle un trago.   

Reaper: Un trago, ¿eh? Te tomo la palabra.  

Desde la cocina, Sybil escucha todo con interés y grita su opinión.  

Sybil: ¿Cazaste a un rey Marino, Reaper-roo? Joder, debieron pagarte bien por ese.  

James: ¿Pagar?  

Sybil: Reapy es un cazador. Mata cosas y luego las vende.  

James: Oh, ya veo  Jean: Entonces, matas animales.  

Big Bird: ¡Ahhh¡ ¡Auxilio!  

Reaper: Tranquilo. No soy esa clase de “cazador”. Soy muy legal, ¿saben?   

En ese momento, Sybil les trae su comida y les sirve unos cuantos tragos, mientras Reaper y los piratas siguen charlando.  

Reaper: ¿Entonces? ¿Qué los trae a Raijin? No mucha gente se atreve a venir por aquí.  

Jean: Pues verás…  

Pero antes de que el Peliazul pueda decir más, se empiezan a oír gritos provenientes de la calle. 

Capitulo 488: Observar

Tras los gritos, se puede ver a mucha gente correr por la ventana del establecimiento de Sybil. Todos van en la misma dirección y tienen caras de pánico en sus rostros.  

Muchedumbre: ¡Corran!  

Jean: ¿Qué sucede?  

Los piratas y Reaper sacar la cabeza por la ventana para ver qué ocurre, y logran ver a un grupo con intenciones hostiles que persiguen a los civiles. Al menos un centenar de ellos.  

Hombre: ¡Traigan todo lo de valor que encuentren! ¡Si alguien se resiste, matenlo!  

Otros hombres: ¡Si, señor!  

Ante tal visión, tanto Jean y compañía, como el tritón, no pueden evitar sentir repugnancia.  

Reaper: Ughhh. Piratas.  

Jean: Ughh. Piratas idiotas que hace quedar mal al resto.  

Acto seguido, Reaper no tarda en tomar su alabarda y salir del establecimiento, listo para poner en su lugar a los alborotadores.  

Reaper: Ustedes quédense aquí. Será mejor que te encierres, Sybil.  

Sybil: O…ok.  

La mujer hace de inmediato lo que le dicen y se dispone a cerrar las puertas de su negocio con llave, pero antes de poder hacerlo, los piratas salen también, igualmente listos para la lucha.  

Sybil: ¡O…oigan! ¡¿A dónde van!?  

Mientras, el líder de los piratas atacantes. Un hombre grandote, lleno de cicatrices y aspecto algo burdo, se regodea en el oro y otras pertenencias que sus hombres empiezan a traerle.  

Capitán Pirata: ¡Hahahahaha! ¡Si! ¡De eso estaba hablando! ¡Traigan más!  

Reaper: ¡Qué tal uno como este!  

Uno de los hombres que atacaba el puesto sale volando por culpa del tritón pez tigre, pasando a escasos centímetros del rostro del capitán, el cual voltea a ver hacía Reaper con furia.  

Capitán Pirata: ¡¿Cómo te atreves a atacar a uno de mis hombres!? ¿¡Qué acaso no sabes quién soy!?  

Reaper: No sé. ¿Un cretino?  

Capitán Pirata: ¡No! ¡Soy Vic! ¡El Monstruo! 

Reaper: Eso no me dice nada.  

Vic: ¡Tengo una recompensa de 90 millones, idiota!  

El tal Vic saca algo parecido a una antorcha gigante y se dispone a abalanzarse sobre Reaper, el cual ha dejado de prestarle atención para atacar a otros piratas.  

Vic: ¡Muere! Pero antes de que pueda hacerlo, su arma es despojada de su punta por un simple tiro del arco de Evangeline.  

Vic: ¿¡Huh!? ¡Pero qué diablos!?  

Evangeline: No entiendo cómo es que dan las recompensas. Yo tengo menos de la mitad que ese hombre y lo desarme en medio segundo.  

Vic: ¡Desgraciada! Tu de donde has salido!  

Es entonces cuando el monstruo alza la mirada, dándose cuenta de que el tritón y la mujer alada no son los únicos que les hace frente y que en todas partes, sus hombres empiezan a caer como moscas.  

Jean: ¡Ara Schlag!  

Angélique: ¡Heel Strike!  

Katrina: ¡Copy Knife- Fan!  

James: ¡Coyote Waltz!  

Bert: ¡Hog Chops! Los del Ave Azul atacan a los piratas enemigos usando uno o muchos de sus movimientos insignia y haciéndoles caer uno tras otro.  

Isabel: ¡Poinsettia Slash!  

Big Bird: ¡Tua Claw! ¡Ahhh!  

Evangeline: ¡Holy Trinity!  

Samir: ¡Kuroiro Giri! Mía: ¡Estilo del Bloqueo de Gargantas!  

Taylor: ¡Python grab! No obstante, mientras combaten, hay alguien que está más enfocado en los movimientos de los del Ave Azul que sus propios enemigos, Reaper, el cual analiza cada movimiento, cada estilo de combate, cada poder, disparo, golpe, patada o cuchillada que ellos realizan.  

Reaper: Hmmm… interesante 

Capitulo 489: Eso no estaba en el plan

No pasa mucho tiempo antes de que todos los hombres de Vic el Monstruo sean derrotados o salgan huyendo. El único que continúa en el lugar es el propio Vic y otro sujeto, el cual trata de al menos, deshacerse de alguno de los que impidieron su saqueo armado con un espadín.

Pirata: ¡Malditos!

Jean: Meh. Yo lo despacho.

No obstante, Reaper se le adelanta con su alabarda bien lista para derrotarle.

Reaper: ¡Tiger Tail!

Con un golpe del extremo sin punta de su arma, Reaper se deshace del último de los saqueadores de Vic, para júbilo de los habitantes locales y asombro de los del Ave Azul, que consideran que es un luchador formidable.

Mía: ¡WOW!

Jean: Nada mal.

No obstante, Reaper está muy sonriente. Un poco de sangre ha salido de la nariz del pirata vencido y salpica su rostro. Este solo procede a limpiarse con la lengua, satisfecho y sin que nadie se de cuenta de esta siniestra acción…nadie, excepto una persona.

Samir: ¡…!

Ahora, solo queda Vic, el cual, el ver a todos sus hombres vencidos, se pone furioso, aunque al verse rodeado de enemigos, no puede evitar entrar en pánico.

Jean: Será mejor que te rindas, feo. Será más sencillo para ti.

Vic: ¡Desgraciados! ¡Pagarán por eso!

El “monstruo”, en un último intento desesperado de ganar o de por lo menos descontarse a algún enemigo, saca una pistola y en un accionar extremadamente rápido, jala el gatillo y deja el cañón humeante, los piratas no están seguros de que ha pasado hasta que oyen un grito, uno de dolor.

Reaper: ¡Gahhhh!

La bala le ha alcanzado en la cola, reventando la burbuja de coral que le mantiene erguido, dejando una herida abierta y sangrante y haciendo que el tritón suelte su arma y caiga al suelo de bruces.

Jean: ¡Reaper!

El peliazul, seguido por su médico, de inmediato van junto al hombre pez tigre, el cual se sostiene la herida con las manos.

Reaper: Ughh…

Taylor: Tranquilo, déjame revisar. Soy médico.

Reaper: Está … está bien.

Jean: Estás en buenas manos.

Una vez asegurado que su anterior salvador está a buen recaudo, Jean se voltea hacia Vic, lanzándole una mirada absolutamente asesina. Sintiendo sus intenciones hacia el muy claras y temiendo por su vida, Vic  le vacía el cargador del arma, pero Jean, valiéndose de su haki esquiva todas las balas con simples movimientos de su cuerpo.

Jean: Grr...

Vic: ¡…!

Viendo inútiles todos sus  intentos, Vic le arroja el arma como distracción y simplemente se va corriendo por donde vino, dejando a sus hombres a su suerte.

Vic: ¡Ahhhh!

Jean: ¡¿A dónde crees que vas, sabandija!?

Jean se dispone a salir volando tras el, pero inesperadamente “ El monstruo” lanza una granada de humo, cegando y asfixiando por unos segundos al peliazul. Luego, para cuando el humo se disipa, Vic ya se ha escapado y el joven capitán no es capaz de sentirlo en las cercanías.

Jean: ¡Maldición!

Taylor: ¡Déjalo, Jean! ¡Hay que llevar a Reaper a un lugar más limpio para que pueda tratarlo como se debe.   

Jean: Si…si...está bien.   

El peliazul se sacude la cabeza para tratar de librarse de su ira actual y corre a ayudar a sus amigos a llevar al enorme tritón herido, dirigiéndose al local de Sybil, la cual, al verr que el jaleo a terminado, se asoma por la ventana, y de inmediato se preocupa por su amigo.   

Sybil: Santo cielo ¡Reap-san! ¿¡Que pasó!?   

Taylor: Le dispararon.   

Sybil: ¡¿Dispararon!?   

Reaper: Ughhh… no es nada, Sybil. Estoy bien.   

Sybil: ¿¡Cómo va a ser eso estar bien!?   

El tritón le dedica una sonrisa para calmarla y pretender que está bien, y aunque la sangre de su herida no le ayuda, Taylor si lo hace.   

Taylor: Tranquila, señorita. La herida es superficial, sino no me habría arriesgado a moverlo. Pero aún debemos curarlo cuanto antes.   

Ante estás palabras, la cantinera logra que sus alterados nervios se tranquilicen un poco y procede a volver a abrir las puertas de su negocio para que todos puedan pasar y atender a Reaper. Sin darse cuenta nadie de que son observados… ¿Por Vic?   

Vic: ¡Joder! ¡Eso no estaba en el plan pero para nada!  

Capitulo 490: Brindis

Mientras que en la calle, la guardia local recoge y arresta a decenas de los piratas vencidos que se disponían a saquear el puerto submarino, los Piratas del Ave Azul rodean todos la mesa en la que han puesto a Reaper, el cual está haciendo atendido por la herida de bala que recibió.

Reaper: Joder, arde como el carajo. Pero supongo que de eso se trata , ¿no? El dolor te recuerda lo que es estar vivo.

Taylor: Y ese es solo el alcohol. Las puntadas van a arder más todavía.

Reaper: ¡Viva!

Todos están expectantes pero tal como dijo Taylor antes, la herida no es grave así que se relajan un poco.

Angélique: Es un alivio que no fuera nada serio.   

Jean: Seh. Solo lamento no haber podido patearle el trasero a ese desgraciado.   

Reaper: Meh. No hay pasón. Además tarde o temprano le caerá el karma y se va a ir mucho al demonio cuando eso ocurra, lo que de seguro será pronto. ¡Ughh!   

Taylor: Lo siento, empiezo con las puntadas.   

Reaper: ¡Yay! ¡Ciérrate, herida del infierno!   

James: ¡Carajo! ¡Le acaban de disparar y tiene la mejor actitud del mundo!    

Mía: Sin contar que pelea como dios y nos salvó de un p*to rey Marino. Este hombre es mi puñetero héroe.    

Reaper: Que va. Por favor, no digas eso. Solo soy un tritón pez tigre común y corriente. ¡Aghh!   

Taylor: Lo siento, ya casi acabo.   

Reaper: ¡Genial!   

La forma en la que habla el tritón y su positiva forma de ser expresan gran carisma, y eso a los del Ave Azul parece gustarles mucho. Aunque hay alguien que no se lo traga por completo.   

Samir: Hmph…   

Taylor: ¿Pasa algo, Samir?   

Samir: ¿Qué? Ahmm…no, nada.   

Taylor sabe que su pareja le está ocultando algo pero no le da más tiempo para indagar pues aún debe terminar de aplicar la curación en la cola de Reaper. Después de halar la última puntada y poner una gasa y darle una inyección de antibióticos, está todo terminado.   

Reaper: Ahh, mucho mejor.   

Taylor: Ahora solo descansa. Recuerda limpiarla a diario. Y si te duele demasiado, sangra o huele mal, avísame.   

Reaper: Ok. Anotado. La conversación continua después de eso y  los del Ave Azul preguntan a Reaper sus motivos para estar en Isla Raijin.   

James: ¿Eres de Isla Gyojin, no? ¿Qué haces tan lejos de ahí?   

Reaper: En este momento, solo vine por trabajo.    

Jean: ¿De cazador? ¿No?   

Reaper: Sip. Algunas presas se venden muy bien aquí…   

El tritón hace una énfasis en la palabra “presas”, cosa que llama de nuevo la atención de Samir pero el resto no le toma importancia.   

Reaper: Aunque debo admitir que siempre me atrajo el espectáculo de los relámpagos que hay aquí, no como a todos esos niños de Isla Gyojin que sueñan con ir a Sabaody Park. A mi siempre me gustó lo natural. Fue en uno de mis muchos viajes a aquí que conocí a Sybil, la cual por cierto, ¿Dónde está?   

En ese momento, Sybil sale de la cocina cargando con una charola que lleva tantos tarros de cerveza que casi se cae, pero Bert la sostiene antes de que eso suceda.   

Bert: Déjeme que la ayude, señorita.   

Sybil: Uy, que caballero.   

Jean: ¿Qué es todo esto?   

Sybil: Va por la casa, igual que todo lo que pidieron antes.   

Jean: Espere, señorita. No podemos aceptarlo.   

Mía: Si, si podemos.   

La Bebedora, haciéndole honor al nombre ya se ha apropiado de un trago e Isabel le hace segunda de manera un poco más disimulada.   

Sybil: En serio, va por la casa. No todos los días un grupo de tipos cool salva al pueblo y a mi amigo de unos saqueadores idiotas.   

Reaper: Aww, que linda.   

Los piratas agradecen a su anfitriona y toman cada uno un tarro, alzando al aire mientras Jean propone un brindis.   

Jean: Vamos a brindar por… por nuestros nuevos amigos. ¡Kanpai!   

Todos: ¡Kanpai!   

Todos proceden a beber su trago con avidez, sin darse cuenta del enorme gesto burlón que Reaper esconde bajo el alcohol y la madera del tarro.   

Reaper: (*sarcasmo* Si…amigos)  

Capitulo 491: Prejuicioso

El día va llegando a su fin. Tras el brindis, unas horas más de tragos y todos los sucesos transcurridos tanto en mar como en tierra, todo el mundo ya está muy cansado.  

Katrina: *bostezo* Ya tengo sueño.  

James: *también bostezando* Yo igual.  

Sybil: Si están cansados, pueden quedarse si quieren en la parte de atrás. Tengo un par de cuartos vacíos por ahí.  

Jean: Gracias, señorita.  

Sybil: Aww, cosita. Me agradas mucho. Ay, Pero tu también te vas a quedar. ¿No, Reaper? Ya les di tu lugar de siempre.  

Reaper: Nahh, no hay pasón. Sólo préstame tu sofá. Con eso tengo.  

Sybil: Ok. Buenas noches.  

Todos: Buenas noches. Reaper se echa en el sofá y casi de inmediato se le oye roncar sonoramente, mientras que Sybil se va a su propia habitación después de cerrar su negocio y los piratas se acomodan en el lugar que les ha indicado la cantinera. Se trata de un par de habitaciones, pequeñas y modestas pero muy acogedoras y los del Ave Azul se reparten en hombres y mujeres.  

Katrina: Que lindo lugar.   

Isabel: Hmmph…curioso.  

Mia: ¿Qué cosa?  

La pelimorada señala una fotografía en una mesita de noche. Se trata de dos mujeres de cabello rosa, muy similares en aspecto, por lo que se pueden suponer como hermanas. Ambas abrazando ambas a un niño pequeño de cabellos dorados. Destaca en los ojos de las hermanas que están rodeados de tatuajes.  

Mía: Me imagino que será Sybil y su familia.  

Isabel: ¿Por eso usará las gafas? ¿Para cubrir los tatuajes?   

Mía: Supongo… como sea. Dejemos de indagar en vidas ajenas y vamos a dormir.   

Isabel: Vale.  

Mientras, en la habitación que le han prestado a los hombres, que parece más bien decorada para un niño, Jean, Bert, James y Big Bird ya se han quedado dormidos enredándose unos con otros sobre varias mantas y el único colchón que hay en la habitación. Los únicos que siguen despiertos son Taylor y Samir. Los cuales están acostados juntos. Taylor le tiene abrazado pero Samir parece estar incómodo con respecto a algo.  

Taylor: ¿Ya me vas a decir que tienes?  

Samir: ¿Tener de que? No tengo nada.  

El pelirrojo le pone una cara de no creerle nada y Samir acaba por decir lo que piensa.  

Samir: Es solo que…ese tipo no me da buena espina.  

Taylor: ¿Reaper? No seas así, Samir. Si nos salvó del Rey Marino.  

Samir: Si, ¿pero tú no lo viste de cerca mientras peleaba? Era sádico. Además, me parece haberlo visto u oído antes de alguna parte y no creo que fuera algo bueno.  

Taylor: Me parece que estás siendo prejuicioso, Samir. En cuanto a lo de ser sádico al pelear, Jean y los chicos pueden serlo a veces también y lo de que te suena de algo malo no es para nada una buena razón para desconfiar.  Podría ser simplemente que lo estés asociando a otra cosa. Reaper parece buen tipo, así que no actúes de esa forma.  

Samir: Hmphh… no se.  

Taylor: Tch…como quieras.  

No queriendo seguir con el tema, Taylor suelta al castaño y se da la vuelta para dormir mientras que Samir se queda pensando sobre todo esto un rato más hasta que finalmente le gana el sueño. El bullicio de la calle disminuye al pasar de las cuatro de la mañana y también la intensidad de las luces, momento en el que Reaper se levanta del sillón abre los ojos, completamente alerta.  

Reaper: Creo que ahora sí ya es hora.  

Acto seguido, el tritón se levanta y entra sigilosamente al cuarto de Sybil, donde está duerme plácidamente con una máscara para dormir cubriéndole los ojos. Una vez ahí, toma las llaves del candado de la puerta y sale, con su alabarda colgada en la espalda.  

Reaper: Vámonos.  

El hombre de la mohicana va por algunos callejones teniendo cuidado de que nadie lo vea. Dado cierto punto, llega a una alcantarilla que procediendo a destapar, sacando una enorme bolsa que se cuelga al hombro para luego continuar su camino alegremente.  

Reaper: *cantando a susurros* Silencio. Que están durmiendo. Los nardos. Y las azucenas…  

Finalmente, el hombre parece llegar a su destino, en una parte muy alejada del puerto subterráneo. Ni siquiera hay luz en el lugar. Ahí ya está esperándolo una persona la cual resulta ser nada más y nada menos que…  

Reaper: Hola, Vic.  

Sorprendentemente, es el "monstruo" el que le está esperando el cual tiene una cara que demuestra entre enojo y hastío.  

Vic: ¡¿Dónde demonios estabas!?  

Reaper: Ya sabes. Por ahí. ¿Pero porque estás tan molesto?  

Vic: No te pases de listo conmigo, “Voraz”. Lo que pasó en la calle principal no es nada como dijiste que sería. 

Capitulo 492: Tic Tic

Vic se alza de forma intimidatoria ante Reaper pero el tritón no se ve impresionado, y lo que es más, sonríe burlonamente.

Reaper: A ver. Explícate bien, Vic, amigo. ¿Qué parte no salió como esperabas? 

Vic: El trato que teníamos era que yo atacaba el pueblo, molestaba un rato a esos idiotas con el pájaro ese, te disparaba y me darías cien millones de belies.

Reaper: Aha.

Vic: ¡Pero nunca dijiste que derrotarían a todos mis hombres!

Reaper: Ay, por favor. ¿En serio creíste que sería tan fácil ganar tanto dinero por molestar y dispararme? Además, esa es su culpa por ser tan débiles.

Vic: ¡Ya me cansaste!

El monstruo agarra a “Voraz” por el cuello de su chaleco y lo levanta en el aire, no obstante, Reaper apenas y se alarma.

Reaper: ¡Woahhh! Calma, Vic. Piénsalo de esta forma, ahora no tendrás que compartir el botín con nadie y además, pudiste dispararme. ¿Eso no nos deja iguales?

El monstruo baja un poco al tritón de la mohicana mientras se piensa esto pero aún no lo suelta, por lo que Reaper dice algo más.

Reaper: Es más. Te consigo otros cinco millones… por las molestias.

El enorme hombre finalmente suelta a Reaper, el cual simplemente se acomoda el cuello de su chaleco y se incorpora.

Reaper: Supongo que eso es que aceptas el trato.

Vic: Si. Pero o me das el dinero pronto, o te juro que…

Reaper: Calmado, hombre. Pero si aquí está.

El hombre abre la mochila que se había traído consigo de la alcantarilla y saca un fajo de belies enorme que hace que al monstruo le brillen los ojos. Es más, podría decirse que babea en deseo.

Reaper: Solo que aquí solo están los cien millones que habíamos acordado en un principio. Te contacto después para decirte donde te doy los otros cinco.

El tritón vuelve a meter el fajo a la mochila, la cierra y la lanza hacia el humano, el cual sonríe de manera casi estúpida.

Vic: Je. Estás loco. Pagarme para que te disparará. Pero supongo que es un buen trato.

Reaper: Se le llama despiste e investigación.

Vic: Investigación y Alpiste…Aha…

El monstruo ya no le presta atención, pues sus enormes manos están peleándose con los diminutos cierres de la mochila, para abrirla y contar el dinero cuanto antes. No obstante, a Reaper le da igual y sigue con su explicación.

Reaper: Si. Despiste porque así puedo ganar la confianza de esos criminales. E investigación porque así pude saber de primera quien de ellos de ellos era su médico. Ya sabes, para matarlo primero y dejar al resto sin esperanzas.

Vic: Matar al médico… seguro …

Reaper: Por cierto, probablemente necesites uno de esos.

Vic: ¿Un qué?

Reaper se aleja un poco y Vic finalmente logra abrir la mochila, para luego agarrar el primer fajo que ve con emoción. Pero es entonces cuando nota que no hay más dinero ahí y en su lugar hay un extraño aparato que hace un ruidito como  un “tic tic”.

Reaper: …un médico.

Vic: ¡…!

Una bomba es lo que resulta haber en la mochila la cual explota, dejando atrás un montón de humo y un cuerpo medio calcinado.

Reaper: Ja. Imbécil. Como si yo fuera a hacer tratos con un desgraciado criminal maldito.

Acto seguido, Reaper empuja los restos del Monstruo con su alabarda hasta una coladera cercana y procede a marcharse, puesto que supone que alguien más habrá oído la explosión y no tardarán en encontrarle. Suposición que resulta ser correcta pues no tardan en oírse voces a la distancia.

Voz 1: ¿¡Que demonios fue eso!?

Voz 2 : ¡Se oyó como una explosión!

Voz 3: ¡Viene de por aquí! ¡Vamos!

Reaper: Con suerte, podré volver y cobrar al buen Vic también cuando todo esto acabe.  Pero mientras...

El tritón esboza nuevamente una de sus características sonrisas de dientes afilados, absolutamente siniestras y aferra una de sus manos a su querida alabarda mientras la imagina cubierta de sangre.

Reaper: Hay asuntos más serios que atender.  

Capitulo 493: Sería tan fácil

Reaper se devuelve al negocio de Sybil rápidamente. Aunque es imposible saberlo en el puerto subterráneo y en la isla en general debido a la perpetua tormenta, el sol ya ha salido y un nuevo día está comenzando, por lo que cuando Reaper regresa, se encuentra con su amiga ya levantada y en la cocina.     

Sybil: ¡Ah! Ahí estás, Reapy-Reap.     

Reaper:  Hola, Sybil. ¿Haciendo el desayuno?     

Sybil: Sip.     

Reaper: Sí que eres madrugadora.      

Sybil: Pues lo mismo podría decir de ti. ¿A dónde fuiste tan temprano?     

Reaper: Ahh. Un asunto del trabajo. Tenía que ver a un socio.     

Sybil: Pues que mentada. Hacerte ir tan temprano. Me hubieras pedido que te abriera la cerradura.     

Reaper: No quería ser una molestia.     

Sybil: Bueno, como sea. ¿Podrías ir a despertar a esos muchachos en lo que sirvo el desayuno?     

Reaper: Claro.     

El hombre va a los cuartos de atrás y abre la puerta de la habitación en la que se han quedado los hombres, los cuales aún duermen a pierna suelta. Reaper acaricia la parte aguda de su alabarda mientras los mira con malicia.     

Reaper: (Tch…sería tan fácil matarlos ahora. Podría destriparlos, rajarles el cuello, empalarlos a todos como brocheta…) Por un momento parece que Reaper si planea matarlos en ese momento, pero simplemente vuelve a dejar su querida arma de asta en paz.     

Reaper: (Pero no lo haré…al menos no aquí y no aún. No quiero dejar una escena del crimen en casa de una civil, y menos si esa civil es Sybil. Además, no tendría nada de divertido matarlos mientras duermen). ¡Arriba! ¡Arriba! ¡Despierten!     

El tritón, palmeando las manos procede a levantar a los del Ave Azul a gritos. Despertando todos estos sobresaltados y sin saber que ocurre.    

Jean: ¡Ahhhhh!     

James: ¡No! ¡Te juro que yo no fui! Espera... ¿qué?     

Reaper: ¡Vamos! ¡Arriba! ¡Levántense! ¡Se acabó el cuento de la bella durmiente!     

Samir: (Ughh, que le pasa a este maniático).     

Taylor: Pero es muy temprano.     

Reaper: Si, pero el desayuno ya está listo.     

El tritón va ahora al cuarto de las mujeres, aunque a ellas las despierta con mucha más delicadeza, pues se limita solo a tocar la puerta. Tras unos minutos, todos se arreglan y salen a desayunar junto a su anfitriona.     

Todos: ¡¡Gracias por la comida!!     

La comida es abundante y deliciosa,  y los  piratas no tardan en arrasar con las docenas de tostadas francesas, huevos fritos, panqueques y litros de café y jugo que Sybil les ha preparado para ellos.     

Bert: Todo está delicioso, señorita.     

Sybil: Ay, paren que me sonrojo. ¿Qué harán el día de hoy?     

Angélique: Oh, es cierto. El Log Pose tarda dos días en cargar, ¿Verdad?     

Reaper: Así es.     

Mía: No ha pasado ni un día desde que llegamos aquí, que se supone que hagamos todo ese tiempo.     

Isabel: Podríamos turistear o algo.     

Katrina: O ir de compras.     

Sybil: Pues suerte con eso. Porque la verdad aquí no hay muchos lugares para hacer ninguna de las dos.     

Katrina: Oh, rayos.     

Reaper: Yo conozco un lugar al que podrían ir. El mirador de la tormenta.     

Jean: ¿El mirador de la tormenta?     

Sybil: Ah. Esta encima de la planta eléctrica. Es un lugar para ver los relámpagos y te dan la explicación de porque pasa y como los aprovechan para a luz y eso.     

Jean: ¿Y está bueno?     

Sybil:  A los que vivimos aquí no nos impresiona, es el pan de todos los días, pero a los viajeros y turistas les suele gustar. También por eso no va casi nadie. No hay turistas, je.     

Jean: Suena entretenido al menos.     

Reaper: Puedo llevarlos si quieren.     

Jean: ¿Qué dicen, chicos?     

Todos: ¡Vamos! Jean: Ok, entonces apresúrense a desayunar.     

Todos: ¡Siiii!     

Tras un ratito, los piratas y Reaper han terminado y salen, con Sybil despidiendolos.     

Sybil: ¿Volverán para la hora de la cena?     

Jean: Probablemente, señorita.     

Sybil: Ok, los veré más tarde.     

Ante esto, Reaper es incapaz de contenerse una risita.     

Reaper: (No, no volverán.)    

Capitulo 494: Impaciente

Sybil se queda tranquilamente en su establecimiento, esperando a que llegue algún cliente, pero tal como mencionó antes, a la isla casi no llegan viajeros y no tiene a nadie.    

Sybil: Meh, como siempre. Va a ser un día aburrido.  

La mujer decide ponerse a limpiar un rato pero entonces se da cuenta de que en una de las sillas donde han desayunado antes ella, Reaper y los piratas, alguien ha olvidado su billetera.   

Sybil: Vaya.  Creo que esto es de Reaper-roo. Si quiere alguna chuche no se la podrá comprar.   

La mujer voltea a ver a su alrededor. Nadie. Saca la cabeza por la ventana de la calle principal. Ningún cliente potencial a la vista.   

Sybil: Meh… iré a llevársela. De todos modos, no creo que se acabe el mundo por cerrar un día el negocio.   

Y dicho esto, la mujer cierra la cortina de hierro de su local y se va corriendo al mirador con la billetera en la mano.   

Más tarde…   

Reaper lleva a los Piratas del Ave Azul en su “tour” del Mirador de la Tormenta. No obstante, para llegar al lugar han tenido que seguir un camino extremadamente enrevesado y largo. Por lo que incluso antes de llegar, ya están bastante agotados.   

Mía: Agh, joder, que lejos.   

Big Bird: Lejos, lejos.   

Jean: ¿Tu de que te quejas , Big Bird? Si has venido sobre mi brazo todo el camino.   

James: Me duelen los pies.   

Katrina: Y a mi.   

Samir: Yo quiero ir al baño.   

Mía: Esto tiene que valer la pena, ¿Eh, Reaper?   

Reaper: Tranquila, zanahoria. Será una experiencia que ninguno de ustedes ha tenido.    

Mía: Ah, que bien… espera un segundo ¿Me dijo zanahoria?   

Tras unos minutos más, los piratas llegan al edificio del Mirador de la Tormenta, para alegría de los del Ave Azul.   

Jean: Si, al fin.   

Reaper: Ahora solo hay que subir cinco pisos y ya estamos ahí.   

Todos: Awww, ¿cinco pisos?   

Los piratas y Reaper suben, esperando que lo que dice Reaper sobre la “experiencia” sea cierto. Pero dos pisos antes de llegar, se dan cuenta de que les falta alguien.   

Taylor: Oigan ¿Y Samir?   

James: Ahh, estaba que ya se meaba así que ha pasado al baño. Dice que nos alcanza en un momento.    

Taylor: Ahhh, bueno.   

Finalmente, los piratas llegan a la cima del edificio. Se trata de la única parte que sobresale del puerto subterráneo a la superficie de la isla y no hay nada más que un domo de metal y cristal armado con pararrayos separándolo de la lluvia de relámpagos que cae tanto encima como alrededor de ellos.   

Jean: ¡Wow!   

Big Bird: ¡WOW! ¡WOW! Angélique: Qué belleza. Katrina: ¡Esta increíble!    

James: Oye, si lo piensas bien, todos estos rayos salen de una nube. Esto se originó en tu tierra, Evangeline.   

Evangeline: Hmmm…linda forma de pensarlo…   

Mía: ¡Si valió la pena, Reaper!   

Reaper: Se los dije.   

El hombre empieza a esbozar una sonrisa siniestra, como siempre, acentuada por sus agudos dientes. Aprovechando que los piratas están demasiado embelesados viendo el espectáculo que genera el cielo, Reaper se coloca detrás de Taylor y se arma con su preciosa alabarda.   

Reaper: (¡Se acabó!)   

Pero justo antes de que pueda dar el golpe, se oye un Den Den Mushi sonando desde su chaleco, lo que hace que el tritón entre en pánico momentáneo.   

Reaper: ¡Joder!   

Taylor: ¿Qué ocurre?   

Los piratas voltean hacia la fuente del sonido lo que haría que le descubrieran. Por fortuna para Reaper, se le ha caído el arma y también casi se cae él, por lo que simplemente parece a ojos de los del Ave Azul que se ha llevado un sobresalto por el ruido del aparatito.  

Bert: ¿Todo en orden?   

Reaper: Tsk…si. ¿Pero a quien cojones se le ocurre llamar justo ahora?   

El hombre pez tigre se dispone a contestar, pero más se pone de nervios al escuchar la voz en la otra línea.   

¿???: ¡¿Qué pasó, “Voraz”, grandísimo hijo de p*ta!?   

El tritón se apresura a tapar el caracol con las manos para evitar que los piratas sigan escuchando y luego se dirige hacia las escaleras.   

Reaper: Hehehe, asuntos de trabajo, vuelvo en un segundo.   

Los piratas simplemente se le quedan mirando unos segundos mientras él se retira para luego volver a su observación del cielo.   

Isabel: Raro.   

Ya estando a solas, Reaper procede a contestar, bastante molesto, a la voz del otro lado del auricular.   

Reaper: ¿¡Qué carajos quieres, Kilian!?   

Kilian: ¿Yo? Nada. Pero el jefe se impacienta. Ya pasó un día y  }no has llamado de vuelta. No me digas que no te has encargado de esos idiotas del pajarraco azul todavía.   

Reaper: ¡Juste estaba en eso cuando me interrumpiste, hijo de perra!    

Kilian: Uy, pero no te enojes, delicadito.   

El joven cazarrecompensas no para de mascar chicle mientras habla, lo que pone aún más de nervios a su compañero tritón.   

Reaper: ¡Como quieres que no me enoje, carajo! ¡Ahora, yo hago las cosas al ritmo que yo quiero! ¡Y si el jefe quiere a Black servido con sal y pimienta en charola de plata, que se esperé otro día!   

Kilian: Vale, vale, yo le digo.   

Ka'cha   

Del lado de Kilian, este se ve divertido por todo lo ocurrido en la llamada y mira hacia atrás, en donde está nada más y nada menos que su jefe, Mors, sentado con cara de no estar muy feliz.   

Kilian: ¿Escucho eso, jefe?   

Azrael: Si, maldito hablador. Si es tan cierto que me dará a Black para regalo, iré a recogerlo personalmente. Dile al timonel que fije rumbo a Isla Raijin.   

Kilian: Si, señor.   

Mientras, del lado de Reaper, este se dispone a guardar su den den Mushi y a serenarse un poco antes de volver con los del Ave Azul para concretar su plan. Pero inesperadamente para el, se encuentra a Samir, recién salido del baño y el cual lo mira con una mezcla de sorpresa y rabia.  

Capitulo 495: Doble Perra

Reaper se queda quieto por un momento, solo mirando a Samir. Este le regresa la mirada con intensidad, igualmente sin mover ni un músculo. Reaper no está seguro de que hacer ahora. ¿Cuánto tiempo por llevaba el castaño ahí? ¿Le ha escuchado? Finalmente, decide hacerse el que nada pasó y seguir con su papel de carismático guía y amigo.

Reaper: ¡Hey! ¿Qué pasa amigo? ¿No vas a ver los relámpagos?

El hombre pez tigre se le acerca para tomarlo del hombro pero Samir de inmediato se aleja para quitárselo de encima. Su mirada es rabiosa.

Samir: Ya puedes acabar con tu pequeño acto, “Reaper”. Lo he escuchado todo. Pretendes hacernos daño.

Reaper: Tsk … Ante esto, Reaper quita su sonrisa y su mueca se transforma en un gesto molesto, tan o más tenebroso que su sonrisa de dientes afilados.

Samir: Ahora sé porque me sonabas tan familiar. Hacías tratos con Taze y sus desgraciados de Behave or Behead. Eres un maldito cazarrecompensas.

Reaper: Espera, ¿Taze?

Los nombres de Taze y Behave or Behead hacen eco en el cerebro del tritón con fuerza, tratando de procesar lo que le han dicho hasta que una mueca emocionada se forma en su rostro.

Reaper: Oh, es cierto. Ya me acorde de ti. Tu eras la perra de ese imbécil de Taze. 

Samir pone una cara que es mezcla de odio, desagrado y furia mientras que Reaper no deja de señalarlo.

Reaper: Ja. Lo gracioso es que él era mi perra. Y si tu eres la perra de mi perra, eso te hace mi doble perra o algo así.

Samir: Grrr…

Reaper: Mírate, hasta estás gruñendo, qué divertido. Como sea. Ahora que sabes la verdad, tendré que matarte a ti primero.  ¡Tiger tooth!

En cuestión de menos de un segundo, Reaper toma su arma y se abalanza sobre Samir intentando estacarle el corazón. Por fortuna, el castaño alcanza a sacar sus kukris para bloquearlo justo antes de que suceda, aunque la fuerza del tritón le impide moverse para intentar cualquier otra cosa.

Samir: Kkk…. Maldición.

Reaper: Nada mal, perra. Pero yo soy mucho mejor ¡Tiger Fang!

Empujando aún más fuerte en frente y hacia arriba, el hombre pez tigre logra romper el bloqueo de Samir, enviando la punta aguda de su arma directo hacia la cara de Corte Monocromo. 

Reaper: ¡Hasta ahí llegaste!

Pero Samir, dando un paso hacia atrás en un intento de esquivar, acaba bajando accidentalmente un escalón, haciendo que su cabeza quede muy baja para el ataque, por lo que Reaper falla, clava su arma en la pared y lo que es mejor aún, le deja una apertura.

Samir: ¡Ahí! ¡Mayonaka Kogeki!

Usando a Ebony, Samir lanza un tajo aéreo directo al pecho del tritón pero Reaper, cual gimnasta, usa el mango de su arma atorada como barra y hace una inversión, quedando suspendido en el aire gracias a la burbuja de coral en su cola.

Reaper: Fallaste. ¡Tiger Bite!

Destrabando su arma, Reaper intenta empañar a su presa potencial desde la cabeza, pero Samir vuelve a esquivar para luego lanzar otros dos cortes aéreos, esta vez usando también a Ivory.

Samir: ¡Mayonaka Kogeki! ¡Mangetsu Kogeki!

El tritón, está vez usa la cuchilla lateral de su arma para bloquear el ataque, literalmente partiendo a la mitad los tajos de aire, aunque el remanente de uno de ellos le alcanza a rajar la mejilla, y al sentir su sangre escurriendo, estalla en cólera.

Reaper: ¡A mí nadie me hace sangrar! ¡Maldito perro! ¡Tiger Claw!

Haciendo cuatro rápidos movimientos, Reaper lanza ondas cortantes a gran velocidad. Samir intenta bloquear las pero estas son demasiado potentes y terminan causándole profundos cortes en todo su brazo izquierdo. 

Samir: ¡Gahhh!

Las heridas son serias y Samir puede saberlo fácilmente por la cantidad de sangre que brota de ellas. Necesita ayuda y sabe dónde encontrarla. Arriba.

Samir: Ugh… ¡Kuroga!  Lanzando con su mano buena un tajo más parecido a una bala de aire comprimido, Samir se las arregla para reventar la burbuja coral de Reaper, haciéndolo caer al suelo. Aprovechando esto, Samir intenta correr hacia arriba para avisar a sus camaradas.

Samir: ¡Jean! ¡Taylor! ¡Chicos!

Pero antes de que siquiera pueda subir dos escalones, Reaper da un giro sobre sí mismo usando su espalda como eje y tira a Samir de un coletazo, haciendo que se golpe la frente con el filo del escalón y se haga otra herida abierta.

Samir: ¡Ahhhh!

Reaper: ¡Dos pueden jugar el mismo juego!

Acto seguido, Reaper se vuelve a poner otra burbuja usando un coral guardado en su chaleco y luego usa su alabarda para romper el suelo.

Reaper: ¡Tiger Paw Print!

Los escalones sobre los que estaba Samir se despedazan, haciéndolo caer por las escaleras durante varios metros hasta el piso anterior y causándole severos golpes en cabeza y abdomen.

Samir: *cof cof* ¡Taylor! ¡Alguien!

Reaper no tarda en bajar hasta donde está Samir, el cual trata de alcanzar sus cuchillos, pero no lo logra. Ante esta visión, Reaper solo se ríe.

Reaper: Grita todo lo que quieras. El mirador es a prueba de ruido por los relámpagos. Nadie te va a escuchar.

Samir intenta levantarse pero apenas logra alzar el torso del suelo, mientras que Reaper se le acerca por la espalda.

Reaper: No te sientas mal. Diste más pelea que ese idiota de Taze antes de que le arrancará la cabeza de los hombros.

El comentario impacta profundamente a Samir, pues sabe la fuerza que tenía su anterior captor.

Samir: (¡¿Taze está muerto!?)

Reaper: Además, pronto mandaré al resto de tus amiguitos contigo, empezando por el medicucho flaquito.

Samir: ¡Taylor!   

Las intenciones de Reaper hacen que Samir enfurezca de nueva cuenta, logrando tomar su cuchillo y alcanzando a rajar está vez la frente de su enemigo. Este simplemente se limpia la sangre sin molestarse esta vez pues sabe que ha ganado, mientras desarma al castaño con rapidez.    

Reaper: Se acabó.   

Samir solo alcanza a cerrar los ojos mientras Reaper se prepara alzar su alabarda, pero antes de que la navaja alcance su cuello, Reaper se detiene en seco al oír una voz gritándole.   

Sybil: ¿¡Qué estás haciendo, Reaper!?  

Capitulo 496: Por encima de mí

Mientras tanto…   

Taylor: Oye, Samir ya se tardó mucho, ¿no?   

James: Ya tendrá que subir en algún momento. Tal vez le dieron ganas de cagar o algo.  

Jean: Reaper tampoco ha vuelto. ¿Quién creen que le estuviera hablando antes?   

Mía: Algún amigo, supongo. No cualquiera te llama grandísimo hijo de perra con tanta alegría.  

Reaper se queda congelado, mientras que Samir se esfuerza por moverse para tratar de escapar y Sybil observa toda la escena. Aunque lleva los ojos cubiertos por las gafas, se puede notar su sentir en el resto de su expresión facial. Esta horrorizada. Finalmente, Reaper rompe la escena al hablar.   

Reaper: Sy… Sybil. ¿Qué estás haciendo aquí?   

Sybil: Olvidaste la billetera en una silla y… vine a traértela…pero eso no es lo importante ahora. ¿Qué…estás… haciendo?   

Inesperadamente, Reaper se ve algo triste y luego da un suspiro enorme.   

Reaper: Tch…nunca quise que te involucraras. Estoy haciendo mi trabajo.    

Sybil: ¿¡Tu trabajo!? Pero se supone que eres un cazador.   

Reaper: Tu misma lo dijiste . Soy un cazador… de recompensas pero cazador. Mato cosas.   

Sybil: ¡¡Matas personas!?   

Reaper: ¿Personas?     

El hombre saca de su chaleco un bonche de carteles de Se Busca y los arroja al suelo, revelando las fotografías de Samir y sus camaradas, que Sybil mira con sorpresa.   

Reaper: Esta cosa y sus amigos son criminales. Piratas. No califican como personas.   

Sybil se queda pasmada por cosa de un segundo, sin moverse, sin hacer nada, con la mirada de horror bien marcada en su rostro hasta que está se relaja, quedando inexpresiva, cosa que Reaper interpreta como que está de acuerdo.   

Reaper: Ja, sabía que entenderías.  Acto seguido, este vuelve a poner en posición su alabarda sobre Samir, el cual ya se estaba arrastrando para intentar escapar.   

Reaper: ¡Es tu fin!   

Samir: Tsk…   

Pero antes de que pueda siquiera intentar dar el tajo final, Reaper se ve sorprendido nuevamente por su amiga de cabello rosado, la cual haciendo gala de una velocidad inesperada, se ha puesto entre el y su presa, con los brazos extendidos para protegerle. Reaper, apenas alcanza a contener su ataque, quedando la punta de su alabarda sobre su nariz.   

Samir: Ughh, señorita…   

Reaper: ¿¡Sybil, que estás haciendo!?   

Sybil: Aléjate de él, Reaper.   

Reaper se muestra genuinamente sorprendido por el proceder de su amiga, e intenta convencerla de un modo muy sucio. Recurriendo a sus recuerdos y sentimientos.   

Reaper: ¡¿Estás loca!? Es un criminal, un pirata. Como los que mataron a tu familia. ¿Qué acaso ya olvidaste lo que los piratas le hicieron a tu hermana y tu sobrino? ¿Qué no los odias?   

El visor para tormenta de Sybil comienza a escurrir de las orillas, son lágrimas que se le escapan mientras algunos recuerdos la asaltan e invaden.   

Sybil: Jamás podría olvidarlo. Y por supuesto que odio a esos desgraciados. Pero el no es uno de ellos. Por muy pirata o criminal que sea el jamás me ha hecho nada malo, es más , ayudo a salvar el puerto y …a ti.    

Reaper: Meh. Por favor, Sybil. No me salvaron para nada y eso no le quita que sea un criminal. Ahora quítate.   

Sybil: ¡No! Si quieres lastimarlo tendrá que ser por encima de mi.   

Reaper: ¡Sybil! ¡Maldita sea!   

El tritón y la mujer del impermeable negro se ven enfrascados en una pelea verbal y de miradas.   

Aprovechando esto, Samir, aunque herido, logra llegar de nueva cuenta hasta sus cuchillos y se voltea de espaldas para intentar un ataque desesperado con Ebony.   

Samir: Kkk...¡Kuroguma!   

Lanzando un tajo en diagonal hacia arriba, Samir evita tocar a Sybil y acierta el techo que está justo sobre  Reaper, el cual se resquebraja y colapsa, para luego caerle encima en forma de grandes pedazos de concreto y enterrarlo.   

Reaper: ¡Gahhh!   

Los escombros alcanzan a golpear a Sybil en la cara, aunque solo destrozan sus gafas rompevientos, revelando una serie de intrincados tatuajes alrededor de sus ojos.   

Sybil: ¡Gahhh! ¡Maldición!  

La mujer tiene que recomponerse rápido para evitar que otro pedazo del techo le caiga encima a Samir, el cual sigue sin poder levantarse por su cuenta. Rápidamente, ella pone su brazo alrededor de su cuello y lo saca del peligro inmediato.   

Samir: …Ughhh…gracias…   

Sybil: ¡Estás loco, hombre! ¡Será mejor irnos de aquí!   

Samir: Mis amigos están arriba...Hay que avisarles.   

No obstante, no es como que puedan subir. Samir está muy lastimado para caminar y  parte de la escalera fue destrozada con la pelea. Sin embargo, a Sybil se le ocurre una grandiosa idea. Activar la alarma de incendios, que también suena dentro del mirador.   

Taylor: ¿Qué está ocurriendo?  

Capitulo 497: Un maldito Cazarrrecompensas

Los del Ave Azul deciden salir del mirador y bajar para ver qué sucede, esperando tal vez encontrarse con Samir y Reaper en el camino, pero no lo hacen. Lo único que encuentran conforme van bajando las escaleras son salpicaduras de sangre y fracturas en los muros y las escaleras.  

Bert: ¿Qué demonios paso aquí?  

Isabel: Algo muy malo, eso es seguro.  

Preocupados por su camarada y el tritón, los piratas comienzan a llamarlos a voces, sin obtener respuesta.  

Taylor: ¡Samir!  

Jean: ¡Samir! ¡Reaper-san!  

Es entonces cuando ven que en un de los pisos por los que habían pasado al subir ya no está, se le ha caído encima al de abajo, lo que empieza a desatar el pánico entre los piratas del Ave Azul, que deciden bajar por el agujero para tratar de averiguar que ha sucedido.  

Angélique: Esto es definitivamente malo.  

Big Bird: ¡Malo! ¡Malo!  

Es entonces cuando Taylor encuentra a Ivory, el kukri de hoja blanca de  Samir, tirado entre los escombros, lo que lo hace temer lo peor.  

Taylor: ¡Samir! ¡¿Samir, estás aquí abajo!? ¡Respóndeme!  

Evangeline: ¡No puedo…! ¡No puedo sentirlo!  

James: ¡Ni yo!  

Taylor: ¡…!  

Desesperado, Taylor empieza a mover piedras, mientras sus compañeros se disponen a hacerle segunda, pero es entonces cuando se escuchan una voz familiar viniendo de las escaleras de más abajo.  

Sybil: Genial, ya están aquí. ¡Vamos! ¡Larguémonos!  

Evangeline: ¿La señorita cantinera?  

Samir: Ughh…chicos…  

Taylor: ¡Samir!  

Grande es la sorpresa de todos al ver a la cantinera. Grande es la preocupación al ver a Samir tan lastimado, pero más grande es el alivio al saber que no esta bajo una tonelada de rocas. Taylor de inmediato corre hacia el para revisar sus heridas.   

Taylor:  ¡Por un segundo creí que te había perdido!  

Samir: Todavía estoy aquí, je… ¡Ughh!...no te preocupes…  

Katrina: ¿¡Pero que pasó aquí!? ¿¡qué acaso te cayó el techo encima!?  

Jean: ¡¿Y dónde está Reaper!?  

Ante esa pregunta, a Sybil se le empiezan a anegar los ojos de la lágrimas una vez más.  

Sybil: *moqueando* Reaper es el culpable de todo.   

Todos: ¿Qué?  

Samir: Trato de matarme…y casi lo logra…de no ser por ella…  

Jean: ¡¿Pero por qué!?  

Samir: Cazarrecompensas. El maldito era un Cazarrecompensas. Pero no sé preocupen…logré acabar con él. El castaño señala débilmente a la montaña de escombros de la cual aún se pueden ver pequeños guijarros y polvo deslizándose hacia el suelo, dando a entender que ese ha sido el final del tritón, ante lo cual todos observan impactados, particularmente Jean.  

Jean: ¡…! El peliazul se queda un momento absorto en sus pensamientos. Alguien que pensó era un amigo trato de matarlos. Pero debe ser un momento muy largo pues sus compañeros empiezan a llamarle.  

Angélique: Jean. ¡Tierra a Jean!  

Big Bird: ¡Despierta, bobo!  

Jean: ¡Ah! Si, si. Lo siento.  

Angélique: Preguntaba que hay que hacer ahora.   

Jean: Primero lo primero, hay que atender las heridas de Samir, luego ya veremos.  

Sybil: Llévenlo a mi casa para que descanse, necesitará un lugar para reponerse.  

Los piratas se quedan viendo a la cantinera por un momento. Hasta donde saben era gran amiga de Reaper y no saben si confiar en ella, pero Samir les disipa las dudas.  

Samir: Esta bien, chicos. Ella es buena gente.  

Bert se lleva cargando a Samir y todos van rumbo al local de Sybil, aunque Jean da una mirada rápida a la pila de escombros antes de marcharse. Todo está quieto.  

Jean: Hmph…  

El peliazul finalmente se va, de manera inoportuna al final pues justo cuando ya se ha ido, una mano atraviesa las losas de concreto rotas. Acto seguido, sale la cabeza de Reaper, blanca como fantasma por el polvo, con una roca entre los dientes. El tritón rompe la piedra de una mordida, apreciándose entonces sus ojos inyectados de sangre por la ira. 

Capitulo 498: Gracias por preocuparte

Ya en casa de Sybil, todos se reúnen alrededor de la mesa donde antes habían desayunado mientras Taylor atiende las heridas de Samir y Sybil trae una charola con bebidas calientes para todos, teniendo la mirada especialmente trastornada.

Sybil: Tengan chicos. Va por mi cuenta.

Jean: Gracias, señorita.

Sybil: En serio, estoy muy apenada por lo que pasó. Se suponía que era mi amigo pero no tenía ni idea de que Reaper era… era un…

La voz de la cantinera se quiebra a través de poder terminar la frase y tiene que usar su mano para esconder algunas lágrimas que salen de sus ojos, pero Samir, aún en su estado herido, la conforta.

Samir: Y aún así. Aunque él era tu amigo y yo un criminal y casi completo extraño, me defendiste, me salvaste. Y por eso nunca podré terminar de agradecerte.

Ante las dulces palabras del castaño, Sybil tiene que pedir que la excusen pues no logra aguantarse las ganas de llorar y no quiere que la vean, mientras que los piratas se quedan haciéndose preguntas sobre lo sucedido con Reaper.

James: Entonces, ¿Reaper era un Cazarrecompensas?

Samir: Si. Y no solo eso. El desgraciado conocía a Taze. De hecho por lo que entendí, Taze trabajaba para el.

Los pensamientos de Jean, James y Taylor se dirigen hacia una misma imagen en sus mentes. Taze poniéndose crema batida en los pezones y bailando eróticamente.

Jean, James y Taylor:  Ughhhh, Taze…

Isabel: ¿Ese quien es? 

James: Otro Cazarrecompensas. Da mal rollo.

Samir: Daba. Reaper dijo que le mató. 

Los piratas se quedan pensando sobre esto bastante sorprendidos. En su momento,  Taze fue un enemigo formidable y el que este muerto por la mano de quien intentó matar a Samir hace menos de una hora y que aparentemente fue jefe de Taze los hace sentir intranquilos.

Taylor: Se supone que Taze iba a vendernos a alguien ¿Creen que Reaper ya estuviera tras de nosotros desde lo de Behave or Behead? 

Jean: Podría ser.

James: Pero bueno, ahora Reaper también está muerto, ¿no? No hay nada de que seguir preocupándonos… ¿o si?

Jean: Con suerte no…

Jean se torna repentinamente muy serio, incluso su mirada refleja cierta furia umbría, para preocupación de sus camaradas.

Jean:… pero con los Cazarrecompensas nunca se sabe. Son como cucarachas. ¡Me dan asco!

El asunto se deja de lado y en cuanto terminando de curar a Samir, este es movido al colchón de una de las habitaciones donde se han quedado antes a dormir. Mientras, Sybil les sirve algo de comer.

Sybil: Esto también va por la casa. Andén, coman.

Todos se sientan a la mesa, menos Taylor que va a llevarle de comer a Samir en una charola. Este parece estar durmiendo, así que Taylor deja la charola a un lado y se dispone a salir, pero en ese momento, Samir abre los ojos, aún con semblante agotado por las heridas.

Samir: Je. Hola…

Taylor: Lo siento. No quería despertarte.

Samir: No estaba dormido. Solo…descansaba los parpados.

El castaño nota que Taylor está especialmente serio y trata no verlo a los ojos, por lo que Samir intenta averiguar el porqué.

Samir: ¿Qué sucede?

Pero su compañero no le contesta por lo que insiste con más fuerza.

Samir: ¿Taylor?

Taylor: ¡Casi te pierdo! ¡Casi te pierdo y por mi estúpida culpa! 

Samir:  Taylor…

Taylor: Me dijiste que había algo malo con Reaper y no te escuché! ¡Te llamé paranoico incluso! ¡Fui un idiota! ¡Casi te pierdo y…!

Pero entonces Samir alza una mano, completamente vendada por cierto y le toma del mentón para hacer que lo mire a los ojos.

Samir: Pero no me perdiste. Estoy aquí, contigo. Destruido pero vuelto a armar por ti. Y ahora todo va a estar bien.

Taylor: Samir…

Súbitamente, Samir siente una punzada en el brazo que está alzando y Taylor lo sostiene, preocupado.

Taylor: Oh, cielos.

Pero Samir solo le mira intensamente.

Samir: Gracias...

Taylor:  ¿Por qué? ¿Por ser un pésimo novio?

Samir: Por preocuparte por mí. 

Taylor se siente avergonzado por como lo dice, y al voltear a verle, sus mejillas, normalmente pálidas como cadáver se ruborizan un poco. Usando esta vez su brazo bueno, Samir toma a Taylor de la mejilla y lo acerca a su rostro. Los ojos de ambos se cierran en automático al tocarse sus labios y batirse sus lenguas en un beso apasionado y a la vez lleno de dulzura. 

Capitulo 499: Más sencillas

Un poco más tarde…

Los piratas continúan con su comida en un ambiente un tanto incómodo debido a los sucesos recientes. Nadie tiene muchas ganas de hablar y la mayoría come en silencio. Al final, la situación termina por hastiar a Katrina, quien tan pronto acaba de comer, se propone a buscar una forma de salir de la mesa de una manera no muy obvia.

Katrina: Ahm… ¿no creen que Taylor ya se tardó mucho en volver?

Jean: No lo sé. ¿Ya se tardó?

James: Quizá un poco, si.

Katrina: Voy a ver qué hace.

La chica se dirige entonces al cuarto y abre la puerta sin ocurrírsele antes preguntar si puede entrar, cosa de la que se arrepiente de inmediato, pues tan pronto abre la puerta, la cierra por la imagen que ve. A Taylor y Samir sin ropa y “muy cariñosos” entre ellos.

Angélique: ¿Todo bien, Katrina?

Big Bird: ¿Todo bien? ¿todo bien?

Katrina: Seh…Seh…es solo que Taylor está muy…ocupado con Samir.

Evangeline: ¿Ocupado?

Mía: *sabiendo exactamente a qué se refiere* Supongo que hablas de la versión jadeante y sudorosa de ocupado. ¿No?

Katrina: Si. *Escalofrío* Ahora, si me disculpan. Voy a lavarme los ojos.

La chica se mete al baño y entonces el resto de sus compañeros estalla en risas y fuertes carcajadas, incluso la decaída Sybil se ríe.

Angélique: Jajaja, pobre Katrina. La acaban de marcar de por vida.

Isabel: Jijijiji. Qué poco decoro. No están ni en su casa.

Sybil: Déjalos, es bueno ver que alguien le da buen uso al cuarto al fin. Además eso significa que su amigo se siente mejor, pfffff.

Las risas continúan por uno o dos minutos más, hasta que pierden la gracia, el aliento o se ponen a limpiarse lágrimas que se les han escapado. Pero entonces, el súbitamente feliz ambiente vuelve a su estado sombrío, más sombrío que antes incluso pues Jean, James y Evangeline detectan algo con su Haki, una presencia familiar y muy hostil.

James: No me digas que ese es…

Evangeline: Si, si es.

Bert: ¿Qué pasa?

Big Bird: ¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

Jean: Reaper.

Angélique: ¡¿Esta vivo todavía!?

Jean: Y está justo afuera.

Todos los piratas se levantan de la mesa, preparando sus cuerpos y armas, dispuestos a entablar combate. Pero Sybil se adelanta y se dirige hacia a la puerta.

Isabel: ¿Qué hace, señorita?

Mía: Es peligroso.

Sybil: No. Cuando lo enfrente antes para ayudar a su amigo, ni siquiera trato de tocarme, solo quiso convencerme de alejarme. Soy su amiga, no va a lastimarme. Ustedes váyanse por la puerta de atrás, yo les ganaré algo de tiempo. 

Isabel: Pero…

Sybil: ¡Vayan!

La mujer sale a la calle, encontrándose a Reaper, erguido de forma intimidatoria y con su alabarda en la mano. Aún está cubierto de polvo por los escombros y su mirada refleja inestabilidad. Sybil, que nunca la había visto así, no puede evitar sentir algo de temor, pero se lo traga y se mantiene firme ante su “amigo”.

Reaper: Sybil…

Sybil: Vete de aquí, Reaper. Ya sé que quieres y no voy a permitirlo. No le tocarás ni un solo cabello más a esos muchachos mientras yo esté aquí.

Pero Reaper le sonríe, aún con los ojos llenos de ira.

Reaper: ¿Hace cuánto que nos conocemos, Sybil? ¿Catorce años?

Sybil: Quince. Y pensar que todo este tiempo jamás supe que incluso eras en realidad. Tsk...

Reaper: Pues lo mismo puedo decir de ti, Sybil. ¿O debería llamarte “Ojos Pintados”?

La pelírrosa se alarma al oír ese nombre, pero trata de mantener la compostura.

Sybil: No sé de qué estás hablando.

Reaper: Ahora entiendo porque siempre traías esas estúpidas gafas. Para que no te reconociera nadie. Sybil “Ojos Pintados”. Primera oficial de los Piratas del Ojo Vidente.

El hombre saca de su chaleco un cartel de recompensa de aspecto maltratado y viejo. Se trata de Sybil, más joven, con sus distintivos tatuajes en los ojos y por la cual ofrecen 32 millones de belies.

Reaper: Eres tu, ¿Verdad?

La realidad es innegable y a Sybil no le queda más remedio que admitirlo.

Sybil: Si. Soy yo.

Reaper: Hmphhh, esto hace más sencillas las cosas.

Acto seguido, el tritón alza su alabarda contra ella, a lo que la cantinera solo da unos pasos hacia atrás, con el temor presente en sus ojos, pero aún así todavía trata de hacerle frente.

Sybil: ¡Pero se supone que soy tu amiga! ¿¡En serio planeas matarme!? 

Reaper: Ay, por favor. No te ataque antes no porqué fueras mi amiga, sino porque creía que eras una civil inocente. Pero ya que resulta que eres una criminal igual que los chicos que defiendes, puedo matarte sin ningún problema.

El tajo cae y Sybil solo alcanza a cerrar los ojos, ya sintiendo su muerte encima. Pero entonces, una pierna desvía por completo el ataque de Reaper. Se trata de Jean, que en su forma Engel, ha llegado como rayo y salvado a Sybil. 

Jean: ¡Nos querías a nosotros! ¡¿No!? ¡Aquí nos tienes!

Todos los del Ave Azul, salvo por los tórtolos, salen del edificio, rodeando casi inmediatamente a Reaper. Pero en lugar de verse intimidado por la superioridad numérica de sus enemigos, se ríe.

Reaper: Que lástima, tenía un plan y todo. Meh, al diablo. ¡Habrá que divertirse un poco!

Todos contra el pez tigre.

Capitulo 500: Caza del Tigre

OW, en serio 500 capítulos. Recuerdo cuando apenas y tenía cinco. Nadie me leía xD. Gracias a ustedes por seguir aquí. Ahora, algunos andan diciendo que es probable que eventualmente esta historia sea más larga que la de los Piratas Freak. Así que eso ha derivado en el siguiente dibujo. (No me mates, Gara. Sabes que amo a Maxwell).  En fin, gracias y disfruten.
500
Sybil se cae al suelo de la impresión, mientras que la tensa escena continua. Los Piratas rodeando a Reaper y este sonriéndoles con su alabarda lista y emitiendo destellos por el filo.    

Jean: ¡ Señorita, váyase de aquí! ¡Corra!    

Aunque temerosa, Sybil sabe que  probablemente el pirata tiene razón por lo que como puede se levanta y , corriendo y trastabillando, se dirige a su hogar con la esperanza de entrar y poder encerrarse con las cortinas de acero. Por desgracia, Reaper dirige su mirada a ella, y un segundo después, ya ha mandado una onda cortante en su contra para tratar de asesinarla.    

Reaper: ¡Tiger Nail!    

Sybil: ¡Ahhh!    

Usando otra vez, una velocidad extrañamente prodigiosa, la pelirrosa esquiva las onda cortante aunque a duras penas, no obstante, su triunfo no dura pues otras cuatro le siguen y la posición en la que está no le permitirá escapar.    

Reaper: ¡Tiger Claw!    

Isabel: ¡Handflower Barricade!    

Afortunadamente para Sybil, la ex- capitana de la marine las alcanza a bloquear usando a su Fleur de Lys como escudo. Desafortunadamente para Isabel, una de las ondas le alcanza a cortar los nudillos, haciéndola sangrar y sentir un ardor profundo.    

Isabel: ¡Aghh! ¡Me lleva el diablo!    

El segundo de distracción que esto causa en la pelimorada, le da a Reaper la oportunidad perfecta para acabar con ella, lanzando esta vez una especie de jabalina de aire comprimido con una estocada.   

Reaper: ¡Tiger Stab!    

Pero justo cuando va a lanzar el ataque, este es desviado por una patada hacia atrás y una frontal, provenientes de las piernas de Angélique y Mía respectivamente.    

Angélique y Mía: ¡Legged Cross!    

El disparo de aire pasa a centímetros del rostro de Isabel, cortando incluso algunos cabellos sueltos, pero ella resulta ilesa aunque algo asustada.    

Isabel: ¡…! (Joder, eso estuvo cerca)    

Mientras, las dos mujeres de cabello como fuego mantienen su pierna alzada para evitar que Reaper pueda intentar otro movimiento con su alabarda, logrando bloquearlo perfectamente. La fuerza combinada en los músculos de las mujeres sorprende al tritón, el cual vuelve a sonreír con malicia.    

Reaper: ¡WOW! ¡Qué piernas, carajo! ¡Tal como me gustan! Si no fueran unas p*tas resbalosas piratas, las haría mías.    

Angélique: Como si fuera a salir con un ¡maniático asesino cazarrecompensas!    

Mía: Además, mira tu cara. Eres feo de pelotas. ¡Ahora chicos!    

Primeramente, recibe una bomba de desechos en los ojos por parte de Big Bird, cegándolo, para luego hacerle un feo corte en bajo uno de ellos.    

Big Bird: ¡Tua Claw!    

Reaper: ¡Mis ojos!    

Luego, recibe en la cara dos potentes disparos, provenientes de los dos tiradores rubios de la banda, que le dejan algo chamuscado.    

James: ¡Orange Star-Solar Prophecy!    

Evangeline: ¡Hell Arrow!    

Reaper: ¡Aghhh! Maldita sea!    

Inmediatamente después, una veintena de clones de Katrina se le abalanzan encima, dejándolo efectivamente inmovilizado.    

Katrina: ¡Multipress!    

Y finalmente, Bert y Jean en forma híbrida se le abalanzan para rematarlo con un puñetazo doble.    

Jean: ¡Ara Fausten!    

Bert: ¡Hog Tongue!    

Pero antes de que los puños siquiera puedan tocarlo, Reaper alcanza a mover su brazo, lanzando un tajo similar a un enorme remolino que acaba con todas las Katrinas y manda a volar tanto a Angélique y Mía, como a Bert y Jean.     

Reaper: ¡Tiger Hunt!    

Los cuatro piratas tienen por lo menos una herida fea y en el caso del Jabalí del Mar y pluma Azul Dorada, han perdido sus transformaciones y vuelto a ser humanos.    

Jean: ¡Ughhh, maldición!    

Bert: La alabarda debe tener kairoseki.    

Reaper, por su parte, no parece tener más heridas que unas pequeñas quemadas y el corte de Big Bird, y se ríe mientras la sangre de ese único corte le alcanza los dientes, dándole un aspecto aún más aterrador.    

Reaper: Nada mal...¿Quieren intentar de nuevo?    

Capitulo 501: Veneno vil

En alguna parte del Nuevo Mundo...     

Un navío oscuro va navegando en el mar embravecido. Su popa revela las palabras Santa Morte escritas pero es el mascarón y su bandera lo que llaman la atención. El mascarón: una mujer moribunda encadenada a la proa. La bandera: una guadaña de dos hojas. Se trata del navío insignia de la Sociedad de los Parca, el navío de Azrael, el cual está en su camarote ¿cantando?     

Azrael: Dicen que no conoció el amor, dicen que tiene maldito el corazón. Qué no tiene salvación.     

El hombre a la vez toca un bajo de diseño elaborado y parece tener mucho sentimiento.     

Azrael: Dicen que es una mujer fatal, un paso en falso y te vuelve de cristal.    

Sin embargo, su interpretación es cortada cuando un Cazarrecompensas de bajo nivel de le aparece enfrente.     

Azrael: Estoy ocupado.     

Cazarrecompensas: Lo siento, señor. Pero es que casi llegamos a Isla Raijin.     

Ante estás palabras, Azrael sonríe mientras reanuda su acto musical.     

Azrael: Excelente. Prepárense a desembarcar, y bajen el mascarón de proa, no queremos asustar a los locales.     

Cazarrecompensas: Si, señor. El hombre se va, dejando a Mors con su música, mientras sonríe para si mismo.     

Azrael: *cantando* Eres veneno vil.     

Un rato más tarde…     

La lucha continua con los Piratas del Ave Azul haciendo frente a Reaper y el asunto se ha complicado con la llegada de un par de decenas de curiosos, pues el hecho de que haya una pelea en la calle principal del puerto llama la atención, y más aún porque quienes pelean son sus salvadores del día anterior.     

Curioso 1: ¿Por qué crees que estén peleando?      

Curioso 2: No se, tal vez alguno debe dinero o algo.     

Ni los piratas ni el Cazarrecompensas quieren lastimar a los civiles inocentes, por lo que se ven obligados a reducir la escala de sus ataques.     

Angélique: ¡Swing Heel Strike!     

Reaper: ¡ Tiger Paw!     

La pelirroja intenta una patada lateral con giro, pero es repelida con algo de dificultad por el mango del arma del tritones, el cual usa para darle un empujón y hacerla para atrás, logrando lastimarla además por el retroceso.     

Angélique: ¡Aghh!     

Reaper: ¡Tiger Bite!     

Lanzando un tajo vertical, el Cazarrecompensas trata de deshacerse de la pelirroja, pero Isabel de nueva cuenta bloquea el tajo, ante el hastío de Reaper y la seria satisfacción de Angélique.     

Reaper: ¡Aghh! ¡Quítate del camino, perra!     

El tritón le da un coletazo a las piernas, haciéndola caer de trasero para luego tratar de empalarla. No obstante, a medio camino hacia ella, Mía lo jala por la cola y lo obliga a enfrentarla.     

Reaper: Tch..te mataré primero entonces ¡Tiger Tooth!     

El tritón se abalanza contra Mia, intentando atravesar le el pecho de un estoque, pero ella es capaz de detener la lanza con las palmas de sus manos, y aunque esto la hace sangrar, se aguanta.     

Mía: Ughh… Qué básico eres. Usando su gran fuerza, la pelinaranja le hace una inversión y lo estrella en el suelo de espaldas, haciéndolo soltar su arma y reventando su burbuja.     

Reaper: ¡Aghhh…maldi…!     

Pero no le da mucho tiempo de pensar en eso pues desde arriba, Jean ya está preparándose para clavarle el talón en el estómago mientras cae de una altura considerable y cubre su pierna con Haki.     

Jean: Silber Schwartz! ¡Ara Speerwurf!     

Reaper esquiva el ataque de milagro al rodarse a la derecha, pero es solo entonces cuando ve a Bert, subido en un techo y apunto de lanzarse en plancha hacia el en su forma híbrida.     

Bert: ¡Whole Hog!     

Si tuviera su alabarda, Reaper intentaría empalarlo, pero como está muy lejos de él para recogerla, toma una medida menos “homicida”. Toma el coral burbuja que en el chaleco y lo usa para crear una burbuja que atrapa a Bert antes de que le caiga encima.     

Bert: ¡Woahhh!  El Hombre jabalí queda flotando un momento, dando apenas tiempo para Reaper de escapar antes de que el propio peso del jabalí acabe por reventarla de todos modos, cayendo de hocico.     

Bert: Au…     

El tritón se hace una nueva burbuja, pero es en ese momento en el que lo hace que una treintena de Katrinas se le lanza encima.     

Katrina: ¡Replicant Thirty! ¡Riot Squad!     

Aunque Reaper se libra de ellas simplemente nadando hacia arriba, es ahí donde recibe dos impactos, uno tras del otro, provenientes del arco de Evangeline y la Star Blaster de James.     

James: ¡Orange Star- Eden Assasination!     

Evangeline: ¡Hell Arrow!     

Las llamaradas que generan los disparos le alcanzan, causándole algo de daño y chamuscado algo su cabello y ropa.     

Si bien, ningún lado está haciendo daño realmente severo al otro, Reaper sabe que efectivamente está en desventaja numérica y  desarmado. Si sigue así, eventualmente se cansará y perderá.     

Reaper: Tsk… esto no está resultando, necesito otro plan. Necesito una forma de debilitarlos, de quebrarlos.     

En ese momento, el Tritón ve a Big Bird volando hacia el con las garras listas para atacarlo, lo que le da una idea que le hace sonreír.     

Reaper: Perfecto…     

Big Bird: ¡Tua Cla…Aghh!     

Antes de que pueda atacarlo, Reaper hace gala de una velocidad inusual en sus brazos y lo agarra en el aire con mucha fuerza, lastimándolo ante la mirada preocupada de todos.     

Jean: ¡Big Bird!    

Capitulo 502: Frito

Ante la visión de su compañero animal atrapado, todos de inmediato se alarman, para satisfacción de Reaper.     

Big Bird: ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Ahhh!     

Angélique: ¡Big Bird!     

Reaper: Ju. Los criminalcitos quieren a los animales. Es lindo e irónico.     

Jean: ¡Si crees que puedes tomar a Big Bird de rehén para hacernos cumplir con lo que quieras, estás muy equivocado! ¡James!     

James: Si, puedo darle sin lastimar al pajarraco.     

Pero ante estás palabras de amenaza, Reaper suelta una carcajada tan fuerte y tan sonora que le falta el aire y le salen lágrimas.     

Reaper: ¡¿Creen que yo tomo rehenes!? Noooo. Yo cobro víctimas. Y este va a ser el ejemplo perfecto para explicarles.     

Jean: ¿Explicarnos?     

Reaper: Me apodan “Voraz”. ¿Quieren saber porqué?     

El hombre se relame sus afilados dientes, lo que alarma a todos los presentes, incluyendo a los civiles que andan de mirones.     

Curioso 1: No irá a… No. No lo haría.     

Curioso 2: Créeme, yo una vez vi algo así en un concierto. Aunque era con un pollo.     

Curioso 1: Ewww…     

Temiendo por lo que pretende hacerle su captor, Big Bird trata de picotearle la mano para hacer que lo suelte. Esto logra hacerlo sangrar, pero por desgracia, no disminuye su agarre.     

Reaper: Ay, veo que te gusta morder a la gente, mierdecilla. ¿pero sabes que? ¡A mí también!     

Big Bird: ¡…!     

Katrina: ¡Big Bird!     

El tritón abre la boca por completo en una visión horrorosa mientras acerca la cabeza del ave azul, pero justo cuando va a cerrarla y está por aplastarle el cráneo, Jean, en su forma Harpyie,  le asesta una patada de potencia y velocidad impensables para un ser vivo.     

Jean: ¡¡NADIE…TOCA… A BIG BIRD!!     

El impacto le ha enviado soltar a Big Bird, el cual escapa volando y le rompe la mayoría de los dientes al tritón pez tigre, el cual queda girando por la inercia en el eje de su burbuja. No obstante, a pesar de lo potente del golpe, el Tritón no está derrotado, y en cuanto logra recomponerse, se voltea hacia el hombre pájaro, furibundo.     

Reaper: ¡Al demonio! ¡Dijeron lo más intacto posible pero tendrás suerte si tu cabeza sigue pegada al cuerpo cuando acabe contigo!     

Acto seguido, de la boca de Reaper se caen los pocos dientes que le quedaban y crece una dentadura nueva, aún más grande y temible que la anterior.     

Jean: ¿¡Pero que…!?     

Reaper: ¿No sabías que los peces tigre crecen dientes como los tiburones? ¡Croc Devourer!      

Acto seguido, el Cazarrecompensas muerde el hombro de Jean con fuerza, casi arrancándole el brazo ante la mirada preocupada de sus compañeros.     

Big Bird: ¡Jean! ¡Jean!     

Jean: ¡Gahhhhaagh!     

Katrina, James y Evangeline de inmediato se preparan para lanzar sus proyectiles en su auxilio pero antes de que puedan hacerlo, un disparo ajeno le da a Reaper, justo en la herida que Vic le había hecho y que Taylor había cosido, haciéndola reventar nuevamente y causando un dolor tremendo a Reaper, el cual ruge de dolor, soltando a Jean.     

Reaper: ¡Ahhhhrrrg!     

Jean: Ahgg, eso duele. ¿Pero quién…?     

Grande es la sorpresa de todos al ver a Sybil, subida en el techo de su casa, con una pistola humeante en la mano. En sus ojos pintados hay lágrimas pero también rabia.     

Jean: ¡¿Señorita?!     

Sybil: ¡Ya aderece al pez! ¡Ahora fríelo!     

Jean: ¡Freír! ¡Eso es! ¡Gracias por la idea!      

Sybil: Espera, ¿Que idea? Pero cuando Sybil voltea, este ya no está, se ha ido volando con Reaper agarrado desde la cola, haciendo que sea imposible que este pueda volver a atacarle.     

Reaper: ¡¿Qué demonios te crees que haces!?      

Jean: ¿Dices que eres Voraz? En ese caso, ¿te gusta el pescado frito?    

Para su horror, Reaper se cuenta de que Jean va volando justo hacia el Mirador de tormentas, pero más precisamente a la parte de abajo, donde está la planta generadora que abastece a toda la ciudad. Acto seguido, Jean lo alza pasta tomarlo por la espalda, dispuesto a estrellado      

Reaper: ¡Estás loco! ¡Te freirás también!     

Jean: ¡Esto es por tratar de comerte a Big Bird, por lastimar a Samir y por engañarnos, maldito Cazarrrecompensas! ¡Silber Schwartz! ¡Ara Gewitterwolkke!     

Un enorme chispazo sale del generador cuando Jean y Reaper se estrellan, seguido por una pequeña explosión. Luego, bloque por bloque, todas las brillantes luminarias de la ciudad se van apagando hasta que el puerto subterráneo queda completamente en tinieblas, causando pánico generalizado.     

Isabel: Eso no se ve bien.     

Mía: ¡¿No se ve bien!? ¡No sé ve un carajo!     

James: ¡Ese idiota! Angélique: ¡Jean! ¡¿Qué carajos hiciste!? Los piratas y también Sybil tratan de dirigirse hacia su capitán lo mejor que pueden en la oscuridad, esperando que esté bien. Mientras, en la planta generadora destrozada, un calcinado e inconsciente Reaper humea, mientras que Jean se va levantando junto a él, prácticamente ileso.     

Jean: Joder, me alegra que funcionara.     

Usando Haki en una mano, y su guante de cetrería en la otra, Jean se ha salvado del choque eléctrico y más importante aún, ha derrotado al Cazarrecompensas, no pudiendo evitar escupirle encima con odio.     

Jean: Ser repugnante.    

En ese momento, se escucha un sonido familiar, un den den Mushi. Guiándose con el sonido, Jean lo encuentra y lo contesta.     

Ka’cha.    

Kilian: Hola, Reaper. Pedazo de mi*rda. ¿Ya los tienes?     

Jean se queda serio por un momento, en silencio. Mientras, Kilian comienza a desesperarse y empieza a insultar más.     

Kilian: ¿Me estás oyendo, hijo de perra? ¿Los tienes o no, joder?     

Finalmente, Jean se decide a hablar, con voz muy sombría.     

Jean: Reaper está muy frito para contestar en este momento, deje su mensaje después del tono.     

Ka'cha.     

De su lado de la línea, Kilian se queda desconcertado con el auricular en la mano, mientras que Azrael, con rostro furioso, toma su guadaña y le hace un agujero a la pared.    

Capitulo 503: Mi único amigo

La ciudad sigue en tinieblas. La guardia llega al local  de Sybil y está explica que Reaper intento matarla por “dinero” y los “clientes” en su cantina le defendieron. La historia concuerda con las que dan muchos de los testigos así que la guardia acepta esto como verdad y van tras de Reaper.    

Guardia: ¡Atrapen a ese criminal!    

Mientras, Usando el Haki de los del Ave Azul que saben usarlo y un pequeño dial de luz, los piratas vuelven a reunirse con su capitán a medio camino, alegrándose de encontrarlo a salvo.    

Evangeline: Uff, menos mal. ¿Está bien, capitán?     

Big Bird: ¿Estás bien? ¿Estás bien?    

Jean: Salvo por  el hombro, todo bien.    

Mia Avisa cuando vayas a hacer eso. Haces que uno entre en pánico.    

Jean: Je. Lo siento.    

Angélique: Vayamos de regreso al lugar de la señorita Sybil. Será mejor que Taylor te revise eso.    

Katrina: *escalofríos* Uy…Taylor…    

Ya en el local de Sybil, esta y Taylor atienden las diversas pero afortunadamente leves heridas de los piratas mientras se alumbran con velas.    

Mía incluso le da un sopapo al médico y a Samir que está más recuperado, reclamándoles no haber estado presentes en la batalla.    

Mia: Par de lujuriosos.    

Samir: ¡Eso dolió!    

Taylor: Ya dijimos que lo sentimos.    

Isabel: Con quien deberían disculparse es con Katrina. La pobre no será la misma.    

Katrina: *escalofrío*    

Sybil por su parte se encuentra limpiando el hombro herido de Jean para que Taylor pueda coserlo después. Este hace una pequeña mueca de dolor, ante lo cual, Sybil se muestra un poco consternada.    

Sybil: Lo siento. ¿Te lastime?     

Jean: No, solo es que ardió un poco… Gracias…    

Sybil: Solo es peróxido, no es algo por lo que debas agradecerme.    

Jean: No, me refiero a todo. A ayudarme con Reaper, a salvar a Samir. En serio te lo agradezco.    

Sybil: Je, pero si tú me salvaste también. Considéralo solo como una pirata que paga su deuda a otro pirata.    

Esto llama la atención de Jean, el cual no puede evitar sentir curiosidad.    

Jean: ¿Entonces de verdad eras pirata?    

La pelirrosa asiente con calma, sonriendo al recordar esos días.    

Sybil: Yo era Sybil “Ojos Pintados”. Pedían 32 millones por mi cabeza. Jean: Vaya , nada mal     

Sybil: Si. Mi hermana Sabine y yo nos hicimos piratas poco después de la ejecución de Gold Roger. No para buscar el One Piece. Solo para poder un futuro mejor que el que nos esperaba, algo más colorido y menos lúgubre. Entonces fundamos a los Piratas del Ojo Vidente. Ella era capitana y yo su primer oficial.    

Jean: Cool. ¿Por eso los tatuajes? ¿Para “ver” un futuro colorido?    

Sybil asiente de nuevo, esta vez con más fuerza.    

Jean: ¿Y que te hizo dejar todo eso?    

La mirada de Sybil pierde un poco de su brillo.    

Sybil: Sabine quedó embarazada. Decidimos que el futuro que habíamos hecho para nosotras estaba bien, así que nuestros hombres se fueron por su lado,  mi hermana y yo nos escondimos aquí y con los botines que conseguimos abrimos la cantina. Luego nació mi sobrino y nos dedicamos a disfrutar de la vida.    

Jean se da cuenta que conforme va contándolo, Sybil se va entristeciendo más y más. No obstante, su curiosidad puede más y le hace una pregunta.    

Jean: ¿Qué les pasó? ¿A tu hermana y tu sobrino?    

Sybil: Sabine había llevado al niño a por un helado y lo traía en brazos cuando unos piratas del montón estúpido pensaron que sería divertido ponerse a disparar al aire. Una bala los atravesó a los dos. El médico dijo que fue instantáneo. No sufrieron.        

Unas lágrimas se forman en las orillas de sus ojos, pero ella procede a enjugarlas rápido.    

Jean: Lo lamento.    

Sybil: Casi justo después de eso, conocí a Reaper y el fue mi… único amigo hasta ahora.    

Jean: Vaya. Lo siento mucho. Perdiste a tu amigo por nuestra culpa.    

Pero Sybil sonríe.    

Sybil: No. No perdí a un amigo. Cambié en mi vida a un ser peligroso y despreciable por once maravillosas personas.   

Capitulo 504: El cliente

Al día siguiente…

Guardia 1: ¿No hay rastro de el?

Guardia 2: Negativo. Guardia: Enterado. Reanudaremos la búsqueda en el sector doce.

La ciudad aún continúa en tinieblas por la batalla, pero Reaper ha desaparecido de la escena donde ocurrió su derrota y la guardia está llevando una investigación para capturarle, hasta ahora infructuosa.  La razón, los camaradas de Reaper han llegado antes y aprovechando la oscuridad, se lo han llevado a escondidas. Entre ellos se cuenta a Kilian, el cual reniega de la situación.

Kilian:*mascando chicle* Maldición. ¿Qué carajos hizo Reaper para que crean que él es el criminal? El muy idiota debió pasarse.

Junto a él está Michelle, tratando de llamar por Den Den Mushi sin obtener respuesta.

Michelle: Awww, mi gatito Az no me contesta.

Kilian: *sin dejar de mascar* Ni te molestes. El jefe estaba que mataba con los ojos de la rabia que trae. Ni va a querer saber de Reaper. Me imagino que habrá ido a ver qué se echa en la garganta para quitarse el mal trago.

Michelle: Aish, como sea. ¿Y quieres cerrar la boca cuando traes tu chicle? Es repugnante.

Kilian: Cállate y mejor llama a Mengele para que trate las heridas de este idiota.

Michelle: ¡Cállate tu, imbécil!

Mientras tanto…

Con el Log Pose finalmente cargado, los Piratas del Ave Azul se preparan para partir finalmente a Eiyuu, y alistan todo en la Ocean Spirit, con las luces encendidas del mascarón de proa.

Mía: Ya están las provisiones. 

Bert: Y la nave está a tope.

Big Bird: ¡Tope! ¡Tope!

Angélique: Excelente. Ahora solo falta que venga Jean. 

Katrina: ¿Sigue con Sybil?

Angélique: Sep. Evangeline: Puedo ir por él si quiere, señorita primer oficial.

Angélique: Si, por favor. Mientras, en el local de Sybil, Jean se encuentra despidiéndose de la ex-pirata.

Jean: ¿Segura que no quieres venir con nosotros?

Sybil: Gracias, pero no. Después de todo, este sigue siendo el futuro que hice para mí.

Jean: Eso lo entiendo.

Sybil: Pero antes de que te vayas, déjame invitarte un último trago. Va por la casa.

Jean: Je, sabía que dirías eso.

Sybil se mete a la cocina y justo en ese momento, un cliente llega al lugar.

Jean se voltea para mirarle, pero de forma inoportuna , u oportuna, la vela que alumbraba débilmente el lugar se consume y apaga, impidiendo que el peliazul y el hombre choquen miradas.

Hombre: ¿Hay servicio?

Jean: Ah, si. ¡Sybil-san! ¡Tienes clientes!

Sybil: ¡Ya voy!

La mujer sale con un tarro para Jean en la mano, aunque va a ciegas, debido a la falta de luz.

Jean: Estoy frente a ti, Sybil. Aunque con dificultad y derramando unas cuantas gotas, la pelirrosa logra entregar la bebida y luego le toma su orden al otro cliente.

Sybil: ¿Y para usted que va a ser? Además de una vela.

Cliente: Je, no se preocupe. La oscuridad me agrada. Tráigame la jarra de cerveza más grande que tenga.

Sybil se vuelve a meter a la cocina, dejando a Jean y al otro cliente solos en la oscuridad. Pronto el silencio se vuelve muy incómodo pues aunque no pueden verse, ambos están ahí, así que el otro hombre decide romper con el silencio.

Cliente: ¿Eres cliente habitual?

Jean: Nah, solo conozco el lugar de un par de días, pero es buen lugar y los tragos son mejores aún.

Cliente: Ah, que bien. Porque de verdad necesito un buen trago.

Jean: ¿Día difícil?

Cliente: Algo. Vine hasta aquí por un asunto de negocios que me emocionaba mucho. Pero al final mi socio lo hecho a perder. Ahora espero poder arreglarlo.

Jean: Vaya. Ya veo. Sybil vuelve a salir en ese momento con el tarro para el hombre y una vela.  No obstante, es tan pequeño que apenas y alcanza  a iluminar más allá de medio metro de donde está puesta. Solo cubre a las tres personas con unos cuantos brillos y un montón de sombras oscuras que siguen haciendo imposible distinguir colores y muchas de las formas. Aunque tanto Jean como el cliente alcanzan a distinguir que el otro tiene cicatrices en la cara.

Cliente: Gracias, señorita.

Sybil:  No hay de que. El hombre da un trago enorme a su bebida y luego se dirige hacia Jean.

Cliente: ¿Y a ti que te trae a Raijin?

Jean: Meh. Solo voy de paso.

Cliente: Viajero, ¿Eh?

Jean: Podría decirse, si.

En ese momento, aparece Evangeline en la puerta del local, y llama al peliazul.

Evangeline: Capitán, La señorita primer oficial dice que todo está listo para zarpar. 

Por alguna razón, el otro hombre casi se ahoga al oír la palabra "capitán", mientras que el peliazul se termina su trago, voltea la copa y se dispone a marcharse. 

Jean: ¡Gracias por todo, Sybil!

Sybil: De nada. Gracias a ti.

El capitán pirata y su inventora se disponen a marcharse, mientras que el cliente se le queda mirando fijamente, aunque sigue sin ver nada más en él que la cicatriz de su lado derecho y que su cabello es particularmente largo.

Jean: Suerte con tus negocios.

Cliente: Si…gracias.

El hombre se queda solo con Sybil, cuando súbitamente todas las luminarias de la calle y la cantina se encienden, revelando que el hombre es el mismísimo Azrael Mors.

Sybil: Ah, que bien. Ya debieron haber arreglado el generador.

Azrael: Si…que bien.

El líder de la Sociedad de los Parca se termina su trago y después de pagar se dispone a marcharse, notando entonces algo atorado en la puerta. Un largo cabello de color azul que le hace esbozar una sonrisa descomunal.

Azrael: Vaya, vaya , vaya.
TO BE CONTINUED
   
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