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Arco de Isla Jabberwild
Piratas Abanderados Arco de Isla Jabberwild portada
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Posterior Por definir
Creador Kandawalker
El Arco de Isla Jabberwild es el tercer arco de la historia de los Piratas Abanderados y el tercero también de la Saga del North Blue.

Antecedentes

Tras atacar una importante base de la marine en la isla Lionrock y reclutar a un nuevo espadachín para la banda, los recién llamados Piratas Abanderados emprendieron su viaje hacia la siguiente isla más cercana en el mapa: Isla Midnight. Sin embargo, el destino no les tenía preparados los mismos planes...

Capítulo 17: Cambio de planes

Con la vela del Black Flag apuntando directamente hacia la Isla Midnight marcada en el mapa, Rikka se encuentra tranquilamente tomando sol en la cubierta del barco y bebiendo un zumo de naranja probablemente preparado por Shinko. Shinko y Jinzo por su parte están teniendo una dura batalla, una de esas que no puedes perder. Una batalla de volleyball.

Shinko: Punto de oro, quien logre marcar el último punto gana.

Jinzo: Capitán, si crees que me vas a ganar en este juego... Estás tremendamente equivocado.

Jinzo salva por los pelos la pelota de caer de su lado de la cancha tirándose al suelo y dándole con el puño.

Shinko: Buena salvada, pero a ver cómo haces para detener la siguiente estando en el suelo.

Shinko vuelve a darle con gran velocidad a la pelota y Jinzo al verse derrotado y sin alcance suficiente saca su katana y con la parte trasera desafilada alcanza la pelota y la devuelve al campo de Shinko, esta vez levantándose del suelo.

Shinko: ¡Oye! ¡Eso es trampa! En ese caso... ¡Earthquake!

Shinko devuelve la pelota al campo de Jinzo y posa una mano sobre el suelo, haciéndolo ondear violentamente del lado de su contrincante. Jinzo estaba a punto de darle a la pelota pero comienza a tambalearse y a caer debido al movedizo suelo, rematando la pelota con gran fuerza en el último momento de su caída.

Shinko: ¿Qu...?

Al no esperarse ese golpe de último momento, a Shinko no le da tiempo para salvar la pelota. La bola cae de su lado de la cancha con gran fuerza y rebota.

Shinko: Pfiuuh... Parece que perdí.

Jinzo: ¡GANÉ! ¡Yo gané! ¡En tu cara! ¡Gané yo, y tú no!

Pero Shinko nota algo que Jinzo no, y su cara se pone pálida.

Jinzo: ¿Qué pasa capitán, te da miedo jugar otra conmigo?

Shinko: Oye... Jinzo...

Jinzo: ¡No seas miedoso! ¡Una más!

Shinko: Jinzo... Detrás tuyo...

Jinzo se gira lentamente al sentir un aura asesina detrás suya. Al girar por completo, aterrorizado comprueba lo peor: Era Rikka enojada.

Rikka: JIN...ZO...

Al parecer, la bola que Jinzo lanzó rebotó con fuerza y, para su mala suerte, le dio de lleno a Rikka, haciendo que todo su zumo de naranja cayera sobre ella.

Jinzo: Tranquila Rikka... ¡Te prepararé otro! Y...

Jinzo le quita la bandana de la cabeza a Shinko, haciendo que todo su cabello caiga sobre su rostro.

Jinzo: Déjame limpiarte con esto...

A pesar de los esfuerzos desesperados de Jinzo por calmar la furia asesina de Rikka, al parecer no es suficiente pues esta está a punto de darle un "puño de furia" en la cabeza con fuerza suficiente como para mandar a dormir a un rey marino. Sin embargo, algo llama su atención y la detiene.

Jinzo: ¿Qué...? ¡El oleaje ha aumentado de repente! Y el barco está temblando...

Shinko: ¿Oye qué sucede? ¡No veo nada, el cabello me tapa los ojos!

Rikka: Tu golpe puede esperar, creo que nos están atacando.

Nada más terminar la frase, algo comienza a emerger desde la superficie del agua agitando aún más el barco.

Rikka: ¡Ahh! ¡¡UN SUBMARINO GIGANTE!!

Jinzo: Lo veo y no me lo creo...

Shinko: Pues yo no veo nada y tampoco me lo creo.

Pero el submarino no les da tiempo a los piratas a hacer nada, pues desde unos huecos a los costados de su proa saca unos enormes brazos mecánicos y agarra al Black Flag.

Jinzo: ¡¿Cómo es que todo se fue a la mierda tan rápido?!

El submarino echa sus brazos mecánicos hacia atrás aún sosteniendo el Black Flag con ellos y luego lanza la embarcación con toda su fuerza, haciendo que desaparezca en la distancia.

Todos: ¡¡AAAAAAAAHHHHHH!!

Capítulo 18: Aterrizaje forzoso

El Black Flag se encuentra volando a alta velocidad por el aire, con los Abanderados agarrándose del barco como pueden para no caerse, Shinko se sujeta del mástil principal, Jinzo se agarra de la baranda de la cabina y Rikka está abrazada al mascarón de proa.

Jinzo: ¡Me estoy replanteando seriamente lo de unirme a una banda pirata!

Shinko: No se aceptan devoluciones, shihahaha

Rikka: ¡No es momento para bromas, par de locos! ¡Vamos a caer directo al agu...!

Pero al mirar hacia abajo y adelante, Rikka comprueba de que lo que iba a decir no es correcto, puesto que el barco no se dirige al mar si no a una isla selvática.

Rikka: ¡¡A UNA ISLA!!

Jinzo: Me cago en mi vida...

Shinko: Rikka, es hora de un aterrizaje forzoso.

Rikka: ¡Oh! Vale pero... Prepárense, esto va a doler.

Shinko posa su mano sobre el mástil volviendo el barco ligero como una bandera, a la par que Rikka lanza un gran soplido desde el mascarón de proa hacia adelante, deteniendo el navío en seco en el aire.

Rikka y Shinko: ¡HAND BRAKE!

Pero nada más detenerse el barco en el aire, la inercia hace que los tres piratas salgan disparados hacia la isla, cada uno en una dirección diferente.

Jinzo: ¡MIERDAAAAA!

El barco por otro lado cae en línea recta hacia el agua, produciendo una gran salpicadura al impactar con la superficie de la misma debido a que, sin los efectos de la fruta Hira Hira, ha recuperado su peso original.

Jinzo cae en la isla amortizando un poco su caída con un par de árboles y por los pelos consigue agarrarse de una liana, pero la misma se rompe y le hace caer al suelo, rebotando varias veces en la tierra hasta finalmente frenar con la cara. El pirata ha quedado bastante magullado y con cortes allí y acá.

Jinzo: Cuando encuentre... Al hijo de puta del submarino... Lo voy a cortar tanto que va a acabar convertido en puto polvo.

???: ¿Hijo de...? ¿Qué es eso, señor blanquito? ¿Se encuentra bien?

El Demonio Danzante se sorprende al oír su lado una voz infantil, por lo que rápidamente y como puede se recompone del suelo, se pone en guardia y posa su mano sobre su katana. Sin embargo, pronto se da cuenta de que la voz proviene de una niña indefensa de cabello corto oscuro y ropajes desgastados, que lleva una canasta repleta de hierbas.

Jinzo: ¿Blanquito...? Oh, eso que dije no significa nada. Y estoy bien, tranquila.

Niña: Ya veo, bueno, ¡entonces nos vemos!

Jinzo: ¡Oye, espera! ¿Quién eres?

Niña: Mi nombre es Sheyla.

Jinzo: (...La niña no da más información de la que se le pregunta, raro...) Oye, ¿me puedes decir en dónde estamos?

Sheyla: Sí, bueno, el problema es que... Yo tampoco lo sé hahaha.

El espadachín siente como si la niña se estuviera burlando de él, y a pesar de que si hubiera sido una adulta quizás ya la habría amenazado con su espada, se contiene y amablemente hace otra pregunta.

Jinzo: Sheyla, ¿cómo es que no sabes dónde estás en la isla donde tú misma vives?

Sheyla: Lo cierto es que mis padres me enviaron a recolectar hierbas medicinales aquí a la jungla, pero me he perdido.

Jinzo: (...¿Enviar a una niña a la jungla...? Eso es aún más extraño. Bueno, por cómo habla al menos parece que existe algún asentamiento donde hacer algunas preguntas...)

Sheyla: Señor blanquito, tiene un corte en el brazo, ¿no quiere que lo trate con mis hierbas?

Jinzo: No, no es necesario, sano rápido.

Al ver despreciadas sus hierbas, los ojos de Sheyla se vuelven grandes y llorosos, mirando con pena al espadachín. Mientras sigue hablando, el espadachín se da cuenta.

Jinzo: Oye, y puedes llevarme don... Oh, está bien, cura la herida.

Luego de bastante escozor, Jinzo se da cuenta de que entre las hierbas medicinales que Sheyla le está aplicando en el brazo hay un poco de ortiga.

Jinzo: (...La niña no sabe distinguir entre hierbas medicinales y ortigas, ¿por qué la enviaron a ella a un lugar tan peligroso a buscarlas? Esto es muy sospechoso...)

Tras bastante rato intentando vendar sin éxito la herida, Sheyla lo logra de forma bastante chapucera y observa con felicidad su trabajo terminado.

Sheyla: Ya está señor blanquito, ahora sanará en un santiamén.

Jinzo: Sheyla... Nos vamos a tu pueblo.

Capítulo 19: Ofendida

Rikka, por su parte, ha salido volando desde el Black Flag pero en una dirección distinta.

Rikka: ¡¡AAAHHHH!!

La vicecapitana cae a toda velocidad y sin frenos hacia la isla, sin embargo, antes de impactar con el suelo se le ocurre una idea y procede a ejecutarla, no sin antes verificar que nadie la esté viendo.

Rikka: ¡¡Blowfish:... Beach Ball!!

Rikka inspira aire masivamente, expandiendo así su torso hasta finalmente parecer un globo gigante. Con su nueva forma, al impactar con el suelo en lugar de hacerse daño simplemente rebota varias veces. Sin embargo, al dar su último rebote Rikka se da cuenta de que ha caído con fuerza sobre algo... O alguien.

Rikka: Oh, ¿Qué ha pasado?

Rápidamente, la peliazul libera el aire de sus pulmones sólo para darse cuenta de que a quien tiene debajo es un tipo bastante en forma, de cabello corto color plateado y... Vestido con un uniforme de la Marine.

Rikka: ¡¡...!!

Poco a poco, el Marine comienza a levantarse, confundido a la par que un poco cabreado.

Marine: ¡Tú! ¿Quién eres?

Rikka: Lo... ¿Lo mismo digo?

Marine: Gintaro, comandante de la Marine. Sirvo a la justicia con puño de plata, mi inquebrantable espíritu acabará con la piratería.

Rikka: ¡..! (...Un comandante de la Marine, eso es sólo un rango por debajo del de Kazuryu, este tipo debe ser peligroso...) Oh, pues yo me llamo Rikka, sólo soy una simple aventurera que pasaba por la isla.

Gintaro: ¿Ah, sí? Entonces supongo que está bie-... ¡Oye, espera! ¿Cómo sé que no eres una pirata?

Rikka: (...Mierda, casi colaba...) Bueno, podrías confiar en mí, además, seguro que no has visto ningún wanted con mi cara, ¿A que no?

Gintaro: ¡Oh, cierto! Bueno, espero que tenga buena tarde señori-... ¡Espera! ¡Acabas de ayudar a un pirata a escapar!

Rikka: ¿Qué? ¡Yo no hice eso!

Gintaro: Sí que lo hiciste, antes de que cayeras sobre mi de forma bastante indecente, yo estaba persiguiendo a un pirata peligroso. ¿Cómo sé que no eres su aliada?

Rikka: ¿Indecente? ¡Yo no fui indecente!

Gintaro: Señorita, ese no es el pun...

Rikka: ¡Me has ofendido muy gravemente!

Gintaro: Disculpe entonces, pero...

Rikka: ¡Nada de peros, largo de aquí!

Gintaro: Bueno, está bien pero yo...

Rikka: ¡¡Largo!!

Con la cabeza gacha y la cara deprimida por haber ofendido a una dama, Gintaro se va. Aprovechando eso, Rikka se va corriendo en la dirección contraria.

Gintaro: ¡No, espera, creo que me ha engañado!

Y así, el Marine se dispone a volver al punto donde se encontró con Rikka y encontrarla, mientras pilla el hacha de gran tamaño que tiene amarrada en su espalda.

Rikka: ¡Fua, por los pelos! No puedo creer que ese Marine haya caído en esa. Según él estaba persiguiendo a un pirata peligroso pero... ¿Se referirá a Shinko o a Jinzo... o quizás a alguien más...?

Por otro lado, Jinzo y Sheyla se encuentran caminando por la gran selva, intentando encontrar algún rastro de civilización. Cada tanto, Jinzo se sube a algún arbol para intentar divisar algo, pero el denso follaje de los árboles le impide ver nada.

Sheyla: Uff... llevamos mucho caminando blanquito, ¿seguro que sabes dónde vamos?

Jinzo: ¡¡Ven aquí, tomaste la dirección equivocada de nuevo!!

Era cierto, Sheyla tiene un pésimo sentido de la orientación. incluso caminando en línea recta al lado de Jinzo logra equivocarse de dirección. Cada vez le resulta más raro a Jinzo que la hayan enviado a ella a buscar hierbas medicinales.

Sheyla: Uff, lo siento, voy para allá.

Jinzo: Hace un rato me pareció ver humo de un hoguera en aquella dirección, quizás allí está el pueblo.

Sheyla: ¡Genial! Ya extraño a mis hermanos...

Jinzo: Oh, tienes hermanos.

Sheyla: Sí, somos nueve en total. Sin embargo, una de mis hermanas se lastimó un dedo hace poco así que mi padre me envió a buscar hierbas medicinales.

Jinzo: ¡¿Nueve?! Oh... Ya veo.

Sheyla: Aunque olvida lo que dije, me enseñaron que no tengo que quejarme ni aunque... -GRRRRRAAAAAAAAH-. Oh, ¡un león!

Jinzo: No es un león... Es tu estómago, tienes hambre.

Sheyla: Bueno... Sí, pero no importa, sigamos.

Jinzo: No, vas a comer.

-GGGGRRRRRRAAAAAAAAAHHH-

Sheyla: Oh, ¿otra vez mi estómago?

Jinzo: No, esta vez definitivamente es un león o algo parecido.

Jinzo toma sus katanas dispuesto a pelear, mientras todos los árboles se sacuden y la gran bestia se acerca a ellos.

Capítulo 20: El monstruo de la isla

Shinko se encuentra volando por los aires a gran velocidad, directo a impactar con el suelo de la isla, pero lejos de encontrarse asustado, el Abanderado parece hasta feliz.

Shinko: ¡Hang Glider!

Cuando el pirata está a cerca de tocar tierra con la cara, este despliega su cuerpo como una bandera y se vuelve ligero, planeando un poco por la zona gracias al envión y al aire embolsado en su cuerpo.

Shinko: ¡¡¡WOOOOHOOOOOO!!! ¡Esta sí que va a ser una aventura!

Poco a poco, Shinko baja a tierra y desactiva su habilidad, para explorar un poco la isla.

Shinko: Vaaaya... Parece que esta isla es una selva cubierta de árboles... Mola, me pregunto qué clase de criaturas habrá...

La respuesta a esa pregunta se acerca a él acechando a través de los árboles a toda velocidad, destrozando varios en el proceso, con una mirada devoradora.

Shinko: Bueno, creo que voy a explorar un poco por aquí y luego veré si encuentro a Rikka y a Jinzo.

El Abanderado no deja de asombrarse al caminar viendo frutas exóticas, animales raros e insectos gigantes.

Shinko: Qué lugar tan emocionante, y pensar que casi nos lo perdemos. Habrá que agradecerle a ese submarino luego.

La amenaza corre a cuatro patas y se acerca cada vez más al distraído pirata.

Shinko: ¡Wooo! ¡Un gorila rojo! Nunca había visto uno así. Molaría mucho un gorila que lance rayos, aunque creo que eso es imposible...

El gran monstruo finalmente alcanza a Shinko, y con su gigante garra le ataca por la espalda, lanzándolo contra un árbol.

Shinko: ¡...! Eso es... ¿Un dinosaurio?

La imponente bestia se paraba furiosa delante de Shinko, con sus ojos amarillos inyectados en sangre y su pelaje/plumaje azulado crispado. Sus afilados y largos pero separados dientes rechinan al ver a su presa.

Shinko: ¿Ah sí? ¡Pues a ver quién se come a quién!

El Abanderado despliega su colgante-espada y se dispone a luchar, salta hacia su oponente pero este es rápido, intercepta el espadazo con sus afiladas garras y vuelve a mandar a volar a Shinko, esta vez usando su larga y poderosa cola acabada en forma de rombo.

Shinko: Hum... Rival duro eh, ¡habrá que sacar la artillería!

Monstruo: ¡¡RAAAAAAAAAAAAAAGH!!

El dinosaurio se acerca a Shinko atacando ferozmente con sus garras y su gran mandíbula, lo cual apenas logra esquivar el ágil consumidor de fruta del diablo.

Shinko: A ver qué opinas de esto: ¡Meteor Fist!

La mano de Shinko se despliega y vuelve de gran tamaño, para darle un gran golpe al monstruo en la mejilla.

Shinko: ¡Shihaha! Ya tengo cena.

Pero lejos de ser derrotado, el monstruo simplemente regresa su mirada hacia el pirata, mucho más furioso que antes.

Shinko: ¿Qué? Normalmente eso es suficiente incluso para un rey marino... Bueno amiguito, acabas de captar mi atención.

Monstruo: ¡¡¡GRAAAAAAAAARRRH!!!

El monstruo comienza a atacar a Shinko con aún más fiereza que antes, pero este da un salto y se posiciona encima de su cabeza, cogiéndolo del cuello.

Shinko: ¡A ver si puedo domarte! ¡Shihahahaha!

El gran dinosaurio furioso y desconcertado comienza a correr mientras se choca con los árboles en su camino intentando soltar de encima suyo al capitán pirata

Shinko: ¡¡ARRE, CABALLITO!!

En otro punto de la isla, dos personas oyen los gritos furiosos del monstruo acercándose a ellos, preparándose para lo peor.

Sheyla: Oh, ¿otra vez mi estómago?

Jinzo: No, esta vez definitivamente es un león o algo parecido.

Pero Jinzo rápidamente se da cuenta de que el ruido no proviene de un león, y para colmo, encima de la criatura...

Shinko: ¡¡Oh, Jinzo, ya te he encontrado!!

Jinzo: ¡...!

Capítulo 21: El mejor patrulla

En algún otro punto de la gran isla selvática, escondida entre los árboles, se encuentra una gran fortaleza adornada con lujosos ornamentos hechos con metales preciosos y una arquitectura muy compleja y cuidada. Dentro de la misma, en una de la habitaciones, hay dos personas. Una de ellas es una chica de cabello morado y ojos azules, la otra es un hombre de gran tamaño y cabello rojo.

Chica: Aysh... Me pregunto cuándo llegará ese bendito cometa...

La atractiva chica está sentada muy cómoda en un acolchado sillón rojo, mirando a su compañero con cara de aburrimiento.

Hombre: Calen sabe sobre esas cosas Layla, seguro que llegará pronto gracias a él.

El hombre es muy alto y musculoso, sin embargo su inocente cara desencaja totalmente con su cuerpo. La otra cosa que desencaja es su ropa, pues para estar en un lugar tan lujoso está vestido con lo que parece ser una bolsa amarilla adaptada a duras penas para parecer una camisa, con las mangas, el cuello y la parte de abajo rotas.

Layla: ¡Así no funcionan las cosas, Applejuice! Por mucho que Calen sepa de astronomía no puede acelerar un cometa. Uff... A veces me sorprendes.

Applejuice: Apupupu, ya sabes que yo no pienso tan bien como tú Layla, yo soy más de... Emm...

Layla: ¿Pegarle a la gente?

Applejuice: Sí... Pero sólo si el jefe lo pide.

Layla: Por cierto Applejuice, ¿no te había enviado el jefe a patrullar la selva? Uno de los vigías dijo haber visto un barco de la Marine acercarse.

Applejuice: Oh, sí, eso estaba haciendo.

Layla: ¿Estabas?

Applejuice: Sí, pero tuve que escapar, fiu, de la que me salvé...

Layla: ¿Cómo que escapar? ¿de qué escapabas?

Applejuice: Bueno, yo estaba tranquilamente patrullando la isla cuando...

Applejuice va caminando en medio de la selva tranquilamente pero muy alerta, pues su jefe le pidió que preste especial atención a cualquier cosa que le resulte fuera de lugar.

Applejuice: ¡¡HUMMM...!! ¿Esta piedra estaba aquí antes? ¿Y este gusano? ¡Este arbol no era tan grande! Uff... Todo está fuera de lugar, qué tarea tan difícil me encomendó el jefe...

El grandote sigue caminando con los ojos bien grandes mirándolo todo, sin saber que alguien en la distancia le está observando. El sujeto en la distancia prepara su gran arma, cargándola con un dardo tranquilizante.

Applejuice: *Cantando* Hm hm hmm... ¡Oh, tú tampoco estabas aquí ramita!

El pelirrojo se agacha para observar más de cerca la ramita, esquivando de casualidad el dardo tranquilizante. Para su mala suerte, un marine que también estaba acechando al pelirrojo cayó inconsciente al ser impactado por el dardo.

Sujeto del arma: ¡...! Mierda, no sabía que era tan habilidoso, tendré que irme y esperar a otro momento...

Por otro lado, el marine líder del escuadrón que estaba acechando a Applejuice está furioso al ver que uno de sus subordinados fue atacado.

Gintaro: ¡Quédense todos aquí! Parece que están muy preparados y tienen francotiradores, yo iré a por él.

Marine raso: ¡Pero jefe!

Gintaro: Nada de peros, soy el más rápido y puedo esquivar los ataques, ustedes no.

Marine raso 2: El jefe es tan admirable...

El justiciero Marine saca su gran hacha de su espalda y se dispone a atacar a Applejuice, pero nuevamente el hombre desgarbado se agacha a último momento para revisar algo fuera de lugar y esquiva por los pelos el hacha.

Gintaro: ¡...!

Applejuice: ¿...?

Marine raso 3: Lo esquivó con facilidad...

Marine raso 4: Así que esta banda pirata es tan poderosa, ya veo, hicimos bien en venir.

Gintaro: ¡¡Ven aquí!!

El marine comienza a repartir devastadores hachazos mientras Applejuice corre de él desconcertado.

Applejuice: Bueno, y de eso estaba escapando, hasta que me refugié aquí y ahora estoy a salvo.

Layla: ¡¡Idiota!! Sólo tenías una tarea... ¡Y lo arruinaste!

Applejuice: No entiendo en qué me equivoqué...

Layla: ¡Era un marine tarado, debiste haberlo derrotado como te dijo el jefe!

Applejuice: No tenía mi arma, no me gusta pegarle a la gente con mis puños...

Layla: ... En todo caso, ¿por qué no lo dijiste antes?

Applejuice: ... Me olvidé creo.

Layla: Uff... No sé ni por qué me esfuerzo contigo.

Applejuice: Por suerte me salvó el globo gigante.

Layla: ¿...?

Capítulo 22: Acabaremos con ellos

Shinko: ¡¡Oh Jinzo, ya te he encontrado!!

Jinzo: ¡...!

Pero el espadachín, que no estaba preparado para tal sorpresa, desenvaina sus espadas e intenta atacar al gran dinosaurio sobre el cual monta su capitán. Sin embargo, el monstruo enfurecido lo ataca con sus garras y tras eso da un gran golpe con su cuerpo a un robusto árbol, desestabilizando por fin al Abanderado y haciendo que caiga de su lomo al suelo.

Shinko: Uff. Oh... Se ha escapado...

El asustado animal corre como si no hubiese un mañana, escapando de la vista.

Jinzo: ¿¡TRATABAS DE MATARME!?

Shinko se levanta del suelo, sacudiéndose la ropa.

Shinko: Nop, intentaba adiestrarlo. Es fuerte.

Jinzo: Ya lo noté, ya...

Shinko: Oh, ¿Y quién es la niña?

La pequeña Sheyla se hallaba detrás de Jinzo, intentando ocultarse sin demasiado éxito. Al notar esto, el peliblanco la quita de su escondite.

Jinzo: Tranquila Sheyla, está un poco loco pero no te hará daño.

Sheyla: ...

Shinko: Sheyla, qué bonito nombre.

Sheyla: ¿P... por qué montabas al monstruo, chico de la bandana?

Mientras tanto, en la fortaleza de la selva, la conversación entre Applejuice y Layla continúa.

Layla: Recapitulemos... Dices que había un marine con un hacha.

Applejuice: Sí, eso

Layla: Y que te persiguió.

Applejuice: Exactamente.

Layla: Y que luego cayó un globo gigante del cielo y te salvó.

Applejuice: Correcto.

Layla: ¿Estás seguro de que no era Rollan?

Applejuice: Seguro, Rollan no es tan grande.

Layla: ¡¡¿Y no avisaste a nadie?!!

Applejuice: Justamente eso

Layla: Mphff... Y yo sigo intentando buscar sentido común en ti. Tu historia es demasiado loca, además es raro que ninguno de los vigías haya avisado sobre nada similar a lo que describes.

Applejuice: A lo mejor estaban durmiendo una siesta.

Layla: Voy a ahorrarme los comentarios al respecto. En fin, no pienso darle un informe falso al jefe por tu culpa, voy a verificar yo misma la selva. Y tú vas a acompañarme.

Applejuice: Me parece bien.

Layla: Ah, y pilla tu "arma".

Applejuice: ¡Bien! Me siento más seguro con ella.

El pelirrojo va hacia otro punto de la habitación y pilla lo que parece ser un tubo de metal con una gran masa concreto pegada en uno de los extremos. A pesar del gran peso del objeto, el grandote la levanta como si no fuera nada.

Layla: También avisaré a Rollan y Spike que estén atentos a cualquier desconocido.

Applejuice: ¿A Ramon no?

Layla: No, él le informaría al jefe. Si realmente hay extraños, marines o piratas... Nos encargaremos de ellos nosotros.

En otro punto de la isla, Rikka continúa corriendo de Gintaro, haciendo zigzag para confundir al marine.

Rikka: Uff... Uf... Creo que... Por fin lo perdí... Qué persistente...

???: Sheyla, hija... ¿Eres tú?

Rikka: ¿?

Un señor que aparenta una edad bastante mayor a la que tiene y que es demasiado delgado como para estar sano es quien se dirige a Rikka.

Hombre: ¿Eres tú, hija...?

Rikka: Yo no soy su hija, señor.

Hombre: Oh, mil disculpas, tengo cataratas y no veo muy bien...

Rikka: ¿Ha perdido a su hija, señor?

Hombre: Ojalá, no, es algo peor... He cometido un terrible error.

Rikka: ¿A qué se refiere?

Hombre: Tengo que encontrarla, este sitio es peligroso. ¿Podrías ayudarme?

Rikka: Hmmh... (...si dice la verdad podría haber una niña en peligro, además no parece peligroso...) Supongo que sí.

Capítulo 23: Bajo ataque

Shinko, Jinzo y Sheyla han preparado una hoguera y están comiendo al rededor de ella con unos troncos que han dispuesto para sentarse.

Shinko: Bueno, al menos ya hemos descubierto que la fauna local es comestible.

Jinzo: Sí, aunque se resiste bastante a ser cazada, ¿Qué tal está la carne, Sheyla?

Sheyla: *ÑOMÑOMÑOM*

La niña come desesperadamente como si no lo hubiera hecho en días, está tan ensimismada en su alimento que apenas ha escuchado la pregunta de Jinzo.

Sheyla: Esta delicioso...

Shinko: ¿Puedo preguntar, Jinzo?

Jinzo: A ver, te explico. Me encontré a esta niña por aquí perdida y quiero encontrar el pueblo de donde proviene.

Shinko: Ya veo, ¿Y tienes alguna pista?

Jinzo: He visto el humo de una hoguera hacia el norte hace poco, así que supongo que en esa dirección estará el asentamiento.

Shinko: Comprendo.

Jinzo: ¿Tú qué opinas, deberíamos ir?

Shinko: ¡La pregunta ofende! Esta isla no deja de sorprenderme, estoy seguro de que será una aventura si vamos. Además, ese dinosaurio se fue justo hacia allí.

Jinzo: Estás decidido a atraparlo eh, bueno, en marcha. Sheyla, nos vamos.

Sheyla: ¡Sí!

Pero cuando los piratas y la niña se disponen a comenzar su viaje, desde lejos algo impacta de lleno en el cuello de Shinko y se clava en él. Luego de unos segundos, el pirata comienza a sentirse mareado.

Shinko: Jinzo, yo... Creo que algo... Me... Corre de aq...

Pero el abanderado ya se siente demasiado débil como para seguir hablando, tras intentar sin éxito quitarse el dardo que se halla incrustado en su cuello, el pirata cae desplomado al suelo.

Jinzo: ¡...! ¡¡Shinko!!

El espadachín rápidamente se pone en modo de alerta máxima, observando a su alrededor a toda velocidad, sobre todo en dirección a los árboles.

Sheyla: ¿Qué... Qué está pasando? ¿Qué le sucedió al chico de la bandana, blanquito?

Pero Jinzo está desesperado por no poder encontrar al atacante, así que decide que lo mejor es escapar de allí, por esa razón levanta del suelo a su desmayado capitán y se lo carga al hombro, luego levanta a Sheyla y la sube a su otro hombro. Una vez listo comienza a correr a toda velocidad a través de la selva.

Sheyla: ¡¡¡AHHHH!!!

Atacante: (...Rayos, se mueve muy rápido... A este ritmo los perderé...)

Jinzo: ¡¡Tenemos que salir de aquí!! En cuanto no haya árboles no podrá atacarnos a distancia escondido.

El atacante persigue a Jinzo también a velozmente saltando por los aires a través de las ramas de los altos árboles. Pronto, el sujeto misterioso logra superar la velocidad de Jinzo debido a que este está cargando con dos personas, se posiciona por delante suya y le lanza un proyectil que casi le da en el cuello.

Jinzo: ¡¡...!!

Jinzo frena en seco y se da cuenta de que escapar no es viable. Tiene que deshacerse de la amenaza ya mismo. El espadachín procede a dejar a Shinko y a Sheyla en el suelo, protegiendo a esta última con su cuerpo y desenvainando sus katanas.

Sheyla: ¡Hay alguien arriba!

El sujeto misterioso comienza a saltar rápidamente entre los árboles, disparando dardos con su rifle desde varios ángulos y de forma muy precisa. El peliblanco apenas logra esquivar y desviar con sus espadas los mismos con mucho esfuerzo.

Jinzo: *Agotado* Ahh, ahh... Qué precisión, nunca he visto algo así. Si este desgraciado me da con uno de esos se acabó.

Un proyectil se aproxima directo hacia Jinzo, sin embargo, este cambia su trayectoria en el aire, pasando a tomar como objetivo a la niña detrás suyo.

Jinzo: ¡¿Qué?!

El espadachín logra por los pelos proteger a la niña con sus espadas.

Jinzo: Sheyla, esto es muy peligroso, estamos bajo ataque. ¡Ve y encuentra un lugar seguro!

Sheyla: Pe, pero...

Jinzo: ¡¡YA!!

Sheyla: ¡Si!

La niña sale corriendo mientras Jinzo se mantiene atento a que la misma no sea atacada. Sin embargo, varios proyectiles se dirigen hacia él en ese momento, los cuales esquiva como puede.

Jinzo: (...Vale, no ha atacado a Sheyla. Eso significa que su objetivo somos nosotros...)

Atacante: Mierda... Se ha dado cuenta de que voy a por ellos, he perdido cierta ventaja... Pero no toda.

Los proyectiles que Jinzo esquivó rebotan contra una roca y se dirigen nuevamente hacia él.

Jinzo: Uf, ¡¡Ya me tienes hasta arriba, voy a destrozarte aunque sea lo último que haga!!

El espadachín comienza a girar irregularmente con sus dos espadas desviando todos los proyectiles que le atacan desde todas las direcciones. Mientras gira, Jinzo logra divisar una sombra moviéndose entre los árboles, sin embargo, cuando se dispone a saltar para atacar, un proyectil distinto es lanzado por el sujeto misterioso.

¡BAAAAANG!

Capítulo 24: El tirador renegado

El gran proyectil enviado por el atacante misterioso resultó ser una bala de muy alto calibre, la cual Jinzo apenas tuvo tiempo de frenar con sus dos katanas cruzadas en forma de X. Sin embargo, el impulso de la bala es tal que el espadachín batalla con ella aún tras detener su avance, para finalmente y con esfuerzo desviarla hacia un costado.

Jinzo: ¡¿Creíste que eso me mataría, idiota?!

Pero el ataque no ha terminado, el sujeto misterioso sale de su escondite entre las ramas altas de los árboles para darle el golpe final al distraído Jinzo.

Atacante: ¡HAAAAAA!

Jinzo: ¡...!

Sin embargo, el peliblanco logra entender la situación a tiempo. El atacante desciende a toda velocidad hacia él cogiendo su gran rifle como si fuese una maza. Al estar este arma a punto de impactar de lleno contra su cara, Jinzo reacciona a tiempo y la esquiva. Tras esto, el golpe se dirige al suelo rocoso, destrozándolo.

Jinzo: (...¿También es fuerte físicamente? ¿Quién rayos es este tipo?...)

Atacante: Demonio Danzante... Como has conseguido darme esquinazo hasta ahora te lo diré, y luego te capturaré a ti y a tu capitán.

Jinzo: Suéltalo ya, ¡¿quién eres?!... Uh, espera, este tipo...

El hombre que se para delante del espadachín es alto y de cabello rubio. Se encuentra vestido de traje pero lo lleva desabotonado, se podría decir que no se preocupa mucho por su apariencia.

Atacante: Mi nombre es Manoba Lennon. A algunas personas les gusta decir que soy un cazarrecompensas. A otras, que soy un renegado... Quizás ambas tengan razón.

[ Manoba Lennon “El Renegado”, Cazarrecompensas ]

Jinzo: (...¡Yo he escuchado de este tío, Kazuryu lo mencionó alguna vez! Así que viene a por nosotros por la recompensa...)

Lennon: ¡Pero basta de charlas!

Jinzo: ¡Lo mismo digo!

El espadachín y el tirador comienzan a golpear sus espadas y rifle respectivamente el uno contra el otro. Aprovechando un espacio abierto, Lennon conecta un gancho a la mandíbula de Jinzo, este desconcertado responde golpeando a Lennon en el estómago con el pomo de su katana. Entonces, ambos escuchan ruidos y voces provenientes de la selva.

Jinzo: ¿¿Más gente??

Lennon: (...Deben ser los demás piratas de la isla, tengo que irme de aquí o me descubrirán antes de tiempo...) Esto no ha terminado Demonio, te capturaré tarde o temprano.

Jinzo: ¿Qué? ¿Adónde vas...?

Pero el tirador ya está ejecutando su escape, utiliza una pistola de gancho para aferrarse a una rama, luego oprime un botón en la misma y el arma tira de él, desapareciendo entre los árboles.

Jinzo: ¡¡VUELVE AQUÍ, AÚN TENGO QUE PATEARTE EL CULO!!

Voz en la selva 1: ¿Y tú crees que lo que dijo Applejuice sea cierto?

Voz 2: No, pero Layla le cree, así que quizás lo sea. Por si acaso no viene mal patrullar la isla...

Jinzo: (...Están cerca, tengo que centrarme y escapar, no puedo pelear con Shinko desmayado aquí, ya habrá tiempo para rebanar al pistolas ese...)

Sheyla: ¿Ya terminó todo...?

Jinzo: Nos vamos a tu pueblo, tenemos que tratar a mi capitán.

Mientras tanto, Rikka continúa caminando junto al viejo flaco y desgarbado que desea encontrar a su hija.

Viejo: ¿Y qué te trajo a esta isla, jovencita?

Rikka: Soy una aventurera, me gusta viajar.

Viejo: Ya veo... Mi hija está igual de llena de energía...

Rikka: ¿Podría describírmela? Eso ayudaría a buscarla.

Viejo: Pues es una niña alegre que siempre lleva consigo una canasta... No puedo arriesgarme a perderla... No de nuevo...

Rikka: Entiendo, tranquilo, la encontraremos.

De pronto el sonido de grandes pisadas en el suelo lo hacen temblar todo, estas son rápidas y se aproximan hacia donde se encuentran la vicecapitana y el anciano.

Rikka: Ponte detrás de mi.

Viejo: ...Está bien.

Resulta ser que lo que se acerca furioso y desconcertado es el gran dinosaurio azul que Shinko intentó amaestrar antes. Este va destrozando todos los árboles que cruza en su camino con sus garras. Rikka piensa en lanzarle un soplido pero ya es demasiado tarde para ello.

Viejo: ¿Ese es...?

Rikka: Es hora del plan B.

Viejo: ¿Plan B?

Rikka: ¡CORREEEEEEE!

Capítulo 25: Dilemas

Dos hombres van caminando por la selva, uno es gordo y el otro delgado. Parecen estar buscando algo o alguien sin demasiado éxito, de repente, uno comienza a hablar.

Hombre delgado: Rollan, ¿tú qué opinas? Si le rajas el estómago a alguien pero él decide no ir al hospital y se muere, ¿sería un homicidio o un suicidio?

El hombre delgado tiene la voz aguda y su cabello con picos es oscuro, lleva una camisa color verde agua y un pantalón marrón.

Rollan: Spike, ¿no te cansas de esos dilemas estúpidos? ... Es obvio que es un suicidio.

Quien responde es más bien gordo, tiene el cabello verde erizado y con perilla. Viste una camisa roja y unos pantalones verdes.

Spike: Ya decía yo... ¿Y si el tipo no fuera al hospital porque perdió demasiada sangre como para llegar?

Rollan: Su culpa por perderla, ya hay que ser despistado.

Spike: Cierto, mmmh... ¿Y si no va al hospital porque le desgarraste también los tendones en sus pies y no puede caminar?

Rollan: Vaya tonterías se te ocurren... En ese caso es homicidio en ocasión de robo.

Spike: ¿Robo? ¿Y eso?

Rollan: Oye, si vas a matar a alguien al menos llévate sus cosas no?, él ya no las va a necesitar.

Spike: ¡Wow! Bien pensado, me has aclarado la duda. Oye, ¿Y si...?

Un gran estruendo se oye en la lejanía, es el potente disparo que Lennon lanzó a Jinzo.

Rollan: ¿Oíste eso?

Spike: Sí, creo que ya podemos comprobar nuestra teoría sobre si sería suicidio u homicidio. Esos marines la van a pagar caro por meterse en nuestro territorio.

Rollan: ¡Vamos!

Pero al llegar corriendo al sitio, Rollan y Spike se dan cuenta de que los causantes de aquel estruendo ya han escapado.

Spike: ¡Rayos! Llegamos tarde.

Rollan: Oye, mira esto.

Spike se gira a ver lo que su compañero le señala. En el suelo hay múltiples dardos tranquilizantes tirados.

Spike: Hmmm... Curioso, para qué usarían de estos... Tenemos que tener cuidado.

Rollan: Aquí hubo una pelea seguro, ¿habrán atacado a alguien de la banda?

Spike: No creo, mira las marcas en los árboles, parecen cortes de espada.

Rollan: Cierto, ninguno de nosotros usa ataques que puedan dejar estas marcas.

Spike: Y los marines no suelen llevar armas con dardos tranquilizantes, aquí esta pasando algo muy raro...

Rollan: Lo que es seguro es que tenemos intrusos, y hay que atraparlos, no podemos permitir que echen a perder el plan del jefe justo ahora.

Spike saca de su bolsillo un pequeño Den Den Mushi y llama, siendo atendido inmediatamente por Layla.

Layla: ¿Alguna novedad?

Spike: Oye, si hubieran intrusos en la isla, ¿crees que sería mejor desgarrarlos o rebanarlos?

Layla: Spike... ¿Este es otro de tus dilemas?

Rollan: No le hagas caso, Layla. Pero sí, encontramos evidencia de intrusos, y creemos que estos no son marines. (...Además es obvio que es mejor rebanarlos...)

Applejuice: Oye, pero yo juraría que...

Layla: ¡¡Shhh!! Esto es importante. ¿Y sabes dónde están?

Spike: No, pero da por seguro que los encontraremos y... Los desgarraré.

Got'cha

Layla: ¡¡Me cortó!! Ese infeliz... Qué remedio, ya se encargarán ellos, nosotros busquemos al marine que te atacó.

Applejuice: ¡Sí!

Mientras tanto, bastante lejos de allí en la misma isla, un grupo de marines rasos se reúne al rededor de una carpa improvisada, dentro de la cual se encuentran dos personas, entre ellas Gintaro.

Gintaro: ¡Me disculpo infinitamente por mi fracaso, capitán Kintaro!

Kintaro: Se te ha escapado un pirata muy peligroso, y luego una sospechosa se ha reído de ti en tu cara. ¡Deshonras a la marine, hermano!

[ Kintaro, "Hacha dorada", Capitán de la Marine ]

Gintaro agacha la cabeza a la altura de su cintura en señal de arrepentimiento.

Gintaro: ¡Compensaré mis acciones atrapando a esos criminales y poniéndolos bajo la poderosa mirada de la justicia!

Kintaro: Gin, tus palabras me conmueven, pero tienes que poner más atención. Este tipo de cosas son por las cuales me ascendieron a capitán a mi y a ti no.

Gintaro: Tsk.

Kintaro: En fin...

Kintaro sale de la carpa. Es un hombre parecido a su hermano pero más alto y fornido, con una ancha mandíbula y cabello corto y rubio. Su capa de la marine le hace ver imponente. Al verle salir, todos los marines se paran bien rectos. Gintaro sale detrás de él.

Gintaro: ¿Y cuál es el plan?

Kintaro: Nuestras órdenes fueron verificar si en esta isla se encuentran asentados los Piratas del Emperador del Mar, una de las bandas de piratas más peligrosas del North Blue.

Marines: ¡Sí, señor!

Kintaro: Dado el reciente encontronazo con uno de los miembros de la mencionada banda, Applejuice "El Demoledor", podemos suponer que los rumores eran ciertos.

Marines: ¡Sí!

Kintaro: Entonces, ¡haremos un ataque directo a donde sea que se reúnan y los atraparemos a todos!

Marines: ¡¡SEÑOR, SÍ SEÑOR!!


TO BE CONTINUED

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